Lamento la tardanza, no tengo mayor escusa que la de haberme obsesionado con los fanarts y encima cojo y me da por pintarlo con rotulador con el estilo del "puntillismo", es decir, demasiadas horas y cajas de rotuladores invertidas en chorradas, aunque siento que a merecido la pena, se ha quedado genial xD. No sé si mis contestaciones a los reviews os hayan llegado por lo que a partir de ahora lo haré en las notas finales de autor.

Hinata sabía que la pelichicle estaba por su rubio idiota, el cual se daba cuenta de las obvias insinuaciones, así que era mejor tenerla vigilada.

-Oye Hinata...

-¿Mm?

-Tú... ¿tú vas enserio con Naruto?

Se lo pensó un poco antes de contestar.- No, és un chico muy agradable pero no es lo que yo tenía pensado para un futuro. Preferiría a alguien con la cabeza anclada en la tierra y no en las nubes, jaja. -Rio suave esperando su respuesta.

-Oh vaya... entonces... ¿lo vais a dejar?

-Puede que pronto, sí, ¿por?

-Oh, nada, nada, simple curiosidad.

-No se lo creía ni ella.

-¿Te gusta?- Preguntó con la voz fría y cortante.

-Edmb...¡No!¡No! Por supuesto que no, tranquila.

-No pasa nada que me lo digas, no me importa.- Dijo con el típico tono de voz dulzón con el que acostumbraba a hablar para cautivar y embaucar a cualquiera.

-Bueno... Un poquito...- Dijo con un ligero rubor tintando sus mejillas.

-¿Te apetece venir a mi casa a dormir? Vente y desde ahí llamas a tus padres, ¿te parece? Te podría dar un par de consejillos para que caiga a tus pies cuando lo dejemos. - Le propuso.

-No estaría mal.- Dijo alegre. Pobre ilusa.

Desde hacía años Hinata lo sabía. Ella aunque fuera pequeña no era tonta. Cada vez que su padre se le acercaba se herizaba como un gato. A la corta edad de 5 años supo que no era bueno hacercarse a su padre demasiado, menos aún cuando iba bebido. Aunque sus deseos fueran todo lo contrario.

Pero él parecía feliz cada vez que le azotaba el cuerpo con lo que hayase a su paso, cada vez que una nueva marca se formaba en su fina cintura o su vientre plano, cada vez que los brazos se le volvían rojos de tanto apretarla. Sobretodo cuando lloraba. Cada vez que su cuerpo era embestido con brutalidad ella se mordía tan fuertemente el labio, que acababa rompiéndolo e irremediablemente la sangre tibia se deslizaba lentamente. Había veces en las que el dolor, la impotencia o el odio (quizás todo junto) le provocaban un escozor terrible en los ojos y grandes lágrimones resbalaban por sus mejillas hasta impactar contra el suelo.

Por eso pensaba que ya era hora de dejar de llorar. Ella también quería ver lágrimas caer y comprender que era lo que la situación anegaba tan plenamente de felicidad a su querido papá. Hoy haría grandes descubrimientos.

-Estamos ya al lado, ahora luego te guío hasta el teléfono.

Al llegar subieron al cuarto de Hinata:

-¡Ah! Es que es tan... no sé, no lo entiendo. Es decir, él es un buen chico, pero no tiene nada especial que lo distinga del resto... oye Hina, tengo sed y todavía no he llamado a casa.

-La cocina está abajo a la izquierda, hay una botella de agua en la nevera y los vasos en el cajón de al lado. El teléfono sobre la encimera. No pasa nada si vas sola, ¿cierto?

-Vale, ahora mismo vuelvo.

-Te espero aquí...

Sakura bajaba lentamente las escaleras, sólo se oía el sonido de sus tacones retumbando por todo el comedor, se dirigió a la cocina, saco la botella y el vaso y se puso agua, se dispuso a beber cuando de repente saltaron los plomos, ésta se asustó.

-Hina... Oye Hina... se ha ido la luz... ¿Hina me oy-. Sakura no pudo terminar la frase al caer inconsciente en los brazos de su "amiga".

-Hmp, si al menos te hubieras mantenido calladita esto no tendría que pasar.- Dejó el palo de hierro sobre la mesa y se llevó a Sakura al sótano.

Pov Sakura.

Desperté con un horrible dolor de cabeza, no sabía que pasaba pero estaba asustada, me di cuanta de que estaba atada de pies y manos en una silla, y no precisamente en mi casa.

Hinata apareció entonces, esto era muy confuso, no entendía, Hinata me miraba con... ¿pena? Estaba mareada pero por fin pude hablar.

-Oye Hina. ¿Qué pasa? Suéltame y cuétame por qué he despertado así.

-No.

-¿Qué? -Lo siento, pero si tú no existes yo dejaré de tener miedo.

-¿Qué? ¿Estas loca? Anda suéltame y deja de decir estupideces.

-No puedo, lo siento, pero es tú culpa que esto suceda.

-¿Cóm-. De nuevo se vio interrumpida pues Hinata acababa de ponerle un embudo bastante grande en la boca. "¿Cómo?, ¿qué va ha hacer con esto?"-Me dije mientras observaba como rompía una botella de cristal en una especie de bandeja.

Hinata se me acercó lentamente con una manguera y la bandeja en la mano, no sabía que quería conseguir, pero no era divertido. Para entonces ya había conseguido sacarme el embudo de la boca a duras penas y le empece a gritar llorando.

-¡Para, Hinata, no tiene gracia, te estás pasando, déjalo ya!

-¿Qué lo deje? Apenas hemos empezado cariño, te arrepentirás de intentar quitarme lo que me pertenece.

-¿Pero que dices? Vale, si todo esto es por Naruto te lo dejo, todo tuyo, ¡pero suéltame!... Por favor, suéltame...

-Hmp, cállate ya. - Dicho esto me volvió a poner el embudo en la boca.

Me lanzó una sonrisa maliciosa, yo me estaba ahogando con eso en la boca, fuera lo que fuera lo que quería hacerme se estaba pasando, yo no paraba de temblar y llorar, me intentaba mover, pero me había atado demasiado fuerte, grité como pude pero solo conseguía ahogarme más, y más aun cuando noté como empezaba a entrar agua por mi garganta apenas dejandome respirar. Miré a Hinata y ya no veía a la típica niña bonita y educada, lo único que pude ver en sus ojos fue el rencor y la desesperación, no parecía ella, estaba fuera de sí. Y si antes temía por mi vida, ahora ya, sabía perfectamente lo que me esperaba. Pasaron pocos segundos y noté como algo desgarraba mi garganta, era insoportable el dolor, pero no podía gritar. Abrí los ojos y vi a Hinata echando los cristales junto con el agua por el embudo, sentí un dolor insoportable e intenso en mi estómago, lloré desconsoladamente mientras sangre salía por mi garganta.

Me empezaban a faltar las fuerzas, mientras, ese dolor seguía dentro de mi, era horrible, sólo quería que terminara rápido. Hinata reía suavemente, le parecía divertido ver mi cara de frustración y mi maquillaje corrido por las lágrimas. Empecé a combulsionar y cada vez salía más y más sangre, ella se acerco a mí y me acarició y besó mi mejilla.

- Adiós, Haruno Sakura.- Fue lo último que oí antes de caer en la inconsciencia.

-...Definitivamente, hay amores que matan... jajaja. ...

Desató y cogió el ahora inerte cuerpo de su "amiga" y lo metió en una habitación vacia de las 2 que habían allí abajo, limpió la sangre y todo lo que la pudiera delatar y se fue a dormir tranquilamente asegurandose a sí misma que lo que había hecho estaba bien.

Que todo era por la felicidad de Naruto.

Pandorayoukai: Lamento que dé esa impresión, soy una novatilla en esto de escribir y creo que he escogido un tema demasiado complicado para un comienzo, igualmente pienso llevar a cabo este proyecto, intentaré mejorar mi forma de escribir para que resulte más realista. Lo de acabar con Sakura ya lo tenía en mente, jaja. No soy partidaria en eso de odiar personajes ficticios pero se que a más de una le gustará leer algo en lo que ella acabe mal.

Gracias por leer y espero te agrade la continuación.

Joju: Gracias por el review y tu apoyo.

Gracias por los review, por leer y por todo :) Agradecería mucho que si veis faltas graves ortográficas me avisarais, acentos tontos que se me hayan pasado no importa, algo como acentos diacríticos (creo haberlos puesto todos) u otras más graves.

Nos leemos.