Capitulo 5 -Falsas esperanzas (?)

Cerró los ojos tratando de imaginar que esa en realidad no era la voz de su padre, que afuera no había ese circulo de fuego circundando toda la corporación, que el eclipse no era mas que una pesadilla trémula de la cual despertaría en cualquier momento; pero la voz de su padre y los vellos del cuello erizándole en el medio de lo helado de su aliento le confirmaban que estaba despierto y no había nada que pudiera hacer al respecto,

-No eres mi padre- le respondió mientras recobraba la calma- solo vete y déjanos en paz…no eres mi padre

"Kami nos abandono en el medio de la oscuridad, en el medio de la miseria, la sangre y la desesperación, nos dejo expuestos desnudos a la nada, a la oscuridad, no le interesamos, no le importamos…nos dejo a merced de un eclipse que solo él sabía si algún día tendría fin"

Fue la carta que encontré en el cadáver de un anciano a las afueras de la ciudad del oeste

Son Gohan

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.La muchedumbre que en algún momento se acerco expectante ante la única casa con luz en toda la ciudad se había desbaratado para perderse en el medio de la oscuridad, fue solo en ese momento cuando el fuego cesó por completo y la respiración gélida de lo que se identificaba como el padre de Gohan también desapareció. Rodeado de un cansancio repentino, Goten sintió desfallecer, cerró los ojos para encontrarse en un mundo oscuro pero en el cual era libre y podía descansar, su propio mundo.

Se sintió debilitar por completo a merced del cansancio y la desolación, por primera vez en su vida se sentía completamente desamparado. Durmió muchas horas y al despertar no sabía si era de día o de noche solo que había despertado al terrible mundo que tenía enfrente, Trunks le dijo que varias cosas habían sucedido mientras dormía

-¿Qué ha pasado?

-Vi a mi padre a lo lejos, al principio pensé que era un sueño, pero después me di cuenta que estaba despierto y que el hombre que estaba a lo lejos no tenía ningún ki, sin embargo se mantenía a lo lejos mirando a la corporación, así que cuando decidí ir a verlo una nube negra lo envolvió por completo y lo desapareció

-¿Cómo pudiste verlo en el medio de la oscuridad?

-Tenía con él una luz que parecía que provenía de él mismo

-¿Estaba convertido en súper saiyajin?

-No- contestó cortantemente- él se veía como en su estado normal…después de eso toda la tierra tembló, o eso fue lo que yo sentí, porque después Gohan me dijo que no ha temblado, no lo se, quizá he comenzado a desvariar

-Quizá…como todos nosotros, tal vez sea la falta de luz

Con una oscuridad que reinaba mas allá de lo que la vista alcanzaba continuaba trascendiendo su vida, las horas muertas iban y venían hasta hacerse algo rutinario, por cerca de 6 meses sufrieron atentados de los habitantes de ciudad del oeste que pedían a gritos la luz, pero él siempre les decía el peligro que podía significar aquello y cuando la multitud se volvía mas enardecida un circulo de fuego circundaba la casa espantando a los humanos, convivieron así viviendo a duras penas durante ese lapso de tiempo

Hasta ese día que todo lo cambio

Son Goten

Aquella mañana, según los cálculos de Gohan era de mañana, Trunks se despertó a la misma hora, bajo las escaleras cuidando su paso, mientras preparaba su café y dejaba su mirada perdida en la nada se pregunto si vería a su padre una vez más, no era el simple hecho del temor de no volverlo a ver jamás si no que jamás tendría la oportunidad de dilucidar ciertas cosas sobre él. Desde niño su padre era un enigma del que poco se atrevía a profundizar, prefería quedarse con lo que su madre le contaba acerca de él, sobre el príncipe orgulloso cuyo planeta fue destruido en manos de un tirano que se vio amenazado por su raza, se quedo con esa visión gran parte de su infancia admirándolo como ningún otro y aspirando a ser tan fuerte como él, hasta el día en que nació Bra y toda emoción respecto a él cambio, pero en ese momento no quería recordar ese tipo de conflictos interiores.

En eso pensaba cuando escucho un cuchicheo proveniente de la cocina, motivado por la curiosidad decidió investigar. Mientras mas se acercaba más podía reconocer la voz, era su madre; se detuvo un instante sorprendido sin dar crédito a sus oídos, no podía creer que escuchaba la voz de

-Vegeta, dime si te encuentras bien- dijo la mujer al borde de las lágrimas- ¿Por qué te fuiste?

-Tuve que hacerlo- dijo con la voz quebrada como si hablara atreves de una cascada, Trunks tenía un mal presentimiento, simplemente se mantuvo contra la pared tratando de pasar desapercibido tan solo escuchando atentamente lo que parecia ser de su padre aunque sabía muy en el fondo que se trataba de un impostor.

-Has regresado- dijo la mujer llorando de felicidad, porque necesitaba creer que él que estaba parado frente a ella era su príncipe y ningún otro, de otra forma sus fuerzas para continuar en ese mundo de tinieblas se hubiesen acabado para no volverse a renovar.

-No puedo volver- respondió determinante

-¿Por qué? ¿Qué es lo que sucede?

-Tienes que apagar la luz- el joven saiyajin, quería impedirlo, gritarle, pero una fuerza más allá de la suya se lo impedía, únicamente miraba a su madre ser victima de aquel ser, entrecerró los ojos buscando la fuerza para gritar, tratar de llamar su atención de cualquier forma

-Madre- alcanzo por fin a articular en su garganta- no les hagas caso, él no es mi padre- ella le miro de inmediato, incrédula ¿acaso no veía que aquel hombre era su padre? nadie podría negarlo, ni siquiera él- hazme caso

-Apaga las luces- le dijo- juntos iremos a un mundo eterno donde por fin alcanzaremos la paz

-Trunks, debemos hacerle caso…apagar las luces- se dio cuenta que su madre tenia el control remoto que diseño para el control de la luz eléctrica de la casa, se detuvo en seco sintiendo un vacio en las entrañas, expectante observó al hombre que simulaba a su padre, tenía que detener aquello como fuera

-Mamá- le insistió- dame ese control, no lo escuches, es falso, esa cosa no es mi padre…solo quiere que se apaguen las luces

-Bulma- le insistió con la voz gruesa y profunda del príncipe de los sayajins- tienes que apagarlas, es la única forma

-Él es tu padre, Trunks…y no se porque piensas lo contrario

Fue entonces testigo del momento en que su madre con los ojos bañados en lágrimas, como si en el fondo supiera que hacia lo incorrecto, apretó el botón que dejo a la corporación sumida en las tinieblas.

Una joven buscaba algo que comer, era una sobreviviente a los tornados de fuego, los terremotos y a las decenas de horas muertas que habían asolado al mundo entero, pero su cuerpo le exigía comida de inmediato, pero era lo que escaseaba en ese momento y desde ese momento, se dio por vencida y se sentó en el medio de la calle ante una inmensa oscuridad resignándose a que si no murió por esos desastres apocalípticos, simplemente moriría de hambre, fue en ese momento cuando escucho un grito que la horrorizó, un hombre que lanzó un grito de terror tan terrible que la piel se le erizó y ella mismo quiso gritar, se levantó de inmediato pensando que aquello era el anuncio de una nueva hora muerta; pero solo alcanzo a ver un destello, como si fuera la luz del sol proveniente de la corporación capsula, la entonces llamada "casa del sol naciente" .

Los habitantes de la casa se despertaron con aquel grito, seguido por los lamentos iracundos de una voz que no pudieron reconocer. Sin perder tiempo Gohan le pidió a su esposa que cuidara de su madre, Bulma y las niñas, ambos hermanos bajaron de inmediato hasta la cocina preparándose para una batalla de proporciones épicas, pero lo que encontraron en aquel momento no esperaron encontrarlo jamás.

Trunks, convertido en súper saiyajin se hallaba de rodillas llorando de rabia junto a una gran mancha de sangre en el piso, extrañado Gohan miro aquella escena sin saber que significaba hasta que se dio cuenta que faltaba el ki de Bulma, sintió que un aire gélido lo envolvía al percatarse que aquella mancha se trataba de Bulma Brief

Desde ese momento, Trunks, cambio para siempre, se convirtió en un hombre distinto, mas amargado, huraño, con lo único que estaba conectado era con su hermana menor, pero lo trato de entender, debe ser difícil perderlo todo, su madre, su padre, su mundo. Al menos la familia Son solo había perdido a un miembro de la familia

Son Goten

Fue tranquilizado por la familia Son, Milk le abrazo de inmediato al enterarse de la noticia, Trunks se permitió llorar en los brazos de una madre que no era la suya, pero que era tan comprensiva como ella misma. Se perdió en el medio del llanto, Videl le hizo un te para tranquilizarlo que el saiyajin nunca probo. Se reprochaba una y otra vez el no haber detenido a su madre, el no haber detenido a aquel ser, no se cansaba de culparse así mismo. Inconsolable le dejaron en su habitación, mientras que la pequeña Bra era informada de lo sucedido por Videl, la niña derramo lagrimas en silencio y después se desato en un llanto que igualo al de su hermano mayor.

Quiso ir al lado de su hermano, pero Trunks se negó a recibir a alguien, se quedo en su habitación en silencio pensando en como habían sucedido las cosas, creyendo de repente que su madre no estaba muerta y que solamente fue una alucinación, alguna mala visión producto de una hora muerta, pero la ausencia del ki de su madre le confirmaba lo contrario.

Tardo dos días de en salir de su habitación, surgió un hombre con la mirada dura, una barba corta y desaliñada y con la misma ropa de cuando entró, exigiendo ver a su hermana menor de inmediato.

-Esta en su habitación- le contesto Videl sorprendida de verlo en tan deplorable estado

Entró con calma al cuarto de la niña que se hallaba de pie mirando en la ventana un horizonte infinito de oscuridad.

-Perdóname- le dijo a la niña que ni siquiera le miro contestando a la indiferencia que le tuvo por esos dos días- estaba muy molesto conmigo, me sentía asustado, yo estaba ahí cuando ocurrió…y no pude hacer nada; pero solo quiero decirte que estaré aquí contigo, no voy a dejarte sola

-… ¿Cómo sabes que esta muerta?- atinó a preguntar la niña mientras escuchaba los gritos de terror afuera, una hora muerta comenzaba

-No siento su ki

-Yo solo vi una mancha de sangre gigante en el suelo, pero no vi su cuerpo…podría estar viva- Trunks solo pudo sonreír ante ese rayo de esperanza en la voz de su hermana, se acerco a ella y miro también las tinieblas infinitas que rodeaban al mundo- No me digas lo contrario, porque quiero pensar eso- solamente asintió

-Yo te protegeré de todo, tú también harás lo mismo por mí, porque en este momento somos lo único que tenemos

-Un día volveremos a ser la familia que solíamos ser…-él no pudo decirle nada porque no creía en ello, para él lo que su hermana decía eran tan solo falsas esperanzas a las que él no tenía derecho a afianzarse, su madre se había ido y su padre estaba en poder de un enemigo al que solo vieron en una ocasión, lo único que podía hacer era cuidar de su hermana, la única familia que le quedaba.

Cinco años pasaron en el medio de la oscuridad completa, en el medio de las horas muertas, entre el ir y venir de apariciones y espectros que se acostumbraron a tolerar, el frio gobernó la tierra, la temperatura bajo mas allá de cero, la mayoría de los animales habían muerto a causa de aquella repentina era gélida, la casa del sol naciente era la única que tenía luz, no solo en los remanentes de ciudad del oeste si no en el mundo entero. Los hermanos Son eran los encargados de buscar lo poco que quedaba de alimentos en la bodega que se encontraba debajo de la corporación repleta de latas, sopas instantáneas y agua embotellada en caso de que existiese una emergencia. Milk, sin buscarlo se convirtió en la madre sustituta de Bra, quien aun guardaba la esperanza de que su madre y su padre regresaran para volver a ser una familia normal, Videl cuidaba de Pan y le enseñaba artes marciales para defenderse de los entes que pudieran emerger durante la hora muerta, en ocasiones Bra se les unía para entrenar; pero prefería hacerlo junto a su hermano en la cámara de gravedad de su padre. Trunks se había vuelto un hombre con la mirada llena de resentimiento, fría, penetrante que recordaba a la que su padre tuviera en su juventud, durante dos años después de la muerte de su madre espero el regreso de Kaleb, el gigante gris que se adjudico el que sus padres desaparecieran y además de ello les declaro la guerra. Hacia el tercer año perdió la esperanza de verlo de nuevo y perdió toda esperanza, sobrevivía por sobrevivir, siempre estaba al pendiente de la pequeña planta de energía para que nunca faltara luz en la corporación, solo vivía por su hermana, nunca lo dijo frente a nadie, pero era obvio para todos. El Trunks al que todos conocían murió aquella mañana junto con su madre, en su lugar vivía aquel hombre sumido en la desesperanza y la amargura de no haber podido proteger a su madre de un evidente peligro, sus únicas distracciones eran la planta de luz y entrenar a su hermana. La vida de aquella familia en la casa del sol naciente trascurría dentro del terror y la monotonía, hasta un día de julio cuando un chico se acercó a la corporación.

Trunks se hallaba en su habitación haciendo anotaciones en un cuaderno, formulas y planos de un proyecto que tenia en mente desde hacia un par de años, una planta de energía para toda la ciudad del oeste, lo hacia más para mantenerse entretenido que por cualquier otra cosa, había perdido incluso la fe en la humanidad. Desesperadamente tocaron a su puerta, dejo de escribir y solo se detuvo a escuchar aquellos golpes estruendosos

-Soy Goten, ven rápido, tienes que ver esto- Trunks volvió a su cuaderno, no le interesaban los espectros de las horas muertas que se hacían repetitivos y que en el joven Son ya no causaban temor si no que eventualmente se volvieron parte de su entretenimiento, incluso invitaba a Trunks a mirarlos buscándoles algún significado, pero él siempre se rehusaba a seguir un juego que consideraba completamente inútil.

-Trunks ¡ven rápido!

-¿Qué es lo que quieres?- preguntó de mala gana mientras abría la puerta

-Vino un chico, dice llamarse Ranfield…trae algo que…tienes que escucharlo por ti mismo- motivado por la curiosidad Trunks bajo hasta la sala acompañado de un ansioso Goten, sentado en el sofá vio a un chico asustado de aproximadamente unos 15 años, sosteniendo una linterna y una radio de pilas- Ranfield- le llamó Goten- dile a Trunks lo que me acabas de decir

-Usted es el que hizo la luz para la casa del sol naciente- dijo el chico de inmediato

-Solo he podido construir luz para la corporación- contesto Trunks fríamente

-Les mostrare todo por completo, si el señor Trunks hace luz para mi hogar también

-Es imposible, intente lanzar líneas de luz hace un año para solo una calle y fue un fracaso…una columna de fuego arraso con todo el proyecto sin contar a unas 20 personas

-Por favor- suplico el adolescente al borde de las lagrimas- mi familia y yo somos atormentados por visiones de mi hermana mayor pidiendo que apaguemos la luz de la casa del sol naciente, hace poco intentó matar a mi padre. Quizá se vaya con la luz

-No puedo dártela- le dijo finalmente- Te pondría en peligro y a tu familia también, si es eso lo que pides hazte a la idea de que no podemos dártelo… y puedes marcharte

-Trunks…

-Esta bien señor…lo he entendido, no quiere poner en riesgo a mi familia. Entonces les enseñare todo lo que encontré…mi hermana me dio esta radio antes de que la oscuridad se la llevara, todavía se podía escuchar la única estación que estaba, siempre la escuchaba porque me quitaba el miedo, pero después dejo de transmitir y deje este radio arrumbado en alguna parte de mi casa. Lo encontré ayer por casualidad, le encendí de nuevo

-¿Para que?- le interrumpió Trunks- tú mismo lo has dicho no existen ya estaciones de radio, no hay energía para sostenerlas…

-Pero esta si- el chico encendió la radio y se encontraron con una voz cortada, decrepita que hablaba en un idioma extraño, decía lo mismo una y otra vez y después se escuchaba una especie de clave Morse- es la única que permanece al aire- Trunks identifico parte de la clave que era similar a la humana, era un llamado de auxilio

-Te dije que era importante