Hello chic s MIL gracias Tanto para las que agregaron las historia a favoritas como para l s que me dieron su opinión! Mil gracias les recuerdo que solo la historia es mía, los personajes pertenecen a Suzanne Collins espero sea de su agrado allí les va. 10.000 Gracias J
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Katniss PDV
-Gale
-ese mismo, nunca me imaginé que él y Madge se llevaran y que la chica que ella me había comentado eras tú.- vaya ahora sí que estaba más que enredada, Madge y Gale, Peeta y Madge… todo esto era tan confuso y a la vez tan de fantasía, era como si las cosas que nunca has imaginado que pudiesen pasar BUM pasaran de un solo golpe. La explicación mas clara seria con el agua y el aceite, siempre has sabido que nunca se ligaran… pero una mañana te levantas y te das cuenta que pasó, esos componentes lograron acoplarse a la perfección.
-¿después que pasó? ¿Fue allí cuando comenzaste a llevarte mal con Gale?- Peeta cambió de posición, ahora le daba la espalda al vacio apoyando sus hombros en la baranda de concreto
-nooo, para nada. Eso es lo irónico Gale y yo nunca nos hemos llevado muy bien, no sé si lo recuerdas pero desde pequeños siempre fuimos algo competitivos y claro está es algo mutuo no te diré que esto viene solo por su culpa porque la verdad es que varias veces le busque guerra por así decirlo. Cuando Gale se enteró recuerdo que esa fue la primera vez que me golpee con alguien del instituto, hasta estuve a punto de perder un diente…. Por indirectamente decirlo tu culpa
-¿mi culpa? Ustedes se podrían estar matando y yo ni me hubiese enterado de que era por mi- y era cierto si era cierto estos dos se la pasaban peleando cuando eran más pequeños pero nunca paso por mi mente el que esas famosas peleas me tuviesen a mí como protagonista.
-si preciosa ese día apareciste en medio del salón de gimnasia y mientras estábamos medio matándonos tu llegaste y nos separaste , yo enseguida me acobarde no se ya no recuerdo muy bien, sin embargo recuerdo que ni me miraste lo único que hiciste fue tomar a Gale y revisarlo…. Creo…creo que en ese momento pondría mi mejor cara de estúpido observándote cuando el se zafó de tu agarre y me dio un derechazo en todo el rostro si mi memoria no me falla fue en ese momento que me susurro "ojo por ojo" después de allí no hablamos mas ni Gale ni yo, sabíamos que podíamos ganarnos una expulsión y eso no nos convenía a ninguno aunque cuando nos encontrábamos en los pasillos igual discutíamos claro que nunca nos fuimos a las manos…. Hasta hace unos meses
-¿y qué paso con Madge? ¿Le contaste la verdad?.
-para mi sorpresa después de esa pelea casi todo mundo sabía que tú me gustabas, Madge no fue la excepción cuando Gale termino con ella por razones obvias yo me quede siempre a su lado, así estuvimos un tiempo cuidándonos uno al otro al igual que tu lo hacías con Gale…. Madge me enseño algunos trucos por así llamarlos, ella me hizo pensar que podía tener a cualquier chica que yo quisiera si era un poco más astuto, fue allí cuando adquirí mi fama de tremendo, Salí con varias chicas del instituto, de colegios vecinos, chicas del equipo hasta que me involucré con Glimmer , hubo un momento en el que pensé que ella tenía todo lo que quería es muy hermosa, tenía sus momentos en los que era bastante simpática y alegre pero todas esas buenas intenciones se caían al piso apenas te veía, para mi mayor fortuna este año contra todo pronóstico logre seducir a la dueña mis buenos como los más oscuros pensamientos- Peeta se alejo de la baranda para ahora acercarse a mí, presionándome contra la barra de cemento y su abdomen- no cambio nada de lo que ha pasado en mi vida, porque al fin y al cabo te tengo a ti y eso es lo único que me importa
-cuando me dices esas cosas haces que me deteste a mi misma hasta más no poder
-¿Por qué? Son cosas que pasan preciosa, no es que crea mucho en el destino pero quizás el así quería que te conociera, quizás si me hubiese adelantado contigo no todo hubiese salido tan bien como ahora- como pude estire uno de mis brazos para poder apoyarlo sobre el pecho de Peeta, desde hace unos meses me gustaba sentir el latido errático de su corazón cuando estaba conmigo, se que suena algo cursi, pero en ese aspecto el tenia razón llegó a mi vida para cambiarla, para ponerle un poco de color a esas partes que estaban coloreadas a blanco y negro, solo que había algo que nunca podría perdonarme….. Estaba totalmente segura de que si le hubiese permitido acercarse antes de seguro nuestra relación tendría más fechas marcadas en el calendario.
-aunque estaba con Gale para ese entonces… como amiga claro, siempre me gustó mirarte claro que eso no disminuía el que me cayeras tan pésimo, creo que en el fondo siempre supe que me gustabas y que no me gustaba sentir aquello
-mmm y ¿ahora si le gusta señorita Everdeen?- como pude aferre mi mano libre al concreto mientras que la otra tiraba de su camisa para cercarlo a mí, para mi sorpresa Peeta no me beso en los labios sino que se dirigió a mi barbilla delineando con sus labios parte de mi mandíbula
-creo que tengo ciertas dudas sobre ello
-¿dudas? Podría ser mas explicita por favor- Mellark logro disimular muy bien la carcajada que se escapo de sus labios mientras que en los míos ya bailaba una gran sonrisa.
-¿podría responder en otro momento tu pregunta? En este momento no estoy muy concentrada que digamos- hice un esfuerzo sobre humano para mantener al margen mi respiración que amenazaba con volverse loca en el mismo momento en que mi chico se interno en el espacio existente en mi cuello, y aunque al principio puse algo de resistencia para que Peeta se ubicara en esa zona como siempre el logro tumbar una a una mis barreras
-¿concentración? Y quien dice que estoy buscando que te concentres…. Quizás eso es lo que estoy buscando desde el mismo momento en que te propuse andar conmigo que dejes de pensar y me muestres a la verdadera Katniss, a la que a mí me gusta ver, oír, sentir- antes de que volviese a adueñarse de esa parte de mi anatomía tome su barbilla con mi mano izquierda y perdiéndome en ese mar azulado que me presentaban sus ojos decidí aduéñame de su boca, aunque por muy engreído que sonase ya no tendría que adueñarme porque esos labios ya eran míos. Medida que mis labios se movían con algo de violencia sobre los de mi chico, éste aprovechó para introducir una de sus manos por la parte trasera de mi camisa ocasionando así que un leve escalofrío recorriera toda mi columna, cuando una de sus manos se engancho en mi cadera acercándome por completo a él, permitiéndome sentir cada curva de su cuerpo al presentir que Peeta separaría su labios de los míos, con un poco de rapidez lleve mis dientes a su labio inferior acercándolo nuevamente a mi- a eso me refiero preciosa- ni siquiera respondí solo me centre en guiar ahora mis labios hacia su cuello para acariciar con total parsimonia aquella área, al momento en que mis labios se posaron nuevamente en su mandíbula comencé a propinarle pequeños mordiscos a la vez que Peeta acaparaba por completo la parte inferior de mis caderas haciendo que mi vientre chocara por completo con el suyo, instintivamente mi pierna derecha se elevó un poco para que el contacto se hiciese más profundo. No me había percatado de cuánto tiempo habíamos estado así solo era consciente de cada exhalación que abandonaba mis labios cada vez que Mellark hacía de las suyas con ayuda de sus manos, solo que las alarmas se encendieron en el mismo momento en que una de sus manos se coló bajo mi brasier. Como pude flexione un poco mi espalda en dirección contraria y tomando sus manos para dejarlas reposar en mis caderas me separe de él.
-disculpa amor, no fue mi inten….- comenzó a disculpase algo sonrosado
-no, no, tranquilo era mejor detenernos aquí porque después iba a ser peor- mi chico me miro curioso- yo no hubiese podido continuar- alegué algo apenada.
-como así, ¿Por qué?- el pareció considerar mis palabras hasta que encontró la respuesta que se escondía entre líneas- ¿estás en… esos días?- me fue imposible disimular el leve sonrojo que se instaló en mis mejillas- no importa preciosa vamos a comer si?, igual creo que tengo algo de hambre y sé que mi papa no estará en casa para cuando llegue
-¿no? Y donde crees que esté entonces- comenté tomando su mano mientras caminábamos acercándonos al vehículo.
-mmm, no lo sé, pero estos días ha estado llegando tarde a la casa, me imagino que será por el trabajo.
-¿ y Delly ya se fue?
-sí, hace algunos días que ya se fue, quería que la conocieras bien, pera ya sabes por el asunto de las clases tuvo que irse ya será en otra oportunidad que la conozcas- me fue inevitable recordar la forma en la que conocí a la mejor amiga de mi novio, de solo pensarlo comenzaba a sonrojarme.
-¿ella te lo contó todo verdad?- logré balbucear mientras Peeta me abría la puerta del vehículo para que ingresara en el.
-mas que contármelo lo usó como soborno para que no interfiriera cada vez que le pedía a mi padre permiso para que la dejase salir- cuando Mellark me dejó en el asiento comencé a reír imaginándome la situación entre mi novio y aquella chica menudita muy parecida a Primrose.- no te rías, sé que cuando lo escuchas por primera vez se siente bastante gracioso pero definitivamente no lo es
-¿por qué no? Particularmente pienso que es bastante cómico, claro que al momento en que todo sucedió lo menos que me causó fue gracia- Peeta me miró con los ojos entrecerrados y una sonrisa engreída en los labios, lo que me daba a entender que era mejor cambiar de tema pues lo que estaba pasando por sus pensamientos en este momento no era nada agradable.- ¿y por fin pudiste descubrir quién era la cita secreta con la que ella salió durante toda su estadía?- no era la gran conversación pero sabía que esa pregunta ocasionaría que Peeta dejase de lado sus planes macabros
-no todavía no logro dar con el chico con el que Delly aprovechó sus vacaciones, solo sé que vive cerca de casa y que prometieron verse en cuanto alguno de los dos tuviese tiempo para ello.
El regreso a casa fue tan rápido que la ida parecía haber sido una especie de "expedición extrema por terrenos rocosos" y aunque el retorno se había visto sometido a paradas de emergencia (entiéndase paradas de emergencia como paradas obligatorias en las que Peeta aprovechaba para dar un gran mordisco a su emparedado mientras que yo le proporcionabas las papitas fritas mientras el manejaba) seguía siendo lo bastante breve como para querer decir que no quería que ésta noche acabara, sin embargo nada puede compararse con la despedida, juro que si hubiese podido le hubiese propuesto que se quedara conmigo pero ya que la vida era tan injusta y nosotros tan…. "chicos" no valía la pena que lo intentara así que después de un sinfín de besos y millones de abrazos logramos despedirnos, claro que al momento de entrar a casa desee salir corriendo por donde había entrado, por desgracia Peeta había puesto en marcha su vehículo en el mismo momento en que cerré la puerta de mi hogar
-¿y ahora qué pasó?- susurre alcanzando a mi hermana que se encontraba sentada en los últimos escalones de la escalera.
-lo mismo de las últimas tres semanas, solo que ésta vez mamá hablaba por teléfono y papa se volvió como loco por algo que ella le respondió al momento en que llegó a casa- aunque nuestros padres se encontraban en la planta superior de la habitación los gritos que sse escuchaban llevaban por completo la casa, hubo un momento en que el sonido de una especie de vidrio se rompió en la habitación ocasionando que el gran estruendo que hizo resonara por todas las paredes de la casa. Minutos después cuando escuchamos que la puerta de la habitación se abría, por mero reflejo mi hermana y yo nos escondimos bajo la escalera, pegando lo mas que podíamos la espalda de la pared
-te advertí que no era conveniente para ti que llegásemos a este punto, bien podríamos pasar todo lo que ha pasado bajo la mesa….
-no me da la gana, haz lo que quieras pero mis hijas se quedaran conmigo- lo juro, en ese momento toda mi sangre se congeló y dejó de circular por todo mi cuerpo, fue como si en ese preciso instante cayera en cuenta de todo lo que estaba en juego en mismo momento que mi padre abandonara nuestra casa
-mamá…..- oh! Como fui tan necia tan boba como para permitir que mi hermana se alejara sin siquiera darme la oportunidad de detenerla.
-Prim… hijita- intervino mi madre… creo que al fin se dio cuenta que esta conversación no la estaban teniendo en la mayor privacidad posible.
-¡KATNISS!, Katniss donde estas….- mi padre dio unos cuantos pasos hasta encontrarse conmigo en la escalera- Oh pequeña ven conmigo- llamo extendiendo sus brazos en mi dirección, hacía años que mi padre no me llamaba así… casi desde que entre en el instituto
-yo….-balbucee dando unos pasos hacia él, cuando ya el borde de la escalera había quedado a mis espaldas pude ver a mi madre acariciando a Prim tan delicadamente que me dio la sensación de que ella fue una muñeca que podría romperse con el mas mínimo roce
-te lo dije hija, tu madre ya no deseaba tener ésta familia unida, ella desde hace un tiempo que….
-cállate- mi madre dejo a mi hermana a un lado, con la mayor delicadeza posible y se acerco a mi papa con el rostro tal cual leona que ve amenazadas a sus crías- no permitiré y escúchame muy bien, que dañes mi nombre y mi reputación delante de mis hijas, no tienes ningún derecho- juro que nunca en mis 18 años la había visto tan…. Enojada- si vas a marcharte te agradecería que lo hicieras ahora y te dejaras de tanto drama porque yo ya no tolero esto mas- mi madre que se había ubicado delante de mí, bloqueando todo contacto físico que pudiese llegar a tener con mi padre, no dejo de señalar la puerta hasta que él se giró para tomar una de sus maletas.
-nada de lo que ella diga es cierto, las amo lo saben- comentó mirándome directamente a los ojos- de verdad quería intentarlo quería solucionar las cosas- en ese momento mi corazón se hizo una bolita y sin darme cuenta las lagrimas hicieron acto de presencia.
Peeta PDV
-sabes que estoy contigo en esto cierto- asintió- puedes contarme lo que quieras, llamarme a la hora que quieras, si deseas que pase por ti a la hora que sea puedo hacerlo, para lo que sea preciosa- verla así tan triste, tan desprotegida me partía el alma en mil pedazos.
-gracias amor de verdad, pero ya estoy algo mejor, quizás eso era lo mejor para mi familia- no eso no se lo creía ni ella, era más que obvio que ese no era su mejor momento, no es que siempre me gustase verla toda arreglada, maquillada, al pendiente de que bajo ninguna circunstancia su peinado se deshiciera, pero desde el mismo momento en que me pidió que la pasara a buscar a su casa para venir al instituto supe que algo no estaba bien y eso sumado a que hoy había olvidado la mayoría de sus textos guía y el que no hubiese ni una gota de maquillaje en su rostro me decía que esta no era la Katniss que estaba acostumbrado a ver- Dios debo de estar horrible no deberías verme así- alego con voz nasal y apartando su mirada de la mía.
-para mí nunca estarías horrible, de hecho no me gusta cuando te arreglas tanto- quizás no era el mejor tema… pero a lo mejor me ayudase a distraerla un poco.
-¿cómo que no? ¿Por qué?- preguntó mirándome a los ojos…. Bueno algo es algo.
-porque para donde sea que vayamos los chicos te quedan viendo de forma nada respetuosa, además me gusta ser el único que ha tenido la oportunidad de verte así, al natural- besé su frente, lo que ocasionó que ella sonriera por primera vez en el día- y déjame decirte que eres mucho más hermosa así, para mi eres perfecta con lo que sea- mi chica dio un largo suspiro y engancho sus brazos alrededor de mis hombros, por mero reflejo enganché mis manos a su cintura y acercando mis labios a su oigo izquierdo susurré- aunque si llevas algo azul eres mucho más hermosa- casi baile de la alegría cuando escuche algunas carcajadas escapando de sus labios…. Está bien lo reconozco me sentía en deuda por ser el único que sabía la verdad, lo que en realidad ocurría dentro de su familia y no poder decirle nada, no porque quisiera proteger a mi papa, sino porque sentía que lo correcto era que su mama le contara la verdad, que le explicara su punto de vista y obvio eso era algo que yo no podía hacer.
-azul ¿eh? ¿Nunca olvidaras eso?- sin romper su abrazo se alejó un poco para mirarme a la cara
-mmm, no. Desde ese día el naranja dejó de ser mi color preferido, además fue una de las mejores noches de mi vida y pretendes que la olvide así como así.
-te amo, quisiera poder detener el tiempo para que estos momentos duren y duren- con sus dedos comenzó a delinear mi mandíbula a la vez que acercaba su rostro al mío
-¿Por qué detenerlos?- me miro algo extrañada- me agrada la idea de que más adelante cuando estemos mayores recordemos esto como los mejores momentos de nuestra vida y de que en ese momento cuando te vea a los ojos pueda seguir conociendo a la chica que tanto amo, tal y como lo hago ahora- no recibí respuesta alguna, tampoco es como si la esperara, sabia como era mi novia cuando tocábamos temas relacionados al futuro o que se relacionaban mas a allá de cuatro años, la conocía la suficiente como para saber que Katniss era el tipo de chica que solo le gusta hablar del ahora, en este momento. Lo demás para ella llegaba de forma automática.
Durante varios segundos escondió su mirada de mí y sin dejar de acariciar mi barbilla acercó sus labios a los míos. A diferencia de las otras caricias que habíamos compartido, esta me parecía algo distante, no porque no sintiera que Katniss no quería estar conmigo allí, sino todo lo contrario necesitaba mi compañía si pero no para demostrarle cuanto la amaba, me necesitaba para despejar su mente, para de alguna manera u otra aliviar un poco la carga que sus pensamientos ocasionaban en ella. Así que solo me limité a seguir su ritmo cuando su lengua se encontró con mi labio inferior pidiéndome permiso para perderse dentro de mi boca, mordiéndola un poco se lo permití, pronto su lengua comenzó a jugar con mi lengua a la vez que sentía ahora sus brazos estacionarse en mis hombros para que así sus manos pudieses jugar y perderse en mi cabello tal y como lo hacía su lengua en este momento. Cuando sentía que ya mis pulmones rogaban por un poco de aire con la mayor delicadeza me separe de ella para posar mis labios en su cuello, solo que esta vez mi chica fue más rápida y guio sus labios hacia mi garganta repartiendo besos por mi tráquea y aunque estaba tratando de desconectarme un poco, mis hormonas comenzaron que hacer acto de presencia y fue en el mismo instante en que Katniss repartió algunos mordiscos por esa área que mi mano se adentró por la parte trasera de sus muslos para así lograr que enredara sus piernas alrededor de mi apoyando su espalda en la pared mientras que mi otra mano batallaba con alguno de los botones de su camisa para tener parte de su abdomen al descubierto. Creo que se percató de que hoy su camisa no deseaba cooperar para nada con mi labor pues a la vez que unía sus labios a los míos nuevamente una de sus manos se poso en el lado contrario en la que se ubicaba la mía para ayudarme a desabotonar la prenda, cuando pensé que su mano se dirigiría a la misma posición en la que se ubicaba anteriormente, ésta se poso sobre la hebilla de mi correa de cuero negra, en cuanto tuve la oportunidad mi lengua se perdió en la parte superior de su tórax, ya que había logrado desabrochar su brassier tuve la oportunidad de distraerme saboreando una de las partes que mas adoraba de su cuerpo, no fue para nada extraño encontrarme con sus senos listos para mi, sus aureolas sonrosadas apuntaban hacia mi pidiéndome un poco de atención, repartiendo su peso entre la pared y mis muslos logré adueñarme de su perfecto busto ocasionando así que comenzara a gemir a todo pulmón.
Estaba tan perdido saboreando sus pechos que no me había percatado de había logrado desabrochar mi pantalón, bajado el cierre del mismo y que parte de mi calzoncillo ya había sido despejada para dejar libre mi erección, solo fui consciente de ello en el momento en que su mano comenzaba a brindarme aquella inconfundible danza que me invitaba a querer llegar al límite en cuestiones de segundos y obviamente si eso pasaría no sería el único que alcanzaría la cima en esta habitación. Aun con mi miembro en su mano inicie los movimientos que sabia la llevarían al borde a los pocos segundos incrementó un poco el agarre de sus piernas entorno a mi cintura y con la misma mano que hace nada acariciaba mi miembro levanto un poco mas su falda si se podía para introducir su mano entre sus piernas dejando a la vista sus bragas de encaje color gris, Dios mío no solo intentaba matarme con esa ropa sino que ahora quería volverme loco viendo que ponía en práctica lo que hace unos días le había enseñado en mi habitación. Con sus dedos índice y medio ataco su clítoris por encima de la delgada tela. Esa imagen me volvió loco si la seguía viendo era seguro el que llegaría en cuestiones de segundos sin siquiera haber entrado en su cuerpo, implementando un poco mas de fuerza tome su mano ubicándola a la altura de su cabeza lo que me dio chance de bajar nuevamente y haciendo a un lado su braga me adentre en ella.
Estaba totalmente desesperado, claro que no fui como en otras ocasiones, tierno y delicado pero hoy las ganas me superaron convirtiéndome en una especie de animal que en este mismo momento escondía la cara en el cuello de su novia para disimular los guturales sonidos que amenazaban con salir de lo más profundo de su garganta. A los pocos segundos mi orgasmo me alcanzo inevitablemente, pues sabía que el escuchar y sentir como mi chica se dejaba llevar por el suyo era mi perdición. Aun apretando a Katniss entre la pared y mi cuerpo no pude romper la posición en la que estábamos me sentía muy cómodo, como para querer abandonar este lugar.
-ahora sí que bautizamos esta habitación como nuestro cuarto de encuentros en el instituto- indico mi chica rompiendo el silencio que se había instaurado entre nosotros- bueno no es como si fuese de nadie más, solo que digamos ahora está un poco más ligada a nuestra intimidad. Además creo que siempre tuve alguna especie de fetiche con esta habitación.
- ¿fetiche?- asintió a la vez que me alejaba un poco de ella para mirarla a los ojos- pensé que ese mérito lo tenía el escritorio de Haymitch- alegué abandonado su cuerpo y acomodando un poco su falda.
-y así es, nada me gustaría más que hacer el amor en ese escritorio, solo que mmm este cuarto fue una de las primeras habitaciones en las que tuve contacto contigo, por eso digo que la bautizamos- justificó mientras zafaba un poco su agarre en el área de mi cadera.
-el cuarto de limpieza y el escritorio de un profesor una de las fantasías de mi novia, Dios mío que hare contigo, creo que definitivamente tendrás que dejar esa junta que tienes porque te está llevando por los caminos del mal y apartándote de la luz- Katniss se carcajeo sonoramente lo que me invito a acompañarla, definitivamente no cambiaría por nada del mundo estos momentos.
-gracias- depositó un pequeño beso en mis labios- gracias por haberte quedado conmigo, por haberte saltado tu primera clase tan solo por querer escucharme.
-y es que creías que te iba a dejar así como estabas, mínimo tenía que intentar sacarte una de esas sonrisas que me vuelven loco.
-¿lo conseguiste?- preguntó coqueta
-ohh si, créeme que conseguí eso y mucho mas.
Katniss PDV
-¿y tu dónde estabas? Te fui a buscar a tu salón y no estabas allí- no había ni terminado de sentarme en la mesa cuando ya mi hermana me estaba mirando, cual madre reclamándole a su hija por llegar tarde a casa.
-no entre a clases, no me sentía muy bien. ¿Por qué? ¿Ocurrió algo?- mi mirada viajaba del rostro de mi hermana para terminar posándose sobre el rostro de mi mejor amiga
-olvide mi monedero y mi desayuno, pensé que podrías facilitarme algo de efectivo para comprarme algo decente para comer- como si me hubiesen colocado en automático busque en mi bolso mi monedero hasta encontrarlo y tendérselo a mi hermana que enseguida se levantó para hacer la cola de la cafetería.
-a mi no me veas porque ella ha estado así desde el mismo momento en que me la encontré aquí…. Y que conste no le he hecho nada- se defendió Rue al percatarse de mi mirada inquisidora- quisiera saber en qué recoveco te metiste porque si Prim se cree ese cuentico de que estabas enferma es obvio que no ha presenciado como se ponen tu y Mellark cuando tienen unos segunditos a solas.- la de la inquisidora ahora era Rue
- lo reconozco solo Sali de clases y le envié y mensaje para que se encontrara conmigo y bueno nos quedamos hablando.
-si claro y Prim no tiene problemas con Marvel- en el mismo momento en que las palabras abandonaron sus labios Rue abrió exageradamente los ojos y con sus manos tapo su boca- ¡oh Dios!
-¿co…como? ¿Prim tiene problemas con Marvel, como, desde cuándo?- Rue se quedó callada era obvio que no sabía qué hacer- te lo contó a ti y a mí me dejo a un lado….- últimamente todos mis seres queridos hacían las cosas a mis espaldas
-no, mmm, veras Katniss no es así, ella solo me dijo algunas cosas, no quería preocuparte mucho menos ahora que pasó lo que pasó en tu casa. Deja de mirarme así, no tienes de que preocuparte Prim es inteligente solo digamos que está algo confundida eso es todo
-¿con confundida te refieres a….?
-que puede que ya no sienta lo mismo por Marvel, pero ojo eso solo es una suposición
-¿él lo sabe?, ¿ella se lo ha comentado?
-hasta donde se creo que no porque solo lo sospecha, de hecho no está segura, yo opino que quizás esté muy abrumada por todo lo que le ha pasado en casa.
- ok, ok, ya entiendo, si puede que sea por eso ¿y tú que tal, que era lo que necesitabas hablar conmigo?- mi amiga me miro algo nerviosa y sonrió tímidamente
-lo mejor será que te cuente cuando ya hayas salido un poco de tus problemas, todavía no es el momento
-vamos Rue no vengas con eso, sabes que me molesta que me vengas con esas excusas termina de decirme de una vez que fue lo que paso
- es que….
-ustedes dos sí que son difíciles de encontrar- hoy definitivamente se puede declarar el día nacional de los misterios…. Todo mundo tenía algo que guardarse este día- ¿interrumpimos corazón?- preguntó Cato al percatarse del silencio que se había instaurado en la mesa, en el momento en que él y Mellark habían aparecido da la nada
-no, solo hablaba con Katniss, ya saben cosas de chicas- en ese momento sucedió algo extraño…. Muy extraño Cato fijo su mirada en mi como preguntándome de esa manera que era lo que sabía, intente mantener por unos segundos nuestro contacto visual, hasta que no aguanté mas y la retiré para posarla en Peeta que se encontraba a mi lado, curiosamente él se estaba comunicando con Rue de la misma manera en que yo hace segundos lo hacía con su mejor amigo.
-¡hola chicos!- ahora si todas las conexiones se habían roto, todos giramos el rostro para enfocarnos en mi hermana que acababa de llegar.- por la hora pensé que no llegarían al almuerzo- que pasa por qué tanto silencio ¿están peleados?
-no enana para nada, nosotros también acabamos de llegar a ver muéstrame que llevas en esa bandeja porque me estoy muriendo de hambre- Cato logro romper con admirable facilidad el incomodo silencio que se había instalado en nuestra mesa, mientras él y Prim peleaban por algo que comer me acerque un poco más a Mellark lo que ocasiono que pasara uno de sus brazos por mis hombros.
-¿tú no vas a comer?- pregunto después de dejar un besito en mi frente
-no, no tengo hambre además mama nos preparó un gran desayuno antes de venir…
-Peeta- le silbó Cato del extremo contrario de nuestra mesa, Mellark dejó de mirarme para posar la mirada en el punto que su amigo le indicaba, involuntariamente seguí con mi mirada la suya.
-mmm, si ya veo- mi chico volvió a incorporarse antes de que siquiera pudiese ver qué era lo que estaba buscando, solo logre ver la mesa de los frikis come libros del instituto y no creo que ellos…
-¿es uno de ellos?- si antes la mesa estaba en total silencio ahora parecía que el comedor entero se había quedado en silencio.
-si es el moreno el que tiene la gorra de la guerra de las galaxias- respondió Peeta regalándole a Cato una mirada de odio
-están hablando de Tresh- mi chico asintió. Prim pareció querer decir algo pero inmediatamente volvió a cerrarla.
-está bien pueden hablar con confianza ya Katniss está al tanto del castigo de Haymitch
- ¿y qué piensas hacer? ¿vas a conversar con el?- pregunto Rue con algo de preocupación
-bueno tampoco es como si fuese a hablar con una extraterrestre, un asesino o algo por el estilo, simplemente es un chico común y no tan corriente, ¿Qué mal podría hacerme el saludarlo?
-mucho, no ves lo horrible que es, a parte es bastante antipático no solo basta con que sea feo sino que también se la da de la gran cosota, personas como el deberían de ver clases en un salón solo para frikis, porque creo que sería la única manera de que sobrevivieran a sus idioteces y niñadas. Es que sinceramente no comprendo cómo alguien que ya está por cumplir la mayoría de edad aun soporta vestirse como Chubaka- creo que mi hermana cayó en cuenta de que puede que su lengua se haya ido un poco mas allá de lo permisible- de verdad no lo comprendo. Suerte si hablas con el Katniss.
Hello hermosuras como están?
Sé que es bastante corto, pero sinceramente no quería que pasara otra semana sin tener noticias mías. Lamento haberme perdido todas estas semana bellezas lo que ocurre es que comencé a trabajar y está semana comenzare las pasantías en mi universidad, de verdad perdónenme, por eso escribí este cap hoy que tuve algo de tiempo para que así ya puedan ir armando en esas cabecitas poco a poco lo que se avecina por estos lares.
Chicas bellas mil gracias por sus bellos coment de verdad me alegra un montonono leerlos pero más me agrada responderles…..
Un abrazo inmenso un besote… pórtense mal y ya saben si les gusto y si no les gusto el cap espero que me lo hagan saber, de igual manera hay algo en lo que no estén de acuerdo exprésenlo para asi llegar a un acuerdo y ver a que podemos llegar ok! Chau nos leemos bellezas
