-¡Bella! -Chilló la voz de una duendecillo
-ALICE -casi grité eran las 7:00AM
-¿Cómo se te ocurre no contarme que pronto cumplirás años, en solo 3 días? ¿Qué clase de persona cuerda…?
-¿Qué clase de persona cuerda me despierta tan temprano?- Ella me miró escéptica mientras miraba detrás de mí, obviamente era a Edward eso no tenía que preguntar.
-si interrumpo algo…..
-sí, interrumpes mi sueño ¡vete! -Dije cerrando los ojos ya que sabía que mi rostro estaba encendido.
-si Jazz estuviera aquí - suspiro Alice
-Alice, déjanos dormir- pidió el masculino a mis espaldas ella sonrió y negó con la cabeza.
-Solo vine a avisarte, que prepararemos algo. -Dijo y desapareció por la puerta en un grácil movimiento sin hacer ruido.
-bueno, ¿quieres seguir durmiendo?
- en realidad me apetece más un lugar más cómodo - dije bostezando.
-¿A dónde? Su voz sonó algo nerviosa
-Edward, vamos a mi cuarto dije mi voz sonó bastante extraña añadiendo a la proposición y su doble sentido…
-a dormir .Acoté en un susurro avergonzada y con la cara ardiendo de vergüenza
-yo… no se creo
-Quédate le pedí odié que mi voz sonó casi desesperada.
-bien vamos dijo al levantarnos
Los días transcurrieron de manera lenta, seguía contactándome con Jacob de manera seguida aún no le contaba nada a nadie había mantenido ese asunto al margen. Así que hoy otra vez Alice volvió a jugar con migo y me trato como su muñeca, claro que contó con la ayuda de la maniática rubia.
Quedamos en salir a cenar en un restaurante ya que me negué de manera rotunda a la escandalosa fiesta que prometían mis amigas, fue raro que cedieran de una manera sencilla supongo que algo más deben tramar todos.
Desaparecieron los chicos el día completo de hoy, ahora me llevaban a un… rayos no tenía la menor idea de a donde me secuestraban.
-¡Alice! Por amor a la humanidad déjame irme le supliqué
-no silencio que estoy a punto de terminar mi obra de arte se quejó molesta.
-Rose… Rose linda preciosa la más hermosa de…
-Ni lo sueñes silencio que casi termino con tu cabello
Las horas pasaron de manera torturante, me desesperaban las sorpresas por eso las odiaba bueno eso era lo primero. Así que a las 8:00pm en puto me dejaron ir estaba en fundada en un vestido bicolor de negro con verde
(n/a: miren el lin .es/medios/en-vert_m4646).
-bien Bella ahora vamos dijeron mis amigas con una amplia sonrisa.
-gracias por todo chicas
-no es nada, y vamos no nos pongamos lacrimógenas arruinaremos la noche.
-¿Dónde están los chicos? Pregunté con curiosidad mientras los buscaba con la mirada afuera de la casa de Alice.
-Por… ahí, Ahora tú te vas a lucir con esto te vez fantástica. Habló mientras daba pequeños saltitos.
-Ve, por él dijo Rosalie con una sonrisa cómplice, les mire extrañada ella solo soltaron una risita y se encogieron de hombros y antes de que logre presionarlas más, huyeron al auto. Alice se estaciono, en un restaurante bastante elegante.
-chicas, no debían...Hacer esto les dije feliz.
-anda no es nada, ahora vamos que deben estar desesperados contestó, aunque yo camine con cuidado de no resbalar, eso causaría que mi cumpleaños se celebre en un hospital y con un yeso en la pierna.
Al llegar en una mesa se encontraban los tres, vestidos de manera elegante al igual que las chicas debo agregar, pero mi mirada se fijó en Edward que me dio una sonrisa deslumbrante y afectiva. Esa sonrisa casi me hace perder el equilibrio de una manera muy vergonzosa.
-¡Dios Santo! ¡Alice! Me mataras con estos tacones murmure completamente roja al sentarme en mi asiento.
-pues creo que te vez preciosa. Argumento Edward escaneándome con su mirada penetrante. Lo miré sorprendida y a la vez a ver que nadie decía nada negué con la cabeza y baje la mirada, juro que solo Edward podía provocar aquello color en mi rostro.
Después de eso la cena transcurrió entre una amena conversación y comentarios divertidos de Emmett, claro que no faltaron los regaños de Rose hacía él. Cuando ya estábamos por marcharnos, debido a que ya era tarde Emm, Jazz y Ed se excusaron para el baño.
Mire a las chicas en busca de una explicación, pero solo encontré sonrisas, de unas niñas después de cometer una travesura. Me levanté para ir al tocador, pero ellas me detuvieron diciéndome que faltaba una sorpresa, refunfuñando me senté, odiaba las sorpresas.
El escenario, del cual no había reparado hasta el momento, se mostró con más luces y un señor de mediana estatura con la cabeza calva y un gracioso bigote el cual hablo por el micrófono, con voz fuerte y clara.
-buenas noches estimados clientes, por petición… demasiadas peticiones más bien, debo agregar, les pido su atención al escenario y a la siguiente canción.
Observé detenidamente pero no había nadie más de repente la figura de tres hombres, apareció en lo alto del escenario, el hombre calvo se bajó y dejó a cargo al grupo de muchachos. El más juvenil, con un aspecto nervioso tomó el micrófono, y se aclaró la garganta.
-bu.. buenas noches… este.. yo , más bien nosotros… queremos… quiero…vamos. Eso fue chocante en mis años de vida había visto a Edward tan nervioso. De pronto, el corpulento le arrebato el micrófono con un ágil movimiento.
- Él, si el nervioso- dijo señalando a Edward, el mismo le respondía con una mirada fulminante- quiere dedicarle una canción a la pequeñita de cabello castaño una canción, y nosotros lo ayudaremos- dijo terminado con una sonrisa que enmarcaba sus hoyuelos, en el discurso, se señaló a sí mismo y a Jasper que estaba con una expresión entre neutra y feliz.
Pero mi cara se encendió, cuando una maldita luz me señalo haciéndome sobresalir entre todo el mundo, y con obvia razón todos se concentraron en mí. Oh Emmett MacCarty me las vas a pagar, pensé con malicia.
-cof… si bueno… gracias Emmett, quiero dedicarte esta canción en tu cumpleaños Bella...Solo espero que te guste. La última parte casi la susurro como si lo meditara para sí mismo.
Las luces bajaron Emmett, ocupó un bajo mientras que Jasper la batería y Edward en el micrófono además de llevar una guitarra. Unos acordes moderaron el ambiente y la canción empezó.
