Capitulo 7

Me levante en la mañana de la misma monótona manera de la que me vengo parando desde hace mucho tiempo, camine al baño, me lave la cara y los dientes, volví a mi cuarto para ponerme el uniforme, todo igual que todos los días. Pero hoy algo ha cambiado, mi mente ya salió del seguro y cómodo estado de aturdimiento, hoy mis emociones habían vuelto, y no hablo del ya acostumbrado hueco de mi pecho, sino de mis pensamientos, mi mente estaba volviendo a trabajar como es debido para pensar cosas más allá del colegio y fingir estar bien.

Es increíble que el tiempo pase tan rápido cuando uno esta en este estado, ya han pasado 5 meses desde aquella terrible noche, desde que selle el antiguo pozo que conecta las dos épocas, desde ese momento mi vida comenzó a ser la de una típica adolescente, talvez no tan típica pues las adolescentes normales no tienen que fingir estar bien cuando están destruidas por dentro, pero mi rutina física es la de una adolescente de 16 años que no tiene novio. Voy al colegio, halo con mis amigos, bueno eso de que hablo ellas hablan y yo participo solo para dar muestras de vida o cuando es estrictamente necesario.

Es triste pero cierto, esa es mi vida, una vida rota, o por lo menos agujerada. Mi vida no esta completa le falta algo, hay un vacío que no puedo llenar… talvez mis amigas tengan razón es por culpa de la falta de amor, mejor dicho lo que ellas consideran amor, es decir, sufro de depresión por falta de novio. Ellas dicen que debería darle una oportunidad a Hoyo que él me quiere y que luego de un tiempo yo voy a terminar queriéndolo a él, pero y si eso nunca pasa, y si a pesar del tiempo no lo quiero, sería capaz de arruinarle la vida a alguien aun sabiendo lo que se siente un amor no correspondido. ¿Sería capaz de darle alas para luego cortárselas? No, no soy capaz de hacerlo, no soy capaz de obligarlo a pasar por esto…

Debería decirle algo a mis amigas para que terminen con ese tema pero que decirle, que sigo amando a un hombre que ya hace más de 5 meses que no veo, aunque ellas están planeando algo, o están conspirando algo últimamente pero que será… serían capaz de decirle a Hoyo que intente algo, hay no… ¿Cómo le explico a Hoyo lo que sucede?... pero si él lo intenta voy a tenerle que explicarle, no puedo engañarlo, no puedo ir con una sonrisa y decirle yo te amo, y en mi interior saber la única persona que amo es a… ¡NO LO NOMBRES!... que fastidio él de nuevo, prometí olvidarlo, por eso selle el pozo para mantenerlo lejos de mi… pero si el intenta buscarme y si él me… no él no puede, yo no le importo, seguro en cuanto me fui se debió ir con Kykio y debe estar buscando los fragmentos con ella… entiéndelo Aome esto es ¡UN AMOR NO CORRESPONDIDO!

Escuche mi nombre desde la parte baja de la casa, y saliendo de mi ensoñación abrí la puerta buscando de donde había provenido la llamada, hasta que me di cuenta que evidentemente había sido mi madre desde la cocina

-¿Qué pasa mamá? Pregunte dibujando automáticamente mi habitual sonrisa falsa, y componiendo el tono de mi voz a uno más alegre, intentando sonar mejor.

-Voy a salir con Souta y el abuelo que tengo que llevarlos al medico, ¿Podrías ir al mercado a comprar unos víveres que hacen falta? Me pregunto con ese tono que advierte que no planea aceptar una negativa por respuesta.

-si mamá, ¿Qué tengo que comprar? Dije manteniendo el tono lo más alegre que logre sacar de mi adolorido interior, en verdad no quiero salir de la casa, quiero permanecer en el silencioso y pacifico encierro de mi habitación, el único lugar donde podía llorar y deprimirme sin que nadie me molestase, en verdad no era tanto que me molestase, lo que no quería es hacer sufrir a mi alrededor por mis penas ya mi madre había pasado por demasiado para también tener que pasar por lo mío.

-Te deje la lista pegada a la nevera y el dinero encima de la mesa, Vuelvo en la noche. Fue lo último que escuche antes de la puerta y el auto saliendo del templo.

Aquí estoy sola, de pie en la sala de mi casa vacía, vacía como mi… mejor salgo de acá antes de ponerme filosófica con mi soledad. Me pare frente al espejo que se encontraba en el baño de la sala. La mujer que me miraba desde el otro lado del espejo, estaba despeinada, con ojos vacíos, bastante más flaca de lo que había estado hace unos meses, en conclusión su aspecto estaba completamente desaliñado y deprimente. Me encogí de hombros aceptando que nada podía hacer para arreglar mi aspecto, mejor dicho que nada quería hacer para arreglarlo. Da igual que se den cuenta de mis ánimos, basta con ver mi habitación y mi aspecto para notar el desastre que hay en mi vida, es evidente que algo me falta pero voy a salir adelante, ya lo verán como todo va a mejorar pronto.

Tome la lista y me guarde el dinero en el bolsillo antes de salir, cruce el patio hasta la puerta sin siquiera voltear a ese gran árbol que había representado tanto en mi vida hacía poco tiempo, ese árbol que ha sido cuidado por mi familia desde hace más de mil años, el mismo en donde vi por primera vez a Inuyasha…

Los bordes del hueco que atravesaba mi pecho comenzaron a arder con fuerza como sucede cada vez que pienso en él, pero mi mente que cada vez reaccionaba más rápido, reacciono, se sumió en un estado de inercia total haciendo desaparecer el dolor.

Durante estos últimos meses mi vida ha sido bastante monótona, mi mente se sume en ese estado de aturdimiento en el cual se termina moviendo por inercia, me levanto voy al colegio, regreso a la casa hago los deberes y me duermo. Hablo sólo si me hablan y sonrío cuando lo considero necesario, pero la alegría de la sonrisa ya no la siento es simplemente un gesto superficial para relajar a los demás.

Camine sin pensar el resto del camino que me separaba del mercado y entre, saque la lista y fui caminando por los grandes pasillos metiendo los artículos, frutas, vegetales, bolsa de papas, no eso no lo voy a llevar, ¿Qué le sigue?, sopas instantáneas tenía que ser, pues no, no voy a comprar eso, de hecho no he vuelto ni comprar ni comer ninguna de esas cosas desde aquella terrible tarde en la que volví a mi época.

Termine de meter las compras en el carrito y me dirigí a la caja, pero que demonios, hay cinco carritos llenos a tope al frente mio. ¿Pero la gente no tiene más nada que hacer además de ir a comprar? Me acerque a la fila y comencé a leer las propagandas que pegan en la pared, pero para mi mala suerte termine en pocos minutos y la línea no se había movido ni un centímetro. Poco a poco entre mi aburrimiento fui avanzando en la fila hasta llegar al fin al primer puesto, sólo falta una persona por pagar y me toca, para ese momento ya había repasado la clase de ingles, las formulas de matemática y química, todo con tal de no permitirle a mi mente divagar pues ya sabía a donde se dirigen mis pensamientos cuando divagan, a él. Dirigí la vista al exterior y vi un niño pelirrojo de aproximadamente 8 años pidiéndole a una señora mayor que debía ser su abuela que le comprara una chupeta, no pude detener mi mente, viajo divagando a través de los años a la otra época, donde un niño-zorro llamado Shippou se comía una chupeta mientras descansábamos junto a la anciana Kaede, allí estaba mi Shippou, pequeño y maduro pero al mismo tiempo infantil, había aprendido a quererlo como un hijo y como lo extraño, necesito verlo, cuando sea más fuerte voy a visitarte mi pequeño, sonreí alegremente de verlos de nuevo pero mi mente me traiciono, a la cabaña donde estábamos entro el Hanyou, Inuyasha… mi pecho comenzó a arder, maldición había dejado a mi mente llegar demasiado lejos, trate durante varios minutos retornar al aturdimiento pero me fui imposible por lo que cambie de táctica, me concentre en la comida me concentre tanto que no vi acercarse a un joven guapo de cabello castaño y una sonrisa brillante.

-Hola Aome… escuche su voz a mi espalda y de un sobresalto gire para verlo, el joven Hoyo estaba de pie al frente mio con su sonrisa habitual.

-Hola Hoyo… conteste con la mejor sonrisa que la practica me permitía formular. Inmediatamente lo vi y aleje mi mente de las terribles emociones que la aquejaban, en este tiempo Hoyo se había convertido en mi puerto seguro siempre que estoy con él mi cuerpo se relaja y mi mente se suma en un estado de paz, pero ¿Por qué aunque produce ese efecto en mi no puedo amarlo?

-¿Aome… puedo… puedo de…decirte… al… algo? Pregunto Hoyo, con voz realmente muy nervioso mientras jugaba con sus manos, sus ojos bajaban directamente al piso para ocultar un rubor que comenzó a subir por sus mejillas. Asentí esperando que continuara, preparándome psicológicamente para lo que venía, ya lo sabía seguro se va a declarar, seguro eso es lo que estaban planeando mis amigas, aunque… ellas no saben que yo vine al mercado, que va seguro lo planearon… comenzó hablar pero nada de lo que pensé salió de su boca de hecho dijo lo que menos esperaba.

-Aome… este… se que algo te pasa… y creo que sé… sé más o menos que es, o que fue lo que… bueno… este paso… escuche que habías terminado con tu novio y que eso te había dejado destrozada pero yo creo que…

-eso no fue exactamente lo que sucedió… ¿pero como te enteraste de eso? Pregunte abriendo los ojos por la sorpresa que me había producido sus palabras… Hoyo Mírame…. Subió su rostro que estaba adoptando un tono rojo oscuro, mientras sus ojos rehuían mi mirada.

-ehhh… este… bueno… espíe a tus amigas mientras ellas estaban pensando una forma de ayudarte, y bueno lo nombraron, en realidad dijeron que habías terminado con… tu… novio… posesivo… abusivo… y… ce...loso… y… este… según ellas estabas muy deprimida, y que te negabas a aceptar otra cosa. Aome yo quiero ofrecerte que…Trago con fuerza antes de continuar hablando… quiero ofrecerte que me des una oportunidad, una sola, si no te parece lo dejamos así como s nada hubiera pasado, sólo quiero que me dejes intentar reparar tu roto corazón, de volver a dibujar esa hermosa sonrisa que es capaz de iluminar tu rostro y alegrarme el día, quiero que la vida vuelva a ti, no es justo que estés sufriendo por alguien que no te valora, cualquiera capaz de dejarte no vale la pena que sigas sufriendo por él. Nunca llores por alguien que no es capaz de llorar por ti o como mínimo acompañarte en las buenas y las malas para limpiar tus lágrimas, tomar tu mano y sacarte de esa inmensa soledad en la que te sumiste.

-Hoyo… yo… no se… pero… dije balbuceando, tratando de conseguir una respuesta a tan inesperada propuesta, pero él me interrumpió.

-Aome no te estoy pidiendo nada definitivo, sólo quiero una oportunidad si no funciona te dejo en paz para que sigas tu vida sin mi, Aome por favor, sólo dame una oportunidad, no quiero perder sin si quiera haberlo intentado… pase unos minutos viendo como las compras pasaban por la maquina registradora, pague todo mientras sentía su mirada expectante clavada en mí… no se que decir, bueno la verdad Hoyo es un buen chico, y no exige nada pero… necesito más tiempo para pensar no puedo concentrarme con él esperando, ok ya se que le voy a decir.

-hoyo necesito más tiempo para pensar todo, antes de tomar una decisión, no te estoy dando ni un si ni un no, ni te lo digo para salir del paso, es enserio necesito organizar mis ideas. Hoyo asintió, y se acerco a mí para darme un suave beso en la mejilla y retirarse, antes de girar susurro piénsalo y me dices mañana.

Lo vi caminar hasta la esquina y doblarla antes de emprender yo el camino a mi casa en sentido contrario, camine sin ver la dirección mientras mi mente iba trabajando. Iba pensando en la oferta de Hoyo, podría aceptarla me ofrece mucho sin exigir nada que yo no le pueda dar, talvez el pueda quitar a Inuyasha de mi mente y darme la paz que necesito, talvez sea capaz de sanarme y quitarme este dolor del corazón, talvez el pueda… pero y si no…me senté sin ver ni en donde lo hice y me apoyo en algo duro que estaba atrás mio… y si no puede y si le doy alas para luego lastimarlo, la verdad él que no arriesga no gana tendré que inten… algo extraño me saco de mi ensoñación, gire la cabeza para darme cuenta donde estaba sentada, en el antiguo árbol sagrado, escuche una voz que detuvo mi corazón en el acto, me acerque más al árbol para escuchar esa voz que mi corazón tanto quería escuchar aunque me derrumbase, los bordes del hueco comenzaron a arder mientras mi mente comenzó a gritar ¡ALEJATE! Hice oídos sordos a mi mente y siguiendo mi corazón apoye una mano fuerte contra el árbol, escuche lo más inesperado, los cimientos de las murallas que había construido a mi alrededor amenazaron con caerse, temblaban con fuerza bajando su protección, mientras un grito desgarrado atravesaba mis oídos dejándome derrumbada frente aquel enorme árbol.

-¡AOME! ¡MALDITA SEA! ¡VUELVE!

Inujocelyn: me encanto tu reviews realmente, bueno en realidad me gustaron todos los reviews de esta capitulo, no creo que a Inu le guste la mala vida sólo que es demasiado orgulloso para aceptarlo. Gracias por el apoyo espero que te guste este capitulo, me dices que te parece hasta la próxima…

alechan15: Alechan ya mejore la situación relájate, no enojes conmigo, hasta temblé cuando leí ese reviews… el resto creo que ya te lo dije en persona.

RefiraM: Hola, me encanto tu review, en verdad la perra de tu mamá se llama así jaja… realmente te diste cuenta de la actitud de Inuyasha, eres muy perspicaz, espero que te guste este capitulo, nos vemos (escribimos)…

Nadja-chan: Me encanto tu review, estuvo genial, si de verdad provoca matar a Inuyasha, créeme me moleste escribiéndolo, pero era algo que tenía que pasar, espero que te guste este capitulo nos vemos.