Un Hogar Vacío
Por Balthezarian
Traducción: Mya Fanfiction
N.A.: Como dije al principio del capítulo anterior, esta es la segunda parte de lo que originalmente era el 4. Así que como aquel, este va a ser un poco más corto que lo usual. Gracias por el apoyo, pero creo que esto ayuda a que el impacto emocional de cada capítulo sea mayor.
¡Y muchísimas gracias por sus maravillosos reviews! ¡Son los mejores!
N.T: Gracias otra vez a Schala por su valiosa ayuda.
Capítulo 05
—No hay cambios —dijo Krillin con un suspiro mientras colgaba el teléfono.
Gohan asintió con el rostro virtualmente neutro tras el reporte de su madre. —Por decirlo de alguna manera —dijo en voz queda—, esas son buenas noticias.
Los otros adultos en la habitación, quienes de hecho eran su padre y Krillin, lo miraron con curiosidad. —Gohan, no está mejor —manifestó Gokú mirándose con desánimo las manos—. No son malas noticias, pero tampoco son buenas.
—De hecho sí lo son —argumentó Gohan—. En casos tan severos como este, el sólo ser capaz de mantenerse en condición estable por más de veinticuatro horas tras la cirugía es una buena señal. La mayoría de los decesos ocurren dentro de ese periodo de tiempo.
Krillin sacudió la cabeza. Cuando Chi-Chi lo llamó para darle el reporte de cada dos horas, tenía la esperanza de oír alguna mejoría. —Hey, Gohan —preguntó el pequeño—, ¿Serviría una Semilla del Ermitaño en este momento? Digo, sé que no hay disponibles en este momento y que de hecho esta pregunta no reparará nada, ¿Pero si hubiese alguna, funcionaría?
El adolescente arqueó una ceja ante la pregunta. —Cómo voy a saber —respondió siendo sincero—. No tengo más experiencias con ellas que cualquiera de ustedes.
—Bueno, sí, pero tenía curiosidad y si alguien podría hacerse una idea, ese serías tú —respondió con una sonrisa—. ¡Me refiero a que, después de todo, tú eres el cerebro del grupo!
Gohan sonrió ligeramente. —Está bien, lo admito, soy un nerd. —Su sonrisa se desvaneció por un momento mientras ponderaba la pregunta del hombre—. Pero la verdad no sé si funcionará —respondió eventualmente—. Me refiero a que su sistema apenas está respondiendo a la nutrición basada en estímulos. La poca que está recibiendo se digiere en las formas más simples posibles. El cuerpo humano, en esa condición, tendría una gran dificultad para asimilar algo como una semilla. Aunque por otro lado —continuó—, funcionó conmigo en Namek cuando… Rikum rompió mi cuello.
Pausó mientras un escalofrío le recorría la espalda. Toda la experiencia había sido tan traumática para él, había vivido dos momentos devastadores, ver explotar el corazón de Vegeta y que le rompieran el cuello. Sí, había visto mucha violencia y muerte en ese lugar, pero esos lo atormentarían toda la vida. Ver al príncipe, que parecía una fuerza indomable, ser derrotado hasta casi morir y luego ver cómo su corazón le era sacado del pecho, lo había hecho sentir más desesperado que nunca. Verlo luchar para decir sus últimas palabras, atragantadas con sangre y vómito, había sido insoportable.
Y su cuello… Lo habían derrotado varias veces en su vida, pero esa fue la peor sensación física que tuvo alguna vez. Los cuarenta y siete segundos que pasaron entre la ruptura de su cuello y que su padre le diera la semilla, se había sentido enloquecer. Sus músculos se contraían mientras sus nervios aleatoriamente intentaban mantenerlo con vida, sus pulmones no respiraban, su corazón no latía y no podía articular palabras. Había estado por completo en su mente. Fue un infierno.
—Supongo que sí lo haría —razonó por fin—. Me refiero a que si funcionó conmigo, sin que mi sistema nervioso estuviese completamente activo, entonces debería servir con una persona en cualquier condición, mientras esté técnicamente viva.
—¿Ves? —dijo Krillin con una sonrisa— ¡Sabía que sabrías!
—No lo sé —argumentó—, sólo especulo.
Krillin simplemente se encogió de hombros. —Casi. —Se pasó los dedos por el cabello antes de voltearse para ver a su viejo amigo—. Hey, Gokú, ¿En qué piensas?
El Saiyajin levantó la mirada, la pena que sentía era obvia. —¿Cuánto tiempo ha pasado desde que rescatamos a Bulma? —preguntó en voz baja.
—Cincuenta y cinco horas y cuarenta y ocho minutos —respondió su hijo después de ver rápidamente su reloj— ¿Por qué?
Gokú se encogió. —Yo sólo… quiero ir a verla.
Gohan y Krillin intercambiaron miradas nerviosas. —Papá —dijo Gohan gentilmente, poniendo una mano sobre el hombro de su padre—, no creo que sea una muy buena idea.
El hombre sonrió con tristeza. —Está bien, Gohan —aseguró a su primogénito—. De verdad ya estoy tranquilo. Es sólo que…
Los otros dos presentes en la habitación esperaron en silencio a que él continuara.
Gokú se retorció en su silla. En serio que no quería decirles la verdadera razón por la que quería verla, pero sabía que era un mal mentiroso y que ellos merecían saber la verdad. —Si… si ella va a… si va a morir por una temporada —dijo tan diplomático como le fue posible—, entonces yo quiero… no, olvídalo. Se va a oír estúpido.
Krillin arrimó una silla y se sentó al lado de su amigo. —Hey —dijo con gentileza—, no importa qué sea, no pensaremos que es estúpido.
Gohan asintió mientras se acercaba por detrás a su padre. No obstante, mantuvo los brazos cruzados con actitud protectora. No estaba seguro por qué, pero se sintió un poco aprehensivo en ese momento. —Está bien, papá —reafirmó—, dinos.
Nuevamente, Gokú se retorció en su silla antes de largar un suspiro de cansancio. —Quiero asegurarme de tener la oportunidad de despedirme —admitió finalmente.
Mientras Krillin masajeaba reconfortantemente la espalda de su amigo, Gohan dio un paso atrás. Sintió una punzada amarga en el pecho, una que no había sentido en años. No pudo evitar sentirse traicionado por los pensamientos de su padre. Cuando él decidió marcharse, diciendo que nunca regresaría, ni siquiera se había molestado en decírselo directamente a su esposa; ahora, sin embargo, quería asegurarse de poder hablar una vez más con una vieja amiga.
El muchacho respiró profundamente para tranquilizarse. Recordó la lección de su madre: «Si no puedes decir nada agradable, no digas nada». No se le ocurrió nada que pudiese ayudar en esa situación, así que decidió permanecer en silencio y dejar que Krillin hablara.
—Sigo pensando que no es una buena idea, Gokú —dijo Krillin—. No es el lugar apropiado y no creo que Vegeta permita que alguien se acerque a ella hasta que esté mejor.
—Gohan entró en su habitación —argumentó el más alto—. Y yo soy más cercano a Bulma que él. Además, no quiero llevármela a otra parte ni nada por el estilo. ¡Sólo quiero hablar con ella en caso de que muera!
—Mira, Gokú —dijo el más pequeño—, incluso si pasa lo peor, la veremos otra vez.
Gohan sintió una punzada en el corazón, recordando las palabras que había oído de Vegeta más temprano. «Ustedes no me permitirán acercarme a las Esferas del Dragón, todos los dioses quieren verme sufrir, y cuando muera…» Si lo peor pasaba, todos tendrían la oportunidad de ver a su amiga la creativa… excepto el hombre que la amaba. Pero no era momento de pensar en eso.
—¡Pero podría pasar mucho tiempo! —protestó Gokú— ¡No quiero que recuerde que lo último que le dije hace, no sé, cincuenta años sea… lo que le sea que le haya dicho!
Fue suficiente para Gohan. Con un resoplido de molestia, se dio la vuelta y con los brazos aún cruzados, salió de la habitación dando un portazo.
Gokú parpadeó en genuina confusión. —¿Qué fue todo eso? —se preguntó en voz alta.
Krillin simplemente encogió un hombro. —Ha estado en medio de todo esto desde el inicio —razonó el pequeño—. Ha estado bajo mucho estrés en los últimos días y sólo ha logrado dormir como una hora desde hace… demonios, creo que como tres días.
El Saiyajin asintió. —Me parece que tienes razón. Es un gran muchacho, ¿No crees?
—El mejor —concedió su mejor amigo.
Gokú sonrió mientras veía por la ventana de la cocina. —Estoy muy orgulloso de él. Es un gran jovencito.
Krillin asintió mientras se sentaba otra vez en su silla. —Lo es.
Después de un minuto de silencio, Gokú volvió a hablarle a su amigo. —Krillin, sé que piensas que es una mala idea, pero Bulma es una de mis mejores amigas y yo sólo quiero verla. Incluso si es por un minuto, de verdad creo que me ayudaría.
El pequeño suspiró. —¿Y qué hay con Vegeta?
—¿A qué te refieres con Vegeta? —preguntó el más alto.
—No está permitiendo visitas —señaló Krillin—. De hecho, según lo que dijo Chi-Chi, incluso a los doctores les está costando entrar a verla. Es más, todo lo que nos ha dicho es lo que le informan ellos y las enfermeras. No creo que vaya a hacer una excepción por ti.
Una voz suave se oyó en la puerta de la cocina y los dos hombres vieron a la rubia de mirada gélida. —Creo que es importante que sepan que los tres niños están dormidos —reportó serena.
Su esposo suspiró cansado. —¿Cómo estuvo hoy Trunks?
—Mejor que ayer —respondió con voz completamente neutral—. No hizo más que deprimirse, lo cual personalmente prefiero antes que esos berrinches colosales. Y antes de que preguntes, Goten pasó mucho tiempo jugando con Marron y entre los dos intentaron animarlo cada hora.
Krillin asintió, levantándose para abrazar a su esposa. —Gracias por encargarte de ellos hoy.
—Hn. —fue la única respuesta que le dio mientras lo besaba en la frente.
Lentamente, Gohan regresó a la casa y se asomó a la cocina. —Hey, gente —dijo en voz baja—, si alguno de ustedes quiere ir a visitar a Bulma, estará disponible dentro de más o menos una hora.
Dieciocho le arqueó una ceja al adolescente. —¿Estará disponible? ¿Algo así como libre de su psicótica otra mitad?
—Exactamente —dijo el muchacho, guardándose el móvil en el bolsillo—. Mi mamá dijo que nos llamaría tan pronto como él cayera. —Su mirada estaba completamente vacía mientras se volteaba para mirar a su padre—. Eso significa que podrás entrar para decirle lo que quieras. —Pausó un momento antes de añadir—. Aunque tendrás que teletransportar a Vegeta a la Corporación Cápsula y regresarlo, sólo por si despierta antes de lo esperado.
No hubo más palabras entre los cuatro mientras pasaban los minutos. Ninguno podía pensar en decir algo que pareciese realmente apropiado, así que guardaron silencio hasta que sonó el teléfono. Gohan respondió, dijo algunas palabras y colgó.
—Creo que es hora.
Publicado el 26/05/2013
