Capitulo 44

Tala POV

-Entremos- sugerí.

No sabia que había pasado pero mejor ponernos a cubierto antes de que alguno de los dos recuperase su mal humor y pudiesen hacer algo que nos expusiera. Sin duda había estado cerca, pero por alguna razón ambos habían recuperado el control como por arte de magia. Quizás Jasper andaba cerca… Bueno daba igual. Saque la lleve y abrí la puerta lateral del taller haciéndome a un lado para que pasasen delante mío, en cuanto lo hicieron cerré mientras Jake encendía las luces.

-No vuelvas a cogerme así- le dije a Nahuel- o te arrancare los brazos…-Oí a Jake carraspear disimulando una risa- Eso también va por ti "OH gran macho Alfa"- dije girándome hacia el- no creo que mi padre me quiera hacer daño.

-¡Desde luego que no!- exclamo el interpelado claramente ofendido.

-Pues eso, rebajar un pelín la testosterona si no queréis que os fría a leches.- Me fui directa a la oficina.

Tenia el estomago bastante revuelto por culpa del obligado desayuno y necesitaba un par de minutos a solas para relajarme. Odiaba tener que hablarle así a Jake, pero con lo sobreprotector que era o le marcaba los limites desde ya o no iba a poder hacerlo nunca. Lo ultimo que me apetecía era ver como se peleaba a muerte con el hibrido, como buen lobo era territorial y yo era su territorio. No pude evitar sonreír al pensar en como parecía siempre dispuesto a luchar por mi, sinceramente que mujer no se sentiría alagada ante tales muestras de devoción.

-¿Esta enfadada?- oí como le preguntaba Nahuel a Jake.

-Se le pasara, solo dale unos minutos- respondió este último.

Me prepare un te con la esperanza de que asentase mi maltrecho estomago, no tenia ningunas ganas de ponerme en evidencia ni de demostrar debilidad expulsando el desayuno. Uf, esperaba poder contenerme, no quería ni pensar en la actitud de Jake si no lograba contenerme, eso por no mencionar como podía reaccionar mi padre… que raro… ahora tenia un padre.

En fin visto el éxito de los "buenos días" que se habían prodigado ambos hombres y contando que los chicos estarían al caer y no contaba con un resultado mucho mejor, seria mejor que pensase y rápido en algo que me permitiese trabajar y mantener a Nahuel alejado de la zona de peligro…

Recambios, eso era iría a recoger yo misma los recambios que hacían falta para el taller. Nahuel podría acompañarme y así cumpliría mi promesa de pasar el día juntos sin poner en peligro la integridad física de nadie. Me acabe el te y salí de la oficina mas animada con mi nuevo plan.

-Iré a recoger los recambios que le encargamos a Pitt- anuncie a los dos hombres.

-No vas a conducir- afirmo Jake cruzándose de brazos.

-No pesaba hacerlo- afirme lanzándole las llaves a Nahuel- tu conduces.

-Esto… veras…- Tartamudeo tras coger las llaves al vuelo.

-¿Que?- pregunte exasperada, los chicos llegarían en cualquier momentos solo quería sacarlo de allí antes de que eso pasase.

-No se conducir- murmuro.

-¿Cómo?- pregunte incrédula.

-Bueno que quieres me críe en la selva y allí no hacen falta coches- dijo visiblemente ofendido.

Mi gozo en un pozo. ¿Y ahora que iba a hacer?

-Bueno tiene lógica, siempre puedes aprender, no es difícil- dijo Jake supuse que intentando infundirle ánimos.

-Esta bien, yo te enseño, vamos- podía llevarlo al descampado que estaba a dos calles, no era tan lejos como tenia pensado pero valdría…

-No vas a conducir- repitió Jake.

-Oh por dios, dame un poco de tregua ¿quieres?, solo busco una forma de sacarlo de aquí antes de que lleguen los chicos y hagan sushi de hibrido con el.

-Te dije que lo evitaría.- afirmo Jake enfurruñado.

-Si claro, apenas si puedes controlarte tu mismo…- frene mi ditraba cuando note su sufrimiento.- ¡Oh Jake, lo siento!- dije acercándome para abrazarlo- soy idiota, perdona estoy nerviosa y de mala leche, yo… yo… soy idiota, lo siento.- Para mi alivio Jake me acogió entre sus brazos.

-Si se me permite, no creo que seas idiota, de hecho me halaga que intentes protegerme.- dijo Nahuel interrumpiendo el momento.- Pero no lo necesito- vale el idiota era el.

Ese hombre me sacaba de quicio y por como note tensarse a Jake entre mis brazos deduje que no era la única a la que le pasaba. Alce la vista para encontrarme con los ojos de Jake que me miraban con la misma expresión de asombro y fastidio que supuse que había en los míos. Suspire hastiada mientras me separaba de los brazos de mi marido, que iba a hacer con mi padre…

-Café- murmuro Jake en mi oído mientras depositaba un beso en mi cuello antes de soltarme sin ganas.

-Vamos, te invito a un café y charlamos- le dije a Nahuel, dirigiéndome hacia la puerta.

Eso le daría tiempo a Jake de aleccionar a los chicos y recaudar la suficiente paciencia para afrontar el día. Mire por encima de mi hombro para comprobar que me seguía, así era.

-¿Dónde vamos?- me pregunto Nahuel nada mas salir del taller.

-A la cafetería de la esquina, no es Starbucks pero hacen un buen café.- Le respondí.

-¿Vas mucho?- pregunto.

-Cada día, no perdono al menos un buen café al día, a veces comemos allí, cocinan bien y es económico.

-¿Te preocupa el dinero?- pregunto extrañado.

-¿A quien no?- me limite a responderle.

-Si necesitas dinero, yo tengo y te puedo dar- no pude evitar sonreír ante el tópico.

-Prefiero ganármelo.- respondí.

- Orgullosa, eso esta bien, me gusta.- dijo Nahuel con una sonrisa en los labios.

-Es aquí- dije abriendo la puerta de la cafetería.

Se adelanto para hacer que pasase yo primero, acepte la cortesía y me dirigí hacia el fondo del local donde estaba la mesa que siempre ocupaba con Jake y los chicos. Nos gustaba poder controlar el resto del local a la vez que teníamos nuestras espaladas a cubierto, eran instintos básicos de supervivencia. Se cerco a apartar una silla para que pudiese sentarme. Eso no lo había aprendido en la jungla de la que decía provenir. Me senté y cogi la carta, no tenía hambre pero estaba nerviosa y necesitaba hacer algo con las manos.

-Hola Tala- me saludo alguien.

Levante la cabeza para ver quien era. Oh no, Mike Newton.

-Hoy vienes sola, ¿quieres compañía?- pregunto haciendo ademán de sentarse.

-No estoy sola- dije señalando a mi padre al cual Mike había ignorado deliberadamente.

-Oh perdona no te había visto- si, claro…- soy Mike Newton ¿y tu eres?- dijo extendiendo la mano para ofrecérsela a Nahuel.

Mi padre la miro con cara de pocos amigos y luego le lanzo una mirada que hubiese hecho que cualquier adulto con dos dedos de frente se mease en los pantalones. Por desgracia Mike no tenía dos dedos de frente y solo se limito a apartar la mano.

-El es Nahuel- dije intentando relajar el ambiente.

-Nahuel, eh, no eres de la reserva- afirmo ladeando la cabeza para observarlo.

Ja si creyese que lo era ni siquiera se habría acercado, después de todo no era tan tonto. Aunque claro vista la cara de mi padre en ese preciso momento... Parecía que quería lanzarse a su cuello y no precisamente para darle un abrazo amistoso. Un escalofrío recorrió mi espalda. Esto no pintaba bien. ¿Que tenia Mike que era capaz de cabrear a todo hombre que me importaba?

Volvió a ignorar a Nahuel y centro su atención otra vez en mi.

-Oye Tala, porque no almorzamos juntos, te llevare a un sitio que esta mucho mejor que este cafetucho, si quieres voy a por el Bentley y te recojo aquí en 15 minutos ¿te parece?- me pregunto esperanzado.

Que parte del NO era la que no entendía este tío.

-Ella esta aquí conmigo y no creo que sea de buena educación invitar a almorzar a la mujer de otro hombre- le respondió Nahuel haciendo un alarde de autocontrol.

Estaba sorprendida cualquiera de los chicos ya le habría partido la cara a estas alturas. Me quede lívida al ver que Jake entraba en ese momento por la puerta… mierda…

-¿Mujer?, Tala ¿es tu marido?- pregunto Mike sorprendido.

-No imbécil, ese soy yo- respondió Jake justo antes de asestarle un puñetazo que lo lanzo al suelo.

Note como unos brazos me alzaban y me apartaban de la pelea. Mire por encima del hombro de mi rescatador, por suerte Mike tubo el buen juicio de no levantarse del suelo.

-¿Se podía?- Me pregunto Nahuel que aun me tenia firmemente agarrada, señalando al desmadejado Mike.

Me deshice de sus brazos para lanzarme hacia Jake que había comenzado a temblar, le abrace por la espalda y le susurre al oído con la intención de calmarlo.

-Ya Jake, aquí no, no vale la pena.- Se giro y me abrazo.

Había pasado el peligro.