Capitulo 26: Peleas, transformaciones, mareos y fusiones.
– Por fin, por fin mi plan se llevará a cabo, el Hatchiyack ha sido reparado… ¡y su poder ha aumentado! – gritó Raichi a los cuatro vientos en mitad de su nave.
La estatua roja que era Hatchiyack se iluminó y sonrió maquiavélicamente.
°º¤ø,¸¸,ø°°º¤ø,¸
Cuando los terrestres y los extraterrestres que vivían en la Tierra se dieron cuenta de que una energía enorme venía, cesaron sus entrenamientos y volaron raudos a su encuentro. Krillin, Yamcha, Tenshinhan y Chaoz solo iban para observar la máquina mientras que el resto iban para defender la Tierra.
Cuando Hatchiyack salió de la nave, el combate comenzó. Raditz arremetió contra el robot, con exactamente los mismos resultados que la primera vez que lo intentó: salió despedido en dirección contraria.
Vegeta logró golpearle fuertemente en la cabeza sin hacerse daño pero eso no significa que le causara daño a Hatchiyack, el cual lo mandó de un codazo muy lejos. Zangya prosiguió con un Blaster Disparador que apenas causo unos leves rasguños.
Gohan fue una buena distracción para Hatchiyack, manteniéndole fuera del alcance de los namekianos mientras estos preparaban su: – FUEGO INTERIOR
Las llamas empezaban a consumir a Hatchiyack, este trató de liberarse pero no pudo hacer nada. Entonces oyó a Raichi gritar: – ¡No seas tonto y crea una barrera de energía que mantenga el fuego alejado!
Hatchiyack obedeció y el fuego se disipó en el aire. Hatchiyack contra-atacó golpeando fuertemente a ambos namekianos y lanzándoles hacia el suelo. Yamcha y Tenshinhan decidieron fusionarse ya que no podían aguantar sin hacer nada. Krillin y Chaoz no hicieron nada porque sabían que si lo hacían, solo serían exterminados. Tiencha usó el kaioken x60 y golpeó a Hatchiyack en la garganta con todas sus fuerzas, obligándole a retroceder un poco. Nada pudieron hacer los demás para evitar que fuese golpeado y se des-fusionase inmediatamente.
Gohan, que aún no había sido derribado fuertemente, atacó al robot con todas sus fuerzas puestas en un potente kamehameha que daño a Hatchiyack, pero no mucho. Hatchiyack arremetió contra el mestizo saiyan y le golpeó la cara, se tele-transportó detrás y luego le pegó una patada que mandó a Gohan al cielo. Un golpe hacia abajo a dos manos hizo el resto del trabajo para retirarle el estado de súper saiyan 2.
Raditz cargó de nuevo contra Hatchiyack, furioso por la caída de sus compañeros. Hatchiyack le propinó un contundente codazo que le saco unas cuantas gotas de sangre de la mejilla.
– Mal… maldito seas – murmuró Zangya – ¡Hatchiyack! – gritó mientras su cuerpo se volvía dorado, su pelo plateado y de sus ojos salían llamas. El fulgor de la transformación cegó a todos los presentes. El poder de Zangya se triplicó y sobrepasó abrumadoramente al de Hatchiyack.
Empezó a atacar a Hatchiyack con una furia de puñetazos y patadas, obligándole a sufrir mucho con cada golpe que asestaba. El robot no podía hacer nada pero no desistió para nada del intento de acertar a la nueva Zangya con un golpe. El deseo no se cumplió y Zangya siguió asestándole una furia incontrolable de golpes. Hubo un momento en el que se aburrió y le lanzó un Blaster Disparador que desembocó en una enorme explosión que casi mata al robot y que habría matado a cualquier otro.
Raichi estaba desesperado y decidió usar su último recurso: transformarse él mismo en odio y obligar al Hatchiyack a absorberle para que se transformase. La transformación de Hatchiyack fue memorable: su tamaño incrementó ligeramente, placas redondeadas acabadas en punta le salieron de las manos, los hombros, la cabeza y las piernas y sus músculos se acentuaron, provocando que pareciese más temible y despiadado pero definitivamente lo peor de todo era que Raichi ahora controlaba completamente a Hatchiyack.
La pelea volvió a comenzar, esta vez ambos combatientes tenían un poder parecido aunque el de Zangya seguía siendo ligeramente superior. Puñetazos y patadas chocaron por doquier. El resto de los presentes apenas podían sentir las enormes energías de lo rápido que se movían.
En un momento dado, Zangya intentó golpear a Hatchiyack múltiples veces pero este último siempre esquivaba los golpes. Hatchiyack contra-atacó golpeándole con todas sus fuerzas y cargando energía en sus gemas durante 15 segundos, para después lanzársela toda a Zangya.
El ataque fue esquivado por la ex-pirata, que contra-atacó envolviéndolo en hilos psíquicos. La energía de Hatchiyack era poco a poco absorbida por los hilos y Raichi decidió que Hatchiyack debía crear una barrera de energía. Ambos ataques colisionaron y se destruyeron mutuamente. Hatchiyack prosiguió dividiéndose en muchísimos cuerpos.
Casi todos los cuerpos de Hatchiyack rodearon a Zangya pero hubo uno que intentó largarse. Zangya lo vaporizó con muchísima facilidad y se dio cuenta de que solo eran ilusiones ópticas y de ki. Prosiguió atacando al resto de clones del robot, a los cuales vaporizaba con extrema facilidad hasta que…
– ¡Oh, no! – pensó Zangya – ¡Ahora no!
Zangya estaba terriblemente mareada y tuvo que parar a descansar. Estaba tan mareada que hasta vomitó.
– ¿Qué te pasa? – quiso saber Raditz.
– Todo esto es culpa tuya – le echó en cara Zangya, volviendo a su estado azul.
– ¿Qué? ¿Por qué?
– ¡Porque estoy embarazada, idiota!
– No puede ser… si solo fue hace tres noches –pensó este, dubitativo.
– Los Piratas Intergalácticos tenemos hijos a los dos meses… y a los dos días ya empiezan los mareos.
– Entonces, ¿por qué ayer no estabas mareada?
– Será que como nuestro hijo es medio saiyan se han retrasado los mareos un día – suspiró ella, teniendo arcadas.
°º¤ø,¸¸,ø°°º¤ø,¸
En medio de toda esa charla, Hatchiyack solo se había quedado esperando por miedo a que fuese una treta y lo destruyesen.
°º¤ø,¸¸,ø°°º¤ø,¸
En medio de todo ese caos, los dos namekianos mantenían una charla muy importante:
– Eh, Piccolo… – dijo Flouk, magullado.
– ¿Qué?
– Zangya no podrá hacer nada si la cosa sigue así, vamos tienes que absorberme.
– No, me niego, ya he absorbido a dos namekianos, no…
– Piccolo, voy a desaparecer de todos modos. Si tú no me absorbes, será Hatchiyack quien me derrote.
– Maldita sea… de acuerdo, lo haré – aceptó Piccolo.
– Gracias, amigo.
Piccolo alargó la mano y la posó en el hombro de Flouk. Al instante, Flouk se transformó en energía y fue absorbido por Piccolo, multiplicando seis veces aproximadamente su poder, incluso superando al de Zangya, mientras repetía su última frase:
– Gracias, amigo…
