Capitulo 28
Me quede allí plantado en mitad del pasillo sin saber que hacer, tenia ganas de correr a abrazar a mi chica y comérmela a besos por ese inesperado regalo. En lugar de hacerlo di media vuelta y salí otra vez a fuera junto a los demás. Mi padre tenia razón debía darle a Tala la oportunidad de contármelo, necesitaba superar sus miedos, bufe, últimamente decía eso mas a menudo de lo que querría. Los hombres me miraron fijamente, sin duda extrañados y tensos por mi repentina vuelta.
-Están en el baño- conteste, parecieron relajarse.
Sin duda esa era una explicación muy valida para cualquier hombre. No podía ocultar mi excitación y empecé a moverme incomodo de un lado para otro, al menos necesitaba una escusa para abrazarla y besarla. Era una tortura tener que guardar en secreto algo así. Levante la cabeza y mire a Sam atentamente, parecía incomodo, mi padre no estaba mucho mas tranquilo que digamos, por no hablar del constante repiqueteo del pie del viejo Quil a las tablas del suelo del porche.
Mi cabeza empezó a barruntar un plan. Aun no había podido hablar con Tala pero me preocupaba y mucho que tuviese miedo a mi reacción cuando me dijese lo del bebe. La noche anterior había querido huir solo porque me oyó decirle a Ness que la quería. Esa misma mañana había renunciado a mi porque creyó que yo seria mas feliz. Ella ya debía saber entonces que estaba embarazada, ¿no? ¿Y si sus miedos la bloqueaban, y si quería huir de mi precisamente por eso? Tenia que atarla a mi antes de que hiciese algo drástico como dejarme o… ¡dios!, prefería no pensar en ello.
Necesitaba pensar en algo para que nos dejasen a solas. El "ritual" que me había mandado Liam requería de algo de intimidad, ya que le tenia que recitar esa especie de poema justo en el momento de mezclar nuestras esencias ya que era cuando las almas estaban mas receptivas. Y eso seria algo difícil de hacer con todas esas personas delante.
No iba a poder echarlos sin algo de ayuda, me voltee a mirar a mi padre, el deseaba que "me portase como un hombre" ¿no?
-Papa, ¿puedo hablar contigo a solas un minuto?
-Iré a ver porque tardan tanto- dijo Sam de pronto, levantándose de la mecedora en la que se había sentado como si fuese un resorte. Evidentemente estaba feliz de tener una escosa para escapar de mi escrutinio.
-Si, esto… claro hijo- dijo mi padre dubitativo.
-Perfecto.- me gire a mirar al viejo Quil que aun seguía a nuestro lado y mirándonos con un profundo interés. Carraspee, a ver si así se daba por aludido.
-Oh, no os preocupéis por mi como si no estuviese aquí- dijo el anciano sonriendo amablemente.
-Quil eres un cotilla entrometido- le soltó mi padre serio.
-Bueno a mis años tengo que buscar alternativas al tedio de una larga y feliz vida… Esta bien ya me voy, los jóvenes sois unos aguafiestas- le espeto a mi padre entrando en la casa y cerrando la puerta a sus espaldas- echar así a un pobre anciano…-murmuro consciente de que le íbamos a oír.
-Este hombre nos enterrara a todos- dijo mi padre sonriendo, no podía estar mas de acuerdo.- ¿y bien, de que querías hablar?- pregunto, como si no lo imaginase.
-Se que algo pasa, hay algo que no me estáis contando- levante la mano para pedirle que me dejase continuar en cuanto vi que abría la boca, la volvió a cerrar en el acto- Veras papa, quiero a Tala, le he pedido que se case conmigo…
-Lo se, nos lo ha contado- lo mire sorprendido- me alegro de que lo hayas hecho- añadió y me izo un gesto para que continuase hablando.
-Ejem, el caso es que no me ha dicho exactamente que si…- espere a ver su reacción, su mirada se entristeció pero no dijo nada.- Hay algo mas papa… tengo miedo a perderla… a que se marche.
-Jake hijo eso no pasara.- afirmo convencido.
-Bueno de eso no puedes estar seguro, ¿o si?- se removió incomodo.
-Hem… hijo… es que… te quiere- lo dijo como queriendo decir algo mas que yo no alcance a comprender.
-Ya lo se papa y yo a ella,- dije con determinación- el caso es que se me ocurrió algo para que no se vaya, para que se quede conmigo, para que no tenga mas dudas…- le vi alzar las cejas interrogativamente.
-Miedo me das- replico mi padre.
Le hice un breve resumen de mi plan de "casarme" con Tala sin que lo supiera. Y espere a ver su reacción.
-Eso podría ser interesante…- dijo acariciándose la barbilla.
-¿Me ayudaras?- pregunte esperanzado, se lo había tomado mucho mejor de lo que esperaba, de hecho su reacción y sus palabras me habían sorprendido.
-¿Que necesitas?- pregunto con alegría y dándose una palmada en una de sus piernas.
-¿Intimidad?- pregunte, esta era la parte difícil.
Pedirle a tu padre directamente y sin anestesia que te encubriese para hacerle el amor a tu chica. Ese no era el sueño de un hijo precisamente. Billy no era ningún ingenuo y sabia que lo hacíamos, por favor dormíamos juntos, ¿no?, pero una cosa era eso y otra que le pidiese ayuda. Sabia que el no estaba muy de acuerdo con las relaciones extramaritales. Para mí mas absoluta sorpresa se limito a sonreír y asentir.
-Esta bien ¿Quién eres tu y que has hecho con mi padre?- pregunte alucinado. Estallo en una sonora carcajada.- No vas a decir nada en contra de mi plan, ni un misero no…
-Me parece bien- dijo encogiéndose de hombros- solo una cosa Jake, no tomes por costumbre avisarme de cuando vas a acostarte con tu mujer. ¿Vale?- asentí, había dicho mujer, claro por eso aceptaba porque me iba a "casar" con ella.
-¿No preferirías una boda mas… tradicional?- sabia que a el le ilusionaba casar a sus hijos como dios mandaba.
-Bueno si, pero llegados a este punto… siempre habrá tiempo después ¿no?- pregunto esperanzado.
-Por supuesto papa, claro que si- me agache a abrazarlo, sin duda mi padre era un carroza pero también era un gran hombre.
-Va suelta- dijo apartándose y vi como cerraba los ojos para contener las lagrimas- ahora entremos ahí arreglemos esto de una vez por todas.
-¿Podrás sacarlos de la casa?- pregunte.
-Dame tu móvil.- le di el móvil,- mira y aprende- lo vi mirarlo y toquetearlo- Oh, odio estos cacharros- dijo con frustración- llama a Paúl y pásamelo- dijo extendiéndome el móvil.
-Mira y aprende- le dije riendo.
Resoplo frustrado. Marque el número de mi cuñado y espere a que sonase un tono antes de devolvérselo.
-Paúl…soy Billy… ¿Cómo que Billy?... tu suegro, caradura… eso lo hablas con tu alfa no con migo… calla y escucha, necesito que dentro de unos quince minutos llames a casa de Sam… si, aun estamos aquí… Jake también esta… necesito que le digas que se te ha estropeado el coche y que necesitas que vaya a recogerte al hospital, pues dile que a Rachel le hay dado el alta y que no los puedes cargar sobre el lomo… que poca imaginación tenéis los jóvenes por dios… da igual, solo quiero que hagas que Emili y el se vayan de casa… ya te lo contare…si, en quince minutos. Dale un beso a mi hija y a mi nieto… no para ti no hay beso- dijo serio, Paúl era de lo que no había- Adiós- y colgó- Toma, ahora solo queda recordarle a Quil y a las chicas que ellos ya se iban.
-Y yo que creía que era retorcido… si al final va a resultar que me viene de herencia- ambos reímos.
Volvimos a entrar, Emili salía en ese momento de la cocina dirección al baño con una taza humeante en sus manos.
-¿Qué ha pasado?- pregunto mi padre al viejo Quil que tenia cara de preocupación. Fue Sue la que contesto saliendo también de la cocina.
-Esta muy nerviosa, la infusión la calmara.
-Mama, Emily se la esta dando, Sam la acostara en cuanto se la haya tomado.- dijo Leah volviendo por el pasillo.
-¡La habéis sedado!- exclame con una expresión de horror, si estaba dormida no podría… ejem… adiós a mi plan.
-Son hierbas Jake, solo la relejaran un poco, necesita descansar- dijo Sue apenada.
Me gire a mirar a mi padre que se había puesto serio de golpe y miraba a las dos mujeres de forma asesina.
-Deberíamos irnos, aquí ya no podemos hacer nada mas.- dijo el viejo Quil para intentar aligerar el ambiente. Vi como ambas mujeres asentían y se dirigían a la puerta.
-Llámame si me necesitas- me dijo Leah tocándome el brazo al pasar por mi lado.
-Lo haré- le conteste. Mi beta siempre me cubría las espaldas.
Cuando los perdimos de vista Billy se giro hacia mi.
-Tres menos- me dijo- esperemos que Tala no se quede dormida…- si eso esperaba yo también.
Vimos como Sam y Emily volvían al salón con caras preocupadas.
-¿Como esta?- pregunte preocupado.
-Necesita descansar- contesto Emily- ¿sabias que había hecho no se que budú de los suyos para bloquear sus emociones?
-¡¿Qué?!- exclame sorprendido, mire a Billy que asintió, el si parecía saberlo.
-Al parecer ha soltado todo lo que eso le había bloqueado.- dijo Sam rodeando a Emily con un brazo, la pobre chica estaba temblando- Ha llorado hasta la muerte de su abuela.- murmuro mi amigo.
-No lo sabia… yo- iba a decir algo más pero me interrumpió el sonido del teléfono.
Debía de ser Paúl.
