Hello chics MIL gracias Tanto para las que agregaron las historia a favoritas como para ls que me dieron su opinión! Mil gracias les recuerdo que solo la historia es mía, los personajes pertenecen a Suzanne Collins espero sea de su agrado allí les va. 10.000 Gracias J

De igual manera gracias por su comprensión créanme que si pudiera actualizaría más y lo más pronto posible espero que disfruten el cap!

…..

Katniss PDV

No… no… ¡No! ¿Madge donde estas?. Después del gran empujón que le propine a Gale para que me liberara de su agarre salí disparada tras ella, bien por las escaleras no bajaste…. A los baños no entraste… no estás por ninguno de estos salones… lo que quiere decir que seguiste el camino hacia la oficina, sin detenerme a pensar gire mis pies en esa dirección, cuando estaba por llegar recordé mi "pequeño" malentendido con Gale así que decidí cambiar de pasillo por si se encontraba por allí.

Madge se encontraba como en efecto lo predije en la secretaria en vista de que estaba tan concentrada revisando unos papeles y hablando con la secretaria decidí esperarla afuera. Siete minutos después de mi llegada abandonó la oficina y a pesar de que se encontró conmigo en la entrada ella solo siguió de largo como si no hubiese visto a nadie.

-Madge- le llame- Madge- segundo intento y nada- Madge por favor escúchame- supliqué tratando de mantener su paso-¡detente!- demande tomándola de la mano y ubicándome rápidamente frente a ella

-¿Qué quieres?- dijo cruzándose de brazos- se me hace tarde, tengo que bajar la practica va a terminar y nece…

-no es lo que crees- volteó los ojos- te lo juro Madge, yo venía a retirar los documentos que me dijiste de pronto en uno de los sa…

-viste a Gale y te apiadaste de él- ok se que lo que hice no estuvo bien, pero la actitud de Madge me estaba sacando de mis casillas

- podrías dejar los comentarios sarcásticos para cuando termine de contarte- su respuesta fue cruzarse de brazos- iba por el otro pasillo cuando vi a Gale en ese salón, le pregunte que como estaba pues de verdad se veía bastante abatido y

-¿fue allí cuando decidiste alegrarle el día con un beso?- interrumpió- bien ya que se la historia me dejas continuar mi camino

- no porque la verdad no sabes nada. ¡Él fue el que me beso! De pronto estaba preguntándole como estaba cuando me robo ese beso Madge fui una tonta al entrar en ese salón, pero te…

-como se te ocurre hacerle algo así a Peeta- bufo- en caso de que le hubieses dado ese beso o el te lo robara … la verdad ya no me interesa como fue que ocurrió, en que cabeza tan…. Tan ¡tú! se cruza el pensamiento de estar en un salón a solas con el que fue tu ex y que por si no me equivoco es el peor enemigo de tu novio

-Madge, lo sé… lo sé soy una..

-mira de verdad ya basta no me interesa ni tampoco es de mi incumbencia, si lo que te interesa es que no diga nada no lo hare porque estoy convencida que tu lo harás- sonrió- ahora me permites bajar quedan diez minutos y tengo que llenar esto.

En total silencio reanudamos la marcha hacia el área de piscinas Madge tenía su teléfono en la mano, tecleando algunas cosas yo por otra parte me limite a guardar mis manos en los bolsillos repitiendo una y otra vez los acontecimientos ¿debería de dar gracias que fue Madge la que nos vio? Si claro que debería hacerlo de eso no había duda ¿Cómo podría decirle a Mellark lo que acababa de pasar? ¿Comprendería que de verdad no fue mi culpa? En innumerables ocasiones trate de establecer conversación con Madge solo que cada vez que mi acompañante se percataba que abría mi boca fijaba su mirada en algún punto que la hiciera alejar su mirada lo mas que podía de mi. Al llegar al área de piscinas sentí como si me hubiese tragado una llave de tuercas y el suelo se hubiese convertido en un imán, mis manos comenzaron a humedecerse inconscientemente comencé a tronar mis dedos, respira Katniss Respira no hiciste nada malo.

-Vaya si que tardaron ¿todo bien Madgie?- pregunto Peeta una vez llegamos a donde se encontraba.

-si todo bien, gracias a dios que subí a Katniss no querían entregarle la planilla- como hacía para actuar tan normal cuando hace segundos que no deseaba verme ni en fotos- en fin donde están mis revoltosas.

-en vista que no llegaban di por finalizada la práctica, tus revoltosas deben de andar por los baños duchándose

-será mejor entonces que vaya a darles alcance antes que me dejen con los papeles hechos ¿cerraste la oficina?

-no está abierta, solo guarde tu bolso- Madge comenzaba a alejarse- ¡Madge!- grito Peeta- ¿iras esta noche?- la susodicha poso su mirada en mi unos segundos para luego fijarla en Mellark

-puede que me acerque unas horas, yo te envío un mensaje avisándote ¿sí?- sonrió y comenzó su marcha nuevamente. Peeta introdujo la mano en su bolsillo saco su teléfono, parecía que leía un mensaje, el hecho de que estuviese tan concentrado me ponía algo nerviosa.

-¿Por qué no me comentaste preciosa?- pregunto acercándose a mí con su teléfono en las manos, juro me entraron ganas de amarrar un yunque a mis pies y lanzarme a la piscina

-yo…yo no….escúchame- pase mi mano por mi cabello nerviosa- no fue mi culpa estaba hablando cuando vino en mi dirección y

-¿de qué hablas Katniss?- Peeta me miraba como si estuviese enferma- primero respira y cálmate porque obviamente no te estoy entendiendo

-¿espera antes de que yo hable dime a que te refieres tú?- interrogue a la vez que el comenzaba a acariciar mi cabello

-tu hermana tiene tiempo enviándome mensajes para que te diga algunas cosas, yo le respondí que no tenia manera alguna de informarte ya que no estabas conmigo que se encargara ella de escribirte directamente a ti a lo que Prim me respondió que no te habla, en vista que no soy nada curioso y mucho menos chismoso le pregunte qué había pasado entre ustedes a lo que ella respondió esto- Peeta tendió Iphone 5 en mi dirección, en su pantalla se podía ver la foto de mi hermana y al lado se leía "no quiero escribirle, yo no le hablo a tu novia….. y si te interesa saber debes preguntárselo a ella" miento si digo que después de ese mensaje no me sentí un poco más alegre y sobretodo más calmada, aparte la vista de la pantalla de su celular y la pose nuevamente en sus ojos, los cuales me miraban expectantes – y bien, me vas a contar por las buenas o quieres que utilice mis métodos persuasivos.

-te prometo que te lo contaré todo, pero quizás en otro momento- me acerque más a él enrede mi mano con la suya- ahora si ya estás listo te ruego que nos marchemos porque si queremos ir a esa fiesta tienes que darme tiempo para lucir bonita.

-ya lo eres- beso mi frente- déjame buscar unas cosas en mi casillero y nos vamos. Si quieres puedes esperarme en el en el estacionamiento creo que Prim ya está allí- asentí, Peeta me dejo un pequeño beso en los labios, una sonrisa y se encamino hacia la salida que daba a los salones yo por mi parte me giré tome mi bolso de deportes, abrí la puerta del gimnasio y me encamine al estacionamiento

Resulto muy sencillo encontrar la camioneta de mi chico del pan pues a esta hora los días viernes el estacionamiento se encontraba desolado. Prim estaba en recostada en el capo de la camioneta negra, al ver que venía sola no disimulo en el retorcijón de ojos que me dio.

-te roge que no dijeras nada- me cruce de brazos- te costaba mucho mantener el pico cerrado

-no dije nada- en su rostro se dibujo una sonrisa engreída- solo le dije a Peeta que no te hablaba pero claro tenias que pensar que me fui de bocona.

-no hace falta que lo piense Prim, porque la verdad se lo que estas intentando. Te lo advierto no andes lanzando indirectas ni sembrando dudas Primrose no te conviene meterte conmigo

-¡ja! No puedo creer esto-se acerco a mi- tu- con su dedo índice comenzó a agujerear mi hombro-me estas amenazando a mi ¡Ja! Si abro mi boca quieres comprobar quién la va a pasar peor ¿quieres seguir amenazándome?- aunque me doliera afirmarlo en este aspecto tenía mucho más que perder que ella, si yo intentaba algo con lo mas que podría luchar seria con castigos y restricciones de horarios mientras que Prim me daría donde más me dolía….. Mellark

- mira la verdad no quiero que discutamos-odié cuando vi que cambiaba su sonrisa engreída por una triunfadora- Prim de verdad no quiero que…

-ahórrate tus comentarios no me interesan- Me dio la espalda para volver a su posición inicial. Di unos pasos tras de mí y me apoyé en el carro que se encontraba a mis espaldas, tome mi teléfono de mi bolso… excelente ya eran las 4:32 pm y Mellark aun no aparecía…. 4:34 pm….4:36 pm bien Peeta ya es hora que aparezcas porque de lo contrario puedes estar seguro que no iré a ning

- lamento haberme quedado tanto, Cato me pidió que le retirara unas cosas de su casillero- alterno su mirada entre las dos y negó con la cabeza- todavía no resuelven sus diferencias ¿eh?

- muévete Mellark tenemos cosas que hacer y después no quiero que digas que me tardo eternidades.

Peeta PDV.

-es que todavía no comprendo les digo que las vengo a buscar a las nueve de la noche, ofreciéndoles así un plazo de un poco más de cuatro horas y todavía me dicen que no las presione si no están listas- la mirada que me regalo mi novia no fue para nada amorosa- Por lo menos inténtenlo tratare de demorarme lo mas que pueda, eviten pasar de las nueve treinta

-tú lo dices porque al momento de salir solo tienes que elegir unos bonitos calzones, una espectacular camisa y unos pantalones cualquieras ¡ah! Lo olvidaba ya ni tienes que peinarte es decir en una hora estarás listo- comento Prim desde el asiento trasero

-¡por dios! Ni que fueran a la alfombra roja de cualquier evento tan solo necesitan elegir unos jeans, una camisa zapatos y listo además creo que si en otra vida fuese chica no me mortificaría tanto por mi ropa

-Peeta ya basta no queremos saber que hubieses hecho si en otra vida te tocara ser chica- hablo Katniss con una sonrisa en sus labios

-estas más que equivocado querido Mellark no es solo una camisa, un pantalón y zapatos, a eso tienes que agregarle peinado, maquillaje y la más importante la ropa interior- automáticamente mi mente recordó aquellas… pequeñas- creo que me entendiste porque estas sonrojado Peeta- me la vas a pagar pequeña no te vas a librar tan fácil de esta- bueno como te decía ¡ojo no te desconectes de nuevo recuerda que estas conduciendo! Ese último implemento se elige de acuerdo al evento, lo que se está buscando, con qué fines…

-Prim basta ya es suficiente- interrumpió desde mi lado Katniss

-Tranquila "hermana" Peeta y yo solo estamos jugando, relájate- Prim se cruzo de brazos en su asiento trasero, me saco la lengua al percatarse de que la observaba por el retrovisor

-tranquila preciosa, solo fue un juego además creo que comienzo a comprender el punto de vista de Prim, solo que ella no va a tardarse tanto tiempo eligiendo las cosas que se pondrá esta noche- Primrose se limito a mirarme con los ojos entrecerrado advirtiéndome con esto que era hora de detenerme pero esta de mas decirlo hoy me encontraba de un humor excelente, a su juego podían jugar dos.- ella se va a tardar más ensayando con el espejo las cosas que dirá al llegar a casa de Marvel ¿o me equivoco?

-te voy a matar lo mere

-esperen- interrumpió la dominante voz de mi novia- de que hablan- se giro hacia el asiento trasero-¿Cómo es que hablas con los espejos?- la carcajada que salió de mi pecho resonó por todo el auto, a los pocos segundos Katniss se unió a ella, dejando así a una Prim roja de la furia

-yo no hablo con ningún espejo ¡ni que fuese loca! El solo lo está diciendo para hacerme enojar, la verdad no entiendo nada de lo que está expresando.

-entonces por qué estas tan roja- Pregunto Katniss- ocurrió algo ¿no deseas ir esta noche?

-estoy sorprendida por las cosas que Peeta ha inventado con tanta facilidad y si aun quiero ir a esa fiesta- bien ya estábamos cerca de su casa lo que quería decir que tenía poco tiempo para hacerla enojar nuevamente

-¡oh si! Claro que si quieres ir a esa fiesta pequeño diablillo

- ¡Peeta!-grito-¡basta!-de pronto sentí un fuerte pinchazo en mi brazo, rápidamente desvié mi mirada para saber con qué objeto me había agredido este pequeño demonio en que se había convertido la hermana de mi novia

-Prim, como se te ocurre está manejando y pudiste haberlo cortado con esa regla

-gran cosa solo fue una regla no un cuchillo, deja el drama Katniss.

-quieres que te recuerde que es una regla de metal, desde que cortaste a esa compañera tuya papa te prohibió traerla

-Chicas creo que ya es suficiente- interrumpí antes de que se enojaran mas- preciosa no paso nada tranquila y tu pequeño diablillo me las vas a pagar en algún momento-aproveche de encararla en son de broma, puesto que ya había logrado estacionar mi vehículo

-déjala Peeta no ves que a mi hermana le encanta hacer lo que mi papa le pida así sea atentar contra ella misma y abandonar lo que quiere- se percato que había estacionado tomó la agarradera de la puerta, presionó el pasador- nos vemos más tarde Peeta y no te preocupes a esa hora estaremos listas –abrió la puerta y abandono el auto. Katniss seguía allí como si le hubiesen presionado el botón que dice pausa

-Katniss- solté mi cinturón de seguridad y me acerque a ella- preciosa solo era un juego- a pesar que me encontraba muy cerca de ella, Katniss se negaba a apartar la mirada de sus manos- quizás pienses que debi de haber detenido el juego cuando pude es solo que de verdad me estaba divirtiendo y

-no es eso, tranquilo- hablo posando su mirada en mi- nos vemos a las nueve tratare de estar lista a esa hora-con su pulgar delineó mi labio inferior- quita esa cara si te beso ahora mismo se que saldré de este auto dentro de aproximadamente media hora

-dame uno así de chiquito- acerco su rostro al mío cuando pensé que finalmente me besaría se alejó, dejándome como un bobo con los ojos cerrados- te aseguro que no te gustara empezar un juego que no puedas terminar

-quien dice que no puedo hacerlo- respondió para luego morder su labio inferior con sus dientes. Me quede como un lelo observando la presión que ejercían sus dientes en su labio deseando que fuesen los míos los que estuviesen en esa situación- a mi me encanta jugar- acercó su boca a la mía cuando iba a recibirla ella succionó mi labio inferior llevándolo entre los suyos y regalándome un suave mordisco, tengo que ser sincero esta Katniss me encantaba, adoraba verla cuando sacaba esa sensualidad ese…. Ese atractivo que me volvía loco, esta mujer lograba encenderme en cuestiones de segundos- pero por más que quiera se me hace tarde- como un rayo Katniss se alejo de mi, casi pegándose a la puerta tomo su bolso y enredo su mano en la agarradera de la puerta- nos vemos en la noche "precioso"- finalizo resaltando el "precioso" y sonriendo.

Al entrar Katniss en su casa encendí nuevamente mi auto y me puse en marcha, respira Mellark el dolor pronto pasara y te darás cuenta que no fue la gran cosa, ¿gran cosa? Por supuesto que es la gran cosa o es que tu querida conciencia piensas que soy de hierro, dios cuando fue que me volví tan dependiente de una mujer, tan desesperado por… ¡frustrado no se diga más! Llevo aproximadamente intentando estar con ella aunque fuese una hora ¡una sola hora! A solas…. Pero no justo cuando creo que podemos tener algo de privacidad, en el momento que el ambiente se está poniendo mejor siempre o la llaman por celular, o llega mi padre e interrumpe, o algún profesor entrometido se le acurre justamente reparar en nuestra ausencia….. cuando estaba por entrar nuevamente a la autopista el inconfundible tono de mi celular me saco de mis pensamientos trayéndome de nuevo a la realidad, al ver la inconfundible foto que apareció en la pantalla suspiré ¡genial! Lo que me faltaba

-¿qué?- respondí a secas, activando el altavoz

huy! Alguien esta de mal humor- respondió en tono de burla

-¿Qué quieres, estoy manejando?

-por tu tono que voz no creo que tu mal humor se deba a que estas conduciendo- odiaba cuando este tarado ponía empleaba esa voz socarrona

-Cato- suspiré- si no me dices que carajos quieres te aseguro que cortaré.

-no, no, no. Amigo no tengo la culpa de que mini Peeta no…- no deje que terminara de hablar y presione la tecla que finalizaba la llamada, no pasaron de veinte segundos cuando mi teléfono volvió a sonar, active el altavoz pero esta vez no hable.

-bien, escúchame…. Crees.. tú crees que Glimmer vaya esta noche a la fiesta- aunque no estaba a su lado ya me imaginaba a Cato caminado de un lado al otro con la mano en la cabeza

-Me llamas para preguntarme eso-torcí los ojos- Cato que se yo, hace meses que ni veo a Glimmer es tu prima si quieres saberlo llámala y pregúntaselo

-le dije a mi mama que lo intentara pero la muy sucia no soltó nada. Y ya sabes cómo van las cosas con ella.

-amigo no te enojes conmigo por lo que diré pero crees que tu prima es boba, por dios llevas casi los que ¿diez meses? Con Rue y crees que Glimmer no se ha dado cuenta de eso, creo que si hubiese querido hacer algo ya lo hubiese hecho.

-el año pasado fue igual, hasta que se fue de boca floja a decírselo a mi mama y tú ya sabes cómo termino eso, esta de mas que te diga que no quiero que eso vuelva a pasar

- y crees que escondiendo a Rue de tu familia evitaras que se enteraren, quisiera ayudarte pero estoy seguro que no es conmigo con quien debes tener esta conversación, Rue no merece que

-si lo sé, estuve a punto de contárselo hace algunos días pero no pude.

-ella es la única que puede ayudarte amigo, así yo diga lo que diga no evitara que Glimmer haga algo, claro si es que llega a hacerlo, tu solo busca el momento y habla con Rue dile la verdad.

-se que tiene razón y de verdad te agradezco tu apoyo, pero no creo que pueda hacerlo hoy, llamare a Madge para ver que me puede averiguar algo, nos vemos más tarde, hablamos adiós pequeño frustrado- colgó no sin antes estallar en carcajadas, afortunadamente ya estaba entrando a mi residencia.

Ok son las… 6:39 pm, bien Mellark estamos bien, lo primero que haremos es seleccionar la ropa, después ducharnos y por ultimo comer….. No mejor primero comemos luego nos duchamos y… si hay hambre nuevamente volvemos a comer. Quizás pueda prepararme un omelette acompañarlo de pan o podría cocinar algún…

-¿Papa?- pregunte una vez entre a la casa- ¿Qué haces tan temprano aquí?

-no sabía que ahora tenía que pedirle permiso a mi hijo para venir a mi casa- respondió cruzándose de brazos- ¿tienes hambre? prepare algunas cosas ¿quieres que te sirva?

-sí, de hecho venia pensando que servirme- justifique mientras abría la nevera para servirme un poco de jugo- y no me refería a permiso es solo que ya estoy acostumbrado a verte llegar a las diez los viernes.

-sí, sobre eso quería decirte que gracias a la contratación de la chica que te comente, mi nueva chef – asentí recordando algunas cosas que mi padre me comento ese día- tendré kun poco de tiempo libre así que… me veras mas por aquí- se giro para alcanzar unos platos de la alacena- hoy es la fiesta que me comentaste el miércoles

-si es hoy, iré con mi amigos- fijo su mirada en mi- como siempre cualquier cosa te aviso

-¿Kat… Katniss irá?- creo que mi papa estaba algo apenado porque volvió a darme la espalda- claro que pregunta me imagino que iras también con Cato, Madge-suspiro- tus amigos

-si, ella irá al igual que su hermana, pero algo me dice que querías preguntarme otra cosa o me equivoco-a pesar de que le di tiempo para responder mi padre no dijo nada- si quieres preguntarme algo es mejor que lo hagas ahora y deja de darle tantas vueltas- el pareció pensarlo varias veces, comenzó a servir la comida sin emitir palabra alguna, comenzaba a darme por vencido.

-¿la has visto?- ¡bingo! Sabía que no ibas a quedarte con la duda- el martes quería preguntártelo pero como dijiste que no tenía derecho a saber eso

-si vi a la señora Evedeen hace unos días, tu pregunta se debe a…

-solo quería saber cómo estaba- manifestó mientras comenzaba a arreglar la mesa

-estás seguro que eso es lo único que deseabas saber

-no hace falta que te comportes tan necio, estas bastante grande para la gracia- alegó- y bueno ¿como la viste, está bien?

-está bien-aunque no habló me pidió con la mirada que le dijera mas- ese día estaba un poco tensa creo que el sr Evedeen se iba de viaje y creo que eso la tenía un poco incomoda y con respecto a cómo la vi, tengo que confesarte que es muy hermosa. Ahora si me disculpas tengo que irme a duchar porque se me ha hecho bastante tarde… solo me comeré el emparedado no te preocupes- comencé a dirigirme hacia las escaleras- a se me olvidaba, si quieres saber más Robert tendrás que averiguarlo por tu cuenta.

Katniss PDV

-¿Vas a secarte el cabello?-Pregunto mi madre mientras entraba a mi habitación- si quieres puedo ayudarte.

-no madre, gracias pero hoy quiero llevarlo suelto y con ondas ¿Cómo me veo?- para la ocasión me había inclinado hacia lo deportivo, mi vestuario constaba de unos pequeños… bueno ni tan pequeños shorts que llegaban un poco más arriba de la mitad de mi muslo, color kaki decidí acompañarlo con una camisa de azul cielo ceñida al cuerpo, ya que esta camisa en especifico causaba cierto efecto push up resolví que lo mejor sería tapar un poco mi escote así que encima de esto llevaba y delicado sweater color crema con una delicada estrella que tenía una tonalidad sumamente parecida al azul de mi camisa, con respecto a mis zapatos ya que iría a la playa de noche opté por mis zapatillas converse gamuzadas. Estaba preparada para que mi madre reprobara mi vestuario pero sinceramente no tenía ganas de ponerme algo más ostentoso.

-repíteme donde es la celebración- la mirada inquisidora de mi madre me ponía los vellos de punta.

-en la casa de playa de un amigo

-me gusta como se ve el shorts con las zapatillas pero ese sweater te apaga un poco, no digo que te veas fea solo

-no te gusta- dije girándome hacia el espejo y soltando mí cabello para comenzar a peinarlo. Una vez mi ondas estuvieron lista me contemple en el espejo, la chica que estaba frente a él de verdad estaba muy linda (a mi parecer), aunque se le notaba a leguas que estaba sumamente nerviosa-¿y bien?- pregunte rogando a que hubiese cambiado de parecer.

-me gusta, el cabello da el toque femenino que faltaba

-¡Katniss!- gritó mi hermana desde la planta baja de la casa- ya Peeta llegó

-tranquilla estas muy linda- me abrazo- recuerda mantenerme informada de lo que ocurre, como están, donde están- asentí- avísame cualquier cosa… cualquier cosa Katniss

- si madre lo haré- le devolví el abrazo me sobresalte un poco cuando escuche la corneta del auto de Mellark- esa es Prim nos vemos más tarde.- tome el pequeño bolsito que había preparado que aunque era color kaki no pegaba mucho con mi atuendo, en el llevaba dos camisas una para Prim y la otra para mi, un paño, otro conjunto de ropa interior, el cargador de mi celular y algunos productos de higiene, esto gracias a que Rue me advirtió que lo mejor era "ir preparada una nunca sabia". Bajé como un rayo las escaleras

-aleluya ¡ya era hora! Son las 9: 45 pm tenemos siete minutos esperando por ti, Katniss acaso crees que en la fiesta van a esperar por nosotras- era tan irritante cuando se comportaba de esa manera

-lo bueno se hace esperar pato aprende eso-respondí pasándole mi bolso para que lo pusiera a su lado- whoow Prim pero que linda estas, por eso es que no me dejaste mirarte.- Prim había seleccionado un shorts parecido al mío, solo que el de ella era negro, junto con una camisa color vinotinto holgada y una zapatillas sumamente delicadas a juego con la camisa, llevaba su cabello secado y suelto, estaba preciosa

-lo mismo le dije pero pensó que estaba jugando con ella- respondió mi Peeta a… un momento dije ¿mi Peeta?

-¡vámonos! Nos vamos a perder lo mejor, además la playa esta a veinte minutos- aunque mi hermana interrumpió mis pensamientos esa declaración tan… posesiva hizo que una sonrisa picara se dibujara en mi rostro.

- bien bien, tranquila a esta hora no hay mucho tráfico hacia esa zona, no tardaremos en llegar- Respondió mientras encendía su auto, al momento que tomó la palanca de cambio me vi tentada a tomar su mano pero considere que entorpecería su labor, así que esperé a que normalizara las velocidades y me atreví. Lleve mi mano izquierda a su derecha la cual tenía un suave agarre en la palanca, con las yemas de mis dedos acaricié el dorso de su mano, Peeta aparto un segundo la mirada de la carretera y me sonrió a la vez que giraba un poco su mano y entrelazaba sus dedos con los míos. Ahora era él quien me acariciaba con su dedo pulgar los contornos de mi mano. Cada vez que nos deteníamos por motivo de algún semáforo, Peeta llevaba mi mano a sus labios para depositar un inocente besito o yo apoyaba nuestras manos en mi pierna, lo que hacía que dejara de acaricia mi palma para comenzar a acariciar un poco mi muslo

-Peeta, Rue quiere saber por dónde vamos, ya ella está llegando- Habló Prim la cual no había apartado la mirada de su celular desde que habíamos emprendido nuestro camino.

-dile que estamos por el puente principal que lo más probable es que en menos de diez minutos estemos por allá.

Después de pasar el puente, entramos a la tan conocida zona de la bahía donde literalmente las casas que allí se encontraban podían dejar a cualquiera con la boca abierta, si yo pensaba que mi casa era enorme las de este lado de la ciudad eran como mi casa la de Peeta y parte de la de Rue juntas.

-¿tu habías venido antes a casa de Marvel?- pregunte percatándome que Peeta conocía la dirección al pelo.

-sí, he venido a otras fiestas que él ha hecho. Precisamente es esa casa que se tiene de madera- aparte la mirada de mí novio para posarla en la casa que me señalaba desde el punto en el que nos encontrábamos se podía ver que en esa casa había una fiesta, estaba toda iluminada y había una gran cantidad de coches esperando para aparcar

-Cato te está guardando un puesto, dice que te muevas porque algunos chicos están hostigados- después de un sinfín de cornetazos y un millón de cambio de luces por parte de Mellark logro dar con Cato y aparcar, aunque no era un buen sitio fue lo mejor que pudo encontrar.

-Bueno chicos nos vemos dentro, cualquier cosa nos buscamos o nos escribimos- sin más Prim salió del auto dejándonos a Peeta y a mí con la palabra en la boca. La llame pero había cerrado la puerta.

-de aquí a las 12:00 pm estaremos bloqueados, de seguro algún chico aparcará detrás de mí. Si quieres baja tu preciosa buscare algún otro lugar

-vamos Peeta, quizás nadie se dé cuenta de este escondite además si eso pasa buscaremos la manera de resolverlo- acomode mi cabello, revise mi aspecto en el espejo y baje del auto, cuando rodee la camioneta para poder encaminarme hacia la casa, pude ver por primera vez en la noche el vestuario completo de mi chico del pan.

Peeta llevaba unos bermudas blanco con unas delgadas, casi inexistentes líneas amarillo quemado, zapatos deportivos parecidos a los míos solo que los suyos eran mucho más masculinos, su camisa de algodón color uva resaltaba de forma increíblemente el color de su piel pero lograba un mejor efecto cuando veías sus brazos ¡dios como me encantaban los brazos de este hombre!

-¿y pasé la prueba?- pregunto tendiéndome la mano.

-solo me falta algo- tome su mano y acorte la distancia que existía entre los dos en el mismo instante que mi pecho choco con el tuve contacto con el aspecto que me faltaba por evaluar- no sabes cuánto me gusta tu perfume- expandí lo mas que pude mis pulmones para que se llenaran de ese agradable aroma.

-entonces estamos en las mismas pero ahora si me disculpa que toca a mí admirarte - paseó su mirada sin pudor, por mi cuerpo, cuando pensé que su recorrido había finalizado su recorrido bajo su mirada nuevamente a mis piernas- estas preciosa pero tengo que reconocer que tus piernas me tienen colgando de los hilos- cuando me acerque para besarlo Peeta solo me permitió darle un pequeño roce porque después se alejó como si mi contacto le quemara- vamos entremos y veamos que tal está esto.

Comenzamos a caminar y aunque estaba segura que a donde fuese encontraría arena por todos lados estaba más que equivocada, tenían hasta un jardín, había visto jardines en algunas playas pero nunca uno tan grande y tan… verde como este, al ver la piscina y pequeño muro hecho con piedras que separaba la casa de la playa comprendí que habíamos entrado por la parte trasera de la casa. La música resonaba por toda la estancia, subimos algunos escalones, llegamos a lo que parecía el rincón de la fiesta la mayoría de los chicos presentes bailaban muy "cerca" llámenme santurrona pero me sentía como esas ancianitas cuando salen con sus nietas y decían en mis tiempos no se bailaba así, bueno así mismo me sentía en estos momento, había bailado si, pero "tan cerca" no, a medida que avanzábamos Peeta saludaba a la mayoría de los chicos que conseguía en su camino, no sabría describir la sensación que me inundó cuando personas que no conocía comenzaron a decir ¡hey Katniss! Mellark abrió lo que creo era un puerta corrediza y me hizo entrar, si creía que donde me encontraba era la fiesta estaba equivocadísima. La casa de Marvel no tenía que envidiarle a cualquier disco cercana, en una de las escaleras vi a Prim manteniendo una animada con sus amigas, seguí paseado mi mirada detallando la casa no se diferenciaba mucho a un hogar "normal" de hecho la única diferencia que pude establecer entre la casa de Marvel y la mía fueron los adornos, ésta casa carecía de ellos, puede que le diga a mi madre que le envíe algunos a la mama del anfitrión, esa diferencia me trajo un punto muy importante a la realidad ¿los papas le permitían hacer esta fiesta? ¿No les daba miedo que sus amigo pudieran mmm no sé quizás quemar la casa?

-allí están Rue y Cato ve con ellos te buscare algo de tomar- solté su mano y me acerque a mis amigos los cuales parecían mantener una pequeña discusión en susurros.

-¡hey!- salude, Cato que se encontraba a mis espaldas se sobresalto un poco

-¡hola! Katniss- me propino un beso en la mejilla – ¿y Mellark?

- fue a buscar algo que tomar- pose mi mirada en mi amiga- estas muy linda esta noche Rue

-Cato tráeme algo por favor tengo sed, así aprovechas y te traes a Mellark contigo….. ¿Y qué tal como la llevas?- pregunto una vez Cato se había marchado

-bien- Rue levanto una ceja- de verdad- volvió a mirarme sugerente- se que no he salido en un tiempo pero eso no quiere decir que sea una ermitaña o una marmota.

-te lo aclararé porque sé que lo estas pensando, tómalo como un consejo ok- asentí- tu y Mellark tienen muchas cosas en común pero te aseguro que esta no es una Katniss. No, no me veas así, antes de que comenzaras a salir con él, que era lo que sabías o mejor dicho lo que decías que él era.

-que era un niño consentido, que su papa le daba todo- trate de recordar esas cosas que ya sinceramente había olvidado- que había estado con medio instituto que él y Glimmer eran la pareja per

-detente, no me refería a eso, lo que quiero decir amiga es que quizás te sientas un poco fuera de lugar, solo te pido que lo intentes él se ha incluido en tu vida de una forma muy amable ahora intenta explorar este aspecto de la suya sin necesidad de hacerlo sentir incomodo.

-¿Cómo sabes que a Mellark le gustan estas fiestas Rue?-

-quien crees que lo acompañaba cuando los dos queríamos ahogar nuestras penas por los amores perdidos, además quién crees que me informó que Cato estaría en la fiesta donde tu hablaste con Mellark por más de media hora sin querer matarlo

-¿por…. Por qué no me dijiste nada? Rue creí que confiabas en mí ¿todos nuestros encuentros fueron planeados?

-no lo hice porque confiabas en mi pero no en Peeta lo que haría que indirectamente eso afectaría nuestra amistad y créeme que no, este año Peeta solo se preocupo por ayudarme a mí, el ya estaba más que seguro con el hecho de que no le prestarías atención

-pero… Rue pudist

-escucha los chicos ya vienen, sigue mi consejo diviértete la verdad no la pasas nada mal en estos ambientes, invítalo a bailar o acepta si él lo hace, te aseguro que no querrás que ninguna de esas que están aquí bailen con él, te puedo garantizar que la pasaras bastante mal, te prometo que hablaremos de cómo conozco a Mellark en cuanto podamos pero ahora solo

-¿y? todo bien- pregunto Peeta cerca de mi oído-¡hola Rue! Whoow estas… como decirlo- Rue golpeo a Mellark cerca del hombro- iba a decir linda pero ya qué prefieres que guarde silencio así será

-déjame Mellark- Rue dejo el vaso en el muro cercano y tomo a Cato de la mano- ven vamos a bailar no quiero quedarme aquí, además adoro esa canción

-Rue pero estamos hablando con los chicos.

-discúlpennos pero mi novio y yo deseamos tener un poco de contacto con música así que si nos disculpan-Peeta y yo asentimos al mismo tiempo, tome un trago de mi bebida… refresco Mellark me había traído una cola y para colmo una cola sin gas

-no sabía que traerte- se defendió al momento que percibió mi pequeña aura de enojo

-que estas tomando tu?

-ponche, está bueno- acerco el vaso a mi- pruébalo si te gusta voy por un vaso mas- tomé el vaso de su mano y lo acerque a mi boca… mmm reconocí el sabor de la naranja y ¿licor? Si, licor aunque un bastante suave. No es que esta fuese la primera vez que tomara algo como esto pero digamos que no tenía una buena relación con la bebida, la primera vez que lo probé estaba con Gale en el tercer año del instituto, resumamos la historia a que su mama termino llamando a la mía porque los dos andábamos riéndonos como locos y rayando las paredes. No le hice caso a mis recuerdos así que lleve el vaso nuevamente a mis labios solo que esta vez quería un trago un poco más largo, si tenía que poner en práctica las palabras de Rue, lo mejor era ir entrando en calor

-quiero un poco-Peeta se iba enderezando para partir y así conseguirme uno- pero no ahora….-comencé a sentir mis mejillas un poco calientes- vamos a bailar ¿sí?- la respuesta de Mellark fue enseñarme toda su perfecta dentadura por medio de una sonrisa. Y aunque el sitio en el que nos encontrábamos se prestaba para bailar desafortunadamente no se escuchaba claramente la música

- Ven- con mi mano libre tome la suya, permitiendo así que me llevase al lugar que él consideraba mejor. Cuando nos adentramos al que creo era el salón de la casa, mi corazón comenzó a latir al ritmo del bajo, no sabía descifrar si estaba emocionada porque bailaría por primera vez con Mellark o estaba totalmente nerviosa por no saber que carrizo haría cuando ya estuviese en esa situación. Agradecí que las luces estuviesen bastante más oscuras en esta área, así si me sonrojaba o me equivocaba no se notaria tanto.

Peeta alzo mi mano y me hizo dar una pequeña vuelta para ubicarme frente él, tomo el vaso de mis manos y lo aferro en su mano izquierda ya que su derecha había soltado mi mano y ahora se encontraba en la mitad de mi espalda. Acerco su nariz a mi rostro y comenzó a acariciarme con ella la mejilla, solo atine a buscar sus labios con los míos, una vez lo logre cerré mis ojos y me deje llevar. Esperaba que Mellark comenzara a moverse pero no lo hizo estaba allí quieto disfrutando de la caricia que le brindaban mis labios, la verdad esto estaba empezando a preocuparme ¿esperaba que comenzara yo?, no no puede ser así yo lo invite a bailar él que se mueva, alce mis brazos que hasta ahora se encontraban a cada lado de sus brazos y los entrelace en su cuello, fue allí que Peeta dio el primer movimiento.

Acerco más si se podía su cuerpo al mío, exhale un poco cuando sentí su cadera a la altura de la mía, bien aquí vamos Katniss veamos que tienes. Comencé a mover mis caderas primero lo lo hice de un lado para el otro pero me sentía un poco fuera de foco así que cambie de movimiento y ahora en vez de ir de un lado para el otro mis caderas se movían en círculos, chocando con las de Peeta cuando llegaban al punto máximo. Así estuvimos unos cuantos minutos, Rue no se equivoco cuando me dijo que no iba a ser nada agradable ver a Mellark bailar con otra chica, el solo imaginármelo con otra hacia que mi estomago se retorciera. La pista cambio a algo un poco más lento, tomo nuevamente su mano entre la mía, acercó el vaso a su boca y me hizo girar para ahora quedar de espaldas a él, como mi brazo había quedado cruzado a la altura de mi pecho, soltó mi mano la cual viajo directamente a su pierna y allí se engancho, su mano se ubico un poco más arriba de mi cadera indicándome el paso que quería que siguiera, ahora sus movimientos chocaban con uno de los extremos de mi glúteos, honestamente no me agrado sentir que bailaba tan alejado de mi. aproveche que la canción era un poco más lenta y detalle mi alrededor, por entre la multitud veía la ancha espalda de Cato, algunos compañeros de clase y por sobre la escalera bailando con el que creo es hermano de mayor de Marvel John, aunque no podía ver su rostro con claridad sabía que estaba con ella, lo largo de su cabello y lo afanado de sus movimientos no me dejaban duda de que bailaba con Glimmer, solo que no sabría decir si se encontraban bailando o haciendo sus cosas con la ropa encima. Me fue inevitable no establecer relación alguna entre Glimmer y Mellark, si ella bailaba así tan descarada con John quiere decir que en algún momento….. Definitivamente no dejaría que ese hecho me arruinara la noche, era algo que yo sabía y contra lo que no podía hacer nada… a menos que…

Aumente el movimiento de mis caderas y aunque sé que esto no es propio de una señorita busque la manera de establecer mayor contacto con mi pareja, hice que mis caderas aumentaran el diámetro de movimiento levantando un poco el trasero, así estuve unos segundos hasta que por fin di con mi cometido, sentir todo el cuerpo de mi novio a mis espaldas, al momento que mi espalda choco con su pecho incliné un poco la cabeza apoyándola casi en su totalidad en su clavícula, Peeta llevó su mano del lateral de mi cintura a la altura de mi ombligo, gire mi rostro y me encontré con su atenta mirada, tenia los labios un poco tensos lo que me recordó a un Mellark igual de atento y concentrado pero haciendo algo que se podría tomar también como un baile. Fue en ese momento que me di cuenta que ya no deseaba bailar.

-Peeta-susurré al momento que me giraba para estar de frente a él, no había terminado de acomodarme cuando ya tomaba mi barbilla entre la suya para permitirse besarme con total libertad- Mellark- volví a susurrar cuando abrí mi boca para permitirle a su lengua pasar

-mmm- respondió a la vez que me estrechaba con sus dos brazos. ¿Cómo puedo decírselo? Y si lo hago como en las películas o en las novelas vamos a un mejor lugar o quiero tener una conversación en privado contigo, no Katniss para nada Peeta se asustaría al oírte hablar con la voz gruesa y alzando una ceja

-yo quiero- bien aquí vamos con las mejillas de nuevo- tu quiero- no estaba más que equivocada si creía que esto iba a ser sencillo.

-vamos por algo de tomar ¿no tienes calor?- si y mucho.

Peeta tomó unos vasos de una gran torre de vasos rojos que se encontraba en el mesón que rodeaba el salón

-¿que deseas tomar?- preguntó enseñándome las grandes poncheras que tenían dispuestas.

-lo que tu tomes para mí está bien- sabía que Peeta no tomaría nada fuerte en licor pues tenía que conducir después y preferí decir eso a un refresco o agua. Tomo un poco de una ponchera naranja que se encontraba más alejada, creo que estaba sirviendo lo mismo que probé hace algún rato. Cuando tuvo listos los vasos probó mi vaso y después me lo tendió

-te incomodarías si vamos afuera, la verdad no tengo ganas de volver al salón

-no- sonreí- está bien, vamos.- repetimos nuestro camino, con un poco de dificultad pasamos el salón. Peeta abrió nuevamente la puerta corrediza que daba hacia el exterior de la casa, caminamos por un largo pasillo de madera, subimos unas escaleras dimos con un balcón de madera el cual tengo que reconocer me pareció hermoso, me apoye del mismo lo que hizo que Peeta se ubicara de frente a mí con una mano en una de las vigas de madera.

- estás caliente- creo que el color pasó de mis mejillas a todo mi rostro- me refiero a calor, el calor que emana de tu cuerpo.

-sí, pero aquí la brisa me ayudará- mi sonrojo ya no se debía a comentarios coquetos ahora el motivo de su aparición era la vergüenza

- la verdad nunca te imagine como el tipo de chica que le gusta bailar, esta noche sí que me sorprendiste.

-no soy mucho de bailar, pero tenía ganas de hacerlo contigo- después de pronunciar las últimas palabras caí en cuenta de la otra interpretación a la que se podría prestar eso.

-de verdad que adoro ver cómo te sonrojas

-no estoy sonrojada mentiroso.

-ah! entonces esto- dijo acariciando con su mano derecha mi mejilla izquierda- debo suponer que es maquillaje

-puede que sea maquillaje- aunque sabía que estaba equivocada, quería demostrarle a este engreído que si podía intentar hablar de estos temas sin que mis mejillas me delataran

-demuéstramelo entonces y prueba que soy un mentiroso- ordeno mientras daba otro trago a su bebida
-mmm- suspire, ya me imaginaba hacia donde podía dirigirme con este "reto" sin embargo ya no tenía oportunidad de retirarme- bien, comencemos entonces.

-no te darás por vencida cierto?- dijo sonriendo mientras yo negaba con la cabeza- estaba dispuesto a dejarla pasar pero ya que me ofreces esta oportunidad en bandeja de plata. Déjame pensar...mmm hace unos minutos me dijiste que necesitabas algo de mi ¿que era?- tenía que hacer justamente esa pregunta. Respira profundo Katniss

-yo quería que- vamos si puedes- estar bailando así contigo me hizo desear... estar contigo- incline mi vaso y prácticamente lo vacié en mi boca, tenía la loca idea de que la fría y alcoholada bebida podría disminuir el calor que sentía

- ahora mismo estás conmigo ¿era esa la forma en que lo imaginaste?- trague grueso, Peeta acerco nuevamente el vaso a su boca lo que aproveche para desviar mi mirada de sus ojos y pensar en una respuesta rápida y creíble- creo que estoy ga...

-trate de recordarte como ese día en el hotel- Peeta arqueó una ceja, estaba consciente de lo que quería decirle pero sabía que esa no era la manera- te imagine desnudo ¿feliz?- no exagero cuando digo que Mellark me enseño todo sus dientes con la gran sonrisa que me dio. Se acerco un poco hasta que sus labios rozaron un poco los míos, deposito un pequeño besito en ellos y se dirigió hasta mi oreja.

-y al imaginarme así que fue lo que más te gusto- susurro desde ese lugar.- ya has avanzado bastante tan solo deja de pensar y dime lo que sientes, es conmigo con quien hablas no con cualquier crió que acabas de conocer, tenme la confianza para decirme lo que sientes.

-tu espalda- aunque trate no pude evitar bajar la mirada, ¡no me soporto! ¡Me detesto! como es que no pueda hablar de estas cosas con el hombre que hace unas semanas atrás me vio desnuda

-gracias por el cumplido. Preciosa...- nada aun seguía evitando cualquier tipo de contacto con su mirada- Katniss mírame- subí un poco mi mirada, estacionándome en su cuello- Amor mírame por favor- juro que sentí mis piernas temblar, con la ayuda de su mano que sostenía mi barbilla fije mi mirada en ese mar azulado- ¿tanto te incomoda hablar de esto conmigo? ¿De verdad no deseas que toquemos estos temas?

- no es que me incomode hablar contigo... es...es- respire profundo- no soy como Rue... Prim... o hasta mi propia madre. Ellas tienen una destreza que en realidad admiro para hablar de estas cosas, yo sin embargo a lo mas que he podido llegar es el que una semana después de haber estado contigo...cada vez que me miro en el espejo desnuda, recuerdo todo lo que paso ese día pero solo hay algo que repito una y otra vez... que me hace sonrojar hasta más no poder.. es cuando me acariciaste en aquel lugar-bien me estaba desviando del punto al que quería llegar- Yo de verdad trato de hablarlo créeme que lo intento pero me da terror lo que puedas pensar.- Peeta dejo su vaso en el muro en el que me encontraba apoyada, tomo mi vaso, lo dejo en el mismo lugar y me envolvió con sus brazos

-se que me excedí ese día al hacerte vivir esa experiencia- lo mire sin comprender, creo que había entendido mal mis palabras- el sexo oral quizás es un contacto más intimo que el mismo acto sexual, quizás debí pedir tu permiso- iba a protestar pero el me acaricio mi labio inferior con su dedo pulgar indicándome con este gesto que guardara silencio- pero la verdad no pude hacerlo todas mis convicciones se vinieron abajo cuando pude tenerte así, cuando me permitiste ver tu cuerpo desnudo, al momento que mi nombre comenzó a salir de tus labios y ¿como es eso que te da terror lo que pueda pensar? Katniss no quiero ser crudo pero para hacer el amor se necesitan dos personas y preciosa esas dos personas son seres individuales por tal motivo tienen distintas formas de pensar- Volvió a estrecharme entre sus brazos- preciosa como voy a saber si algo te esta incomodando si no me lo dices

-no. No me refería a que ese día me sentí incomoda porque me... hicieras - ya sinceramente estas quedando como una inmadura ante tu novio- sexo oral, solo quise darte a entender que desde ese momento he deseado tanto volverlo a hacer que me parece increíble que con solo ver mi reflejo en el espejo me encuentre cerrando los ojos para recordar exactamente como fue.

-entonces por qué no me dejas sa...- en ese mismo momento unos chicos de creo cuarto año se ubicaron justo al lado de nosotros, Peeta los miro con cara de pocos amigos- ven vamos a dar una vuelta, la verdad quiero estirar un poco las piernas- con una sonrisa en mis labios tome su mano entre la mía. Caminamos por todo el balcón de madera, bajamos por las escaleras, caminamos un poco hacia la izquierda y dimos con la salida que nos llevaría a la playa. En el mismo momento que mis converse se entraron en contacto con la arena, desee quitarme los zapatos para poder sentir esa adorada textura entre mis dedos.- estoy agradecido de que trajeras zapatillas deportivas- sonrió- ¿tienes frío?- con mis dedos le hice una seña con la que le daba a entender que solo tenía un poco de frío. Peeta me impulso con su mano para que caminada delante de él, sorpresivamente la mano que llevaba entre las suyas cambio de lugar para dividir en dos mi pecho- dame tu otra mano- lo mire algo extrañada, no muy segura tendí mi otra mano y volvió a repetir el procedimiento en sentido contrario, mis brazos quedaron cruzados en torno a mi pecho, como si me abrazara a mi misma pero con las manos de mi novio entre las mías y mi cuerpo apoyado al suyo- crees que puedas caminar así conmigo?- pregunto apoyando la cabeza en mi hombro, asentí- bien, vamos entonces...

- no terminaste de hablar- dije al momento que Peeta se detenía a unos metros de la orilla para observar el mar, en el que reinaba un hermoso azul oscuro parecido al que decoraba las paredes de su cuarto, liberó mis manos del agarre que tenían las suyas, cuando me gire para saber porque lo hizo vi como se lanzaba en la arena para terminar sentado con las piernas recogidas pero dejándome espacio en el medio

-quiere acompañarme srta Everdeen?- pregunto palmeando el espacio existente entre sus dos piernas indicándome con esto que me sentara allí, di un pasito hacia adelante y me senté en el sitio que Mellark había dejado para mí. Cuando sus brazos se posaron en mis caderas no pude evitar centrar mi mirada en su reloj, 12:35 pm bien ya era hora de saber cómo le iba a mi hermana, levante un poco mis caderas introduje mi mano en el bolsillo trasero y teclee rápidamente Por donde estas hace rato te perdí de vista. Presione la tecla enviar, apoye nuevamente mi espalda en el pecho de Peeta que estaba sorpresivamente callado- tengo algo que desde hace algunas horas está rondando por mi cabeza, quisiera preguntártelo pero quiero que me garantices el que serás totalmente sincera

-dame un segundo- fije la mirada en mi equipo telefónico pues había comenzado a vibrar. Estoy bien, ando por el balcón en donde estabas hace unos minutos, hablamos en otro momento. Prim, bien nada de qué preocuparse- que ha estado rondando por esa cabecita- pregunte mientras me giraba un poco para acariciar su cabello con mis manos- de verdad que extraño tus rizos- sonrió- aunque tengo que reconocer que así te ves... rebelde- Peeta estalló en carcajadas arrancándome unas a mi también

-rebelde? ok ok puedo vivir con eso- tomo mi mano la beso y se quedo observándola, detallándola- has pensado ya... a que universidades quieres ir- bien gracias Primrose ya veo que moviste tu primera pieza, ya sembraste la semillita de la duda- no te preocupes de verdad- suspiró- puedes decirme lo que sea te juro que no me enfadare o preocupare, solo quiero saberlo

-la verdad no he pensado en nada.- mentí- tome algunos folletos pero no me he familiarizado con ninguna institución, además no quiero... no veo beneficio alguno en buscar algún cupo en cualquier universidad si no me siento cómoda con mi carrera, me da igual la Universidad a la que vaya- Mellark volvió a bajar su mirada a mi mano, con su dedo índice comenzó a delinear los contornos de la misma a pesar de que busque su mirada, él escondió sus hermosas gemas azulejas de mi- creo que me excedí un poco no deb...

-fuiste sincera- sonrió pero no era la misma sonrisa de hace minutos- eso fue lo que te pedí y me lo concediste- suspiró- faltan seis meses, solo eso es lo que nos falta para graduarnos y saber que haremos con nuestras vidas.

-has pensado en irte- me miro sin comprender- en ir a alguna cuidad fuera de aquí... del país quizás

- mi padre me ofreció esa oportunidad pero enseguida la deseche no tengo porque irme tan lejos si todo lo que quiero esta aquí, mi padre, las universidades a las que deseo ir, mis amigos- beso mi frente- tu

-Rue me comento que Cato y tu quieren matricularse en la misma universidad- aproveche de cambiar el tema si no lo hacia lo más probable es que comenzara a llorar

-sí, eso pensamos... y si solicitaras una beca ya sabes para que puedas estudiar lo que quieres. Tienes buenas notas excelentes diría yo, practicas un deporte en el que eres extraordinaria, podrías hacerlo preciosa.

-yo pens...- no pude terminar mi argumento pues en ese mismo instante a Peeta y a mí nos salpico la arena producida por la pisada de algún imbécil que paso corriendo y nos daño el momento. Cuando termine de sacudirme y mientras Peeta batía con sus manos su cabello, me percate de quien fue el imbécil... o no mejor ¡LA TARADA!... claro porque no podía ser otra que Glimmer. La muy... perra asquerosa de Glimmer se encontraba cerca de la orilla a poquísimos metros de nosotros, las sandalias con que la vi hace horas habían desaparecido y ahora estaba descalza, su cabello estaba un poco desordenado aunque tengo que reconocer que no estaba para nada desarreglada.

-me da igual si toman fotos o no, solo pido una toalla- le indicó a sus amigos desde la distancia- y quiero también que alguien esté pendiente si me ahogo- esto último lo dijo fijando la mirada en mi ¡MI novio!

- ¡Por dios Glimmer no lo hagas!- susurro Peeta, casi me hierve la sangre cuando escuche salir el nombre de... esa de sus labios

-¿ah? ¿Hacer qué?

- se resume a juegos de preparatoria- en ese preciso momento los chicos a nuestras espaldas comenzaron a repetir el nombre de Glimmer, a ovacionarla, animarla para que hiciese lo que fuese a hacer a la vez que ella comenzaba a mover su cuerpo como si bailara, para luego comenzar a subir su camisa ocasionando con esto que los chicos comenzaran a silbarle y a pedirle que continuara

- ¿se va a desnudar?- no me percate de que la pregunta había salido de mis labios hasta que escuche mi propia voz

-si fue lo que aposto, seguro lo hará- creo que Peeta sintió un poco de vergüenza pues mi cuello comenzó a parecerle bastante entretenido, yo por mi parte no podía creer que esta chica se quisiera tan poco, en qué cabeza cabe exhibir tu cuerpo frente a "extraños" que se dicen ser tus amigos. Glimmer había retirado su camisa y comenzaba a retirar su falda, cuando llevo sus manos a su espalda para retirar su brasier volvió a mirar hacia donde nos encontrábamos para su desgracia se encontró solo con mi mirada pues mi chico tenía la cabeza escondida en mi cuello, ella se giro en dirección al mar dándole la espalda a su público retiro las dos últimas prendas y se sumergió en esas oscuras aguas mientas su público la ovacionaba, creo que pasaron algunos minutos cuando una chica que por cierto estaba en el equipo conmigo se acerco con una toalla, adentrándose un poco más allá de la orilla, la protagonista de lo sucedido tomo la toalla se envolvió en ella a la vez que comenzaba a salir de la playa.
El hecho que mirara cada vez que podía en nuestra dirección me hizo enojar y hasta... hasta sentir celos, si así es como quieres jugar, bienvenida entonces a la segunda ronda. Me separe un poco de Peeta causando que este me mirara un poco extrañado se relajó un poco cuando le regalé una de esas sonrisas que él decía eran hermosas, cuando sus labios estaban por imitar mi gesto le di un besito en la comisura de los labios, lo que ocasionó que con su mano acariciara mi rostro.

-te quiero, preciosa-al comienzo me sentí un poco mal por estar utilizando tan descaradamente a Peeta, le deje pequeños besitos en los labios, cuando trataba de tomar mis labios entre los suyos me alejaba con una sonrisa- no quería recordártelo pero esta es la gota que derramo el vaso- le volví a besar- me- beso- debes- beso-algunos besos

-te los estoy dando ahora mismo

-no, de esos no- ahora fue su turno para besarme- de estos- su aliento se proyectaba sobre mis labios, aquel sutil contacto los hacía abrirse de forma automática, esperando por él, como si quisiera inhalar su esencia. Peeta bajó un poco la cabeza y llevó su boca a la mía, ese simple contacto casi de inmediato me hizo sumergirme en una densa marea de deseo que me arrastraba por debajo del nivel de la razón y de mi voluntad. .. Lo deseaba con un ansia ciega, feroz, que no admitía más retraso, me agarré de su cuello con mi izquierda, no quería ni necesitaba que se alejara. Un pequeño pero contundente gemido escapo de mi boca, como si hubiese activado alguna alarma se separó buscando aire-quieres… quieres entrar a la casa o tal vez algo de tomar

-no, no quiero. Solo deseo quedarme aquí contigo ¿Qué ocurre? ¿Por qué te alejaste así?

-era necesario, no creo que sea el lugar preciso para ponernos intensos- mire a mi alrededor y en efecto teníamos mucha gente cerca, bien Katniss si Peeta quería que le dijera lo que querías y pensabas ¿Por qué no comenzar ahora?

-entonces busquemos otro lugar- Mellark trago grueso y miro a su alrededor

-hay mucha gente y están todas dispersas- si no era por las buenas tendría que ser por las malas, como si fuese un acto inconsciente deje caer mi mano desde su hombro hasta su ingle y muslo- Katniss no me hagas esto

-¿el qué? – sonreí-entonces vayamos a…- dirigí mi mirada al camino por el que habíamos ingresado a la casa quizás me arrepentiría o me avergonzaría más tarde pero en este momento solo deseaba una cosa-tu auto, así podremos ir a otro lugar cercano mas… solitario.

-bien, creo… creo que tengo un sitio- se levantaba- ven- me ofreció su mano para levantarme

El camino hacia su auto se me hizo larguísimo era como si la distancia se hubiese multiplicado por cien, no habíamos ni llegado a la puerta del copiloto cuando me lancé otra vez sobre Mellark solo que esta vez mi víctima era su cuello, no fui consciente de en qué momento Peeta abrió la puerta del copiloto, estaba tan perdida en su cuello y el aroma que este brotaba que solo reaccione cuando una de sus manos se poso en mis glúteos, levantándome un poco del suelo, instintivamente enrosque mis piernas alrededor de su cuerpo, deje su cuello para encaminarme a su mandíbula, fue en ese momento que sentí que cambiaba sus manos por algo mas liso y suave, dirigí una de mis manos hacia esa superficie para darme cuenta que estaba tratando de depositarme en el asiento del copiloto y que el agarre de mis piernas le dificultaba un poco el trabajo

-voy por el otro a…

-no ya no quiero ir a ningún lado, aquí estamos bien ven- lo atraje hacia mi introduciendo parte de su cuerpo en el auto, extendió su mano y presiono algo en el asiendo, este se echo hacia atrás dejando espacio suficiente para que se ubicara entre mis piernas apoyó una de las suyas en el espacio que disponible entre la palanca de cambios para poder cerrar la puerta

-si hubiésemos entrado por detrás estaríamos más cómodos- tomo mi barbilla con sus manos y comenzó a dejarme besos húmedos por toda su extensión.

-después, ahora no- gemí-no me quiero mover de aquí.- frote mi mejilla contra él y cerré los ojos recreándose en sentirlo, tan cálido, sólido y vital. Lleve una de mis manos a su cabello pidiéndole con ese gesto que no dejara de pasar su lengua por ese lugar mientras que con la otra tiraba un poco de mi sweater

-no todavía no te lo quites- separó una de sus manos de mi cadera y palpó algo en el tablero del coche, presionó un botón que se torno de color azul y automáticamente en interior del auto comenzó a enfriarse- no quiero ofenderte pero no sabes cómo me pone cuando actúas así sin inhibiciones

-no me ofende, me gusta saberlo-lo tome de su camisa y lo acerque a mí, desde el mismo momento que salí de su habitación en el hotel había deseado con todas mis ganas tenerlo para mi, justo como ahora. Sus manos se introdujeron inquietas debajo de la tela de mi camisa, al momento en que comenzó a subirla creí que retiraría las molestosas prendas pero solo las doblo exponiendo para el todo mi abdomen, iba a retirarla yo misma pero ese reclamo se fue al caño en el momento que Peeta paso su lengua por todo el largo de mi abdomen, empezando por el hueso de mi cadera hasta llegar un poco más arriba de mi ombligo, en ese preciso instante mi respiración se elevo a casi el máximo, gemí audiblemente cuando sopló sobre el camino húmedo que había hecho. –Peetaa- lo llamé con mi respiración acelerada al momento que sentía sus manos jugar con la los botones de mi shorts.

-quieres que me detenga- pregunto con voz gruesa, por dios que clase de pregunta es esa como me va a preguntar eso a estas alturas, solo negué con un gesto a lo que el bajo su mirada nuevamente a mi shorts, en este momento estaba con casi la mitad de su cuerpo debajo del tablero arrodillado enfrente de mí. Ahora comprendía eso que Rue decía que sentía cuando Cato la desvestía, el verlo bajar el cierre con tanta lentitud casi me hace querer retirar sus manos para hacerlo yo misma, levante un poco mis caderas cuando comenzó a tirar de mi pantalón, la sonrisa maligna que se dibujo en mi rostro en el momento que Peeta vio el comienzo de mis bragas me hizo sentir poderosa eran pocas las ocasiones en las que Mellark me permitía verle esta expresión, por lo general siempre era yo la que quedaba como lela cuando estaba cerca de mí.

Cuando mi pantalón fue retirado por completo junto con mis zapatos, Peeta atacó como un desesperado mis caderas, chupaba, mordía y había ocasiones en las que me pareció escucharlo gruñir, claro está que a estas alturas era poco lo que podía pensar pues sus caricias me invitaban a mover descontroladamente mis caderas, ya había pasado el momento en el que sus lametones me parecían agradables ahora solo me sentía necesitada, quería que tocara esa zona húmeda que clamaba por su atención, deje su cabello libre de la prisión de mis manos para tomar un extremo de mi braga de encaje para darle a entender de esa manera lo que quería o mejor dicho lo que necesitaba en este preciso momento. Mis manos no llegaron muy lejos pues fueron sustituidas rápidamente por las suyas, cuando subió, con sus dedos hizo algunas forma sin sentido, al momento que llego a mi ingle llevo su mano izquierda a mi espalda y me arrastro al borde del asiento, para facilitarle un poco la situación levante un poco mis caderas, aunque no sabía mucho que debía hacer lo mejor era que pusiera de mi parte

-apoya tus brazos del asiento, así no te resbalaras- obedecí sus ordenes, dio algunas palmaditas en mi muslo pidiendo que le cediera espacio, cuando se ubico entre ellos levantó un poco mi pierna derecha y comenzó a repartir pequeños besitos en mi bajo vientre, con sus dedos separó suavemente los pliegues de piel, sentí su aliento cálido sobre mi piel expuesta. Apenas tuve tiempo para contener la respiración antes de que su dedo pulgar comenzara a moverse, bajando para luego subir muy lentamente, Humedeció sus dedos y entreabrió mis labios, cuando toco suavemente mi clítoris deje salir un fuerte gemido, al sentir que introdujo la lengua en aquella sensible carne me causo un fogonazo de sensaciones que me hizo gritar.

Bombeo más rápido, sus dedos se movían con habilidad dentro de mí. Sentí un gran calor extenderse por mi cuerpo, sabía que mi orgasmo estaba cerca, cerré mi ojos y mordiéndome el labio me entregue a todas esas sensaciones que solo este hombre podía darme, su mano estaba trabajando intensamente en mi interior y con un último roce de su pulgar sobre mi clítoris logre gritar por mi éxtasis. Sentí que mi cuerpo se convulsionaba, en un impulso lo tome un poco de cabello de la parte trasera de su cabeza, abrí los ojos tan pronto como sentí mi respiración regresar a la normalidad. Su mano froto una última vez mí intimidad, haciéndome exhalar una gran cantidad de aire.

-lamento…. Lamento lo de tu cabello- hable un poco más calmada, Peeta enderezo su espalda, ahora estaba a mi altura.

-no pasa nada, me encanta cuando te pones así- me beso de lleno, automáticamente entrelace mis brazos alrededor de su cuello, las manos de Mellark se posaron en la parte baja de mi espalda arrimándome hasta que mi vagina toco rozo la tela de su camisa, con el temor de mancharla o mojarla me aleje de él.

-tu camisa- dije al momento que me miro algo extrañado, por mi parte lleve mis manos al borde de la misma y comencé a tirar de ella hacia arriba, Peeta la tomo de su cuello y de un solo tirón la apartó, al momento que se deshizo de la prenda pude ver una de sus rodillas y estaban rojísimas internamente me lamente por hacerlo pasar por semejante dolor.- Peeta será mejor que cambiemos de posición te vas a lastimar- el pareció considerarlo unos segundos antes de reclinar por completo el asiento del piloto, este quedo pegado al volante, se impulso hacia el espacio que acababa de abrir, ubicándose en el asiento trasero.

-ven- al momento que me levante de mi asiento para tomar su mano, me percate que la tapicería de cuero de ese asiento estaba… húmeda ¡tierra trágame ahora!- no importa preciosa, no te me pongas en esa actitud tímida de nuevo ¿sí?- con el sonrojo más fuerte que nunca tome su mano teniendo cuidado de no caerme con la palanca de cambios, me impulse hacia atrás. Pensaba sentarme a su lado pero Mellark no me lo permitió literalmente me guió hasta estar de frente a él, poso sus manos a ambos lados de mi cadera y me sentó en su regazo con mis piernas a cada lado de su cintura. Mientras me acomodaba sobre él, lleve mis manos hacia su pecho, definitivamente mis recuerdos no le hacían justicia, tomó aire y su pecho se expandió bajo mis manos con mis pulgares comencé a propinarle una caricia parecida a la que el me expuso hace minutos, sin detenerme lo mire a los ojos y el mar azulado en el que estaba acostumbrada a perderme apenas podía verse tanto por la oscuridad como por lo dilatada que estaban sus pupilas, lleve mis labios a su cuello e intente realizar un camino húmedos de besos como el que hizo en mi abdomen, cuando estaba por su clavícula tuve que apoyar por completo mis glúteos en su rodillas acto que aprovecho para introducir sus manos en debajo de mi sweater, definitivamente nunca me cansaría de saborearlo podría pasar todo un día deseando tener su piel contra mis labios, cuando estaba por llegar a su ombligo, movió su cadera logrando que su ingle chocara con mi pierna- te gusta hacerme sufrir- hablo con los ojos cerrados, me apoye nuevamente en mis piernas, haciendo que el área de mis senos quedase a la altura de su rostro, se percato de mi quietud y abrió los ojos, cuando lo hizo lleve mis manos a la cremallera y tire de ella.

Estaba retirando el sweater cuando Peeta ya comenzaba a acariciar con la yemas de sus dedos mi escote- desde el momento que subiste al auto con esta camisa estuve imaginando todos los escenarios posibles donde podría quitártela-siguió con su recorrido mientras que su otra mano me acariciaba el muslo.

-¿y este es uno de esos escenario?

-de hecho estas cumpliendo una de mis fantasías en este mismo momento- si creía que estaba comenzando a excitarme estaba equivocada pues si Peeta me repetía otras cuatro veces esa frase podría tener un orgasmo seguro. Sonreí, ladee un poco mi cabeza hasta que me fue posible unir mis labios con los suyos, sus palabras me encendieron de una manera que me fue casi imposible creer que yo Katniss Eveerden estaba dándole un beso tan… posesivo y hasta violento a Peeta. Cuando lamentablemente tuvimos que separarnos pues nuestros pulmones clamaban por aire rápidamente lleve mis manos a su cinturón con una experiencia que me sorprendió un poco desate el agarre del mismo, a lo que mi compañero aprovecho para subir mi camisa por completo y liberarme de ella.

Con los labios de Peeta en mi clavícula desabroche su pantalón y baje el zipper, comencé a tirar de él pero este no quería salir por nada del mundo, totalmente frustrada aparte su mano de mi brasier y la lleve a su pantalón, afortunadamente Mellark entendió lo que quise decirle con ese gesto, me levantó un poco para poder elevar sus caderas del asiento y así sacar esa detestable y odiosa prenda, antes de que volviera a apoyarme sobre él decidí jugar con la tira de sus calzoncillos, introduje mis dedos y tire de él. Al quedar expuesto todo su miembro mis paredes comenzaron contraerse, a anhelarlo dentro de mi cuerpo. No fui consciente de que había desabrochado mi brasier hasta que sentí como las tiras del mismo caían a lo largo de mis brazos, aparte la vista de su entrepierna y lo mire a la cara.

-te necesito, ya- demandé, su repuesta fue dejarme un pequeño beso en los labio y preguntarme si aun estaba usando mi método anticonceptivo a lo que respondí asintiendo. Al sentir una de sus manos en la parte baja de mi espalda y la otra en mis glúteos, me preocupé- espera ¿quieres… quieres que este arriba?- lo mire nerviosa, puede que esté muy entusiasmada pero no sabía nada de….movimientos

-tranquila, solo será como- lo pensó- como si bailaras conmigo además prometo ayudarte, tu solo avísame si te cansas o te es incomodo ¿ok?- no muy segura acepte, bueno nada malo podía pasar. Al momento que Mellark me dejaba caer lentamente sobre él quede inmóvil, congelada por la enorme presión que experimenté, podía sentirlo por completo de hecho la sensación no era para nada parecida a mi primera vez era mucho…. Bastante agradable. Comencé a moverme algo torpe, pero con su ayuda pude marcar un ritmo que con el pasar de los segundo se iba haciendo más rápido y que le arranca a Mellark unos gruñidos exquisitos y a mi unos gemidos que se parecían más a gritos, cuando sentí que estaba cerca incremente un poco mis movimientos deseaba llegar cuanto antes, el por su parte posó sus labios suavemente en uno de mis senos, y lo succionó con delicadeza, llevo una de sus manos a nuestra unión y con movimientos circulares de su pulgar en mi clítoris, me hizo llegar por segunda vez en la noche, estaba por incrementar los movimientos de mis caderas cuando

-¡OUCH! ¡AY! –Peeta abrió mucho los ojos y me miro como con terror, rompió nuestro contacto y me recostó en el asiento

-¿preciosa te lastimé?- se escuchaba bastante preocupado- ¿Katniss que tienes?

- un… un calambre- Peeta que se había recostado a mi lado hundió su rostro en mi vientre y comenzó a reírse- ¿Qué te parece tan gracioso?

-nada- volvió a carcajearse-esto solo nos pasa a nosotros dos- entendiendo sus palabras, me uní a su risa.. Hasta que

-Peeta tu… tu no- dejo de recostarse en mi vientre y se acerco a mi rostro

-no importa preciosa, con pensar que te había lastimado, paso.. Ya paso el momento- beso mi frente- tranquila.

-no claro que no, mírate. No tendré la misma experiencia que tu pero sé lo que significa eso- señale a su mejor amigo- además no es lo justo, yo sí y tu nada.

-con que estés bien me vale-volvió a sonreír, ya sé lo que siente Mellark cuando guardo este tipo de cosas para mí.

-pensé que habías dicho que si quería algo tenía que pedirlo- recuerda Katniss piensa en las cosas que te ha dicho Rue, lo que has leído, recuerda lo que has hecho con Peeta…creo que- quiero que- respira- enséñame a tocarte.

Hello! ¿Cómo están?

Bien como lo prometí aquí está el nuevo cap! Espero que les gustase (ya saben que espero sus comen, ya sean positivos o negativos)

Muchisisisismas gracias por todos sus comentarios, criticas, palabras de aliento… en fin muchas gracias por la atención que le ponen a la historia y como estoy de buen humor esta noche pues ¡me regalaron un ramo de rosas! Les dejare un adelanto del próximo cap

-como es que tu sabes que él gusta de mi hermana y yo no sé nada- pregunte algo enfadada últimamente me estaba dando cuenta que Peeta sabia mas de mi entorno que yo misma.

-el hablo conmigo hace un tiempo y bueno yo se lo comente a Prim, ella decidió hacerle caso y bueno allí van

..

-Rue la señorita Johansson te necesita, dice que dejaste algunas cosas fuera de lugar.

-¡aff! Hasta cuando con esta bruja- Rue volvió a dejar su camisa en el mismo lugar- si terminas primero no me esperes creo que esto será para rato

-ve tranquila cualquier cosa te envío un mensaje- sin más se encamino hacia la salida de las duchas, me gire para tomar mi toalla y mi shampoo

-Hola katniss…- ¡otra vez tu! Ahora que quieres Glimmer…

Bien muchachonas y muchachones nos leemos el sábado siguiente saluditos xoxo se portan bien!