Capitulo 23

Tala POV

Cuando llegue a la salida de Forks gire a la derecha y pare la moto en un pequeño claro que allí había. Las lágrimas nublaban mis ojos de tal forma que me era imposible seguir conduciendo, de hecho había sido una temeridad por mi parte hacerlo hasta las afueras, tenia suerte de no haber perdido el control de la moto.

Baje y me quite el casco, tenia que tranquilizarme. Me enjugue el llanto y saque el móvil del bolsillo del pantalón. Lo primero era lo primero. Marque el número y espere repuesta.

-¿Diga?- oí al otro lado de la línea.

-Sam, soy Tala, reunión de emergencia en tu casa, convoca a las dos manadas.- dije intentando parecer lo mas serena posible.

-Tala ¿Qué pasa?- me pregunto alarmado.

-Estaré ahí en media hora.- Y colgué el teléfono.

De momento no tenía fuerzas para decir mucho más, al menos no sin que se me notase que estaba llorando, a mares. Tenia que calmarme. No podía presentarme delante de ellos así, debía pedir "indulgencia" para los Cullen y no creía que fuera a conseguirla en mi actual estado.

Cerré los ojos, respire hondo y encerré mis emociones en ese profundo cajón que albergaba todos mis malos y dolorosos recuerdos, tal y como mi abuela me había enseñado ha hacer, era un encantamiento sencillo. Por desgracia mi anterior demostración de poder a la hibrida me había debilitado bastante y requirió mas esfuerzo y concentración del habitual.

-Mierda, soy idiota- me dije a mi misma.

Porque diablos lo había hecho, porque le había enseñado esas imágenes. En un primer momento había sido por puro orgullo, quería que supiera lo que Jacob y yo habíamos vivido juntos, lo que sentíamos, quería que ella tirase la toalla al ver lo que habíamos construido, que se rindiese. Pero luego, ¿porque le había dado las "claves" para conquistarlo?, le había mostrado mis miedos, mis inseguridades, había volcado mi alma en ella. ¿Por qué? Ni idea, se me había escapado la situación de las manos, no era algo que me acostumbrase a pasar, últimamente me había pasado demasiadas veces y eso no me gustaba. ¿Qué me estaba pasando?

-Que te has enamorado cariño.- Oí la familiar voz a mis espaldas.

No me atreví a girarme, sabía lo que vería y no era algo que necesitase en este momento. Cerré los ojos con fuerza.

-Eso no me hará desparecer- Suspire.

Era cierto. Me quite las gafas de sol las guarde en el bolsillo interior de la cazadora y gire despacio dispuesta a enfrentarme a mis fantasmas.

-Hola Seanmhair.- dije mirando al espíritu.

-Hola nenita.- respondió el espíritu de mi abuela.

-¿Que haces aquí?- estaba bastante enfadada con ella, a fin de cuentas era en cierto modo la culpable de la situación en la que me encontraba.

-Guiarte, como he hecho siempre- respondió con una sonrisa benevolente en su ajado y etéreo rostro.

-Ya. Permíteme que te diga que el último de tus "consejos" no me ha sido de gran ayuda.- conteste.

-¿Ah no?- pregunto sarcástica.

-No- le espeté.

-¿Segura?- volvió a preguntar.

-Oh y tanto que estoy segura, recuerdas el conjuro que me recomendases para encontrar a mi padre pues acabo trayéndome aquí- dije abriendo los brazos para mostrar mi alrededor.

-Eh jovencita, para el carro, eso fue culpa tuya y no mía, dijiste mal las palabras y pediste encontrar a tu familia y tu hogar, no a tu padre, así que no me eches la culpa por tus errores.- Me encogí, tenia razón.-te explique claramente que tenias que ser precisa cuando pidiese lo que querías encontrar ¿o no?

-Esta bien Nana, tu ganas, la cague- dije dándome por vencida.

-¡Jovencita, esa boca!- me volví a encoger.

-Lo siento Nana.- dije agachando la cabeza.

-Eso esta mejor- contesto satisfecha. Una replica paso por mi cabeza.

-Pero no he sabido nada de ti desde hace más de un año.- La acuse.

-Lo estabas haciendo bastante bien, no te hacia falta mi guía- contesto ondulando de satisfacción.

-Si lo estaba haciendo genial, no te fastidia…- respondí exasperada.

-Pues si, por primera vez te estabas permitiendo ser feliz, estabas creando vínculos, te estabas integrando, tenías proyectos, sueños e ilusiones…

-¡¿Y para que Nana, para acabar con el corazón hecho trizas igual que vosotras, para sentir y volverme vulnerable, para que mis "poderes" se salgan de madre porque me dominan mis emociones, para perder el control y acabar convirtiéndome en lobo después de tantos años evitándolo?!- la interrumpí alzando la voz y echándome a llorar.

-Oh, nenita, vamos… no llores, - estalle en sollozos- Ojala pudiera abrazarte- dijo mi abuela con un profundo dolor en la voz.

-No pasa nada Nana- respondí frenando mi llanto y limpiando las lágrimas que inundaban mis mejillas.

-Sabes Tala, lo que mas rabia me da es que realmente podrías haber sido completamente feliz aquí…- dijo con un suspiro.

Un escalofrío recorrió mi columna, había dicho "podrías" en pasado, ¿quería eso decir que había perdido a Jacob?, mi abuela poseía el don de la clarividencia y al no estar su alma anclada a los designios de un cuerpo mortal ese don era mas fuerte. Me quite las gafas y la mire fijamente.

-¿Lo he perdido Nana?- pregunte con un hilo de voz.

-Tala, conoces las normas, no puedo revelarte el futuro.- contesto con pesar.

-Nana, por favor necesito saberlo, por favor- suplique.

-No puedo nenita, pero te diré que las cosas siempre pasan por algo…

-¿Qué diablos quiere decir eso?- pregunte exasperada.

-Me arrepiento muchísimo de haberte enseñado a encerrar tus emociones, si hubiese sabido que lo ibas a utilizar para ser infeliz jamás lo habría hecho.

-Oh, genial mas acertijos- alce la cabeza al cielo en un gesto de absoluta impotencia.- Nana, ¿por una vez podrías decir las cosas de forma directa y clara?

-Esta bien… eres idiota- espeto.

-¿Qué? ¿Como? ¿Por que?- pregunte alucinada, mi abuela jamás me había dicho nada ni remotamente parecido.

-Porque has utilizado nuestras experiencia y tus miedos como unairbhe para protegerte de "lo que podía pasar" sin molestarte en disfrutar realmente de "lo que estaba pasando",- ice una mueca, sus palabras eran tan ciertas que dolían- Se sincera Tala ¿Cuántas veces desde que llegaste te has permitido sentir de verdad?

-Nana, déjalo, por favor- no quería decirle que solo me permitía sentir cuando hacia el amor con Jacob y solo desde hacia unas semanas, desde la noche que le dije que le amaba, la noche que recibió la carta de Ness, según me había dicho.

-Oh, no, ni hablar jovencita. Te crees que no lo se. Ha sido ese chico el que te ha devuelto la ilusión de vivir, la esperanza, el amor… es lo mejor que te ha pasado en la vida, tu lo sabes y yo lo se…- claro que lo sabia, pero daba miedo- y que haces…- continuo- renunciar a el por miedo … sin luchar Tala, sin oponer resistencia, solo das media vuelta y renuncias a tu vida porque enfrentarte a lo que sientes duele, llamemos a las cosas por su nombre, estas siendo una cobarde… que crees que pensaría tu abuelo de lo que estas haciendo con tu vida…

-Seanair- susurre, mi abuelo debía estar revolviéndose en su tumba.

-Tala, estas deshonrando a tu familia al huir de tu responsabilidad, no puedes abandonar a tu céile

-¡Jacob no es mi esposo!- le espete furiosa.

-¿Ah no? Y el bliáin is lá…- contesto satisfecha.

-¡Mierda!- exclame, no era posible- Nana, que lleve viviendo con el mas de un año no lo convierte en mi marido.- o quizás si, piensa Tala, piensa- También vivo con Billy- añadí satisfecha de mis reflejos.

-Cierto, pero que yo sepa con Billy no compartes cama.- y callo esperando respuesta, negué con la cabeza- Tu sabes cual es tu deber, una biasleac jamás reniega de sus responsabilidades- me encogí, estaba bien jodida- Oh, nenita, vamos, reconócelo, sabias lo que hacías, en el fondo eras consciente, podías haberte mudado de casa en cualquier momento, tu sabias que si estabas allí mas de un bliáin is lá te convertías en su compañera por el resto de vuestras vidas y querías que eso pasase. ¿O vas a negármelo?

-Quizás lo supiese Nana- acepte de mala gana- Pero el no lo sabia, así que…

-Ya se que el no lo sabia… pero eso no impide que tu seas su esposa. Y a juzgar por lo que visto hace un rato estará encantado cuando lo sepa. Ese chico te ama y no quiere perderte.

-¡¿Lo has visto?!- exclame, se limito a asentir- Pero se ha quedado con ella…- susurre.

-No le has dado alternativa.- vale eso era cierto- Aun así esta luchando por ti.- dijo justo antes de desvanecerse.

-Nana, Nana, no te vayas, por favor…- demasiado tarde no podía sentirla.- Genial, realmente genial y ¿ahora que hago yo?…- pregunte al viento.