Capitulo 4

Billy estaba en la puerta de casa.

-Hola Jake

-Hola papa

-¿Es ella?- dijo mirando a la chica que llevaba en brazos

-Si, es ella- ¿Qué clase de pregunta era esa? A ver a que otra chica iba a traer a casa inconsciente y semidesnuda. La verdad, tenia sueño, estaba cansado, cachondo y me sentía frustrado sexualmente, a lo cual no ayudaba nada el tener una mujer hermosa entre mis brazos. No era el mejor momento para que pusieran a prueba mi paciencia. Necesitaba una ducha de agua fría, ya. –Anda aparta y déjame pasar.

-¿Jake va todo bien?- No, por dios otra pregunta estupida, no.

-¡¡¡¡¡Papa!!!!- estaba a un punto de perder los nervios seria mejor que me calmase e intentase posponer la conversación, a fin de cuentas la cabezonería me venia de Billy- Papa, podemos dejar esta conversación para mas tarde, necesito meterla en mi cama y…- carraspee, eso no era ni de lejos lo que mi padre querría escuchar, el cansancio me estaba jugando una mala pasada – Esta herida necesita descansar y yo también.

Billy levanto una ceja, mierda, no se le había escapado, me calle esperando su reacción.

-Sue me acaba de llamar, Leah esta en casa- me envare al momento, hizo una pausa para calibrar mi reacción, esto no era bueno.- Creen que seria mejor que la llevásemos a su casa- dijo señalando a la chica que estaba entre mis brazos, mas acunada en mi pecho que hacia cinco minutos, quise gritar "ni de coña ella se queda conmigo", pero no habría ayudado mucho.

-Bueno, como queráis, pero yo estoy hecho polvo y me voy a dar una ducha- de agua fría, pensé -y a dormir. Si quieres llévala tú. La reacción de Billy fue inmediata se aparto de la puerta dejándome pasar. Fin de la discusión, la chica se quedaba.

Me dirigí a mi habitación para dejarla allí. La tumbe en la cama y acomode su cabeza en la almohada, tenia un mechón de pelo encima de los ojos y lo aparte, la arrope con la colcha. Cuando di media vuelta me encontré con la cara de Billy tenia las cejas enarcadas en una expresión que no sabia si era de sorpresa o de suspicacia, pero me daba igual, esa ducha no podía esperar mas, ver a la chica en mi cama era lo ultimo que mi endurecido cuerpo podía soportar.

Algo debió de ver mi padre en mi expresión porque se aparto para dejarme pasar. Sin mediar palabra me dirigí al baño y cerré la puerta tras de mi.

Encendí el grifo, me desnude y me metí dentro, al momento me arrepentí de mi decisión de darme una ducha. No estaba ayudando nada, el agua fría cayendo por mi piel caliente era mas una tortura que una salvación, podía sentir cada gota de agua recorrer todo mí cuerpo desde la cabeza hasta los pies, la sensación me estaba matando, gemí, esta bien, situaciones desesperadas medidas desesperadas. Cogí mi miembro con la mano y empecé a acariciarlo, subiendo y bajando, estaba tan duro que casi dolía, gire un poco el grifo para cambiar la temperatura del agua a fin de cuentas para esto no me hacia falta agua fría, aumente el ritmo y empecé a temblar, estaba a punto, aumente un grado mas el ritmo mientras el agua tibia corría por mi cuerpo, la sensación de un millón de gotas acrecentó mi deseo llevándome al éxtasis, un gruñido ronco y primitivo escapo de mi boca a la vez que la ultima envestida me vaciaba. Recargue mi espalda contra la pared el cambio de temperatura contra las frías baldosas me hizo estremecer, suspire.

No tenia por costumbre auto complacerme, pero en los últimos meses era mas una cuestión de necesidad que de deseo. La inactividad sexual cada vez me pesaba más.

Salí de la ducha tras asegurarme de que no había rastros por ningún lado de mi pequeña autoexploración, Billy y yo compartíamos baño y prefería que no supiese nada de mis "auto complacencias".

Envolví mis caderas en la toalla y me di cuenta de que no había llevado ropa de repuesto, mierda, la tenia en mi habitación, una habitación en la que había una chica medio desnuda…

Genial, mejor cambiar de pensamiento o me tocaría volver a entrar en la ducha y eso ya seria vicio…

Cogí los pantalones que había llevado esa mañana y me los puse, ya me cambiaria luego. Salí del baño.

-¿Ya estas mejor?- la voz de Billy me traspaso como un millón de agujas, me puse rígido, el carraspeo- Me refería a la ducha, si te había relajado, ya sabes… – puse cara de sorpresa, definitivamente no lo estaba arreglando- Déjalo, Hem, ¿podemos hablar, ahora?

-Esta bien papa, a ver que quieres…- miedo me daba

-Veras hijo, mientras estuviste imprimado se que no tenias ejem, llamémoslo "necesidades", pero es muy natural que ahora si las tengas, lo que me preocupa es que parecen algo ejem, "intensas"- no podía ser, me estaba hablando de ¿sexo?- la verdad me gustaría saber si lo tienes bajo control y que sepas que soy tu padre y que te quiero y que puedes hablar conmigo si lo necesitas.- había dicho esto ultimo de carrerilla.

Y ahora que mierda le contestaba yo. (Mira papa tienes razón, la verdad a mi también me preocupa porque a veces me toca salir corriendo del supermercado porque lo único que soy capaz de ver son "atributos femeninos" que me provocan tanto que me da miedo no ser capaz de controlarme y hacer algún disparate, porque las duchas frías han empezado a fallar, así como el ejercicio y la "auto exploración" no se cuanto durara como preventivo). No, no lo creo. Así que le dije lo único sensato que se me ocurrió y que no era mentira.

-Papa tengo 21 años, ¿no crees que es un poco tarde para esta conversación?

-Bueno hijo veras, antes nunca la necesitate…

Punto para el, ahí tenia razón, desde que me imprime me había convertido en un eunuco, era incapaz de ver a una mujer como eso, una mujer, y Ness era demasiado joven, hace seis meses aun aparentaba unos 13 años, así que…

-Bueno papa, tranquilo porque de momento lo tengo controlado, pero si te necesito te lo haré saber- asintió con la cabeza y puso cara de alivio.

Un grito salio de mi habitación, la chica se había despertado.