Tachaaaan! nuevo cap (: comida familiar.. ya veremos qué tal les va

ESPERO QUE OS GUSTEE ! :D


CAPÍTULO 25 - UNA GRAN FAMILIA

-NARRA JOE-

Ahí estábamos nosotros tres, como postes de luz, parados en medio de la entrada del hotel esperando a nuestras chicas.

-Al final mamá ha llamado y ha dicho que nos veremos en ese restaurante que está cerca… ¿cómo se llamaba? -decía Kevin.

-El Four Césanos -le recordó Nick.

No sabría decir cuál de los tres estaba más nervioso. Era raro que Kev olvidara el nombre de algo, y Nick no paraba de moverse. Yo, en cambio, tenía unas ganas irrefrenables de hablar.

-¿Iremos en mi coche? -pregunté yo -no sé si cabremos todos…

-No, que cada uno coja su coche -ordenó Nick. Mejor, así podría estar a solas con mi princesa.

-¿Creéis que tardarán mucho? -pregunté nervioso.

Aparecerían por la escalinata, y nosotros nos encargábamos de controlarla todo el rato, en busca de alguna de ellas.

-Seguramente vendrán juntas -dijo Kevin. Se le notaba ansioso, no paraba de mirar su reloj -tendrían que estar aquí en 5 minutos.

Los tres nos miramos histéricos… bueno, Nick intentaba mostrarse tranquilo, como buen Presidente que era, pero a mi no me engañaba: estaba muy nervioso. Y no era para menos; lo que nuestros padres opinaran sobre ellas sería crucial para nuestra relación.

-No sé de qué tienes miedo, Nick -le dijo Kevin -papá y mamá ya conocen a April.

-Sí, pero después de lo de esta mañana, quizá han cambiado de idea sobre ella -contestó él.

Cierto, eso dificultaba las cosas. Mamá había pillado a April en la cama de Nick… Pensándolo bien, la comida familiar iba a ser incómoda para todos.

***

-NARRA LIZ-

Se había agarrado a la puerta del ascensor y se negaba a salir.

-Annette, tienes que salir -April y yo tirábamos de ella, intentando que se soltara.

-No, de verdad, tenéis que ir sin mi -decía ella.

-Piensa en cómo se sentirá Kev si no te ve aparecer -le dije. Su cara cambió de repente, más dispuesta a ceder.

-Pero, ¿y si no les caigo bien a los padres? -preguntó preocupada.

-¿Cómo les vas a caer mal? -dijo April, quitándole importancia.

Ella y yo nos quedamos mirando serias a Annette, intentando que se diera por vencida. Se dio un vistazo rápido en el espejo del ascensor y, suspirando, se soltó.

-Vale, chicas -dijo decidida -estoy lista.

Y allá íbamos, las tres en fila, dándonos ánimos con el ruido de los tacones, mirando seguras hacia el frente, agarrando con fuerza nuestros pequeños bolsos de mano.

***

-NARRA NICK-

Si no aparecían pronto iba a volverme loco. Joe estaba histérico y cuando eso le pasaba, no podía dejar de hablar.

-Y yo no estaba seguro de qué chaqueta escoger, porque me arriesgo a que a ella no le guste… o peor, a que la deteste -decía.

-Por quinta vez, Joe: tu chaqueta está bien -le dijo Kev intentando calmarlo.

Joe puso los ojos en blanco, pero no se calló.

-Bien, vale -admitió -y, ¿cómo llevo el pelo?

-Perfecto, como siempre -dije sin mirarlo.

-No, en serio, echadle un vistazo -eso nos obligaba a Kev y a mi a hacer una revisión detallada de su cabeza, por lo cual tuve que apartar la vista de las escaleras.

-Joseph, a mi me parece que está bien -dijo Kev.

Pero el mediano no decía nada.

Se había quedado completamente atontado mirando las escaleras.

-Me voy a poner morado -murmuró Joe completamente ido.

Kevin y yo nos giramos para ver qué era lo que le había dejado en tal estado de shock. Y de pronto lo entendí.

Como si de una película se tratase, ellas tres bajaban con decisión las escaleras. Repasé con la mirada a Liz, Annette… y a April, sobretodo a ella.

Al verla, no pude evitar quedarme unos instantes con la boca entreabierta. Sólo una cosa pasó por mi cabeza: high heels, red dress, all by yourself gotta catch my breath. Era cierto, me había quedado completamente sin aire. Iba sonriente, pero a la vez tímida y alternaba su mirada entre los escalones y mis ojos. No tenía miedo a eso. Llevaba una diadema roja, a juego con el vestido, que le daba un aire inocente.

Cuando las chicas llegaron a nuestra altura, el primero en hablar fue Joe, por supuesto.

-He muerto y estoy en el cielo -dijo cogiendo de la mano a Liz. Ella dejó escapar una carcajada.

-Tú no irías al cielo, Joseph Jonas -le contestó.

Joe siguió mirándola, como si fuera el objeto más precioso del mundo. Pero, lo cierto era que yo no me había fijado demasiado en ella, ni en Annette. Por el contrario, cogí a April de la mano y, sin decir nada, la separé un poco del grupo. Ella me siguió sin resistirse ni decir nada. Luego, la besé en la mano y me acerqué a su oído para susurrarle una canción.

-High heels, red dress, all by yourself gotta catch my breath.

Ella se rió nerviosa, bajando la mirada.

-Si no me lo pongo, esas locas habrían sido capaces de clavarme agujas en los ojos -dije señalando a Liz y a Annette.

-Recuérdame que les dé las gracias.

Pasé mi brazo por su cintura y nos acercamos de nuevo con los demás. Kevin aún miraba fascinado a Annette, que reía nerviosa. Joe seguía cogido de la mano de Liz y se limitaba a mirarla detalladamente, una y otra vez.

-Definitivamente, el morado es mi nuevo color favorito -decía.

-Joe, ¿pero no era el azul? -preguntó ella. Como buena fan, sabía muy bien nuestros gustos.

-Sí, pero no importa -dijo él quitándole importancia al asunto. Decidí intervenir.

-Entonces, cada uno en su coche. Mamá y papá nos esperan.

-¿Vamos en tu coche? -me susurró April.

-Sí, ¿te parece mal? -pregunté preocupado.

-¡No! ¡al revés! QUIERO ir en tu coche -dijo emocionada -siempre he querido…

Se calló de repente, poniéndose más roja que su vestido. Yo sonreí.

-A saber qué querías… -la cogí de la mano, dejando el interrogatorio para después.

-Nos vemos allí -Kevin y Annette salieron disparados hacia el aparcamiento.

-Joe, ¿tienes tú mis llaves? -le pregunté.

Sin apartar la vista de Liz, hurgó en su bolsillo y me las tendió.

-Creo que es mejor que Liz venga con nosotros en el coche, Nick -me dijo April -si tu hermano conduce con ella, no mirará a la carretera.

Todos, excepto Joseph, nos reímos. Él levantó la cabeza, orgulloso.

-Liz viene conmigo, en mi coche -la agarró, nos sacó la lengua y antes de que pudiéramos decir algo más, se la llevó de allí corriendo.

-No tiene remedio -dije sacudiendo la cabeza.

-Bueno, venga -ahora era April la que estiraba de mi -¡me muero de ganas por subir en tu Mustang!

***

-NARRA APRIL-

Estaba casi muerta de la emoción: ¡tenía el Mustang de Nick Jonas delante de mi! Y lo que era mejor, iba a subir en él.

-Venga, ¿a qué esperas? -me preguntó él divertido desde el asiento del conductor.

Me apresuré a sentarme a su lado y a abrocharme el cinturón.

-¿Sabes que hoy vas muy guapo? -le dije. Era cierto. Desde que bajé las escaleras no podía quitarle ojo: chaqueta de traje negra, camisa blanca con botones, corbata negra y pantalones a juego con la chaqueta. Sin embargo, el rizado de su pelo le daba un aire más casual.

-No tanto como tú -me dijo. Me dirigió una sonrisa y luego se puso sus gafas de sol.

Yo me mantuve callada mientras él arrancaba el coche. Salió con elegancia y facilidad del aparcamiento, sorprendiéndome lo bien que conducía.

-¿Hay algo que hagas mal? -le pregunté.

-Pues sí -reconoció sonriente -se me dan fatal las chicas.

-Déjame que me ría -dije sarcásticamente -en el último concierto conté como 50.000 carteles de "Nick, te quiero".

-Es posible, pero Nick sólo quiere a una -contestó.

Demasiado abrumada como para decir algo, me quedé callada mirando la carretera.

-¿Pongo música? -encendí la radio, pero él tenía puesto un CD -Elvis Costello, no me sorprende…

Yo sabía que él estaba loco por su música, así que me pareció completamente normal. La canción que sonaba me la sabía, así que me puse a cantar. Ahora el sorprendido era él.

-¿Te gusta Elvis Costello? -me preguntó.

-No he escuchado mucho de él, pero esta me encanta.

Era cierto. "She" era una canción preciosa, muy romántica.

-Yo creo que moriría si alguien me escribiera una canción como esta -murmuré.

Rápidamente giré la cabeza para mirar por la ventanilla, muerta de la vergüenza, pero él sonreía y me miraba de vez en cuando.

-Hemos llegado -dijo mientras entraba en un parking con suelo de grava y la canción se acababa.

El restaurante Four Seasons era un pequeño edificio de dos plantas rodeado por unos preciosos jardines, con muchas flores de diferentes colores. Tenía unos ventanales gigantes, desde las cuales los clientes podían mirar al exterior mientras comían. Demasiado bonito.

Cuando Nick aparcó, se apresuró para abrirme la puerta, como si fuera un caballero de otra época.

-Hay muy pocos que aún hagan eso -le dije.

-Yo marco la diferencia -contestó sonriente.

Y así era.

***

-NARRA LIZ-

Aún no me explico cómo pudimos llegar vivos al Four Seasons. Joe había estado a punto de chocar contra algo más de dos veces, y todo porque no dejaba de mirarme.

Pero por fin, ya estábamos allí.

-No vuelvo a subir a este coche contigo nunca más -le dije cerrando la puerta.

-¡Es culpa tuya! -me dijo -no te vuelvas a vestir así y no habrá problema.

-¿De verdad quieres que no me vista así? -le pregunté provocadora.

-No lo decía en serio -me atrajo hacia sí y me dio un beso -aunque en realidad, si no te vistieras, tampoco estaría mal…

Me separé de él, golpeándolo sin demasiada fuerza.

-Eres un pervertido, Joseph -le dije.

-Y eso te encanta -completó él. Me puse inevitablemente roja. ¿Por qué estaba tan seguro de sí mismo? Yo sabía porqué: ¡porque podía!

Iba arrebatadoramente sexy, con unos pantalones oscuros, camiseta morada de manga corta y una cazadora de cuero negra.

-¿Sabes que vamos conjuntados? -le dije.

-Ya te he dicho que me encanta el morado -me guiñó un ojo y nos dirigimos a la entrada.

Annette y Kevin ya habían llegado y estaban hablando animadamente, riéndose. Al parecer a él ya se le había pasado el estado de shock, pero seguía mirándola emocionado.

-¿Aún no han llegado Nick y April? -preguntó Joe.

-Pues claro -contestó alguien por detrás nuestro. Eran ellos.

-¿Entramos? -dijo Kev.

Temblando, apreté la mano de Joe, intentando tranquilizarme. Sin darnos cuenta, íbamos por orden de edad: Kevin, el más mayor, con Annette a su lado; Joe y yo detrás y por último, Nick y April, cogidos de la mano.

Intenté calmarme evaluando con la mirada a Kev, que iba delante de mi. Como siempre, llevaba botas oscuras, con unos pantalones negros y camisa blanca. Estaba tan nerviosa que por poco me puse a contar sus rizos.

Uno, tres, seis, ocho… ¡¿pero qué estaba haciendo?!

-Joe, dime algo, lo que sea -le pedí susurrando. Él me miró y al parecer se dio cuenta de que estaba histérica.

-Sólo te voy a decir una cosa -y lo siguiente que hizo fue poner una cara rara, provocándome la risa incontrolable.

Lo peor fue que llegamos a la mesa donde estaban sentados sus padres y Frankie y aún así no pude parar.

-Disculpadme -dije ante la mirada atónita de todos.

Salí corriendo de allí hacia los baños, para intentar calmarme. ¿Qué me pasaba? Todo era por culpa de Joe, de él y de la estúpida mueca que había hecho. Entré en el baño y cerré la puerta, intentando controlar la risa… pero era bastante complicado porque la imagen de Joe se había quedado grabada en mi retina. Debía calmarme. Había salido sin ni siquiera saludar correctamente a Denisse y a Kevin Sr.

Conseguí volver a la normalidad y, soltando un suspiro y dándome un vistazo rápido en el espejo, salí de allí.

***

-NARRA APRIL-

Con los nervios a flor de piel, entramos ordenadamente al Four Seasons. Nick, intuyendo mi estado de nerviosismo me apretó con fuerza y calidez la mano, infundiéndome valor. Yo le sonreí.

Sin embargo, cuando llegamos a la mesa, inexplicablemente a Liz le dio un ataque de risa y salió corriendo hacia los baños.

-Vaya, tiene buen humor -observó Kevin padre. Todos nos reímos, relajando el ambiente -Así que estas señoritas son vuestras invitadas, ¿no?

Ahora llegaba el momento de la escrupulosa evaluación. El padre y la madre se levantaron mientras que Frankie se quedó sentado.

-Papá, mamá, esta es Annette -dijo Kevin. La pelirroja los saludó amablemente, dándoles a los dos la mano. Después, volvió al lado de Kev, aún sonriente.

-Encantado, Annette -respondió Kevin padre con calidez.

Lo más normal habría sido que la siguiente en ser presentada hubiera sido Liz, pero afortunadamente para ella, se había ido corriendo. Nick volvió a apretarme la mano, como avisando de lo que iba a hacer. Sin embargo, yo no me sentía preparada.

-Y, aunque ya la conocéis, ella es April -dijo Nick.

Sus padres me sonreían, incluso Denisse. Había tenido miedo por cuál podía haber sido su reacción al verme en la cama de su hijo, pero parecía que no le había dado demasiada importancia.

-Hola otra vez, señores Jonas -les saludé estrechándoles la mano. Luego me giré hacia Frankie -no nos han presentado, ¿verdad?

El pequeño me miró extrañado.

-Pero tú si que sabes quién soy, ¿no? -dijo.

-¡Pues claro! Eres el Bonus -dije sonriente.

-¡Y tú eres la novia de Nick -exclamó -¿eras tú la del teléfono y la de la cama?

Debí de ponerme roja porque Denisse tuvo que intervenir.

-Frankie, cariño, ahora no -le dijo.

Sin embargo, todos estaban aguantándose la risa, incluso Nicholas, que al parecer se estaba divirtiendo mucho.

Al final, nos sentamos todos a la mesa, esperando a que Liz volviera. Por suerte, a mi derecha tenía a Nick y a mi izquierda a Joe, pero enfrente mío se sentó Kevin Sr. Genial, ahora seguro que me hacía una inspección minuciosa y detallada.

Por fin, Liz llegó apresuradamente.

-Lo siento mucho -se disculpó ella. Luego miró culpable a Joe -tienen ustedes un hijo demasiado gracioso.

Joseph se rió y luego se levantó para presentarla.

-Ella es Liz -dijo. Se acercó a ellos para saludarlos, aún roja por los nervios.

Después del primer plato, el ambiente fue relajándose.

-Bueno, Annette, ¿tu de dónde eres? -dijo Kevin Sr. Ella necesitó el apoyo de Kev para hablar.

-Vivo en Nueva York -empezó Anne -pero mi madre es francesa…

-¡Me encanta París! -exclamó Joe, demasiado contento. Todos nos reímos.

-Vosotras sois de California, ¿no? -nos miró Denisse.

-Sí -contestó Liz -vivimos en Pasadena, que está muy cerca de Los Ángeles.

Yo asentí. Parecía que Liz ya se había ganado a Denisse, porque estaba tranquila y hablaba sin atragantarse. Sin embargo, no estaba muy segura de qué pensaba ella de mi…

-Veréis, April y Liz son fans nuestras -dijo Nick.

-Exacto -corroboró Joseph -son de las que tiran el sujetador al escenario.

Liz y yo nos quedamos heladas mientras el resto se reía.

-¡Eso nunca ha pasado, Joe! -le dije. A saber lo que sus padres pensarían de nosotras.

-Vale, puede que haya exagerado un poco -reconoció Joe.

Cuando llegaron los platos, la conversación se fue haciendo más ligera, mientras ellos contaban anécdotas de conciertos y cosas que les habían pasado.

Pero al llegar el postre, Denisse soltó la bomba.

-¿Os lo habéis pasado bien en Disney? -preguntó. Quizá yo estaba paranoica, pero creí notar una mirada examinadora por su parte.

-¡Si, desde luego! -dijo Annette.

-Creo que hemos tenido mucha suerte -comenté yo. Liz asentía con la cabeza, dándome la razón -sus hijos son los chicos más increíbles que he conocido nunca.

Y tanto. No pude evitar quedarme embobada contemplando la perfección que tenía a mi lado. Nicholas, el chico de mis sueños.

-¿Eso crees? -preguntó Kevin padre, divertido.

-¿Acaso dudas de nuestra perfección, papá? -espetó Joe.

Todos nos reímos, teniendo claro que nadie podía dudar sobre eso.


¿Y bien? (: parece ser que las cosas no han ido del todo mal, ¿no?

Sin demasiada inspiración, histérica porque septiembre se acerca y... UNIVERSIDAD!!! O_O

en fiin, subiré pronto! (espero!)

GRACIAS por los reviewss!! Significan un mundo para mi ^^

-Vicky.