Capitulo 6

Comencé a sentir mucho frío a mí alrededor, tanto en mi exterior como en mi interior, sólo que en mi interior venía acompañado de un intenso dolor en el pecho. Comencé a sentirme desorientada, sentía algo duro contra mi espalda, y la tierra suave bajo mi cuerpo, abrí los ojos para ver enormes paredes a mi alrededor, paredes de piedra… ¿donde demonios estoy encerrada?... seguí evaluando mi entorno, abajo tenía tierra mugrienta y al alzar la vista podía ver el techo, aunque el lugar estaba muy oscuro ya mis ojos se habían acostumbrado a la falta de luz y podía ver con claridad. Forcé la vista hacía arriba tratando de descubrir con mi desorientado cerebro donde estaba hasta que lo entendí, estaba en el pozo, pero en mi época. Pero ¿Qué hago aquí? Esa fue la peor pregunta que pude hacerme, las respuestas comenzaron a venir a mi, recuerdos de la noche anterior, todo lo que me habían dicho, recuerdos del sueño, la pelea con Inuyasha, cada uno de esos recuerdos iban perforando mi pecho hasta que los bloquee, sumí mi mente en el mejor estado, el aturdimiento, con una mente en blanco logras bloquear todas las sensaciones.

Me levante del suelo para empezar a escalar por la fría pared, luego de un tiempo que me pareció una eternidad llegue arriba y salí del pozo para quedar de pie en un pequeño templo, el mismo en donde había comenzado todo, el mismo donde todo terminaría. Pero como terminarlo probablemente Inuyasha vendría en mi búsqueda aunque sea sólo porque sigo teniendo los fragmentos de Shikon, pero no, debe haber una manera de evitarlo, ya se usare ese hechizo que una vez usaron Miroku junto con la anciana Kaede. Un momento, ese hechizo también lo utiliza Naraku, y Kykio aunque el de Kykio yo lo puedo atravesar, si ese hechizo que protegía a… no lo nombres, mejor dicho no lo pienses, ese nombre tiene que desaparecer de tu vocabulario. Junte mis manos frente a mi pecho para concentrar mi poder allí y comencé a amoldarlo para crear algo parecido a un escudo, esto requiere mucha concentración pero no es imposible. Poco a poco vi como la energía se concentraba en una capa que estaba cubriendo el pozo, seguí enviando grandes cantidades de poder hasta ver un escudo de aspecto sólido.

Si esto bastara para detener a cualquiera, nadie podrá venir de la época antigua, especialmente él y nadie podrá salir de esta época, la conexión en el pozo había terminado. Jamás quería volver a ver a ese Hanyou, de hecho jamás volvería a ver a Inuyasha en mi vida, lo nuestro había terminado, aunque ese no es el termino correcto, no se puede terminar lo que no se ha empezado, pero entonces como llamarlo, a sí mi amor no correspondido ha terminado porque al fin me di cuenta de la realidad y coloque los pies en la tierra. Aunque es un poco patético la manera en que perdí a ese hombre, no puedo creerlo, prefiere a su ex-novia muerta que quiere llevárselo al otro mundo que a mí, así de inútil seré, aunque ellos tenían un amor muy fuerte, pero han pasado 50 años, él debería superarla, pero no pudo y aquí quede yo, como siempre, sola. Pero ya no volveré a ser así de patética, la niña que existía en mi acababa de desaparecer, esa que esperaba a su príncipe y que se había auto convencido que su príncipe era ese hombre, Inuyasha, pero ya no estaría llorando ni siguiendo por un hombre al que no le importo, esto se acabo, ya no soy una niña infantil, la débil Aome acababa de morir para darle paso al nacimiento de una mujer fuerte, la nueva Aome Higurashi.

Me di la vuelta alejándome de ese lugar, alejándome de aquello que nunca debió haber pasado, alejándome para poder recuperar mi vida, la quería tal como era antes, pero eso era imposible, mi alma ya estaba rota y claro esta que me iba a costar recuperarla, pero lo lograre. Entre a la casa haciendo el menor ruido posible me dirigí a la escaleras y subí, entre a mi cuarto, encendí la luz, ¿Qué hora es? Dirigí mi vista al reloj, son las 4 de la mañana, mamá no va a tardar en despertar, será mejor que me acueste, debo dormir aunque sea un rato. Volví a apagar la luz y me acosté, mejor dicho me tire en mi cama, con los brazos cruzados y mi rostro oculto en ellos llore, llore por todo lo que había pasado hasta quedarme dormida, me hundí en ese mundo de fantasías en el cual todo debía ser feliz o por lo menos así lo esperaba yo.


Me encontraba tranquilamente sentado en la rama de ese enorme árbol pensando, pensando en todo lo que estaba sucediendo, pensando en todos los sentimientos que me perseguían desde que peleé con Aome. Senti algo moverse en el borde del campamento, abrí los ojos sabiendo quien era, Aome estaba rodeando el campamento y adentrándose en el bosque, esta buscando fragmentos de Shikon, lo hace todas las noches desde que peleamos. Está desesperada por completar la perla e irse a casa. Por alguna razón eso me molestaba, el hecho de que ella quiera irse, quiera alejarse de mí me dolía en lo más hondo de mi ser. La seguí con la mirada hasta que desapareció en el bosque, y a partir de ese momento mantuve mis sentidos alerta por si me necesitaba, pero el bosque ese día estaba tranquilo, no habían Yukais cercas. Su olor comenzó a mezclarse con el de la anciana Kaede, seguramente esta en su cabaña, debe estar hablando con ella. Al cabo de una hora comencé a desesperarme ¿Qué tanto puede hablar con esa mujer? ¿Qué están haciendo? La sentí salir y alejarse de la aldea y detenerse en el bosque, ella estaba llorando, lo sabía había un fuerte olor salado muy cerca de ella, es evidente que eran lagrimas. Quizás debería ir allá a ayudarle, aunque estaba preocupado por ella no me atreví a moverme, después de todo para q debo ayudarla yo debo ser la ultima persona que debe querer ver. Además con lo mal que me ha tratado, no yo me quedo aquí. Esa decisión prevalecía en mi mente hasta que sentí su olor desaparecer, hay no se había ido.

Salte del árbol y corrí desesperadamente hasta el pozo, pero ya se había ido, ya Aome no estaba para mí, debo decidir que hacer, ¿salto detrás de ella? O ¿espero al amanecer? Mejor espero al amanecer la maldita esa se fue y ese es su problema, es su decisión… yo puedo buscar los fragmentos sin ella, es más talvez hasta me valla con Kykio.

-¡Oíste Aome me voy a ir con Kykio! Me encontré gritándole con fuerza al oscuro y vacío fondo del pozo.


En la mañana, bueno realmente era la tarde, ya pasaban de las 12 cuando desperté, me levante conciente de mi empegostado rostro por el llanto de la noche anterior. me dirigí al baño donde pude lavarme la cara y quitarme todo indicio que delatara que había estado llorando. Olí el delicioso aroma que despide la comida que cocina mi mamá, y baje a saludarla, mi madre se encontraba frente a las hornillas, atenta a lo que estaba cocinando cuando le hable desde la mesa.

-Hola mamá… dije con una sonrisa falsa, en mi interior rogaba porque no notara esa sonrisa tan plástica y se preocupara, pero me di cuenta que había fallado cuando unas pequeñas arrugas comenzaron a surcar su frente.

Su mano bajo hasta el horno para apagar la hornilla y poder voltearse y acercarse a mí. Me abrazo y me condujo a la mesa para sentarse conmigo, dejo que yo descargara todo, llore suavemente sobre su hombro hasta lograr desahogar lo que me faltaba, mientras ella me consolaba acariciándome suavemente la espalda y meciendo mi cuerpo. Poco a poco me fui calmando hasta que el llanto se fue amainando, no se si por mi madre o porque no me quedaba ya ni una gota de lagrima más en mi ojo. Al sentirme más calmada ella pregunto en un suave susurro.

-Aome, ¿Qué sucedió? ¿Por qué estas en estas condiciones? Pregunto con la voz alterada por la preocupación.

-Mamá… Inu… no puedo repetir su nombre, el hueco, puedo sentir como sus bordes arden. No se como lo hice pero logre poner mi mente en blanco y dejar de sentir, era una sensación extraña pero me producía paz, así puedo hablar más tranquilamente…

-Mamá peleé con él, la verdad es que simplemente no quiero volver a verlo, quiero continuar con mi vida en mi mundo, las personas no pueden estar yendo del presente al pasado ni viceversa, esto altera el orden natural de las cosas. Decidí sellar el pozo para que nada, ni nadie, puedan atravesarlo, ni hacía el pasado, ni del pasado para esta época, esto se acabo, voy a retornar el curso del mundo como debió ser desde un principio.

-Ya ha pasado mucho tiempo desde la primera vez que cruzaste ese pozo, de hecho ya ha pasado un poco más de un año. Princesa tu vida ya esta marcada por ese acontecimiento, ¿Cómo vas a hacer para retornar el curso de las cosas y seguir tu vida como si nada hubiera pasado?... realmente mamá es demasiado perspicaz, dio todo evitando decir el nombre de él, y con una voz calmada sin dejar traslucir su preocupación, pero tiene razón eso marco mi vida, pero a como de lugar debo superarlo, debo seguir mi vida como debió haber sido, aunque esto me haya marcado para siempre cargaré yo sola con esto, no dejare que mi mamá que ya sufrió tanto en la vida se vea afectada por esto. Yo puedo hacerlo, debo hacerlo, debo encontrar la forma de olvidarlo y seguir con mi vida.

-Sólo hay una manera de hacerlo, no debo volver a viajar a través del tiempo, y con ese selló voy a evitar que nadie viaje en el tiempo, aunque realmente lo cree para que no viniera Inuyasha… confesé en voz baja. Mamá pienso que el problema es que no pertenezco a ese lugar, no encajo allí, no es mi mundo. Voy a olvidarlo ya lo veras, voy a seguir con mi vida, talvez nada pueda ser como antes, o talvez si puedo, eso no lo se pero voy a hacerlo lo mejor posible por hacerla lo más normal posible. Dije al comenzar hablar mi voz era suave e insegura, pero poco a poco se hizo más determinada, mi madre debió notarlo porque apretó su abrazo y contesto con voz calmada.

-Aome pareces determinada, muy bien si estas segura de que eso es lo que quieres hazlo, cuentas con mi apoyo incondicional, no tengas miedo de decirme nada princesa que para eso estoy aquí… permanecimos en silencio mientras su abrazo me apretaba con fuerza, apretar no es el termino correcto prácticamente me sostenía para que no me derrumbara. Cuando me sintió más segura soltó su abrazo, se volteo y se acerco a la cocina para continuar con la comida. Al sentir su abrazo alejarse, sentí mi cuerpo temblar, peligrando con derrumbarse, realmente ese abrazo me daba fuerza tanto como me sostenía, pero no iba a permitirle llevar mi carga, ella ya había sufrido demasiado a lo largo de su vida como para cargar también con mi sufrimiento, pienso cargar yo solita con esto. Sonreí suavemente con una sonrisa que fingía ser real. Me levante de la mesa y camine a mi habitación donde me acurruque y dormí un poco más, mañana iría al colegio y la pasaría bien como solía hacerlo antes, mi vida puede continuar como si nada hubiera pasado.


Me quede arrodillado con la cabeza apoyada en el muro del antiguo pozo esperando a Aome. Si no vuelve antes de que salga el sol pienso irme con Kykio, no eres tan importante como para irte a buscar. Si piensas que voy a correr atrás tuyo ni lo sueñes,¡no lo pienso hacer! Poco a poco todo comenzó a esclarecerse pero permanecí allí hasta que la luz me golpeo el rostro, ya había amanecido.

-Se acabo el tiempo Aome, me voy ya con Kykio… le dije sonriendo al fondo del pozo. Me di la vuelta y comencé a andar al campamento, dejando atrás mis impulsos por buscar a Aome. Al llegar vi a todos ya despiertos buscando a Aome por todos lados. Sango y Miroku continuaron su búsqueda hasta que vieron a Shippou sentado con su vista clavada en mi, los dos clavaron su mirada en mi, sus 3 pares de ojos me hacían sentir extraño, todos me observan como si fuera mi culpa. Miroku y Sango se veían confusos pero Shippou que ya había notado los cambios en el ambiente hablo con voz temblorosa.

-Inu…yasha ¿Por qué el olor de Aome ha desaparecido del ambiente? Su rastro es extremadamente tenue, es como… como si hubiera desaparecido… ¿le paso algo? O… ¿se fue?... asentí suavemente mientras mi miraba bajaba al piso, hable sin verlo, de hecho era incapaz de ver a ese zorrito a los ojos.

-Si enano, Aome volvió a su época… trague fuerte al notar la tristeza de mi voz, levante la mira frunciendo el seño para ocultar mis sentimiento… no creo que piense volver…

Shippou escucho mis palabras, durante un tiempo permaneció en silencio tratando de asimilarlas. De pronto Shippou levanto el rostro y salió corriendo pasando por mi lado a toda velocidad, me volteé para seguirlo hasta que desapareció entre los árboles del bosque. Al voltearme me di cuenta que Miroku y Sango también lo había seguido con la mirada y seguían con su mirada clavada en los árboles donde había desaparecido Shippou. Todos sabíamos que se dirigía al pozo pero nadie se movió para seguirlo.

Permanecimos en silencio durante un tiempo hasta que Miroku habló, de hecho me ordeno con un tono autoritario que nunca pensé escuchar en él.

-¡Inuyasha! ¡Ve a buscar a Aome! ¡No me importa lo que decidas, ni tus problemas amorosos! sólo te voy a decir algo, la realidad es muy sencilla, ¡necesitamos a la señorita Aome Para encontrar la perla y por ende llegar hasta Naraku!... abrí la boca para replicar pero no pude, la verdad es que tiene razón, la necesitamos, cerré mi boca y comencé a caminar en completo silencio hacia el pozo.

L llegar al pozo vimos a Shippou sentado con ojos lloroso viendo el pozo, parecía como si esperara que de un momento a otro Aome fuera a salir de allí sonriendo, pero todos sabíamos que eso no iba a pasar.

-Búscala dijo Miroku manteniendo ese tono autoritario que ya estaba comenzando a molestarme.

Me acerque al borde y salte decidido a hacerlo rápido, pero algo no me dejo pasar, de hecho una energía eléctrica comenzó a subiendo por mis piernas hasta electrocutar todo mi cuerpo antes de ser disparado por el aire y caer 3 metros más allá. Me levante del duro suelo y encare a mis amigos que me veían sorprendidos. Maldita Aome, coloco una barrera para que nadie cruzara el pozo, bueno si no quieres que te busquen pues no lo pienso hacer Aome... al cabo que ni me importas… con el seño fruncido y la mente en blanco comencé a hablar sin estar seguro de lo que decía, me deje llevar por mis emociones.

-Tengo la solución al problema, saben que Aome no es la única capaz de ver los fragmentos de Shikon, además que puedo buscar a una mujer capaz de ver los fragmentos y mejor en el campo de batalla. Voy a buscar a Kykio. ¿Quién viene conmigo?... mis amigos me miraron sorprendidos y luego enojados, los dos mayores negaron con la cabeza mientras Shippou sentaba en el piso en posición de indio y cruzaba sus brazos sobre el pecho en un gesto bastante malcriado.

-No voy a buscar a Kykio, Inuyasha lastimaste a la señorita Aome, nunca debimos permitir que le hicieras algo así, no la mereces. Yo no pienso irme con un hombre capaz de hacerle eso, a una amiga y mucho menos a una que te quiere tanto… gire mi mirada hacía Sango para ver si ella me acompañaría, pero su respuesta fue completamente negativa.

-No Inuyasha, lo lamento, pero no pienso traicionar a Aome yéndome con Kykio, voy a estar aquí buscando por mi propia cuenta o con el monje… ya sin esperanzas de que alguno viniera conmigo dirigí mi mirada a Shippou que sollozaba en el suelo.

-¡INUYASHA ERES UN MALDITO! ¡SIEMPRE LA LASTIMAS, TU TIENES LA CULPA DE TODO, POR TI AOME SE FUE, SE FUE Y ME DEJO AQUÍ SOLO, VETE CON ESA ESTUPIDA MUJER, VETE PRONTO, YO NO QUIERO VOLVER A VERTE! Grito Shippou con las lágrimas cayendo por su rostro.

Con el dolor en el pecho que me producía volver a estar solo, y que todos mis amigos me dieran la espalda comencé a correr sin una dirección definida, con lágrimas en mis ojos y un remolino de emociones golpeando mi pecho. Corrí desesperadamente por varios kilómetros hasta que decidí sentarme en un árbol a drenar todo lo que estaba sintiendo. Aome se había ido y mis amigos me habían abandonado, estoy solo, pero no por mucho tiempo voy a buscar a mi querida Kykio. Me recosté en el tronco y llore, llore hasta que ya no me quedaron lagrimas hasta que sentí como la fuerza volvía a crecer en mi interior.

Luego de llorar durante algunas horas decidí comenzar mi búsqueda desenfrenada, pero por donde empiezo, comencé a caminar sabiendo que sería demasiada suerte si encuentro un rastro así de fácil, pero al parecer la suerte estaba conmigo. Llegue a una pequeña aldea que estaba impregnada del tenue rastro de Kykio, aunque no sea muy intenso podré hallar el origen y la dirección a donde se encuentra Kykio.

Lo conseguí en una de las salidas del pueblo se intensificaba considerablemente el olor, pegue mi nariz al suelo y comencé a seguirlo adentrándome en un frondoso bosque. Camine, eso no es caminar, me arrastre hasta la noche en la cual mi estomago me pidió detenerme un instante para cazar, cerré mis ojos para buscar con mi olfato el animal más suculento que pueda encontrar, pronto lo olí, abrí los ojos y me abalance sobre un conejo que descansaba suavemente en su madriguera. Con el conejo en mi mano derecha decidí volver a buscar el camino y seguirlo mientras comía mi conejo recién cazado, que por cierto estaba delicioso.

Aunque prefiero la comida cocinada, puedo comerla cruda, desde que murió mi mamá y tuve que vivir en el bosque como un Yukai, aprendí a cazar y comer mi alimento como lo encuentro, aunque siempre trato de que sean recién cazados, con la sangre todavía caliente, esos son los platillos más suculentos.

Durante varios días, siendo exactos 3 camine sin descansar, sólo me detuve para cazar y comer en el camino pequeños pero suculentos animalillos. Caminaba solo con el propósito de encontrar a Kykio, a esa mujer, pero al tercer día comencé a sentir cansancio mi cuerpo me estaba cobrando los 3 días sin descanso, decidí detenerme a descansar en un árbol, me subí y me senté a observar el cielo. Creo que nunca la encontrare, talvez debería volver. Estuve a punto de rendirme por completo cuando sentí el olor de Kykio acercarse lentamente, ella esta viniendo hacia mi.

-Inuyasha ¿Qué haces aquí?¿donde esta tu prole? Pregunto Kykio con voz fría, la hermosa mujer al frente mio, de camisa blanca y hakama roja me veía sorprendida, sus ojos del mismo tono que los de Aome eran increíbles, ellas dos eran tan parecidas y a la misma vez tan distintas.

-te estaba buscando, susurre con voz dulce y dando un paso para acercarme a ella cariñosamente… además ellos me abandonaron porque yo quería buscarte y ellos no querían… las palabras salieron dulces de mi boca, di otro paso y rodee con mis brazos su cintura… ¿Kykio crees que podemos volver a estar juntos?... preguntando susurrando, aprovechando para lanzar un poco de mi aliento a su cara, sonreí y baje la cabeza sin despegar mis ojos de los suyos, y la bese en sus labios con dulzura. Ella reaccione rápido subiendo sus manos por mi pecho hasta llegar a mi cuello rodeándolo mientras sus labios respondían a los míos tiernamente.

Aunque sus labios eran tiernos contra los míos les faltaba esa dulzura que era tan peculiar en… como era ella antes, pero seguro eso es culpa de su condición, esta es la mujer que amo y no me pienso volver a separar de ella. Al separarnos ambos esbozamos una sonrisa, y ella hablo con una voz entre fría y picara.

-Inuyasha ¿estas dispuesto a dar todo por mi? ¿por fin te diste cuenta de que tu vida me perteneces? Inuyasha eres mio, y siempre lo has sido… rodee su cintura para estrecharla más fuerte y quedar más cerca, sentí sus labios besando suavemente mi cuello y me deje llevar por las sensaciones, aunque mi pecho estaba teniendo un cataclismo, mis emociones eran extrañas y contradictorias, mejor las ignoro, además mi decisión ya esta tomada.

-Soy todo tuyo amor. Dije en un susurro antes de sellar mis palabras con un profundo beso en sus labios. Luego de eso permanecimos abrazados mientras mi mirada se perdía en el horizonte.

Espero que les haya gustado el capítulo y espero que me dejen reviews, diciéndome que opinan…

Con cariño

Dark27angel

Nadja-chan:Gracias por el apoyo, espero que te guste este capitulo, Aome no se vuelve mala jajaja… pero tampoco es que sea un dulce, espero que te guste este capitulo, avísame que te pareció… bueno me despido hasta el próximo capitulo.

Setsuna17: Ya lo continúe, ahora si hay un problema serio, espero que te guste el capitulo, y espero saber que te partió, nos vemos en el próximo capitulo.