New caap! (: uno de mis favs porque hizo que a mis queridas amigas casi les diera un paro cardiorespiratorio xD
espero que os gustee :D
CAPÍTULO 10 – ¡QUÉ OREJAS MÁS GRANDES TIENES!
-NARRA LIZ-
Mientras me retorcía en el escenario, Úrsula estaba muy concentrada en su papel de malvada. Me permití echar una ojeada al público. Todos estaban encantados con el espectáculo y no parecían darse cuenta de que yo no tenía ni idea de lo que estaba haciendo. ¡Hasta habían venido unos espectadores muy especiales! Mickey, Minnie, Pluto y Goofie estaban al fondo, en un rincón. Goofie y Pluto, con sus enormes cabezas, se retorcían como yo, pero de la risa y Minnie, por alguna razón acababa de darle un puñetazo a Mickey.
***
-NARRA JOE-
-¡Tachaaán! –les dije mostrándoles a todos mi gran plan.
-No. Me niego. Ni pensarlo. No –dijo Nick.
Kevin se acercó a los disfraces, emocionado.
-¿Puedo ser Pluto? ¡Por favor, por favor, por favor...! –dijo.
-Claro –sonreí. –Y Nicky será Mickey. Por supuesto, April irá de Minnie.
Ella se puso roja, pero ya era hora de aceptarlo.
-Entonces tú serás Goofie –dijo Nicholas. Pareció empezar a gustarle la idea.
Como los disfraces tenían una cabeza enorme, nos esconderían por completo.
-Soy un genio, lo sé –dije. –Todos a vestirse. April, si quieres, tienes un vestidor aquí al lado, pero a nosotros no nos molestas si te quedas.
Kevin levantó la cabeza, expectante a la respuesta de ella. Nick me lanzó una mirada fulminante, pero April se rió.
-Claro, como queráis –empezó a desabrocharse la zapatilla. –Si no os importa, me quedo aquí. Daros prisa, que no llegaremos.
Siguió con la otra zapatilla mientras que Kev, Nick y yo la mirábamos atentamente. Lo había dicho en broma, pero no me esperaba que ella se lo tomara en serio. Se quedó descalza y tenía intención de quitarse la camiseta, mientras nosotros seguíamos embobados sin poder hablar, sólo mirando. Nick parecía totalmente hipnotizado. April se detuvo y levantó la vista hacia él.
-¿En serio vas a dejar que me desnude delante de tus hermanos, Nick?
-Eem, esto... –balbuceó él.
-¡Pero si lo compartimos todo! –dijo Kevin. –Adelante, adelante...
-Pues a mi no –dijo ella. Se levantó y se fue al otro cuarto, pero aún pudimos oír su risa desde donde estábamos.
-¿No ibas a decir nada? –le pregunté a Nicholas. El pobre por poco sufría un ataque al corazón.
-¡Cállate, Joe! –empezó a vestirse con su "Mickey – disfraz".
Cuando estuvimos todos dentro de nuestros personajes Disney, salimos hacia el lugar donde iba a ser el espectáculo de Úrsula y nos colocamos al fondo. No pude evitarlo, la risa pudo conmigo.
-¿Esa.. esa es...? –no podía ni hablar. Kevin y yo nos reíamos como locos, cogiéndonos la barriga por el dolor.
-¡Wow! –soltó Nick / Mickey. Miraba a Liz encima del escenario, que llevaba un top y una minifalda.
-"Wow" ¿qué? –preguntó April / Minnie algo mosqueada. Le dio un pequeño puñetazo a Nick. –No la mires así, es mi amiga.
-Sólo he dicho "wow" porque Úrsula es perfecta para BRob –dijo él.
"Si, ya, claro..." pensé. Dejé de reírme y me fijé en Liz con más detalle. La minifalda verde a conjunto con el top que llevaba le daba un aspecto... diferente. Las demás almas en pena no tenían ese toque especial, eran simples atontados retorciéndose.
-¿Úrsula te dijo que haría esto? –murmuró Kev.
-No, no la habría dejado –contesté yo.
-Eso espero –dijo April. –Voy a matar a un pulpo...
***
-NARRA LIZ-
-He hecho lo que querías, ahora ¡dame mi pista! –le dije a Úrsula cuando acabó el infierno de actuación. Me quedaban 15 minutos escasos para encontrarme con April e ir a ver a los Jonas.
-Claro, cielo –dijo ella. –Gracias por tu ayuda.
Me tendió el sobrecito blanco, igual que los anteriores. Lo agarré y salí corriendo de allí, hasta que encontré un banco donde sentarme a respirar.
"PISTA NUMERO 3: se comenta que habrá un concierto en el parque, y tengo entendido que los Jonas son muy buenos. ¿Te vas a dejar caer por allí? Tu pista la tiene alguien que lleva unas orejas de Mickey. Buena suerte... –Adam."
Me levanté de golpe. Por lo menos tenía una excusa para ir al concierto, aunque lo difícil sería encontrar al individuo con orejas de Mickey. No tardé mucho en llegar al carrousel de Cenicienta, y vi a April esperándome. Su expresión cambió a sorpresa.
-¿Qué haces así vestida? –me gritó. ¡Mierda! No me había dado cuenta, pero aún llevaba el disfraz de alma en pena, por lo cual, seguía pareciendo una prostituta.
-Eeh.. no preguntes –le dije a April. –Vamos dentro.
-Tenemos una zona reservada en primera fila –me guiñó el ojo.
-¿Qué? ¿cómo? ¿por qué? –pregunté confundida.
-No preguntes. Sígueme.
Nos abrimos paso entre la multitud, hasta la primera fila. Yo mientras, iba muy atenta buscando a alguien que llevara orejas de ratón, sin éxito. Sin embargo, lo que vi me dejó en estado de shock. ¿Big Rob?
Ya situadas en nuestras posiciones, los Jonas salieron al escenario, con Kev a la cabeza, y Big Rob estaba justo enfrente de nosotras, vigilando... ¡¡con unas orejas de Mickey!! ¿era él el que tenía mi siguiente pista? April empezó a bailar como una loca, sin dejar de comerse con los ojos a Nick. Pobre chica, no dejaría nunca de soñar... Intenté que BRob me viera entre toda la multitud de fans enloquecidas.
-¡Rob, Big Rob! ¡Aquí, soy Liz! ¿te acuerdas de mi? –grité. Él me miró, sonrió y se acercó a mi.
-¡Hola Liz! Sí, claro que me acuerdo de ti –dijo. Respiré aliviada.
-¿Cómo es que llevas esas orejas tan chic? –pregunté. Él se echó hacia atrás y se encogió de hombros, sonriéndome.
Joe, al cual no había mirado en todo el concierto, se acercó al borde del escenario, cerca de donde estaba BRob. Le cogió las orejas y se las puso él. Ahí sí que me quedé completamente confundida. ¿Quién tenía mi pista, BRob o Joe?. April, a mi lado, parecía tan feliz, cantando y bailando. Joe me miró y, aún con las orejas puestas, me guiñó un ojo.
-¡Big Rob! –le grité al guardaespaldas -¿tienes tú mi pista?
Él se limitó a negar con la cabeza y a señalar a Joseph. A su vez, él me sonrió mientras cantaba.
-¡Mierda! -maldije en voz baja.
-¿Qué pasa, no te lo estás pasando bien? –preguntó April.
-No, todo va bien –tragué saliva.
Intenté no pensar en que Joe tenía mi pista para llegar a Adam. La situación sería comprometedora, así que disfruté del resto de la actuación. En total cantaron 5 canciones y luego, cuando todo el mundo se iba, Big Rob me hizo una señal.
-Venga por aquí, señorita –me abrió la barrera para que pudiera pasar a la zona de backstage.
-April, luego nos vemos. No preguntes –y la dejé allí, sola.
-¿Te lo has pasado bien? –me preguntó BRob mientras íbamos por los pasillos. Asentí. –Esta es la sala de Joseph, te está esperando.
Abrió una puerta blanca y me dio un empujoncito para que entrara ya que mis piernas se negaban a funcionar por sí solas. Cerró la puerta detrás de mi. Lo siguiente que vi no ayudó mucho a que me recompusiera: Joe Jonas tumbado en una especie de sofá gigante, sin camiseta, sudado aún por el concierto y con los ojos cerrados. No parecía haberse dado cuenta de que yo estaba en la misma habitación que él... mi primer impulso fue acercarme a él y acariciarle la cara para que supiera que estaba allí, pero intenté contenerme... en vano. No lo pude evitar, de repente me encontré a mí misma sentada a su lado, pasando mi mano por su mejilla. Él abrió los ojos y sonrió.
-Te estaba esperando –puso su mano en mis piernas. De repente, se dio cuenta de algo y empezó a reírse -¿Qué haces con esa ropa?
La ropa... sí, la de alma en pena, el top y la minifalda... Él seguía riéndose, así que, muy digna, contesté.
-¿Algún problema? ¿no dijiste una vez que tu trabajo soñado sería llevarles la toalla a las animadoras del equipo? –me estiré la falda intentando que tapara lo máximo posible.
-Sí, pero tú me gustas más que cualquier animadora –se incorporó en el sofá, mirándome a los ojos. Lo volvía a tener a un centímetro de distancia, con su respiración golpeando mi cara, sólo que esta vez ambos íbamos medio desnudos.
-¿Has cambiado de idea desde el otro día, Liz? –me preguntó susurrando.
Cerré los ojos dejando que su voz se colara por lo más recóndito de mi interior, sentí su olor y lo almacené, por si no volvía a tenerlo tan cerca en otra ocasión. Inhalé profundamente.
-No, Joe. No he cambiado de idea –le dije, aún a poca distancia de su cara, pero ya completamente calmada –Quiero a Adam.
Él sonrió y me dio unos golpecitos en la pierna, apartándose de mi.
-Me alegro –dijo. -¿Ya lo conoces personalmente?
-Bueno, tú tienes una parte importante en eso –se hizo el sorprendido.
-¿No me digas? –dijo con cara juguetona. Yo puse los ojos en blanco.
-Tienes mi pista, Joseph –le dije. –Llevabas las orejas.
-Es cierto, pero sólo porque son chic.
Empecé a reírme... hasta que vi el reloj de la pared. Di un salto.
-Vale, Joe –dije –si no me das la pista, vas a sufrir las consecuencias.
Se me hacía tarde y no iba a permitir que el gracioso de Joe me impidiera llegar a tiempo a mi cita con el amor. Él se reía.
-¿Qué vas a hacer si no te la doy?
Gruñí por lo bajo.
-¡Joseph Adam Jonas! –de golpe, me atacó, me tumbó de espaldas en el sofá y se puso encima de mi, sujetándome los brazos para evitar que le diera un puñetazo. Intenté luchar, pero mis sentidos ya no querían funcionar.
-Joe, en serio... no hagas esto –le dije intentando mantener la mente fría. Pero era casi imposible, su roce era imposible de ignorar.
-¿Por qué? ¿Qué hay de malo en lo que estoy haciendo? –me susurró al oído. –Si quieres la pista, será a mi manera.
Solté un suspiro, con los ojos aún cerrados. ¡¿Porqué a mi?!
-Tenías que aparecer justo ahora... –murmuré. Dejé de luchar, me quedé inmóvil, tirada sobre el sofá con Joe encima aún.
-¿Te molesto? –preguntó con voz seductora.
-No, eso es lo peor –abrí los ojos -, que podría estar así el resto de mi vida.
Aflojó mis brazos, permitiendo que me pudiera mover otra vez. Al sentirse libres, mis manos se dirigieron rápidamente, pero temblorosas a su pecho descubierto, rozando su piel, sus músculos, esos que tanto trabajaba en el gimnasio. Él se mordisqueó el labio inferior, inquieto. Colocó sus manos en mi cintura, que estaba pegada a la suya, y se inclinó hacia mi cara.
-Aún no te he besado –dijo él, casi rozándome los labios con los suyos.
-Yo a ti, sí –murmuré. Pareció extrañado –En mis sueños.
-Pero esto no es un sueño, es real –dijo –¿no lo sientes?
¡Claro que lo sentía! ¿cómo no lo iba a sentir con él encima y provocando de esa manera? Me empezaron a sudar las manos. De repente, pensé en Adam. No estaba nada bien lo que le estaba haciendo... "¡pero es Joe Jonas!" murmuró una voz en mi cabeza. "como si es Brad Pitt, tú tienes a Adam, al cual tienes que encontrar" Sí, lo había decidido. Sonreí coquetamente.
-Vamos a cambiar de posición –me las arreglé para que él acabara debajo de mi. Parecía emocionado, como si hubiera descubierto un juego nuevo que le encantaba. Y yo sospechaba que así era... se lo estaba pasando demasiado bien.
-¿Así que vas a seguir mis normas? –dijo él desde abajo.
-No –sonreí. –Tú vas a seguir las mías.
Me levanté de encima suyo, muy digna. Al principio me costó un poco, pero luego fue como si de verdad era lo que quería, lo que debía hacer. Joe se quedó mirándome desde el sofá, atontado y sorprendido por mi reacción.
-Yo creía que era irresistible –murmuró por lo bajo. Luego, se echó a reír.
Se levantó de un salto, abrochándose el botón del pantalón. ¿Cuándo se había desabrochado? Me pilló mirándolo.
-Has sido tú –me dijo. Se rió al ver mi cara de shock –ibas muy lanzada.
-Ya, y ahora me vas a decir que no te lo estabas pasando bien... –dije yo.
-No, no... no me arrepiento de nada, la verdad.
-¿Me vas a dar la pista antes de que me salga barba o no? –le dije.
-Bueno, podría esperar y así haría conjunto con tu bigote falso...
Me dejó helada. ¿Él sabía que yo tenía un bigote falso? ¿cómo? Lo miré esperando una explicación.
-Eem.. esto... no, es que... ¡Adam me lo contó! –dijo nervioso.
Entró Kev de repente. Se me había olvidado que estábamos en una habitación más o menos pública, pero él no pareció sorprendido de verme allí.
-¿Aún no le has dado el sobre, Joseph? –dijo Kev. –Adam te dijo que se lo dieras enseguida.
Miré a Joe con una ceja levantada, ¿así que enseguida, no?
-Ya voy –dijo Joe, sacando de la chaqueta que descansaba en el respaldo de una silla el pequeño sobre. Me lo tendió.
-Gracias Joe –le dije sonriente.
De pronto, Kevin dio un saltito, su móvil había sonado, leyó un mensaje y su sonrisa cambió súbitamente a un aspecto serio. Sin despedirse, dio media vuelta y salió de la habitación.
en fin... ¿qué me decís del percance Liz/Joe en el camerino? jojo mi amiga Andre lo leyó en clase y tuvo que aguantarse los gritos, más que todo para que no creyeran que es una pervertida (que lo es...) y mi bff Carmen lo leyó en el bus... su cara era un poema. xD Sorry si es muy... sexoso, es que mi adorada Pupi no es una buena influencia para mi en ese sentido, es la Maestra Perver xD (tqpupi!)
Kev está muy raro últimamente... ¿le preocupará algo?
En serio, os imagináis a los Jonas con los disfraces de Pluto, Mickey y Goofie? xDD muy bueno.
Disclaimer: Jonas Brothers, no sé a quien pertenecen.. pero a mi no (al menos, por ahora...) :P
¡¡Reviews, críticas o pedradas, me da igual, siempre y cuando me ayudéis a ser mejor escritora!!
PETICIÓN: rezad por mi alma porque tengo exámenes finales en 1semana!! :S deseadme suerteee! (nada de echar mal de ojo, que nos conocemos ¬¬)xD
GRACIAS :D
