Hello chics MIL gracias Tanto para las que agregaron las historia a favoritas como para ls que me dieron su opinión! Mil gracias les recuerdo que solo la historia es mía, los personajes pertenecen a Suzanne Collins espero sea de su agrado allí les va. 10.000 Gracias
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-mucho gusto, señora Everdeen, es un placer conocerla- le tendí mi mano, pero la señora no dejaba de examinar mi rostro, como si buscara algo en el.
-hola, un placer para mí también- reacciono- eres ¿Mellark?-sonrió- ¿eres hijo de Robert Mellark?- pregunto mirándome con curiosidad.
Peeta PDV
-sí, el es mi padre ¿usted lo conoce?-mi curiosidad estaba totalmente despierta.
-si…. Bueno lo conocía, estudiamos juntos en realidad- la señora Everdeen volvió a inspeccionar mi rostro, pero esta vez estaba sonriendo- eres idéntico a él, es increíble su parecido, la única diferencia que consigo es el tono de su cabello.
-gracias, la verdad nos dicen eso muy a menudo. Si lo desea le puedo decir a mi papa que usted pregunto por el- bueno quizás después de todo no fue tan mala idea venir a casa de Katniss
-no te preocupes- respondió girándose para atender la cocina- no es necesario, quizás el no me recuerde
-yo no sabía nada de esto, lo juro- susurro bajito Katniss
-¿ya terminaron la tarea? Si quieres puedes quedarte a cenar ya que tendremos un puesto libre en nuestra mesa
-¿y papa?
-el… no vendrá tuvo que realizar un viaje de emergencia, por lo del bufete- sonrió, pero esa sonrisa daba terror-ya sabes un nuevo caso.
-pero si la otra noche apenas estaba saliendo de uno, ¿Cómo es que ya está metido en otro?- Katniss comenzaba a enojarse, lo sabía por lo apretado que tenía sus puños, di un paso en su dirección, con mi mano acaricie su brazo y aunque me sintiera un poco incomodo por presenciar esta situación, lo mejor era que se calmara.
-no lo sé, si tanto quieres hablar con el escríbele una carta, un correo, un mensaje de texto o mejor aun llámalo y averígualo. Ahora te agradecería que me ayudaras con la mesa.
Katniss PDV
-lamento que presenciaras lo de hace unas horas-me disculpe totalmente apenada por haber permitido que Peeta observara la discusión entre mi madre y yo.
-no lo lamentes preciosa, son cosas que pasan y se escapan de nuestras manos- justifico mientras abría la puerta trasera de su coche para dejar su bolso- además tu madre es muy simpática, ella dice que me parezco a mi padre, pero en realidad ustedes dos son idénticas.
-no lo digas muy duro, si te escucha pegara el grito al cielo
-quizás las cosas no sean así, tal vez tú también eres un poco dura y exigente con ella.- respondió guardando un mechón de cabello que se había escapado de mi cintillo
-¿yo?-bufe, esto era el colmo -tú estabas allí, tu viste como me respondió por solo preguntar por mi padre- puntualice cruzándose de brazos.- no la defiendas
-créeme que no lo hago, con ninguna de las dos- lo mire sorprendida- ella tiene su punto de vista y tu el tuyo además quien soy yo para meterme en esos problemas familiares
-es fácil caer en los encantos de mi madre créeme, hasta con Rue paso eso, todo aquel que la conoce termina prefiriéndola a ella- Peeta que se había recostado en el auto me atrajo un poco hacia él, me dejo un pequeño besito y volvió a alejarse
- Katniss no digas eso, con todos sus defectos es tu mama, no cualquier chica pesada del instituto- volvió de besarme, cuando pensaba llevar mis manos a su cabello se alejo nuevamente- de donde creas que se conozcan
-¿ah?- a estas alturas ya me había perdido en la conversación.
-tu mama y mi papa, de donde crees que se conozcan
-del instituto, bueno eso fue lo que dijo mi madre cuando le preguntaste.
-si lo sé, pero no te resulto un poco extraña su actitud- definitivamente no sabía a donde quería llegar Mellark con esto- no sé yo aun tengo mis dudas con respecto a eso, lo rectifico fue algo incomodo y extraño.
-de ser incomodo claro que lo fue- suspire- aunque me duela decirlo, ya está oscureciendo lo que quiere decir que es tarde y a excepción de que te quieras quedar a dormir en mi casa, te recomiendo que vayas tomando camino
-mmm- beso mi frente- aunque me encantaría quedarme, porque reconozco que ayer me costó mucho dormir, creo que tienes razón, lo mejor será que me marche-beso mi nariz en señal de despedida, solo que no me aleje disfrutaba tener estas conversaciones con mi chico del pan.
-y por qué te costo tanto dormir?-pregunte coqueta acercándome si se podía más a él. La verdad no estaba en mi ser así, de hecho nunca me imagine ser así de muñeca pero Peeta sacaba eso de mi y sinceramente me encantaba que él me viera de ese modo.
-pues- poso sus manos en mi cadera- extrañe a cierta morena dueña de unos espectaculares ojos grises y de unos deliciosos labios
-¿cierta morena eh?, ¿la conozco?
-puede que sí, bueno estoy totalmente seguro de que si la has visto en el instituto, es muy pero muy difícil que pase desapercibida, es una mujer súper hermosa.
No respondí, me había quedado sin palabras y no precisamente porque Mellark hubiese dicho algo que me incomodara, no totalmente lo contrario, estaba fascinada por las cosas que él me había comenzado a decir desde que estuvimos juntos, todos los días me recordaba lo hermosa que según él soy, lo mucho que le gustaba besarme, lo delicado y suave que le parecía mi cabello, ese tipo de cosas. La verdad no tenía ni idea si la mayoría de los hombres después de estar con una chica se comportaban así o si solo le nacía a Peeta hacerlo pero reconozco que estaba desarrollando una especie de dependencia a sus palabras.
-preciosa, paso algo- negué con mi cabeza- ¿Por qué tan callada entonces?
-cosas mías- sonreí- recuerda que cuando llegues a tu casa avisarme- lo rodee con mis brazos y enterré mi cabeza en el espacio existente entre su cuello y clavícula- mándale saludos a tu papa de mi parte, el Cupcake que me envió, estaba delicioso.
-seguro se lo diré, me alegra que te gustara, ahora si preciosa es hora de irme, ahora si es tarde- afirme con un movimiento de cabeza, solté el agarre que tenía alrededor de su cuerpo y me dedique por última vez en el día a saborear esos labios que tanto deseaba.
Aproximadamente diez minutos después de que comenzara nuestra sesión de cariñitos e intentos de despedida Peeta logró marcharse, una vez desapareció del alcance de mi vista me adentre en mi casa, mañana seria un nuevo día además tenía que estudiar para la presentación del primer proyecto de química.
Subí con total parsimonia las escaleras que me conducirían a la parte superior de mi casa, ingrese a mi habitación, como una niña corrí hasta mi cama y me lance en ella enterrando la cabeza en una almohada, hasta este momento no había caído en cuenta de lo mucho que ha pasado en mi vida en tan solo siete meses, la competencia, mis notas las cuales habían mejorado muchísimo por el refuerzo que tenía en química, el aspecto sentimental en mi vida había dado un giro de 360º aunque para que diera ese giro tuve que sacrificar otro aspecto de mi vida que considero….
-Katniss estas dormida?
-no patito ¿Qué ocurre?- pregunte girándome para darle la cara a mi hermana que se asomaba con timidez por la puerta- pasa.
-hazme un lado- demando mientras se acostaba a mi lado- Bien- suspiró- no has notado nada raro estas semanas aquí en la casa?
-¿aquí? No Prim en realidad nada, bueno nada que no sea lo normal ya sabes papa de viaje, mama igual que siempre- suspire- así de simple
-yo creo que… está ocurriendo algo que nuestros padres nos están ocultando-la mire extrañada- si porque fíjate la actitud con la que mama llego hoy, si no le hubiese recordado camino a casa que quizás Peeta estuviese aquí cuando llegásemos, estoy totalmente segura que se hubiera encerrado de una vez en su habitación y con respecto a papa, él está saliendo de viaje mucho más de lo normal.
- estas insinuando que ya la situación no está funcionando para ellos- esa idea había que descartarla desde un principio
-no se Katniss, algo no huele bien por aquí algo no está bien con nuestros papas- finalizo poniéndose de pie nuevamente, paseando por mi habitación
-tranquila, nada malo está pasando, yo creo que son cosas tuyas- cuando volví a fijar mi mirada en mi hermana me di cuenta del sobre que examinaba, trate de relajarme si demostraba demasiado interés en esos papeles incrementaría la curiosidad de mi hermana.
-¿esto es lo que creo que es?
-¿Qué crees que es Prim?-repregunte fijando mi mirada al techo de mi habitación
-no te hagas la desentendida conmigo, ¿son las solicitudes que papa pidió para ti?- asentí ella en cambio bufó-deberías desecharlas si papa ya ni está aquí con qué cara viene a exigirte algo a cambio- antes de que pudiera detenerla Prim ya había introducido su mano dentro del sobre y comenzaba a sacar los papeles que allí se encontraban, respire profundo ahora es que comenzaría la tempestad. Ella ojeo el contenido de los papeles supe que había llegado al punto más importante cuando note que su boca se abría y se volvía a cerrar, sin pronunciar palabra alguna- ¿leíste esto? Katniss de verdad leíste esto.
-sí, ya lo revise- respondí algo apenada
-¡lo revisaste! Esta segura de eso, porque lo que voy leyendo me deja bien claro que papa ya no piensa enviarte a la universidad del estado, Katniss van a envíate fuera del país y tú piensas aceptar así como así, como si se tratara de un paquete.
-Prim, ya por favor te lo suplico, estoy de muy buen humor como para dañarlo con algo como eso sin importancia en absoluto.
-si veo que es tan carente de importancia que tu ya decidiste llenarlas, ¿Cuándo pensabas enviarlas?
-papa… papa me las iba a pedir esta noche.
-no puedo creerlo…. De verdad que no puedo ¿le dijiste a mama? Ella nunca estaría de acuerdo con esto
-¡no! Primrose, necesito no yo te pido que no le digas a nadie de esto, te suplico que este asunto quede entre las dos- creo poder observar como el rostro de mi hermana comenzaba a teñirse de ese rojo que la caracterizaba cuando se enojaba
- a nadie ¿nadie? Lo que quiere decir que estás haciendo esto a espaldas de Peeta, él no lo sabe cierto Katniss- no respondí, solo me limite a pasar mis manos por mi cabello- no sé quien es peor si papa por hacer esto a nuestras espaldas o tu por aceptar todo lo que él te impone como si fueses su discípula, esto es jugar sucio, cuando pretendes decírselo una vez terminen las clases o no espera mejor el día del baile de graduación
-no hace falta tu sarcasmo, no se lo dije a nadie de la familia porque no quería que esto pasara además papa solo busco las mejores universidades, da la mala suerte que todas quedan lejos con respecto a Peeta….- bien este era mi talón de Aquiles- no he encontrado el momento oportuno para decírselo, las cosas han estado muy bien entre los dos y…
- y te da vergüenza decirle a tu novio que eres una total cobarde por aceptar todo lo que te impone el Sr Evedeen sin siquiera considerar el daño que le harás a los demás pues solo la única que sufre eres tu o me equivoco
-Prim no lo veas desde ese punto de vista, yo solo…
-¡ya no me interesa! Haga lo que haga no cambiaras de idea, no entiendo cual es el capricho que tienes por complacer a papa, solo te diré que tienes dos caminos. Uno te mantiene cerca, de mí, de mama, de Rue, de Peeta hasta del mismo Cato, y el otro te lleva seis países al norte de esta ciudad.- lanzo los papeles en la cama, dio media vuelta abrió la puerta de mi habitación y de un portazo la cerro.
Si al momento que me consignaron los papeles, creí que podía mantener eso en el más rotundo de los secretos, ahora me daba cuenta cuan equivocada estaba, el hecho de que mi hermana ya se hubiese enterado me ponía en gran riesgo delante de mi madre, Rue y de …. Mi chico del pan. Desde que veníamos camino a casa no pude disimular esa presión que se instálalo en mi pecho cada vez que avanzaba en mi lectura, nada mas el saber que apenas finalizara el instituto las probabilidades de volverlo a ver serian de una en un millón. Hace unos meses Peeta me había comentado de las universidades a las que deseaba ir, la mayoría estaban cerca del estado pues no quería distanciarse tanto de su hogar. En mi interior albergaba la idea de que mi padre pudiese matricularme en alguna universidad que me permitiera mantener el contacto con los míos pero hoy toda esperanza caduco.
Tome cada una de las planillas, las organice nuevamente y volví a guardarlas en su sobre marrón, organice mi dormitorio que se encontraba algo desordenado tanto por la discusión con Prim y por la reunión de hoy con mi chico. Una vez terminada mi tarea observe el reloj electrónico que se encontraba en mi mesita de noche, bien… eran las 9:45 pm, ya era un poco tarde para estudiar así que lo mejor sería darme una ducha, leer un poco mi cuaderno y acostarme a dormir.
Botón por botón comencé a deshacerme de la camisa del instituto, retire mi falda, mi brasier por ultimo mi braga, recogí mi cabello en un moño, me ubique bajo la ducha y abrí el grifo de agua fría. Apenas las gotas de agua helada entraron en contacto con mi piel sentí como si un corrientazo me recorriera toda mi espalda, con total parsimonia lave cuerpo aproximadamente unas siete veces lave mí rostro quería que el agua fría enjuagase y se llevara de raíz las lagrimas que amenazaban con salir pero no, no se lo permitiría ésta ha sido una excelente semana como para dañarla con lo pesado del tema de las universidades.
Ya vestida tome mi libreta, mi libro de química, me tendí en mi cama, respire profundo y empecé a ojear, espectroscopio, es un instrumento que sirve para medir las propiedades de la luz en una determinada porción del espectro electromagnético…..
-aguanta Katniss ya falta poco- me dije a mi misma a mitad de un bostezo. Hace un par de siglos August Compte, un filósofo francés, dijo que el ser humano jamás podría conocer las propiedades de las estrellas y los cuerpos celestes, pero unos años después se demostró que eso no era del todo cierto… estaba comenzando a quedarme dormida, así que decidí dejar esto hasta aquí pues sinceramente ya no daba para más hice las cosas a un lado, programe mi alarma y apague la luz. Al momento que me acomodaba en mi cama, me percate de que mi mesita de noche debajo de algunas hojas con las que estaba trabajando provenía una lucecita titilante- mi celular supuse- como si mi vida dependiera de ese artefacto, aparte las hojas y tome mi teléfono, presione las teclas de desbloqueo y la inconfundible foto que me recibió me dejaba bien claro quién era el titular del mensaje que había recibido.
Preciosa, me agarro un poco de trafico pero ya llegué. Besos, Peeta- con una sonrisita boba en mi rostro leí aproximadamente unas cuatro veces mi mensaje, presione la tecla de respuesta y redacte mi replica.
No respondí antes porque no tenía el teléfono a la mano, te deseo buenas noches y te mando muchos besitos, Katniss- aproveche que tenía mi celular en las manos para echar una mirada a las imágenes que tenia almacenadas en mi dispositivo, no revise las imágenes más antiguas no, esas ya me las sabía de memoria, seleccione la carpeta que contenía las fotografías que con solo mirarlas me olvidaba de todo lo que tenía en mi alrededor pero había una sola foto que me hacia sonreír y que podía observar una y otra y otra vez. En dicha imagen salíamos Peeta, Prim y yo, recuerdo que fue capturada el dia que Mellark y yo cumplíamos un mes de novios, la idea de la imagen se la debo a Prim que insistió e insistió hasta que me di por vencida y decidí capturar el momento, Peeta estaba a mi lado, solo nos acercamos hasta juntar nuestras cabezas puesto que nos encontrábamos en su auto mientras que Prim asomaba su rostro entre en espacio existente entre mi novio y yo, con una pose de sorpresa en su cara. Nunca me cansaría de ver sus facciones masculinas, su sonrisa era tranquila, despreocupada y sincera pero lo que en realidad me encantaba de esta foto era la expresión que proyectaban sus ojos, su azul era más claro de lo normal y dejaban bien claro la emoción que sentía por estar allí con nosotras. Creo que nunca me había puesto a pensar cuanto quiero a mi chico del pan, el solo hecho de recordar las palabras de Prim me ponían el corazón chiquitico, hasta este momento me había prohibido pensar en que Peeta fuese más que solo un amor de instituto.
El sonar de mi celular me trajo de vuelta a la realidad, así que abandone la carpeta en la que me encontraba para poder leer el mensaje que acababa de llegar.
Tranquila, pensé que te habías quedado dormida… gracias por los besitos ahora si podre dormir bien y tener dulces sueños. Peeta
Respiré profundo era ahora o nunca, tenía que aprovechar que no estaba distraída con sus besos o perdida en su mirada, sabía que si no lo hacía ahora no lo haría en mucho tiempo.
Me alegra haber colaborado a que duermas plácidamente- respire troné un poco mi dedos y algo nerviosa volví a teclear- te quie- no mejor no lo hago, si el aun no lo dice. Bueno no estaría demás saber que tanto significo para él- quiero mucho, Katniss- con los ojos cerrados presione la tecla enviar. Creo que había pasado menos de un minuto cuando sentí nuevamente el vibrar de mi celular, mi corazón latía desesperado tuve que armarme de valor varias veces para poder abrir los ojos y así leer contestación de Peeta
Yo no te quiero mucho, sino demasiado. Lamento enormemente no ser tu vecino porque de lo contrario estaría tocando tu puerta a estas horas para comerte a besos, Peeta
Entonces la próxima vez que hable con tu papa sugeriré muy sutilmente un cambio de residencia, ahora si es tarde y tengo que dormir si quiero levantarme temprano, buenas noches (por enésima vez), Katniss
Nos vemos mañana, buenas noches amor (por primera vez), Peeta
Mentiría si no digo que leí este mensaje unas diez veces antes de decidirme a apagar mi teléfono, me acomode en mi almohada y con una sonrisa en mi rostro me entregue a los brazos de morfeo.
…
-no soy tu y de verdad siento que lo quiero, lamento no haberte respondido ayer.
-ayer te lo iba a contar todo, pero como no viniste al instituto porque te sentías mal.
-si lo lamento, me dolía terriblemente la cabeza, aja sígueme contando que mas paso ayer en mi ausencia, que mas hizo el sexy y atractivo Mellark
-vamos Rue, respétame es de mi novio de quien hablas, no de cualquier chico además si sigues se lo diré a Cato.
-hazlo- la mire sin comprender- díselo a Cato así me harás un favor.
-¿Cómo asi? No te entiendo- mi mejor se amiga se movió incomoda en la banca en la que se encontraba- Rue por dios deja de moverte no es fácil hacer una clineja y si te mueves me dificultas mas el trabajo.
-lo siento. Es que estoy un poco deprimida. No quiero que suene a envidia ni nada por el estilo pero es que tu y Mellark llevan casi los seis meses y ya conocen a sus papas, mientras Cato y yo que ya llevamos los nueve casi diez ni siquiera me ha presentado a su perro.
- y has comentado con él la situación, ¿se lo has dicho? Espera.. Espera no te muevas ya estoy terminando.
- decírselo como tal no, o sea se lo he insinuado pero él parece no comprender el mensaje entre líneas. No es que sea exigente ni nada por el estilo, tu sabes cuánto y desde cuándo me gusta Cato, solo que hay momentos en los que su actitud me desconcierta un poco
-listo, ya tu trenza está lista, te quedo hermosa por cierto… mira allí viene tu enamorado Rue.
-búrlate… búrlate todo lo que quieras ya tendré yo algún momento para cobrármelas
- no me estaba burlando además…- no continúe pues el beso que Cato le estaba dando a Rue hizo que me tragara todas mis palabras
-hola mi choco…- algo paso porque Cato enmudeció abruptamente- amor, hola Katniss mmm Peeta te anda buscando- dejo sus cosas en el banco y se sentó al lado de Rue- está esperando por ti en el salón de química dijo que les quedaron unas cosas pendientes de la presentación de ayer.- asentí agradecí a Cato por la información y me aleje lo más rápido que mis pies me lo permitieron de aquel centro de amor empalagoso que estaban protagonizando mis amigos. Subí rápidamente las escaleras que me conducirían a uno de los laboratorios de química, me pareció sumamente curioso el que los pasillos estuviesen tan solitarios. Una vez llegue a la ya tan conocida puerta tome la manilla de la puerta y la gire.
Peeta estaba apoyado en una de las mesas del laboratorio, de frente a la puerta, llevaba su uniforme clásico, tenía sus piernas cruzadas, apoyando su peso solo en una y los brazos entrelazados alrededor de su pecho, al verme me regalo una de esas sonrisas que me dejaban sin aire y que me hacían imaginarme inconscientemente otra situación en la que Mellark me regaló sonrisas algo parecidas…. Ya Katniss suficiente, vienes a estudiar no a estarte imaginando a Peeta en esos escenarios. Ingrese al aula, cerré la puerta tras de mí, me encamine hasta llegar a su posición, cuando estuve de frente a él me di cuenta que algo tenia… no sé estaba raro… algo le faltaba….
-¡tu cabello! ¿Por qué lo cortaste?-pregunte a la vez que hundía mi mano en su cabello, a diferencia de otras veces los conocidos rizos no acudieron al encuentro con mis dedos, esta vez mis dedos acariciaban las puntas un poco desordenadas de su nuevo peinado
-solo fue un poco- mentiroso- estaba un poco largo preciosa, tenía que cortarlo ya parecía un pordiosero- justifico mientras cruzaba sus manos alrededor de mi cintura.
- no parecías ningún mendigo mentiroso, a mi me gustaba así- dije fingiendo enojo, tenía que reconocer que este nuevo cambio de imagen lo hacía ver mucho mas varonil y demasiado atractivo.
-¿y así no te gusto?- interrogo volviendo a poner esa sonrisa cazadora
-déjame pensarlo- comente haciendo como si lo pensara y mordiendo mi labio inferior, Peeta llevó su mano de mi cintura a la parte trasera de mi cuello y con sus dedos comenzó a jugar con esa sensible zona- estás haciendo trampa.
-¿yo? Incapaz- ahora agrego otro dedo al mimo que me propinaba, estaba tan cómoda con Mellark en esa situación que pegue más mi cuerpo al de él para apoyar mi peso y cerré los ojos- Katniss
-mmm-las caricias de Peeta ahora atacaban la parte delantera de mi cuello
-no me has respondido todavía- y de pronto detuvo sus caricias y me dio unas palmaditas en el cuello, enojada me aparte de su cuerpo, claro que no llegue muy lejos pues los brazos de Mellark se tensaron a mi alrededor como garrotes.
-eres un imbécil- su carcajada me hizo enojar mucho mas- horrible te vez horrible, suéltame ya no quiero estar aquí- demande tironeando un poco contra el
-shhh tranquila. Solo tenía dudas quería saber si te gustaba mi corte de cabello y como no respondiste- volvió a reír- tuve que tomar medidas drásticas.
- ¿medidas drásticas? Y por eso te estás riendo…. No respondas no me interesa, podrías decirme porque me pediste que viniera.
-quería estar a solas contigo algunos minutos pero si ya no quieres- comenzó a soltar el agarre que sus brazos tenían entorno a mi- eres libre de marcharte.
-promete que no harás nuevamente lo de la palmadita- asintió y me tendió su mano apresuradamente la tome entre la mía, entrelazo nuestros dedos, llevo mi mano a su cuello soltando el agarre que me había ofrecido para que posara mi mano allí.
-desde el día de ayer estoy buscando la manera de tener unos minutos contigo a solas, estaba comenzando a desesperarme
-y por qué no me lo dijiste, no eres del tipo de persona que se guarda las cosas- indique mientras le dejaba algunos besos en su rostro
-no quería que lo tomaras a mal, además ayer estabas muy ocupada con lo de química después lo de notificar a cada profesor lo de Rue, si lo hubiese hecho, interferiría con tus responsabilidades además tengo el beneficio que te tendré ahora solo para mí.
-entonces creo que es cierto lo de que "el que espera desespera pero tiene su recompensa"
-espero que sea cierto- no espero mas y unió sus labios a los míos.
Hundió los dedos en mi cabello, me sostuvo la cabeza con sus manos grandes y suaves para mantenerme en esa posición mientras su lengua salía al encuentro con la mía, no pude evitar el aferrarme a su cuello como si quisiera decirle con este acto que no se alejara nunca, al cabo de unos segundos disminuyo la intensidad, el aire se nos había acabado a los dos, abandono mis labios para comenzar a acariciar mi mandíbula con sus labios, cuando sentí el pequeño mordisco que me propino cerca de mi tráquea mi respiración se corto por completo, Peeta no había pasado de las caricias básicas y ya me hacía sentir esa necesidad de querer tenerlo conmigo, a mi disposición. Al llegar al hueco de mi cuello me fue inevitable comenzar a restregar mi cuerpo contra el suyo. Gemí en voz alta al sentir su cuerpo duro y vital respondiendo un poco a los incontrolables movimientos que hacia mi cadera.
-Katniss tu perfume me vuelve loco, me estas matando preciosa- hablo desde el hueco de mi cuello, amaba cuando Peeta sacaba esa voz masculina y gruesa que me permitía saber cuan desesperado estaba por mí. Llevo su mano a la parte baja de mi espalda, presiono en esa zona haciendo que mi vientre rozara por completo con su ingle. Con mi mano libre tome su barbilla y esta vez fui yo la que se adueño completamente de sus labios, ladeó la cabeza para permitirme ahondar el beso, introduciendo sin demora alguna mi lengua en su boca. Emitió un leve gemido de placer lo que me llevo a succionar su labio inferior, bajo un poco mas su mano y acaricio por encima de la tela mis glúteos siguió en su recorrido hasta que llego a mi muslo, con la yema de sus dedos hizo algunas figuras hasta que tomo la cara interna de mi muslo y me animo a enroscar mis piernas alrededor de él, apoyándome un poco de sus hombros así lo hice, mientras me apoyaba en Peeta éste aprovecho para girarnos y ser yo la que ahora estuviese apoyada en la mesa. La posición en la que me encontraba me permitía ahora sentir por sobre la tela su grueso miembro erecto, en un acto reflejo lo acerque más a mí y crucé mis piernas en torno a sus caderas. Sin pensarlo lo tome del cuello de su camisa para que llegase a mi estatura y así poder esconder mi cabeza en su cuello, después de sus labios y su torso está era la zona de su cuerpo que me volvía loca, en el mismo instante que mis labios hicieron contacto con aquella delicada piel y me sumergía completamente en su fragancia varonil juro que sentí como mi vientre se contraía de necesidad, solté un poco el agarre que tenía en el cuello de su camisa y me dirigí hacia los primeros botones de su camisa, uno a uno me deshice de ellos a la vez que Peeta introducía sus manos por entre mi camisa y mi espalda. Cuando logre terminar con la molestosa labor me aleje un poco para poder retirar por completo su camiseta, Mellark termino de retirarla y la lanzo a mis espaldas cayendo, creo que en la mesa. Lleve mis manos a su pecho, pude sentir su respiración acelerada y el latir desbocado de su corazón, dirigí mi mirada para encontrarme con la suya, pero fracase Peeta estaba tan concentrando admirando un parte de mi anatomía, al percatarse de que lo estaba observando el se sonrojo un poco demostrándome con esto que estaba apenado por su actitud. Lejos de incomodarme el que me mirara así me hizo sentir grande, poderosa y segura, al dirigir la mirada a mi torso para encontrarme con que tenia suelto los cuatro primeros botones de mi camisa, exponiendo para él una gran cantidad de piel que pertenecía a mi busto, separe mi mano de su pecho y la lleve al mío bajo la atenta mirada de mi chico, pasé la mano por mi clavícula seguí el camino con mis dedos índice y medio hasta encontrarme con mi primer regalo de aniversario, jugué un poco con la cadena y mis dedos antes de decidir continuar con mi paseo, solté el dije con forma de corazón que colgaba de la cadena y me adentre en el valle de mis pechos, cuando mis dedos se abrían espacio entre cada uno de mis senos para poder continuar con su recorrido, Peeta retiro mi mano y llevo su boca al comienzo de…
-tenía entendido que está totalmente prohibido este tipo de contacto en el instituto- como si fuese un rayo Mellark tomo las dos partes de mi camisa y las unió con mi mano. A mi estomago lo envolvió una sensación parecida a la de un calambre- definitivamente estos jóvenes de ahora no quieren aprender andan con las hormonas revueltas.
- ¡Rue! Por dios, pero que carajos quieres- mi amiga comenzó a reír, Peeta lanzó su cabeza hacia atrás y se tapo la cara con una de sus manos
-te dije que me las cobraría Katniss- volvió a reír pero esta vez Mellark se unió a su risa- linda espalda Peeta- fuera de mis cabales y totalmente frustrada por la intromisión de mi amiga ahora enemiga quite uno de mis zapatos y lo lance con todas mis fuerzas hacia la puerta, lamentablemente éste pego en el umbral de la misma.
-¡Katniss! Amor pudiste lastimar…- pero antes de que Peeta terminara de hablar mi zapatilla ingresaba nuevamente en el salón impactando de lleno en su espalda con un golpe seco
-¡oh dios! Lo siento Peeta lo lamento, no era para ti…- Mellark hizo una seña con la mano indicándole a Rue que no había problema alguno- amiga creo que puedes cerrar tu camisa, no es muy agradable que digamos
- ¿y quien dijo que quería que fuera agradable para ti?- Peeta se alejo de mi para comenzar a ponerse su camisa y acomodar su uniforme- ¡vamos Rue! Esto rompe las reglas
-era yo o que Cato viniera ¿Qué hubieses preferido? – no respondí ella ya conocía la respuesta- ahora preciosa te agradecería que bajes tu trasero de esa mesa, te acomodes el cabello, salgamos de aquí porque el juego ya terminó y el Señor Abernathy viene para acá.
Peeta tendió su mano para que me bajara de la mesa, termino de arreglar su uniforme mientras yo adecentaba mi cabello, tomo mi mano y salimos del salón con Rue delante de nosotros. Cuando comenzábamos a bajar las escaleras nos encontramos con el Sr Abernathy, este alterno la mirada entre cada uno de nosotros, nos saludo con una inclinación de cabeza a lo que solo atine a responder con una sonrisa nerviosa, al momento que poso su mirada en Rue este sonrió descaradamente
-veo que llego primero que yo señorita Johnson, la felicito debería inscribirse en el equipo de atletismo, sin duda alguna tiene madera para dedicarse a eso.
Peeta PDV
-¿el viernes? ¿Este viernes?- asintió- No lo sé Rue- puso cara suplicante- solo si Katniss acepta.- dirigió su mirada suplicante a Katniss ahora. Mi novia me miro con los ojos entrecerrados.
-¡oh chicos vamos!- se cruzo de brazos- me la deben si no fuese por mi Abernathy los hubiese visto en pelotas y Cato ya me dijo que no irá si tu no vas Mellark- otra vez la cara de borreguito- además podría ser nuestra última fiesta antes de comenzar con el apuro de las universidades- pase las manos por mi cabello este tema aun me ponía un poco nervioso y ansioso.
-¿Dónde es?- pregunto Katniss
- en la casa de playa de Marvel. Quita esa cara Katniss siquiera tendrás que complicarte tanto por la ropa, es en la playa "en la noche"- dijo abriendo comillas con sus dedos- yo iré en shorts. ¡Por favor nunca les pido nada!- Katniss y yo levantamos las cejas al mismo tiempo- bueno está bien, pero nunca les pido algo en "conjunto"
-no lo sé Rue, y Prim si mi mama no la deja i….
-Prim ira- interrumpió Rue con una sonrisa en sus labios, Katniss la miro sorprendida sin embargo no me sorprendió la noticia, Prim tenía sus razones para ir a esa fiesta.
-¿acepto? Pero si a ella no le gusta mucho salir de fiesta
-preciosa quizás si debamos ir- Rue me miro como si fuese el mismo Dios-digo desde la competencia casi ni hemos salido, no estaría mal compartir un rato con nuestros compañeros y más si es por el triunfo del equipo de básquet
-y por el equipo de natación y gimnasia- finalizó Rue
-pero no me quedare hasta las cinco de la mañana dando vueltas por allí- Rue y yo asentimos con una sonrisa dibujada en el rostro, conversamos de alguna que otra trivialidad dando tiempo a que la madre de Katniss, llegara pues hoy quería retirarlas del colegio.
Aproximadamente diez minutos después la Señora Everdeen aparco en el estacionamiento de visitantes su Mitsubishi Mirage, Katniss se despido de nosotros con un beso para cada uno a la vez que Prim salía de la cafetería y nos saludaba con un movimiento de muñeca. Rue fue la primera que ingresar a su auto los dos despedimos con un toque de corneta y partimos por nuestra cuenta. … El ver hoy a la señora Everdeen me reavivo la inquietud que había hecho a un lado hace algunos días, aun no entendía como pude ser tan bobo como para olvidar algo tan importante como el hecho de que nuestros padres se conocieran, sin duda alguna esta vez no podía permitirme ese lujo. Al llegar a mi casa me encontré con que Mirian se había ido de viaje pues quería aprovechar este fin de semana para estar con su familia. Tome unas galletas saladas de la estantería y un vaso de jugo de naranja, deje mi morral en la mesa y subí a mi habitación, ya que no tenía nada que hacer y que mi padre llegaba dentro de tres horas más o menos, lo mejor sería dormir un rato. Dos horas y media después de mi reparadora siesta decidí tomar una ducha, a pesar de que me duche con total parsimonia aun mi padre no llegaba, me puse ropa de estar en casa, unos monos grises con una franelilla blanca. Estaba organizando mi cama cuando escuche que mi padre me llamaba desde la planta baja, espere algunos minutos para ocultar mi ansiedadCuando me decidí a bajar mi papa sacaba de unas bolsas lo que sería nuestra comida al verme sonrió como de costumbre y se giro para tomar algunos platos.
-hoy será comida tailandesa, quería salir de la rutina. ¿Te unes o te quedaras allí observándome?- reaccione de mi letargo lo alcance en la mesa tome algunos cubiertos y servilletas- ¿Qué tal hoy el instituto?
-bien- respondí ubicándome frente a él en la mesa.- saque muy buena note en el ensayo de filosofía.
-felicitaciones, me alegra saber que tus notas son mejores que las mías cuando estudiaba.
-gracias, aunque también debo esa nota a la ayuda que me brindo Prim- respondí llevándome un rollito tai a la boca.
-Prim es la hermana de Katniss cierto- hablo con la boca llena. Asentí
-si es su hermana menor- dije tomando un poco de jugo- háblame de tus estudios papa como fue esa etapa en el instituto
-Peeta ya te he contado esas cosas como cincuenta veces- dijo sumergiendo un trozo de pollo en una salsa.
-quiero escucharla nuevamente, como eras en el aspecto social?
-ok… ok… tu ganas pero después quiero que me digas de que va todo esto. Yo era, bueno todavía soy bastante tímido, tanto que me costaba hablar con todas las chicas, sin embargo en el penúltimo año del instituto la vida comenzó a sonreírme, creo que algunas chicas se dieron cuenta de lo apuesto que era- comento sonriendo- y tuve la oportunidad de salir con algunas, cuando tu abuelo se dio cuenta que me estaba descarrilando un poco de mis objetivos decidió que al finalizar mi último año me llevaría a algunos viajes de negocios que tenía que hacer, estando por allí descubrí que la administración no era lo mío, a mucho insistir tu abuelo me permitió estudiar lo que quería y en la universidad que me matricule conocí a tu mama desde all….
-no estepera, estoy hablando del instituto, necesito que me hables solo de eso.
-no entiendo. Si quieres hablar de algo especifico pregúntame y ya hijo para que dar tantas vueltas- lo podría haber hecho pero quería saber si mi papa recordaba a la mama de Katniss, por sí solo, porque ahora si estaba segurísimo que aquí paso algo más que un simple compañerismo de instituto
-no tranquilo solo quiero que me hables de ese aspecto, porque está muy relacionado con el mío- justifique mientras tomaba otro rollito y lo llevaba a mi boca.- como te fue con las chicas ¿Cómo fue ese penúltimo año, galán?
- bastantéate extraño, a diferencia de ti yo no era muy bueno en química lo mío siempre fue matemáticas, gracias a tu abuelo que me hacia estudiar hasta entrada la noche, ya que en ese entonces a la mayoría de los varones se le exigía alguna actividad extracurricular decidí matricularme en el equipo de básquet aunque tengo que ser sincero no se me daba del todo mal, ese fue mi trampolín con las chicas, el equipo de porristas como siempre y tu sabrás cuenta con chicas muy lindas por lo tanto forme algunos lazos con ellas.
-saliste con todo el equipo de porristas- si era así ahora tendría que agregar más incógnitas a la ecuación para llegar a mi resultado.
-no, con todas no, solo algunas. Primero con … si mal no recuerdo dos de mis clases, una en física y así fui hasta que…- habla papa continua- fije la mirada en el equipo de animadoras
- y allí fue que arrasaste con todas las cheerleader
-no….. Allí conocí a una chica que… necesitaba- se movió en su silla incomodo- necesitaba ayuda con aritmética, después de armarme de valor le ofrecí mi ayuda y comencé a tratarla. A partir de ese momento nos hicimos algo cercanos y no fue hasta un campamento de verano que se hacía para los deportistas y animadoras ¿sabes de lo que te hablo?- asentí, aunque esos campamentos ya no se hacían, todos en algún momento deseamos vivir esa experiencia.- bueno no fue hasta ese momento que ella me comento que le gustaba.
-y que le dijiste?- llámenlo paranoia o sexto sentido pero sentía que había dado en el clavo. Mi padre solo se limito a sonreír, creo que su cuerpo estaba aquí pero en su mente estaba reviviendo el momento
-¿qué le dije?- volvió a sonreír- le dije que, la quiera cierto pero no podía verla con los ojos que ella a mí- lo mire sin comprender, estaba a punto de soltarle el vaso de jugo que acababa de llenar, en la cara- en ese momento me gustaba otra chica, casualmente la líder de su equipo.
- y se lo dijiste así como así "hola, me alegro que te guste pero yo babeo por tu amiga" ¿Cómo era? ¿No te gustaba ni un poco?
-vas a dejar que termine de contarte- comento algo exasperado-claro que no se lo dije así, recuerdo que después de ese campamento ella se distancio un poco de mi aunque me seguía saludando su trato cambio totalmente, un tiempo después salí con….. Déjame recordar su nombre…. Jo...nos… Jones, Brittany Jones así se llamaba la capitana de su grupo. No recuerdo muy bien mi relación con ella, espero no decepcionarte- reste importancia a su interrogante con un gento de mi cara- unos meses después me entere en la escuela que ella había comenzado a salir con otro compañero del instituto, no recuerdo más de allí solo sé que cada vez que iba al comedor o a las practicas me encontraba mirándola, con el tiempo me di cuenta que había sido un total imbécil por haber dejado pasar la oportunidad con…Kamil.
-pero no paso nada, ¿lo dejaste así? – nunca me gustaron las novelas, pero esta prometía.
- no- sonrió- yo comencé a buscarla, quería que me permitiera como mínimo o castigo ser su amigo, pero ya había dañado bastante nuestra amistad como para exigirle algo como eso. Al tiempo de haber terminado con Brittany decidí que no podía quedarme con esa, no podía quedarme con la duda de conocer el sabor de sus labios o de vivir la sensación de tenerla entre mis brazos, así que en un acto desesperado la encerré conmigo en uno de los almacenes de pelotas- comenzó a reír lo que hizo que me uniera a él- ella se enojo mucho, comenzó a agredirme con las pelotas, fue una gran lucha la que tuve que dar para poder hablar con ella, el único argumento que encontré para convencerla fue decirle que me lo debía por haberle explicado aritmética, lo que no sabía es que ella se pondría aun peor pues comprendió que le estaba cobrando lo que había hecho, así que decidí apartarme de la puerta y dejarle irse, afortunadamente ella me dio la oportunidad de expresarle mi punto de vista. Después de llamarme egoísta, egocéntrico, imbécil y muchas otras cosas más me atreví a robarle un beso, lamentablemente al momento que finalice ella abofeteo y salió corriendo del almacén. Fue bastante duro conversarla de que era sincero con ella que de verdad me gustaba, afortunadamente creo si mi memoria no me falla tres o cuatro meses después comencé a salir con ella.
-¿cómo era? Físicamente como era- bien este es el momento de la verdad.
-hermosísima, no era muy alta…. ni muy pequeña, un poco delgada aunque no llegaba a ser flaca flaca, de tez blanca… bastante blanca, tenía el cabello algo así como un rubio oscuro y sus ojos eran
-grises- respondí inconfidentemente
-¿cómo?- Dijo algo curioso mi padre
-nada.. Que como dices, eso fue lo que dije- asintió- ¿y qué paso con ella? ¿no la viste mas nunca?
-salimos aproximadamente un año y whoo algunos meses. Al finalizar el instituto nos propusimos la meta de permanecer juntos hasta de ir a la universidad juntos, tu abuelo se entero de "mis planes de fuga y rebelión" y allí fue que decidió llevarme de viaje, unos días antes de irme pude ir a verla, quería decirle que me iba- suspiro- vaya es increíble que no recuerde la mayoría de nuestros momentos juntos pero esto lo recuerdo a la perfección. Kamil me recibió en su casa como de costumbre, con la mayor sutileza fui relatándole lo ocurrido, creo que esa fue la primera vez que llore delante de una chica, así como le dije me iría le prometí, regresar un día para estar con ella.-se quedo callado mirando sus puños que reposaban sobre la mesa, fijo su mirada en mi y sonrió con aires de tristeza- con el pasar de los meses me di cuenta que mi padre tenía razón, lo nuestro solo fue un amor de instituto, me mantenía tan ocupado que deje de escribirle, de llamarla y muy fácilmente la olvide. Uno de los primeros días de clase en la universidad di con la casualidad de que me encontré con una amiga que era muy cercana a ella, la cual me comento que su mama había muerto hace ya algunos meses, lo que trajo como consecuencia que su papa se alejara un poco de los negocios y la dejase a ella al frente de todo. Con la ayuda de Sarah, logre dar con su número ya que el que yo tenía no estaba disponible, me dirigí hacia una de las cabinas del campus universitario.
-¿pudiste hablar con ella? ¿No quiso hablarte?
- eso solo lo hubiese sabido en ese momento si hubiese hecho esa llamada
-¿Qué? ¿Cómo que no la llamaste? ¡Por dios Robert! Ella te necesitaba y la dejaste…
-yo también me recrimine eso durante un tiempo, pero no la llame ya que ese mismo día el destino puso en mi camino a tu madre, sin embargo dos años después tuve la oportunidad de verla, cuando regrese a casa por la muerte de papa, la busque sentía que en el fondo le debía eso. Me dirigí a su enorme casa y pregunte por ella, la espere en la sala de su hogar, me percate de lo mucho que había cambiado todo, su casa ya no era el mismo lugar que antes, lleno de luz y de adornitos sino todo lo contrario, cuando la tuve enfrente de mí, recuerdo como sonrió y se lanzo corriendo a mis brazos, allí comprendí que aunque amaba a tu madre desesperadamente Kamil aun causaba esas sensaciones en mi. Ese día me sentí como la peor persona del mundo, no había terminado de abrazarme cuando ya me decía que lo de las noticas era mentira que podía dejar todo eso, olvidarse de su patrimonio, que era un convenio familiar y mil cosas más. Pensó que había ido hasta su casa para buscarla, como se lo prometí, tratando de alejar un poco ese tema le pregunte como estaba, que hacía a lo que respondió que en las mañanas se dedicaba a ir a la oficina con su papa y por las noches iba a la universidad. Cuando fue mi turno le hable de que estaba estudiando gastronomía que me iba muy bien. Me conocía tan bien que supo que escondía algo, le hable de la chica rubia que había conocido en la universidad, con la que pensaba casarme dentro de unos meses. Esta demás decirte que ese día nuestra relación no termino muy bien, recuerdo el enorme esfuerzo que hizo por no llorar, cuando alguna que otra lagrima escapaba de sus ojos y hacia ademan de acercarme a ella me gritaba que no la tocara, cuando llego su padre se preocupo por verla en ese estado así que me pidió que la dejase tranquila, esa fue la última vez que vi a Kamil Davis… meses después me entere por Sarah que se había casado con un abogado.
- no entiendo, si según tu ya no querías nada con ella, ¿Por qué la buscaste? Papa estabas al tanto de todo lo que había pasado en su vida y sin embargo decidiste ir a buscarla para terminar de decorar el pastel.
-en el fondo sabia que necesitaba verla- dijo agachando su cabeza derrotado.
-nooo, estas mintiendo ¡querías comprobar los que sentías por ella! ¡Estar seguro de lo que sentías por mama! ¡Peor aun querías saber si ella aun estaba loquita por ti!- estaba cabreado y mucho, ahora entendía el porqué de muchas de las cosas que Katniss me comentaba de su familia
-baja el tono de voz ¡no es necesario que grites! No lo hice por eso, ok. Cálmate-suspiro- Cualquiera diría que la conoces. Mi intención nunca fue lastimarla, jamás quise eso. Crees que me sentía muy contento dejándola así.
-déjame decirte papa que para tu pesar ¡La conozco!- me miro sorprendido- Y sabes por qué la conozco, Kamil se caso aproximadamente unos diecinueve años atrás con un abogado como tu bien dices de apellido Everdeen, mira que esta cuidad si es chica- comente sarcástico- ella tuvo dos hijas la primera tiene un nombre muy parecido al suyo se llama Katniss Everdeen y la segunda Primrose- la boca de mi papa no podía estar más abierta- quieres también que te diga quién es Katniss
Katniss PDV
-estás seguro que estas bien?- pregunte por tercera vez en el día mientras acariciaba su cabello
-sí, preciosa estoy bien- me dejo un pequeño beso en los labios- es solo que no dormí bien anoche
-si quieres podemos no ir a la fiesta de hoy, no tengo prob…
-quiero que vayamos a esa fiesta, además tenemos que acompañar a Prim. ¿Tú no quiere ir?
- si quiero, es solo que no me va a haber gente que… ya sabes.
- a mi me da igual la gente y si lo estás diciendo por Glimmer que se meta sus miradas por donde más le convenga- no pude evitar carcajearme por su comentario, volví a darle otro mordisco a mi delicioso bollo de queso- sabrás y comprenderás que hoy no entraras a ninguna de las piscinas, si estas buscando la manera de enfermarte para no ir a la fiesta de hoy, tendrás que buscar otra opción.- solo respondí dando un suave golpecito en su hombro.
-nohs eshtoy, bushcansdo- me di cuenta que no me entendía nada por hablar con la boca llena, trague rápidamente y sin más comencé a desarmarme de la risa- ¡Peetaaa!
- ven amada mía,- dijo tendiéndome la mano ya que se nos hacia tarde para las practicas-ven conmigo mi comelona bella- tire un poco de mi mano para que me soltara, logrando lo contrario a lo propuesto me atrajo más hacia él y me deje otro besito en los labios- sabes a queso- otro besito- un delicioso queso- volvió a reír.
Al llegar a las piscinas no hice ni el esfuerzo por cambiarme, al fin y al cabo sabia que cualquier intento de inmersión seria cancelado por mi chico amoroso- sonreí al recordar la cara que ponía Peeta cada vez que lo llamaba así. Cuando se dieron por comenzadas las prácticas ayude a Madge con sus anotaciones como siempre lo hacía cada vez que no podía ingresar a las piscinas
-Katniss podrías hacerme el favor de ir a buscar unas planillas, en la secretaria o si quieres puedes quedarte acá mientras yo voy- dirigí mi mirada hacia el equipo y me percate que tres chicas mantenían una fuerte discusión por unos lentes…. Lo mejor sería ir por esas planillas
-tranquila, Madge yo las busco ¿pregunto por alguien o por algo en especifico?- pregunte cerrando el zipper de mi chaqueta
-solo retira unas boletas de amonestación- sonrió triste- las mías ya se acabaron.
Asentí y me dirigí hacia la secretearía, no estaba tan lejos pero si tendría que subir algunos pisos, cuando me ya estaba por llegar a la zona administrativa del colegio, me percate que en uno de los últimos laboratorios estaba reclinado en una mesa, la persona que menos pensé encontrarme a estas horas en el colegio
-Gale- el interpelado levanto la mirada, algo sorprendido- ¿estás bien?- sin embargo no respondió, solo se quedo allí mirándome. En vista que no respondía decidí alejarme de ese lugar.
-el te ha cambiado- logre escuchar cuando me disponía a partir, volví a fijar mi mirada en el solo que esta vez di un paso dentro del aula.- ya no eres la misma niñita que lloraba por los rincones pro causa de sus padres
-no me detuve para hablarte de esas cosas. ¿Estás bien?- cuando Gale se levanto de su asiento y se acercaba un poco a mi tuve la sensación que lo mejor era salir corriendo de ese lugar
-si estoy bien, solo espero a que mi papa me venga a buscar. ¿Cómo estás? .
- bien, estoy muy bien, gracias por preguntar. Ahora si me disculpas me tengo que ir- estaba empezando a girarme, cuando sentí que algo tiraba de mi muñeca y me detenía en seco.
-espera no te vayas Katniss, desde hace días, estoy buscando la manera de hablarte, he pensado en llamarte- esas palabras captaron totalmente mi atención.
-y por qué no lo hiciste?- pregunte acomodándome de frente a él. Mientras el posaba su mirada en la puerta
- me dio algo de miedo que no me contestaras o me evitaras por lo de la pelea, de verdad quiero pedirte disculpas lo lamento- acomodo uno de mis cabellos tras mi oreja y fijo nuevamente su vista en la puerta- lamento todo lo que dije ese día, me excedí.
-¿Por qué le dijiste esas cosas Gale? ¿Qué ganabas con insinuarle a Mellar...- no pude terminar de hablar porque sentí la dura presión que ejercían los labios de Gale sobre los míos, solo fueron segundos hasta que mismo decidió separarse, lanzo su mirada hacia la puerta otra vez decidí salir del letargo en el que me encontraba y seguí su mirada con la mía. Lo que vi me dejo fría, creo que hasta el color de mi cabello desapareció.
Madge estaba fuera del salón y me miraba con los ojos bien abiertos
-No Madge espera….. no ya va, no ….crees- volví mi mirada a Gale y juro que todo lo que vi después de ese momento fue como una reproducción en cámara lenta de todo lo que hacía, me di cuenta que mi mano estaba fuertemente envuelta por la de Gale. Empuje con todas mis fuerzas para separarme de la prisión en la que se habían convertido las manos de Gale, una vez libre de mi agarre salí del salón pero Madge ya no se encontraba donde hace segundos estaba
…
Hello! Como estas? Por favor no me maten ni me odien! Espero que les gustase el capítulo de hoy! Quiero agradecerles por sus comentarios positivos la verdad trato de hacer espacio entre las clases y la historia!
Para las que apostaron a que los papas de nuestros protas tuvieron en su momento su historia…. Fecilicitaciones jajaja adivinaron y para los que les molesto un poquito el final… así tenía que ser (carita triste)
Con respeto a las actualizaciones muchachonas y muchachones la metodología será la misma discúlpenme pero no les miesto cuando digo que estoy hasta el cuello con trabajos y exposiciones, nos leemos más temprano que tarde (ustedes entienden lo que quise decir) jajaja saluditos xoxo nos leemoss
Ya saben espero gustosa sus review bien sean positivos o negativos
