La Bailarina del Fuego

Historia Basada en Naruto

Introducción:

Corría por el desierto, buscando llegar a algún lugar donde pudiera divertirse, donde pudiera luchar y jugar ,a su lado estaba su compañero de aventuras …mejor conocida como la bailarina del fuego…como una loca que solo explora no seguir las ordenes de otros…

Capítulo anterior:

Soltó una leve carcajada al imaginarse el rostro de su madre cuando se enterara de su pequeña treta, el rostro de todos, incluso se atrevía a pensar que todos le darían un motivo a su partida:De seguro Sakura se fue en busca de Sasuke

Que patéticos se verían si llegasen a darle ese motivo de su ausencia, ella simplemente marcho para encontrar su vocación, su talento y su verdadero hogar…

Se miro al espejo, este le devolvió el favor de usarlo, mostrándole la imagen de una joven totalmente diferente a la de antes, a la niña de rojo.

Y ella lo sabía estaba demente, era una loca mocosa que jugaba y disfrutaba su existencia…una loca mocosa que sabía divertirse, que era única en su tipo…

Capitulo 2: Nada irá más lejos que él corazón

Todo había resultado realmente maravilloso, ése pequeño pueblo tenía una pequeña biblioteca ha la que asistía de vez en cuando; hace poco había leído un libro de Ética y Cívica, muy chistoso… pero ese párrafo que leyó le dio una idea…armar un plan de vida.

¿En que consistía?

En una libreta que designo Sakura como su compañera eterna anoto en forma de lista lo siguiente:

Aprender a tocar la flauta, la guitarra y si se puede dos instrumentos más de su elección futura.

Aprender a bailar diferentes estilos, aparte de la danza clásica japonesa.

Aprender a dibujar, aunque los monitos sean de palitos y bolitas.

Aprender el arte de la actuación, aun si se llegaba a darle un paro cardiaco enfrente del público.

Aprender las ciencias conocidas y si es necesario buscar más debajo de las rocas.

Estudiar historia, y leer historias de fantasía, le ayudarían a inventar técnicas.

Y por último, mudarse cada dos meses del lugar de residencia para evitarse futuras complicaciones.

Y que no se olvide de pintar su pelo de un color más común, y si es posible comprar colorante para ojos.

La releyó varias veces, bien tocar la flauta estaba en proceso pero sería muy difícil; aparte de que ya estaba en proceso de mudanza, en cualquier momento la encontrarían los ninjas de Konoha, y sinceramente todavía no podría derrotarlos.

Suspiro, mucho que hacer y una corta vida por delante; guardo sus cosas y con una decisión infinita se levanto de la silla en que se había sentado, era hora de partir, era tiempo de conocer…

Ya limpia la cabañita, maletas echas con maestría la joven se alejo de aquel pueblito, la ruta de viaje… ¡no importaba, eso era para gente aburrida! ¿Cuánto había cambiado?¿Naruto y Sasuke se sorprenderían?

Paró, frente a ella descansaban las raíces de un árbol un poco rancio, un buen recurso para abastecerse de madera, ya estaba seco…lo pensó, lo analizó

Una fuerte descarga de energía la excitó; sus sentido se nublaron…se alejo y una rápida mirada al árbol fue la señal que desataría su furia interna; corrió a todo lo que daba y con el puño fuertemente apretado golpeo la corteza, al momento del impacto sus piernas se alejaron de ese claro, acercándose peligrosamente a un acantilado al lado del mar… No paro ni por un instante, decidida se lanzo a la infinidad de aquel manto azul. Sabía que no iba a morir ese día.

El viento chocaba contra toda su cara, obligándola a cerrar los parpados y la boca; un sonoro topetazo lastimo su cuerpo; el agua helada congelaba cada fibra de todo su ser, la sangre escurría de aquel sitio donde antes se había golpeado con una enorme roca… el dulzor del liquido rojo llamo a los depredadores, que hambrientos cerraron sus bocas haciendo crujir los huesos de Sakura, deseando con fervor llevarse la mayor cantidad de aquel festín tan impropio del océano.

Soma era devorado, ella no lo paro, su mente atravesó aquella gran frontera de lo inexistente; la joven se abrazo a esa leve cortina que su mente visualizaba en lo más profundo de su alma. Aun cuando ya no tenía cuerpo su espíritu viajo donde nadie la encontraría y donde estaba segura encontraría las respuestas a todas sus dudas.

Ese fue el fin de Haruno Sakura, la amiga de Naruto, la eterna enamorada de Sasuke, la más débil del equipo 7; de aquella guerrera más valiente que ninguna. Era el verdadero comienzo de un sinfín de aventuras, de las cuales ella sería su protagonista, las miradas se dirigirían a ella y solo a ella.

Acababa de presionar el botón de encendido, el juego deba comienzo a todo lo que soñaba…

Dos años después…en Konoha…

Naruto regresaba triunfante y orgulloso de lo fuerte que era ahora, aun sabiendo que le faltaba entrenamiento. Sus planes simples pero llenos de calor estaban a punto de cumplirse; ver a Sakura-chan, comer ramen, molestar a la vieja, ir con Kakashi-sensei, ver a Sakura-chan, comer ramen, ver a Sakura-chan, comer ramen…y finalmente comer ramen acompañado de Sakura-chan.

— ¡Tsunade-obachan! —gritó el rubio en la oficina de la mencionada—¡Regrese!¡regrese!...este… no me va a golpear…regañar…

—Naruto… no estoy de humor para jugar…—con esas simples palabras se dio la vuelta a la ventana, soltó un sonoro suspiro.

—Naruto-kun…—él se volteo y se dio la sorpresa de ver unos ojos de un lila muy claro— no es…por molestar…pero... la hokage… ha estado…rara… desde eso…

— ¿Eso, qué? —estaba confundido, no sabía a qué se refería Hinata con sus palabras, no lo comprendía.

—Se refiere a lo de Sakura— de repente Kiba apareció dándole su apoyo a su compañera, lo que vendría después iba a ser, ¿triste?

— ¡Qué le paso a Sakura-chan! — agarro al chico perro del cuello de su chaqueta y lo levanto.

—Ella desapareció después de que te fuiste—interrumpió Shino, observo a Naruto y comprendió la expresión de su rostro.

Todos los recuerdos mezclados con la alegría de sus compañeros atravesaron su cabeza como una flecha; él se había ido y ella también; lo dejaron solo. Todo lo planeado para su regreso se derrumbo, todo eso era una quimera muy cruel…

Sin haberse preparado fue abrazado fuertemente por la mujer rubia líder de la aldea, algo inesperado sin embargo no lo rechazó. Cerro sus ojos y los puños, una nueva promesa en su corazón se había formado, nadie lo detendría, ni siquiera la tristeza que lo embargaba en ese momento.

—Naruto, se que deseas traer a ambos de regreso, pero… solo uno tiene oportunidad de regresar…—todo se le quedaron viendo sin pronunciar palabras—es algo que solo Shizune y yo sabemos junto con Kakashi… Sakura está muerta… al parecer se suicido, Kakashi estuvo ahí, no alcanzo a detenerla.

Las lagrimas de Naruto no sorprendieron a nadie, no reaccionaba, sólo tendría a uno de sus amigos de regreso…sólo a uno…

Muy lejos de ahí, en un lugar donde nadie era capaz de llegar; donde todo era diferente, donde no había ninjas, no había técnicas secretas una joven corría por las calles limpias y llenas de vida, enfrente una gran torre se alzaba e imponía.

Ella escogió la vista perfecta donde la ciudad mostraba su más bello esplendor, sacó un baguete, salami, una bolsa de lechuga y un queso rebanado, también un envase de jugo. Con lo necesario se preparo la comida. No había nada mejor que esta frente a la torre Eiffel desde una colina; un vendedor paso junto a ella, no sin antes ofrecerle algunos llaveros por un euro, negó con la cabeza.

Un rato paso, llegó la noche y con ello el magnifico espectáculo comenzaba; todos los turistas y residentes de la ciudad admiraban el símbolo de París, de Francia… no había nada comparada con la torre iluminada, acaparando la atención de todos, nadie podría aburrirse con tal maravilla.

Cerró los ojos, suspiro y se decidió por recoger sus cosas para irse a su departamento.

En esos instantes estaba de vacaciones, el año pasado había trabajado intensamente, se había presentado en un espectáculo bien recibido por el publico, sin embargo deseaba mudarse, comenzaba a aburrirse, ya había estudiado en una academia de baile contemporáneo, había trabajado en el "Moulin Rouge" , estaba satisfecha con los resultados, pero necesitaba viajar, conocer, aventurarse.

Al llegar a casa se desvistió y se metió a ducharse, necesitaba quitarse el sudor impregnado en su piel. Con un chasquido de sus dedos encendió unas velas para darle un ambiente más espiritual y relajador, sumergió su cara en el agua de la tina, estaba caliente, perfecta. Las llamas de las velas comenzaron a danzar a su alrededor rodeándola, algunas extinguiéndose al chocar con el agua, otras acariciando su piel húmeda logrando que su boca emitiera algunos suspiros. La pasión quería envolverla como lo hacían las llamas. Esa era su naturaleza.

Al finalizar de lavarse se miro al espejo, era bonita, de caderas anchas y cintura pequeña, los pechos algo pequeños, su cabello era negro, sus ojos azules, su frente un poco grande pero no fuera de lo normal. De estatura estaba bien, 1.69 m. era afortunada ya no se iba a quedar enana.

De repente ante sus ojos en su mismo reflejo vio a una joven idéntica a ella pero de cabello rosa y ojos verdes, de un movimiento rápido rompió el vidrio lastimándose la mano, no se molesto en revisar la herida, tan solo ignoro lo que acababa de ocurrir. Mañana sería otro día.

Se tumbo en la cama matrimonial y encendió el televisor; no había nada interesante, nada que le gustara. La dejó prendida, pero ella fue llevada a los brazos de Morfeo.

El fuego se encargo de apagar el aparato, la cobijo con cuidado de no quemar nada. Una figura se formo en las penumbras de la habitación, era un hombre como una ilusión de ojos dorados y cabello azul, su piel era de un tono rojizo…era como una ilusión o un fantasma. La beso en la frente como un padre y desapareció.

La mujer sonrió y se acomodó en posición fetal; se abrazo a sus piernas como un bebé durmiente, debía descansar, ya no odiaba dormir de día. Más cuando presentaría su renuncia y se iría a cualquier parte que sus sentidos le guiaran.

Y soñó lo más excitante que cualquiera se podría imaginar…

Corría por un largo pasillo decorado con una gran alfombra roja, intentaba alcanzar la puerta del fondo, hecha a simple vista de roble y chapa de oro. Al alcanzarla giro la perilla y ante ella un joven la envolvió, no tenía rostro pero la besaba con pasión en el cuello blanco, la agarraba de la cintura, la mujer aspiraba un olor fuerte y un poco sudoroso.

De repente abrió lo ojos y todo desapareció, estaba de nuevo en cama, era la hora de largarse. Lo mejor era que no pagaría la renta y cuando la dueña llegara a cobrarle, ella ya no estaría, lástima que no podría ver el rostro furioso de la señora regordeta y pecosa.

En un acto un poco suicida ya con su mochila se arrojo del séptimo piso, desde lo que era su ventana, si fuera un humano normal moriría, pero siendo ella sólo esperaría unos 20 centímetros para que su cara tocara el piso y tomaría un desviación al cielo, ¿cómo lo haría?, simple, ahora a punto de morir giro su cuerpo y como un cohete se propulso al cielo, suerte que nadie la vio, aunque no lo importaba.

¡Carta de renuncia allí va!

Cinco horas, seis horas esperando para ella sería una verdadera tortura, de mejor forma paso al lado del gerente avisándole que le daría un favor muy pero muy placentero. Frente a ella ahora estaba ese señor, se le acerco y comenzó a besarla en la cara, nunca en los labios; sus manos comenzaron a recorrer el cuerpo de la muchacha, acarició sus nalgas redondas y con sumo cuidado comenzó a meter sus manos en la ropa de la joven, cuando se quedo estático…

—Renunció amo—

Con gran furia la observó a los ojos, pero sin ni siquiera reaccionar un puño fue a parar directamente a su boca; ese golpe termino con aquella renuncia, la muchacha se iba airosa por la entrada principal.

—Señor don nadie, mi nombre real es desconocido para todos en este mundo, por más que me busque jamás me encontrará— una sonrisa picara se asomaba de sus labios, se dio la vuelta y se marcho de esa lugar.

Al salir de nueva cuenta corrió, internándose en el metro esquivando a las personas fue directo a abordar un tren.

Con un perfecto francés producto de una intensa practica compró un billete directo a Madrid, donde descansaría y se largaría a otro mundo.

París, la ciudad del amor no le había proporcionado más que vistas espectaculares, y eso no la llenaba, aunque lo disfrutaba lentamente, como si comiera una galleta con un vaso de leche fresca. Si un nuevo paisaje sus ojos presenciaban; el vagón en le se instalo estaba vacío y la noche comenzaba a llegar lenta y silenciosa, dejando todo obscura a excepción de los lugares alumbrados.

La joven decidió dormir un rato pero antes se amarro la mochila a las piernas con piola, así nadie se la robaría mientras se perdía en la profundidad de su mente. No quería separase de algunos objetos personales, contando un boleto para ver a su banda favorita, "Mägo de Oz" , en su próximo concierto. Y en unos días asistiría a una firma de autógrafos que daba Victoria Frances a sus seguidores. ¡Adoraba a esa mujer! ¡Sus dibujos eran sorprendentes, originales!

(Escuchar: "Siempre" - Mägo de Oz - Gaia III en youtube)

Y así paso el tiempo nuevamente cubriendo todo a su paso dejando solo unos días de diferencia para contar una nueva aventura, por muy pequeña que fuera…

Muchas dudas flotaban alrededor de esa mujer, y de eso precisamente se dio cuenta un hombre cubierto por una máscara naranja con una sola abertura. ¿Cómo desapareció? ¿Cómo murió y no quedo rastro de ella?; contaban rumores en todas las naciones que la alumna de la Hokage se había suicidado, otro mencionaban la traición de su propia gente, y eso precisamente era la carnada que aquel misterioso personaje había decidido comer, sin saber muy bien en el lio en el que se metería por ello.

Buscando información obtuvo el retrato de lo que fue el antiguo equipo siete.

—Curioso muy curioso—el susurrar aquellas palabras ponía nervioso a su propio corazón, hace tanto tiempo que no se obsesionaba por algo, pero, ¿cómo no sospechar de una niña sin talento alguno en un equipo tan poderoso?, simplemente esa mocosa no encajaba entre el hijo del cuarto Hokage y un Uchiha, sin contar con el ninja copia siendo un genio ninja. Una flor bastante peculiar había decidido crecer entre un paisaje desértico, esa una flor de selva tropical y del desierto…

— ¿Qué tanto buscas de mí? ¿de mi, de mi…?—el hombre se puso alerta y al ver su reflejo en un charco de agua distiguio unos ojos verdes que le miraban—¿Quién eres?¿quien eres,eres,eres—

Acerco su mano y al chocar su carne con el agua la imagen se desvaneció para reaparecer y volver a mirarlo…eso no era un simple sueño, ni un genjutsu, era real…

— ¿Quién eres? —

—Nadie, nada, todo, quizás solo yo, yo, yo;¿y tú, quien eres, eres? —

—Alguien que planea y realiza—

—En pocas palabras, palabras, eres, eres, nadie, nadie, nada, todo, pero no eres yo, yo ,yo —

—Es obvio, no soy tú— con delicadeza retiro la máscara que le cubría, dejando a la vista el rostro que cubría celosamente de todos.

—Quiero jugar, saltar, correr, matar, torturar, reír, llorar—

Ese momento se volvió invisible para quedar sólo aquel hombre con rostro joven…

Y aquellos ojos se abrieron dejando a la vista un color azulado, la mujer dueña de ellos se estiro y se restregó estos mismos quitando lagañas y despejándose de la flojera.

Ahora hospedada en el hotel Osuna, no tenía nada de qué preocuparse por un tiempo, solo dormiría como un bebé, sin que nadie la molestara. Ya después podría divertirse.

Por muy lejos que el espíritu vaya, nunca irá más lejos que el corazón. —recordó aquella frase, repitiéndola unas cien veces.

— ¿Qué crees que significa? —

— ¿Cómo que mucho y a la vez nada?—

—Explícate— las llamas comenzaron a formar palabras en el aire, no entendibles para muchos pero quizá para ella sí.

— ¡Ya te dije que me llamo Na-die (Na-dy), no nadie! —

— ¡No oigo, no oigo soy de palo, tengo orejas de pescado! —

Rato después….

—Me rindo, tú ganas, pero no me lo restriegues a la cara por favor, no estoy de humor—

Sintió su dulce cercanía y el calor que emanaba, sus nudillos tronaron, pero se tranquilizo, pensó en todo menos en ellos, a quienes aquella llama traviesa había mencionado.

Desilusionar es uno de mis dones, y déjame decirte que por más que me lo recuerdes nunca podrás conmigo porque ya estoy muy lejana, por que "Nada irá más lejos que él corazón"

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Aclaraciones: las pistas que recomiendo para leer son con las que me inspiro, no es ogligatorio por que aveces no puede concordar.

Y bueno... como decirlo...por causas algo extrañas mi tía perdio la memoria donde tenía todo, y con todo me refiero a tareas, imagenes historias, etc. Era la única donde había guardado esta historia, almenos tenía un respaldo del reto, por lo cual me vi obligada a comenzar este capi y el resto que ya tenía, ahora claro con más ideas.

Lo mismo por motivos escolares (tutora de mis compañeros) me vi obligada a no estar en casa varios días de estas vacaciones aprte de ayudar a uns compañeros que se fueron a examenes finales yo me fui a mate, por lo que me volvi loca estudiando, gracias a dios me fue bien.

Lamento esta mega demora, pero creo que tendran que aguantarme por que el semestre es muy pesado ya el pasado lo comprobe y apenas tengo tiempo libre como para leer algunos fics sin dejar comentarios y pues le avanzo poco a poquito.

Gracias por su atención.