Nuevo cap! (: No puedo esperar para saber qué opináis de este... ^^ espero que os guste mucho!
CAPÍTULO 8 – ESPEJOS Y PINTALABIOS
-NARRA APRIL-
-¿Has llamado a Jack?
Liz me había llamado justo al poco rato de colgarles a los chicos, ya que tuve que irme a casa para poder hacerlo sin que ella descubriera que ellos eran los Jonas Brothers y no unos chicos que no tenían nada que ver.
-No, Liz, no me ha cogido el teléfono –le dije, según el plan.
-¡Mierda! –y colgó. Se estaba enfadando, y mucho. Pero esto valía la pena.
El móvil sonó otra vez.
-April, soy Nick.
-¡Hola! ¿qué pasa? –pregunté un poco mosqueada. Al fin y al cabo, no me había dejado claro lo de la entrevista y el incidente de la novia.
-Me ha parecido que antes estabas un poco molesta, y no estoy tranquilo pensando que lo estás.
-Estoy bien, Nicholas. Estoy preparándome para poder poner en marcha el plan –le dije.
-¿Estás segura? –preguntó.
No, no estaba segura. Una lágrima se me escapó. ¿Cómo podía creer eso? Una parte de mí quería creer que la chica de la que Nick hablaba en la radio era yo, pero no podía estar segura. La otra parte, mi "yo inseguro", gritaba que era imposible que él pensara que entre nosotros había algo.
-Sí, lo estoy –mentí mientras me secaba una lágrima. Ahora tenía que pensar en Liz y Joe.
-Vale, pues ya hablaremos –colgó.
Aparté las preocupaciones que inmiscuían a Nicholas de mi mente y seguí haciendo la maleta. Todo marchaba según lo previsto: mi madre había dicho que sí y había hablado con la de Liz para que le diera permiso. Recibí un mensaje:
"Disney acaba de confirmarlo: estamos invitados a pasar 3 días en su hotel con todo incluido. Todo va perfecto. –N."
¿Perfecto? Más que eso... acababan de llamar al timbre, así que salí corriendo.
-Hola, traigo un paquete para April Bailey –dijo el mensajero.
-Sí, gracias, soy yo –firmé a toda velocidad.
Los hermanos se habían dado mucha prisa, tal y como habíamos planeado. Eran los billetes de avión para Liz y para mi, que nos llevarían a Orlando. Gracias a la fama de los Jonas, podríamos estar en Disney World 3 días completos, y lo que era mejor, ¡con ellos!. En realidad, mi plan era más modesto: ir a la feria de la ciudad esa misma tarde para producir de una vez el encuentro entre Joe y Liz, pero los Jonas insistieron en ir a Disney World... y no tuve más remedio que aceptar. Mi madre había desconfiado un poco cuando le había dicho que los había ganado en un sorteo, pero al final aceptó, así que el único problema que se me ocurría era el colegio... aunque no pasaría nada si de repente nos entraba una "supuesta" gastroenteritis, ¿no?
Seguí con mi maleta, tenía que darme prisa porque el vuelo salía esa misma noche.
Llamé a Liz, que contestó enseguida.
-¿Has llamado? ¿Cuándo quedamos? ¿cómo está Adam? –preguntó Liz de carrerilla.
-Sí, he llamado, pero no podemos quedar. Adam te manda "besos" según lo que me ha dicho, y te pide disculpas porque se van de viaje a Canadá a ver a unos familiares.
-Joder... –dijo Liz desanimada. –No es justo, tú ya conoces a Jack, y Adam parece que me tiene miedo, o algo...
-No es cierto –me reí. –Pero tengo noticias mejores... nos vamos a Disneyworld.
-¿Qué? –contestó.
-Salimos esta noche y estaremos 3 días. Mi madre me los ha regalado...
Seguimos hablando un rato sobre qué íbamos a llevar y cómo iríamos al aeropuerto. Por supuesto, no le dije nada sobre los Jonas ya que ella no sabía que estarían allí.
Por fin, cuando llegamos a nuestros asientos de primera clase en el avión, nos dejamos caer emocionadas. Cogí el móvil y tecleé deprisa.
"A punto de despegar. No veo la hora en la que lleguemos. –A."
y se lo envié a Nick. Enseguida recibí su respuesta:
"Soy yo el que no ve la hora de verte. Ya estamos en el hotel. –N."
Sonreí. No le había perdonado del todo que no me hubiera contado lo de la novia, pero era imposible estar molesta con él.
Una voz me saludó desde la otra parte del pasillo, en los asientos de al lado. Liz se había sentado en la parte de la ventanilla.
-¡Hola! Me llamo Annette. ¿Vais a Disney World? –dijo ella. Era una chica de pelo largo pelirrojo, precioso. Sus ojos verdes brillaban por la emoción, como si fuera una niña pequeña con una muñeca nueva.
-Hola, sí, yo soy April y esta es mi mejor amiga Lizzie –estiré a la última para que se uniera a la conversación –vamos a Disney, ¿y tú?
-¡Sí! ¿No estáis completamente emocionadas? –contestó ella, hablando muy deprisa –Esta es Sophie, mi amiga.
Una chica con aspecto de tener la misma edad que Annette se asomó, con una sonrisa un tanto forzada. Era rubia de pelo corto, a la altura de los hombros, y tenía los ojos negros penetrantes e intimidantes. No era el tipo de chica que cae bien sólo mirándola.
-Hola chicas –dijo mirándonos con atención. -¿Cuántos años tenéis, catorce? –empezó a reírse de su propio chiste, pero nosotras no le vimos la gracia.
-No, tenemos 17... ¿tú tienes 30? –preguntó Liz con una sonrisa encantadoramente falsa. Sophie la miró ofendida.
-Pues, yo tengo 19 –dijo Annette, aún sonriente –y Soph tiene 22.
La rubia siguió mirando a Liz como si se la fuera a comer viva. No, definitivamente esa tal "Sophie" no me iba a caer bien. Sin embargo, Annette era muy simpática y estuvimos todo el viaje hablando con ella.
-¿De dónde sois? –preguntó Liz. Se dirigía únicamente a Ann, ya que Sophie había sacado una revista de moda y nos ignoraba, aunque nosotras lo preferíamos así.
-Vivimos en Nueva York –abrí la boca de la impresión –pero estamos pensando en mudarnos a California.
-Rectifica –dijo Soph aún leyendo su revista –estás pensando e mudarte a California. Yo de NY no me muevo.
Annette puso los ojos en blanco y siguió hablando con nosotras.
-Mi madre era francesa y vino a Estados Unidos hace bastante tiempo. Conoció a mi padre cuando fue a visitar la Estatua de la Libertad, fue un flechazo. Yo nací aquí, y sólo voy a Francia cuando tengo vacaciones o cuando tengo tiempo.
Menuda historia. El pequeño monstruo de la envidia apareció dentro de mi: Nueva York, Francia... sin embargo, el hecho de que ella pareciera tan sencilla hizo que los celos desaparecieran tan pronto como habían llegado.
-Tardaremos una hora en llegar –dijo una voz por los altavoces del avión.
-Mejor será que nos relajemos –acordamos. Cerramos los ojos, intentando tranquilizarnos.
***
-NARRA NICK-
-¿Les gustará? –pregunté a Kev, echando un último vistazo a la habitación en la que Liz y April estarían alojadas.
-Claro que sí –contestó él. Sonó su teléfono y se le iluminó la cara –ahora vuelvo.
Salió corriendo, llevándose el móvil a la oreja. Me quedé sólo durante unos segundos. Ellas aterrizarían en poco rato, y nosotros debíamos estar cada uno en nuestra habitación. Mamá, papá y Frankie estaban unas plantas por debajo nuestro, de manera que April, Liz, Kevin, Joe y yo estábamos solos en la misma planta.
Me puse nervioso al recordar que aún le debía una explicación por lo de la entrevista de la radio. Pero me guardaba un as en la manga.
***
-NARRA APRIL-
Resultó que Annette y su querida amiga Sophie se alojaban en el mismo hotel que nosotras. La verdad, era genial, pero esperaba que no hicieran que nuestro plan fallara. Después del papeleo en recepción, las demás se dirigían a los ascensores, cuando vi sentado en una butaca a Nick. Me entró la risa al darme cuenta de que había intentado disfrazarse para pasar desapercibido, pero había fracasado estrepitosamente. Me acerqué a su asiento por detrás, después de decirles a las chicas que se adelantaran ellas.
-¿De verdad creías que la camisa hawaiana te haría pasar desapercibido? –susurré en su oído.
-¡Shh, calla, disimula y sígueme! –se levantó, rozando mi brazo.
Reacción: los pelos de punta y un temblor incontrolable de piernas. Cogió mis maletas y se dirigió a la escalera de servicio. Yo lo seguí, por supuesto.
-¿Voy muy ridículo? –me preguntó cuando llegamos. Sonreí.
-Nunca podrías estar ridículo. Apuesto a que estarías sexy hasta con un disfraz de payaso.
Un momento, ¿¿HABÍA DICHO ESO EN VOZ ALTA?? Me quedé muda y bajé la cabeza, avergonzada.
-¡Vaya! Soy un combo: sexy y con voz seductora –dijo entre risas. –Ya veo lo que piensas de mí.
Se acercaba peligrosamente y yo no me iba a apartar, desde luego. Pero fue él el que se apartó. No quería saber la cara que se me debió de quedar, pero así fue. Cogió mis maletas y empezó a subir las escaleras.
-Vámonos antes de que venga alguien –me dijo. -¿quiénes eran esas dos que iban con vosotras?
Le conté todo lo que sabía de ellas mientras él escuchaba atentamente.
-Pero no estropearán nuestro plan, tranquilo –le dije.
-Eso espero. Joe está muy emocionado... y pesado –dijo cuando vio a Joseph venir hacia nosotros por el pasillo del hotel, dando pequeños saltitos, como si bailara.
-Hola April –dijo abrazándome. Me levantó durante unos segundos del suelo y luego me dejó suavemente.
-Eem.. esto.. ¡hola Joe! –le dije colocándome bien. -¿Nervioso?
-¿Porqué iba a estarlo? ¡¡Yo soy Adam!! –dijo él sonriente.
-Grítalo, escribe una canción, publícalo en un periódico, ¡pero no lo vuelvas a repetir en mi presencia! –dijo Nick. –Lleva todo el día diciendo eso.
-Calla, guapo –le contestó con una sonrisa su hermano. -¿dónde está la chica más guapa del universo?
-En nuestra habitación –le dije. –Tendría que ir yo también, se va a extrañar...
-Vale, dormid mucho. Mañana nos vemos. ¡Empieza el plan! –dijo Joe.
***
-NARRA LIZ-
Cuando me desperté por la mañana, recordé de repente que estaba en una habitación de hotel de Disney World, con mi mejor amiga... supuestamente. Me giré pero ella no estaba en su cama, que estaba deshecha y vacía. Me levanté para echar un vistazo por la habitación... ¿o debería decir suite? Era gigante. Al entrar encontrabas una enorme sala con sofás, una pantalla gigante de plasma en la pared y una mini cocina en el rincón en la que, como ya había comprobado anoche, había una nevera llena de bebidas. En esta sala también había un piano, de blanco majestuoso. Lástima que ninguna de las dos supiéramos tocar. Cuando lo había visto April la noche anterior, había soltado un gritito y luego murmuró: "Nick". Recuerdo que me reí. Muy cierto. A través de unas puertas correderas llegabas al dormitorio, con dos camas dobles, una para April y otra para mi. Nos volvimos locas con el baño, que era igual de grande que mi habitación en Pasadena. La bañera, que hacía esquina, tenía capacidad para 4 personas. Estaba todo cubierto de espejos y en las estanterías los jabones de distintos olores estaban colocados ordenadamente.
Pero no, April no estaba. Encontré una nota encima del piano.
"He salido. Luego nos vemos, no tardaré. Ya he desayunado. –A."
-Joder –murmuré. Sola. Y sin ver a Adam. De repente, llamaron a la puerta. Miré el reloj, eran las 9 de la mañana... ¿quién podría ser?
-Servicio de habitaciones –dijeron desde detrás de la puerta.
-No he pedido servicio de habitaciones –grité, arrimando la oreja a la puerta. Había leído que ese era el método de los ladrones para colarse en las habitaciones.
-Alguien lo ha pedido por ti –contestó el camarero.
Abrí la puerta un poco para echar un ojo y sí, tenía aspecto de camarero, así que lo dejé entrar.
-Buenos días –saludé. -¿Quién te envía?
-No puedo revelarlo –dijo él misterioso. Dejó su bandeja en la mesa que había frente al sofá -¡Que lo disfrutes!
Y salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí. Me acerqué a la bandeja, donde parecía que había comida para 3 personas: leche, fruta, más fruta, zumos, tostadas y bollos con pinta apetitoso... y fresas con nata. Ya sabía qué me comería primero.
No me di cuenta hasta que terminé de devorarlas de que había un pequeño sobre con mi nombre escrito en él. Me extrañó mucho, pero lo cogí rápidamente y me puse a abrirlo, con manos temblorosas.
"Bienvenida al juego mega-fabuloso de Adam (o sea, yo). Tienes que seguir mis instrucciones para que, cuando superes todas las pruebas, puedas recibir tu recompensa. Tranquila, está todo pensado y no hay ningún peligro. April no puede ayudarte ni acompañarte, lo tienes que adivinar tú sola antes de las 5 de la tarde de hoy... pero antes, ¿qué te parece si te das una ducha?
Un beso. –Adam."
¿PERDÓN? Me quedé un rato mirando la carta con expresión de imbécil, seguro... ¿juego? ¿Adam? ¿pruebas? ¿sola? ¿ducha? ¿beso? ¿QUÉ? Me dirigí al baño, con el corazón latiendo desenfrenado. ¡Había algo escrito en el espejo, con lápiz de labios rojo y huellas de besos! Un momento... saqué mi móvil para comprobar algo. Tenía una foto de una vez que April y yo besamos un papel cuando teníamos los labios pintados y, tras hacer un estudio detallado... ¡la marca del espejo no correspondía a la forma de los de April! ¿quién había entrado en mi habitación? Empecé a reírme al imaginarme a Adam con los labios pintados, dejando la nota en el espejo.
"Si buscas a un tío al que le gusta el agua y los bigotes como a ti, encontrarás tu siguiente pista. Tic, tac, tic, tac..."
Estuve pensando mientras me daba una ducha. Estaba en Disney, así que el personaje tenía que ser de Disney. ¿Bigote, agua, tictac? ¡Estaba claro! ¡El capitán Garfio, de Peter Pan! Salí rápidamente de la ducha, con el pelo mojado aún, y me vestí de forma simple, sencilla: vaqueros y una camiseta de manga corta roja. Tardé en bajar a la recepción del hotel, ya que el ascensor iba abarrotado de gente.
-Disculpe, ¿podría darme un mapa del parque, porfavor? –pregunté a una mujer del puesto de información.
-¿Eres Liz? –sonrió. Yo asentí. ¿Cómo sabía mi nombre? –Tengo un mapa especial para ti...
La miré extrañada mientras se agachaba para coger algo de debajo del mostrador. Sacó un trozo de papel y otro sobre pequeño, como el que había encontrado esa mañana en el bandeja de desayuno. Miré primero el papel: era una parte del mapa de todo el parque, sólo un pequeño trozo.
-Lee la carta –me dijo la mujer.
"He preparado un mapa muy especial para ti, pero lo irás consiguiendo conforme vayas superando las distintas pruebas que te voy a poner. No intentes coger uno nuevo entero, ya que no tendrá ningún significado. ¡Pásalo bien! –Adam."
-¿Ya sabes dónde tienes que ir, querida? –preguntó la mujer.
-Sí –contesté. -¡Gracias!
Salí disparada al primer tren que llevaba a la zona de atracciones del parque. No quería, pero oí a unas niñas que viajaban a mi lado, hablando.
-¡Dicen que los Jonas Brothers van a actuar hoy en el parque! –escuché con atención. –hoy a la una. ¿Iremos, verdad?
Justo en ese momento llegamos a nuestro destino. Tenía un día ajetreado. Me quedé pensando en si podría ir a la actuación, pero todo dependía de lo pronto que consiguiera las pistas.
Intenté guiarme un poco por el parque, buscando la zona en la que el barco pirata de Peter Pan estaba anclado.
¡Pues eso es todo por hoy! ¿qué me decís, os gusta o no?
Personalmente, casi me hice pis encima al imaginarme a Joe/Adam pintándose los labios y dejando besitos en el espejo... pero supongo que mi humor es demasiado fácil de estimular... xD (no, en serio... pintalabios rojo pasión y transformado en mujer...!!) No es por nada, pero creo que él sería capaz de hacerlo y sin ningún tipo de vergüenza... :D
¿¿Qué es eso de la llamadita a Kev?? ¿NOVIA? ¿NEGOCIOS? ¿AMIGOS? ¿PUBLICIDAD? wajajaja sólo yo lo sé...
Reviews, reviews (ohyeah) nada mejor para animar el día... (JasminJas, 1000GRACIAS! me encanta que te encante!!)
Pupi, Nath, Pauli = seguid así! (L) os quiero! GRACIAS. (:
y tú, desconocido que no dejas review... a qué esperas? :D
DISCLAIMER: Jonas Brothers, como su nombre indica... son hermanos, se pertenecen entre ellos, no a mi... (13deJunio, ya falta poco!)
-V.
