Capitulo 10

Cuando se desvanecieron el resto de mentes de la manada y considere que nos habíamos adentrado lo suficiente en el bosque me senté y aúlle tenuemente para hacerle saber que parábamos allí.

Detuvo su carrera dio media vuelta y vino hacia mi, le intente mandar un pensamiento tranquilizador. "Confía en mi"

Ladeo la cabeza como intentando escuchar.

Me acerque a ella y lamí su hocico, se envaro.

"¡¿Que haces Jake?!"

La oí claramente, probé a mandar otro pensamiento.

"Acabar lo que empezamos en la cocina"

Ella retrocedió un par de pasos y yo acorte la distancia que ella había creado entre nosotros.

"¡Para!"

"No"

"¡Quieto!"

"No"

Por algún motivo ahora podía oír sus pensamientos claramente.

"Te deseo Tala y si esta es la única forma que así sea"

"No, así no"

"Tala, no puedo aguantar mas, he deseado estar dentro de ti desde la primera vez que te toque"

"Jake…"

"Ven"

Me aproxime un paso mas acercando mi hocico al suyo, ella retrocedió, tal y como yo quería que hiciese, para quedar encajada entre un pequeño grupo de árboles.

"Jake, en serio así no"

Gimió levemente al darse cuenta que había quedado atrapada.

"Entonces te aconsejo que salgas de fase porque te advierto que te voy a hacer mía seas loba o humana"

Levanto el morro y aúllo.

"Nadie vendrá Tala"

Me miro para asegurarse de que lo que le decía era cierto. La acorrale mas contra los árboles y lamí su hocico, un lametón suave y sensual que la hizo estremecer.

"¡¡ALTO, JAKE DETENTE!!" era la voz de los Alfas, tuve que utilizar toda mi fuerza de voluntad para deshacerme del impulso de acatar su orden.

Volví a lamerla desafiante acercando mas mi cuerpo al suyo, gire para tener su flanco trasero mas cerca de mi hocico. Ella lanzo un gemido lastimero. Acerque mi hocico a su cola pasándolo por debajo de esta y ella se dejo caer al suelo.

"Solo puedes evitarlo de una forma Tala, o es que nunca vistes un documental…"

Abrí mi boca para dirigirme a su cuello y hacerla levantar, así lo hacían los lobos ¿no?

Cuando me faltaban solo un par de centímetros para llegar la loba se desvaneció dejando en su lugar a la chica.

Había funcionado.

Empuje su rostro con mi hocico para pedirle perdón, me moría de ganas de salir de fase y consolarla pero después de ver la perfecta curva de su trasero no estaba muy seguro de poder controlarme lo suficiente como para evitar cumplir mi `amenaza`.

Levanto la mano y me acaricio bajo la oreja, todavía con su rostro mirando firmemente al suelo, estaba en una postura muy sensual encogida sobre si misma cubriendo su desnudez con su propio cuerpo, tenia las rodillas dobladas por debajo de su torso de tal forma que ocultaban sus opulentos pechos. Desde mi posición veía claramente su espalda, la curva de su firme trasero y sus pequeños pies. Esa vista me estaba provocando un hambre, digna de un lobo feroz.

-Lo habrías hecho ¿verdad?- me dijo con la voz entrecortada, su respiración era agitada.

Parecía mas una afirmación que una pregunta, asentí con la cabeza aunque yo no podía ver su cara al parecer de alguna manera ella lograba verme a mi.

-Lo suponía.- afirmo suspirando.

En realidad no estaba seguro de si lo hubiese hecho, pero mejor que ella creyese que si, al menos tenia una forma de hacerla salir de fase.

-Y ahora vas a…- dejo la frase a medias.

¡Por dios, no! Nunca haría nada que ella no desease, vale tenia ganas pero no era un animal. Negué reiteradamente para hacérselo entender.

-¿Y si yo quisiera?...

Vale, eso no me lo esperaba, que me gritase y me insultase si, pero eso no. Tubo que notar el desconcierto en mi rostro porque río tenuemente.

-Jake, por favor, hazte hombre, por favor, se un hombre para mi…

Esa mujer me iba a matar, no sabia lo que pedía, aúlle y salí de fase, no podía evitarlo esa mujer me volvía loco.

-No puedo prometerte ser tierno, pero si te prometo que te daré mas placer del que nunca hayas tenido.

-Ven –fue su única respuesta. Y levanto la cabeza.

-Me muero por saber el color de tus ojos.

-¡¿Nunca los has visto?!- gimió.

-Pues no.- Se envaro en el mismo momento que pronuncie la frase y volvió a bajar la cabeza ocultando el rostro.

-Son marrones- respondió cortante.

-¿Qué pasa?- su cuerpo estaba rígido. La oí resoplar.

-A la mierda- susurro.

-¿Tala que pasa?- dije acercándome a ella. Levanto una mano para que me detuviese.

-¿Quizás…?- murmuro- Jake, prométeme una cosa, nunca jamás bajo ningún concepto y bajo ninguna circunstancia me miraras directamente a los ojos. ¿Prometido?

-¡¿Pero que… porque?!- exclame sorprendido.

-Solo prométemelo por favor.

-Esta bien, te lo prometo.- No tenía muy claro de que iba esto pero si eso la tranquilizaba…

-Gracias- suspiro otra vez- Ven- dijo sensualmente levantándose, extendiendo su brazo hacia mi y dejándome contemplar su perfecto cuerpo desnudo.

La devore con los ojos desde la punta de los pies, sus torneadas piernas, las curvas de su cintura, sus pechos turgentes y llenos, un poco más grandes de lo normal, su perfecto rostro en el cual tenía esos misterios ojos que me había prohibido mirar y que mantenía firmemente cerrados.

-Jake, quiero verte. Cierra los ojos y no los abras hasta que te lo diga.- la obedecí en el acto- ¿Ya?

-Si.

Note un millón de descargas eléctricas sobre mi piel que empezaron en mi cara y fueron bajando poco a poco, se detuvo en mi torso y luego justo bajo este, para aumentar mas, si es que eso era posible, la temperatura de mi ya de por si caldeado cuerpo.

-Ya- dijo.

Abrí los ojos, tenia la punta de su lengua sobre el labio inferir como si se estuviese relamiendo.

-¿Te ha gustado lo que has visto?- pregunte con picardía.

-No esta mal- dijo riendo.

Me acerque a ella y la tome entre mis brazos, su inspección me había puesto a mil. Me lance a besarla con tal ardor que temí consumirme. Nuestras lenguas enlazadas, mordisquee su labio inferior.

-¿Solo, no esta mal?-dije haciéndome el ofendido.

-Nada mal- la volvía besar y me aparte levemente.

-¿Nada mal?- dije mientras me inclinaba para lamer y besar la curva de su cuello.

-Estas bien- su respiración era entrecortada mientras pronunciaba las palabras.

-¿Solo bien?- dije dejando un reguero de besos y toques de lengua hasta uno de sus pechos.

Lamí levemente el pezón y lo sujete entre mis dientes, ella se estremeció y suspiro.

-Muy bien- fue su única respuesta mientras su cuerpo temblaba levemente.

Baje un poco más posando mi boca en su cintura y deteniéndome allí a jugar con mi lengua.

-Eres atractivo.- sonreí.

Este juego me gustaba.

Seguí bajando hasta su ingle y me detuve allí.

-Muy atractivo- y lanzo un leve gritito.

Pose mi boca en su centro, lamí y pare.

-Eres el hombre mas atractivo del país- dijo aferrando sus manos a mis hombros. Succione levemente. –Del continente.-Estaba deliciosamente húmeda, introduje un dedo en ella mientras con la otra mano masajeaba su hermoso trasero- Del planeta- gimió afianzando su agarre.

Aumente el ritmo de mi lengua combinándolo con pequeñas succiones mientras jugaba con mi dedo en su interior. Tenía un sabor dulce, almibarado. Empezó a gemir, sentí mi miembro palpitar, apretó mas fuerte mis hombros y al momento note como su humedad se acentuaba.

-Del mundo- dijo justo antes de emitir un leve grito que me indico que había llegado al orgasmo sus piernas temblaban peligrosamente y la agarre justo antes de que cayese.

Quedo sentada encima de mí y sin pensarlo dos veces la penetre de una poderosa envestida. Me envare al momento, había sentido algo romperse en su interior, ella estaba rígida jadeando con la cabeza apoyada en mi hombro.

-Eras virgen ¿Por qué no me lo dijiste?- un calor abrasador se adueño de mi alma.

-Ahora ya no importa- se limito a decir- sigue no pares, por favor.

-Pero… ¿estas bien?

-Si Jake- y río- eres tan dulce…- Empezó a moverse sobre mi.

Ni hablar, así no.

De un rápido movimiento la tumbe sobre el suelo y me aparte lo justo para dejarla respirar.

-Vamos a hacer esto bien, si te duele o estas incomoda me lo dices y paro.- asintió- Bien.

Empecé a moverme con mucho cuidado adelante y atrás, suavemente, bese sus labios con pasión jugando con mi lengua en el interior de su suculenta boca, su sabor me embriagaba, intente que se centrase en el beso y se relajara.

Funciono porque empezó a gemir y aferro sus manos a mis hombros.

-Mas- murmuro entre gemidos.

Aumente el ritmo y ella levanto las caderas invitadoramente. No me pude contener y empecé a embestirla con tal pasión que temí partir por la mitad su pequeño cuerpo, sus gemidos eran audibles desde kilómetros, susurraba mi nombre sin cesar. Un frenesí me embargo y cogí sus caderas para levantarla más y ganar profundidad en su precioso cuerpo. Note como ella se contraía anunciando la inminente llegada del orgasmo.

-¡DEL UNIVERSO!- grito.

Me iban a matar en cuanto se enterasen y seguramente iría al infierno, pero… mientras tanto disfrutaría del cielo.