Capitulo 50
Tala POV
Me despedí de Jake al principio del camino alegando que si me acompañaba hasta la puerta le tocaría entrar y se entretendría demasiado, además me apetecería andar y el paseo no era tan largo. Me costo horrores ir a paso normal hasta que el coche se perdió de vista. Cuando estuve segura que ya no podía verme salí cogiendo dirección a la casa de los Cullen.
La puerta se abrió segundos antes de que tocase el picaporte y me lance a los brazos del vampiro que me abrió sin molestarme siquiera en ver quien era, note como sus brazos me alzaban justo antes de arrancar en llanto.
-Alice te vio llegar- contesto Jasper contra mi oído a la vez que notaba como una profunda calma me inundaba.
-¿Esta bien?- pregunto Alice a sus espaldas.
Alce la vista del pecho de mi protector para ver a los cinco vampiros y a los dos híbridos mirarme con cara de preocupación. Un millón de imágenes cruzaron mi mente recordando el calvario y la culpa de los días anteriores.
-Pero no lo hiciste- me dijo Edward- eso es lo importante.- se giro hacia su familia para explicar a que se refería- Casi se come a Jake.
Vi como algunos de los presente ponían cara de asco al pensar en la sangre de un hombre lobo.
-Te dije que pasaría- dijo Carlisle acercándose y cociéndome de los brazos de Jasper.- Puedes enmascararlo.- le pregunto al vampiro. Este se limito a asentir.- Vamos pequeña- susurro junto a mi oído.
Me llevo hasta el salón y me recostó en el sofá, yo todavía no era capaz de dejar de llorar y los veía a través de mis lágrimas.
-No entiendo porque Jake no quiere considerar la posibilidad de que te alimentes de sangre, con Ness nunca puso problemas- murmuro Bella.
-¡Bella!- la reprendió Esme.
-Porque no se lo ha contado. – respondió Edward.
-Hablare con el - dijo mi padre con determinación.
-¡Noooo!- grite.
-Desde luego nadie puede negar que es hija tuya- dijo Emmet dándole un codazo a Nahuel.
Este último se limito a gruñir, pero aprecie el gesto de Emmet para intentar aligerar el ambiente, era increíble que un ser tan grande e imponente fuese tan tierno, entendía porque Rosalie lo amaba tanto.
Vi a Edward sonreír y asentir con la cabeza.
-Déjame verlo- me pidió Carlisle levantando mi blusa para dejara la vista mi prominente barriga.
Me concentre en deshacer el hechizo de enmascaramiento que había utilizado para cubrir mi maltrecha tripa. Oí como a alguien se le escapaba un gemido tras ver mi amoratado vientre.
-No pinta bien- se limito a decir Carlisle.
-Tiene peor pinta que el de Bella- constato Rosalie.
-No se como logras ponerte en pie- me dijo Bella con admiración.
-No deberías esforzarte tanto, no puede ser bueno ¿verdad Carlisle?- pregunto Esme a su marido.
-No, la verdad es que a estas alturas y visto como están las cosas ni siquiera deberías moverte.- me dijo Carlisle en tono amonestador.- Emmet, Edward ir arriba y bajar el ecógrafo y el resto del equipo. Jasper ¿Cómo lo llevas?
-Bien, pero necesito contacto- se limito a decir este ultimo con cara seria.
Jasper se encargaba de cubrir mis emociones por mi para que Jake no las notase, era un alivio que alguien me echase una mano, ya que había veces que mis defensas caían, el vinculo no era tan estupendo como aseguraban las historias de mi abuela. Carlisle se aparto para dejarle espacio suficiente a Jasper que se sentó en el sofá y puso mi cabeza sobre sus rodillas mientras me acariciaba la frente. Su contacto era tranquilizador y nos ayudaba a los dos a poder mantener mis emociones a raya. Pensé en la cara de Jake si me viese apoyada así en el vampiro.
-¿Puedes intentar no dificultarlo mas?- pregunto Jasper junto a mi oído.
-Perdón- murmure.
-Te haré un cacao caliente- dijo Esme dirección a la cocina.
Por suerte no había visto la cara de asco que debí poner, últimamente la comida volvía a darme machismo asco y apenas si podía conseguir tragarla, el zumo de tomate y el batido o ponche de leche y huevos era lo único que podía tomar sin la necesidad imperiosa de vomitarlo acto seguido.
-Mama, zumo, ponche o batido- grito Edward bajando las escaleras cargado con un maletín y varios cables.
-Oh, perdón, ya voy- contesto la pobre Esme apenada por su torpeza. "Gracias" pensé dirigiéndome a Edward.
Quince minutos después Carlisle había terminado con mi revisión solo le quedaban los análisis de sangre, pero para eso iría a su estudio, como siempre.
-¿Y bien?- pregunte.
-Te ha roto otra costilla- contesto.
-Lo suponía, esta mañana me dio una patada tremenda.- apunte, recordando la expresión ilusionada de Jake al notar moverse a nuestro hijo.
-No entiendo como el imbécil de tu marido no se ha dado cuenta todavía de lo que te pasa- refunfuño Nahuel masajeando mis tobillos.
Se había sentado al otro lado del sofá y había puesto mis piernas sobre su regazo para masajearlas y calmar los calambres que últimamente eran mas frecuentes. Rosalie estaba sentada enfrente de mí en el suelo y limpiaba con sumo cuidado mi vientre de los restos del gel de la ecografía con un paño húmedo. El frescor del paño aliviaba el dolor de los moratones. Me ofendió el comentario de mi padre, a fin de cuentas yo le ocultaba todo a Jake, así que era normal que no lo supiese. Esme me acerco otra vez la pajita a los labios intentando hacer beber mas batido, obedecí, demasiados vampiros para mi sola.
-Deberías decírselo- me dijo Edward.
-No- respondí tercamente.
-Alguien debería hacerlo- murmuro Rosalie casi avergonzada por su afirmación.
-No podemos se lo hemos prometido- dijo Bella- querrá quitárselo.
-Tenéis muy poca fe en el lobo- volvió a murmurar Rosalie- querrá protegerla, si, pero no como creéis, necesita que la cuiden y el no puede hacerlo si no sabe que es lo que esta pasando.
Varias miradas sorprendidas se voltearon hacia la rubia vampira.
-¿Qué?- pregunto levantándose y yendo hacia la cocina, supuse que a limpiar el paño.
-Al final voy a pensar que te gusta, ¿debería ponerme celoso?- le pregunto Emmet, haciéndola emitir un gruñido que daba miedo.
-Rose tiene razón- me dijo Ness ocupando el puesto de su tía.- Jake te ama y querrá lo mejor para ti… y para el bebe.- añadió esto ultimo con menos convicción.
-Prometimos guardarle el secreto y eso haremos, ¿lo entiendes jovencita?- la amonesto Edward.
-Si papa- respondió Ness cabizbaja.
-Cambiando de tema- tenemos que cubrir tu coartada- dijo Alice sentándose en la mesita de café que había frente al sofá con un enorme cuaderno de dibujo en sus manos.- Así que empieza describirme la casa de tus sueños- su expresión risueña era de agradecer entre tatas caras serias.
- Azul, con un pequeño mirador en el salón, tiene que tener espacio para la silla de Billy, a ras de suelo, para facilitarle la entrada, un baño amplio con una bañera grande o una ducha grande- dije recordando la insinuante petición de Jake, oí como Edward carraspeaba- perdón- murmure.
-¿Y que mas?- pregunto Alice ignorando a su hermano deliberadamente.
-Armarios empotrados, un porche, pero trasero, grandes ventanas para aprovechar la luz natural…
-Ni se te ocurra Edward habíamos decidido que de esto me encargaba yo- dijo Alice señalando hacia su hermano con la punta del lápiz y haciendo un mohín.
-Pero yo la veo y tu no- respondió este ignorándola y cogiendo otro cuaderno de un escritorio cercano- solo quiero ayudar, tu te llevas el merito- dijo intentando aplacar a la diminuta vampira.
-Esta bien- claudico esta última- ¿por donde íbamos?
-Habitaciones- murmuro Edward que se llevo una mirada fulminante de Alice.
-Amplia, no se- dije imaginando la habitación que quería compartir con Jake.
-Tiene otro pequeño mirador, ves así- le iba mostrando Edward a Alice a medida que iba dibujando la imagen de mi mente.- No queda en la parte trasera de la casa, si justo ahí, hay un armario en ese lado, no empotrado, ¿ves?, eso, la otra habitación queda justo delante, si así, orientada hacia la casa de Billy, ahí va la cocina… ¿y el baño?- me pregunto alzando la cabeza de ambos cuadernos, me pare a imaginar como seria, no lo había pensado- em, esta bien, veamos cuadrado, al final una ducha ¿eh?- pregunto sonriendo- Pues en principio creo que ya esta- dijo alzando el dibujo para que lo viese, increíble, era tal y como imaginaba.
-Pues si que eres útil la verdad- dijo Alice- pero, porque solo dos habitaciones serian mejor tres y dos baños, así tendrías bañera- dijo guiñándome un ojo y levantando nuevamente el cuaderno para que observase sus mejoras.
-¿No se saldrá del presupuesto?- pregunte azorada, la verdad es que los añadidos que había hecho me gustaban, mucho.
-No, que va- se apresuro a contestar Edward mirando a Alice y a mi padre alternativamente.
Tenía la sensación de que me estaba perdiendo algo, pero estaba tan cansada que preferí no pensar en ello. Los parpados me pesaban tremendamente y el sueño se apodero de mi instantáneamente, debía ser cosa de Jasper, a veces me hacia dormir.
