Capitulo 16

Habían pasado dos semanas desde la boda.

Después del "incidente" Tala y yo no habíamos vuelto a hablar del tema, francamente estaba deseando volver a sacarlo, de hoy no pasaba, pero no sabia como.

-¡Jake!- me grito Embry desde el despacho- acaba de llamar tu padre, van de camino al hospital, Rachel se ha puesto de parto.

Iba a ser tío…

-¡Dame las llaves de la furgoneta, voy a ser tío!- dije emocionado mientras le arrancaba las llaves de la mano- Tala vamos, ¿Tala?- me gire a mirar a todos lados donde se había metido esa mujer…

-Jake, tranquilo, ha salido con la grúa a recoger el cacharro de los Grayson- me respondió Quill sonriente.

-Mierda, Embry localízala, dile que la veo en el hospital, que no tarde. Esa vieja cafetera puede esperar.- Y Salí disparado en dirección al hospital.

Cuando llegue me dirigí a la mujer de recepción.

-Perdón señorita ¿me podría decir si ha ingresado Rachel…

-Jake estamos aquí- me dijo mi padre agitando la mano a solo unos metros de distancia. Me acerque a ellos.

Rachel estaba sentada en una silla de ruedas no paraba de jadear y gemir, mi padre su silla al lado sosteniéndole la mano y acariciándole la cabeza y Paul hincado de rodillas en el suelo con la cabeza apoyada en el regazo de mi hermana.

-Acabamos de llegar- me dijo mi padre mirándome.

-Hola princesa ¿como estas?- le dije dulcemente a mi hermana.

-¡De parto, es que no lo ves!- me respondió y lanzo un grito

-Oh, nena lo siento no sabes cuanto lo siento soy un cerdo perdóname nena- le decía Paul mientras le acariciaba las piernas sin parar y juraría que lloraba.

¿Paul llorando y pidiendo perdón? Necesitaba comprarme una filmadora, a mi sobrino le encantaría ver eso, porque diablos no lo había pensado antes. Mire a mi padre y el me sonrío mientras seguía dando palmaditas a mi hermana en la mano.

-¿Billy es normal que le duela tanto?- le Pregunto mi cuñado a mi padre con un hilo de voz.

-Si, Paul, es normal, es primeriza, las siguientes veces será más fácil.- respondió mi padre. Mi hermana abrió los ojos como platos.

-¡Ni lo sueñes, no pienso volver a pasar por esto jamás, jamás, jamás!- debía dolerle mucho, nunca la había visto tan alterada, quise suavizar el ambiente.

-Va hermanita, eso lo dices ahora…

-¡Te ha dicho que jamás, y desde luego si ella no quiere no volverá a pasar! Oh nena lo siento soy un gusano…- Si lo llego a saber me callo, donde estaba el dichoso medico.

-Iré a buscar al medico- dije, mi padre asintió y volví a dirigirme a recepción.- Señorita, perdone, mi hermana esta de parto y estamos esperando al medico y…- ni siquiera levanto la vista de la pantalla del ordenador.

-Aja, vale, vale, vaya a esperar- y ahora si levanto la cabeza, frunció el ceño y me devoro con los ojos, su cara me sonaba- perdona pero yo te conozco… eres el… amigo de Bella ¿verdad?- asentí.- Soy Jessica, Jessica Stanley, no conocemos, yo era amiga de Bella, estaba allí el día que la "secuestraste" con tu moto. Oh, bueno quizás no te acuerdes de mi.- Si me acordaba pero no la conocí ahí si no el año anterior el la playa, no me había caído bien y la verdad seguía sin hacerlo. Estaba coqueteando descaradamente con migo. Le sonreí, cualquier cosa por mi parturienta hermana.

-Si, claro que me acuerdo, solo que has cambiado muchísimo, ahora estas mas…-no sabia que decirle, estas cosas no se me daban muy bien, ella soltó una risita e hizo un gesto con la mano.

-Oh, valla no sabia que estaba tan…- volvió a reír, genial que lo interpretase como quisiera.- Y que te trae por aquí…- ¿no había escuchado nada de lo que antes le había dicho? Contuve un bufido de pura exasperación.

-Veras Jessica, mi hermana- dije señalándola- esta de parto y el medico aun no la ha visto.

-Oh, vaya, pobrecita, dame un segundo llamare al medico.- dijo haciendo esa la llamada por la línea interna.- Vendrá en seguida.

-Gracias Jessica, en serio muchas gracias…

-Puedes agradecérmelo invitándome a cenar, salgo a las 7- ¿Eh? No pensaba llevarla a ningún lado, dios como me libraba de ella…

-Mi amor siento llegar tarde- dijo Tala a mis espaldas.

Miro a la chica y a mi alternativamente, supe en el momento exacto en que se dio cuenta de lo que pasaba porque se le ilumino el rostro y una sonrisa maquiavélica tomo posesión de sus labios.

-No quería traer a los chicos- tomo mi mano y me dio un pequeño apretón para que le siguiese el juego- arman demasiado jaleo, y me ha costado un poco encontrar con quien dejarlos, ya sabes que al ser tres, pues cuesta un poco- mire a Jessica de soslayo, tenia los ojos abiertos como platos- Gracias a dios que los dos mayores ya van al colegio, no sabes el alivio que es, oh, Jake esperemos que no vuelvan a ser gemelos, la verdad no se que haría con siete…- Mi novia tenia una imaginación prodigiosa, no pude evitar sonreírle.

-¿Siete, tienes siete hijos?- me pregunto una casi histérica Jessica.

-No en realidad tenemos cinco, pero estamos esperando…- dijo Tala que era la imagen viva de la inocencia mientras se palmeaba su liso vientre. Me limite a asentir y poner cara de fastidio.

-Mi amor porque no vas con mi hermana y la aconsejas un poco, ya sabes, desde tu bien merecida experiencia.- Y la empuje suavemente dirección a donde estaba mi familia. Cuando se alejo un poco me gire a Jessica, sabia que Tala desde donde estaba aun podía oírnos- Sabes, estoy un poco harto cada vez que la toco se queda embarazada, además un es buena madre, se pone demasiado nerviosa con los chicos, tendría que cambiar de mujer, tu pareces una mujer muy serena. Bueno que me decías de una cena…- y le sonreí pícaramente, oí a mis espaldas como Tala fingía una tos para ocultar la carcajada. La cara de Jessica no tenia precio, era algo entre el horror y la sorpresa, empezó a titubear.

-Oh, em, veras, es, era solo una broma… si eso una broma de viejos conocidos solo eso- y callo de golpe.

-Bueno, entonces perdona.- puse cara de afligido y me di media vuelta arrastrando los pies, cabizbajo.

Cuando estuve lo suficientemente lejos estalle en carcajadas, Tala me cogió del brazo también riendo y nos acercamos a mi familia.

-¿Qué es tan gracioso?- pregunto Rachel picada. Tala le contó lo que acababa de pasar con la recepcionista y todos estallaron en carcajadas- Sois un caso, no tenéis remedio, muchas gracias me hacia falta reír.

Tres horas y media después mi hermana y mi recién estrenado sobrino Kevin dormían placidamente en una de las habitaciones. Salimos al pasillo para dejarlos descansar. Oí mis tripas rugir y mire el reloj vaya nos habíamos saltado la hora de la comida. Aun teníamos que llamar a la familia y los amigos para avisarles de que todo había salido bien. La tripas de Paul hicieron coro con las mías.

-¿Tenéis hambre chicos?- nos pregunto Billy, Vi como Paul se rascaba la cabeza y asentía, yo asentí también.

-Iros a comer, nosotros nos encargaremos de llamar a todos y de cuidar a la nueva mami.- Tala estaba sonriente, le encantaba poder ayudar.

-¿Estas segura, tu no tienes hambre?- mi chica comía como la loba que era.

-Jake en serio no se como esta chica te aguanta, la cuidas como si fuese de cristal, anda largaos- iba a quejarme de lo que había dicho Billy, yo no la trataba como si fuese de cristal, pero Tala se adelanto y deposito un suave beso en mis labios. Odiaba que discutiésemos.

Paul y yo bajamos a la cafetería del hospital a comer algo. Ahora que me fijaba mi cuñado tenía muy mal aspecto.

-Oye estas hecho un asco.- le dije sinceramente.

-Lo se, he estado haciendo turno doble en el trabajo y patrullando y cuidando a tu hermana la pobre ha pasado el ultimo mes bastante mal así que últimamente no he dormido mucho.- Eso no hacia falta que lo jurase.

-¿Por qué has hecho turno doble?- acaso iba mal de pasta, porque no me lo había dicho.

-Venían nuevos gastos- sonrío- quería estar preparado.- y se encogió de hombros.

-Paul, si necesitabas pasta podrías habérmelo dicho.

-No quiero limosna Jake- bueno todo hombre tiene su orgullo, podía entenderlo, pero no era eso lo que yo le ofrecía.

-Te hablaba de trabajo, en el taller hacen falta manos y tendrías la ventaja de poder organizarte con las patrullas.- Abrió los ojos como platos.

-Lo dices en serio, yo pensaba que el taller era cosa de vuestra manada- negué, porque creería eso- esta bien ¿cuando empiezo jefe?- no pude evitar sonreír.

-Si me vuelves a llamar jefe nunca, si no el lunes.

-Perfecto, muchas gracias Jake. A la comida invito yo, tengo dos buenas noticias que celebrar.- se le veía contento, me alegraba poder ayudar y además Paul era un buen mecánico.- Te debo una. Si necesitas algo…

-La verdad si necesito algo- abrió los ojos sorprendido, quizás podía aconsejarme sobre Tala, nunca había hablado directamente con el del tema y que yo recordase Rachel también era reacia al matrimonio.- Veras…- y pase a contarle como estaba la situación.