Capitulo 3

Viernes 8 de la noche.

Jane estacionó su auto detrás del de Annie en su residencia. Bajó de el y entró a la casa. No había signos de Annie en el recibidor, en la sala, en la cocina, en el comedor ni en el family. Debía estar en la habitación.

Jane abrió la nevera, bebió un poco de agua y subió directo a la habitación. Abrió la puerta con cuidado y se asomó. Solo se veía la luz que provenía del baño ya que la puerta de este estaba entre abierta y la luz de la habitación apagada.

Entró a la habitación y se quito la chaqueta y el chaleco dejándolos en la cama. Miró a la mesita de noche. Había licor en ella. Sintió preocupación. Miró al baño y escuchó algo.

Jane: "Annie." Caminó hacia el baño y se detuvo en frente de la puerta.

Ahí estaba su esposa, sentada en el suelo llorando como una niña pequeña, con la espalda pegada a la pared y la cabeza escondida entre las piernas. Jane respiró profundo. Se acercó y se sentó de cuclillas frente a ella.

Jane: "Annie."

Annie: "Vete Patrick."

Jane no se movió.

Jane: "Mírame."

Ella levantó la cabeza un poco para encontrarse con él. Se notaba que llevaba rato llorando.

Jane: "Hasta cuando vas a estar atormentándote así?

Annie: "Tu sabes hasta cuándo. Este dolor no se va a ir hasta que encuentres al maldito que mató a mi bebé. Lo prometiste y no lo has cumplido!" Le gritó en la cara.

Jane: "Lo encontraré."

Annie: "Cuando?" Dijo con desesperación.

Jane: "Ven a la cama. No puedes quedarte aquí así. Tienes que dormir." Dijo ofreciéndole sus manos.

Annie: "Lárgate. Quiero estar sola.

Jane soltó un suspiro profundo, pero no se fue. Se sentó pegado a la pared justo al lado de ella. Tomó su mano y la halo un poco hacia él. Estaba rabiosa, resentida, dolida. Se resistió por un momento, pero cuando levantó la cabeza para ver a su marido otra vez no pudo contenerse más, cayó en sus brazos estallando en llanto nuevamente.

Estuvieron así un largo rato. Jane comenzó a darle un pequeño masaje entre medio del cerebelo y el cuello. Sabía perfectamente que eso la relajaba. Mientras lo hacia la observaba. Desde el ángulo que se encontraba se podían ver las marcas que tenía en el pecho y parte del cuello. Unas marcas visibles, pero menos dolorosas que las que llevaba en su corazón. Jane no pudo evitar llorar también. Su mujer había sobrevivido a un ataque brutal de Red John y podía sentir como ella hubiese querido haber muerto igualmente que su pequeña.

Annie se quedó dormida en su pecho. El se levantó con ella en brazos y la llevó a la cama. La acostó y la arropó. Fue a darse un baño y cuando regresó se quedo observándola unos minutos acostado al lado de ella en la cama. No tenia sueño. Tenía muchas cosas en la cabeza.

A la mañana siguiente, Jane despertó minutos antes de que la alarma sonara. Sintió la respiración caliente de su esposa en la parte de atrás de su cuello. El se había quedado dormido de espaldas hacia ella y ahora ella estaba pegada en su espalda abrazándolo por la cintura.

Jane dio vuelta poco a poco para quedar boca arriba. Ella se movió para abrazarlo más. Estaba profundamente dormida. El se quedó observándola con una mirada triste. Quería saber que era lo que ella sentía y quería, pero era difícil. Annie no era como todas las personas con las que Jane se relacionó. Nunca pudo manipularla, hipnotizarla ni nada por el estilo. Ella se burlaba de él por eso y eso a él lo volvía loco. Se enamoro de ella perdidamente. Era diferente a las demás. En realidad era el conjunto de todo lo que él buscaba en una chica; coqueta, inteligente, platicadora, directa, comprensiva, madura… y por supuesto, algo de atrevida, algo manipuladora, algo como él.

El problema que tenían ahora es que ninguno de los dos eran los mismos. La terrible tragedia que los ha sacudido los ha hecho cambiar a ambos. Ya no son aquella pareja 'perfecta' y lamentablemente el sexo no lo es todo en una relación.

Jane apagó la alarma antes de que sonara. No quería que Annie se despertara. Se levantó cuidadosamente. Se preparó para irse a trabajar. Bajó a la cocina. Preparó desayuno y le dejó el de ella dentro del microondas. Subió a la habitación y le dejó una nota. "Desayuno listo. 10 segundos en high. Te quiero."

Es el hombre perfecto o es un tonto? Ella le entabla una demanda de divorcio, le monta un show en su propio trabajo y lo agrede y él solo la hace molestar con un comentario de "Estoy con la otra.", porque lo demás ha sido aguantar sus arranques, estar a su lado para consolarla, prepararle un rico desayuno y decirle te quiero. No… falta más.

Mientras iba camino al trabajo llamó a Amelia, la mejor amiga de Annie.

Amelia: "Dime Patrick." Respondió algo seca.

Patrick: "Amelia, podrías acompañar a Annie hoy? No se… llévatela de paseo, de compras, yo que sé."

Amelia: "Pasó algo?" Dijo esta vez preocupada.

Patrick: "Está deprimida otra vez."

Amelia: "Esta bien. Lo haré. Patrick…"

Jane: "Dime."

Amelia: "Nada."

Patrick: "Si, ya me entregó el documento legal. Aun no sé, aun no sé." Dijo sinceramente. No sabía si Annie lo estaba probando o si quería romper la relación definitivamente, pero de que lo tenía histérico, lo tenía.

Amelia: "Esta bien. Hablamos después. Iré a buscarla durante el día."

Patrick: "Gracias." Colgó.

XXX

Llegó al CBI y la primera cara que vio fue la de Lisbon.

Jane: "Buen día." Dijo sonriéndole un poco.

Lisbon: "Buen día." Dijo mirándolo detenidamente. Quería preguntarle que había pasado, pero eso era algo que no le incumbía. "Todo bien?" Se limitó a decir.

Jane: "Bueno, no como quisiera, pero ahí le vamos. Traje donas, quieres?"

Lisbon: "Para la dieta?" Dijo sin poder evitar mirarlo algo coqueta.

Jane: "Para la dieta." Afirmó con sarcasmo y mirándola de igual forma.

Ella se dio cuenta de la mirada coqueta que le tiró al ver su reacción y trato de controlarse.

Lisbon: "Bueno, gracias." Tomó una y caminó hacia su oficina.

El la siguió con sus ojos y sonreía mientras se alejaba.

Van Pelt: "Jane, necesito que veas algo del caso." Se dio cuenta de la mirada y la sonrisa tontas de él.

Jane: "Si? Ok. Voy ahora."


Que le estará pasando a nuestro Jane? Especulen. :) jijiji