Capitulo 10: La autodestrucción de Célula

– ¿Tú? ¿matarme a mí? Jua-jua-jua, que risa Gohan – le dijo Célula, burlón – ¿y luego qué más? ¿cerdos que vuelan?

Gohan pilló desprevenido a Célula y le lanzó un par de golpes que lograron dañar muy seriamente a Célula

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Entretanto, Vegeta y Trunks llegaron a la sala del tiempo, la que usaron para poder salir con un poder aún más descomunal.

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Mientras, en las islas, Célula necesitaba tiempo para recuperarse de las heridas que Gohan le había causado… ¡con únicamente dos golpes!

Célula se dirigió al joven saiyan y le soltó:

– ¿Estás listo para el segundo asalto?

Todos sabemos que Célula estaba tirando un farol, así que Gohan siguió conectándole un rodillazo en el estómago y un gancho con ambas manos hacia el suelo.

El siguiente paso de Célula fue hacer crecer el volumen de sus músculos, cometiendo el mismo error que Trunks, perder velocidad a cambio de fuerza. En este estado los golpes de Gohan le dolían un poco menos pero seguían haciéndole un daño brutal.

Gohan siguió golpeando a Célula de forma repetida, hasta que este se vio obligado a reducir de nuevo el tamaño de sus músculos por el incesante dolor.

– Vamos, Célula, ¿eso es todo lo que tienes? – le espetó Gohan – pues vaya birria de perfección.

– ¿A qué esperas, Gohan? – le preguntó Goku – ¡acaba ya con él!

– No, papá, aún tiene que sufrir mucho.

Goku se quedó paralizado, intentando pensar en ¿qué podía haber trastornado tanto a su hijo?

Gohan había conseguido lanzar otra patada hacia Célula, cuyo primer impulso fue ponerse de rodillas y… ¿pueden los monstruos-androides vomitar? Si el caso es que no, fue algo definitivamente parecido a vomitar. Vomitó una sustancia anaranjada y… ¡a 18! Esto causó que Célula retornase a su forma previa. Krilin fue lo más rápido que pudo a por 18, mientras Célula flipaba en colores.

Célula no se lo podía creer; tenía un poder abrumador y había sido superado por un maldito criajo saiyan de once años. Esto ya era demasiado. Célula decidió utilizar su último recurso: la autodestrucción. Empezó hinchándose como una bola y volviéndose muy inestable, al tiempo que gritaba:

– Jua-jua-jua, Gohan, has sido un digno adversario pero me autodestruiré. ¡Y me llevaré a todo el planeta por delante! No me podrás detener. Vamos a decir que este duelo ha sido… un empate, jua-jua-jua-jua.

Gohan se dispuso a golpear a Célula para destruirlo antes de que detonase. Pero Célula le advirtió:

– No pienses en golpearme, Gohan, como puedes ver, ahora mismo soy muy inestable y cualquier golpecito puede hacerme estallar.

La reacción de todos fue de tristeza y de desesperación. Reinaban las ganas de ayudar junto con el hecho de no poder hacer nada. Gohan se sentía culpable por la autodestrucción; si hubiera vencido a Célula directamente, como decía su padre, Célula jamás hubiese llegado a autodestruirse y la tierra jamás explotaría.

De repente a Goku se le ocurrió una idea; usar el shunkanido para llevarse a Célula a otro planeta y que explotase allí. En un momento, se teletransportó al lado de Célula y puso una mano en su barriga con el cuidado suficiente para no hacerlo estallar y volar la Tierra.

– Papá, ¿qué haces? ¿No ves qué es peligroso?

– Lo veo, Gohan pero he encontrado una manera de evitar que vuele la Tierra en mil pedazos. Me tele-transportaré con él a otro planeta gracias al shunkanido para que explote allí en vez de aquí.

– No, papá, ¡no lo hagas!

– Tengo que hacerlo, si no, Célula destruiría la Tierra.

– Pero… no puedes… – empezó Célula mientras Goku se llevaba los dedos a la frente, intentando buscar un planeta poco habitado. Entre tanto se le oyó decir:

– Adiós a todos, especialmente a ti, Gohan – se despidió – por cierto, dile a tu madre que no tenía otra opción. Ah, ese es un buen sitio – acabó mientras desaparecían Célula y él.

– ¡PAPÁ, NOO!

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Mientras los terrícolas, Raditz y Piccolo intentaban calmar a Gohan, Kaiosama estaba muy disgustado y sorprendido, pero sobre todo enfadado:

– Goku, ¿qué haces trayéndole a este planeta? ¿Es qué estás loco?

– Lo siento, Kaiosama, no podía pensar en otro lugar.

Justo entonces, Célula explotó. El planeta acabó vaporizado y Goku, Kaiosama, Bubbles y Gregory murieron en la explosión.