Ivamos de camino al campo de fútbol. Caminando, oímos el ruido de una ventana desplazándose de lado a lado. Miré para ariba y vi que un chico nos estaba observando desde allí. Me quedé en plan, ¿Qué hace este tío espiandonos? Seguimos el camino y él aun seguía mirando. Agg, me estaba poniendo de los nervios y como yo soy una chica que no se reserva sus palabras le dije:
- Eh tú, ¿Se puede saber que narices estás mirando? ¿Tenemos monos en la cara o algo?
- Sí, si que los teneis, os ocupan monos por toda la cara.
- ¡Pues no nos los espantes, feo!
Mi prima parece que se sintió aludida por lo que le dije a ese chico que ensegida saltó
- ¡Paula, deja a Axel en paz!
Me quedé impactada, le estaba defendiendo a él en vez de a mí ¡Que soy su prima! Encima se sabía su nombre, eso no me gustaba ni un pelo.. -.-
- ¿Y tú de qué narices conoces a este?
- Es un amigo que tengo desde pequeña, se llama Axel.
Enseguida bajó desde la ventana de un enorme salto hasta la calle.
- Así es, me llamo Axel, encantado.
No me quedaban palabras, aún estaba pensando en el salto que había dado para bajar.
- Ho.. ho.. hola, yo soy Pa.. pa.. ¡Paula! Encantada ^^
A mi prima se le puso una enorme sonrisa en la cara, nose porque..
- Bueno que, ¿Vamos a jugar hoy o mañana? Saltó mi hermano.
- Austin porfavor, no interrumpas este momento.. *Le dije intentando no mover los labios para disimular*
- Axel, ¿Te vienes con nosotras? Le dije con carita de ángel.
- Prima, ya habiamos quedado con él, bueno había quedado yo ya que tú todavía no lo conocías..
- Ah prima, me encanta que me ocultes que viven tios ta buenos en mi ciudad y que yo ni siquiera lo sepa, me encanta.
Axel se me quedó con cara de ¿Y esta de dónde viene? o_o Me dí cuenta de que lo había dicho demasiado fuerte y que él se había enterado. Intente hacerlo posible para evitar aquella situación tan.. agobiante. Me puse a cantar mi canción preferida *La ramona pechugona es la mas gorda de mi pueblo, Ramona, te quiero.. (8)* y empecé a dar saltos.
Y bueno, pues eso, después de que se hubieran quedado media hora con cara de espanto seguimos el camino.
