La Bailarina del Fuego
Historia Basada en Naruto
Introducción:
Corría por el desierto, buscando llegar a algún lugar donde pudiera divertirse, donde pudiera luchar y jugar ,a su lado estaba su compañero de aventuras …mejor conocida como la bailarina del fuego…como una loca que solo explora no seguir las ordenes de otros…
Capítulo anterior:
Recordaba la sonrisa de su madre, y supuso que ella estaría feliz de que no hubiera muerto. Esa mujer era su ejemplo de vida.
Los árboles se veían chiquitos desde la altura en que volaba, eran como puntitos verdes, cuando ella los veía desde abajo le parecían gigantes, le daban miedo la podrían aplastar con un dedo…
! Eso ya había terminado ahora ella les vencería. Si ahora ella era la gigante ¡
Y las llamas la veían, le cuidaría toda la vida, por que ella no le tuvo miedo… aquella pequeña niña era única y especial…
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Capitulo 1: Una loca mocosa
Pasaron los años desde que el fuego la ayudo a escapar, ahora ya no recordaba nada de su pasado, vivía una vida feliz, era una jovencita normal, tenía gustos apropiados para su edad. Todo en su persona era común, no había algo que realmente la hiciera ver como una persona importante, no tenía ningún don en especial.
Su educación fue instruida en la academia ninja en la aldea de Konoha, lo único que se pudiera destacar era su amplia frente, la cual la hizo llorar varias veces, pero con el tiempo lo supero.
Era la más débil de su equipo, y eso lo sabía perfectamente, pero lo asimilo de mejor manera después de los exámenes chunnin y la muerte del tercer Hokage, por eso, decidió entrenar para mejorar, y ya no ser una molestia.
Todo transcurrió de manera rápida, el tiempo es algo impredecible para los ojos y para el sentido, y Sakura solo sabía que tenía un extraño gusto por el fuego. Se podía notar hasta con los ojos cerrados que sus colores favoritos eran cálidos, y siempre vestía de rojo, un color relacionado con la pira.
Pero fue el verdadero cambio cuando uno de sus compañeros marcho a cumplir sus objetivos, la despedida fue de cierto modo una humillación para su corazón, ella se había confesado de una manera diferente, por que ella, ¡LO AMABA! daría su vida por Uchiha Sasuke…
Unas semanas después Naruto se fue a entrenar por dos años y medio, dejándola sola entrenando para ser ninja medico… pero a fin de cuentas sola, como si solo molestara en su camino.
No se sentía segura en la aldea, se sentía encerrada, su corazón le decía que estaba en una jaula disfrazada. Y su cerebro decía que ese sentimiento se debía a que ella solo quería jugar en el mundo… era lo que verdaderamente deseaba.
— ¡Mi Sakura, bella flor de cerezo, desearías ser mi novia! —expresaba Lee con gran entusiasmo su amor a la joven.
—Mmmm…. ¡NO! eres muy raro—respondió Sakura, sus dedos estaban cruzados, deseaba quitarse al chico verde de encima.
— ¡Sakura-san, no importa, luchare día a día por tu amor! —se fue sin antes darle un beso en la mejilla a Sakura, la cual solo pudo mover los ojos en señal de desaprobación.
La peli rosa se dirigió caminando a un puesto de dangos, su dulce favorito, o al menos por el momento, solía cambiar sus gustos como si el aire la empujara, un día amaba el arroz con curry y otro era para enamorarse de las nieves.
Estaban realmente deliciosos, los disfruto a cada mordisco que daba, no importaba si engordaba, ya luego tendría tiempo para ponerse a dieta.
Al llegar a su casa, su madre le pregunto como le había ido en el día, ella sonrió y le contesto que había aprendido grandes cosas y cada vez se volvía más fuerte.
Después de contestar miles de preguntas llego a su cuarto y se recostó en la cama. Pensaba en todo lo que había ocurrido en ese año, las amistades que formo y en las que se fueron. Solo podía mirar con nostalgia la foto del equipo siete, ¡ya ni a Kakashi-sensei veía! Se sentía abandonada.
Abrió un cajón de el buro que descansaba a un lado de la cama individual, de el extrajo una vela blanca de cera, usando ambas manos la encendió con un cerillo. La luz que emitía la vela no era muy grande y no se veía muy luminosa.
Rápidamente apago la luz de la habitación, la oscuridad inundo el lugar, a excepción de un rincón perfectamente visible gracias a la energía luminosa de la vela. Sus manos blancas acariciaron la llama con infinita ternura cuidando que no se extinguiera su luz. Algunos pensarían que estaba loca, pero no era ese el modo en el que veía su hobbie favorito. Para ella era simplemente grandioso.
Siempre que se sentía sola, triste o feliz el fuego era quien la acompañaba, y aunque no pudiera hablar, Sakura sentía que la apreciaba, bueno era lo que ella pensaba.
—Tus llamas me cautivan, tu resplandor me ilumina, desearía estar contigo, solo tú me proporcionas calor en el alma, ya que todos los humanos la tenemos fría—pronuncio suavemente las palabras, tratando de retenerlas en su garganta.
Sonrió, el día fue bastante agitado para su gusto, y aunque estuviera aprendiendo mucho de Tsunade-sama, seguía pensando que algo le faltaba a todos los ninjas, todos se esfuerzan día a día para ser más fuertes, más veloces y para tener mejores jutsus y puntería, sin embargo ¿eso es lo correcto? ¿Habrá alguna manera de ser fuerte sin entrenar el chakra de esta forma tan ruda y poco sutil?, simples preguntas sin respuesta para ella, ¡no esta vez, no! Ella encontraría su forma, su estilo de ser poderosa.
A la mañana siguiente…
Se levanto perezosa de la cama, apenas eran las ocho de la mañana…esperen, ¿las ocho? ¡NO PODÍA SER POSIBLE, LA HOKAGE LA MATARÍA!, salió corriendo a todo lo que daba, no le dio tiempo para cepillarse los dientes ni para peinarse, su ropa estaba toda arrugada, pero no importaba, debía llegar a tiempo.
Ahí estaba parada frente a la puerta, sin temor la abrió quedando enfrente de Tsunade, se notaba desde lejos que estaba furiosa.
Paso un rato mientras recibía su regaño, estaba consciente de su error, pero fue cuando se dio cuenta de su apariencia después de verse en un pequeño espejo ubicado en la pared, su cabello estaba lleno de nudos, y su ropa toda arrugada, ¡SE VEÍA PATETICA!, hoy no era su día…
Pasaron horas, estaba toda sudada, el entrenamiento había sido realmente rudo no, esa clase de entrenamiento no era para ella, lo que requería era su propia manera, no necesitaba que le enseñaran
— ¡Demonios!, ¿Cómo encontrare lo que busco?... ¡la biblioteca, que tonta! —hablo para si misma, se dirigió tranquila a ese edificio, ¡no había mejor lugar que este para buscar!
Su rutina diaria cambio por completo, diario se levantaba a las cuatro de la mañana, desayunaba, e iba a leer todos los libros de todos los temas, luego se iba con la Hokage, para regresar mas tarde a su lectura; subrayaba, leía y releía. Así se la paso un mes entero, sin descanso mas que sus cuatro horas de sueño diarias.
Se sentía de alguna manera, ¿excitada? ¿Ansiosa?, desde que esa idea se le cruzo por la mete no podía dejar de darle vueltas y vueltas…Rotación, traslación, rotación, traslación… era todo en lo que su cerebro se retenía.
Los maestros no son para enseñar, son para ayudarte a escoger tu propio conocimiento, era un guía y nada mas… Regirse de esa manera era su lema, solo le ayudaban a seguir un camino que aun no había encontrado.
El tiempo paso como el viento, ya no era la Sakura preocupada en su apariencia, ¡no señor, ella había cambiado!, sin embargo ahora parecía una mata de pelos enredados y ocultando su cara que mostraba claros signos de falta de sueño.
Si un espejo le hablara le diría que parece un fantasma, sus ropas rojas desaparecieron dejándola solamente con el pescador azul marino y una blusa de color verde opaco, bastante larga y un poco guanga. Su bandada ninja ahora la llevaba atada a su tobillo; todo aquel cambio en tan solo dos meses…
—La música atreves del tiempo—leyó en voz alta la peli rosa, después de inspeccionar algunos volúmenes de la química se había encontrado con un libro algo maltratado, el nombre del autor se encontraba borroso.
Sus manos se aferraron al libro, busco mas de aquel tipo, y ahí fue como no solo de música si no de otros temas llegaron a caer ante ella. Otros títulos poblaron su cabeza, como la danza, la pintura, la escultura, el teatro, y un librito de aventuras, que creyó sería interesante leer.
No era raro para la bibliotecaria ver salir a la pequeña aprendiz llena de libros, y aunque varias veces le había preguntado si necesitaba ayuda ella contestaba, "no es necesario, esto se trata de mi destino".
Todos alguna vez la miraron como el soldado extra del equipo siete, pero sin importar aquellas miradas esa muchacha parecía no importarle, al punto de pasar desapercibida para la sociedad. Y sin embargo su sonrisa no se borraba de su rostro, tenía talento para ser ninja medico, pero en el fondo de su alma siempre supo que más talentos pronto relucirían como un trofeo.
Y así comenzó la lectura de todos esos montones de hojas, como ella de ves en cuando los llamaba. Comenzó por ese que encontró con el título de "Música atreves del tiempo", comenzó con un examen de diagnostico, venían preguntas, que se podría decir hasta cierto punto, fáciles, por ejemplo: ¿Qué es música? ¿Quiénes forman la familia de aliento metal? ¿Y la de aliento madera? ¿Y la familia de las cuerdas? ¿Qué es la voz?
Ella nunca había estudiado música, por lo tanto no comprendía que significado podrían tener; hasta el final del libro encontró las respuestas, claro se guio por el índice, sus respuestas eran: Un arte; trompeta y tuba; flauta oboe y clarinete; violín, violoncello y arpa; un instrumento.
Bien pues todo eso lo memorizó, junto con el valor de las figuras musicales y sus nombres: redonda (4); blanca (2); negra (1); corchea (1/2); doble corchea (1/4). También vio que se le podían aumentar los valores con la utilización del puntillo, ósea que al ponerlo aumentaba la mitad del valor de la figura, aunque eso lo recordaría, no sabía en que aplicarlo.
En la siguiente hoja encontró las posturas para tocar la flauta, luego siguió una para practicar el hacer la clave de sol y fa. En fin se podría reasumir que se quedo totalmente clavada, mañana mismo conseguiría una flauta y comenzaría a practicar, la música, por el momento era lo que necesitaba.
Si uno lo analiza, ella tomaba la decisión correcta, ya que no solo aprendería acerca del mundo de los sonidos, si no que podría mejorar su percepción de los ruidos y las notas, y por si fuera poco agilizaría los dedos y el aliento, entrenaría de una forma poco común para ser ninja, solo esperen y verán de lo que soy capaz, no necesito copiar, lo que necesito es encontrar mi propósito de ser quien soy
Cogió un lápiz del número dos, y siguiendo cada paso comenzó a trazar las dos claves, Fa y Sol. Su sonrisa no se borraba, su madre le gritaba desde hace varios minutos, e incluso comenzó a golpear su puerta con rudeza…pero nadie le abría, y al romper la perilla y entrar encontró el lugar vacio de toda presencia humana que no fuera la suya.
Sakura había saltado por la ventana llevándose en sus manos el libro, el lápiz y una vela, ya estaba llegando a su fin el día, necesitaba la luz para continuar con su labor. Corrió lo que pudo, lo que sus piernas le permitían avanzar, no se detuvo, salió de la aldea y llego a un campo de entrenamiento, y sin reflexionarlo se interno en el bosque…el aire movía grácilmente sus ropas y su pelo, obligándola a cerrar un poco sus ojos.
Se alejaba poco a poco de Konoha, no es que quisiera huir pero requería algún lugar secreto para poder estar tranquila…paro…y como si una voz la llamara regreso por donde venía, debía llegar a la casa sin distraerse, algo le decía que lo que estaba a punto de hacer era lo correcto, no lo haría por nadie, lo haría por ella misma.
Trepo por un árbol y entró por la ventana…
— ¡Sakura, te he estado buscando como una demente! —su madre estaba adentro, esperándola y sin hacerle caso saco una mochila un poco grande, la abrió y empezó a saquear los cajones, metía ropa interior y ropa exterior, acomodó cerillos y una libreta con su pluma. Y antes de que se le olvidaran, metió otros cuadernos que contenían apuntes de sus lecturas pasadas, no podía llevarse los libros de la biblioteca, era ilegal…bueno solo se llevaría cinco de estos. Una vez que término, bajo a la cocina, su mamá no dejaba de preguntarle que hacía, pero ella no respondía.
Conto los veinte peldaños que la guiaban a la planta baja, salto un sofá y abrió el refrigerador, estaba totalmente lleno, se colgó la mochila en la espalda y en otra mas pequeña que después amarraría a su cintura intento meter toda la comida enlatada que se pudiera, pero dejo un hueco para un poco de pan, queso, unos cubiertos, un plato y algo de beber, que mas bien coloco en mochila grande. Saco un cochino de la repisa mas alta de la casa y lo rompió, allí tenía sus ahorros, necesitaría dinero para su viaje., todas las monedas y billetes las oculto en una bolsita cosida dentro de su blusa. Recogió su reguero y empezó a dirigirse a la puerta principal.
— ¿A dónde vas Sakura? —pregunto la señora Haruno, que observo a su hija durante un tiempo, intentando pedir explicaciones.
—Tengo una misión, es una larga así que no te preocupes, es por eso que me he llevado tanto equipaje, no te preocupes, es una misión de bajo rango. No necesito darte más explicaciones—sin dejar que la mujer le reclamara abrió la puerta y se interno en las calles, sabía que si salía por la puerta de la aldea la detendrían, giró y tomo el rumbo contrario a la salida, metiéndose al mismo bosque, que tan solo hace un tiempo había invadido y abandonado.
La luna ya había salido, y le alumbraba el camino sin tener que tropezarse, debía apurarse antes que se enteraran de su engaño y enviaran ninjas en su búsqueda. Por esa ocasión viajo por debajo del bosque, sin tener que saltar y esquivar ramas. Solo debía tener precaución con trampas ocultas o algún sitio resbaloso.
La noche estaba en su máximo esplendor, la ocultaba a la perfección, el rumbo no lo tenía definido, solo tendría que alejarse lo suficiente y encontrar un refugio donde no la encontrasen, y que además pudiera dejarla dormir tranquila.
Soltó una leve carcajada al imaginarse el rostro de su madre cuando se enterara de su pequeña treta, el rostro de todos, incluso se atrevía a pensar que todos le darían un motivo a su partida:De seguro Sakura se fue en busca de Sasuke
Que patéticos se verían si llegasen a darle ese motivo de su ausencia, ella simplemente marcho para encontrar su vocación, su talento y su verdadero hogar…
Una pequeña cueva la invito a entrar cuando pasaba por ahí, era tan pequeña que solo hincada y con el equipaje por delante podría entrar; bajó la mochila y le recargo en una roca cercana, y a continuación se puso a borrar su rastro a una distancia de unos 100 metros, colocando a la vez pistas falsas de su paradero.
—Listo, termine—se sacudió las manos y la ropa, de la mochila extrajo una botella de agua, de la cual bebió con avidez. Cerró el envase y lo guardo. Agarro la mochila del suelo y la deposito enfrente de la boca de la cuevita, la empujo hacía dentro y jalo un arbusto que había preparado antes como puerta de la brecha.
Gateando y empujando el equipaje avanzó lentamente, abriéndose pasó poco a poco, se decidió por no descansar hasta no haber dejado la entrada muy atrás. Hizo cuentas, que dieron con la conclusión que ya era de mañana, serían como las nueve.
Por fin paro, e instalo un campamento, bastante pequeño por la anchura del túnel. Usó la mochila como almohada, y con una cobija pequeña se cubrió, abrazándose así misma.
No supo cuanto fue que sus ojos duraron cerrados, pero al abrirlos se levanto, y recordó su huida, sin esperar más empaco y siguió moviéndose…no comería hasta no haber llegado a la salida.Si tan solo lo que traje fuera mas diminuto, para así avanzar con comodidad
La oscuridad se desvaneció sin previo aviso, lo que le obligo a taparse con una mano, la luz la lastimaba; delante de ella estaba una aldea, no sabía cual era pero ya tendría tiempo para averiguarlo…
Dos semanas después…
La aldea tenía por nombre Tilaco, era pequeña y rodeada de montañas verdes en su totalidad, se había instalado en ese sitio, solo se quedaría unos dos meses en lo que visualizaba su siguiente paso, la gente no se opuso, e incluso le ofrecieron una cabañita a las afueras del pueblo, con la condición de trabajar para pagar el alquiler.
(Escuchar: http: Sie heiss Mary Ann en youtube)
Un, dos, tres, un, dos, tres….contaba y chasqueaba los dedos al ritmo de la música que se escuchaba en su mente, no podía parar, era raro pero sabía que era genial, los aldeanos la veían de forma misteriosa , como si vieran una loca, secreteaban entre si; comenzó a moverse al ritmo del sonido imaginario.
La locura la alcanzaba como a débil pedazo de carne, y tan solo cuando llego a su recamara cerro todas las ventanas, que curiosamente habían aumentado en número, según sus cálculos eran dos, ahora eran cuatro, empujo la puerta y comenzó a moverse con el ruido que las notas imaginarias . Su cabello se alborotaba más de lo que estaba, los pies se deslizaban por todo el escenario de esa habitación e incluso se subió a los muebles, cantaba la canción escrita debajo de la partitura…
Se miro al espejo, este le devolvió el favor de usarlo, mostrándole la imagen de una joven totalmente diferente a la de antes, a la niña de rojo.
Y ella lo sabía estaba demente, era una loca mocosa que jugaba y disfrutaba su existencia…una loca mocosa que sabía divertirse, que era única en su tipo…
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Gracias por su atención, mil gracias por leer, y ya no se que mas decir...
Espero que este pequeño capítulo sea de su agrado, a mi me gusto la parte final, ame esa cancioncita; solo tengo una advertencia, esta historia se desarrollara en el mundo ninja y en otras domenciones, como amo el viaje a mundos alternativos, los personajes de Naruto no desapareceran no os preocupeis. En el proximo capítulo algo inesperado ocurrira, el título del capítulo dos es...
No se los dire pero les prometo que les gustara. Pronto colocare más acción y algunos personajes de mi invención, ahora de parejas:
Os pido que me ayuden a elegir entre mis opciones esta:
Sasusaku
Madasaku
Voten por su favorito, ya que el romance se desarrollara a partir del capítulo 5.
Si quieren alguna otra pareja den propuestas, aunque por lo pronto tengo esas dos en la cabeza.
Actualizo cada dos semanas, culpa de la escuela
Bye
Suerte y porfavor, lindos reviews.
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