Drew en busca de no se quien, hacia no se donde

(Autor: Lilith Ichijouji)

Capitulo II

Drew no se esperaba esto, su Pokémon estaba inconsciente en el suelo y sin decir nada, él coordinador la regreso a su pokeball, con un gesto serio.

-Ya se te borro esa sonrisita de tu fino rostro, ¿Verdad mocoso?, este no es un juego de niños, si quieres regresarte a llorar con tu mami hazlo ahora, pero antes entréganos esos dos pokemón, si no quieres que te lastimemos- Se burlo el hombre, y junto a él les siguieron las carcajadas de sus otros dos compañeros.

-Yo en tu lugar, no bajaría la guardia – Dijo muy tranquilo Drew y con los ojos cerrados hizo un chasquido de dedos.

Los malhechores estaban confundidos, no sabían exactamente a que se refería el chico con esas palabras, de pronto una gran sombra los cubrió, todos miraron hacia arriba y se trataba de Flygon, el culpable de aquella oscuridad agitaba sus alas, tapando toda la entrada de luz.

-Flygon usa ¡Tormenta de arena!- Ordeno su entrenador.

El elegante dragón movió sus alas, levantado un conjunto de polvo, todo este se concentro, parecía un torbellino creado de la nada, que fue hacia dirección de los tres hombres, ambos quedaron sepultados entre tanta arena y con ellos, sus pokemons atontados.

-Ahora golpea a Bagon y Shellgon con Ala de acero- Dijo Drew agitando su brazo.

Las alas de Flygon comenzaron a llenarse de un destello color plata, hizo dos giros sobre si mismo, para abrirse pasó entre tanta niebla, Bagon y Shellgon se hallaban a juntos y este atino con sus alas a los dos proporcionando un golpe a cada uno de manera eficaz. Así ambos pokemons quedaron sobre el piso noqueados.

"Ya solo queda Salamance" Pensaba un poco preocupado el peliverde, "Tal vez lo mejor seria aprovechar este momento para escapar" el chico miro de reojo a la pequeña Glaceon que temblaba asustada "No puedo exponer mas a esta Pokemón, definitivamente lo mejor es que me vaya de una buena vez además le prometí a Solidad que llegaría temprano con la sal para la comida".

Drew tomo a la joven Glaceon con suavidad y la coloco en sus brazos después llamo a Flygon repitiendo el chasquido de dedos, el Dragón inmediatamente capto la orden y fue hacia su entrenador, el chico se monto sobre Flygon junto con Glaceon, sin embargo la niebla que había dejado la "tormenta de arena" cada vez mas se disipaba y el líder de la banda, que se acababa de incorporar se percato de el intento de huida de Drew.

-¡No voy a dejar que te escapes mocoso!- Exclamo el hombre lleno de furia – ¡Salamace síguelos no permitas que se vayan!

Salamance comenzó a volar en dirección de Flygon, quien ya le llevaba mucha ventaja de por medio, pero no tardo mucho para que el Dragon azul le alcanzara ya que era mucho mas veloz, así ambos pokemons se hallaban casi a la misma distancia.

-¡Rayos! no pensé que Salamance fuera tan rápido, que persistentes son estos tipos, desde que lo vi, me temía que fuera un pokemon tan fuerte - Drew mantenía bien sujeta a la Glaceon, el viento soplaba muy fuerte, y se le dificultaba mantener ambos ojos abiertos, de pronto se dio cuenta de que ya habían salido de la cuidad y se encontraban sobrevolando el bosque.

"Si esto continua así, jamás me lo quitare de encima y a este paso me alejare demasiado, es momento de un ataque" -¡Flygon usa lanza llamas ahora!

-¡Flyyyyygon!- El pokemón reunió todo su calor y de su boca salió una gran corriente de fuego en dirección a Salamance. Al no estar su entrenador con el Dragón Azul, este no sabia que hacer y decidió hacerle frente al ataque lanzando un híper rayo.

Los dos ataques hicieron coalición, Salamance se seguía manteniendo muy por arriba de Flygon, entre esa ráfaga de luz que estaba por aproximarse hacia Drew y compañía, este sin pensarlo opto por sacar otro pokemon.

-Butterfree, deprisa usa Psico rayo- La mirada del pokemon se ilumino, después de esto dos poderosos rayos que provenían de sus ojos, salieron en dirección a Salamence.

Gracias al apoyo de Butterfree, el poder de Flygon se incremento y así pudo atacar a su oponente, golpeándolo con "lanza llamas" , "Psico rayo" y el mismo "Hiper rayo" de Salamence, este al recibir tanto daño cayó desde las alturas, perdiéndose entre todos los arboles del bosque.

-Bien hecho Flygon, tu también lo hiciste muy bien Butterfree, ahora regresa- El peliverde saco la pokeball del pokemon mariposa y lo devolvió. Glaceon lo miraba llena de admiración y agradecimiento, sus mejillas se tornaron de un color rojizo.

"Creo que al fin estamos a salvo" Sonrió Drew, al mismo tiempo que respiraba ya más tranquilo pero poco pudo disfrutar de esa paz, pues se percato de que algo no estaba bien y su rostro se noto muy serio, Glaceon también sentía lo que estaba por venir.

El silencio fue interrumpido por un quejido, Flygon comenzó a gruñir de dolor el dragón.

Para ese momento el joven y sus pokemons, ya se encontraban en los entrañas del bosque, Drew acaricio el cuello de su Dragon y le dijo en tono suave:

-Flygon ya puedes descender, no te preocupes, ya no tienes que hacer nada más, te mereces un descanso-

Una vez que Flygon aterrizo, el coordinador lo regreso a su pokeball, para que este pudiera reponerse. El chico mira las estrellas, fue con en el tono del cielo que se dio cuenta de que ya era muy tarde, aun que no tenía un reloj, sabía que ya había pasado mucho tiempo desde todo aquello.

-Solo espero que Solidad no esté preocupada, como Flygon está muy agotado, me va a ser difícil regresara caminando- Murmuro el peliverde. El sentir una extraña caricia sobre una de sus piernas, lo hizo desviar su mirada hacia el suelo.

Se trataba de Glaceon, quien de alguna manera quería agradecerle todo lo que había hecho por ella. Drew solo se limito a sonreír y se agacho para acariciarle su cabeza.

-Estas a salvo…Ya puedes irte Glaceon, en el bosque nadie más podrá hacerte daño-Le dijo el chico que esperaba en cualquier momento la partida de Glaceon, mas este se quedo quieto y firme.

-¿eh?- Drew levanto una ceja, pues comenzó a ver de manera escéptica, como el pokemon emanaba una energía resplandeciente, que se irradiaba por todo el lugar hasta que por fin una luz cegadora hizo que el chico cerrara los ojos por un instante.

-En verdad te agradezco lo que has hecho por mí-Dijo una dulce voz femenina.

-¿Quién está ahí?-Pregunto el chico sorprendido, aun se encontraba cegado por la luz, abrió sus ojos poco a poco descubriendo la silueta de una chica, ella estaba parada exactamente en el mismo lugar en donde había visto a Glaceon.

La niña tenía su misma edad, el cabello castaño y los ojos azules como dos zafiro, llevaba una pañoleta verde, vestía un blusa sin mangas naranja que le quedaba por debajo de la cintura un short negro, calcetas del mismo color y los zapatos combinaban con su atuendo.

-Mi nombre es May- Pronuncio un poco tímida.

Drew miro a la chica atónito no podía creer lo que acababa de ocurrir, todo parecía tan irreal aquel pokemon se había transformado en ¿Una chica?, la facciones del niño revelaban una gran sorpresa.

-Sé lo que estas pensando-Le dijo la chica, como si adivinara su pensamiento.

-Yo…- El chico estaba aturdido.

-No estás soñando, en verdad ese pokemon era yo, mi nombre es May y soy una hechicera, es un gusto saber que todavía hay personas buenas en este lugar- Se acerco la castaña para estrechar la mano del chico.

-Mmm…- El chico reacciono.

-Mi nombre es Drew, vaya ¿Así que una hechicera?- Las manos de ambos niños se estrecharon, las mejillas de May nuevamente volvieron a tomar ese color rojizo.

-Lo que no entiendo es…Por qué si eres una chica que conoce magia, ¿No te defendiste de esos tipos?-Le reprocho el chico con un gesto serio.

-Lo que sucede es que ellos me encontraron cuando estaba transformada, si volvía a mi forma humana hubiera tenido más problemas, y como eran muchos me asuste…Pero yo- La joven bajo la mirada y soltó una lagrima, el regaño de Drew la había dejado un poco desanimada.

En ese instante el chico acaricio su mejilla, limpiando esa gota con sus dedos para después sujetar su mentón y obligarla a verlo a los ojos.

-May discúlpame no quise hablarte de esa manera- Le dijo el peliverde.

-No te preocupes, estoy bien es solo que nunca había visto un chico tan guapo – La chica le regalo la más dulce de sus sonrisas.

Continuara…