Capitulo 6

Confesados

Las palabras, al fin solo son palabras.

Se desasen en el aire.

Tus palabras siempre van tan complicadas.

Tus acciones hablan más claro que el agua.

Que prometiste? Que por un tiempo estarías solo,

Que hay heridas muy recientes.

Que no debes, no puedes, no.

Que de ninguna manera, pero niégame si puedes…

Que cuando me acerco de poco a poquito

Te pones nervioso, no digas que no, que no.

Hay dejémonos ya de cuentos…

Estamos solitos.

Dices que no es conveniente que no tiene sentido,

Pero este veneno no se le encuentra antídoto.

Ven arrópate aquí a mi lado…

Que nos cojan confesados.

Me confieso, confiesa si?

Me está quemando igual que a ti

De qué sirve dejarlo ahí, ducha fría y pa' fuera.

No me mal entiendas

Solo peco de ser sincera.

Cuando hay luna llena

Es tan puro y tan puro que….

Cuando me acerco de poco a poquito

Te pones nervioso, no digas que no, que no.

Hay dejémonos ya de cuentos…

Estamos solitos.

Dices que no es conveniente que no tiene sentido,

Pero a este veneno no se le encuentra antídoto.

Ven arrópate aquí a mi lado…

Que nos cojan confesados.

Dime que no, que no lo sientes.

Dile que no, que no, si puedes.

Que cuando me acerco de poco a poquito te pones nervioso

No digas que no, que no… mira amor que ya para cuentos

Estamos grandecitos.

Sé que no es conveniente que no tiene sentido,

Pero este veneno no se le encuentra antídoto.

Arrópate aquí a mi lado

Te sujetas de lo que encuentres

Hay amárrate aquí a mi lado

Que nos cojan confesados.


Jane entró a su habitación y se dejó caer en la cama boca arriba. Jamás había estado tan confundido en su vida. Seguía amando a Annie, o al menos eso creía, pero Lisbon… que le pasaba con Lisbon? De lo que sí estaba seguro era que le gustaba como mujer. Si, Lisbon para él es hermosa, pero hay muchas mujeres hermosas en el mundo. Que le guste una mujer no quiere decir que este enamorado de ella.

Sin embargo, no podía dejar de pensar en el beso dado en la pista de baile, en su respiración cálida, en el beso intenso que se acababan de dar en el auto, en sus manos acariciando su cuello…

Puede alguien querer o amar a dos mujeres a la vez? No. Es imposible. Solo se puede amar a una y a otra quizás desearla, pero nada más. Deseaba a Lisbon? Si tan solo se hubiese dejado llevar un poco más quizás ahora la tendría desnuda en sus brazos. No. Negó con la cabeza. En qué diablos estaba pensando?

Se golpeó el mismo la cabeza con su mano como si con eso fuese posible sacarse de la mente a Lisbon y él haciendo mucho más que besarse.

Jane: "Necesito poner mi mente en otras cosas." Se dijo así mismo.

XXX

Pasaron unas cuantas semanas. Jane trataba de estar el menor tiempo posible solo con Lisbon. Ella se dio cuenta de ello y se sentía mal por eso.

Cho: "Hay tensión sexual entre ellos dos." Dijo mientras ojeaba un libro.

Rigsby: "De que estás hablando?"

Cho: "Jane y la jefa. No te has dado cuenta?"

Rigsby: "La jefa? Nahhh! Jane ha sido un dolor en el culo en estos días. Como va a haber tensión sexual entre alguien que lo que hace es joderte la existencia?"

Cho: "Que del baile de hace casi un mes?

Rigsby: "Bueno si… pero…." Se detuvo por unos segundos. "Crees que estén juntos?"

Cho negó con la cabeza sin dejar de mirar la página del libro.

Cho: "No lo creo, pero de que se atraen se atraen y algo pasó porque se evitan mutuamente ambos."

Van Pelt: "Que tanto cuchichean ustedes?" Dijo acercándose a ellos al verlos hablando en voz baja.

Rigsby: "Cho dice que hay tensión sexual entre Jane y la jefa."

Van Pelt: "Bueno, es evidente que a la jefa le gusta Jane."

Rigsby: "Crees que Jane también?"

Van Pelt: "No lo sé. Yo solo sé que en estos días alguien le preguntó por Annie y se puso un poco triste."

Cho y Rigsby se miraron.

Cho: "Está confundido."

Rigsby: "Hagamos una apuesta…"

Cho: "Hecho."

Van Pelt: "Como pueden querer apostar con algo tan delicado? Déjenlos en paz."

Rigsby: "No les estamos haciendo nada. Esto es acá entre nos."

Van Pelt: "No puedo creerlo." Dijo retirándose del lado de ellos.

XXX

Jueves, 10 de la noche.

Jane estaba aún en las oficinas del CBI. Estaba en el sofá mirando al techo. De vez en cuando miraba a la oficina de Lisbon. Allí estaba, frustrada entre una montaña de papel. No le gustaba verla así. Sabía que se sentía mal, al menos un fuerte dolor de cabeza debía tener.

Se levantó del sofá y fue a su oficina. Abrió la puerta lentamente. Lisbon sacó un suspiró.

Lisbon: "Qué quieres, Jane?" Dijo sin mirar a la puerta.

Jane: "Piensas quedarte aquí toda la noche?"

Lisbon: "Parece que por tu culpa, otra vez, si."

Jane: "Deberías descansar." Dijo preocupado.

Lisbon: "Jane, solo déjame terminar esto tranquila, si?"

Jane: "Tienes mucho dolor de cabeza. Te traeré algo de comer y de tomar."

Lisbon: "Jane.. si así te quieres disculpar por todo el alboroto que has causado esta semana.. Ahórratelo."

Jane: "Lo siento."

Lisbon: "Ujum… vete. Déjame terminar esto."

XXX

10 minutos más tarde, Jane volvió a entrar a la oficina de Lisbon.

Lisbon: "Ahora que, Jane? Vete a tu apartamento a descansar. Mira la hora que es." Dijo con frustración.

Jane: "Tienes tu ceño fruncido, lo que significa que tienes un terrible dolor de cabeza. Sé que no saliste a cenar. No has comido nada desde el almuerzo. Te preparé algo de comer. Está en la mesa de la cocina. Buenas noches." Dijo retirándose de la oficina.

Ella levantó la vista para encontrar la puerta cerrada. Se levantó rápidamente y la abrió. El solo estaba preocupado por ella. Eso fue un gesto muy tierno de su parte. Sonrió mientras lo veía alejarse. Luego se puso seria y fue a la cocina. Tomó el sándwich de pavo que le preparó y un jugo que le dejó en la nevera y se sentó a comérselo. Estaba hambrienta. Maldito hombre. A pesar de lo insoportable que podía llegar a ser, lo amaba.

XXX

Al otro día, él era el que estaba con dolor de cabeza. Lisbon notó rápidamente su irritabilidad aunque él no lo demostrara ante los demás. Durante la tarde, lo vio salir del baño de hombres con los ojos rojos. Odiaba verlo así. Prefería verlo como una patada en el culo. "Que masoquista soy." Pensó.

Lisbon: "Hoy estuviste demasiado tranquilo." Dijo acercándose al sofá. El no respondió. "Sé que no estás dormido, Jane."

Jane abrió los ojos.

Lisbon: "Todo bien?"

Jane: "Todo bien. Solo tengo un resfriado."

Lisbon tocó su frente.

Lisbon: "Pues sí, estas algo caliente. Vete. La noche está fría. Te hará más daño estar por ahí a estas horas."

Jane: "Creo que hoy me quedaré aquí." Dijo cerrando los ojos.

Lisbon cruzó los brazos y se sentó a su lado.

Lisbon: "Deja de comportarte como un niño, Jane. Iras descansar a tu apartamento aunque tenga que sacarte de aquí a patadas." Dijo halándolo por el brazo para levantarlo. Estaba dispuesta a arrastrarlo si fuese necesario. Aunque sería un poco difícil porque el hombre estaba pesado.

Jane se sentó en el sofá con cara de fastidio quedando a solo centímetros del rostro de la agente.

Los dos se quedaron mirándose a los ojos. Podían sentir la respiración del otro. Estar así de cerca era peligroso. Ambos lo sabían. Esta vez, Jane se sintió tentado por besar sus labios. Los miraba y miraba sus ojos color esmeralda. Ella notó de inmediato que él quería besarla. Se acercó un poco más a él y él al tenerla tan cerca y sentir casi su piel no pudo evitar hacerlo. Se besaron mutuamente. Jane la rodeó con sus brazos por el torso y la atrajo más hacia él. Ella introdujo sus manos por su cabello. Separaron unos segundos sus labios sin dejar de mirarse a los ojos.

Lisbon: "Me vas a hacer caso y te vas a ir a casa?" Susurró.

Jane: "Si, me voy." Dijo luego de respirar profundo y teniéndola aun en sus brazos.

Lisbon: "Has estado tenso hoy. Tienes que cuidarte, Jane. Déjame cuidarte." Dijo esta vez acariciando su cabello.

Jane: "Ahora eres 'baby sister'." Dijo sonriendo un poco.

Lisbon: "Soy todo lo que tú quieras." Dijo dando un beso ligero en sus labios.

Jane: "Dios." Dijo respirando profundamente ahora, cerrando los ojos y pegando su frente con la de Lisbon.

Lisbon: "Que?"

Jane: "No sé qué me pasa contigo."

Lisbon: "Solo hay una manera de averiguarlo. Estoy dispuesta a pagar el precio."

Jane: "No sé cómo puedes estar así conmigo después de todo lo que te echo pasar en esta semana."

Lisbon ignoró completamente el comentario.

Lisbon: "Ven conmigo a casa hoy. Averigua lo que te pasa conmigo."

Jane: "Lisbon…"

Lisbon besó sus labios otra vez hasta que sintió que lo había encendido.

Lisbon: "Iras conmigo a casa?" Dijo con sus labios aun pegados a los de él.

El solo asintió con los ojos cerrados.


Sugerencias para el próximo capítulo. :) Espero que les guste.