CAPITULO VI
Ya que Elizabeth y Annie tendrían planes para salir y no estarían con Paty, ella se animó a salir, respirar nuevos aires y conocer mejor ese bello lugar.
_Sabes Ely yo mejor salgó por ahí a tomar un poco de aire y conocer más sobre Acapulco – comento Paty sentada en el sillón y mirando a Ely.
_Si muy buena idea... diviértete – se diò una última mirada en el espejo inspeccionando que todo presentable y nerviosa sonrió para sí.
_Ok eso haré – dijo Paty en voz baja - Porque no me entusiasma mucho quedarme con Layla y Elena – desvió su mirada de Elizabeth - Ya sabes solo hablan de ellas mismas – rio.
_Ahh...sí... en eso tienes razón... Soló no llegues muy tarde – le dijo a la morena mirándola cautelosa, aunque sabía que su amiga era la más responsable de las cinco nunca se sabe que pueda pasar.
_Claro que no y ya es hora van a ser las 4 – Paty miró su reloj y apuró a Elizabeth.
_Ay si cuando no yo – Elizabeth se palmeó la frente con la palma de la mano - Ya me voy Paty ve con cuidado ok - acercándose a la puerta - Te quiero Bye – y salió casi corriendo de la habitación.
_Y ahora voy a cambiarme – miró su ropa puesta y entro a su dormitorio - Con algo más cómodo .
Albert ya se encontraba llegando y estacionándose afuera del hotel el punto de encuentro que habían quedado , cuando ve a una mujer hermosa saliendo de las puertas del hotel ella llevaba un sencillo pero hermoso vestido blanco que resaltaba muy bien en ella , se maravilló de lo hermosa que se veía quedándose sin palabras
Elizabeth al verlo se sintió muy nerviosa él estaba ahí parado al lado de su auto con una actitud despreocupada, liberal con esa frescura y espontaneidad que se caracterizaba sin duda estaba muy guapo con ese hermoso estilo que llevaba en el cabello ligeramente alborotado sin duda un hombre diferente a cualquiera, esa camisa sencilla pero que bien podía mostrar sus bien largos brazos y formados bíceps, se imaginaba el abdomen esculpido y fuerte que se escondía debajo de la tela de la camisa, el pantalón oscuro que cubría sus largas y fuertes piernas dignas de un futbolista pensó, todo en él lo hacía lucir arrebatador y guapo.
Albert se diò cuenta de su mirada penetrante y el escrutinio intensivo que hacía en él, el también no perdió momento para observarla, ese vestido resaltaba las sensuales curvas de su cuerpo, su delicada cintura y sus provocadoras caderas, imagino esos provocativos muslos que cubrían la delicada tela del vestido y tuvo que tragar saliva al sentir sus pensamientos ir por otro rumbo, tuvo que interrumpirse y dejar de lado sus alborotadas hormonas y se acercó con paso lento demostrando la poco calma que le quedaba.
_Me alegra verte de nuevo y agradezco que hayas aceptado salir conmigo – no pudo evitar sonreír ante el sonrojo de ella – Te ves completamente hermosa.
_Gracias – Elizabeth solo atino a sonreír nerviosa - Tu también... no hermosa... digo muy guapo – dijo tropezándose con sus palabras y maldiciéndose por dentro por su tonto nerviosismo.
_Albert solo sonrió - Te parece si ya subimos al auto ...quiero mostrarte algo – le dijo usando un tono misterioso en su voz.
_Claro – Albert la tomo de la mano para ayudarla a subir al auto en ningún momento quito su mirada de ella - ¿Qué me quieres mostrar? – pregunto con la curiosidad de un niño.
_Eso ya lo verás – le cerró la puerta como todo un caballero y se acomodó en su sitio.
_De acuerdo no pregunto más – comento en tono divertido.
_Me parece bien – la miró con cierto brillo reflejado en sus ojos azules - ¿ Te molesta si pongo música ?
_No claro que no. me encantaría escuchar una canción.
_Te va gustar - presiono un botón del reproductor y sonó inmediatamente la canción One de los Bee Gees.
I feel my heartbeat,
when you run your fingers through my hair.
(Yeah) I can tell you,
I can feel you by my side when you're not there.
(Yeah) Just as my life fades to darkness
you you make me see the light.
Show me that my search is over
I pay the price, I pay the price.
Tell you someday Baby, you and I should be one, one.
Do it always, brighter than the eye can see, we hide the sun.
The taste of love is sweeter like honey on the vine,
like the wind that feeds the fire, two souls become entwined.
Someday baby you and I should be one, one...
_Wow... que linda canción – hablo emocionada, dejando los nervios de lado.
_Que bueno que te guste ...es un clásico – Albert la miro sonriente y satisfecho, no esperaba que le gustará pero no perdía nada con intentar.
_Si a veces la canto con mi papá a él le encanta – expresó contenta.
_Que bueno me alegro – empezó a cantar un poco el inicio del coro.
_ ¿Te gusta cantar? – Elizabeth inquirió dirigiendo toda su atención al rubio, asombrada ya que no hacía tan mal la entonación.
_Digamos que algo – el rubio clavo su mirada en el rostro de ella - ¿Qué te pareces canto bien?
_Bueno no eres un experto – contesto en tono divertido - Pero si algún día te vas en banca rota podrías dedicarte a eso tienes una voz linda – riéndose.
_Eso me complace - riéndose con ella - Bueno ya llegamos – se estacionaron en un lugar cerca a la playa justo en frente.
_Bueno esta era la idea caminar por la playa – Elizabeth llevo su mirada hacia el mar observando la calma de sus aguas y el manto de la arena que lo rodeaba, la vista era hermosa.
_Si pero antes quiero que veamos el atardecer – señalo con su mano frente a ellos hacia el horizonte.
_Que lindo detalle el tuyo - hablo emocionada y mirando el bello lugar - Nunca me había detenido a mirar un atardecer.
_Entonces será tu primera vez conmigo – la observo con un brillo juguetón en su mirada.
_Bueno de alguna manera sí – no puedo evitar sonrojarse al escuchar el comentario del rubio. Albert sólo sonrió ante la expresión de ella.
_Dime talvès esto no sea lo más apropiado pero – comento dudoso - Tienes algún tipo de relación sentimental – la observo fijamente como tratando de leer la respuesta en sus mirada.
_No - respondió rápido, Albert respiro tranquilo y hasta habría saltado en un pie de no se porque la tenía frente a él - ninguna y ¿tú? – inquirió nerviosa clavando su mirada en Albert.
_Ninguna – sonrió para sus adentros al ver la expresión de gusto en el rostro de ella.
_Pues que bueno, te parece si salimos para ver mejor el atardecer – decidió cambiar de tema ya que seguro estaría peor que un tomate.
_Claro – respondió Albert se desabro el cinturón de seguridad y salió del auto , dando la vuelta para abrir la puerta del lado de Elizabeth - Baje usted señorita.
_Gracias caballero – respondió sonando amable respondiendo a su galantería, al salir del auto pero al momento de levantarse se topó con algo , era el fuerte y firme pecho de Albert , que aún seguía parado junto a ella agarrando la puerta del auto .
El al tenerla cerca sintió como un leve estremecimiento se apoderaba de él al sentirla tan cerca, sentía su calidez y nerviosismo pos la cercanía, el desde su altura pudo apreciar la mirada tímida de ella que solo atinó a " disculparse " y de inmediato disponiéndose a salir lentamente por un costado.
_No lo hagas - dijo hablando casi en un susurro y anteponiendo el brazo apoyándolo en el carro y colocando su otra mano en la mejilla de ella brindándole una caricia leve pero tierna.
Fue entonces cuando Elizabeth se encontró con la mirada penetrante de él encontrándose así ambas miradas clara y oscura y Albert sintió unas enormes ganas de besarla , probarla descubrir los deleites y placeres desconocidos de esos labios, así que infundiéndole confianza le brindo caricias tiernas en la mejilla comenzó a inclinarse lentamente debido a su altura , acercando a los labios de ella sintiendo claramente su respiración lenta casi imperceptible y llenando su ser de ese bello aroma de lavanda que emanaba de su cuerpo . Elizabeth solo se dejó llevar por la caricia y confiando en el permitió el avance viendo el acercamiento de él.
Albert sintió la leve caricia al rozar los labios de ella al sentirlos suyos comenzando de una forma lenta sintiendo ese agradable sabor a fresas de sus labios.
Elizabeth con los ojos abiertos empezó a relajarse lentamente percibiendo el sabor a menta de su boca y el aroma a maderas de su cuerpo y sintiendo un leve roce seductor en su labio inferior por parte de la lengua traviesa de él solicitando la entrada de un nuevo intruso en la boca de ella , aceptando así ella el avance volviéndose un beso más exigente , saboreándose mutuamente , reconociéndose y disfrutando intensamente de ese beso prolongado , terminando así con las respiraciones agitadas y sonrientes.
Albert aun sonriendo y apoyando su frente en la de ella - Disculpa si te asuste por lo precipitado que fui.
_ No te preocupes yo también lo deseaba – se aventuró a admitirlo y aunque sus mejillas se tiñeron de un leve carmín, se sintió más liviana al soltarlo.
_Me alegra por que se repetirá – la tomo en sus brazos y la atrajo hacía él estrechándole protectoramente y le diò un beso en la frente quedándose quieto por un momento.
_Claro que sí – se soltaron lentamente el abrazo aún mirándose fijamente - Pero primero atrápame tendrá que atraparme – le sonrió divertida y corrió como una niña en dirección a la playa. El rubio no puso evitar soltar una carcajada por la actitud fresca de ella.
_De acuerdo pero ya verás chiquilla cuando te atrape – se apresuró a correr en la misma dirección que ella.
_Claro mira como tiemblo – se giró a contestar, fingiendo estar asustada.
Albert logró alcanzarla gracias a sus grandes zancadas y la rapidez que tenía, la abrazo por la cintura y la alzó sonriendo triunfante.
_Te atrape… exijo mi premio – le hablo con un tono juguetón en su voz aún sin soltarla.
_Elizabeth se soltó del abrazo y giro hacía el con el ceño fruncido - No se vale eso es trampa... corres muy rápido – le reclamo de una forma infantil.
_Esas son excusas – le contesto con tono sarcástico - Yo no tengo la culpa que tengas paso de tortuga – puso sus manos ambos lados firmemente.
_No es verdad – contesto con aparente enojo pero cambio de semblante después de mostrarle una mueca y hablo antes de que pueda responder - Mejor caminamos por la playa ¿No te parece?
_Si eso quieres – contestó tranquilo después reclamaría su primero, total era lo justo! y caminando al lado de ella tomo la mano de ella entre la suya de forma firme y cariñosa - Desde ahora andaremos así – le sonrió encantador cegándola y ella con una sonrisa boba pero sincera le correspondió.
De dispusieron a pasar la tarde entre besos y arrumacos por parte de Albert que no la soltaba y en todas las oportunidades que veía le robaba un beso y ella más que gustosa estaba dispuesta en dárselos, Albert por su parte no pensó sentirse así tan encantado por una chica que apenas conocía hace una noche y ya se estaba apoderando de sus pensamientos y provocando que un cálido y bello sentimiento se apoderara de su corazón, para Elizabeth no era nada diferente sentir a Albert tan cerca hacía vibrar cada centímetro de su ser y sentir a su latir emocionado, había conocido a ese chico de casualidad, pero esa situación fue la mejor que puso pasarle en lu vida, ambos se concentraron por completo en el bello espectáculo que estaba a punto de comenzar, se sentaron en la arena a observar juntos el sol ocultarse era una vista magnífica y hasta irreal que compartieron juntos y guardarían por siempre en sus corazones.
Continuará...
Laila: Siiii es que en este capítulo detallo más como fue nuestro bello rubio! en el otro capítulo lo deje para su imaginación, pero este capítulo es más emocionante espero te guste! Saludos y gracias por tu comentario.
Gatita: Oww mi bella hermanita si se que te gustaría Candy, pero este es mi genero hacer otra pareja para nuestros galanes Jajaja, gracias por tu comentario!
Brisa: Un fic de Albert y Candy veré la posibilidad :D si hago uno, saludos!
