LECTORASS!!!! penúltimo o antepenúltimo capítulo! :(

espero que os guste! ^^


CAPÍTULO 37 – NOTICIA BOMBA

-NARRA NICK-

La pregunta del paparazzi aún resonaba en mis oídos cuando Joe aparcó dentro de casa, dejando la nube de flashes al otro lado de la valla. "¿Has leído lo que Faith ha dicho sobre ti?". Faith… me había costado mucho olvidarme de ella, y ahora volvía a colarse en mi vida, de repente y sin sentido aparente.

-No te preocupes, Nick –dijo Kev, intentando calmarme cuando entramos en casa –sabes que esos sólo quieren tener una exclusiva a toda costa…

Asentí con la cabeza, aún absorto en mis pensamientos. No sabía exactamente qué era lo que sentía al volver a oír su nombre. ¿Nostalgia? ¿Tristeza? ¿Alegría? ¿Rabia?

Mamá y papá nos esperaban sentados en el salón, con uno de los altos ejecutivos de Disney. Al parecer, estaban hablando de algo seriamente.

-Buenas noches –dijo el hombre –qué bien volver a veros, chicos.

Tras el primer encuentro, lo reconocimos pronto. Era John Crammer, uno de los primeros que apostaron con nosotros, dándonos un contrato. Dejamos las bolsas a un lado, yendo a sentarnos con ellos. Kevin fue el primero en saludar.

-¿Cómo está, señor Crammer? –dijo, estrechándole la mano. Después, fuimos Joe y yo.

-Muy bien, Kevin –contestó, sentándose. Mamá nos miraba desde el sofá, al parecer preocupada, mientras que papá estaba serio.

-¿Y bien? –dijo Kev. Joe y yo decidimos dejarle hablar a él. Siempre se le habían dado mejor esas cosas - ¿a qué se debe su visita?

-Veréis, nos ha surgido un nuevo proyecto, y quiero que vosotros participéis en él –nos dijo él.

-¿De qué se trata? –preguntó Joe.

-Es una nueva película Disney, destinada a los cines. Ya tenemos a unos posibles candidatos para los papeles secundarios, pero os necesitamos a vosotros para los protagonistas.

-Pero, de momento estamos un poco liados con otros proyectos –dije yo –: el nuevo disco, el tour por Europa…

-Y vuestras novias –añadió John, con reprobación. Mamá lo miró algo ofendida.

-¿Está mal visto por Disney que tengamos vida personal? –preguntó Joe, como siempre demasiado directo.

-No, siempre y cuando esa vida personal sea con alguien de nuestra misma casa –dijo.

-Entonces, según usted, tendríamos que salir con princesitas Disney que creen que el mundo gira alrededor de ellas, ¿no? –espetó Joe, fríamente. Mi padre le lanzó una mirada, alertándole de que se estaba pasando.

-Verás, Joe –empezó el señor Crammer –a nosotros no nos importa quiénes sean vuestras parejas en la vida real… pero sí necesitamos que, de cara al público, os rodeéis de miembros de nuestra gran comunidad Disney.

-Es decir, que debemos mentir a nuestras fans aparentando salir con las chicas que ustedes nos digan –dijo Joe, más enfurecido que nunca. Sin embargo, tenía la sutileza de no parecerlo y, si no lo conocías bien, no te dabas cuenta de que en realidad estaba a punto de clavarte un lápiz en el ojo.

-Yo no diría que "mentir" sea la palabra más adecuada… vuestras fans adoran a las chicas Disney, y quieren parecerse a ellas. Así que, ¿qué mejor que juntaros a vosotros con ellas? –explicó John. Los tres intercambiamos una mirada cansina.

-En el contrato pone que mis hijos tendrán que hacer por lo menos dos proyectos con Disney al año –dijo mi padre, tratando de atajar la situación –si no recuerdo mal, ya tuvieron su programa especial con ellos, el cual batió records de audiencia. Así que, supongo que les queda uno.

-¿Eso significa que tenemos que aceptar estos papeles? –preguntó Kev. Mi padre asintió.

Bueno, una película no estaba tan mal… al fin y al cabo, sería nuestra primera en el cine.

-Está bien –dije yo –cuenten con nosotros para la película.

Joe y Kevin me miraron un poco alarmados, pero conseguí que cedieran al mirarles. Tras aceptar todos y firmar los contratos, John se fue de casa, con todos los papeles en su maletín, feliz por haber ganado esa batalla.

-Quedaros un momento aquí –dijo mi padre cuando vio que nos levantábamos de los asientos.

-Se nos va a arrugar la ropa, papá –espetó Joe, tratando de escaquearse.

-Pues luego la plancharéis –insistió mi padre. Los tres volvimos a acomodarnos en el sofá, y él empezó a hablar –no os han dicho quiénes son vuestras compañeras de reparto.

-No importa –dijo Kev –suelen ser bastante simpáticos.

Mi padre sacudió la cabeza, mientras que mi madre tragaba saliva, algo preocupada. ¿Por qué, de alguna manera, me olía el desastre?

-Quieren lanzar a una chica nueva, una nueva actriz –siguió papá –que hará de pareja de Joseph en la película.

Joe entrecerró los ojos, como si estuviera cansado de tanto lío.

-No me lo digas, ¿yo no tengo pareja, verdad? –preguntó Kev, sonriente. Papá negó con la cabeza –perfecto…

Joe miró a Kev, celoso.

-¿Por qué nunca le ponen pareja a Kev? –preguntó el mediano, indignado –soy yo el que tiene que tragarse siempre a las niñas Disney.

-Te olvidas de mi, Joe –le dije. Era cierto, él y yo éramos siempre los que acababan de alguna forma con alguna novia ficticia, pero Kev solía estar solo.

-Entonces, ¿quién es mi pareja? –pregunté, curioso. Sólo habían dicho que iban a lanzar a una nueva, así que la mía sería ya veterana. Las caras de cada una de las chicas Disney pasaron por mi mente, preguntándome cuál sería.

Mamá empezó a toser descontroladamente, mientras que papá parecía titubear.

-Ehh… tu pareja será… Faith –soltó mi padre, por fin. Abrí los ojos desorbitadamente.

-No –me negué –no puedo hacerlo.

-Nicholas, sólo es un papel –dijo papá. El resto me miraba serio. Al parecer, hasta a Joe se le había pasado el enfado.

-Pero, ¿cómo le explico a April que tengo que hacer una película en la que mi pareja será Faith, mi ex novia? –pregunté, preocupado.

-Ella lo entenderá, Nicholas –murmuró mamá –sólo tienes que explicarle la situación. Y lo mismo te digo a ti, Joe.

Él soltó un suspiro. Ni siquiera Kevin parecía contento, y eso que él no iba a tener que estar con otra chica en plató mientras que Annette, su novia, miraba. Empecé a ponerme nervioso.

-Buenas noches –salí corriendo a mi habitación. Necesitaba estar solo.

Al rato, golpearon mi puerta, y Joe y Kevin entraron, sentándose en el borde de la cama conmigo.

-Creo que necesito estar solo, chicos –les dije, con la cabeza hundida en la almohada.

-Yo creo que no, enano –dijo Joe –échate a un lado, que el culo de Kev no cabe en tu cama.

El mayor se quejó con un grito, mientras que Joe se disculpaba riéndose. Decidí apartarme un poco. Quizá hablar con ellos no me sentaría tan mal.

-No quiero actuar con ella. No quiero tener nada que ver con ella… no quiero ni oír su nombre –gruñí por lo bajo, con la cabeza hundida en la almohada. Joe me dio unos golpecitos en la espalda.

-El pasado siempre vuelve –dijo, como si fuera el sabio del bosque –eh, ¡vamos a ponerle un mote para que nadie sepa de quién hablamos!

-Joseph, ese no es el problema –espetó Kev, cansinamente. Joe pareció hacerle caso, porque se calló –tenemos que hacer esa película, Nicholas.

-Lo sé –murmuré –pero, ¿tenían que elegirla a ella?

-Ya sabes que a Disney siempre le ha encantado la pareja que hacíais juntos –se encogió de hombros Joe.

-Apuesto a que ella ya ha ido diciendo cosas por ahí –murmuré. De pronto, caí en algo –¡Eh! ¡Por eso el paparazzi me ha preguntado si sabía lo que Faith había dicho de mí!

Joe dio un salto, cogiendo mi portátil y entrando veloz como un rayo en internet. Ocean Up, la página de cotilleos por excelencia, seguro que decía algo de todo eso.

-¡Ajá! –gritó triunfal Joseph. Kev y yo nos acercamos corriendo al ordenador, impacientes por leer "las nuevas noticias".

"Recientemente se ha filtrado un nuevo proyecto de la casa Disney. Se planea una nueva película que se estrenará en los cines de toda América, protagonizada por los hermanos Jonas, junto con la famosa princesa Disney, Faith. Así, se dice que la compañía planea lanzar al estrellato a una nueva chica, anónima por el momento"

-Vaya, sí que estaban seguros de que diríamos que sí al papel, ¿no? –comentó Joe, sarcásticamente. Yo seguí leyendo.

"Así, Faith ya ha hecho las primeras declaraciones al respecto: -No he leído aún el guión completo, pero sí sé que Nicholas y yo formaremos una pareja interesante. Tengo muchas ganas de volver a trabajar con él- Cuando le preguntamos si había hablado con Nick recientemente, ella se limitó a sonreír y dijo –Sí, he hablado con él. He de decir que siento como que hemos vuelto a conectar.- ¿Reconciliación a la vista? Recordamos que hace poco, los hermanos Jonas afirmaron en un importante show de televisión que los tres estaban saliendo con diferentes chicas. ¿Se refería Nick a Faith? Además, se rumorea que Joe ya ha conocido a la que será su pareja en la película, y que la química ha surgido entre ellos"

¿Pero qué…? Me quedé un rato boquiabierto, confundido por la cantidad de mentiras que habían escrito.

-¿Reconectar? –pregunté, pasmado -¿qué se ha tomado esta chica?

-¿Cuánto hace que no hablas con ella, Nicholas? –preguntó Joe –así que has "reconectado" con ella y no nos has dicho nada, ¿eh?

-Sí, claro… la veo todos los días. Quedamos por la noche y nos escapamos a Disneyland para subir en las atracciones solos, sin que nadie nos vea –dije sarcásticamente.

¿Cómo podía haberse inventado tantas cosas? Un momento… ni si quiera sabia porqué me sorprendía. Esa mala pécora había sido siempre una mentirosa, que había hecho y dicho lo que quería de mí.

-¿Qué vas a hacer? –preguntó Kev. Me encogí de hombros, completamente perdido.

-No tengo ni idea… ¿qué creéis que debería hacer? –pregunté.

-Bueno… quizá April debería saberlo –comentó Joe.

-¿Tú le vas a decir a Liz que vas a tener que estar con una nueva princesita Disney? –pregunté, acusador.

-Ehh… creo que de momento, no.

Los tres nos miramos preocupados. En menudo lío nos habíamos metido.

***

-NARRA APRIL-

A la mañana siguiente, me desperté sobresaltada por un sonido que no era mi despertador, sino mi móvil sonando enloquecido.

-¿Diga? –pregunté, aún atontada.

-¡¡Dime que todo esto no es verdad!! –gritó Liz a través del auricular, despejándome de repente.

-¿Liz? ¿Qué pasa? –dije cansinamente.

-No se te ha ocurrido mirar OceanUp, ¿verdad? –preguntó ella, enfurecida.

-No… ¿para qué? Siempre lo veía por los Jonas, pero ahora que salgo con uno no me hace falta –contesté, intentando sonar importante.

-Pues tienes que verlo –y colgó.

Me había dejado intrigada, así que corrí hacia el ordenador, buscando la página en cuestión. Menos mal que me dio tiempo a sentarme, porque si no, habría acabado en el suelo por culpa de un desmayo. ¿Reconectado? ¿Película? ¿Pareja? ¿¿QUÉ??

En estado de shock profundo, no pude hacer otra cosa que quedarme mirando a un punto indefinido de la pantalla, sin ver nada, en realidad. Como pude, agarré mi móvil, marcando el número de Liz, equivocándome varias veces antes de acertar.

-¿Cómo-es-posible? –dije, totalmente ida cuando ella contestó.

-No lo sé, April –murmuró -¿Crees que es verdad?

-No es verdad. Me niego a que sea verdad –negué enérgicamente con la cabeza. –Además, no sería la primera vez que OceanUp se inventa algo.

-¿Te ha llamado Nick para contártelo? –preguntó Liz.

-No… y eso es lo que más me preocupa.

-¿Nos lo estarán intentando ocultar? –insistió Liz.

-Espero que no –contesté. De repente, se colgó. ¿Estaba Liz enfadada? No, yo sabía lo que le pasaba: estaba triste.

Decidí que mi siguiente llamada sería a Nick, pero antes de que buscara su número, él ya me estaba llamando a mí.

-Buenos días –murmuré al contestar.

-Hola, April –dijo él, al parecer de buen humor -¿qué tal has dormido?

-Muy bien… -contesté vagamente. Él pareció darse cuenta en mi voz de que algo me pasaba.

-Has leído esa página, ¿verdad? –preguntó.

-¿Es verdad?

-Sí –contestó secamente. Cerré los ojos, abrumada.

-¿Pensabas contármelo? –pregunté. Si mi "novio" estaba "reconectando" con su ex novia, me habría gustado saberlo.

-Me enteré anoche, tarde. Y pensé que estarías durmiendo –se excusó él.

-¿Te enteraste anoche de que estabas reconectando con tu ex novia? –pregunté, confundida.

-¡¡No!! –exclamó él, alarmado –yo no estoy reconectando con nadie, y menos con ella, sobretodo porque hace mil años que no la veo. Todo eso me ha sorprendido tanto a mí como a ti.

-Entonces, ¿no es verdad? –pregunté, aún más confundida que antes.

-Es verdad la parte de la película, y la de que vamos a protagonizarla con ella como… mi pareja –murmuró él -. Pero la parte de "hemos vuelto a conectar" es una mentira tan grande como Big Rob.

-¿Vas a volver a hacer el papel de pareja con Faith, tu ex novia? –dije, derrotada. Adiós, Nick. Cuando volviera a los brazos de ella, se olvidaría de mí. Porque, ¿quién puede competir contra una princesa Disney?

-Sí… eso quería explicarte –empezó Nick –no tengo otra opción. Disney nos quiere en la película… y sabes que sus deseos son órdenes.

-¿Crees que Liz y yo podríamos hacer un casting para los papeles de vuestras parejas? –murmuré, tratando de relajar un poco el ambiente. Él se rió.

-¿Por qué no? Podéis intentarlo –dijo -. April, de verdad que lo siento.

-No pasa nada… creo. Siempre y cuando la relación no traspase la pantalla –advertí.

Mi cabeza daba vueltas, preguntándose qué iba a ser de nosotros dos. Yo sabía que no tenía nada que hacer frente a Faith, la perfecta, guapa y talentosa Faith. Sentí ganas de llorar.

-Nada va a traspasar la pantalla –aseguró Nick te quiero a ti, April.

-Y yo a ti, Nicholas –le dije, intentando contener las lágrimas.

Pero era tarde, una de ellas bajó por mi mejilla, como una derrota, como anticipando la desgracia.

***

-NARRA JOE-

Cuando me desperté aún era temprano, y una sensación de incomodidad me invadió. ¿Liz se habría enterado ya de lo de la película? Me sentiría fatal si lo supiera por otra persona que no fuera yo mismo. Decidí llamarla.

-¿Galletita? –pregunté cuando contestó, tras unos cuantos segundos.

-Joseph –saludó ella, secamente. Vale, lo había leído.

-Has leído la página, ¿verdad? –pregunté, preocupado.

-Sí, hace un rato –contestó.

-Antes que nada, quiero decirte que yo me enteré anoche –empecé –y que la mayoría de cosas que dice ahí, son mentira.

-¿Cómo qué? –preguntó ella.

-No he conocido a ninguna "nueva princesita Disney" –aclaré –y, por tanto, no ha surgido la química entre nosotros. Lo de la película es cierto, y lo de que Nick estará con Faith y yo con la chica nueva, también. Pero eso no significa que dejemos de querer estar con vosotras.

-Joe, no es eso lo que me preocupa… bueno sí, un poco, pero no tanto como lo otro –dijo Liz.

-¿Qué te preocupa?

-Que no me lo hayas contado tú antes, que me haya tenido que enterar por una página de cotilleos.

-Liz, nos lo dijeron anoche. Y, básicamente, estamos obligados a hacerla, lo dice nuestro contrato –dije.

-Joe –parecía al borde de las lágrimas –no quiero que te olvides de mí, que te vayas con una nueva y talentosa chica Disney…

-Galletita… ¿cómo iba a dejarte? –traté de calmarla –para mí, esas chicas no son nada comparadas contigo. ¿Crees que me gusta estar con niñas malcriadas y orgullosas?

-Espero que no –murmuró Liz -¿cuándo empieza el rodaje?

-Cuando volvamos de Europa –comenté –Iremos dentro de dos semanas, y estaremos en cinco países diferentes.

-Joe, no me vas a dejar, ¿verdad? –preguntó.

-Por supuesto que no –aseguré.

***

-NARRA KEVIN-

A mitad de mañana llegaba el avión de Anne desde Nueva York, así que fui al aeropuerto, a esperarla. No llevaba mucho tiempo, cuando empezó a sonar mi móvil.

-¡¡Ya estoy aquí!! –gritó Annette, alegre -¿Dónde nos vemos?

-En el aparcamiento –dije yo, feliz –no puedo entrar sin ser visto, lo siento…

-Tranquilo, no pasa nada –contestó ella. Luego colgó.

Me miré en el espejo retrovisor, nervioso, tratando de comprobar que todo estaba en orden. ¡Por fin iba a tenerla cerca!

Las puertas de la terminal se abrieron, y ella salió, empujando un carro abarrotado de maletas. Al ver mi coche, sonrió y se paró a mirarme. En realidad, no debía de ver mi cara, porque los cristales eran tintados, pero estaba seguro de que se imaginaba que yo no le quitaba el ojo de encima. Estuve a punto de bajar la ventanilla, cuando, de repente, ella miró a los lados, para ver si venía gente, y sonrió.

-¡¡Oh Dios mío, es Kevin Jonas!! –gritó, alto y claro, señalando mi coche. ¿Qué diantres estaba haciendo?

La gente de alrededor se giró rápidamente, para comprobar si era verdad… dando conmigo. Una masa de personas echaron a correr hacia mi coche, mientras Anne se reía con ganas, apoyada en su carro, sin acercarse. Luego, como pudo, empujó sus maletas hacia un pequeño coche blanco que estaba aparcado unos lugares más hacia la derecha, sacó unas llaves del bolso, las balanceó en el aire para que las viera, y las metió en la cerradura, abriéndolo.

La gente se apilaba alrededor de mi coche, haciendo disparar los flashes, impidiéndome ver claramente. Me mantuve parado hasta que Anne arrancó su coche y salió del aparcamiento veloz. Entonces, con un lío tremendo en la cabeza, puse en marcha mi motor, y salí lo más rápido que pude de allí. ¿Qué acababa de pasar?

Cuando por fin estuve lejos de la avalancha, reduje la velocidad. De repente, en mi móvil sonó un aviso de mensaje. Me arrimé al borde de la carretera y lo leí.

"Ha estado divertido, ¿verdad? Sólo quería que vieras mi nuevo coche. Te espero en el hotel Trump –Annette"

¿Divertido? Casi me da un ataque al corazón. Aún así, me reí. De esta chica te podías esperar cualquier cosa. Arranqué de nuevo, de camino al hotel.

Al llegar, la vi apoyada en el capó de su coche nuevo, con las gafas de sol. Se notaba que no era californiana, sobretodo porque no era morena. El pelo pelirrojo le brillaba bajo los rayos del sol, mientras jugueteaba nerviosa con las llaves del coche. Sonreí al verla.

-Muy buenos días, guapa –saludé, sin que se diera cuenta. Ella dio un salto, sobresaltada.

-Lo siento, sé que no debería… ¡pero tenía tantas ganas de verte! –se lanzó a mi cuello, abrazándome. Yo sonreí, feliz.

-¿No deberías? –pregunté –a partir de ahora, debes hacerlo siempre.

Hundió su cabeza en mi hombro, de manera que me sumergí en su perfume, su abrazo… cómo la había echado de menos…

-¿A qué ha venido lo de antes? –pregunté, cuando se apartó para mirarme. Ella se rió.

-Pensé que no querrías que vieran que ibas a recoger a una chica cualquiera al aeropuerto –dijo ella –y, ha sido muy divertido. La gente ha enloquecido.

-Divertido para ti –murmuré, aguantándome la risa, intentando parecer serio.

-Vamos, sabes que para ti también lo ha sido –dijo, colgándose de mi cuello.

Sonreí. Era imposible no hacerlo con ella ahí, a mi lado.

-Está bien –admití. –por cierto, vas a tener que dejar tu coche aquí. Te vienes conmigo.

-¡¡La sorpresa!! –exclamó ella, emocionada. Yo asentí.

Tras cerrar su coche, ambos subimos al mío. Para mantener la sorpresa, le vendé los ojos hasta que llegamos a la casa. La ayudé a bajar, con cuidado, y hasta que no atravesamos la puerta de entrada no le quité la venda.

-Este es mi regalo de bienvenida –anuncié, tras descubrirle los ojos.

Annette tardó unos segundos en acostumbrarse a la luz otra vez, pero abrió los ojos lentamente. Se llevó las manos a la boca, asombrada.

-Kev… dime que esto no es lo que… no es lo que yo pienso –murmuró, girándose para mirarme.

-¿No pensarías que te iba a dejar viviendo en un hotel cualquiera, no? –le dije. Ella abrió los ojos.

-¿Es para mí? –preguntó, sorprendida. Yo asentí, sonriente.

-No… no puede ser –balbuceó. Dijo paseándose por la sala.

-¿Te gusta? –pregunté, preocupado –no estaba seguro de si te gustaría…

-¿Bromeas? –exclamó -¡¡me encanta!! –luego se acercó a mí, pasándome los brazos por los hombros, poniendo mirada interesante -¿sabes lo que esto significa? –negué con la cabeza, inocentemente –pues, significa que te mereces un buen agradecimiento.

Tras esto, acarició mis labios con sus dedos, justo antes de lanzarse a besarlos. La agarré por la cintura, aproximándola hacia mí, necesitado de sus besos, de sus manos, de ella.

-¿Te he dicho ya que te quiero? –pregunté, apartándome unos instantes de ella.

-Hoy, no –contestó, sonriente.

-Te quiero –dije sinceramente. Ella me dio un beso, ligero.

-Y yo a ti, Kev –murmuró.


eso es todo por hoy! no os perdáis los próximos capítulos porque... *lágrimas* serán los últimos. (de esta temporada) :)

GRACIAS POR LOS REVIEWS Y COMENTARIOS!! sois la repera!!!

-Vicky.