Capitulo 17
-Pues Jake tío no lo entiendo.- me contesto Paul mientras yo me acababa el insulso bocadillo de la cafetería del hospital- Os comportáis como un matrimonio a todos los efectos, vivís juntos, dormís juntos y trabajáis juntos, no veo la diferencia que habría si lo formalizaseis.
-Hay varios motivos, Billy bueno esta un poco chapado a la antigua y no ve bien que, ejem ya sabes.
-Entiendo, continua.- y mordió el bocadillo, eso había sido incomodo.
-Nos hemos peleado un par de veces por el tema y bueno la ultima vez me dijo que o me comportaba como un hombre o ya me podía buscar otro lugar para vivir- se limito a asentir- además dijo algo que me hizo reaccionar, me pregunto que pasaría si la dejaba embarazada, ella ya ha cumplido el año y su cuerpo se ha "restaurado", intento ir con cuidado, pero a veces es muy difícil.- suspire cuando estábamos en pleno éxtasis no siempre me acordaba de ponerme la capucha y ella no siempre me dejaba retirarme a tiempo, hasta ahora habíamos tenido suerte, pero cuanto duraría.
-Solo son esos los motivos por los que te quieres casar con ella, por si la dejas embarazada y para no discutir con tu padre- me pregunto Paul interrumpiendo mis pensamientos.
-Eh, no, claro que no, quiero que sea mi mujer, quiero formar una familia con ella, quiero que los demás sepan que es mía y que yo soy suyo, quiero que este a mi lado por siempre, sea eso el tiempo que sea.
-Bueno, estos argumentos están mejor, se lo has dicho así a ella- asentí- ¿sabe que las peleas con Billy son por eso?- negué, no se lo había contado.- Quizás debieras empezar por ahí, dile a Billy que hable con ella y que le de sus argumentos.
-¿Y si se va?- pregunte nervioso, Paul enarco una ceja.
-Si te quiere no se ira, como mucho se enfrentara a Billy, y si se va será con tigo, siempre y cuando tu aceptes. Mira Jake yo creo que el problema es que tiene miedo, no que no te quiera. Tendrías que oír como habla de ti, esa chica te adora, si no supiéramos que no es así mas de uno hubiese jurado que estáis imprimados.- Si, ya me lo habían comentado antes- Es una pena que sea tan supersticiosa, aun recuerdo la que lío en Halloween con la hoguera y todos esos ritos, vamos que ni nosotros haciendo la danza de la lluvia.- me picaba ver como se reía de su cultura.
Vale, las costumbres de Tala eran algo raras pero la verdad es que tenía buenos argumentos para todas ellas.
-Para ella se llaman Samain y es una fiesta importante, sirve para celebrar el fin del verano y reunirse con los antepasados, aparte era el cumpleaños de su madre y así la honra.- Me quede callado, algo había hecho clac en mi cerebro.
Tala creía mucho en su cultura, era celta y su abuela era una druida, un raro honor ya que la mayoría eran barones, le había enseñado todo lo que sabía, los ritos, los cánticos en galeico, la magia ancestral.
Tala confiaba en ello de hecho yo había visto algún "pequeño milagro", los ungüentos que preparaba según su costumbre curaban mas rápido las heridas que ningún otro medicamento, el viejo Quill había dicho alguna vez que ella poseía el don del chaman.
-Ya esta, ya lo tengo…-murmure
-¿Que, que es lo que tienes Jake?- pregunto Paul suspicaz. Negué con la cabeza.- Oh, no ni hablar, me lo vas a contar o quieres que te recuerde lo que paso cuando decidiste "sacarla" de fase con tu encanto.-Eso era un golpe bajo.
-Los celtas, están llenos de supersticiones, veras hace unos meses ella me enseño a dibujar nudos celtas, de hecho la moto lleva uno dibujado, me explico que el significado del nudo celta es algo así como el del infinito pero con muchas mas connotaciones, bueno da igual es largo de explicar, en resumen significa amor eterno pero de una forma mas profunda. Antiguamente había varios rituales de matrimonio en los que estaba presente el nudo celta, esos ritos casaban no solo a las personas si no las almas de los contrayentes, los enlazaban el uno al otro convirtiéndolos en un solo ser. Esos matrimonios eran indisolubles, esas almas incluso aunque se reencarnasen estaban siempre juntas y volvían a encontrarse. Poco después encontré un anillo con ese símbolo, lo tengo apartado en la joyería, lo estoy comprando a plazos.
-Y quieres proponerle que os caséis por uno de esos ritos- afirmo convencido de que ese era mi razonamiento.- No me parece una mala idea si cree tanto en esos ritos, dejara de lado el tema de la imprimación. ¿No?
No era exactamente en lo que yo estaba pensando, si la conocía lo suficiente y yo creía que si, no bastaría con que se lo propusiera, tendría que encontrar algo que fuera lo suficientemente fuerte como para que ella no pudiese revocarlo y meterla de lleno en el rito sin darle tiempo a reaccionar. Me limite a asentir a Paul. El me sonrío asintiendo con la cabeza. Si supiera…
La tarde fue un absoluto caos, no pararon de llegar visitas cargadas con globos, cestas de frutas, peluches de diversos tamaños y un montón de ramos de flores. Tuvimos que empezar a sacar obsequios al pasillo ya que en la habitación no cabían. A las ocho cuando se acabo la hora de visita la enfermera vino a avisarnos de que teníamos que ir desalojando. Mi padre se quedaría esa noche con Rachel y Kevin ya que Paul necesitaba descansar, volvería por la mañana. Entre el y yo cargamos la furgoneta con todos los regalos. Tala había venido con la moto así que se iría directa a casa mientras yo acompañaba a mi cuñado a su casa para dejar los regalos. Cuando volvimos a subir a la habitación del hospital para despedirnos mi corazón dio un vuelco. Tala tenia a Kevin en brazos estaba arrullándolo mientras le cantaba una canción en lo que supuse seria galés. Billy y Rachel la miraban con ojos enternecidos, Paul apoyo una mano en mi hombro, trague saliva, era la imagen mas bonita que había visto en mi vida, en mi mente sustituí a mi sobrino Kevin por un ficticio hijo. Eso era lo que yo quería, quería que Tala fuera mi mujer, la madre de mis hijos. Carraspee.
-Es hora de irse, la enfermera ha dicho que o nos vamos ya o suspende las vistas- Tala levanto la cabeza y asintió mientras dejaba delicadamente al pequeñín en la cuna.
Me había entretenido mas de la cuenta en casa de Paul, era bastante tarde, una lastima, para un día que teníamos la casa para nosotros solos… en fin.
Para mi sorpresa las luces de casa estaban encendidas.
-Hola, cariño estas despierta.- pregunte abriendo la puerta.
-Estoy en la ducha, ¿quieres unirte?- oh y tanto que quería ir, un gruñido primitivo escapo de mis labios mientras me quitaba la camiseta y la tiraba en el sofá, me dirigía la ducha cunado sonó el teléfono. ¿Quién seria a estas horas?
-Salvada por la campana- me dirigí al teléfono.
-Promesas Jake, promesas…- y se echo a reír, mire el teléfono y la puerta del baño alternativamente.
Si no hubiera sido porque era tarde y mi hermana estaba en el hospital seguramente no hubiera contestado.
-Residencia Black, dígame- conteste con sorna mas valía que fuera importante mi novia estaba en la ducha y necesitaba urgentemente que le frotase la espalda.
-Jake, ¿Jake eres tu?- me llevo unos segundos ubicar esa voz, no podía ser quien yo creía.
-¿Ness?- estaba atónito.
-Oh, Jake, porque no me has llamado he estado esperando que me llamases, Charlie me dijo que te dio la carta. ¿La has leído?- sonaba bastante nerviosa.
-Si, la he leído.- que le decía yo ahora, me había olvidado por completo de la carta y de mis intenciones de llamar a Bella para contárselo.
-Llevo dos semanas esperando para hablar contigo, que pasa Jake. ¿Por qué no me has llamado?- me pregunto exigentemente.
-Veras Ness, creo que deberías hablar con tu madre, ella debería explicarte algunas cosas.
-Si te refieres a lo vuestro ya lo se Jake, se que fue por mi, me esperabas a mi.- Hablaba tan alto que tuve que apartar un poco el teléfono de mi oído.
-No es eso.- me limite a responder.
-Entonces que es Jake. Tu me amas, lo se.
-No –me limite a responder- Ya no Ness- cerré los ojos, no quería hacerle daño pero tampoco mentirle.
La oí llorar.- No llores por favor.
-No me quieres. -Dijo entre sollozos
-Ness, claro que te quiero, pero…- titubee, se lo decía o no.
-¿Que Jake, pero que?- su voz sonaba prácticamente histérica. Así no solucionábamos nada, seria mejor ser sincero.
-Hay alguien mas en mi vida- bueno ya estaba dicho. La línea se quedo en blanco-¿Ness?- pregunte con cautela.
-No puedes quererla como me quieres a mí.
-No, no la quiero como que te quiero a ti…- oí un golpe en el baño, el agua no estaba corriendo, ¿Cuánto hacia de eso?- Ness he de colgar, te llamare.
-¿Cuándo?- pregunto impaciente
-Pronto- y colgué.
Me dirigí al baño inmediatamente, ese golpe no había sonado nada bien.
