Capitulo 5
Sin Querer
Abre tu corazón.
No tengas miedo, no.
Cierra los ojos, siente lo que estoy sintiendo yo.
Toma mi mano. Ven. Quédate junto a mí.
Deja que el mundo gire. Olvida todo el dolor.
No te detengas, no mires atrás
Porque el pasado puede lastimar,
Al apostar, tal vez puedes ganar.
Sin querer me estoy enamorando, sin querer.
La vida nos separa, pero el amor nos llama.
Sin querer me estoy enamorando, sin querer.
Me sobran las palabras y me pierdo en tu mirada.
Yo como tú también cuido mi corazón,
Pero es más fuerte lo que estoy sintiendo hoy.
No te detengas, no mires atrás.
Sé que el pasado puede lastimar,
Al apostar, tal vez puedes ganar…
Sin querer me estoy enamorando, sin querer.
La vida nos separa, pero el amor nos llama.
Sin querer me estoy enamorando, sin querer.
Me sobran las palabras y me pierdo en tu mirada.
(Artista: Ednita Nazario - Cantante puertorriqueña)
Un día después, Jane salió a trabajar y regresó a su casa. El auto de Annie no estaba. Subió a su habitación. Ella había recogido todas sus cosas. No había nada en sus gavetas ni en el closet. Luego observo la mesita de noche y notó que algo brillaba. Se acercó y lo tomó. Era el anillo de bodas de ella.
Se sentó en la cama con él en sus manos. Lo observó por unos cuantos minutos. Recuerdos invadieron su mente. Levantó la cabeza y suspiró. Colocó nuevamente el anillo en la mesita.
Se levantó de la cama y fue al baño. Se lavó las manos y miró al espejo. No sabía que sentía. Su corazón latía fuertemente, sus ojos estaban rojos y ese nudo en la garganta que lo molestaba.
Golpeó fuertemente el espejo con su puño derecho haciendo que este cayera en pedazos y cortándose la mano. No le importó.
"Siete años de mala suerte." Sonrió mientras algunas lágrimas bajaban por sus mejillas. Maldito seas, hijo de puta!" Gritó refiriéndose a Red John.
Tomó un respiro y caminó nuevamente hacia la habitación. Miró otra vez el anillo que brillaba en la mesita de noche. Tocó el suyo por unos segundos. Lo sacó de su dedo y lo colocó junto al de ella. Tenía que aceptar la realidad de lo que le sucedía.
XXX
Tres semanas han transcurrido desde que Annie se fue. Jane se sentía muy solo en una casa tan grande, así que decidió volver a su apartamento de soltero, el cual siempre tenía listo por si acaso, ya que desde que sucedió lo de su hija, varias veces tuvo que dormir allá.
Lisbon notó que ya no llevaba su anillo de matrimonio y que estaba más tranquilo. La verdad es que necesitaba "vacaciones" de su esposa, que en realidad ya no lo era o estaba en esos trámites de no serlo más.
Todos estaban en la sala de descanso. Ya casi era hora de irse a casa.
Van Pelt: "Cho y su novia, Rigsby y yo iremos a comer algo y pasar un rato agradable. Quieren ir con nosotros?"
Lisbon: "Por mi está bien." Luego miro a Jane.
Jane: "Déjame ver, mi agenda está muy cargada." Dijo mirando su mano y disimulando tener una agenda en ella. Al menos ya había vuelto a hacer sus payasadas. "Estoy libre para ir." Dijo sonriendo.
Van Pelt: "Perfecto!" Dijo con una sonrisa dulce en su rostro.
Lisbon: "Vamos en mi auto." Dijo pasando por el lado de Jane y susurrándole al oído.
Jane: "Por qué?"
Lisbon: "Tu sabes por qué."
Jane: "No volverá a ocurrir."
Lisbon: "No me importa." Dijo retirándose y regalándole una sonrisa a los demás.
XXX
Fueron al restaurante. Comieron y echaron chistes entre todos. La estaban pasando muy bien. Anunciaron la apertura de la pista de baile. Cho y su novia no duraron en ir directo allá. Rigsby y Van Pelt tardaron un poco más. Jane y Lisbon los observaban desde la mesa.
Jane: "Hacen una bonita pareja."
Lisbon: "Si. Son de estatura baja…."
Jane: "Hablo de Rigsby y Van Pelt."
Lisbon: "Son amigos, Jane. Las relaciones entre agentes están prohibidas."
Jane: "Eres ingenua o te haces de la vista larga." Dijo mirándola de reojo.
Lisbon: "Un poco de ambas." Dijo con cara de complicidad.
Jane: "Quieres bailar?" Preguntó sin pensarlo y luego se arrepintió. Rogaba porque Lisbon dijera "Contigo? No!", pero no fue así.
Lisbon: "Si." Lo miró sonriéndole pícaramente.
Jane: "Segura?" Dijo esta vez algo nervioso.
Lisbon: "Me invitas y ahora te echas para atrás?"
Jane: "No. Claro que no." Dijo levantándose de la mesa y ofreciéndole la mano.
Se unieron a las otras parejas en la pista. Era una balada romántica. Lisbon lo miró a los ojos, pero cuando se encontró con ellos, sintió esas dichosas mariposas en el estomago. Retiró la mirada. Dejó caer su cabeza en su hombro y simplemente disfrutó el momento. Su cuerpo encajaba tan bien con el de él.
Jane: "Hace mucho que no bailaba."
Lisbon levantó la cabeza para encontrarse nuevamente con sus ojos.
Lisbon: "En serio?"
Se quedaron mirándose por unos momentos. Rigsby se dio cuenta de la situación y le hizo señas a Cho, el cual miró y sonrió un poco.
Jane: "Tienes unos hermosos ojos." Dijo otra vez sin pensar.
Lisbon: "G...gracias." Tartamudeó.
Los dos sonrieron como unos tontos y Lisbon no pudo evitar tomar la iniciativa cuando vio su hermosa sonrisa. Acercó sus labios a los de él y los besó. El no dio inicios de haberse sorprendido, al contrario, fue como si lo hubiese estado esperando. Fue un beso tierno y suave. Lisbon sintió como el corazón de él palpitaba en el pecho de ella, o era el de ambos? Sentir su respiración caliente sobre su rostro hizo que se erizaran los vellos de su piel.
La canción terminó y ambos bajaron de la nube. Jane le sonrió algo nervioso.
Jane: "Como te encanta tener el control."
Ella se separó de él de una manera un poco abrupta. Se retiró a la mesa avergonzada y Jane se quedó por un momento de pie en la pista de baile asimilando lo que había ocurrido. Regresó a la mesa y se sentó al lado de ella.
Lisbon: "Por qué, por qué, por qué lo hice?" Pensó.
La noche transcurrió muy bien. Siguieron echando chistes de las cosas que les sucedían en el trabajo, etc. Las parejas se despidieron y cada una se fue por su lado. Lisbon y Jane se montaron en el auto. Ella encendió el motor.
Lisbon: "Te llevo a tu apartamento."
Jane: "Si."
Los dos iban en silencio. El camino se hizo el triple de largo de lo que en realidad era. Lisbon se detuvo en frente de su apartamento.
Jane: "La pasamos bien."
Lisbon: "Si… la pasamos bien."
Desde el beso, no se habían vuelto a mirar a los ojos, hasta ahora.
Lisbon tenía una lucha interna. Su corazón decía: "Abrázalo, bésalo, apriétalo!", pero su mente decía todo lo contrario. Era un hombre libre. Era un hombre libre! Maldición! Cuanto deseaba besar esos labios otra vez. Del cobarde nadie escribe! Decidió tirarse de pecho.
Jane: "Bueno, gracias por traerme. Buenas noches."
Lisbon: "Buenas noches…"
Jane puso la mano en la perilla para abrir la puerta del auto y Lisbon lo tocó por el brazo. El volvió la cabeza para mirarla y ella lo besó otra vez en los labios atrayéndolo hacia ella agarrándolo por el cuello y una de sus mejillas. Al diablo todo… Lo tenía otra vez en sus labios. Cerró los ojos y lo besó suave y luego profundamente. Abrió los ojos para mirarlo y vio que los suyos estaban también cerrados. Se lo estaba disfrutando tanto como ella. Quiso introducir su lengua en su boca, a lo cual él accedió sin ningún problema. Luego él hizo lo mismo y ella soltó un leve gemido lo que hizo caer a Jane en tiempo. Separó su boca de la de ella. Aunque se notaba que el beso lo había puesto caliente, la miró a los ojos algo triste.
Jane: "Lisbon, yo… me gustas. En realidad me gustas mucho, pero no puedo… no debo por ahora. No es conveniente. No quiero herirte." Dijo con esos ojos de cachorro, pero solo que esta mirada era muy sincera.
Lisbon: "Yo también cuido mi corazón, Jane. Lo sabes más que nadie, pero esto que estoy sintiendo hoy es más fuerte que yo." Dijo mirándolo a los ojos. "No te detengas. No mires atrás. Yo sé muy bien que el pasado lastima, pero que tal si esta vez ganas?"
Jane: "Es muy pronto, Lisbon. Hay heridas muy recientes. Necesito… tiempo para pensar y organizar mis ideas."
Lisbon asintió. Jane sonrió mirándola a los ojos. Besó su frente.
Jane: "Eres hermosa. Gracias por todo."
Lisbon asintió otra vez.
Jane salió del auto y entró al apartamento. Lisbon negó con la cabeza en el auto. "Soy una estúpida. Es Jane… no es cualquier hombre. Acaba de terminar con su mujer. Como iba a pensar que iba a comenzar una relación conmigo así porque sí, tan rápido? Voy a enloquecer si es que no lo estoy ya."
Piso el acelerador y se fue a su casa.
:)
