Hola! Este es un pequeño añadido para esta parejita que me gusta tanto. Se me ocurrió mientras pensaba un poco la parte final de la conti del de Trifecta, así que... Cortito, creo que el más cortito que he escrito hasta ahora, pero... Espero les guste n.n

Dedicado a Kai... Sé que me lees n.n


¿Tú…. QUÉ?

- Tadaima…

Esperó el Okaeri de costumbre seguido por la carrerita hacia él y el beso dulce en la mejilla, mientras se ponía de puntitas y él lo sostenía por la cintura. Pero esta preciosa costumbre no se hizo presente. Esa maravillosa secuencia de sutilezas provenientes de su inocente amor, no le calentaron el corazón.

No hay motivo para que te hayas ido, ¿o sí? ¿Hoy sería el lanzamiento de Za-Kan? ¿Había una película que querías ver…?

Entró a todas las habitaciones, y cuando regresó sobre sus pasos, presto a llamarlo por teléfono, lo vio. Agazapado contra la refrigeradora, se encontraba sentado en el suelo, abrazando sus piernas.

- ¡YOSHINO! – dejó caer sus casi dos metros de altura de golpe, sin importarle el dolor de sus rodillas – Yoshino… ¿qué tienes…?

- No pude… - sollozó – No pude…

- ¿Qué cosa, terminar el manuscrito? No importa, te ayudaré, nos quedaremos hasta que tengas sueño y yo veré la manera de completarlo…

- No es eso…

- ¿Entonces…? ¡Ahhh! – al intentar buscar su mirada, observó rastros de sangre en la pantufla – Dios mío… ¿qué te hiciste?

- Me corté… - le enseñó un dedo índice lastimado de manera profunda, que se encontraba envuelto precariamente con papel toalla. Tori se maldijo por haber dejado el botiquín en su lugar y no habérselo pegado al abdomen.

- Pero… amor…

- Yo… - gimoteó - …vi… snif… una receta… snif… de guisado… de… verduras… snif… Y quise… quise… - no hizo falta que hablara. El desorden de papeles manchados con sangre y cásc, no, perdón, partes de verduras aún con cáscaras, regados por el piso, mas unos cuantos arroces, hablaba por sí solo.

- ¿Por qué no me esperaste si te antojaste…?

- Porque… quería… hacerlo… para ti… - Tori se asombró. Fuera del asqueroso mochi de la vez pasada, Chiaki nunca había vuelto a intentar siquiera hervir agua en la cocina – Tú siempre me atiendes, y me siento inútil – empezó a llorar - ¿Cómo se supone que puedo sentirme así, si tengo tu misma edad y tú eres tan exitoso…? ¿Tan responsable…? Sólo pienso en mangas, en videojuegos, en películas… Yo sólo soy útil cuando estoy en nuestra cama, y ni siquiera ahí sirvo…

- Oi, ¿qué estupidez dices? – esta vez sí que se preocupó. Que Chiaki se sintiera usado sólo demostraba que estaba muy deprimido.

- Algún… snif… día… snif… alguien… te va a… gustar y… - Tori puso un dedo sobre sus labios y lo cargó en brazos,
como una princesa, hasta la habitación que ambos compartían. Lo echó con suavidad y lo dejó solo cinco segundos, para traer el botiquín – Ah… ¿estaba en el anaquel de mis materiales…?

- Sí. Fui muy tonto al dejarlo ahí, debí ponerlo en la cocina…

- No… Abro siempre ese gabinete, soy yo el idiota…

- Una palabra más que sea ofensiva contra el amor de mi vida y no la cuentas… - logró callarlo, pero sus gimoteos siguieron – Dame esa mano… - quitó el papel y luego de repartir tiernos besitos que hicieron sonreír al otro, lo desinfectó y cubrió con una gasa estéril – Si se pone rosadito, iremos mañana al médico…

- …sí…

- Ahora… antes que nada… quiero que recuerdes que te amé durante 28 años sin hacerte el amor, sólo siendo tu amigo… Y si he sobrevivido a nuestra relación – el otro se hizo bolita bajo el encanto de sus ojos azules – todo este tiempo juntos, es porque aunque me quites un año de vida cada vez que no entregas a tiempo tu material… me regalas cinco con cada una de tus sonrisas… - Chiaki no pudo evitar sonreír con timidez, mirando a otro lado – ¿Lo ves…? Mírame… - lo hizo. Y se asombró al ver que la cara aterrada y demacrada estaba ahora llena de luz - ¿Cómo, Yoshino… podrías sólo ser un objeto…?

- Es que… soy tan inútil…

- En eso sólo yo tengo la culpa…

- ¿Eh?

- Te he llenado de atenciones, pero es obvio que necesitas también valerte por ti mismo… Y nunca es tarde… El día que adoptemos tendrás que ser mamá, ¿o no? – lo sonrojó – Quiero que seamos una familia…

- Yo… también… Pero… podríamos empezar con un… perrito… - lo hizo reír.

- Con la criatura que desees…

- Es que… tener peces como tus papás como que no es divertido…

- Además de que olvidarías alimentarlos y asear el estanque…

- ¡Oye!

- Seamos honestos… Si no te ocupas de mi hermosa carpita – lo besó dulcemente, sonrojándolo - …dudo que puedas con otros…

- Está bien… Un gatito… Así podré dormirme abrazado a él hasta que llegues… - Tori lanzó un suspiro enamorado.

- Será hembra… No quiero ponerme celoso…

- Idiota… Jajaja…

- Entonces así quedamos… Mañana me tomaré el día libre y lo adoptaremos, conozco un refugio cercano…

- ¿Eh? No, no, estará bien ir el fin de semana, de veras, te lo juro, yo

- …para que cocinemos juntos… - Chiaki abrió la boca por completo – Y luego iremos al cine más temprano, antes de ir a ver a nuestro futuro hijo… ¿quieres?

Mientras me tiraba en sus brazos y lo llenaba de besos en el rostro, tuve el atisbo del recuerdo de la guardería… Tori era pequeño, y supongo que creí que era un ángel… Un ángel de ojos de un azul similar al mío… Mi alma gemela…

Hacer el amor contigo… jamás fue un martirio… Porque en esa ocasión no eras tú. Era un algo que nunca más volvió a molestarnos y que tú eliminaste por completo…

- ¿Puedes intentar seguir la receta…? Me quedé con ganas…

- Por supuesto… Estarás a mi lado para que veas bien cómo se hace… Ah, y mañana cambiaremos esos cuchillos por unos que sólo les quiten las cáscaras, ¿quieres?

Esa noche, una película romántica nos llevó a besarnos, tocarnos, amarnos, sabiendo muy bien la razón de nuestra relación…

El amor. Sólo eso.

Yoshino por primera vez empezó a tomar un papel más activo, lo cual me… Bueno…

¡No puedo evitarlo!

Como dijo Yanase, es la gallinita de mi corral…

La que me tiene cantando a cada segundo un nuevo amanecer…