Actualización rápida antes de volver al mundo estudiantil! (: tengo la fuerza de voluntad de un garbanzo, así que eso de estar 2semanas sin ordenador no ha sido posible ^^

DISCLAIMER: Kevin, Joe y Nick Jonas no me pertenecen (lástima...) al igual que tampoco Denisse y Kevin Sr. Jonas... Ahora sí, Liz, April y situaciones alocadas con el carricoche de golf son producto de mi imaginación (que últimamente está descontrolada...) U_U'

a leer se ha dicho! :D


CAPÍTULO 12 – ROZANDO EL LÍMITE

­-NARRA LIZ-

canción: Kiss me - Sixpence None the Richer

-Puedes abrirlos, princesa –susurró él.

Con miedo y lentamente, le obedecí. Tardé un poco en acostumbrarme a la nueva luz, así que parpadeé hasta que su imagen se hizo clara frente a mi. Le observé un segundo. Volví a recorrer su cara con mi mirada. Algo iba... ¿mal? Al ver mi cara de desconcierto, él sonrió, hizo una pequeña reverencia y me tendió la mano.

-Joseph Adam Jonas –dijo él. –Encantado de conocerla, señorita.

No podía ser verdad... ¿Adam era... Joe? Me di cuenta de que había dejado a mi príncipe con la mano en el aire, así que me apresuré a tomársela.

-Encantada... Adam –contesté. –Yo soy Liz, o Cenicienta II, como prefieras...

Él se rió y aprovechó que me tenía agarrada por la mano para atraerme hacia sí. Entonces pasó sus brazos alrededor de mi cintura y con una sonrisa habló.

-¿Te lo esperabas? –susurró.

-No –dije con un hilo de voz. Lo tenía demasiado cerca, como antes en su camerino.

-¿Decepcionada? –preguntó aún abrazándome. Bajé la mirada.

-Sí –contesté. Él pareció de repente triste, aflojando un poco su abrazo –Estoy decepcionada porque podría haberte besado mucho antes y no lo hice.

-Pues no se hable más del tema –volvió a acercarse –Llevo tiempo esperando este momento.

Cuando sentí lo que iba a hacer, mis músculos se tensaron, mis brazos rodearon su fuerte espalda y eché un último vistazo a su cara perfecta, sus pestañas infinitas, su sonrisa seductora...

-Si no quieres, lo dejamos para otro día –dijo él deteniéndose.

-Calla y bésame ya.

Tiré de él hacia mi y por fin, nuestros labios se juntaron en un beso, al principio suave y tierno. Paró y se apartó un momento para mirarme a los ojos, sonriendo. Al ver que lo miraba extrañada, él sacudió la cabeza.

-Estoy soñando –dijo. Después volvió a atraerme hacia sí, con otro beso más apasionado que el anterior. Un beso mucho mejor que los que yo había creado en mi imaginación, tiempo atrás, antes de conocerlo en persona. Parecía tan lejano.. pero en esos momentos lo tenía entre mis brazos, besándome, fundiéndonos en una sola persona y yo sabía que así era como quería estar para siempre.

Perdí la noción del tiempo, cuando de repente sonó su móvil, aunque a él pareció no importarle.

-¿No lo coges? –le pregunté. Él siguió atrayéndome hacia sí, intentando besarme.

-No, seguro que es Kevin diciendo que se ha comprado otra guitarra o... –volvió a acercarse, pero el móvil no paraba de sonar y rompía el ambiente mágico. Me aparté para dejarle contestar.

-¿Diga? –dijo Joe con fastidio -¿era necesario?

Lo observé mientras hablaba y su cara iba cambiando de expresión, hasta que colgó.

-¿Todo va bien? –le pregunté preocupada. Se acercó otra vez y me pasó la mano por la cintura.

-Espero que sí... siento que esto haya sido así –dijo.

-¿Bromeas? Ha sido mejor que cualquier cosa que me hubiera imaginado.

-¿Eso crees? –sonrió mientras yo asentía –de todas formas, esta no era mi idea de cita... ahora tenemos que salir corriendo...

***

-NARRA APRIL-

canción: A little bit Longer - Jonas Brothers

Dejamos a Joe en los jardines, nervioso pero seguro de sí mismo. Me habría gustado poder quedarme para ver la cara de Liz cuando descubriera la verdad, pero Nick y yo decidimos que debían tener un poco de intimidad, así que subimos a un pequeño carrito de golf para volver al hotel.

-Va a ser genial, ¿no crees? –dije entusiasmada. Él se limitó a asentir –Por lo menos, alguien podría grabar su reacción, ¿no? –sonrió.

La verdad, me estaba preocupando, ya que no había dicho nada en mucho rato.

-Nick, ¿estás bien? –le pregunté asustada. Él no apartó la vista del frente.

-No lo sé... necesito ir a mi habitación –murmuró.

Me fijé en su cara y me di cuenta de que estaba blanco como la pared... algo no marchaba bien.

-Para –le ordené. Él me obedeció. No había nadie por la ruta en la que íbamos, así que evitamos miradas curiosas –déjame conducir.

-Pero April, tú no... –me interrumpió.

-Cállate –estaba muy asustada. –Tienes que llegar a tu habitación ya, y con tu conducción de abuelito de 80 años no adelantamos.

Se sentó a mi lado y yo pisé el acelerador. Iba lo más rápido que el mini coche me lo permitía y Nick se agarraba donde podía.

-No nos servirá de nada llegar antes si estamos aplastados en el suelo –gritó él. Yo no le hice caso y llegamos enseguida al hotel.

Se me adelantó y subió veloz hacia su habitación. Cuando yo llegué a su planta, la puerta estaba cerrada, así que llamé para que abriera. Mi corazón no dejaba de latir descontroladamente y mi tensión aumentaba al ver que Nick no me abría.

-¡Nicholas! –grité desesperada -¡ábreme! ¿estás bien?

Nadie me contestó. No sabía qué hacer, las lágrimas se me escapaban por la desesperación y la respiración me fallaba. Si algo le pasaba a Nick... no, no quería pensar en eso. Miré a mi alrededor y vi un carrito de limpieza, donde había una llave maestra para todas las habitaciones. Corriendo, la agarré y volví rápidamente a la puerta. De un empujón, la abrí, con el corazón descontrolado y la vista nublada por culpa de las lágrimas.

Nick estaba en el sofá, con sus aparatos para controlar su diabetes al lado... pero él estaba medio inconsciente. Corrí a su lado, intentando que me escuchara.

-Nick, dime qué hago, ¿a quién llamo? –le dije desesperada. Él me miró, aún descompuesto sobre el sofá.

-No... a papá... llama a mi padre –balbuceó. Cogí su iPhone y busqué el número del señor Jonas.

-Dime, Nicholas –contestó enseguida.

-Hola, no soy Nicholas, soy April una amiga –dije atropelladamente –rápido, por favor... no sé qué hacer, Nick no está bien.

No podía dejar de llorar mientras cogía a Nick por una mano.

-¿Ha comprobado el nivel de azúcar? –preguntó su padre de repente tenso. Miré hacia la mesa y vi el aparatito. A Nicholas le había dado tiempo antes de caer semi-inconsciente, así que miré el número que ponía.

-Está muy alto –intenté calmarme –No sé si se ha inyectado la insulina ya...

-No, aún no –murmuró Nick.

-Vale cielo, entonces vas a tener que hacerlo tú... ¿podrás? –me preguntó el señor Jonas por teléfono.

-Sí, creo que sí –contesté. Nick me apretó la mano y me miró.

-No lo hagas si no quieres –murmuró.

-Te quiero –le dije como respuesta. Cogí la jeringuilla y le levanté la camiseta, dejando al descubierto su barriga, que era el sitio donde se solía pinchar la insulina.

-Ya.. ya está –balbuceé por teléfono. Oí un suspìro.

-Perfecto, muy bien hecho April –dijo el señor Jonas –Ahora vamos, que no se mueva de ahí... ¿puedes avisar a Joe y a Kevin? Nosotros llamaremos al médico.

-Sí, por supuesto... –le dije. –Señor, ¿se pondrá bien?

-Claro que sí, Nicholas es fuerte... se le pasará en un rato. Luego nos vemos –y colgó.

Me quedé mirándolo un rato, aún con lágrimas en los ojos. Él parecía que estaba mejor, pero aún tenía los ojos cerrados. Llamé a Kevin y le pedí que avisara él a Joe. Cuando colgué me di cuenta de que Nick ya había abierto los ojos y me miraba aún tumbado en el sofá. Le apreté la mano, haciéndole notar que no me iba a ir.

-Hola... –susurré. -¿cómo estás? –me acerqué hacia su cara, quedando a unos centímetros de él.

-Mejor que bien –me dijo mirándome a los ojos. –Gracias.

-¿Gracias? –contesté sonriendo –no me las tienes que dar...

-Sí tengo que hacerlo –sujetó mi cara con sus manos –y quiero hacerlo.

Se acercó, dispuesto a besarme, lo presentía... ¡y me moría de ganas de que ocurriera! Llevaba esperándolo desde el día del concierto.

-No tienes que agradecérmelo... –murmuré ya medio atontada por tenerlo tan cerca.

-Shh –dijo él. Cerré los ojos...

TOC, TOC. Me aparté rápidamente de Nick, frustrada por no haberlo conseguido tampoco esta vez.

-Pasa –gritó Nick. Por la puerta entraron el señor y la señora Jonas, Denisse la primera con cara de susto.

-Nicholas, ¿estás bien? Me he asustado mucho –se acercó corriendo hacia su hijo.

-Mamá, estoy bien.. gracias a April –me miró sonriente. Yo me sonrojé y negué con la cabeza.

-De verdad, que no pasa nada... –balbuceé.

-Muchas gracias, cariño –se acercó y me abrazó. –No sabes lo agradecida que te estoy.

Bajé la cabeza, aún negándolo. Cuando Denisse se apartó, me fijé en que ella y Nick intercambiaron una mirada sospechosa, pero ella le sonrió.

-El médico tiene que asegurarse de que estás bien, Nick –le dijo su padre. En ese momento, otro hombre entró en la habitación.

-Esperaré fuera, en el pasillo –les dije. Nick me miró.

-No hace falta, puedes quedarte si quieres –dijo él.

-Pues la verdad, tengo que hacerte algunas pruebas, Nicholas... que son mejor en privado –dijo el médico.

-Ah, vale... –contestó Nick avergonzado. Aguanté la risa cuando él me miró fugazmente.

-Estaré fuera –repetí. Salí al pasillo y cerré la puerta tras de mi.

***

-NARRA NICK-

canción: Thank you too -My morning jacket

Después de las pruebas que me hizo el doctor, me fui al dormitorio de mi suite, mientras que mi padre hablaba con él en el salón. Mi madre entró de repente, encontrándome tumbado en la cama.

-El médico dice que estás estabilizado, pero tienes que controlarte el azúcar –dijo mamá.

-Lo suelo hacer, lo sabes –murmuré –lo de hoy no volverá a pasar.

-Eso espero –dijo seria. Se sentó a mi lado –Así que esa chica...

No pude evitar sonreír. April, sí... era ella.

-¿Qué pasa con ella? –pregunté.

-Me gusta... y la verdad, le estoy muy agradecida –dijo ella, pasándome el brazo alrededor, como cuando era pequeño. –se nota que te quiere, cielo. Tendrías que haber oído cómo habló con tu padre cuanto tú...

Se interrumpió. Lo cierto era que, aunque no había sido mi mejor momento, me acordaba vagamente de April inyectándome la insulina.

-¿Tú crees que me quiere? –pregunté ilusionado. Ella asintió –pues eso es genial, porque yo siento lo mismo por ella.

-Entonces, tienes que hacer algo, ¿no?

-Por supuesto... ya tengo algo pensado...


Muy corto? lo sientoo! :(

de todas formas, espero que os haya gustado! pobre Nick! lo pasé mal imaginandome esta parte...

Infinitas gracias por vuestros reviews, me animan muchísimo!! (: (: gracias gracias gracias!!!

-V.

ah, y por si queréis saber el título del siguiente cap.. "Creo que te conozco" :D ya sabréis de qué va... pero Nick tiene algo pensado...