Capitulo 33
Billy se removía inquieto en su silla, se le veía claramente nervioso, la verdad no me estaba ayudando nada a calmar los míos.
-Lleva ahí encerradas quince minutos- dijo mi padre.
-Lo se- conteste enfurruñado.
Lo peor era que desde que entraron en el baño los sentimientos de Tala no habían cambiado, solo miedo e incertidumbre, si aun caso algo de impaciencia o frustración pero nada mas. Nada me decía si estaba contenta o enfadada, si quería que saliese si o que saliese no, lo cual me frustraba bastante. Si estaban hablando debía ser deliberadamente bajo, ya que tampoco podía oírlas, tenía todos mis instintos aquel máximo y mis nervios a flor de piel. Oí abrirse la puerta y salí disparado hacia el pasillo con Billy a la zaga. Ambas mujeres estaban cabizbajas.
-¿Y?- pregunte ansioso, Tala se encogió de hombros.
-No lo sabemos, todos los test han fallado- me respondió Leah.
-Eso no es normal ¿verdad?- pregunto Billy a mis espaldas.
Sentí lo que iba a pasar segundos antes de que sucediese y abrace a Tala entre mis brazos intentando protegerla de su propio ataque.
-No, no es normal y yo tampoco lo soy, soy un bicho raro que jamás debería haber existido, soy un error de la naturaleza, una mezcla entre especies prohibidas, una abominación. Que clase de hijos puedo engendrar que ningún test es capaz de detectarlos.- Dijo Tala llorando entre mis brazos. Podía sentir su frustración y su pena, su miedo y su desprecio hacia si misma.
-Tú no eres nada de eso, eres una mujer fantástica y maravillosa, con unos dones increíbles y con un corazón de oro.- respondí acariciando su espalda en un intento de calmarla.- además, no hace falta un test, lo haremos a la vieja usanza, esperaremos.
-En realidad no creo que eso sea buena idea- dijo Leah en un murmullo.
-¿Por qué?- pregunto Billy mientras yo seguía intentando calmar a Tala mandándole oleadas de amor incondicional.
-Veras… si Tala estuviese embarazada… estaría de unas cinco semanas por lo que me ha dicho… si quisiera tomar "otra decisión" seria mejor no esperar demasiado- abrí los ojos como platos ante la insinuación de mi amiga, ignoro mi gesto y continuo hablando- además en realidad no sabemos que clase de embarazo seria el suyo, uno normal, uno como el de Bella u otra cosa…- Leah dejo las palabras flotando.
-Pues como el de su madre ¿no?- dije intentando convencerlos y convencerme, no quería ni pensar que Tala tuviese que pasar por lo mismo que paso Bella.
-No se exactamente como fue el de mi madre Jake, pero tenia una horrible cicatriz que le cruzaba todo el abdomen, se que casi la mato. Ella quedo en cinta en Beltaine que es en mayo y yo nací en agosto.- dijo Tala sollozando.
Mis esperanzas se fueron a la mierda, por un momento entendí a Edward. Porque diantres habría sido tan inconsciente.
-¿Qué propones?- le pregunto mi padre a Leah.
Gracias a dios que al menos el era capaz de pensar, porque lo que era yo… entre lo que había oído, lo que mi mujer sentía y lo mío propio estaba seguro que cualquier psicólogo pagaría oro por psicoanalizarme…
-Una ecografía seria lo más rápido- respondió mi beta.
-Esta bien, hagámoslo- respondí con determinación.
-Hay un problema… yo no puedo hacerla, solo soy enfermera y no entenderé del todo lo que vea… necesitamos un medico.- titubeo Leah.
-Pues vallamos a buscar uno- donde estaba el problema…
-No sabemos lo que un medico podría ver Jake, quizás fuese peor el remedio…- dijo agachando la cabeza.
Un piloto se encendió en mi cabeza. Yo si sabia de alguien que nos podría ayudar, al menos esperaba que lo hiciese…
-Carlisle- murmure.
-Si, yo también creo que seria lo mejor… no es que me haga mucha gracia…- dijo en un murmullo la loba.
-¿Crees que lo hará?- me pregunto Billy.
-Creo que si- dije trasladando a Tala de mis brazos a los de mi padre- aunque es posible que tengamos que hacer alguna concesión…- no sabia si eso iba a suponer un problema, como Alfa podía negociar un nuevo tratado, pero no era el único Alfa de los alrededores… Leah pareció entender mis dudas.
-Iré a hablar con Sam y le explicare lo que pasa, tranquilo Jake- dijo Leah poniendo su mano en mi hombro- es un cabezota, pero hará lo que haga falta para proteger a cualquiera de la manada, de las dos manadas- puntualizo Leah antes de salir corriendo de mi casa.
-Yo cuidare de ella- me dijo Billy, acunando a Tala contra su pecho.
-Solo se crear problemas- sollozo mi mujer.
-Eso no es verdad mi amor. Veras como todo va bien, el chupasangres matasanos cuidara de ti y haremos lo que tu quieras.- dije con un nudo en la garganta.
Me dolía pensar en perder un hijo, pero más me dolía ver sufrir a mi mujer. Tala creía que si estaba embarazada, podía sentirlo. Descolgué el teléfono y marque el numero de Bella, era el único que me sabia de memoria…
-¿Jake?- contesto su voz al otro lado de la línea.
-Hola Bella, necesito pediros un favor- suspire- y necesito desesperadamente que me digáis que si, haré lo que queráis.- Vale no era un buen negociante, pero en la situación en la que me encontraba no era mi principal objetivo.
-¿Qué quieres?- dijo con voz seria.
-Necesito a Carlisle- respondí.
-¿Qué ha pasado, estáis todos bien?- sonaba realmente preocupada.
Era una amiga genial si después de todo lo que había pasado aun se preocupaba por mí y los míos. Lamentaba no haberme dado cuente antes.
-Mas o menos. Creemos que Tala podría estar embarazada- respondí mirando por encima de mi hombro a la mujer que mi padre intentaba consolar entre sus brazos.
-Oh, pero no entiendo porque necesitas a mi suegro…- dijo la vampira realmente confusa.
-¿Ness no te lo ha contado?- si Bella no sabia que era Tala…
-Contarme ¿Qué?- espeto algo enfadada.
-Tala, es mitad loba y mitad hibrida.- me apresure a contestar, no quería que se hiciese ideas equivocadas.
-No lo sabia- suspiro- a ti que te pasa… no te puede gustar una mujer normal…- parecía mas calmada.
-Al parecer no. Veras, el test de embarazo a fallado y…
-Pues que se haga otro- me corto Bella.
-Se ha hecho cinco, todos han fallado- le dije, la oí tragar aire y la línea quedo en silencio.
-Dame un minuto y te paso a Carlisle- respondió mi amiga al poco.
-Espero- respondí nervioso.
-¿Qué pasa Jacob?- me dijo el medico unos segundos después.
-Mi mujer es posible que este embarazada pero los test fallan, no estamos seguros. Su madre era una loba y su padre un hibrido, nació a los cuatro meses de haber sido concebida y el parto fue difícil.- solté de carrerilla y espere a que asimilase la información.
-Esta bien Jacob, os ayudare. Pero te advierto que la única experiencia que tengo en esto es la de Bella y ya sabes lo que paso…- contesto Carlisle.
-Lo se, gracias Carlisle- conteste sinceramente.
-¿Cuánto tardareis en llegar?- pregunto el matasanos.
No me hacia mucha gracia meter a Tala en una casa llena de vampiros, la verdad, no es que pensase que le harían daño. Sabía que no, pero no sabía como podía reaccionar Tala a esa experiencia en su estado. Llevarla lejos de su hogar, su familia y aterrorizada como estaba… no me parecía lo mejor.
-¿Hay algún problema Jacob?- me pregunto el vampiro al ver que no contestaba.
-En realidad esperaba que tu pudieses venir aquí, si no me equivoco aun tienes el equipo necesario en tu casa de Forks…- Sabia que lo habían conservado para hacerle pruebas a Ness durante su crecimiento y la verdad tal y como se fueron dudaba que le hubiese dado tiempo de llevárselo.
-Pero el tratado…- respondió Carlisle confuso.
-Queda restaurado, podéis volver cuando queráis, con las mismas condiciones de antes.- Esperaba que Sam me apoyase en esto, a fin de cuentas el tratado había funcionado durante mas de un siglo…
-¿Todos? Estas seguro Jake- dijo dubitativo.
-Si, estoy seguro. ¿Cuándo llegareis?- pregunte ansioso.
-Tengo que organizar algunas cosas… puedo adelantarme un poco… ¿te parece bien mañana al mediodía?- aun había una nota de duda en su voz.
-Perfecto. ¿Necesitas que prepare algo aquí?- mejor que estuviésemos preparados.
-Solo abre la casa, llevare a Jasper con migo, el se encargara del resto. Nos vemos mañana entonces.- se despidió.
-Hasta mañana entonces- colgué el teléfono.
Tala seguía acurrucada en los brazos de mi padre, llorando, me acerque y la acune en los míos. Entendía que Carlisle hubiese elegido a Jasper, el seria capaz de calmar los ánimos si pasaba algo...
-Tranquila mi amor, lo solucionaremos- susurre en el oído de la mujer de mi vida.
