CAPITULO 2- ESTADO DE PÁNICO
"Ocho naves fueron enviadas a entablar contacto con la nave que bloqueaba los rayos del sol, y esas ocho naves fueron destruidas, posteriormente se enviaron otras 191 naves, de las cuales, once se enviaron en son de paz, el resto con fines de establecer un ataque activo contra aquella cosa, esas 180 naves fueron desintegradas sin dejar rastro alguno de su existencia"
Son Gohan
……
-No se lo que es; pero…- y al alzar la vista, Gohan divisó una figura que al parecer era humana, un hombre vestido de pantalón café claro, un saco del mismo color con varias bolsas y un cinturón estrecho por arriba de la cintura de un tono café más oscuro que el resto del uniforme, una mascara para respirar color negro que cubría perfectamente su nariz y su barbilla, un tanque de algún tipo de gas en su espalda que posiblemente era lo que inhalaba, unos lentes de seguridad
-¿Quién eres?- pregunto Goten mientras cauteloso daba un par de pasos al frente, aquella figura emitía su sonora exhalación pausadamente sin contestar palabra alguna al cuestionamiento del joven saiyajin
-…Son…Goten…-pronunció con dificultad con una voz profunda, grave, como si proviniera de ultratumba
-¿Cómo demonios sabes mi nombre?- pregunto el menor de los Son completamente alterado, pero aquel ser, fuese lo que fuese no se movía de su lugar, en un lento movimiento mecánico extendió la mano. Atentó, Goten le miro con recelo, eso sería un ataque seguro; pero antes de que sucediera tal cosa se abalanzó en contra de aquel "soldado" para encontrarse con un cuerpo hecho de humo, una frio gélido, al borde de la congelación, la sensación abrupta de una muerte infinita; mas no fue eso lo que le impacto más, si no que en su caída vio que ese cuerpo de humo se conformó en ese macabro soldado como si nada le hubiese ocurrido ¿un fantasma acaso? ¿Una alucinación que tres personas compartían? ¿Quién o qué era ese sujeto? Goten sin dificultad alguna, se levantó del destruido suelo, le miro de soslayo mientras se quitaba el polvo de la camisa- Aun no me dices como es que sabes mi nombre- insistió tercamente el joven- será mejor que me lo digas de una buena vez
El brazo extendido en dirección a Gohan o tal vez a lo que restaba de lo que alguna vez fuera ciudad del oeste. Trunks se percató que aquel soldado no tenía ki, pensó que podría ser un androide…o ¿un muerto viviente? ¡Tonterías! Nada de eso existía, Gohan formó una esfera de energía en la mano derecha y la lanzó hacia su adversario quien se desvaneció súbitamente para reaparecer de nuevo en su mismo lugar, tal parecía que aquel ser estaba hecho de humo
-¿Qué buscas?- preguntó Gohan a sabiendas de que ningún ataque le afectaría en lo absoluto-¿Qué es esta oscuridad?
-…Son…Gohan…- pronunció con trémula voz, aquello comenzaba a exasperarles. El soldado extendió su brazo derecho en dirección a los restos de la ciudad y en algún momento, del cual no se percataron, un rayo de fuego atravesó la ciudad entera e hizo estallar el este de la ciudad.
A la distancia se escuchó claramente la estruendosa explosión, tanta era la energía que aquel ser tenía encerrada en el brazo; pero ¿Qué o quién era? Los saiyajins miraron la devastada sección este de la capital. El pánico se esparcía por las calles a una velocidad inaudita, hombres, mujeres, niños e incluso animales corrían despavoridos sin dirección alguna tan solo con el único pensamiento en mente de querer estar a salvo de lo que fuese que destruyese a esa ciudad
-Dinos quien eres- ordenó Trunks con severidad
-…Trunks…Brief- contestó la voz como si proviniera de la oscuridad de la muerte
-Me ha hartado la paciencia- intervino Goten, pronunciado un sonoro y furioso Kame Ha Me Ha una potente energía emano de sus manos en dirección a aquel ser, en menos de un segundo había desaparecido por completo.
-¡Goten!- gritó Gohan iracundo-¿Qué demonios has hecho?
-Lo desaparecí ¿Tienes algún problema con eso?
-Claro que lo tengo, no nos dijo quien era o que era lo que quería aquí…
-…Tampoco nos dijo que es este eclipse interminable…no debiste dejarte llevar por tus instintos, amigo
-Cállense los dos- esgrimo harto de aquella incomprensión- Lo único que hice fue acabar con ese sujeto- y añadió- además no iba a decirnos nada, solo decía nuestros nombres, la pregunta es quien le dijo quienes somos…- un nuevo estruendo enmudeció a Goten, repentinamente se oyó a lo lejos una explosión, los jóvenes miraron hacia el sur de donde provenía tal conmoción, una columna de fuego y humo negro descendían hacia los suelos arrasando con todo a su paso. El tumulto del gentío desesperado por huir se encontró con ellos y estuvo a punto de arrollarlos, en aquel momento agradecieron a Kami Sama el haber aprendido a volar, de lo contrario era probable que fueran arrastrados por la multitud de humanos que de un momento a otro vieron cambiadas sus vidas sin explicación alguna.
Raudos volaron en dirección a la columna de fuego, percatándose que su inmenso tamaño y que esa columna no estaba fija, era un torbellino furioso que hacia añicos todo lo que tocaba. No sabían como; pero debían acabarlo a como diera lugar, Trunks se adelanto a los Son; pero justo antes de llegar, el torbellino desapareció tan drásticamente como había aparecido.
Estáticos, se miraron entre ellos sin hallar explicación alguna a lo que estaba pasando y al caos que se armó en tierra. Volaron buscando el ki de sus padres sin encontrarlo y mientras admiraban el ambiente desolado y miserable de lo que alguna vez fue una de las cuatro principales ciudades del mundo.
Los tres bajaron a tierra firme para ver de cerca la devastación y los estragos que aquel torbellino causó a su paso; edificios incendiados a punto de derrumbarse, humanos calcinados esparcidos por doquier, restos mutilados y ensangrentados de personas que apenas hacia unos minutos estaban vivas viviendo con normalidad, como si un tren les hubiera arrollado, el olor a carne quemada y sangre minando aquel ambiente catastrófico.
Gohan se petrifico al ver el cadáver de un niño con la mitad del cuerpo pulverizada y la otra carbonizada, aquel torbellino sin lugar a dudas tenía una fuerza brutal e incontenible.
La luz en la ciudad aun permanecía iluminando los pocos sectores que no fueron tocados por aquel torbellino demoledor, Goten señaló a su hermano mayor unos faroles que a lo lejos contrarrestaban las tinieblas en medio de esa desolación.
Un terremoto sacudió la tierra entera, los edificios que el torbellino dejo endebles y al borde de la destrucción terminaron por caer, claramente se escuchaban los lamentos y los gritos de pánico de los sobrevivientes que deseaban no haber sobrevivido.
"La luz eléctrica se apagó, ya nada eléctrico funcionaba en el mundo, la tecnología era completamente inútil…entonces surgió aquel sonido que sumió al mundo en un completo estado de pánico"
Trunks Brief
El sismo parecía durar horas, años, siglos, imperecedero, hasta que por fin la tierra dejo de agitarse y todo permaneció en una tensa calma que era sumamente preocupante para cualquiera. Los tres caminaron expectantes ante cualquier cosa que pudiera pasar y, de pronto, las luces se apagaron, todo se sumió en la más densa oscuridad, el clamor colectivo no tardo en escucharse formando en segundos un estruendo creciente de lamentos y gritos de terror
-¿Qué sucede? ¿Qué ha pasado con las luces?
-Las plantas de electricidad de la ciudad han fallado…hasta las de emergencia, todo esta en tinieblas- Nada podía verse, solo oscuridad y más oscuridad y más allá los gritos angustiados y agudos de las mujeres, desgarradoras llamadas de auxilio de los hombres, sin perder tiempo Goten se convirtió en súper saiyajin iluminando unos cuantos metros a la distancia con un resplandor dorado
-¿Qué demonios esta pasando?- se preguntó mientras caminaba al lado de su hermano mayor y su mejor amigo entre ruinas y cadáveres carbonizados y cercenaros. Se detuvo ante uno de los muertos, un chico quizá de su edad o algo mayor, un ojo vacio, el otro bien abierto asombrado por lo que fuese que hubiese visto antes de su muerte y en ese preciso instante se escuchó un gruñido, un estertor profundo que parecía venir de muy lejos y envolver al mundo por completo, los gritos aumentaron su intensidad y los saiyajins súbitamente volaron hacia aquellos alaridos de pánico, su enardecida carrera se detuvo inesperadamente al ver caer desde los cielos una lluvia de cadáveres humanos mutilados y aun con la sangre fresca. Horrorizados se quedaron quietos mirándolos caer a tierra, tal parecía que un animal salvaje les hubiese atacado de un solo zarpazo y les hizo volar por los aires ¿Qué o quién podría ser tan letal? No sentían ningún ki, y eso, a la manera de cada uno, comenzaba a enloquecerlos, no tenían claro hacia donde debían de dirigirse, el griterío había cesado y los restos de la ciudad del oeste se sumergieron en el más profundo de los silenciosos, tan inquietante y molesto que podía escucharse el silbido agudo típico de un silencio absoluto.
"Hacia el horizonte tinieblas, y mas allá tinieblas y más allá de eso tinieblas, el mundo estaba oscuro, frio, devastado, la humanidad se estaba cayendo, literalmente, a pedazos, en ese entonces no sabíamos lo que era y no nos dimos cuenta de la magnitud del daño que estaba causando"
Son Goten
Goten y Trunks se transformaron en súper saiyajins iluminando el cielo a su paso y justo detrás de ellos, observando el inhóspito paraje de destrucción, estaba Gohan, al llegar no vieron absolutamente nada, solo oscuridad y no escucharon nada, solo estaba el silencio. Lo que fuese que atacó a aquellas personas se había marchado sin dejar rastro alguno de donde estaba o tan siquiera de donde provino.
En tierra, escondido entre autos carbonizados, encontraron a un hombre acurrucado, estremeciéndose de miedo, con la mirada perdida en el vacio y ajeno a todo lo que pasaba a su alrededor
-¿Esta usted bien?- preguntó Trunks- señor- insistió- ¿se encuentra bien?- el hombre le miro de reojo y se replegó aun más sobre si mismo
-¿Qué le sucede?- pregunto Goten impaciente, Gohan se hincó junto al hombre, con suavidad posó su mano derecha en su hombro, aquel temblaba tanto que incluso la mano de Gohan se estremecía con él
-Hola… ¿Cómo te llamas?- preguntó el mayor de los Son en un tono amable
-…Bru…Bruce- dijo en una palabra apenas entendible
-Bruce- repitió Gohan tranquilamente, tratando en lo posible de calmarle y así hablar con él- Yo soy Gohan y él- señalo a su hermano menor- es Goten y aquel que esta junto a él es Trunks…no venimos a hacerte daño, solo queremos saber que paso aquí
-…una bestia, un monstruo- cerró los ojos y apretó los dientes- ¡váyanse!- chilló- ¡lárguense! ¡Déjenme solo!
-Déjenos llevarlo a un lugar seguro- esgrimo Trunks al ver el estado tan miserable de aquel hombre, con la ropa manchada con sangre que ni siquiera era suya, negra por las llamas de las que alcanzó a huir, sudoroso y sucio, abrazándose a si mismo, como si sus propios brazos le protegieran de lo que fuese que estaba ahí afuera y estuviera a punto de matarlos- señor… por favor
-¡Váyanse!- gritó con todas sus fuerzas, con los ojos desorbitados y la cara tan roja como un tomate, ellos se fueron de ahí sin replicar nada más.
"Estas son noticias de último momento" y mientras caminaban taciturnos ante el comportamiento de aquel hombre escucharon una voz masculina, seria, atribulada, como cualquiera lo estaría después de haber vivido tales sucesos "El rey fue encontrado muerto, se presume que fue asesinado, en este momento Charles Taransky esta tomando posesión del reinado del mundo" una radio que funcionaba con baterías y a su alrededor, una decena de hombres y mujeres escuchando atentamente a aquel aparato asentado entre las ruinas de una iglesia, sosteniendo lámparas de mano que emanaban una débil luz "La milicia no ha emitido declaraciones sobre el objeto volador no identificado que se encuentra bloqueando al sol, seguiremos informando" y tras su palabras una música suave, sutil, irritante, en esos momentos nadie quería escuchar música solo querían saber que era aquello que les había atacado tan inclementemente ¿un monstruo? ¿Una invasión? ¿El apocalipsis? ¿Qué era aquello? No podía ser tan difícil de dilucidar o quizá ya lo sabían; pero estaban escondiendo la información
-Pero entonces no tendría sentido que nos dijeran sobre la muerte del rey- señaló a Goten a una mujer que estaba entre los oyentes- creo que tampoco saben a que nos estamos enfrentando- y la música siguió por varios minutos, nadie sabía en que momento volverían a decir algo o si llegarían a volver a decir algo.
Con lentitud retomaron su camino a casa, Trunks con mirada recelosa veía cualquier cosa que diera señales de vida. El viento frio comenzó a soplar, gélido, casi quemante, comenzaron a hacerse a la idea que ese eclipse nunca se iría de la tierra y el sol estaría oculto sempiternamente.
"No encontrábamos el ki de mi padre, ni del señor Vegeta tampoco, a cada paso que dábamos solo éramos testigos de la devastación y la miseria humana, gente en cuya mirada podía verse que querían haber muerto, que deseaban estar muertas, porque aquello era el mismo infierno en vida"
Son Goten
La vida cambió repentinamente, la humanidad se diezmo en cuestión de horas, no había ciudad ni pueblo que hubiese quedado de pie, no fue un solo torbellino de fuego que se apareció en la capital del oeste, fueron varios que a su paso azolaron todos las ciudades, todo lugar que diera indicio de vida humana, dejando solo un paraje desierto, muerto, este era un nuevo enemigo, el más impío de todos; pero no era eso lo peor, lo peor sin duda era que no sabían de que se trataba, de que podría atacar en cualquier momento de cualquier forma de manera inesperada y de que, estaban seguros de ello, si así lo quería podía aniquilar al planeta entero. Tres relámpagos cayeron a tierra, y su estruendoso compañero, el trueno, les siguió sin tardanza, parecía el que mismo cielo negro se sacudía y pronto caería a pedazos.
Resolvieron regresar a la corporación cápsula caminando, de cualquier forma no estaban tan lejos y se permitían visualizar lo que sucedía a su alrededor. Gente sentada en las calles con lámparas en las manos iluminando lo poco que podían ver, madres protegiendo a sus hijos asustados pidiendo una explicación de lo que estaba pasando sin que esas pobres mujeres pudieran dar una definición de que era en realidad. A lo lejos los gritos, a lo lejos la desolación, el olor a quemado, carne quemada, sangre regada, aquello parecía no tener final.
-Voy a entrar a la casa- dijo Trunks en un hilo de voz
-Vamos contigo- Gohan y Goten entraron junto con él a un hogar oscuro, nada servía, muebles, fotografías, aparatos eléctricos estaban desperdigados hacia todas direcciones como si un torbellino hubiese pasado dentro de su hogar. Su corazón latía a toda prisa, al ver aquel reguero de lo que alguna vez fueran las pertenencias de los Brief solo pudo pensar en una cosa
-¡Trunks! ¿A dónde vas?- y pareció no escuchar a los Son, su mente se nubló únicamente pensando en si su madre y su hermana estaban lastimadas, si ellas y Milk estarían deshechas, carbonizadas, exsanguinadas, con sus cuerpos tan pálidos como el mármol, aunque no lo quería su imaginación comenzó a verlas tendidas en el suelo, desfiguradas, hechas pedazos, de mil maneras; pero al fin y al cabo muertas…muertas y eso no podría perdonárselo.
Llegó hasta el bunker de seguridad, abrió las puertas de inmediato, bajo las escaleras apresurado y su corazón comenzó a latir lentamente con la escena que vio. Dio un suspiro de alivio…todo estaba bien. Su abuelo dormía con su hermanita, al parecer le leía un libro de cuentos, Videl dormía al lado de Pan, en una de las amplias camas que ahí habían y en la tercera, las tres mujeres apretujadas, apenas y unos segundos atrás lograron conciliar el sueño. Trunks tan solo caminó en silencio y salió del bunker.
Afuera estaban los hermanos Son le miraban a la expectativa
-¿Qué no podías sentir sus kis?
-No, Gohan, creo que toda la preocupación me nublo la mente y no pude concentrarme en sentir sus kis
-Ahora... ¿Que haremos? Todo es un desastre…- Goten se sentó en el pasto y alzo la vista al cielo negro- el mundo es un caos total, nadie sabe lo que pasa, todos tienen miedo
-Hay una oscuridad total- replicó Gohan- todo iba normal hasta que de pronto el sol se oculto y no volvió a salir ¿Tú no tendrías miedo?
-Si, no tengo porque negártelo, tendría mucho miedo- tenía miedo, lo ocultaba bien bajo su mascara de valentía; pero aquellas escenas, los gritos, la sangre, la desesperación le hacia dar un vuelco dentro de su ser
-Iré por una radio dentro de la casa- se convirtió de inmediato en súper saiyajin y entró. Los hermanos Son miraban al horizonte, el fuego simulando el ocaso, y al mismo tiempo tratando de no perder la razón por lo que habían visto, por no enloquecer ante el hecho de que no sabían que estaba pasando y si saldrían bien librados de ello. El ki de su padre era imperceptible, como si hubiese muerto; pero aquello era sencillamente imposible, un guerrero tan poderoso como Son Gokú no hubiese desaparecido repentinamente ni mucho menos se hubiese dejado asesinar sin antes dar una buena batalla ¿y que con el señor Vegeta? Tampoco sentían su ki, su paradero era completamente desconocido, su mundo se caía a pedazos, era destrozado sin piedad por una fuerza que no podían entender porque no la conocían, un cobarde, dijo Goten, solo los cobardes se ocultaban entre las sombras sin dar cuentas de sus actos. Gohan se sentó al lado de su hermano menor, preguntándose que era aquel objeto que estaba ocultando el sol, no podían volar más allá de la atmosfera terrestre, así que difícilmente le alcanzarían, tan solo les quedaba esperar lo que las noticias tuvieran que decir
-si hermano- dijo en un susurro- es un cobarde
Trunks traía entre sus manos una pequeña radio de color rojo de un modelo antiguo, una de las primeras radios que construyó su abuelo y aun seguía funcionando. Se sentó junto a los hermanos y la puso al frente, comenzó a sintonizar todas las estaciones, pero solo escuchaba la insoportable estática, Trunks miro de soslayo a Gohan
-Sigue intentando- le dijo- la estación que escuchamos fue después del tornado de fuego, debe de estar por ahí.
-Quizá es una de las 100 y algo FM- Trunks de nuevo trató de sintonizar hasta que por fin lo logró, MSX 103.9 FM, aun continuaban con la música suave y en esos momentos irritantes. Pasaron 10 minutos hasta que por fin, una noticia, el hombre de la voz apesadumbrada decía unas palabras
"El rey del mundo Charles Taransky ha confirmado que el rey murió asesinado, no se sabe quien fue el perpetrador de tan cruel acto" incrédulos se miraron entre ellos "Se han dado informes de 5 tornados que han arrasado con las capitales Norte, Sur, Este y Oeste, mientras tanto un vocero del reino ha anunciado que se han perdido comunicaciones con los planetas con quienes manteníamos un trato comercial y de paz, actualmente, el planeta tierra permanece incomunicado del universo…Gracias… boletín de última hora, se intento entablar comunicación con el objeto que obstruye el sol, once naves fueron enviadas para esta empresa; sin embargo, las once naves fueron destruidas de manera similar a las ocho naves que fueron enviadas con anterioridad. El estado mayor del reino ha declarado un toque de queda total, nadie debe de salir de sus casas a partir de este momento, de lo contrario serán arrestados por la policía militar, en caso de que sus casas hayan sido destruidas, los militares han preparado albergues temporales a los que deberán acudir, repito hay toque de queda, nadie debe estar fuera de casa a partir de este momento…seguiremos informando" y de nuevo la música suave, tranquila, insoportable.
Hasta ayer había un cielo hermoso, el sol resplandecía con magnificencia, todo era normal, todo era tan deliciosamente monótono; pero había que enfrentar el presente, esa horrenda realidad que tenían ante sus ojos y más aun la desaparición de sus padres ¿Qué explicación darían a sus familias por no haberlos encontrado?
Justo cuando iba a apagar la radio, la estática no dejaba escuchar la música, los tres se acercaron al aparato, como si así pudiesen ver lo que ocurría en las frecuencias.
Una voz profunda comenzó a hablar en una lengua ininteligible, pasmados escucharon aun cuando no podían entender absolutamente nada, hasta que al fin unas palabras fueron entendidas por ellos y por el resto de los sobrevivientes "Guerra Infernal"
Se levantaron de inmediato, la estación volvió a tocar música suave, el locutor con su voz al borde del quebranto declaro que no ubican el origen de esa transmisión, que analizarían según sus medios se lo permitieran para averiguar de donde había provenido.
Entonces, se escuchó una explosión a lo lejos y los tres, sin pensarlo dos veces, partieron hacia el lugar que simulaba un ocaso.
"Aquella fue la definitiva declaración de guerra y lo que terminó de establecer el completo estado de pánico"
Trunks Brief
