Capitulo 21

Los hados del destino tenían que estar pasándoselo en grande a mi costa, ¿Qué había hecho yo para merecerme esto?

-Tala, porque no te vas a casa- sabia que no funcionaria pero tenia que intentarlo.

-No, estoy bien aquí, gracias- dijo mientras se acercaba a nosotros- Soy Tala Aki, encantada de conocerte Renesme, ¿puedo llamarte Ness, verdad?- dijo extendiendo la mano hacia la semi-vampira. Ness frunció el ceño.

-Vaya creo que no necesito presentarme ¿No?- y miro la mano de Tala aun extendida hacia ella.

Una idea ilumino su mirada. Un escalofrío recorrió mi espalda. Ness se acerco y cogio la mano de Tala a la vez que ponía la otra en mi brazo. Una ráfaga de imágenes cruzó mi mente, una película en tecnicolor desde su nacimiento y la primera vez que nos miramos a los ojos quedando así encadenados el uno al otro, mostró las tardes corriendo por el bosque, cazando juntos y paseando por la playa, las tardes en casa de su familia viendo películas sin hacer mucho mas, hasta aquel último y fatídico día en que nos separamos. Yo era el claro protagonista de ese film. Oh dios, se lo había enseñado a Tala, me gire a mirarla. Por favor, por favor, entiéndelo cariño, no me dejes por favor, suplique en mi cabeza. Tala esbozo una sonrisa, ¿Una sonrisa?

-Interesante, ¿puedes hacerlo al revés?- pregunto mi novia ampliando su preciosa sonrisa.

-¿Cómo?- pregunto una perpleja Ness. Casi tan perpleja como yo.

-Te preguntaba si aparte de enviar imágenes puedes recibirlas.- comento despreocupadamente Tala.

-Eh… bueno alguna vez me ha pasado pero no lo domino.- le contesto aun sorprendida de su reacción.

-Probémoslo- respondió Tala mientras pasaba la otra mano por encima de la que Ness aun le tenia agarrada.

Otra ráfaga de imágenes cruzo velozmente mi cabeza. Esta vez era la historia de Tala desde que llego a la reserva, la primera vez que toque su piel, aquel primer beso en la cocina, la primera noche que hicimos el amor. ¡Vaya! Las tardes en el sofá viendo la tele, los días que estuvimos fabricando los muebles nuevos con ayuda de Billy, como habíamos montado el taller con los chicos, todos juntos trabajando codo con codo, la noche que me dijo que me amaba, mostró todos los momentos que habíamos pasado juntos hasta que le pedí matrimonio hacia apenas unos minutos. Su conversación telefónica con Bella. Un momento, que era lo que Bella le había dicho…

Soltó abruptamente la mano de Ness, Ness me soltó a mí y los tres jadeamos. Parecía que habíamos estado aguantando la respiración.

Mire a mi novia enternecido, no sabia que ella me veía así, un inmenso calor inundo mi pecho, el mismo fuego liquido de antes recorrió mis venas. Quería abrazarla y besarla para sellar ese instante, pero no estábamos solos y no me pareció sensato, así que me limite a mirarla esperando que mis ojos expresaran correctamente todo lo que sentía.

-¿Cómo has hecho eso?- pregunto Ness sorprendida.

-Magia- respondió Tala alzando una ceja. No pude evitar reírme.

-Muy graciosa- dijo Ness fulminándola con la mirada.

-Ya que vienes a luchar por tu amor, creí que seria justo que supieses a que te enfrentas- Le dijo Tala encogiéndose de hombros. -Bueno, yo tengo que irme- ¡¿Que?!- tranquilo, volveré,- dijo poniendo su mano en mi mejilla- pero hay que avisar a los chicos para que no se coman a nadie- sonrío- y vosotros tenéis que poneros al día de muchas cosas- giro la cabeza hacia Ness- tu padre llegara en cinco horas como mucho, así que te aconsejo que aproveches tu tiempo- le dijo con rudeza tocándole el brazo, me dio la sensación que había algo mas, como si hablasen de algo sin que yo pudiese oírlo.

-Lo haré, no lo dudes- le respondió Ness secamente.

Bueno… ¿y yo que?, ¿no opinaba?, carraspee.

-Tala ¿puedo hablar un momento contigo?-dije

-Saldré fuera- dijo Ness y salio.

-¿Que diablos estas haciendo Tala?- estaba nervioso y se lo dije de una forma excesivamente brusca.

-Cumplir una promesa- suspiro- le prometí a Bella que le daría a Ness una oportunidad de recuperarte, a ti te doy la opción de elegir libremente.

-¿Pero?...- puso un dedo sobre mis labios para hacerme callar. Yo ya había elegido, ¡demonios!.

-Pasa estas horas con ella, conócela, disfruta de su compañía, eres completamente libre de hacer lo que… "desees"- no podía querer decir lo que yo creía que quería decir- sin reproches, tanto si la elijes a ella o a mi, nunca te preguntare que paso…- pues si, si quería decir lo que yo había creído.

Me quede estupefacto. ¿En serio me creía capaz de hacerlo? Se puso de puntillas y rozo levemente mis labios con los suyos, para luego darse media vuelta y salir por la puerta con determinación, no se giro, no me miro, y yo me quede allí plantado sin saber que decir o hacer.

-Todo tuyo - le oí decirle a Ness, su voz no tembló, no titubeo.

Saco la moto de la furgoneta, se puso el casco y enfilo carretera sin mirar atrás. Estaba perplejo, o no le importaba nada o me quería tanto como para estar dispuesta a perderme. No sabia que pensar. Ness entro en el taller y cerro la puerta a sus espaldas con una sonrisa en sus labios.

-Es "especial"- dijo señalando hacia al puerta por encima de su hombro.

-Ni que lo digas- me limite a responder.

-La amas ¿verdad?- me miro con una profunda pena en su hermoso rostro, se había convertido en toda una mujer, una muy bonita, para ser sincero.

-Si Ness, la amo.- suspire.

-Así que no tengo nada que hacer- dijo mas para si misma que para mi- sabes, yo no creo que fuese capaz de hacer lo que ha hecho ella… de ser tan noble…- un dejavú inundo mi mente, hacia muchos años yo le había dicho algo infinitamente parecido a Bella. -Lo cual demuestra que no estas imprimado de mi y lo mas probable es que yo tampoco de ti, pero estaba tan segura de que tenia que ser eso…- dijo pensativa.

-Lo siento Ness, en serio…- que mas se decía en una situación así.

-No te preocupes Jake, quizás te idealice, no sé, a fin de cuentas fuiste mi primer amor…- lo había visto en sus recuerdos.

-¿Por qué has cambiado tan rápido de idea Ness?- me sorprendía que pareciese estar tan tranquila.

-Bueno es algo que me había dicho mi padre.- me miro -El dice que cuando amas de verdad a alguien eres capaz de dejarlo ser feliz, sea contigo o sin ti. Tala esta dispuesta ha hacerlo.

-Muy propio de Edward decir esas cosas.-refunfuñe.

-¿Jake tu renunciarías a ella?- me soltó de sopetón.

Lo pensé un momento, si ella me quisiera dejar amándome como lo hacia me resistiría con todas mis fuerzas, pero si no me amase o se enamorase de otra persona… si seguramente si la dejaría marchar aunque me dolería mas que nada, pero antepondría su felicidad a la mía. Me limite a asentir.

-Lo suponía ¿y que piensas hacer?- me dijo Ness

-¿Hacer? ¿A que te refieres?- pregunte sorprendido.

-¡Con ella tonto!- exclamo

-Bueno tengo un plan.- conteste. No se porque había dicho eso, pero ahora me sentía mas a gusto hablando con Ness.

-Soy toda oídos- dijo Ness sentándose de un salto encima del cajones de las herramientas.

-Ni sueñes que voy a contártelo jovencita- dije cruzándome de brazos.

-Oh Jake, por dios, no se que es lo que has "visto" tu de ella, pero si se lo que yo he "sentido"- espero mi respuesta, yo me limite a callar- Lo tienes fatal por si te interesa, tiene pánico al "compromiso" y la imprimación.- me dijo al ver que yo no hablaba.- Por dios que testarudo eres. En serio quiero ayudar ya que en parte este lío es culpa mía. Déjame reparar mis errores, por favor- suplico.

-Oh, mierda, acaso tu madre te ha dado clases de cómo hacerme sentir culpable- había derribado mis defensas totalmente, solo conocía dos personas con ese don.

-En realidad no, pero Tala si lo ha hecho, es como si me hubiese dado todo lo que necesito saber para conquistarte, lo cual me hace pensar que quizás quiera que lo haga… -dijo pensativa- esa chica tiene tanto miedo a que le hagan daño que prefiere hacérselo a si misma antes de que otros se lo hagan, ella cree que yo te haría feliz así que tu sufrimiento seria mínimo o incluso nulo. Aunque por otro lado tiene la esperanza de que la elijas a ella, pero aun así no creo que sus miedos despareciesen, no del todo al menos.- Lo que me estaba diciendo tenia sentido, era muy propio de Tala, era una persona muy tenaz o cabezota, según el caso.

Aun recordaba como lucho contra todos nosotros para que Brandy fuese a la universidad tal y como el quería, nosotros pensábamos que era peligroso ya que al chico aun le costaba dominar a su lobo interior, pero ella nos dijo que eso solo acrecentaría el problema porque minaríamos la confianza del chico. Tenia razón lo que Brady no consiguió en años con nosotros lo logro en el primer semestre de universidad. Hasta es fecha solo Leah había cursado estudios superiores y únicamente porque nadie se atrevió a contradecirla. Tala era una luchadora nata, pero en nuestro caso o había tirado la toalla o estaba en el bando equivocado.

Genial. Si Ness sabía tanto como decía, quizás…