Capitulo 36
-¡Nahuel ahora no!- exclamó Carlisle saliendo al patio trasero con un montón de ropa en sus brazos.- Toma Jake, es de Emmet así que supongo que te valdrá.
-Me queréis contar que esta pasando aquí- dije cogiendo la ropa que me ofrecía y empezando a vestirme.
-Luego Jake- me contesto el vampiro.
-No, ni hablar, si mi mujer esta en peligro tengo derecho a saberlo.- dije con determinación.
-Olvidaba lo cabezota que puedes llegar a ser.- dijo Carlisle con una sonrisa amable.- ¿Te acuerdas de la historia de Nahuel?
-Vagamente- respondí.
-Déjame a mi- pidió el hibrido- Vampiro psicópata con delirios de grandeza dispuesto a crear una raza superior.- asentí.
-Los Vulturi querían ajusticiarlo, ¿verdad?- dije haciendo memoria.
-Querían, pero cuando Jonathan les hablo de sus "investigaciones" ellos decidieron que podían serles útiles. Los híbridos carecemos de las limitaciones de los vampiros, además las mujeres pueden alimentarse sin matar ni trasformar ya que no son venenosas lo que las convierte en una fuente inagotable de alimento algo así como una copa de trasvase. Es menos llamativo si no tienen que dejar una estela de cadáveres a su paso.- mire a Carlisle y Nahuel todavía incrédulo por las palabras de este ultimo.
-Me estáis tomando el pelo ¿no?- veía en sus caras que no, pero aun así tenia que preguntarlo.
-Me temo que no Jake- dijo el vampiro.
-Imagínate lo que le harían, ella ya es toda una rareza en si misma y además esta embarazada. Las hibridas que tienen no han podido reproducirse.- aseguro Nahuel.
-¿Cuánto hace que lo sabéis?- Pregunte.
-Lo de los Vulturi hace unos meses, Nahuel vino a avisarnos, por seguridad, lo de Tala nos lo dijo Renesme a su regreso.- nada mas oír las palabras del vampiro recordé que se lo había contado a alguien mas.
-No es la única que lo sabe, llamamos a los irlandeses.- dije alarmado.
-Tranquilo, hemos hablado con ellos, nos dieron su palabra, no dirán nada.- Dijo Carlisle.
-¿Eso debería tranquilizarme? ¿La palabra de unos chupasangres?- conteste sin pensar- No me refería a la vuestra…- intente arreglarlo.
-Tranquilo Jake, lo se, te entiendo, nosotros también estamos preocupados por Renesme.- susurro el medico.
Y yo que pensaba que mi mayor problema iba a ser convencer a Tala de que un bebe era un regalo, no quería ni imaginar que le iban ha hacer los italianos si le echaban el guante encima. Un escalofrío recorrió mi espalda. Aun recordaba nuestro ultimo enfrentamiento, tuvimos suerte de solucionarlo pacíficamente, una lucha habría implicado muchas bajas, demasiadas.
-Tala no debe saberlo.- conociéndola se iría para evitar que la protegiéramos.
-Nosotros podemos ocultárselo, pero ¿y tu?- Pregunto Edward saliendo por la puerta- Se lo del vinculo.
-¿Qué vinculo?- pregunto Nahuel mirándonos alternativamente.
Maldita sea, si no hubiese hecho ese rito celta ahora podría mantenerla a salvo.
-Al parecer no soy el único capaz de leerle la mente al lobo- contesto Edward.- Sabe que te pasa algo ha notado que te alterabas. La he convencido de que era mejor que viniese yo a ver que pasaba, Jasper la esta calmando- Dijo Edward contestando a mi pregunta mental.
-¿Por qué no debe saberlo?- Pregunto esta vez Carlisle.
-Tala se iría para evitar ponernos en peligro, hasta es probable que se entregase si creyese que con eso iba a protegernos.- Respondí monocordemente.
-Mi hija no huiría- afirmo Nahuel adoptando una posición de ataque.
-Solo hace una hora que la conoces y ya crees saber como es… ja, te recuerdo que yo llevo viviendo con ella mas de un año, además yo no he dicho nada de huir.- conteste echándome a temblar por la rabia.
-Esta bien chicos calmaos, peleando entre nosotros no solucionaremos nada.- dijo Carlisle sujetándonos por los hombros.
-No creo que a Tala le haga mucha ilusión ver como os despedazáis el uno al otro- Colaboro Edward.
Me relaje automáticamente, le había dicho que no atacaría a su padre. Vi como Nahuel adoptaba una postura normal, desde luego Edward sabía tocarnos la fibra.
-Lo siento- dijo el hibrido- son muchas cosas para asimilar en muy poco tiempo.
-Dímelo a mí- murmure.
-¿En serio crees que se iría?- me pregunto Nahuel.
-No lo creo, lo se- afirme.
-Lo cual nos lleva de vuelta a mi primera pregunta, ¿serás capaz de ocultárselo?- volvió a preguntar Edward.
-Que remedio- dije pensando en como hacerlo. Quizás de momento podría achacarlo al miedo por el embarazo…
-Es una buena idea pero no durara, no mucho al menos.- dijo el lector de mentes.
-Ya veré como lo hago luego- le conteste.
-Bueno, menos es nada- afirmo el encogiéndose de hombros.
-Seria mejor que entrásemos, aunque tengo bastante claro que esta embarazada me gustaría hacerle una pruebas para confirmarlo y ver como va todo.- Como no, Carlisle siempre tan profesional.
Oí, a Edward disimular una carcajada. Lo mire extrañado.
-Si oyeses lo que yo oigo también te reirías- dijo el vampiro mirándome.
No pude evitar sonreír, en fin al menos este cambio de humor en mi relajaría a Tala. Entramos en la casa y Edward nos guío al comedor. Ella estaba recostada en el sofá, parecía que estaba dormida. Jasper estaba sentado en el suelo frente a ella, observándola. Se levanto de un salto al vernos entrar.
-Lo siento, ella estaba muy nerviosa… es muy fuerte… creo que me he pasado calmándola.- dijo avergonzado.
-Quizás sea mejor así- respondí acercándome al sofá y levantándola para sentarme y apoyarla en mí regazo.
-¿Cuánto tardara en despertar?- pregunto Nahuel.
-La verdad… es que… no lo se- reí al ver el apuro que estaba pasando Jasper.
-No te preocupes mas, si quieres la despierto ahora mismo- dije divertido mientras acariciaba el cabello de la mujer, le había crecido mucho en los últimos meses y me encantaba enredar mis dedos en el.
-No se si quiero ver tu método de despertarla- dijo Edward suspicaz.
Supuse que mis anteriores pensamientos le dieron lugar a equivoco. Solté una carcajada.
-No es lo que crees- conteste entre risas.
-Es un poco bipolar ¿no?- pregunto mi suegro señalándome con el pulgar.
-En realidad lo esta haciendo para enmascarar un poco lo que siente- contesto Edward mirándome admirado- Vaya no esta nada mal viniendo de un perro- contesto sonriendo.
-Ja, conste que no me ofendo porque soy un perro feliz en lugar de un chupasangre frustrado- echaba de menos las pullas con los Cullen, en especial con la rubia…
-No te preocupes ella estará encantada de rememorar viejos tiempos, de hecho creo que ha estado practicando- dijo riendo y yo le seguí la broma.
Ya me imaginaba a Rosalie delante del espejo practicando sus mejores poses de despecho y sus chistes feministas que la mitad de las veces ofendían más a su propio marido que a mi mismo. Tendría que desempolvar mis chistes de rubias… Mis pensamientos solo consiguieron que Edward riese con más ganas.
-Jasper, estoy deseando que llegue Rosalie, no sabes lo que nos vamos a reír, pobre Emmet- dijo el vampiro a su hermano entre carcajadas y señalándome con el pulgar.
-Chicos por favor no quiero pasarme el día intentando disuadir a Rosalie de que no os arranque la cabeza- dijo Carlisle divertido.
Lo cual provoco que todos nos echásemos a reír, todos excepto Nahuel que nos miraba asombrado.
-Espera a que Rosalie y Emmet lleguen y lo entenderás- le dijo Edward supuse que contestando a sus pensamientos.
Cuando pasados unos minutos las risas decrecieron me di cuenta de que Tala se había despertado y nos miraba aun más asombrada que su padre si es que eso era posible.
-Hola dormilona, voy a tener que hacer algo con eso de que te duermas siempre en casa de nuestros amigos- dije besándole la punta de la nariz.
Vi como ella se ponía colorada al instante y escondía la cara entre las manos de pura vergüenza. Vale eso no había sido muy justo, pero desde luego era una visión encantadora con sus mejillas arreboladas.
-Lo siento, no suelo hacerlo, de verdad- murmuro apurada.
-Oh, no en realidad a sido culpa mía… quería calmarte y sin querer me pase un poco con la dosis, lo siento- como no el bueno de Jasper aguando la diversión, ¿porque tenia que ser tan fastidiosamente sincero?
-¿Tu lo sabias?- dijo Tala golpeándome el hombro.
-¿Yo? No, que va- dije riendo.
-A esto podemos jugar los dos, ya veras cuando te pille.- y me miro directamente con una sonrisa maliciosa dibujada en sus labios.
-Eso Jasper ya veras cuando te pille- le dije al vampiro.
-Eh, con el no te metas, me cae bien- y me volvió a golpear el hombro.
-Le caigo bien- dijo triunfalmente Jasper provocando las risas de todos.
Al menos habíamos logrado cambiar el ambiente de tétrico a relajado. Sin duda ya era mucho pensé mirando a mi alrededor y vi como Edward hacia un pequeño asentimiento con la cabeza.
-Bueno ahora que hemos acabado de reírnos ¿que tal si nos ponemos a trabajar?- dijo Carlisle pasados unos minutos- Chicos podríais ir limpiando un poco todo esto, yo iré con Tala arriba a hacerle unas pruebas, tranquila no te haré daño- le dijo cogiéndola de la mano para calmarla y guiarla hacia las escaleras.
