La relación con Edward mejoro con el paso de unos días, ahora pasaba feliz y riendo con el de sobremanera. Era fin de semana y para mi sorpresa estaba soleado. Con Edward hicimos una pequeña excursión.

Yo llevaba una blusa de color celeste, era algo holgado acompañado de tenis para la ocasión y mi cabello estaba recogido en una coleta alta. Él llevaba una camiseta blanca con unos vaqueros negros, junto con zapatos deportivos, y su cabello... pues como siempre no tenía sentido peinarlo ya que siempre quedaba así con un aire despreocupado y rebelde.

Estábamos en él un pequeño espació donde había un tronco caído y nos sentamos a comer un Break que habíamos preparado antes de salir. Habíamos ido solos ya que los chicos tuvieron su salida de pareja.

-Este delicioso

-no exageres solo son unos emparedados le dije yo

-me gusta mucho completo y se quedó callado

-hey ¿qué pasa Edward? Le pregunté

-me gusta una chica dijo casi en un susurro, me paralice ya que eso dolió y me sentí enferma. Tomé un poco de mi refresco para poder aclarar mi garganta que se había secado. Y mi mente empezó a funcionar rápido.

-eh… Edward a ti te gustan muchas chicas. Dije tratándole de restar importancia, además rogaba porque mi vox no temblara ya que estaba demasiado nerviosa. Además prefería darle el sermón de "no salgas con tantas chicas" que aconsejarla con su… chica.

-no ella es, especial pronunció poco a poco y cada silaba significo que se revolviera mi estómago.

-¿ha si? Le pregunté

-si es hermosa, no solo es físicamente perfecta si no que su alma y sentimientos son puros y hermosos…. Y así siguió con su descripción, se empezó a hacer tarde y de repente solo quería estar sola y aislada.

-vamos, empezará a llover le dije luego de habernos levantado él sonrió y asintió de acuerdo con migo.

Pronto empezó a caer la lluvia y terminamos mojados caminábamos hacia mi casa y no soporte las ganas de empujarle, haciendo que se resbala y casi se cayera en un fango, me empecé a reír casi de manera histérica al ver su rostro de ciervo asustado causa de la sorpresa.

Me miro y me dio una sonrisa juguetona que hiso que mi corazón se acelerara, se acercó de manera lenta y caí en cuanta de sus intenciones por ello traté de huir. Pero fue en vano él ya me había alcanzado y pegue un grito cuando me levantó del suelo.

-¡bájame! Gritaba mientras le golpeaba su espalada.

-es tu turno de mojarte dijo y sentí como me depositaba en un charco.

-¡Edward! Grite estaba fría él me tendió la mano y la tomé, solamente para hacer que me acompañé en el agua.

-¡tramposa! Se quejó tratando de levantarse yo ya había tomado ventaja y estaba arriba de él, nos miramos y estallamos en carcajadas los dos completamente mojados y sucios seguro parecíamos unos niños.

Entramos a mi casa y nos preparé un café caliente ya que seguramente terminaríamos resfriados.

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Edward seguía con su historia de su chica perfecta, y cada vez que hablaba de aquello solamente quería callarlo, en fin estaba sentada en la hora de literatura a la cual mi querida amiga Alice faltó quien sabe por qué .Estaba perdida en mis pensamientos hasta que escuche que el profesor me llamo la atención.

-si profesor le respondí ya que estaba perdida.

-he ella ayuda un poco a Alec con sus apuntes, sabes será mejor que se siente con tigo continuo. Levante la vista y a mi lado se sentó un chico de mediana estatura algo corpulento con facciones bastante definidas.

-Hola soy Alec Vulturi tu eres ¿Isabella? Me preguntó su voz era cordial.

-claro le sonreí el me devolvió la sonrisa y no pude evitar sonrojarme "desventajas de estar ahora con Edward pensé" algo molesta.

-lindo color elogió con tono de indiferencia pero sonreía ampliamente. Negué con la cabeza y tomé mis apuntes.

-hey Alec, toma mis apuntes y revísalos si no entiendes algo puedo explicártelo.

-mmm debería tomar eso e ir a leerlo solo o tener la oportunidad de estar con una hermosa chica dijo con tono pensativo pero claramente utilizó el sarcasmo sentí claramente que otra vez el rubor se apoderaba de mi rostro.

-ya enserio le dije y le di un golpe juguetón en el brazo.

-hablo en serio, dime Bella que harás después de clase. Me preguntó encarné una ceja, acaso me veía cara de fácil.

-bueno, iré a esconder el cuerpo del ultimo chico que me invitó a salir contesté con indiferencia.

-no te enojes, hey debo aprovechar mis oportunidades dijo yo no contesté la clase finalizó en pocos minutos y me disponía a salir.

-hey, Bella ¿enserio te molestó lo que dije? Si es así te pido una sincera disculpa, te mostraré mi lado más caballeroso.

-Alec, no soy una cualquiera que te quede eso bien claro.

-mil disculpas por mi gran ofensa, bella señorita prometo no volver a ser tan impertinente. Lo mire y una pequeña sonrisa se formó en mi rostro.

-bien contesté y salí rápidamente y con una sonrisa me dirigí al comedor. Me senté en la mesa que ahora compartíamos: Rose y Emmett, Alice y Jasper, y Edward y yo.

-esa sonrisa Bella ¿quién es?