Capitulo 10
Soledad…
La única que viene cuando todos se van.
La única con la que puedo llorar,
Que no me hace ni un reproche. Deja que me desahogue.
Soledad…
Sé que por un tiempo me alejé de ti
Y rompí la promesa para no ser infeliz.
Y ahora estoy aquí llorando por haberlo amado tanto.
Búscalo donde lo encuentres
Y arrebátalo de entre la gente.
Llévatelo de la mano, enciérrate en su cuarto.
Súbelo, bájalo, amalo,
Y si él quiere despedázalo
Y hazlo que sienta esto que me tiene aquí sin aliento.
Sola, tan sola, tan sola.
Anda hazme el favor yo te lo ruego
Haz que él sienta lo que siento.
Sola, tan sola, tan sola.
Anda hazme el favor yo te imploro
Que el sepa que lo añoro.
Soledad.
Soledad…
Vestida de noche o de claridad.
Me dices al oído que él no volverá.
No me das ningún consuelo, pero hablas con la verdad.
Si, amalo como a ninguno.
Que no quiera saber más del mundo.
Que no reconozca familia.
Que no conciba sin ti la vida.
Que por un beso el aguante desprecios.
Y que sueñe envuelto en desvelos.
Que sea su alegría tus migajas
De rodillas llorándote gracias
Entonces, solo entonces,
Que sepa, que lo sepa,
Que es por mí que te tiene
Que es por mí que te siente…
Sola, tan sola, tan sola.
Anda hazme el favor yo te lo ruego
Haz que él sienta lo que siento.
Sola, tan sola, tan sola.
Anda hazme el favor yo te imploro
Que el sepa que lo añoro.
Soledad.
6 meses después
Eran las 8 de la noche y Lisbon estaba en la cocina de su casa preparando algo de comer. No podía sacarse a Jane de la cabeza. Le otorgaron dos semanas de vacaciones. Y esa semana se habia convertido en seis meses. No sabía nada de él. No contestaba sus llamadas ni sus correos electrónicos.
Estaba demasiado preocupada.
Escuchó que tocaron a su puerta. Soltó lo que tenía en las manos y se las lavó. Caminó hacia la puerta y se asomó por la mirilla.
Su corazón comenzó a palpitar fuertemente al ver quien se encontraba detrás de la puerta. Tocó la manija y suspiro para calmarse. Abrió la puerta.
Lisbon: "Al fin apareces." Trató de decir lo mas sería posible. "Seis meses, Jane. Seis, meses. Donde demonios estabas metido? No contestas mis llamadas, no contestas mis emails."
Jane: "Puedo pasar?" Su voz se escuchaba ronca.
Lisbon le cedió el paso y cerró la puerta tras ambos. Cruzó los brazos y miró la espalda de Jane. Cuando él se volteó para encontrarse con sus ojos, su cara de disgusto pasó a ser una de preocupación.
Lisbon: "Dios, Jane, hace cuanto no duermes?" Se acercó para verlo con más detenimiento. Se notaba a simple vista las ojeras que tenia.
Jane: "Siempre he tenido problemas de sueño. No es nuevo."
Lisbon: "Si, pero…."
Jane caminó y se sentó en el sofá de Lisbon.
Lisbon: "El cuerpo necesita descanso, Jane."
Jane: "Descanso…" Dijo mirando al vacio.
Lisbon: "No puedes seguir así." Se sentó al lado de él. "Comiste algo?"
Jane: "No tengo hambre."
Lisbon suspiró.
Lisbon: "Cuando fue la última vez que comiste?"
Jane: "Me tomé una taza de té al medio día."
Lisbon: "Eso no es comida, Jane." Se levantó de inmediato. "Te prepararé algo."
Jane: "No hace falta, Lisbon."
Lisbon: "Si, si hace falta. Debes alimentarte y descansar. Te vas a enfermar si no lo haces. Si no es que estás enfermo ya. Quieres caer en el hospital?"
Jane: "Hospitales… ack."
Lisbon: "Pues tienes que cuidarte."
Lisbon preparó dos sándwiches de pavo para ambos.
Lisbon: " Donde estuviste metido todo este tiempo?" Dijo sentándose a su lado y entregándole el plato.
Él lo tomó y suspiró.
Jane: "Por ahí."
Lisbon: "Por ahí. Jane… puedes quedarte aquí el tiempo que desees."
Jane: "No quiero estorbar…"
Lisbon: "No eres un estorbo, Jane. Lo sabes."
Se quedaron unos minutos en silencio.
Lisbon: "Te sientes mal, verdad?"
Jane la miró a los ojos un momento.
Jane: "Algo." No valía la pena mentir. Se sentía fatal.
Lisbon: "Dolor de cabeza?"
Jane asintió.
Lisbon: "Te daré algo para eso."
Lisbon fue al botiquín del baño y buscó algo para el dolor de cabeza. Maldita sea. Que ganas de abofetearlo tenia, pero no podía. Lo tenia de vuelta. Lo adoraba. No quería alejarlo. Cuando regreso a la sala encontró a Jane sentado, pero dormido en el sofá. Volvió a sentarse a su lado.
Lisbon: "Jane. Recuéstate. Si te quedas en esa posición amanecerás terrible." Tocó su hombro. "Jane." Añadió.
El hombre había caído en un profundo sueño, pero se movió hacia Lisbon y terminó abrazándola colocando su cabeza de lado en el centro de su pecho. Ella se quedó algo cortada. No sabía el porqué. Anteriormente ya lo había besado y había intentado llevárselo a la cama. En fin, no dudó en aprovecharse de la situación. Sonrió y acarició su cabello, su mejilla y su espalda dulcemente hasta el cansancio.
XXX
En la mañana, él fue el primero en despertar. Estaba en los brazos de alguien. Olía a canela. Escuchaba los latidos fuertes de su corazón. Levantó la vista del pecho de Lisbon para encontrarse con su cara. Estaba dormida. Se apartó poco a poco de ella para no despertarla. Miró el reloj y luego la volvió a mirar. Se levantó y se fue de su casa.
Al poco tiempo, Lisbon despertó. Jane no estaba. Había sido un sueño el que él hubiese ido a su casa? Pero luego vio los dos platos de comida en la mesita de la sala y sonrió. Había ido a verla. Lo había tenido en sus brazos luego de seis largos meses. Maldito. Seis meses de angustia. Como hubiese querido besarlo y mucho más, pero no podía hacerlo. Tenía que cederle espacio. Tenía que ser paciente. Estaba dispuesta a hacerlo.
Uhhh. Cuanto tiempo sin hacer un update de esta historia? xD Lo siento!
