Hola queridas amigas! este capítulo me costó mucho la verdad no soy una experta para describir escenas de la intimidad así que espero este presentable y les agrade :)
CAPITULO XI
Para los demás la velada continuaba, Stear no dejaba de molestar a Archie quien también le seguía el juego, Paty y Annie sólo reían ante los comentarios, así que Archie como pudo cambio el tema para no ser el blanco de las burlas pero en eso fueron interrumpidos por una voz masculina que ya había observado a las jóvenes desde un lugar del salón y al reconocerlas se acercó de inmediato.
_Anabel y Patricia que alegría verlas - exclamó una voz cerca de Annie quién volteó el rostro guiándose hacia aquella voz, la reconoció de inmediato junto con Paty quién se apresuró a exclamar emocionada.
_Giordano no lo puedo creer - habló Paty casi gritando asombrando a los caballeros sentados en la mesa ante la efusividad con la que saludo al hombre cerca de ellas.
_El mismo que viste y calza – Giordano la atrajo a él en un fuerte y afectuoso abrazo con un tierno beso en la mejilla - Pero mírate estás hermosa - girándola para observarla completamente - Hace de cuando te deje, de verdad has crecido - hablo sonriente.
_Giordano que sorpresa encontrarte aquí - hablo Annie que hasta el momento sólo se encontraba callada viendo el saludo afectuoso de sus amigos.
_Lo mismo digo Anabel - acercándose a ella y ofreciéndole un abrazo bien recibido por ella ante la incomodidad mal disimulada de Archie - Están preciosas las dos.
_Tu también seguro sigues robando suspiros - comento riendo. Giordano Marchesi era un viejo amigo de la infancia de Elizabeth, Annie y Paty que por razones familiares residía en Italia con sus padres. Giordano siempre fue de carácter alegre y carismático , era alto tanto como Archie de complexión atlética por jugar mucho basquetbol , tenía unos expresivos y alegres ojos color verdes y su cabello de hermoso color negro azabache y en su rostro una gran sonrisa
_Y por lo que veo ustedes también - miro sobre los hombros de Annie a la mesa donde se encontraban Archie y Stear bebiendo de sus copas.
_Oh que tonta - habló Annie soltando un suspiro - Disculpen mi educación - captando la atención de Archie y Stear - Les presento a Giordano Marchesi es un gran amigo de nosotras y de Elizabeth – los presento sonriente.
_Es un gusto conocerlos caballeros y ver que están en buena compañía estas niñas preciosas – le extendió la mano a Stear que acepto amable.
_Alistear Cornwell un gusto... pero ya que estamos en confianza llámame Stear no me gustan las formalidades - contestó con semblante amable, Giordano le había agradado.
_De acuerdo Entonces dime Giordano... tampoco me agradan - y extendiéndole la mano a Archie que la aceptó no sin antes someterlo a su escrutinio.
_Soy Archivald Cornwell... somos hermanos - habló mirando a Stear - ... Pero sólo dime Archie me agrada más ese nombre - tratando de ser amable.
_De acuerdo Archie , Stear disculpen por interrumpirles así la velada , pero hace mucho no veo a mis amigas y me emociones verlas justamente aquí - mirando a ambas con una sonrisa radiante - Pero no se preocupen por mi yo además ya me retiro vine con mis padres y ya debo regresar ... Annie , Paty - mirando sonriente a ambas - Yo las contacto llamaré a Elizabeth para conversar y por ahí salir a pasear - tomando las manos de Paty - Dile a Elizabeth que la quiero mucho y claro a ustedes también – se dieron un abrazo de grupo los tres despidiéndose .
_Archie, Stear fue un placer conocerlos y ver que estás damitas están en excelente compañía ahora si me tengo que ir - de ambos hermanos se despidió sonriente y de las chicas con una hasta pronto, hasta que se alejó de la mesa perdiéndose en la multitud de los presentes en el salón.
_Agradable su amigo - habló Stear al ver que se quedaron un poco apenadas por la rápida despedida.
_Si nuestro gran amigo de la infancia... claro primero lo fue de Eli... Ella nos lo presento y desde ese momento fuimos inseparables hasta que tuvo que viajar con sus padres a Italia por cuestiones de trabajo de su padre - contestó una Annie tratándose de animarse
_Si claro mi hermano Alistear también estuvo separados de nosotros por trabajo - contestó Archie dándole un sorbo a su copa.
_Bueno no nos pongamos melancólicos y mejor hay que festejar que ahora estamos juntos - hablo Stear tratando de animar a todos, a lo cual respondieron animados poniendo sus mejores sonrisas continuaron la velada entre comentario, bromas, risas y también acercándose al salón a bailar cierta pieza que les agradaba.
Elizabeth y Albert ya se encontraban la habitación de él, en ella era palpable su nerviosismo durante el tiempo que estuvieron en el auto el trato de aligerarlo haciendo comentarios que le dibujaban una sonrisa en su rostro.
Elizabeth entro a la habitación seguida de él que se detuvo a quitarse el saco y colocarlo en un perchero cerca a la puerta, ella viò que la cama se encontraba pulcramente tendida con sábanas blancas con apenas visibles bordados, la habitación se encontraba a oscuras sólo iluminada con la tenue luz de la luna que ingresaba como un manto por el ventanal.
Albert la rodeó con sus brazos lentamente acercándola a él y con sus manos tomando el rostro de ella, uniendo sus labios a los de ella en una suave caricia. Sus manos le acariciaron los brazos luego la espalda para después recrearse por esta, buscando la cremallera con que podría deshacerse de la tela del vestido que separaba su piel de la de él. Cuando ella sintió que comenzaba a desvestirla se puso tensa.
_Tranquila - murmuró con un tono bajo dedicándole una sonrisa antes de besar su cuello. Pudo sentir como se estremecía y la amó por ello.
Las manos de él se paseaban por la recta espalda, sintiendo la suave y tersa piel dedicándole suaves besos en el cuello que le producían miles de sensaciones en ella que no sabía cómo controlar el latido desbocado de su corazón . Albert al verla incapaz de moverse tomó las manos de ella y las llevó a su pecho indicándole que le quitará la camisa. Ella dudó un momento, sintiendo una fuerte vergüenza ante la perspectiva de desnudarlo. Él se limitaba a mirarla, esperando con paciencia. Debía darle espacio, no forzarla. Con las manos temblorosas, se atrevió a desabrochar un botón lentamente, pues le costaba coordinar sus movimientos de puro nerviosismo, para después seguir con el segundo, el tercero... Pareció tomar cierta soltura, deshaciéndose de la camisa rápidamente hasta dejarla entreabierta, mostrando el cuidado torso de él. Hasta ahí llegó su atrevimiento, deteniéndose en la duda de si continuar. Albert al ver la duda en ella, tomó su mano para internarla él mismo en la calidez de su pecho, dirigiéndola para que recorriese sus pectorales, bajando lentamente. Ella tragó saliva, casi extasiada y nerviosa.
La soltó para dejar que explorase por sí misma, retirándose por completo la camisa, y llevó sus dedos a la tela del vestido que aún la cubría a ella , retirándola con gran maestría para dejar que cayese al suelo separándose un poco de ella , descubriendo el cuerpo curvilíneo , observando la blanca piel nívea de sus pechos generosos desde la primera vez que la viò no pudo evitar admirar esa parte de ella , la fina y pequeña cintura que daba la sensación de ser frágil y las contorneadas piernas su cuerpo le pareció increíblemente hermoso buscó la mirada de ella notando en su rostro un leve sonrojo reflejaba dulzura en ella , la atrajo hacía él tomándola en brazos para recostarla en la cama con delicadeza colocándose encima con sumo cuidado de no lastimarla .
Aproximó sus labios a los de ella para besarla con demandante pasión ella le correspondió acariciando su rostro, paseando una de sus manos por el cabello rubio, y después comenzó a descender por su cuello, recreándose en sus intenciones, para llegar hasta su pecho. Aquí se detuvo un tanto, acompañándose con las manos para atraerla con sus labios tomó unos de los pechos brindándole suaves caricias Elizabeth no pudo evitar un leve gemido ante el contacto con sus labios un estremecimiento que hacía vibrar todo su cuerpo. Albert atravesó su vientre con sus labios dejando un camino de saliva a su paso sobre el que su aliento se convertía en una delicia estremecedora. Sobrepasó su tierno ombligo para llegar a una zona que la puso realmente tensa y con sus manos terminó de retirarle la última prenda que quedaba en su cuerpo, complaciéndose en sus tímidas reacciones. Ambos exploraron sus torsos, maravillándose el uno con el otro, acostumbrándose a sus cuerpos. El placer que aquello le producía a Albert iba en aumento, apretándole ya en los pantalones. Se aproximó a ella cuanto pudo, rozando su pecho con el de ella, sintiendo el agradable calor sobre su piel retomando el beso con pasión reflejada en su mirada.
Elizabeth ya sin cohibiciones y con ansias , notando la reacción que produjo en el cuerpo de él que ya se hacía notar , llevó sus manos al cinturón de su pantalón desabrochándolo , él la ayudo a facilitarle el trabajo quedando sin nada que lo pueda cubrir , ella observo todo el fuerte y tonificado pecho que ya había podido tocar , el fuerte abdomen que bien podría ser una escultura griega , las largas y atléticas piernas que dejaban libre el notorio miembro erguido que al verlo se tensó, un pequeño gritito de asombro escapo de los labios de la joven, Albert no sabía si reír o detenerse pero Elizabeth lo llenaba de una alegría y anhelo que no había sentido hasta ahora.
_Albert tienes que saber que yo... - habló casi en un susurró siendo interrumpida por él que ya lo intuía.
_Shhh... - puso sus dedos sobre los labios de ella – Lo sé.
Acarició sus piernas antes de separarlas llevando sus manos a la intimidad de ella produciendo un leve gemido en ella, comprobando que ya estaba preparada para él. Como si se tratase de una rosa con delicadeza dirigió su órgano viril a la entrada de ella que al sentir al intruso trató de cerrar las piernas por instinto , Albert para tranquilizarla acaricio su mejilla dándole un beso profundo , ella lo abrazaba como si de aferrarse a la vida se tratará y a la vez comenzó a introducirse lentamente en ella con suavidad hasta que puedo notar una dificultad que lo hizo detenerse entendiendo , así que de nuevo entró pero con más fuerza en ella sintiendo como se estremecía debajo de él con un grito apenas audible de ella que se aferró a él clavándole las uñas en la espalda . Se detuvo inmediatamente al ver como un hilillo de sangre carmesí escapada del interior de ella.
_Lo ciento si te lastime - le habló preocupación reflejada en su mirada.
_Estoy bien - brindándole una sonrisa que le podría iluminar hasta las noches más oscuras.
Él se detuvo un momento para que ella se acostumbrará a él, y notando que ya podía continuar , él comenzó con lentitud el movimiento cadencioso para que se pudiera acoplar a él acariciando su cintura y caderas , Elizabeth al ver que el dolor desapareció y lo reemplazaba un placer irreconocible en su interior lo acompaño en sus movimientos que se volvieron sincronizados en una vaivén que los envolvía en una atmósfera llenándolos de un calor que Albert jamás había tenido en ninguna de sus experiencias con compañeras esto era muy diferente porque ella era la mujer que ama .
Elizabeth soltaba cada vez más fuertes gemidos , sus gemidos incontrolados, incluso mientras la besaba, le parecían tan excitantes, tan inspiradores , sus cuerpos se bañaban en un sudor que perlaba sus cuerpo por el reflejo de la luna, hicieron el amor como si su vida dependiera de eso.
Juntos llegaron a la cima del placer dejándose caer lentamente sobre ella apoyándose en sus brazos, apoyo sus labios sobre la frente de ella apretándolos en un beso, acabo dentro de ella soltando su esencia que le provoco un leve calor y placer en su interior al ser liberada, por un momento ambos se quedaron quietos respirando agitados, Albert levanto el rostro y clavo su mirada en el rostro aun enrojecido de ella, Elizabeth retiró las hebras doradas que se habían pegado a su frente por el sudor notando la respiración agitada de él , Albert para no apoyar todo su peso en ella decidió salir de ella y recostarse a su costado cansado pero aún le quedaba fuerzas para atraerla en una abrazo acercándola hacía él.
_Te amo como no te lo imaginarías nunca - habló tratando de calmar su respiración y acariciando su espalda.
_Yo te amo más – respondió y le diò un fugaz beso en los labios - Y mejor descansa que te veo muy agitado demasiado esfuerzo - soltó una risita nerviosa ante su comentario.
_Un esfuerzo que lo valió y prometo que con gusto lo haría todas las noches del resto de mi vida contigo – contestó sonriente y sello su promesa con un beso en la frente de ella, por un momento más admiro el rostro de ella para luego dejarse llevar por un sueño profundo agradable que hizo que su respiración se escuchara calmada.
Elizabeth no pudo concebir completamente el sueño después de lo que había sucedido le resultó muy difícil , ella con sus amigas desde adolescentes siempre habían hablado de su primera vez y como les gustaría que sin duda lo harían con el hombre al que amen , se sintió plena y desbordante de felicidad porque lo que sucedió fue más de lo que puedo imaginarse y se había entregado al hombre que ahora amaba más que a si vida, con ese pensamiento ya entrada la media noche recostó su cabeza en el pecho de él que ya subía y bajaba lentamente por su respirar y se sumergió en un sueño placentero con una sonrisa en el rostro .
CONTINUARA...
Chicas gracias a cada una de ustedes por sus comentarios y seguir mi historia! saludos y bendiciones!
