Hello chic s MIL gracias Tanto para las que agregaron las historia a favoritas como para l s que me dieron su opinión! Mil gracias les recuerdo que solo la historia es mía, los personajes pertenecen a Suzanne Collins espero sea de su agrado allí les va. 10.000 Gracias

….

-yo quería decirte que te lo juro que no sé como paso, de verdad no tengo ni la menor idea pero cuando me di cuenta

-me enamoré de ti- ¿qué? ¡No! ¡Peeta! Como me vas a decir esto ahora- yo… te amo.

Peeta PDV.

Bien lo había dicho ya no hay vuelta atrás.

-¡oh! Yo… te… tu, ¡vaya!- sabia, lo sabia tenía que haber esperado un poco mas, Madge tenía algo de razón quizás ella no sintiera lo mismo que yo.

-sé que es algo pronto ¿no? Pero la verdad quería decírtelo desde hace un tiempo solo que no encontraba en momento- expliqué tragándome mi orgullo.

-no no, es solo que- suspiró- dímelo de nuevo, quiero volverlo a escuchar- pidió tomando mi rostro entre sus manos

- te amo- sonreí

Está vez Katniss no respondió solo sonrió, acercó su rostro al mío acarició mi mejilla con su nariz, dejándome algunos besos en la mejilla.

-me encanta como se escucha- besó la comisura de mis labio, en este mismo momento podría torturarme y no sentiría dolor alguno

-puedo repetirlo cuantas veces quieras

-no- se alejaba- que irónica es la vida ¿no?- la mire sin entender- me he enamorado del chico que hace nada me llamaba Evedeen- señaló imitando mi voz, lo que hizo que sonriera- te amo Mellark- quizás suene muy raro pero en ese momento mi corazón se detuvo.

-desde que tengo uso de razón me he imaginado que me dices eso- la rodee con mis brazos y la atraje más hacia mi- y no a mi no me parece que sea irónica confieso que me encantaba hacerte enojar, me alegraba saber que podía causar algún tipo de reacción en ti y que no te era indiferente.

-ya no tienes que imaginártelo, te lo repetiré las veces que quieras siempre y cuando me prometas abrazarme y tener tus labios dispuestos para mí- sinceramente me sorprendí cuando se acercó a mí con intenciones de besarme, pero solo se limitó a morder mi labio inferior para después succionarlo- en cierto modo reconozco que me sentía extraña cuando me ignorabas, imagino que para ese entonces ya me gustabas pero no quería reconocerlo- suspiró- y aunque me lo reprochaba muchas veces me encontré mirándote con ojos nada discretos, me gustaba observarte de espaldas.

-¡así que me echabas el ojito! no hacía falta que lo hicieras a mis espaldas simplemente me lo hubieses dicho y todo esto hubiese sido tuyo

- sigues siendo el mismo engreído, muy en el fondo se que está por allí, creo que será mejor que entre- indicó mirando hacia el garaje de su casa- creo que mi papa regresó de su viaje y no le gustará que ande tanto tiempo por fuera, te escribiré en la noche- me abrazaba

- te avisaré cuando llegue a mi casa ¿nos vemos mañana?- por favor di que sí.

- trataré de convencer a mi mama, mi padre no nos dejará ir solas a Prim y a mi- asentí, estos eran los momentos en los que el Sr Everdeen me caía mal- prometo intentarlo, te- beso- amo-beso- mi- beso- Peeta

-mi Peeta ¿eh?- podrías decírmelo mil veces y nunca me cansaría de escucharlo

-sí, mío solo mío- se alejaba para tomar su bolso- nos vemos el domingo- sentenció abriendo la puerta del auto

- nos vemos el domingo preciosa, no escribimos cualquier cosa- cuando pensé que se bajaría se giró rápidamente

-te amo- depositó un pequeño besito en mis labios y con la misma rapidez con la que se giró bajo del auto. Espere que entrara a su casa y con una sonrisa boba en mi rostro partí al mío.

Después de tomar una gran cantidad de atajos en la cuidad, pues el trafico el día de hoy estaba totalmente descontrolado logre llegar a mi casa, con la palabra cansancio escrita en mi frente lance todas las cosas en el mueble central… después las acomodaría, con parsimonia subi las escaleras que me llevarían a mi habitación, en el camino me despoje de mi camisa literalmente me desconectaría del mundo.

-¿Mirian?- ¿nooo por qué? Tenía que hacer esto justo ahora.

-niño Peeta pensé que llegaría más tarde, definitivamente se nota que no he estado en la casa esta semana.- señaló mi habitación, definitivamente no entiendo a esta mujer… mi habitación está extremadamente ordenada pero hasta que a las cosas no le salen brillo ella no es feliz.

-nana- lloriquee- está limpio no hace falta que hagamos esto ahora- no se si llegue a ofenderla pero en el mismo momento que termine mi oración, mi nana llevo sus brazos a la cintura y frunció el ceño.

-¿a esto llama limpieza?- indico pasando su dedo índice por mi mesa de estudio- ve cuanto polvo hay aquí- dijo estirando su brazo para que viera el polvo que se había adherido a su dedo, no sé si era por cansancio pero sinceramente no logre ver nada en su dedo.

-vale, lo reconozco esto es un chiquero- si no puedes con el enemigo únetele- pero hagamos esto mañana mi padre llegara dentro de algunas horas y nana bella hermosa quiero descansar.

-desde pequeña me enseñaron que no se deja para mañana lo que se puede hacer hoy- no insistas Peeta esta guerra ya estaba ganada antes de que participaras- ahora te agradecería que me ayudaras a mover ese mueble.

Sin pensarlo dos veces me puse a hacer lo que Mirian demandaba, pues sé por experiencia propia que debajo de esa encantadora y diminuta figurita, se escondía una mujer totalmente agresiva que aun con su cabello blanco y esas gafas de montura café conservaba una fuerza envidiable para su edad.

-nana y ¿cómo te fue? ¿Cómo está Delly?- pregunte después de algún tiempo al recordar que el motivo de la ausencia de Mirian se debía a su nieta.

- está bien- suspiró- está grandísima ya tiene 17 es toda una señorita- siempre admire eso en mi nana, el amor que profesaba por su nieta era digno de admiración- por cierto ahora que me lo recuerdas, está algo enojada contigo, me dijo algo de que se enteró por un tal faboc- sonreí al entender que Mirian se refería al facebook- que estas de novio con la chica que le comentaste las vacaciones pasadas

Delly es algo así como lo más parecido a una hermana o una prima que tengo, nos conocemos desde bebes, fuimos hasta al jardín de infantes juntos, claro yo iba un año más adelantado que ella. De pequeños mi papa manejó la posibilidad de que entrásemos juntos a Becker, pero lamentablemente el abandono de su mama y el orgullo de su padre se interpuso en eso. Así que Mirian se quedo con nosotros pues su padre solo le permitió irle a ver de vez en cuando y aunque la nana peleo por la custodia de su nieta, su edad y su trabajo no la ayudaron mucho en la batalla.

-estaba pensando que quizás pudiese venir a pasar alguna semana con nosotros antes de que me tenga que ir, ya sabes a la universidad- la mirada de mi nana fue una combinación de sorpresa y tristeza, una de las cosas que me partía el alma era ver esos ojitos marrones opacados por cualquier situación así que rápidamente pensé en algo para remendar la situación- claro que todavía falta mucho para eso, así que podríamos planificarlo bien.

- si sería lo mejor, que se planificara bien para que Delly pudiese visitarnos sin inconvenientes- suspiró- ya sabes cómo es su papa, no quiero ser grosera pero mejor no nos entusiasmemos.

-tranquila nana, nada perdemos con intentarlo- la consolé mientras movía el mesón donde se encontraba mi computadora- ¿lo coloco acá o lo pongo mas allá?

Sin darme cuenta las horas pasaron volando, al percatarme eran las seis y media de la tarde, una vez Mirian estuvo conforme con la labor realizada en mi habitación, me permitió tomarme una ducha, al estar enfrente al espejo examine mi aspecto…. Dios con estas fachas ni una invidente se fijaría en mí. Tenía unas ojeras terribles, mi cabello estaba hecho un desastre… tanto que el corte que me había hecho a comienzo de semana parecía no haberse efectuado nunca, tendría que dejar de tirar de mi cabello en cualquier momento podría quedar con algunos mechones en mi mano, mis ojos no estaban mucho mejor, debido al cansancio acumulado los tenia chiquiticos y rojos. Decidí olvidarme de mi aspecto quizás no fuese el mejor momento para hacerme esta evaluación, con parsimonia retiré toda mi ropa y me sumergí bajo la regadera de agua helada. Un poco entumecido por el agua y con algo de rapidez comencé a lavar mi cabello una vez listo continúe con mi cuerpo, estaba pasando la esponja por mi abdomen cuando repare en una gran mancha oscura en mi hombro que literalmente gritaba "mírame, mírame…. Se lo que hiciste anoche" como una flecha termine de enjabonarme, me enjuague y salí de la ducha, para observarme por completo en el espejo.

Un poco más arriba del hombro, podría decir que a la altura de mi clavícula se encontraba un gran moretón, inconscientemente lleve mis manos a la marca y la delinee, no tenía duda de cómo paso, eso era más que obvio lo que me sorprendía es que nunca… nunca antes había permitido que alguna mujer me hiciese un chupetón, ni por más pequeño que este fuese, sin embargo con éste me sentía… cómodo, satisfecho. Una a una llegaron a mi cabeza las imágenes de lo ocurrido hace algunas horas en mi auto ¡vaya manera de estrenar, mi coche! Claro porque ese sería el estreno oficial de mi camioneta, Katniss sin duda alguna se estaba convirtiendo en una excelente amante, no es que antes no lo fuera siempre ha sido excelente en lo que sea que haga solo que esta vez me refiero al ámbito sexual, desde el momento que estuvimos juntos por primera vez, me propuse como meta elevar su sexualidad al máximo, tener contacto directo con esa Katniss posesiva, sexy y sumamente atractiva que aparecía en nuestros momentos mas íntimos pero que lamentablemente se retiraba una vez lograba su objetivo. Me encanto el que fuese ella la que tomase la iniciativa esa noche, estaba al tanto de que esos no eran sus ambientes preferidos y por lo tanto no quise forzarla a hacer algo que pudiese comprometer su integridad, de hecho creo deberle a Glimmer el que mi chica posesiva saliese a flote y que por primera vez me permitiera saber que era lo que quería, al momento pensé que llevarla a alguna habitación cómoda o a "la casa de los besos" claro la segunda opción no era la mejor, no era muy placentera pero nos ofrecería un lugar privado y protección del frio, así que quede algo sorprendido cuando decidió hacerlo en el auto. ¡Gracias Cato! Esa era la segunda vez que agradecía haber escuchado a mi mejor amigo cuando comentaba sus anécdotas, por mi parte había tenido algunos meneos en autos pero nunca había empleado los asientos delanteros con esa posición. Definitivamente esto estaría en mi memoria hasta que me hiciese anciano.

Lamentado el que tuviese que dejar mis pensamientos de lado para poder continuar con mis tareas, salí de mi baño envuelto en mi toalla. Para estar en casa selecciones unos monos, pensaba quedarme así pero al recordar la pequeña gran mancha que decoraba mi hombro decidí ponerme una franela blanca, así evitaría los comentarios de mi padre. Hablando de mi padre recordé que tenía que tener cierta charla con el e informarle que mañana tendríamos visitas. Sin pensarlo dos veces abandone mi habitación y me encamine a la habitación de mi padre pero al verla vacía me imagine donde estaría.

-después te enojas cuando soy yo el que llega y ni saluda- mi padre se sobresalto un poco al escuchar mi voz

-¡oh hijo mío! Eres tan dulce cuando te lo propones- comentó sarcástico

- que querías papa, que bajase pegando gritos para que no te asustases, ¿Qué veías?- pregunte acercándome al mesón

- revisaba los otros locales que se me han ofrecido para la expansión del restaurante ¿Por qué?

-mm nada, solo que actuaste como si te hubiese pillado viendo porno.

- sabes hay momentos en los que me siento como si tu fueses mi padre y yo tu hijo- sentenció- y no para tu información no hacia eso.

- vale, vale te creo, necesito saber que harás mañana específicamente en la noche

-nada, hasta ahora nada ¿por?

-puede que mañana tengas tu primera cita en ¿qué? Diez años- mi padre me miro como si tuviese tres cabezas

-ya Peeta deja de hacer esto- suspiró- en realidad estoy bastante ocupado revisando los títulos de propiedad, es decir estoy ocupado

-ahh ok- coloque mi mejor cara de acongoja y me di la vuelta- entonces tendré que disculparme con la Sra Everdeen y con sus hijas, está bien padre lo más importante es el trabajo con que otra cosa mantendrías esta mini familia- ya que estaba de espaldas a mi papa este no se dio cuenta de la gran sonrisa que tenia dibujada en mi rostro

-espera- seguí caminado- Peeta Mellark espera, te dije- Bingo

-discúlpame padre, prometo no entrometerme más en tu trabajo- respondí dándole la cara

-deja el papelito de "anita la huerfanita" ¿de verdad? Les dijiste que vinieran- aunque no había afirmado nada la mirada de mi padre me lo decía todo.

-yo hablé hoy con Katniss y Prim, quizás vengan las tres, sabía que su papa estaría demasiado sumergido en su trabajo como para asistir, así que me tome la libertad de decirles que tu las invitabas a cenar.

-¿yo? Estás loco o que, Kamil podría pensar que estoy tratando de acercarme a ella o buscando algo más que un simple reencuentro

-¿y es mentira?- la cara de mi papa me causo gracia, sabía que no estaba siendo lo más amable que podía con él, pero tenía que tranquilizarse y esta era la única manera de lograrlo- relájate Robert, no le estas pidiendo matrimonio solo la invitaste a cenar, porque tu hijo lleva casi los siete meses saliendo con su hija y deseas estrechar los lazos- él solo asintió- si de verdad te sientes muy incomodo con esto, puedo llamar a Katniss y avisarle que surgió algo.

-nnno, creo que podríamos hacerlo- sonrió- alguna recomendación para el menú.

Katniss PDV

-Katniss- grito mi madre- ven a comer

-paso madre, no tengo hambre- claro y como la iba a tener si desde el mismo momento que llegue a mi casa comi chocolate hasta que me canse y ahora el dolor estomacal que tenia iba a acabar con mi vida.

- sería mejor que por lo menos los acompañaras en la mesa- sugirió mi hermana asomándose por la puerta de mi habitación- se que te sientes mal, pero sabes cómo se pondrá papa

En cierto punto tenía razón, si no bajaba a comer mi padre montaría un teatro jugando con la frase "es que como ya sale con sus amigos quiere dejar de lado a la familia" y le cuestionaría a mi madre el haberme permitido ir a esos lugares que comprometen la moral. Con pasos lentos y nada seguros me encamine hacia el comedor mis padres ya estaban sentados y Prim estaba por hacerlo, en vista que no habían preparado lugar para mi tomé un plato pequeño, un cubierto y me senté al lado de mi hermana, como era costumbre mi padre tenía la mirada fija en unos papeles que estaban lado de su plato, mi madre por otro lado tenia la mirada fija en mi, al momento que mi mirada se conecto con la suya ella solo asintió y bajo su mirada al plato nuevamente, mis pensamientos se vieron interrumpidos en el momento que el repique del teléfono de mi hermana resonó por todo el comedor.

-te he dicho Primrose que a la hora de comer nada de teléfonos- ordeno mi padre sin separar la vista de su hoja.

-sí y también me has dicho que no puedo traer revistas o el periódico, ya sabes material de lectura- no por favor, no ahora una discusión a estas alturas no me ayudaría para nada con mi malestar

-eso es lo que te están enseñando en el instituto porque…

-no papa es lo que me enseñas tu cuando después de estar casi una semana por fuera en vez de compartir con tu familia, lo único que haces es andar con esas hojas para arriba y para abajo como si fuesen tu verdadera familia

-Prim- la llamo mi madre, a estas alturas mi mente estaba en blanco, la actitud de mi hermana me había dejado en estado de shock.

-vete a tu cuarto y no saldrás hasta que se me dé la gana- las patas de la silla en la que se encotraba sentada mi hermana rechinaron, lanzando su servilleta se despidió de mi madre y de mi, al desaparecer por las escaleras en la mesa reinó un silencio fúnebre, hasta este momento el único que comía era mi papa.- Katniss llenaste las planillas que te facilité- pregunto a los pocos minutos.

-si, están e mi habitación aun las tengo en el sobre

-¿planillas universitarias?- intervino mi madre, haciendo con esto que mi padre nos prestara atención por primera vez en la noche.

-si son unas planillas que papa preparó para mi

-yo- mi mama tomo mi mano por encima de la mesa ganándose mi completa atención- yo estaba considerando el que si lo deseas puedes enviar cartas a la universidad del estado, estaríamos bastante cerca podríamos hasta…

-basta Kamil, deja de meterle esas ideas locas en la cabeza- gracias papa eres muy amable- Katniss introducirá sus papeles en las mejores universidades de leyes, estoy totalmente seguro que ella no quiere ser una más del montos

-quizas tengas razón, pero si no me equivoco esas universidades que mencionas, están fuera del estado- dejo de mirar a mi padre para mirarme nuevamente a mi- nunca permitiría que te apartaran de mi, por la razón que fuese.

-¡por dios mujer! No la voy a enviar a otro mundo- hasta ahorita no me había dado cuenta de cuan cínico era mi papa- claro que no le enviaría a otro… país, solo ten en cuenta que hay momentos en los que todos debemos hacer sacrificios y retribuir de una manera u otra todo lo que se nos ha ofrecido, ahora si me disculpa ya mi comida se enfrió y tengo que terminar con esto- se levantaba- cuando termines con esto llévame las planillas al estudio, buenas noches.

-leíste los papeles que tu papa te ofreció- pregunto una vez mi padre se encerró en su estudio

-si yo los vi el me los entrego hace un tiempo ya.

-y estás de acuerdo con todo lo que dice allí, ¿leíste todo?

- si, ¿Por qué? Que pasa con eso

-digamos que conozco la metodología que aplica tu padre cuando desea algo, sabes que puedes confiar en mi para lo que sea yo- suspiró- yo se que no he sido una madre ejemplar, pero sigo siendo tu madre lo que quiere decir que puedes contar conmigo.

-lo sé mama- definitivamente mi casa estaba llena de locos, esto era surrealista- todo está bien, de verdad solo son las universidades del estado las que se incluyen en la planilla.

Nunca se me habia dado bien el mentirle a mis padres, de hecho cuando era niña y hacia alguna travesura siempre era yo la que revelaba lo que había acontecido, siempre hacia algo pestañeaba, tomaba nerviosa mis manos, rascaba mi cuello o mordía mis labios y por consiguiente mis padres se daban cuenta de la verdad. No tengo ni la menor idea de si mi madre se habrá creído mi farsa pero por ahora eso era lo único que podría ofrecerle.

-mañana, mañana harás algo- sabía que no era el momento para preguntarle pero como dicen por allí, era ahora o nunca.

-no, bueno en la mañana arreglaré un poco la casa, después puede que me acerque a casa de Teresa para pasar con ella la tarde ¿quieres venir? Su hija me ha dicho que te extraña desde hace mucho que no se ven- respondió mientras guardaba los platos en el lavavajillas.

-no, prefiero arrancarme los ojos con cucharilla antes que volver a ver a la niñita caprichosa esa- mi madre me observo con algo de reproche aunque se notaba que estaba sonriendo por mi comentario- es la verdad que clase de ser humano hace que sus padres le compren miles de juguetes para no jugar con ellos y solo usarlos como decoración- la carcajada de mi mama resonó por la habitación

-Hija por dios, tenía cinco años cuando eso paso ya es toda una señorita- rodé mi ojos

-por eso mismo, si era una gran bruja con tan solo cinco años imagina como será ahora- no nos desviemos del tema, vamos Katniss a lo que te interesa- solo quería saber que vas a hacer mañana pues el papa de Peeta nos invito a su casa mañana por la noche para cenar.

-ma…mañana, el papa de Peeta y por qué razón o motivo.

-ya sabes para conversar un rato, además Peeta dice que sería agradable pasar el rato juntos…. Y conversar- no tenia motivo alguno para estar nerviosa pero la cara de mi madre me transmitía la sensación de estar siendo interrogada por algún crimen

-por favor- se sentó en la mesa- por favor dime que no estás embarazada y que esta reunioncita no va de eso- no pude evitar que mis ojos se abrieran con dos huevos en un sarten- ¡oh dios! Katniss, como no supieron que tenían que

-no estoy embarazada- me miro algo confundida- de verdad no lo estoy, no soy tan inconsciente como crees- se relajó un poco- Peeta quiere que nuestras familias se conozcan un poco, ese es el verdadero motivo de esta reunión.

-por un momento pensé que… pensé eso y digamos que el hecho de que actuaras así no ayudo mucho, con respecto a la cena de la que hablas no creo que sea conveniente asistir, quizás en otro momento

-no entiendo como que no es conveniente, vas a conocer al papa de mi novio no a un asesino además no es como si no lo conocieras ya. Tómalo como si fueses a ver a algún amigo de la infancia

-no es conveniente por como están las cosas por acá más aun como quedaron las cosas con tu papa hoy en la cena, no estoy diciendo que no solo que sería más oportuno hacerlo en otro momento.

-y como se supone…

-madre por favor, desde hace cuanto que no sales para otros sitio que no sea las casas de las viejas cacatúas, que todo lo que hacen es criticar y criticar- interrumpió mi hermana desde la entrada del comedor- si yo fuese el señor Mellark tomaría eso como una falta de educación y que yo sepa, según las normas con la que fui criada las Evedeen nunca rechazan la invitación de algún caballero.

-las dos se pusieron de acuerdo con esto- mi hermana y yo sonreímos- por lo que veo estoy luchando contra un plan que ya estaba fríamente elaborado.

-en realidad no estaba muy entusiasmada con la idea- respondió Prim a medida que se acercaba a nosotras- pero en vista que esta cena estuvo pésima quien quita que la de mañana no sea mucho mejor.

- que le diremos a su padre, porque no creo que le guste la idea y mucho menos acepte acompañarlo

-podríamos..

-no ningún podríamos- la sonrisa de mi hermana daba miedo- no tenemos porque decirle algo, el solo sabrá que vamos a salir, cuando él hace sus viajes misteriosos ninguna de nosotras tres le interroga acerca de su paradero. ¿Por qué tendría que hacerlo con nosotras?

-Katniss como me vas a decir esto ahora y a esta hora- indico mi madre señalando su reloj- no tengo que ponerme, no he preparado nada, como se supone que vaya a una cena con este cabello- se iba- si su padre pregunta algo mañana iremos al Merovingio a cenar con unas amigas, no se duerman tarde o les saldrán ojeras.

-por un momento pensé que no aceptaría, si no hubieses intervenido ella no nos acompañaría.

-si bueno, entonces fue una buena idea bajar por un vaso de leche, tendrás algunas galletas escondidas por allí, mama descubrió y escondió mi arsenal pues dice que estoy en pleno desarrollo y ese chocolate podría sacarme barritos en la cara.

- si me quedan algunas galletas en mi habitación, ven permíteme ayudarte con la leche- en cuestiones de segundos mi hermana y yo nos dirigíamos hacia nuestra habitación con dos vasos tamaño maxi de leche, dos tabletas de chocolate oscuro que mi madre utilizaba para hacer chocolate caliente y un tarro de arequipe, si lo se moriría de indigestión pero si eso me permitía estar con mi hermana como cuando éramos pequeñas con gusto aceptaría el reto.

-volteate- ordené

-Katniss por dios, no pienso meterme por las noches a tu habitación a robar.

-te conozco Prim, sé que cuando mama te someta a la cuarentena de navidad o alguna otra festividad, aplicaras medidas extremas para mantener tus niveles de azúcar.- una vez enterró la cabeza en mi almohada abrí el gabinete donde guardo algunos instrumentos del instituto, levante el gran libro que servía de paraban y….- vengan con mama- volví a dejar todo como estaba, no podía levantar sospecha alguna en mi hermanita- ya puedes girarte.

-¡whoo! Y mama piensa que yo soy la tragona de la casa, cualquiera pensaría que estas guardando comida porque se aproxima alguna guerra

-si sigues criticando te aseguro que te correré de mi habitación

-no, no, no piedad su majestad- se arrodilló en la cama- ¡piedad!

-deja la gritería boba- dije entre risas-papa se dará cuenta que estas aquí y vendrá a dañarnos el momento

-como se está acostumbrando a hacerlo últimamente- tiré la gran cartera en la cama y mi hermana salto encima de ella como Speedy Gonzales

-gran charla la de esta noche, fue un claro ejemplo de la gran familia que somos

-somos una gran familia- me miró- voy a tomar esta barra, es… es solo que yo ya no me siento cómoda con él, si te soy sincera siento que mi familia son tu y mi mama

-no digas eso patito, con todos sus defectos es nuestro padre y aunque sea intransigente se que nos quiere porque….

-lo lamento- se acerco mas a mi- lamento las cosas que te dije hace algunos días, creo que page mi rabia y decepción contigo, se que el que seas la hermana mayor te da cierta carga de responsabilidad con el patrimonio de nuestra familia. No espera no interrumpas please, es solo que me da tanta rabia que aceptes así como así las cosas que te impone, que dejes a un lado tus propios sueños por satisfacer sus caprichitos

-no es un capricho pato, si lo piensas con cabeza fría podrías comprenderlo, el día que papa deje este mundo quien se hará cargo de sus cosas, desde pequeñas siempre nos ha contado lo mucho que luchó por fundar el bufete eso quiere decir que nunca lo dejaría en manos de alguien en quien no confiase, da la casualidad que esa confianza la tiene en nosotras.

-pues que se meta su confianza por el...

-Prim

-es la verdad, no pienso dejar mi vida, mis sueños, lo que quiero a un lado por un maldito bufete que en vez de orgullo lo que a traído son puras desgracias- justo en ese mismo momento vi una lucecita titilante roja que provenía de mi teléfono, no pude evitar el que mi corazón se acelerara al imaginarme de quien provenía el mensaje que indicaba dicha luz, le hice una seña a mi hermana para que se detuviera mientras buscaba mi teléfono.

Preciosa, pudiste hablar con tu mama ¿si vas a poder venir mañana?... te amo grande y bastante, Peeta

Vi la hora en la había enviado el mensaje, maldición siempre era yo la que respondía tarde tendría que hacerme una cadena y cargar en mi cuello este bendito aparato Buenas noches mi vida, disculpa la tardanza… si ya hable con mi mama, ella está de acuerdo en acompañarnos… y también te amo grande y bastante, Katniss. Presione la tecla de enviar y con teléfono en mano me recosté nuevamente en mi cama, al levantar la mirada me parrcate que mi hermanita me observaba curiosa.

-era Peeta cierto?- asentí ella sonrió- el de verdad me agrada, como pareja para ti claro. Se ven tan tiernos cuando están juntos.

-gracias y si se que Peeta es un gran chico… un gran y bello chico

Mi teléfono volvió a vibrar en mis manos, me disculpe con Prim y me concentre en dicho aparato tranquila preciosa no hay problema, me encantó leer esa frase "mi vida" no te extrañe si mañana hago que me la repitas mil veces, mi vida no quiero ser mal educado pero no creo que te responda (en caso que tu lo hagas), la verdad me estaba quedando dormido y el sueño me está consumiendo. Buenas noches, dulces sueños nos vemos mañana te amo, Peeta

Aunque sabía que no respondería no podía quedarme solo con ese mensaje buenas noches amor, nos vemos, duerme rico… y claro que podre repetírtelo las veces que quieras, besos…, Katniss

-ya listo ahora si- apague mi teléfono- en que estábamos.

-hablábamos de Mellark, por cierto ¿tu le mencionaste algo de la universidad?

-no aun no lo hago, ayer tocamos algunos puntos referente a ese tema, pero no le comente nada especifico.

-creo que sería mucho mejor si se lo dijeras, no es por presionarte pero si lo que quieres es complacer a papa e irte, uno de los que tendría derecho de saberlo es el.

-si, se que el que tenga esa charla con Peeta es un hecho inevitable, solo no quiero que comience a preocuparse sin necesidad además se que haría hasta lo imposible por tratar de cambiar mi parecer y termináramos peleándonos- mi hermana me miro algo apagada- sonará egoísta pero solo quisiera tener todo lo que quisiera darme antes de que termine el instituto, cuando sea el momento de preocupaciones lo haré.

- cuando Peeta me confesó que ustedes se estaban viendo desde hace algunas semana, si te soy sincera pensé que no llegarían muy lejos, tengo que tragarme mis palabras, es más que obvio que los dos se quieren.

-no Prim no lo quiero, lo amo, hasta yo misma me sorprendo cuando soy testigo de las emociones o acciones que él despierta en mi, cosas que yo misma criticaba- como por ejemplo el desear acariciar a un hombre como yo deseo hacerlo- que me parecían repulsivas o sin sentido, si él me pidiera que lo hiciera con total seguridad lo haría.

- estoy más que segura que con él pasa igual, si le hiciera la misma pregunta a Peeta estoy segurísima que me daría la misma respuesta- se rasco la cabeza, con la mirada le alenté a que siguiera- no me equivoco cuando pienso que ustedes ya…. Bueno tu sabes.

-¿si estuvimos juntos? A eso te refieres- asintió, aunque era un poco incomodo hablar esto con ella, que clase de hermana seria si hablase con mi mejor amiga de estos temas y a mi hermana la dejase de lado- si hace casi un mes, nosotros lo hicimos.

-yo que creía que lo habían hecho hace más tiempo, hace nada tenía la seguridad que lo habían hecho el día que le regalaste su escultura en miniatura- se acerco mas a mi- ¿fue lindo? ¿Te gustó?

-si Prim, fue el momento más increíble que he vivido hasta ahora, no fue para nada como me lo imaginé con velas, flores ya sabes esas cosas pero hacerlo con él fue más hermoso que tener todas esa cosas innecesarias de por medio.

-awww! Qué hermoso por fin mi hermana me demuestra que tiene sentimientos ¡Ouch! Aunque sea una almohada pega duro, ¿Dónde fue?... Prometo no burlarme cuéntame-imploro juntando sus palmas

-fue en la competencia de natación- Prim abrió su boca mostrándome la gran bola de chocolate blanco que tenía en ella- cierra la boca es asqueroso, confieso de al papa no darme permiso para ir yo… estaba buscando desde hace algunas semanas ese tipo de intimidad con Peeta, de hecho estuvimos cerca de hacerlo en el instituto solo que Mellark se negó así que al papa darme permiso, yo lo busque.

-¿te desnudaste en su habitación? ¿Lo sedujiste por mensajes? ¿Cómo hiciste? Esta historia promete, podríamos hasta escribir una novela- ella siguió hablando pero yo solo escuchaba el "Te desnudaste en su habitación, lo sedujiste por mensajes"

-te estás juntando mucho con Rue, de donde sacas todo eso.

-hay dios mío, una monja tiene la mente más abierta que tu. Yo lo haría, cual es el problema si se tienen esa confianza no hay nada malo en querer ponerle chispa a la cosa. ¡Quita esa cara! ¡No he dicho nada malo!

-no soy una monja puedes estar segura de eso, y no hice nada de eso. Solo no podía dormir por lo tanto me acerqué a su habitación, hablamos de algunas cosas y bueno paso.

-te pones así porque te pregunto si te desnudaste pero no te incomodas cuando tú dices que saliste de tu habitación toda buscona, sabes que lo de que "no podía dormir" es una mentira estabas deseosa de que Mellark te diese clases de meneo

-si yo soy una monja tú tienes la boca más sucia que un borracho- sonrió- está bien, si es lo que quieres escuchar siii eso era lo que quería, le tenía unas ganas a Mellark desde hace tiempo y el hecho de saber que estaba en la habitación del pasillo próximo no me ayudo.

-vez se escucha mucho mejor y menos decorado que con ese "me he tirado muchas veces a ese mango pero me da una pena terrible reconocer que cuando lo hago me convierto en una fiera"- las dos estallamos en carcajadas- ¿te dolió? ¿Cuándo lo hicieron te dolió mucho?

-el imitar mi voz definitivamente no se te da- sonreí- doler no, solo fue un poco incomodo, al comienzo fue una sensación bastante extraña porque mi cuerpo me lo pedía pero a medida que avanzaba era como si una alarmita se encendiera en mi cerebro, afortunadamente Peeta fue lo bastante cuidadoso, él me evito cualquier molestia innecesaria.

-claro me imagino que ese aceite que le ponen a los preservativos ayuda a que la situación mejore, bueno así dice la señorita Sanssorison en la clase de educación sexual

- ahh eso, si si eso ayuda a que sea más delicado todo- no es que fuese un mal ejemplo pero me sentía un poco extraña decirle a mi hermana que mi morbo para ese momento era hacerlo al natural con Peeta.

-Whoo, sabes me siento muy cómoda hablando contigo de estas cosas, la mayoría de las chicas con las que estudio hablan de esto como si fuese un contrato, como si se sintieran orgullosas de estar con medio instituto con solo diecisiete años, eres la primera persona que me habla de lo que en realidad sintió en su interior.

-gracias, si deseas hablar de cualquier cosa y si puedo ayudarte sabes que estaré aquí- no sé si fueron mis palabras o el estaré aquí lo que hizo que mi hermana se lanzara sobre mí con algo de rudeza para envolverme con sus brazos

-si no te tuviese en mi vida eso apestaría

-la mía también apestaría si no te tuviera- con cuidado retire el cabello que se había amontonado en su frente, hacía mucho tiempo que Prim y yo no compartíamos este tipo de acciones, comencé a jugar con los mechones que se habían escapado de su lugar, hasta que recordé…- así que Marvel- cuando se tenso en mi brazos trate de inspirar nuevamente su confianza en mi.- no tienes malos gusto ¿eh?

-como, como te enteraste, yo te juro que te lo quería decir de hecho en este mismo momento me estaba sintiendo malísimo por no decirte nada, discúlpame Katniss mira

-shh tranquila, no te estoy regañando, solo saque el tema por si querías hablarlo si aun no te sientes preparada

-no no, para nada, si quiero comentarte- se enderezó en la cama quedando sentada a mi lado- hace algún tiempo Marvel andaba buscando la manera de hablarme, a comienzos de este periodo escolar el hasta se me presentó en medio de mi salón de biología, ganándose una planilla de detención del profesor, claro que en ese momento yo creía estar de los hilos por Peeta y no lo ayudo mucho lo que paso con Rue. Con el tiempo deje de prestarle atención hasta que un tiempo después que me enterara lo tuyo con Mellark, el mismo Peeta hablo conmigo, el me comento que Marvel estaba preguntándole por mí, que de hecho pensaba hablar contigo pero no encontraba la manera, así que cuando nos veíamos por los pasillo hablábamos, algunas veces me senté a comer con él.

- será una pregunta estúpida pero ¿ya tienen algo o lo han hablado?

-si y no- la mire sin comprender- ayer Marvel me lo preguntó pero le dije que no, yo quería hablarlo primero contigo y con Rue, sus opiniones son muy importante para mí.

-¿te gusta? ¿Has tocado ese tema con él?

-me encanta Katniss, es demasiado bello conmigo, se que no me creeras pero es un total caballero conmigo y si claro que lo hablamos, el me comento y explico todo lo que paso con Rue.

-me podrías contar a mí, Peeta no me ha dado la oportunidad de tocar ese tema con él y quisiera conocer el punto de vista de Marvel con respecto a esto, claro si quieres si no lo deseas podríamos hacerlo en otro momento

-bueno la historia es la misma que nosotras ya sabemos, la gran idea de que Marvel se acostara con Rue se le debe a su hermano John y bueno ya sabes orgullo de hombre de hacerse más macho que los demás, así que ese grupito decidió asignarse chicas para aumentar su estúpido ego y a Marvel le toco Rue y a su hermano se le asigno la belleza de Glimmer, al final la mayoría logro obtener por así decirlo lo que buscaba y se convirtieron en los "papis" del instituto.

-tu sabrás si Peeta estuvo en ese grupo

-yo la verdad creo que si, porque en ese momento Cato, Marvel y Peeta eran inseparables… si yo estoy totalmente segura- si dicen que la curiosidad mato a el gato, no lo digan mas es un mal augurio.- el nunca te ha dicho nada

-no Prim no la mencionado y tampoco lo he preguntado- mire mi reloj, estaba feliz muy feliz como para permitir que un simple comentario me apagara mi alegría- es tardísimo patito es mejor que nos acostemos de lo contario nos saldrán ojeras- dije imitando la voz de mi madre

-si déjame limpiar todo esto- entre la dos recogimos todo lo que habíamos ensuciado saque mi pijama de mi armario cuando me disponía a entrar al baño para lavar mis dientes, mi hermana se despidió, definitivamente no permitiría que mi noche de reconciliación terminara tan rápido

-¿a dónde vas? Pensé que te quedarías aquí conmigo

-no pienso dormir contigo, además no se que puede haber pasado en esa cama.

- no escuche que te quejaras mientras comías mis dulces además si lo que te preocupa es que pudo haber pasado en mi cama te recomendaría que cambiaras las sabanas de la tuya.

-¡que asquerosa eres! Eso sería imposible yo me daría cuenta de que pasa y que no pasa en mi cama.

Sin tardarnos mucho nos acostamos y en fracciones de segundos nos quedamos dormidas. Juro que pasaron minutos cuando una luz bastante incómoda me trajo de vuelta a la realidad, abri un poco mis ojos para saber de dónde carrizo provenía la endiablada luz

-¡Vamos!- no por dios porque a esta hora- vamos preciosuras arriba tenemos muchas cosas que hacer ¡arriba!

-mama por favor deja tus instintos asesinos para otro momento, es una cena no un almuerzo mucho menos un desayuno, todavía queda tiempo- replico mi hermana, como sabía que mi madre no se daría por vencida, después que mis ojos se acostumbraron a la luz del día me levante rascando mis ojos

-no es un desayuno, pero tenemos que hacer muchas cosas no pretenderás conocer al papa del novio de tu hermana como una indigente, ¡levántate Primrose!-nada mi hermana seguía en las mismas- es por las buenas o por las malas-nada- Katniss tráeme el agua por favor

-¡ay que fastidio!- se levantaba- por eso es incomodo salir contigo, te vuelves toda loca por una simple salida, la gente normal duerme hasta tarde los fines de semana mama

-qué bueno que no me guste ser normal ahora les agradecería a las dos que se bañaran bajaran a desayunar, pues me va a acompañar a comprar unas cosas que necesito para hoy- se marchaba dejándonos a Prim y a mí en la habitación.

- con la ropa que tiene puesta en este mismo momento podría ir a la fulana cena, me imagino que irá a comprar un vestido con luces y mil cosas mas

Las ventajas de salir con mi mama, que el tiempo se me pasaría volando y cuando menos me lo espere ya estaré en los brazos de mi chico, las desventajas buenos muchas pero la mas resaltante seria el hecho de estar casi dormida cuando vea a mi Peeta.

Después de dar miles y miles de vueltas mi madre se decidió por un enterizo color marrón oscuro con botas un poco anchas y un llamativo escote, lo que más me sorprendió fueron las sandalias que mi madre eligió, eran una especie de "pisos" de color marrón oscuro mate elaboradas en cuero, hacía tiempo que no veía a mi mama tan hermosa, por otra parte mi hermana y yo iríamos con modelos similares, en vista que mi mama no encontró otro modelo de ropa que pudiese agradarnos las dos elegimos vestidos tipo coctel en modelos algo similares la única diferencia sería que en el caso de mi hermana este era un poco holgado y de color beige mientras que el mío seria blanco en la parte del busto y negro en el área de las piernas un poco más arriba de la rodilla, con unos zapatos un poco altos de plataforma color negro, mi cabello estaría para esta ocasión secado y con hondas en las puntas con una delicada diadema de color negro.

-Katniss apúrate ya mama nos está esperando- corriendo subí las escaleras pues olvidaba mi celular, entre a mi habitación lo tomé de la cama y di una última miradita en el espejo, bien estas linda, aunque debería llevar algún chaleco, creo que con este escote podría darme frio muy fácilmente- sonreí maliciosa- si me daba frio tendría a Mellark a mi lado para que me diera calor. Acaricie por última vez mi cabello bien estoy lista.

-Katniss- carajo pero es que tengo un radar para atraer a la gente cuando menos la necesito

-dime papa- habla rápido estoy retrasada

-los papeles los necesito, el lunes enviare las planillas y ayer no me entregaste nada- esa afirmación bajo mi estado de ánimo a menos uno

-mm si dame un segundo- abrí la gaveta que se encontraba en mi mesa de estudio, extraje el gran sobre color ocre y se lo entregue- puedes revisarlo esta todo completo.

-está bien- asintió- a donde irán esta noche- bonita hora que tienes para hacer esta pregunta

-iremos a… salir por allí, noche de chicas- no bajes la mirada no bajes la mirada.

-¿irán solas? Si quieren podríamos ir a cen….

-es noche de chicas papa- interrumpí antes de que se inspirara mas- solo chicas, ahora si me disculpas estoy apurada- a paso rápido me encamine hacia las escaleras

-Katniss- volvió a llamarme- sabes que esto es por tu bien ¿cierto?- indico señalando el sobre le tenía en las manos, solo asentí y salí corriendo lo más rápido que pude de ese lugar estaba comenzando a asfixiarme

-ya era hora, no entiendo porque siempre te quedas hasta tarde- ya que mi hermana estaba sentada en el asiento delantero junto con mi madre me toco acomodarme en el asiento trasero, no sé si fueron cosas mías o mi mama estaba nerviosa porque tensaba y soltaba sus manos alrededor del volante.

-madre ya estamos listas- llame su atención.

-¿están seguras que quieren ir?- otra más que hace las preguntas más necias en los momentos menos convenientes

-claro que si mama, que clase de pregunta es esa, no te hice gastar dinero para después decir "no quiero ir"- literalmente mi hermana robo las palabras de mi boca.

Mi madre solo respondió con un movimiento de cabeza y sin más puso en movimiento el auto, con mi ayuda logramos llegar a casa de los Mellark en casi media hora, no teníamos ni idea que el transito a esta hora podría estar tan fuerte, la primera en bajar fue mi hermana, la cual abrió la puerta como si tuviese nauseas y quisiera vomitar, estuve a punto de preguntarle que le pasaba cuando por el vidrio de mi puerta la pude ver sacando su teléfono, cuando estaba por mi abrir la puerta repare nuevamente en la presencia de mi mama, hasta ahora no me había dado cuenta que estaba sumergida en un total silencio

-pasa algo, estas bien- pregunte acariciando su cabello.

-no, estoy bien solo que me siento un poco mal- si yo no tenía la habilidad de mentirle a mi madre contaba con la ventaja de que sabía cuando ella lo hacía conmigo.

-que pasa, se que te ocurre algo, te puedo asegurar que el señor Mellark es muy amable y educado- ella sonrió- si te sientes incomoda por lo que le dijimos a papa…. A final de cuentas no estamos haciendo nada malo, vamos mami no me dejes sola en este momento, además estas bellísima tanto que me da miedo que Peeta te vea- bromee

- si la cosa no sale muy bien, prométeme que formularemos algún plan de escape.

-te lo prometo, pero necesitaríamos alguna seña ¿Cuál sería?

-un mensaje, nos enviaremos un mensaje.

-vale un mensaje será, tranquila estas preciosa te puedo asegurar que le caerás tremendamente bien.

Con la mayor delicadeza que pude abandone el auto, estos eran los momentos en los que odiaba estos zapatos, aunque tengo que reconocer que mis piernas se veían atractivas lo cual hacia que fuese un odio que podría soportar con gusto. Cuando Prim finalizo su llamada y se unió a nosotras, toque el timbre como dos minutos pasaron hasta que la puerta se abrió dejándome ver la perfecta figura del hombre que se colaba todas las noches en mis sueños. La primera a la que saludo fue a Prim esta le brindo un fuerte abrazo e ingreso de una vez a la casa, la segunda fue mi madre la cual saludo con un cariñoso beso en la mejilla, cuando fue mi turno Peeta aprovechó el que mi mama estaba de espaldas a él y me recorrió con la mirada al llegar a mi pies volvió a repetir el mismo procedimiento, esa mirada estaba causando que me cuestionara mi aspecto ¿quizás me arregle mucho? ¿Me veo muy ofrecida con este vestido?

-¡whoo! Estas bellísima- se acerco para darme un disimulado beso, el cual respondí con gusto- me encanta cuando traes el cabello suelto- tomo mi mano entre la suya y me ayudo a ingresar a su casa, había visitado a Peeta miles de veces pero su casa hoy precisamente me parcia bastante agradable, en el ambiente se podía sentir una esencia como a vainilla la cual me hizo relajarme, lleve mi mirada a mi acompañante, Peeta nunca dejaría de sorprenderme.

Para la ocasión seleccionó unos pantalones de vestir grises que me permitían ver ese hermoso trasero acompañados con unos mocasines de vestir color negro y un sweater de acuerdo a la ocasión color blanco, aunque no estaba tan formal tengo que reconocer que se veía bello, ese color resaltaba tremendamente sus ojos.

-tomen asiento, siéntanse cómodas están en su casa, si me lo permiten iré a buscar a mi padre

Peeta PDV.

-ya están aquí- avise entrando en la cocina- no pensaras quedarte aquí, tienes que ir a saludar

-ya… ya llegaron ¿las tres?

-si ya están aquí "las… la…las tres" deja de tartamudear, ven- con mi padre a mis espaldas nos dirigimos a la sala- antes de que la veas, te recomendaría que te prepararas psicológicamente.

-¿Qué? ¿Por qué?

- procura no tartamudear, te advierto que la mama de mi novia te dejara sin habla

Al llegar al salón de estar la madre de Katniss tenía la mirada fija en su celular, parecía escribir un mensaje o leer alguno mientras que mi novia y su hermana compartían una animada charla, Katniss fue la primera que reparó en nuestra presencia, al mirarme me enseño esa acostumbrada sonrisa se disculpo con Prim y se puso de pie para saludar muy cortésmente a mi papa

-hola señor Mellark ¿Cómo esta? Disculpe nuestra demora es que había un tráfico terrible.

-tranquila hija no hay problema, Peeta y yo ya lo suponíamos- mi padre y Katniss compartieron un cariñoso abrazo, a la vez que su mama los miraba algo…. ¿Sorprendida?- tú debes de ser Primrose, Katniss y Peeta me han hablado un montón de ti

-espero que estos dos- nos señaló- le dijeran las cosas buenas, porque las malas están de más- sonrió

-claro que si, puedes estar tranquila- después de tenderle la mano a Prim mi padre se quedó mirando fijamente a la Sra. Evedeen mientras que ella le rehuía con la mirada, posándola en sus hijas y en algunos momentos en mi. Ella pareció considerarlo algunos segundos antes de sonreír y levantarse de su asiento.

-hola Robert ¿Cómo estás?

…..

Hello! ¿Cómo me les va? Espero que la respuesta sea biennn, bueno chicas y chicos es algo cortito si les soy sincera corte algunas cosas y deje para la semana que viene la continuación de nuestra cena espero no me odien ni nada por el estilo, saluditos pórtense bien nos leemos el sábado de arriba!.

Ya saben que pueden criticarme apoyarme u opinar como ustedes quieran, soy muy liberar en ese aspecto!

Quería también agradecer por sus comentarios, no saben cuánto me alegro cuando leo las notificaciones en mi correo!

PD: si encuentran por la lectura algún error sepan disculparme de antemano, como escribo en laptor algunas veces es engorroso corregir los errores! Chau nos leemos xoxo

Como estoy de buenas les dejare un adelanto….

-si, tienes toda la razón ya no me interesas de hecho te has vuelto todo meloso, de hecho el Peeta todo varonil tenias mas encanto que lo que veo en este momento

-si es asi que es lo que estas buscando entonces. Déjame en paz de una vez- respondí algo exasperado.

-en el fondo te aprecio, por eso tengo el deber de mantenerte informado de las cosas en las que anda tu noviecita.

-te lo agradezco pero no me hace falta que me informes de las cosas que ocurren en la vida de mi novia- sonreí- ella ya lo hace

-¿estás seguro? Puede que te diga la tarea que le mandaron o sus peleas familiares pero sinceramente no creo que te comente el que cada vez que puede anda por los pasillos dándose besos con Gale