Capitulo 29: La división infantil

¿Qué hay una división infantil? – se había quejado Trunks – Esto es totalmente injusto.

Lo siento – le había contestado educadamente la señora de detrás del mostrador – son las normas.

¡Malditas normas! De no ser por esas normas habría podido probar su fuerza contra oponentes de su talla y no contra críos de 7-15 años. El único que le daría un reto sería Goten y, si le ganaba a Goten, Raditz, su tío.

– Bueno, – suspiró, intentando ser optimista – es mejor que nada.

En el torneo infantil, en las preliminares, se combatía hasta que quedaran 16 luchadores en pie y, desde entonces, se pasaba a los combates importantes.

Como cabía esperar de cualquier adolescente de 14 o 15 años, habían muchos que se metían con Goten y Trunks por su edad, especialmente dos jóvenes hermanos llamados Idasa e Ikose.

Cuando las preliminares terminaron, los "verdaderos" combates comenzaron. ¿El primero? Idasa contra Trunks.

– Hola, enano, ¿te crees muy fuerte? – le intentó picar Idasa – pues te voy a decir algo: este torneo lo ganaré yo, Idasa.

– Eres tan flojo que no sé ni siquiera como has superado las preliminares pero yo soy miles de millones de veces más fuerte que tú y te voy a ganar.

– Vale, reto aceptado, microbio.

En las gradas, la madre de Idasa e Ikose, una mujer rechoncha, muy maquillada y con el pelo largo y rizado, animaba a su hijo.

– ¡Venga ya! – gritó – ¡Un chiquillo de ocho años! ¿No había alguien más fuerte?

– Eh, señora, ¡que está hablando de mi hijo! – le gritó Bulma, casualmente sentada a su lado.

Mientras estas dos mujeres discutían, el combate comenzó. Como era obvio, Trunks ganó sin esfuerzo, dejando caer a Idasa fuera del ring en un santiamén, después de haberlo golpeado con mínima fuerza que le hizo una herida en la mejilla.

– ¿Lo ve señora? ¡Se lo dije! ¡Aúpa Trunks!

La madre de Idasa se volvió loca y quiso estrangular a Bulma. Por suerte, Chichi era mucho más rápida y le golpeó fuertemente en la cabeza, dejándola inconsciente.

Los combates pasaron, todos de gente que no merece la pena nombrar, hasta que, al final, llegó el turno de Ikose y Goten.

Después de las burlas de Ikose, Goten venció con la misma facilidad que Trunks. Golpeó a su oponente en el cuello y este se desmayó, quedando eliminado.

El resto de combates fueron tan aburridos que no merece la pena ni que los relate. Hasta que por fin llegó el turno de Goten contra Trunks en las finales.

Ambos oponentes esperaron a que el comentarista dijese ¡YA! Para comenzar a pelear. Goten cargó el primero pero Trunks se hizo a un lado y lanzó una ráfaga de energía que Goten esquivó por los pelos gracias a la Ilusión de Imagen, la técnica usada desde el primer torneo de artes marciales por Jackie Chun y Goku.

Aprovechando su ventaja, Goten le pegó un codazo a Trunks en la espalda. Trunks cayó al suelo, se giró y lanzó una patada muy precisa que desestabilizó a Goten y lo hizo caer. Después aprovechó esos segundos de ventaja para volar alto y cargar su mejor ataque, el Cañon Gran Árbol, una especie de copia del Resplandor Final de Vegeta.

Goten se recuperó enseguida y cargó su propio ataque, el Kamehameha. Ambos ataques chocaron y cegaron a todos los presentes que no eran guerreros Z ni llevaban gafas de sol.

Estaba bastante claro que Trunks llevaba la ventaja así que, después de unos minutos de intenso enfrentamiento, Goten se dio por vencido y dejó de poner energía en su Kamehameha. El Cañón Gran Árbol de Trunks impactó y rompió el tatami pero una luz dorada escapó. Trunks no tuvo tiempo de preguntarle cuándo había aprendido a volar antes de que le pegara una patada en el estómago y un codazo en la espalda y lo mandara cayendo hacia uno de los trozos del tatami que seguían en pie.

Trunks se levantó dolorido y con sangre fluyendo por su espalda y se transformó en súper saiyan también y voló hacia el cielo y golpeó a Goten en la mejilla. Puñetazos y patadas se intercambiaron rápidamente y ambos concursantes se separaron. Trunks empezó la conversación:

– Goten, no me habías contado que habías aprendido a volar.

– Quería ver tu cara cuando lo descubrieses – le respondió Goten.

– Bueno, veo que has mejorado mucho. Debes de haber entrenado con Gohan pero yo he entrenado en la cámara de gravedad con mi padre, a una gravedad de 1100g.

– Aun así esto lo ganaré yo – Goten estaba muy confiado, quizá demasiado.

– Eso lo veremos.

Trunks lanzó un centenar de ráfagas de energía contra Goten, el cual esquivó la primera veintena pero el resto impactaron fuertemente. Goten, recién chamuscado lanzó un Kamehameha que engulló a Trunks y lo dejó incluso más calcinado. A continuación, Trunks apareció de la nada y mandó un rodillazo al estómago de Goten, haciendo que cayera. Goten se paró en el último instante y cargó contra Trunks y lo embistió aunque…

¿Por qué se desvanece en el aire? pensó Goten… hasta que halló la respuesta justo detrás de él. Y 'la respuesta', en otras palabras Trunks, le pegó un codazo en la espalda que le hizo chocar contra el suelo. ¡Goten estaba eliminado y el vencedor era Trunks!

– Buena pelea, Goten – empezó Trunks – espero que no te importe que te haya robado la técnica.

– No, para nada, Trunks. Buena pelea a ti también. Te toca ahora luchar contra tío Raditz, y es duro como una piedra, así que ve con cuidado.

– Eso ya lo sé yo, pero, aun así, creo que tengo alguna opción de ganar.

– Nos vemos luego en los vestuarios. ¡Suerte! – le animó Goten.

– Gracias, creo que la necesitaré.

Y Trunks se tomó una semilla senzu y fue de vuelta al ring mientras Goten caminaba hacia los vestuarios. Raditz, el tío de su mejor amigo, lo esperaba.