Hoolaa! :D nuevo capítulo... ¿os gusta el sushi?
He vuelto de mis vacaciones con mis chicas, y... bueno, ha sido MUCHO mejor de lo que nunca habría podido imaginar! Fuimos al concierto de los Jonas! a todas aquellas que no hayan ido aún... ¿A QUÉ ESPERÁIS? son GENIALES en directo! ^^
sin más charlas, leed! :D espero que os gustee!
CAPÍTULO 15 – DEMASIADO SUSHI
-NARRA APRIL-
Nick y yo acabamos abrazados en el suelo del balcón, mirando las estrellas y tapados con una típica manta de cuadros.
-¿Has visto cómo brilla esa? –le señalé una que titilaba con mucha fuerza.
-Sí –se quedó un rato mirándola hasta que, de pronto, se giró para mirarme a mi.
-El cielo está en la otra dirección, Nick –le dije un poco incómoda por su mirada.
-Te equivocas –dijo él –tú eres mi cielo.
Creí que iba a morirme en ese instante o a derretirme.
-Shh, calla y mírala –dije riéndome.
¿Podía haber algo mejor? Yo ya no sabía si habían pasado 10 minutos o 1 hora, pero no quería moverme de allí nunca.
Toc, toc. Llamaron a la puerta, pero nosotros ni nos movimos.
-¿Quién puede ser? –le pregunté.
-Déjalo, sea quien sea se irá si cree que no estamos.
Volví a recostarme sobre él, apoyando mi cabeza en su hombro e intentando ignorar al inoportuno visitante.
-¡Nicholas, sé que estás aquí! –gritó impaciente alguien desde fuera de la habitación. –Abre, tengo que hablar contigo.
-Es Kevin –me dijo Nick -¡Vete, no estamos! –le gritó a su hermano.
-Puede ser urgente –le dije preocupada.
-Voy a ver qué quiere, pero no te muevas de aquí –me besó fugazmente y se dirigió a la puerta.
Yo me acurruqué debajo de las mantas, demasiado feliz y atontada como para prestar atención a lo que ellos hablaban dentro. Sin embargo, una frase me sacó de mi mundo.
-¿Y se abrazó a ella sin esperarlo? –decía Nick con voz de sorpresa.
-Es todo lo que vi, ella abrió la puerta y se echó a sus brazos. Luego, entraron en la habitación de ella y cerraron la puerta –dijo Kev.
-Pero Joe nunca haría... –comenzó Nick.
-No, yo tampoco lo creo, pero aún así, todo es demasiado raro –contestó su hermano.
-¿Qué crees que deberíamos hacer? –comentó Kev –Sophie no es la mejor chica que puedes conocer...
-Yo creía que Joe estaba enamorado de Liz
-Y yo –dijo el mayor, apenado –Por eso no me explico lo que he visto.
Di un salto y entré en la habitación.
-¿Sophie y Joe? –aún estaba conmocionada.
-April... –empezó Kev.
-No, espera, ¿dices que Joe se abrazó a otra guarra mientras Liz lo esperaba?
-Pues... más o menos –contestó.
-Tengo que hablar con Liz –dije rápidamente.
-¡No! April, espera... aún no hemos hablado con Joe, seguro que hay una explicación para todo –me dijo Nick.
-Es mi amiga, Nicholas... se merece saber la verdad.
-¿Qué verdad? –dijo Kev –porque ni siquiera yo sé cuál es.
-La verdad que tú viste –le dije. Salí al balcón y saqué el móvil, buscando el número de Liz. Nick salió detrás de mi.
-April, no lo hagas –me miró suplicante.
-No quiero que le hagan daño, Nick –murmuré.
-¿Y qué crees que le vas a hacer tú cuando la llames, cosquillas?
No sabía qué contestar... era cierto, pero no quería que ella estuviera con Joe si para él ella era sólo una más.
-Mira, vamos a hacer una cosa –me dijo –buscamos a Joe y a Liz y si quieres lo hablamos todos juntos.
-Me parece bien –asentí –Nick, ¿tú crees que Joe...?
-No. Al igual que yo tampoco lo haría.
Sonreí, con ojos llorosos.
-Te quiero –le dije.
-Y yo.
***
-NARRA LIZ-
-¿Te gusta el sushi? –me preguntó Joe.
-¿A quién no le gusta el sushi? –contesté.
-¡A mucha gente! –dijo riéndose.
Nos dirigimos en silencio hacia el castillo, aún cerrado en exclusiva para nosotros.. Caminábamos muy juntos y sentía su brazo rozando el mío a cada paso, pero no llegaba a juntarse demasiado y yo me limitaba a seguirle.
-¿Dónde vamos? –pregunté desorientada.
-Tengo una sorpresa –dijo misterioso. Me cogió de la mano y tiró de mi, dirigiéndome a la parte de atrás, a unos jardines.
Había un gran mantel de cuadros extendido sobre la hierba, iluminado únicamente por la luna y las estrellas.
-De verdad espero que te guste el sushi –murmuró Joe mirando la cantidad de cajas apiladas con comida –Aunque si nosotros no nos lo terminamos, seguro que Big Rob lo hará...
-Me encanta el sushi, así que calla, Joe.
-¿Qué te parece? –me preguntó señalando con la cabeza el picnic que había preparado.
-Me parece que se me retuercen las tripas del hambre...
-Ah, pues entonces vamos a cenar –dijo él, sonriente.
-No, no me refería a la comida –contesté acercándome a él.
Pasé mis brazos por sus hombros, sujetándolo del cuello y acercándolo a mi. Rocé con mi nariz la suya y murmuré:
-Tengo hambre... de ti.
Él pareció nervioso por un momento, pero luego sonrió de forma traviesa.
-Bueno pues, el menú de hoy será Joe con fresas...
-¡Ñami! –dije sonriendo -¿Puedo empezar ya?
-Un momento, por favor –me apartó unos centímetros e hizo como si se preparara: se alisó la camiseta, se repasó con los dedos el pelo y sacó del bolsillo una especie de spray que vaporizó en su boca –es para el buen aliento, ¿sabes? –dijo como quien no quiere la cosa.
Empecé a reírme descontroladamente al ver la cara que puso.
-¡Arg! Creo que me he equivocado... –dijo con dificultad -¡era perfume!
Creí que me ahogaba de la risa, tanto que acabé rodando por el suelo mientras él iba a beber agua.
-Sí, claro –le oía decir –ríete de mi todo lo que quieras, pero verás cuando te coja...
Me puse alerta. ¿Qué iba a hacerme cuando me cogiera?
Estaba aún tirada sobre la hierba cuando él se acercó de repente, recuperado de su ataque.
-Por lo menos el aliento no huele mal –dijo sentándose a mi lado.
-Tampoco te olía mal antes de perfumártelo –dije riéndome.
-Me encanta tu risa –soltó de repente.
-Y a mi que tú me hagas reír.
-Siempre que quieras –dijo. –Pero no sólo soy gracioso, sino que además estoy bueno.
-Y también eres muy modesto –contesté con sarcasmo.
-Digo que estoy bueno al gusto... ¿no eras tú la que quería comerme?
-Yo sólo quería probar tus labios –puntualicé.
-¿Ves? Pero eso yo no lo sabía –dijo –Así las cosas son más fáciles, porque tus labios parecen apetecibles.
-Lo son –dije altanera -¿Quieres probarlos?
Sonrió mientras se acercaba y los rozaba con sus labios. Cerré los ojos, probando el "plato del día" y dejándome llevar. Joe se apartó un momento.
-Saben a fresa –dijo sorprendido.
-Se llama "brillo de labios con sabor a fresa" –contesté. Él dejó escapar una carcajada.
-Estás loca... me encanta –y volvió a besarme.
De repente escuché un carraspeo que hizo que apartara a Joe. Levanté la mirada y me encontré con unos ojos negros como el carbón. Era Sophie, la amiga de Annette, esas chicas que habíamos conocido en el avión.
-¿Sophie? ¿Qué diablos estás haciendo aquí? –le pregunté. Ella me ignoró y miraba a Joe enfurecida.
-¿Así que es por "esta" por lo que me has rechazado? –dijo la rubia con rabia.
No entendía nada de lo que estaba pasando. ¿Sophie conocía a Joe en persona? ¿Él la había rechazado por... mi?
-Sophie... ¿qué haces aquí? –dijo Joseph mosqueado.
-No podía creerme que estuvieras con otra chica, así que te he seguido... ¿en serio estás con ella? –dijo.
-¿Y eso qué te importa a ti? –le dije poniéndome de pie –Joe no tiene porqué darte explicaciones.
-Pues ahí te equivocas, niña patética. Tiene que dármelas porque soy su novia –contestó Sophie, dejándome helada.
-¿Qué? –me quedé boquiabierta.
-Sophie, has llevado esto demasiado lejos –dijo Joe de repente, más enfadado que nunca.
-No, cariñito. ¿Es que no te das cuenta de que yo soy mejor que ella? –contestó la rubia poniendo morritos.
No me podía creer lo que estaba pasando. De hecho no tenía ni idea de lo que pasaba.
-Joe, por favor, ¿me puedes explicar qué pasa? –le dije a él. Pareció un poco avergonzado.
-Liz, es que... –empezó a decir, hasta que Sophie le cortó.
-¿Qué es lo que no te ha quedado claro? Joe y yo somos novios –ella se acercó a él pasándole el brazo por su cintura y apartándolo de mi. Mientras, yo observaba la escena con lágrimas en los ojos. Sin embargo, la cara de Joseph cambió de expresión.
-Estoy cansado de repetírtelo –apartó a Sophie de su lado –NO somos novios. Nunca lo fuimos y nunca lo seremos.
-Cariño –empezó ella a sollozar -, en Nueva York sí lo éramos...
-No, te equivocas –Joe se giró para mirarme a mi y darme la mano –Verás, Liz, Sophie nunca ha sido mi novia... cometí el error de creer que era diferente, pero todo eso pasó antes de conocerte a ti.
-Entonces... –murmuré confundida.
-¡Liz! –oí el grito de una voz conocida, April, que se acercó corriendo a abrazarme, seguida por Kevin y Nick.
-¿Cómo te atreves a estar aquí, Sophie? –dijo Kev.
-¡Eres tú! –murmuró Nick. Todos nos quedamos mirándolo, Joe con algo de temor en los ojos.
-Nick... –dijo el mediano, avergonzado –dijiste que no lo dirías.
-Pero Joe, ¡tengo que hacerlo! Esto es muy raro –contestó el pequeño.
-¡¿Qué diablos pasa aquí?! –grité. No podía más. Estaba de los nervios, porque no me enteraba de nada: una loca decía que era novia de mi Joseph, Nick parecía saber algo y Joe le pedía que no dijera nada... demasiado para mi.
-Verás Liz, he visto hace un rato a Joe entrando en la habitación de... Sophie –murmuró Kevin.
-¡Pero te lo puedo explicar! –añadió rápidamente el mediano –Sophie ha venido aquí sin que nadie la invitara y fui a pedirle que se fuera... porque no quería que estropeara esto que está empezando entre nosotros –añadió susurrando de manera que sólo lo pude oír yo.
-Y... ¿el abrazo? –preguntó April confundida.
-Ella se abalanzó sobre mi –contestó Joe.
-Si hubieras querido, me podrías haber apartado –dijo Sophie –pero no lo hiciste, lo que indica que me quieres aún.
-No quería montar una escena en medio del pasillo del hotel –contestó Joe exasperado. –Que te entre en la cabeza que no te quiero Sophie. Me arrepiento de lo que te dije.
Kevin y Nick se pusieron detrás de Joe, respaldándole, dando a entender que lo apoyaban y que creían su historia. April se mantuvo a mi lado, apretándome la mano con fuerza, pero yo sabía que también creía a Joseph. Sophie había acabado con sus sentimientos heridos, y se notaba por la velocidad con la que sus lágrimas empezaban a caer por sus mejillas. Y yo... bueno, no sabía qué hacer. Creía a Joe por encima de todo, sabía que si él había dicho eso, era porque era verdad... pero Sophie...
-Joe, yo sé que me quieres –sollozó la rubia.
-En serio –rompí el silencio -, Sophie.. creo que ya has hecho la escenita que querías. Quizá te vendría bien recoger la poca dignidad que te queda e irte... ¿no crees?
Joe se acercó a mi, y me pasó el brazo por la cintura, acercándome a él. Me susurró al oído "Gracias. Te quiero" pero yo me aparté de él...
-Creo que tengo que pensar, Joseph...
***
-NARRA NICK-
Tras las palabras de Liz, Joe se quedó con cara de asombro y pena.
-¿Pensar el qué? –dijo él, roto del dolor.
-Pensar en todo –contestó Liz.
Pude vislumbrar una sonrisa maliciosa de Sophie, que aún contemplaba la escena, feliz de haber conseguido lo que ella quería. Tenía que hacer algo, porque si no, más de un corazón se podría romper esa noche.
-¡Alto! –grité. Todos me miraron. Odiaba ser el centro de atención, pero esta vez era necesario –Liz, cree a Joe, por favor –ella me miró con ojos tiernos.
-Nick, me parece muy bonito que defiendas a tu hermano, pero tengo que decidir por mi misma...
-Verás, Liz.. no lo estoy defendiendo, sólo intento explicarte lo que yo vi –eché una mirada de reojo a Sophie, para ver si se daba por aludida. En efecto, se puso nerviosa.
-Nick, nadie te ha pedido opinión –dijo la rubia.
-Te equivocas –contestó April –yo sí se la he pedido. Habla, Nicholas.
Miré durante un momento a una sonriente April, que intentaba darme ánimos para que continuara hablando. ¿Qué sería de mi sin ella? Intenté centrarme en lo que iba a decir.
-Veréís... en Nueva York, hace un mes, más o menos, nos invitaron a una entrega de premios. La cuestión es que, mientras estábamos en el backstage, Kevin desapareció –le eché una mirada significativa, al tiempo que él se ponía rojo –y Joe y yo nos quedamos solos, hasta que llamaron a la puerta.
Hice una pausa para mirar la cara de Sophie. Ella sabía lo que venía ahora.
-Cuando abrimos, apareció Sophie, a quien yo no había visto en la vida, por cierto –suspiré. Todos me escuchaban con atención –Pero resultó que Joe sí la conocía.
-Sí, nos conocimos una vez que fui a una entrevista yo solo, y ella resultó ser mi entrevistadora –contestó Joe.
-Bueno, yo eso no lo sabía en ese momento –continué –así que me sorprendió ver que hablaban mucho y estaban muy juntos –Liz estaba sufriendo, lo sabía.
-Nick... ¿adónde quieres llegar? –preguntó nerviosa Sophie. Lo de ahora no la iba a dejar en muy buen lugar.
-Cometí el error de decirle que la quería –dijo Joe de carrerilla, como una liberación.
-Sí, fue un error, porque a los dos días, cuando ellos supuestamente habían quedado para verse y cenar juntos, ella no apareció en la cita –continué –y nos enteramos a través de internet, que "Stan Farrow, el hijo del multimillonario George Farrow se había comprometido con una chica rubia, Sophie".
-¿Así que eres una trepa no? –soltó de golpe April, dirigiéndose a Sophie.
-El caso es que, después de eso... bueno... no volví a ver a Joe reírse de verdad hasta que apareciste tú, Liz –terminé. Kevin asintió a mi lado, dándome la razón.
Liz parecía abrumada, a punto de estallar... demasiada información, quizá.
-Chicos, de verdad... creo que tengo que pensar –dijo ella dando media vuelta.
-Lo he intentado –suspiré.
-¡Liz! No te vayas, por favor –suplicó Joe.
-Tengo que hacerlo, Joseph...
La chica echó a andar rápidamente hacia el hotel, de manera que pronto la perdimos de vista. Los que nos quedamos allí, nos habíamos quedado mudos de repente. ¿Qué acababa de pasar?
-¿Estás contenta? –le preguntó enfadado Joe a Sophie -¿Era esto lo que querías? ¿has acabado?
Ella se rió amargamente.
-No, ni lo más mínimo –dijo –Esto no ha hecho más que empezar.
Se giró y se fue también, dejándonos a Kevin, April, Joe y a mi totalmente perplejos, sin tener ni idea de lo que iba a pasar.
y bien... otro capítulo más que se acaba.
Sophie es una destroza-hogares, eso está claro! Pero... ¿tiene motivos Liz para necesitar tiempo para pensar? ¿Joe se rendirá? y... ¿Qué diantres va a pasar? O_O
mucho lío? o eso lo hace más excitante? espero que os guste... y espero poder salir del embrollo! :D (ya veréis que sí.. y si no, ¡QUE ME CORTEN LA CABEZA!)
Disclaimer: Los Jonas Brothers no son míos... no hubo suerte, porque el 13 de Junio ninguno se me declaró en matrimonio :( pero no me doy por vencida! ;P la próxima vez tendré más suerte.
A todas aquellas que dejáis reviews GRACIAS! mil veces GRACIAS!
con amor! 3
-Vicky.
