4- El origen de la casa del sol naciente

-Por kami, deja ese cigarro, detesto el olor- protesto Gohan mientras trataba de arreglar una vieja linterna. Habían pasado cerca de 5 años desde que el eclipse eterno se había apoderado de la tierra entera

-Tengo frio- se quejo Goten mientras aplastaba el cigarrillo con la bota- me hace entrar en calor

-Son ideas tuyas- Goten dirigió un rápido vistazo a la corporación, su hogar desde hacia 5 años,

La oscuridad reinaba por las calles, de las penumbras, en determinadas horas, se escuchaban voces de ultratumba que pedían se apagaran las luces, a veces venían desde lo profundo de la oscuridad, a veces tomaba la cara de un ser amado, de algún animal, se comenzó a llamar "horas muertas" a aquellos periodos de tiempo, que sucedían cerca de 3 o 4 veces al día.

La primera vez aquellos seres tomaron las formas de sus padres y les pedían la oscuridad absoluta, además hablaban del reino ¿Qué era aquello?

Trunks miraba hacia la nada, con la mirada perdida en la desesperanza, sin duda creía que aquello era una especia de mal augurio y que sus padres bien podrían estar muertos, no había seguridad alguna sobre nada en esos momentos, solo la desolación y el terror absolutos

-¿Qué haremos ahora?- se pregunto Goten en voz alta, llevándose las manos a los hombros buscando un poco de calor, la temperatura comenzaba a descender bruscamente, la falta de sol comenzaba a ser efecto.

Lo gritos agónicos se escuchaban a lo lejos, llantos y lamentos complementaban el ambiente. El fuego en el horizonte, y la sensación de la total perdición, el caos gobernando al mundo.

-No sabemos a que nos enfrentamos- dijo Gohan mientras caminaba hacia la calle en el medio de la densa oscuridad- no sabemos que es lo que pasa, el enemigo no es claro

-Quiere la oscuridad- señalo Trunks con un halo de voz, con las últimas fuerzas que tenía su espíritu para continuar en el medio de todo el desconcierto- dijo que así el reino vendría a la tierra y se apoderaría de ella…

-Es lo peor a lo que nos hemos enfrentado, porque ni siquiera tenemos en claro lo que es…Goten creo que deberíamos…- las penumbras se hicieron aun mas densas, las tenues luces de los faroles de las calles comenzaban a tintinear, los 3 jóvenes se quedaron estupefactos, atentos ante lo que fuera a suceder , el ambiente se hizo pesado de alguna forma, el aire era mas frio, mas difícil de respirar, podían sentir en la piel como si una electricidad les rodeara, supieron entonces que aquellos seres aparecerían, era el comienzo de una "hora muerta".

Ninguno de los 3 podía moverse, tan solo se quedaron ahí estáticos, en espera de que algo sucediera, cualquier cosa, tan solo esperaban escuchando los gritos llenos de cólera, de dolor, llamadas de auxilio, y el sonido de cómo si algo estuviera arrastrándose a unos metros de ellos, sin que pudieran verlo siquiera. La oscuridad misma parecía parpadear, hasta que, repentinamente, las luces de los faroles terminaron por apagarse. Una presencia maligna se hallaba detrás de ellos, fue Trunks el primero en voltear para darse cuenta de una figura gigante grisáceas, era un hombre de un 1. 80 de altura, complexión robusta, no podía verse ningún otro detalle aun por mucho que trataran, el gris que lo cubría era impenetrable.

Tenia miedo, su corazón se aceleraba a cada momento sin que pudiera entender el origen de aquel temor, tan grande que sentía abarcaba el mundo entero, estático, Goten tomo la decisión de hablar primero dejando atrás todo aquel miedo que sentía recorría sus venas.

-¿Quién eres?- pregunto en un hilo de voz, sus ojos expectantes trataba no de mirar mas allá de aquella sombra gris; pero no podía ver mas que aquella silueta gris-¿Qué es lo que quieres?

Aquel bulto gris no hizo ningún ruido, ni siquiera se movió, también permaneció estático como si estuviera a la expectativa de los saiyajins. La brisa se hacia cada vez mas helada, aquel congelamiento se colaba en su sistema

-¡Vamos, responde!- apresuro Trunks

-¿Eres tú el responsable de lo que esta sucediendo?- pregunto Gohan haciendo caso a una corazonada

-Así es- respondió con una voz que parecía venir de ultratumba- yo soy el responsable de lo que aquí sucede, he venido a este mundo para hacerlo mío, me pertenece porque así lo he decido.

-¿Quién eres tú para decidir eso?- pregunto Goten colérico

-Mi nombre es Kaleb- Respondió- He venido a declararles la guerra porque ustedes serán los únicos capaces de hacerme frente en una guerra que apenas esta comenzando…he venido a decirles que ustedes están muertos y les queda muy poco tiempo de vida, al igual que su raza humana. ..Todo será mío bajo este reino de terror y oscuridad…este es mi reino…esta es mi guerra…sistemáticamente iré eliminando a cada ser humano por diversión propia y este planeta será mi diversión

-¿Tu te llevaste a nuestros padres?- pregunto Trunks

-… yo me los lleve de ustedes…pero aun están vivos

-Cobarde- apunto Goten al ser que apenas podían dilucidar en el medio de las tinieblas- Te los llevaste porque sabías que ellos podían derrotarte en segundos

-¿Lo crees así?- pregunto en medio de risas- entonces ¿Por qué me los he llevado sin que pudieran resistirse... me los lleve porque quiero mostrarles el mundo que será mío, quiero que ambos lo vean en especial… Gokú

-¿Por qué quieres que mi padre presencie eso?- pero fuera de contestar Kaleb rio divertido, su risa parecía resonar alrededor del mundo, causando la furia de los tres saiyajins.

-¿De que te ríes, imbécil?- pregunto Goten a punto de abalanzarse en su contra

-No es tiempo de que lo sepas…-surgió un rayo tan rojo como la sangre que parecía partir el cielo, después un trueno estremecedor, inevitablemente los tres cerraron los ojos y al abrirlos de nuevo, Kaleb no estaba ahí.

Repentinamente comenzó a llover, el agua se sentía tan caliente como sus cuerpos hirviendo en ira, ninguno se atrevía a gesticular palabra alguna, sabían que aquello era malo, significaba guerra, una guerra que no tendría un fin definido y mucho menos un final, era tan solo el principio de una pesadilla en la que el mundo entero se encontraba inmerso y que nunca podrían salir de ello.

Una hora muerta paso y se fue, los jóvenes saiyajins ni siquiera salieron de la corporación, motivado por la curiosidad Goten miraba por la ventana en el medio de la oscuridad, en un día normal hubiese ido a la escuela, quizá salido con una chica a escondidas de Milk que reprobaba enérgicamente las citas, esperaba que todo aquello terminara pronto y retomar su vida normal, aunque en el fondo sabía que no pasaría en un futuro cercano, iba para largo.

En el medio de la oscuridad, oscuridad y mas allá oscuridad, la hora muerta siempre era tan negra como lo profundo de la mente humana, luego gritos y después de eso mas gritos, agonía, terror, a veces pienso que veíamos lo que queríamos ver, pero no se nos pueden culpar, en la oscuridad los pensamientos mas siniestros pueden venir a la mente y agobiarle al borde de la desesperación; pero siempre había una luz que la hora muerta no podía vencer, una luz que parpadeaba dando esperanza a la humanidad entera tan solo por el hecho de que esa luz amarillenta y tintineante estuviera ahí, porque era la esperanza de la humanidad misma.

Son Goten

-¿Crees que un día cese?- pregunto Videl al joven Goten esforzándose por mirar en lo profundo de la oscuridad

-Todavía no lo se- respondió él encogiéndose de hombros mientras la mujer se sentaba en el sillón pensando el horror en el que el mundo se estaba convirtiendo y que su pequeña Pan viviría en él –Quizá pronto salga el sol…

No menciono el encuentro con Kaleb porque no podía discutir algo de lo que no estaba seguro que sucedió, tal vez aterrizarían a sus familias sin ser necesario. Era por ello que acordaron mencionar a Kaleb

-No me gusta la oscuridad- interrumpió la pequeña Bra sus pensamientos- ¿Por qué no puede aparecer el sol?- Bulma no supo como explicárselo, tan solo le abrazó, le dio un cálido beso en la cabeza

-Quizá no veamos el sol por mucho tiempo- atino a contestar mientras acariciaba el cabello de su pequeña- la razón…no la se, Bra

-¿Cuándo regresara, papá?- pregunto la niña en un momento de inocencia, sin saber que sus palabras estrujarían el corazón de su madre, de saberlo ni siquiera lo hubiera mencionado.

El fuego en el horizonte comenzaba a extinguirse, se hizo de un color ambarino que, poco a poco, iba perdiendo intensidad hasta que dejo de verse por completo, un clamor general recorrió la ciudad en ruinas en aquel momento. Porque sabían que aquello era el principio del fin, que de alguna forma su muerte era inevitable por un enemigo del que ni siquiera conocían su rostro.

-Ha oscurecido por completo- dijo Milk, acercó a su pecho a la pequeña Pan quien dormía ignorante de lo que el mundo sufría en aquellos momentos.

El silencio reino en la corporación capsula, nadie sabia que decir, nadie sabia que pensar, no sabían si en verdad era el fin del mundo, no sabían si podrías ser capaces de vencer a un enemigo tan enigmático como lo era aquel.

Trunks permaneció detrás de su madre pensando que también odiaba la oscuridad y no estaba dispuesto a dejarle ganar la batalla, de inmediato se fue al taller de su abuelo, busco una capsula que contenía varias herramientas, sin perder tiempo la abrió y comenzó a armar una intricada red de cables

-¿Qué es lo que haces?- pregunto Bulma intrigada ante el comportamiento de su hijo

-Una planta de luz- contesto apresurado mientras sostenía un desarmador con la boca

-¿una planta de luz de esa capacidad?...no soportara dar toda la energía que se necesita para esta casa,

-Si puede dar luz con eso me basta…es lo mas esencial…que haya luz

-Tienes razón- se sentó la mujer junto a su hijo mientras miraba la expresión decidida en el rostro, se parecía tanto a su padre en ese momento, emitió un suspiro en el que parecía irse la vida misma, cerro los ojos recordando a Vegeta y, las múltiples veces que habían discutido en ese mismo laboratorio, y que ahí también…

-Esta listo- anuncio Trunks orgullosamente lo llevare al centro de energía de la casa, lo conectare a lo más esencial para que tengamos un poco de luz

"Creo que así comenzó aquello de la casa del sol naciente"

Son Goten

Los miserables sobrevivientes de ciudad del oeste caminaban en el medio de la oscuridad, tanteando con sus manos las cosas, esperando que lo que encontraran no fuera un cadáver o peor aun un monstruo de alguna hora muerta, se sentían ciegos, desesperados, no lograban dilucidar una esperanza que les hiciera pensar que aquella caótica situación fuera a terminar en un futuro cercano, en realidad ni siquiera sabían si aquello en algún momento fuera a terminar. Sus corazones se abrumaban ante la incertidumbre de no saber que era lo que el mañana les deparaba, de ni siquiera tener idea de lo que fuera a pasarles, de no conocer a un enemigo que les hacia esta realidad, de no saber que habían hecho para haberla merecido.

En la oscuridad una madre lloraba con su hijo en brazos por su muerte, sus lagrimabas surcaban la tierra y se unían a las lagrimas de la humanidad entera descarnada por tan terrible tragedia, la desolación gobernaba la tierra. Todo ello apenas comenzaba y no se vería un fin.

Quizá eran las 2 de la mañana, mientras todos dormían en la corporación, el joven Brief instalaba la pequeña planta de luz que logro construir durante la tarde, conecto todo lo necesario para que la casa se iluminara por completo, sin embargo era lo único que la planta de luz podía sostener. La pequeña Bra se levanto en busca de un vaso con agua en medio de su somnolencia le sorprendió ver toda la casa iluminada, se acerco a la sala de donde provenía un zumbido y se quedo de pie frente a la entrada de la sala mirando sorprendida a su hermano quien sostenía un desarmador azul, él le miro también y le dirigió una sonrisa triunfante

-Eres una niña inteligente y entiendes más que cualquiera de tu edad…no te mentiré Bra, no se cuando volveremos a ver a papá…en realidad no se si volverá algún día- su corazón se aceleró, no dijo nada en lo absoluto pero podía sentir que los ojos se llenaban de lagrimas-pero de lo que estoy seguro, hermanita, es que mientras yo este en esta casa…siempre habrá luz, siempre habrá la esperanza de que nuestro padre regrese con vida…

Afuera, en el medio de una hora muerta, mientras los exhaustos seres humanos se resguardaban en refugios improvisados hechos de escombros, corriendo sin cesar por las calles llamando a gritos a sus seres amados, uno de ellos se percato de una luz que provenía del horizonte, una casa a lo lejos que aun tenía electricidad

-Es el sol- dijo una anciana con la visión nublada por los años- el sol esta saliendo de nuevo

-No abuela- gruño un chico junto a ella- es una casa que aun conserva luz eléctrica

-Pareciera el mismo sol que renace de nuevo

"Es cierto, así comenzó a llamarse a la corporación capsula la casa del sol naciente"

Son Gohan

Bra se quedo dormida en el sofá, al lado de su hermano quien por primera vez en muchos años cuidaba su sueño, mientras construía la planta de luz cayo en la cuenta que ahora él tendría que cuidar de su familia, se sentía aun más responsable de lo que su propio padre podría sentirse, Trunks miraba a la niña mientras acariciaba sus cabellos, tendría que cuidarla especialmente, porque si él llegaba a morir ¿Qué seria de su madre y su hermana en el medio de ese mundo de terror y oscuridad?

Una piedra se estrello contra una de las ventanas de la casa, luego otra y otra y otra más, llamando la atención del joven, al asomarse le sorprendió ver a una multitud acechando en los alrededores de la corporación

-Dinos- gritó un hombre en el centro de la muchedumbre- ¿Cómo es que aun tienes luz?

-…La construí por mis propios medios con lo que hay en esta casa

-Entonces- dijo otra voz perdida en la oscuridad- has luz para todos nosotros, regrésanos la luz…

-Lo siento, no puedo hacer esto por ahora…no a tan grande escala, no por el momento

-Bien- interrumpió una voz femenina- entonces cuando será el momento- y después de ella todos comenzaron a preguntar lo mismo, primero como voces aisladas y después como un todo amenazador, Trunks de nuevo insistió en que no podía construir una planta de luz con a capacidad de iluminar una ciudad entera

-Eres un Brief, dueño de la corporación capsula, uno de los hombres más inteligentes del mundo- reprocho una anciana- puedes hacerlo si así lo quieres

-No, ahora no puedo- replicó el joven Brief harto de aquella platica, comenzaba a arrepentirse de haber construido esa planta de energía, se reprocho no detenerse a considerar que llamaría la atención de tanta gente, exigían sin cesar la luz para su ciudad, aunque fuera una débil luz en el centro, pero Trunks insistía que aquello no podría ser.

La ira de aquella muchedumbre logro despertar a los habitantes de la corporación, quienes expectantes miraban por las ventanas todo lo que sucedía

-¿Qué es lo que quiere esta gente?

-Quieren luz, Goten

-No podemos dársela

-Lo se, pero no lo entienden

En aquel momento, repentinamente, un terremoto sacudió ciudad del oeste, todos rápidamente se dejaron caer a la tierra y se llevaron las manos a la cabeza en espera de lo peor, la continuación de aquella pesadilla, los jóvenes saiyajins permanecieron expectantes ante lo que pudiera ocurrir, el fuego rodeo la corporación capsula, mientras aquella muchedumbre huía en pánico por la ciudad sin saber a ciencia cierta hacia donde se dirigían.

Repentinamente Goten sintió una respiración helada en el cuello mientras que la voz de su padre le decía

-Apaga las luces…