Capitulo 13
Me dirigí con decisión dirección al dueño del Bentley.
Quil fue el primero en reaccionar, se lanzo corriendo para interponerse en mi trayecto.
-Jake, déjalo, no vale la pena- me dijo poniendo una mano en mi hombro e impidiéndome el avance.
-Este tío- dije señalando a Mike- no sabe captar una indirecta así que quizás un directo de izquierda le quede claro- le respondí con los dientes apretados.
-Jake, va tío contrólate- Dijo Seth sujetándome por el brazo mientras yo empezaba a temblar.
-Jake tienes que calmarte, no puedes entrar en fase aquí.- Esta vez fue Embry el que hablo mientras me cogia por el otro brazo y tiraba de mi con ayuda de Seth y de Quil de nuevo hacia la oficina.
Vi como Mike extendía el brazo en dirección a la cara de Tala. Oh, oh, como la toque lo mato. Rugí deshaciéndome del agarre de mis amigos.
Tala debió de oírme porque se giro en ese preciso momento.
-Mike, espera un momento, ahora vuelvo- Y salio corriendo hacia nosotros. –Deprisa chicos metámoslo en la oficina- dijo ayudando a empujar- Jake cariño cálmate, por favor- puso una mano en mi pecho y empujo, yo apenas fui consciente ya que lo veía todo rojo.
Tala les pidió a los chicos que nos dejasen solos y se deshiciesen de Mike acto seguido cerro la puerta a sus espaldas. Se acerco a mí con cuidado y las manos en alto en señal de rendición.
Porque hacia eso, yo jamás podría hacerle daño eso debería saberlo. Suspire, su gesto me había devuelto a la realidad, mi instinto asesino se había esfumado.
-¿Mejor?- pregunto, yo me limite a asentir- ¿Se puede saber que te ha pasado ahí fuera?- pregunto poniendo los brazos en jarras.
-Mike.- Respondí entre dientes cerrando los ojos, desde luego había que reconocerle el merito, no conocía a nadie tan capaz como el de sacarme de mis casillas.
-Algún día tendrás que contarme que te pasa con Mike Newton y no me vale eso de que me mira el culo.
-Ja, te recuerdo que hace un mes no te importo que lo echase de aquí, aunque claro como ahora viene con un By…- enrojeció ante mi afirmación, pero no de vergüenza si no mas bien de ira. Oh, oh.
-¡Jacob Black eres un neardental celoso y posesivo, en serio crees que soy tan fácil, me da igual el coche que tenga ese entupido o cuantas tiendas tenga su familia y lo inflada que este su cuenta bancaria, mi universo eres tu!- Y dicho esto lanzo sus brazos alrededor de mi cuello y procedió a demostrármelo con un húmedo y profundo beso.
La palabra amor nunca salía de sus labios, en su lugar la había sustituido por esa que dijo cuando la lleve por primera vez al orgasmo después de arrebatarle su virginidad en aquel bosque, hacia poco más de un año.
Unos minutos después nos separamos jadeantes.
-Lo siento Tala, es solo que ese tío… no lo aguanto.
-Ya me he dado cuenta.- respondió apoyando su frente en mi pecho y abrazando mi cintura.- Pero confías en mi Jake ¿Verdad?- Casi parecía que suplicase.
-Si, claro que confío en ti, pero el es un gusano, solo ha comprado ese Bentley para impresionarte.
-Pues sabes Jake, lo ha conseguido-¿Cómo?- jamás pensé que un tío fuese tan imbecil como para comprarse un coche por impresionar a una chica. - y se echo a reír, no pude evitar reírme con ella.
Esa chica era increíble en cinco minutos había logrado llevarme de un profundo cabreo a un ataque de risa. La bese en la frente y me fui hacia la puerta, si seguía allí encerrado con ella dos minutos mas la tomaría encima de la mesa y aunque sabia que ella respondería gustosa no creía que a los chicos y a los clientes les hiciese mucha gracia escuchar nuestros gritos de pasión. Abrí la puerta y cayeron al suelo los tres tiarrones que tenia por amigos y socios.
-Yo iba…
-Yo estaba…
-Yo venia…
Empezaron a murmurar los tres mientras se levantaban y daban media vuelta en dirección al taller, a esconderse debajo del primer capo que encontrasen, supuse. Me gire a mirar a Tala y ambos estallamos en carcajadas.
El resto de la mañana pasó sin mayores incidentes.
Teníamos bastante trabajo atrasado y necesitábamos concluirlo todo antes de la boda. Tala se fue a media tarde, tenia la ultima prueba del vestido o algo así.
-Te veo en casa amor- y deposito un suave beso en mis labios, llevaba aun el pelo mojado por la ducha y olía deliciosamente bien- Universo.
La seguí mientras salía del taller y observe como se ponía el casco y subía a mi Harley. Esa moto le quedaba deliciosa entre sus esbeltas piernas enfundadas en esos ajustados tejanos…
-Algún día tienes que decirme porque Tala te llama así- por suerte el bueno de Quil había interrumpido mis pecaminosos pensamientos antes de que decidiese subirme a la moto con ella y llevarla a cualquier lugar donde pudiésemos estar solos.
-Perdona decías…- dije girándome hacia el cuando Tala doblo la esquina. Quil se echo a reír.
-¿Por qué te llama universo?- me sonreí al recordar el motivo.
-Ni sueñes con que te lo diga Ateara.- Y volví dentro, dejando al bueno de Quil con un palmo de narices.
Estaba trabajando en uno de los coches, era tarde y los chicos ya se habían marchado a casa hacia rato, cuando llamaron a la puerta del taller. ¿Quién podía ser a estas horas? Me acerque.
-¡Esta cerrado, vuelva mañana!- grite a trabes de ella.
-¿Jacob? soy Charlie- ¿Charlie aquí y buscándome? Que raro, la verdad es que desde lo de Ness yo no era santo de su devoción.
Charlie creía que su hija y su nieta se habían ido de Forks por mi culpa y aunque se lo habíamos intentado explicar era complicado si queríamos mantener el secreto de lo que éramos.
Abrí la puerta y me aparte para que entrase.
-Hola Charlie, me alegro de verte. - dije con sorna
-Hola Jacob- respondió secamente- ¿estas solo?
Su pregunta no me sorprendió mucho. Me limite a asentir.
-Bien- dijo- toma esto es para ti- y me extendió un sobre con mi nombre escrito en el.
-¿Qué es?- dije cogiendo el sobre.
-Es una carta de Renesme, le prometí que te la daría y que me aseguraría que la leyeses- Dijo cruzándose de brazos.- ¿Vas a leerla?- dijo visiblemente incomodo. Suspiró.- Veras Jacob, yo no soy muy bueno en esto, se que no es el mejor momento pero quizás deberías leerla antes de hacer algo de lo que luego puedas arrepentirte.- Lo mire atónito, que era lo que sabia ese hombre- Bella me pidió que te dijese que ella había leído la tuya…- y agacho la cabeza.
-Genial, un complot.- Suspire, Bella sabia que ese argumento haría que no me negase a leerla.- Esta bien Charlie, te prometo que la leeré.- el suspiro aliviado. Una pregunta quemaba en mi lengua y no pude contenerme de realizarla- ¿Cómo están?
-Los Cullen están bien- el sabia que no era eso lo que preguntaba- Bella sufre por Renesme, ella… no esta bien, hecha de menos Forks y…a ti.
¡Ness me echaba de menos! Intente recomponerme.
-Quizás debiera habérselo pensado mejor antes de romper las reglas.- respondí orgulloso.
-Oh, vamos Jacob, era solo una niña, además acaso tu no rompiste nunca ninguna- me miro desafiante. Definitivamente el sabia mas.
Me encogí de hombros, no podía responder a eso, yo le había contado a Bella nuestras leyendas violando así el secreto de los Cullen, aunque claro en ese momento no era consciente de lo que estaba haciendo. Charlie se giro para irse.
-Charlie, espera. ¿Vendrás a la boda?
-Si, Jacob, iré.- suspiro y dicho esto se montó en el coche patrulla y se marcho.
Me quede allí de pie mirando la carta entre mis manos. Había prometido leerla, pero la pregunta era, ¿debía hacerlo?
