Hello chicas de verdad muy agradecida por la atención que le han puesto a la historia mil gracias les recuerdo que solo la historia es mía, los personajes pertenecen a suzanne Collins espero sea de su agrado allí les va
-…
Katniss PDV
-desde que ingresé a la universidad... No he hablado con mi padre
-Katniss por mucho que nuestros padres se equivoquen son nuestros padres, no podemos hacer nada para evitarlo... Amor solo nos queda aprender de sus errores para evitar pasar por situaciones parecidas...
-el engañaba a mi mama... Iba a pedirle el divorcio antes de que sucediera lo de tu padre... Yo le creí Peeta fui... Soy tan estúpida, soy tan idiota, estúpida, ilusa….
-shh amor no ganas nada con ofenderte- me consoló acariciando mi espalda y acercándome más a él- son cosas que pasan… quizás tu padre tenía miedo de quedarse solo y…
-no le defiendas por favor… no tolero verte en ese plan… no después de todo lo que pasó
-no lo hago- Peeta seguía estrechándome entre sus brazos, con la mirada fija en el techo de mi habitación- créeme que no lo hago pero en el fondo tengo que agradecer que todo eso sucediera- apartaba su mirada del techo para mirarme- de lo contrario no estarías aquí conmigo, estoy totalmente convencido que si no hubiese sucedido lo de nuestros padres… la graduación hubiese sido nuestra despedida… la definitiva
-no creo que…
-ya no quiero excusas- le miré sin entender- ibas a irte a otro distrito… la escuela de leyes queda bastante lejos de casa, no soy tan iluso como para creer que íbamos a pasar casi seis años sin vernos y nuestros sentimientos se iban a mantener intactos- su mirada se hiso más intensa que nunca, casi podía percibir el dolor que le había causado esa noticia en ese momento- se que se escuchará bastante egoísta pero unos meses después del accidente lo único que pedía era que te dieras cuenta de todo lo que pasaba a tu alrededor antes de que fuese bastante tarde
-entonces ¿no es demasiado tarde?- pregunté apoyándome en mis brazos para que mi rostro quedase frente al suyo
-no- su mano dejó de acariciar mi espalda para bajar un poco más y posarse en el final de mi columna- para mí ya esa palabra no existe y me gustaría que la eliminaras de tu vocabulario- en vista que su mano se encontraba estacionada en el mismo sitio, me ubique sobre el rodeándolo con mis piernas tal como lo hice hace minutos- dame unos minutos preciosa ¿sí?
-¿no me digas que ya estas agotado? Si no me equivoco tuviste ocho meses de descanso- sus carcajadas resonaron por toda la habitación, mis manos se posaron tras mi espalda sobre sus muslos, logrando que mi pecho se arqueara ofreciéndose por completo a el
-por eso mismo- la palma de su mano subió desde la parte baja de mi vientre hasta el valle de mis senos- tengo ocho meses sin vivir este tipo de emociones, creo que debo ponerme a tono para rendir al cien- la textura de la piel de su pierna se sentía distinta a la otra, evitando cambiar la posición que teníamos pues me encantaba la forma en la que acariciaba mi pecho, pose mi vista en su pierna derecha- da algo de miedo.
No respondí, literalmente había quedado muda… en toda la noche que llevaba con el está era la primera vez que me percataba de la cicatriz que comenzaba un poco más arriba de su rodilla y se perdía un poco mas debajo de su pantorrilla. Tenía un color rosa pálido y por el tiempo que había pasado podía comprender que si la hubiese visto algunos meses atrás evidentemente habría asustado
-no me parece que de miedo- las yemas de mi mano izquierda delinearon el contorno de la cicatriz- nunca me permitiste explicarte que pasó esa noche
-no quiero que lo hagas, ya superé eso amor… de verdad que lo hice- explicó tomando si mano entre la suya
-me acabas de decir que ya no hay excusas, que no las quieres- Peeta me miraba curioso
-está bien así será te concedo dos… no mejor tres preguntas y listo- levantó un poco sus rodillas para que mi peso cayera por completo en su cuerpo solo que apoyándome ésta vez sobre su vientre- prometo no evadir ninguna y obviamente una vez finalicen tus preguntas vienen las mías-asentí a la vez que me acomodaba sobre su vientre- bien comienza
-¿lo que quiera?- asintió- ¿no me vas a evadir?
-no tendría porque hacerlo
-¿no vas a saltarte la pregunta?
-no, lo juro- respondió sonriendo pícaro
-¿cómo fue? ¿Fue como me contaron lo del…accidente?
-sabia… sabia que lo primero que preguntarías seria eso- comentó suspirando- ¿Qué te contaron?
-tú me dijiste que te habías enterado por un tweet….¿cómo?- pregunté temerosa
-tranquila- su mano comenzó a acariciar mi espalda, subiendo y bajando… tratando que me relajara con esa caricia-la verdad después del beso con Finnick creo que había comenzado a mentalizarme, claro por mi cabeza nunca pasó la idea de que tu y el… ya sabes tan rápido. Sé que parte de lo que sucedió esa noche fue también mi responsabilidad porque si te hubiese buscado en esa fiesta no habría pasado nada eso, en fin creo que me he desviado… en ningún momento me percaté de que te habías ido con él, de hecho Rue hizo todo lo posible para que no me diera cuenta hasta que mmm no recuerdo su nombre… la chica con la que estabas en ese entonces… la chica amiga de Glimmer
-Chasmere- respondí dudosa
- Chasmere, si esa misma. Bueno la cosa fue que ella comenzó a divulgar lo que había pasado, comentaba a todo pulmón que había mas de un motivo para celebrar, sinceramente hasta ese momento no entendía nada, cuando nuestros compañeros comenzaron a mirarme algo extraño Rue decidió intervenir y me explicó todo. Trataba de mantener la ilusión de que él solo te llevaría a casa… que quizás eran puras habladurías. Obviamente después de eso el entusiasmo que tenía en la fiesta me abandonó hasta el punto de dejarme físicamente allí pero con la mente en otro lado, poco después de eso llegamos a la conclusión de que era mejor irnos ya ninguno se sentía cómodo en ese lugar y en vista de que yo era uno de los que menos había bebido concluí que era el indicado para conducir. Dejé Prim de ultima pues era una de las que vivía más lejos, como era algo tarde ya, me invitó a quedarme en tu casa… evidentemente no acepté, en ese mismo instante caí en cuenta de todo lo que podría estar pasando contigo a unos cuantos kilómetros, entonces ¿iba yo a aceptar quedarme en tu casa… probablemente dormir en tu habitación mientras… no? Y siendo víctima de mi ego me dirigí a mi casa- detuvo su relato al momento en que una exclamación de dolor se dibujó en mi rostro
-continúa….-le pedí
-en la vía llegó una notificación a mi teléfono… pensé que eras tú, se que suena algo raro pero por un momento pensé que no sé, podrías querer hablar conmigo, por mala suerte después de que comencé a leer no hubo… vuelta atrás. Finnick había realizado un comentario que sinceramente no fui capaz de leer, Glimmer había respondido y en su respuesta me mencionaba, creo que el resto de la historia ya lo sabes
-¿Qué escribió Glimmer?- logré articular después de unos minutos
-¿esa es tu segunda pregunta?- asentí rápidamente, sencillamente no tenia preguntas referentes a otro tema- si mal no recuerdo era algo como… si tu puedes darte ese tipo de libertades porque no me reprimía… algo así era
-creo que ni en un millón de años mi odio hacia Glimmer disminuirá- Peeta sonrió ante mi comentario- ¿crees que tus sentimientos hacia mi cambiaron… después de todo eso?- con sus dedos me indicó que está era mi tercera pregunta
-¡oh si! Claro que cambiaron- su afirmación hizo que en mi estomago se abriera un agujero- ¿sabes por qué cambiaron?... porque aumentaron, se multiplicaron por mil- como pudo nos giró para ser él quien quedase ahora arriba a la vez que usaba sus brazos como un prisión, evitando que escapara- mi turno- dijo con esa sonrisa que tanto adoraba- ¿Qué fue lo que ocurrió entre tu padre y tú?
-Peeta…
-recuerda que no se vale evitar la pregunta- me cortó
-pero eran preguntas referentes a nosotros- me quejé
-no recuerdo haber acordado eso en ningún momento… responde….. y quiero los detalles tal y como yo te expliqué lo del accidente
-está bien- agregué suspirando- cuando me enteré de la beca busqué las mil maneras de hablarle a mi padre, no quería creer que él me había ocultado esa noticia, lamentablemente estuvo de viaje por casi toda esa semana, descubrí que en las ocasiones en las que no encontraba nada que hacer me entretenía husmeando en su estudio aunque creo que siempre hubo una parte de mi que estaba convencida de que desde hace bastante tiempo mi padre me mantenía engañada. Bueno en esas tantas visitas improvistas que hice a su estudio me encontré con una carpeta que contenía los papeles de divorcio de ms padres, curiosamente esos papeles tenían la fecha de comienzos de año… lo que me dejó bien claro que antes de que mi madre y tu papa siquiera se volvieran a ver mi padre ya tenía bien claro lo que deseaba hacer- respiré profundo, esta era una de las cosas que aun no superaba- así que fui a su oficina, hablé con él, me explicó algunas cosas bajo el pretexto de que siempre quiso lo mejor para mi, que aun estaba muy chica para saber que era bueno y que era lo mano, que siempre intentó explicarme todo pero que mi madre siempre se lo prohibía… después de intentar correrme con la excusa "hablamos en la casa" me percaté que mi padre se encontraba especialmente nervioso así que me propuse develar lo que fuese que ocultara y claro está nunca me imagine que su asistente me esperara al otro lado de la puerta del baño a medio vestir… obviamente esa fue la última vez que le hablé y con ayuda de Rue pude matricularme en esta universidad.
-no quiero que me mal interpretes pero yo me imaginaba que algo así sucedía con el matrimonio de tus papas… por las cosas que tu madre me ha comentado los últimos meses que anduvo con tu papa no fueron los mejores ¿si Rue estaba al tanto de todo, por qué faltar a su boda?
-tu irías, mi madre, mi hermana también estarían allí… Cato, Gale, Tresh. No aun no soy capaz de mirarles a la cara sin sentir vergüenza por lo mal que me comporté- Peeta abrió los labios para interrumpirme pero antes de que pronunciara la primera palabra ya sabía lo que quería decirme- se que son mis amigo, mi familia y me aman… pero no puedo aparecer de la noche a la mañana con un "hola ¿qué tal? Mi padre me mintió y ahora soy un ser nuevo"
-sabes que eso va a cambiar ¿cierto?- replicó depositando un pequeño beso en mis labios- no voy a permitir que te sigas alejando de las únicas personas que de verdad te aman- ahora apartaba mi cabello para poder acariciar con su nariz mi cuello- hablando de amor… todavía me queda una pregunta, que no por ser la última deja de ser mas importante ¿quieres ser mi novia?... nuevamente
-depende- aunque se encontraba todavía escondido entre mi cuello pude sentir como sonreía
-¿de qué depende?
- de que te quedes a dormir conmigo está noche- ya eran sus labios los que me acariciaban sino su lengua que hacia extrañas formas
-¿y mis clases?
-pondré la alarma, te dará tiempo de dormir un poco más en tu habitación para después darte un baño e ir a clases como si nada hubiese pasado
-entonces según tu si me quedo aceptas ser mi novia y si me voy ¿me tocará convencerte de otra manera?- se alejaba para verme directamente a los ojos
-no, te aseguro que no habrá otra manera que valga
.
.
.
Abre…abre condenado seguro, bueno definitivamente llegaría tarde a mi tercera clase y eso sumado al sueño que cargaba en este momento por trasnocharme, no hacía que mi primer día de clases pintara del todo bien…claro que sin duda alguna volvería a trasnocharme sin oponerme y mucho menos hacerme rogar
-debes de darle una vuelta hacia la izquierda, darle un golpe y- dijo haciendo todo lo que hace nada acababa de explicarme- abrirá
-¡gracias! Tenía bastante tiempo intentado abrirlo- fui sincero con mi agradecimiento, de verdad llevaba bastante tiempo intentando, si no hubiese aparecido la verdad siguiera mi luchando con el casillero- ¿Wendy cierto?
-sí, puedes llamarme Wen solo mis amigos lo hacen…. ayer- se acercaba… por favor lo que menos necesito en este momento es precisamente "esto"- no te vi en la bienvenida
-en realidad no fui estaba ocupado
-¿eres nuevo y me dices que ya tienes asuntos pendientes?- llámenme inocente pero hasta ahora me daba cuenta de las intenciones que está chica tenia conmigo- bueno ya no importa- sus dedos comenzaron a acariciar mi brazo mientras que con su mano libre enredaba un mechón rojizo en sus dedos- hoy será la fogata de inicio de año… me preguntaba si…
-creo que no- sonreí al escuchar la voz que desde hace raro deseaba que apareciera- gracias por tu invitación Wendy- la chica miraba a Katniss como si fuese un fantasma mientras que mi novia apartaba sin delicadeza alguna los dedos de la chica de mi brazo-pero creo que no podremos asistir a la fogata
-¿disculpa? Mi invitación no era en plural Katniss- la sonrisa que se dibujó en el rostro de mi novia le helaba la sangre a cualquiera
-¡oh cierto!... cierto que no lo sabes- su mano bajo de mi brazo hasta posarse sobre mi mano para después entrelazar nuestros dedos, obviamente el movimiento no paso desapercibido para la pelirroja- déjame te explico, él es mi- explicó haciendo un gran énfasis en el posesivo- novio y a partir de este momento te agradecería que las invitaciones que quieras hacerle la hagas en plural
-no tienes por qué ser tan grosera
-Wendy…- intervine al percatarme la mirada asesina con la que Katniss la amenazaba
-créeme sé que tengo que serlo ¿algo más que quieras decirnos?- la chica nos dio una última mirada para después girarse bufando-entonces…-comentó acercándose a mí, a la vez que su nariz acariciaba la mía
-no me veas así- respondí entre risas-te puedo asegurar que soy inocente- me defendí depositando un pequeño beso en sus labios- bonita manera de marcar territorio
-espero que después de eso entienda que no voy a dejarle ningún chance contigo- me abrazaba- ni a ella ni a ninguna otra
.
.
.
No, no, no, ¡NO! Katniss esto está mal… no tienes porque hacerlo, solo dile que te sientes mal… si eso, mmm ¿y qué me duele?, me duele la cabeza… no la cabeza no puede ser, me haría tomar algún analgésico, ¿otro dolor que no pueda curarse rápido?... malestar estomacal eso seguro tendría que funcionar además esa excusa podría ayudar a que me quedara en casa mientras el va a visitar a nuestros padres… malditos exámenes ¿Por qué tenían que acabar tan pronto? Navidad… navidad nunca te había odiado tanto como hasta ahora. ¿Por qué? Todo iba tan bien, estos seis meses los habíamos pasado de lo lindo… pensé que esa loca idea había abandonado su cabeza… pero heme acá, buscando las mil excusas para librarme de un posible reencuentro esta noche.
-espero que no sigas pensando las posibles enfermedades que puedan darte esta noche- su voz hizo que me sobresaltara- ¿Por qué sigues en bata?- preguntó desde la puerta de su habitación
-esto no está bien- alegué escondiendo mi rostro entre mis manos- no me siento bien con esto Peeta.
-estas nerviosa amor- con sus manos aparto las mías- te juro que todo saldrá bien, piensa en lo bonita que serán estas fechas teniendo a tu familia a tu lado
-no puedo- lloriquee sin importar que mi maquillaje se dañara- ve tu, diles que estoy bien y entrégales mis regalos… yo me quedaré aquí viendo una película o adelantando tareas
-si puedes, además dudo que hayamos hecho un viaje de casi un día entero para que ahora te eches para atrás además no pienso dejarte sola en mi cada cuando es navidad
-ese fue otro error ¿por qué no nos quedamos en un hotel? Eso hubiese sido más fácil ¿Qué tal si tu papa llegara en este momento? Si me ve….
-no va a venir para acá, siquiera sabe que mi llegada era hoy quería darles a todos la sorpresa de que te traía conmigo pero ya que no quieres déjame ir abajo para comenzar a recoger todo, nos iremos esta noche- sabia el interés que Peeta tenía por reencontrarse con su padre, en varias oportunidades lo encontré hablando con su papa, preguntando cómo estaba Prim, mi madre y siempre desviando el tema cada vez que le preguntaba si iría a visitarlos en navidad. Claro Peeta no respondía pues desde hace bastante tiempo tenía en mente que para estas fechas los dos vendríamos a celebrar navidad con ellos. La verdad al comienzo la idea me pareció bastante agradable, la idea de verlas de nuevo me entusiasmaba bastante… solo que no contaba con que caída día que pasara los nervios en mi estomago aumentaran
-estás jugando sucio- por mucho miedo que tuviese en este momento definitivamente no podía dejar a Peeta solo en esto… mas cuando el solo quería darme el regalo más bonito que alguien podría haberme hecho, devolverme a mi familia
-no lo estoy- dijo estrechándome entre sus brazos a la vez que depositaba un pequeño beso en mi frente
-esa mirada de hace segundos fue un truco malvado… ¿ella no saben nada?- asintió- creen que iras solo- afirmó con un gesto- si las cosas no marchan bien….
-sabes que todo va a salir bien- zafaba el nudo de mi bata para introducir sus manos debajo- ahora- sus masajearon mis glúteos haciendo que me relajara un poco- necesito que se vista señorita Everdeen porque si pasa dos minutos más con esa bata, tenga la seguridad que querré hacerle el amor de la misma forma que lo hice en el avión – sonreí al recordar esa increíble experiencia- y si eso pasa no saldríamos de esta habitación hasta año nuevo y yo sinceramente quiero ver a mi familia… así que te doy media hora- me nalgueaba haciendo que me sobresaltara- te espero abajo mientras termino de envolver los regalos.
Bien Katniss, manos a la obra, definitivamente para esta noche no quería nada de vestidos ni nada de ropa lujo… no solo quería sentirme cómoda. Después de revisar unas cuantas veces mi maleta me decidí por unos jeans ajustados color negro, una camisa sin mangas de seda color azul turquesa, un chaleco blanco por si me daba frio y después de considerarlo bastante unos zapatos altos a juego con mi camisa, de chica no era muy amante de los tacones pero ahora debo reconocer que me gustaba la apariencia que daban, así que tras algunos meses de caídas, raspones y zapatos rotos, se podría decir que tenia dominio de ello y no al contrario, mi cabello iría suelto y mi maquillaje sería bastante suave… nada de extravagancia. Cuando terminé de arreglarme me encontré con Peeta que ya no se encontraba en la casi sino que comenzaba a guardar los obsequios en el maletero del auto que había rentado.
-estas hermosa, me encanta ese color… me trae recuerdos-agregó pícaro cerrando la maleta del auto
-Peeta…- le llame para que se detuviera no era el mejor tema de conversación que podíamos tener en este momento
-está bien… ¿todo listo?- asentí- bien vayamos a casa
El camino desde la casa de los padres de Peeta hasta mi casa se me hizo sumamente corto, de hecho cada vez que nos deteníamos en un semáforo me dedicaba a obsérvale ¿Cómo podía estar tan calmado? ¿No le daba nervios ver a su papa?... bueno porque le darían si él no tenía ningún tipo de problema en la relación para con su papa. Me relajaba cada vez que su mano envolvía la mía inspirándome confianza, dándome a entender con ese gesto que todo estaría bien. Más de una vez suspiraba llevándome su mano a mis labios para depositar un besito entre sus dedos lo que ocasionaba que se girara para observarme con esas hermosas piscinas azules y depositar un pequeño besos en mis labios.
Cuando estacionó el auto, tuve una sensación de deja vu… era el mismo sitio en el que siempre estacionaba, mi casa se mantenía igual al excepción de la decoración navideña que le daba esa sensación de bienvenida y armonía… el jardín estaba igual, el floral de mi madre…
-¡hey!- me giré para mirarle- estamos juntos en esto
-lo sé- respondí bajito
-les daremos una bonita sorpresa- apretaba sus dedos alrededor de los míos- te amo- no respondí apoye una de mis rodillas en mi asiento para profundizar un poco nuestro beso, en el mismo instante que mi lengua rozó su labio inferior la suya salió al encuentro, para perderse dentro de mi boca arrancándome una exhalación, definitivamente Peeta era el único hombre que podía darme esa tranquilidad- preciosa nos esperan- asintiendo nos bajamos al mismo tiempo del vehículo, el se dirigió a la maleta del auto para sacar la gran bolsa que contenía los regalos de nuestra familia. Con la bolsa en su mano izquierda y nuestras manos entrelazadas camínanos el pequeño jardín de mi madre hasta que Peeta tocó el timbre-colócate pegada a la pared- me sugirió señalando el espacio existente entre la ventana y la puerta, evitando hacer ruido me escondí en ese lugar, mientras esperábamos que nos abrieran la puerta
-¡Peeta!- juro que el corazón se me detuvo al escuchar la voz de mi hermana, evidentemente no podía observarla pues si lo hacía ganaría que me viese. En el interior de la casa pude escuchar como una voz gruesa preguntaba quién era- es….- mi novio automáticamente le corto asiendo una seña con sus manos para que guardase silencio- la chica que vende las galletas- gritó mi hermana- ¿no vas a pasar?- le susurró
-sí, solo que quiero darle la sorpresa a nuestros padres
-si te refieres a tu llegada tu padre imaginaba que vendrías- explicó dando un paso hacia Peeta para poder cerrar la puerta un poco- y si lo dices por los regalos dudo que eso sea prioridad está noche- finalizó abrazándole, mi novio dejó la bolsa en el suelo y le devolvió el abrazo a la vez que me guiñaba un ojo- tenía la ilusión de que- se le cortó la voz- de que Katniss viniese- Peeta la estrechó con más fuerza- ¿Cómo está?
-bellísima, tienes que verla- me miraba directamente a los ojos, aunque traté de evitarlo sentía como mis ojos comenzaban a aguarse- se ha convertido en toda una artista, hace unas pinturas increíbles enana… es toda una mujer- mi hermana se separó para mirarle a la cara sin romper su abrazo
-¿crees que…? ¿Crees que si estas vacaciones voy a visitarla ella quiera verme… quizás hablarme?- Mellark no le respondió solo le miró sonriendo, creo que esa era mi señal… me tocaba a mi responderle
-creo que me encantaría la idea- de pronto todo fue como en cámara lenta. Prim se soltó tan rápido del agarre de Peeta para girarse y verme, en su rostro pude identificar varias emociones, primero sus labios se abrieron formando una gran O después llevo sus manos a sus labios ahogando el chillido que amenazaba con salir, su cuerpo chocó con el de Peeta cuando comenzó a dar unos pequeños pasos hacia atrás para poder verme mejor- definitivamente me gustaría verte por…- no pude finalizar mi frase pues el cuerpo de mi hermana chocó de la misma manera en que un imán atrae al otro
-viniste- susurró cerca de mi oído- te extrañé tanto… gracias, gracias por venir, gracias por darme este magnífico regalo, lo siento Kat de verdad lo lamento yo debí de buscarte, nuca me perdonaré el haberte dicho esas cosa tan….- le interrumpí cuando sus gimoteos se hicieron incontrolables
-ya, ya, ya- le calmé acariciando su cabello, hasta ahora me daba cuenta de lo estúpida que había sido al alejarme de uno de los seres que mas amaba y que desde pequeña me había jurado proteger- no quiero que- tomaba su rostro entre mis manos- nunca más volvamos a tocar ese tema- agregue limpiando sus lagrimas con mis dedos- todo está bien… patito
- ¡oh mírate! ¡Estas hermosa!- se alejaba para mirarme- y yo aquí haciendo que llores y dañes tu maquillaje- copiaba el gesto que acababa de tener con ella, hasta ese momento me daba cuenta que mis mejillas se encontraban totalmente húmedas por causa de mis lagrimas- te amo hermana- agregó tomándome de la mano- y tu- se giraba para mirar a Peeta que nos observaba embelesado y con los ojo algo húmedos- como te atreves… ¡Peeta tenias que decírmelo!
-¿y perderme sus reacciones?- se acercaba para abrazarnos a las dos- un recuerdo tan bonito como este vale oro
-deben de estar cansados- mi hermana se encaminaba hacia la puerta aun con mi mano entre la suya- pasen, mamá está por servir la cena… no sabes lo contenta que se va a poner cuando te vea Katniss
-Prim… mmm quisiera darle la sorpresa- pedí- que te parece si entras de primero y después Peeta y yo te seguimos
-no te vas a ir ¿verdad?- preguntó haciendo un puchero
-no, solo quiero darle una sorpresa así como lo hice contigo- respondí sonriendo
-vale, yo entraré primero… ustedes síganme. Ellos están en la cocina- Peeta volvió a tomar los regalos y soltando la mano de mi hermana para entrelazar nuevamente mi mano con la de mi novio nos adentramos a mi hogar.
El primer olor que pude reconocer fue pan, inmediatamente recordé la primera vez que Peeta me invitó a su casa y cocinamos, me giré para mirarle… en su rostro había una sonrisa genuina, definitivamente no era esa sonrisa que tenia después de hacer el amor o incluso cuando sacaba un veinte en un examen para el que había pasado varias semanas estudiando era como esa sonrisa que me regaló la primera vez que le dije que lo amaba o el día que gané la competencia gracias a sus consejos… la verdad eran pocas las ocasiones en las que había podido observar en su rostro una sonrisa como esa… y me sentí algo triste, desde que regresamos Peeta había tratado de hacerme sentir bien, de complacerme en casi todo lo que quería, en preocuparse por mí, estar al pendiente de todo y… se que la mayoría de las parejas deben de hacerse feliz, de complacerse… solo que sabía que muy en el fondo, el trataba de remendar el error que creía haber cometido… cuando a era más que obvio que era yo quien se había equivocado.
Estaba tan perdida en mis pensamiento que en el momento que su mano tiró de la mía para detenerme casi caigo de lleno en el piso, afortunadamente sus buenos reflejos hicieron acto de presencia lo que me ayudó a mantenerme en pie
-tardaste allí afuera, pensé que ibas a comprar galletas- esa era la voz de mi madre
-si iba a hacerlo solo que la chica no tenia de chocolate… solo vainilla- agregó mi hermana ingresando a la cocina.
-¿quieres galletas de chocolate Prim?- Peeta sonrió al escuchar la voz de su papá- podemos hacerlas, aun hay tiempo
-no,no,no nada de tiempo. Nadie se meterá en mi cocina me costó bastante trabajo que quedara limpia… después ustedes harán un desorden y se irán como si nada hubiese pasado
-pero mamá…
-nada Prim, ya tenemos suficiente comida… ya la cocina se cierra y nadie más entra- Peeta dejó un beso en mi mejilla antes de soltarme la mano para ingresar a la cocina
-¿y si soy yo el que quiere esas galletas?- las risas de mi mama y el Sr Robert no se hicieron esperar, pude escuchar unas cuantas palmadas y unos cuantos besos antes de que alguien volviese a hablar.
-lo lamento Peeta…. Tu padre y mi hija son unos desordenados de primera, créeme que no arriesgaré mi cocina mas cuando he pasado todo el día limpiando
-ni porque haya traído regalos- volvió a alegar
-no y quita esa cara…. Ya tengo casi dos años en los que me he inmunizado contra los pucheros- si definitivamente ese era un comentario muy… mi madre inconscientemente me carcajee de su comentario… ¿me escucharon?...todo se había quedado en silencio
-creo que entonces lo mejor será que nos vayamos Peeta… yo en realidad tenía ganas de comer esas galletas- agregué dando la cara, a la vez que me percataba de dos pares de ojos que me miraban como si fuese un sueño
-Robert enciende el horno- ordenó mi madre acercándose a mí. Si Peeta decía que yo estaba hermosa era porque no había tenido oportunidad de ver a mi mamá… estaba un poco mas cargada de peso…sin llegar a perder su trabajada figura, su cabello que antes era largo ahora le llegaba un poco más arriba de los hombros… su sonrisa era distinta, se veía feliz, completa… estaba bien, después de tantos años había encontrado su felicidad, su amor verdadero- ¿puedo…?- preguntó haciendo una seña para acercarse a mi
-¡Oh mamá!- exclame acortando la distancia que había entre nosotras- Claro que si- a pesar de estos dos años que tenia sin verle su olor no había cambiado, ese olor que miles de veces me recibió para calmarme después de una pesadilla o para consolarme después de haber peleado con mi hermana seguía allí, dándome a entender que siempre… siempre estuvo conmigo aunque no supiera nada de ella- mami lo lamento, fui muy grosera contigo… debí escucharte, hubiese entendido todo si…
-shh estas aquí, eso es lo importante para mí- se giraba para ver a mi hermana- para nosotras
La cena transcurrió mejor de lo que pude haberme imaginado en un millón de años, estar aquí con mi familia… porque eso era, tanto Peeta con el Sr… Robert eran parte de ella y sinceramente no quería que se fueran, por primera vez mi mama lucia una autentica felicidad… sin preocuparse de que haremos mañana… permitiendo que comiésemos lo que queramos sin mencionar nuestro peso… dejando a un lado las discusiones… era increíble, perfecto. Me sentía tan cómoda que daría lo que fuera porque las noches que restan de mi vida fuesen así, sonriendo, celebrando, bailando… con mis seres querido, mi familia
-Peeta nos las enviaba- susurró mi mama a mis espaldas a la vez que tomaba un portarretrato en el que se podía observar la primera galería que tuve este año para la universidad- espero no te enoje… yo se lo pedí, me daba algo de miedo tu reacción si llegábamos de improvisto a tu exposición
-no me molesta, en absoluto… solo me sorprende- había varios retratos míos, pintando, estudiando, en alguna de mis exposiciones este año, con Peeta… al momento en que tomé la foto que él había capturado para nuestro segundo aniversario, en la que yo salía haciendo un puchero mientras el sonreía, en mi rostro se dibujó una gran sonrisa
-me alegra que sea él, chicos como el quedan pocos
-si lo sé- respondí dejando la foto en su sitio- es más de lo que alguien puede llegar a pedir… hay momentos en los que me cuestiono nuestra relación.
-no cometas el mismo error que yo, no permitas que tus dudas interfieran en ningún momento y bajo ninguna circunstancia en su relación, créeme conozco esa mirada- señalaba a Peeta que se encontraba hablando con Prim al otro lado de la sala- y la experiencia me dice que van a pasar muchos pero muchos años antes de que esa mirada pueda cambiar…claro que después de esos años cambiaria solo porque tu lo pidieses
-¿la tuya cambió?
-trate de que cambiara, pero definitivamente logre cambiar muchas cosas en mi entorno sin que mis sentimientos cambiaran ni un poquito
-papá… el….¿firmaste?- pregunté con timidez
-si, hace seis meses- mi madre me examinaba con la mirada- después de pedirme que recapacitara, que lo pensara logré firmar los papeles
-me imagino que no le creíste su teatro de arrepentimiento- aun esa herida me ardía, a pesar de todo los meses que habían pasado
-veo que ya lo sabes… desde hace bastante tiempo dejé de creer en él y sinceramente hija no pienso cambiar todo esto que tengo por…
-entiendo mama- la abrazaba- créeme que te entiendo y me alegra que seas feliz sin importar lo que digan.
-siento interrumpir- nos llamaba el papá de mi novio- Kamil tienes una llamada telefónica- ambas sonreímos y se fue con él a atender su llamada. En vista que me había quedado sola me dirigí al otro lado de la sala donde se Peeta y Prim mantenían una animada charla
-¡hey!- saludó posando su mano en mi cadera y atrayéndome hacia él para quedar sentada en sus piernas
-¿de qué hablan?- pregunté robándole un trago a la bebida de Peeta
-Prim me comentaba sus planes para terminar de enganchar a…
-¡Peeta!- le llamó mi hermana sonrojándose
-¿a quién?- le pregunté sonriendo- ¿un novio?
-Katniss… ¡oh Dios! Es bueno… si somos pero el…
-Prim y Tresh salen desde bastante tiempo- finalizó Mellark
-Oh hermana eso es…- comenté asombrada
-predecible, ya me imaginaba que debajo de tanto "me cae mal" "es tan insoportable" había algo mas- Prim tapaba su rostro con sus manos, haciendo un espacio con sus dedos para observarnos por allí
-déjala Peeta…. ¿y qué ocurre? Si ya son novios que es eso de planes para termina de enganchar a Tresh…. No entiendo- Prim solo se quedó allí viéndome sonrojada
-amor… terminar de enganchar a Tresh, Prim no solo se refiere a ser novios porque como tu bien dices ya lo son… que otra cosa crees que pueda faltar para engancharle- ya, vale ya entendía
-quieres… ya sabes, intimar- Peeta se carcajeo por lo bajo por la palabra que había usado
-es ilógico que nuestra primera conversación sea esto… mejor hablemos de otra cosa, eso ya no es tan importante
-¿te da vergüenza hablarlo conmigo?, creo que si fuese tu me daría más vergüenza hablarlo con el novio de mi hermana- agregué algo irónica a la vez que hacia ademan de levantarme de las piernas de Mellark
-no es vergüenza- justificó- es... solo que no sé cómo reaccionar, como tomarlo… la semana pasada cumplimos nueve meses de novios y… bueno decidí dejar a un lado mis tácticas de persuasión para decírselo
-decirle que querías estar con el- continúe cuando se quedo callada
-si, la verdad es que desde hace algunos meses yo… me interesé en el , ya sabes en ese sentido…pero el… parece que no, por eso quería hablarlo con Peeta, quizás el podía ayudarme o explicarme que le ocurre, porque me ha confesado varias veces que le gusto que me quiere pero no comprendo- cuando mi hermana terminó de hablar me giré para ver a mi novio, preguntándole con la mirada que creía que podía estar pasando
-sería la primera vez de Tresh- respondió a mi pregunta- yo supongo que todos esos intentos que ha realizado Prim se han visto frustrados quizás por los nervios del chicos
-¿nervios? ¿Por acostarse conmigo? ¡Soy su novia!
-Pues precisamente por eso lo digo, pequeña nosotros los chicos somos en algunas ocasiones un poco más… temerosos con lo que puede referirse a nuestra primera vez… por lo menos yo lo era, me daba algo de miedo no poder cumplir
-entonces nunca estaremos juntos… ¿por miedo?
-yo no digo que nunca… de hecho el único consejo que te daría… es que si las técnicas persuasivas que me imagino fueron, coqueteos, besos profundos, miradas picaras no funcionaron, te recomendaría pasar al siguiente nivel… situaciones extremas, medidas extremas
-lo intentaré con lo de las medidas extremas, ya tendré que esperar para enero… espero que su desinterés se deba a eso… nervios
-¿y por qué no le invitas a la casa?- tanto Peeta como Prim me miraron sorprendidos
-no creo que sea correcto pedirle que… ¿aquí?- alegó sorprendido Peeta
-¡no! No me refería a que… obviamente Prim y el tienen que buscar un lugar en el que ambos se sientan cómodos, solo decía que podía invitarlo a la casa o a salir para comenzar a entrar en calor
- a mi me agrada la idea, Prim podrías llamarle de hecho podríamos avisarles a los chicos… salir un rato, divertimos, charlar…. Me agrada de verdad, creo que podríamos intentarlo
-¡voy a buscar mi celular! Ustedes quédense aquí yo me encargo de hablarle a los demás- como un rayo mi hermana se levantó de su asiento y se perdió por la salida que daba hacia la cocina
- tienes sueño- cuando me detuve a observarlo me percaté de que sus ojos se encontraban algo rojos
-creo que hasta este momento comienzo a sentir el peso del viaje
-quieres que nos vayamos a la cama
-siempre- sonreía pícaro- ¿y tu familia? ¿los regalos?- preguntó en medio de un bostezo mientras acariciaba mi espalda
-ya los dejamos bajo el árbol y estoy segura que los abriremos mañana, además creo que nuestros padres están por irse a dormir- comenté señalando a mi madre que se había quedado dormida en el mueble contrario- será mejor que nos vayamos ahora antes de que se haga más tarde
-si tienes razón- me levanté para permitirle reincorporarse, para después encaminarnos a donde se encontraba su padre levantando a mi mama- papá nosotros…
-¿se van a ir?- preguntó Robert mirándome- es algo tarde para que conduzcan…- como si tuviese un oído biónico mi madre se despertó de inmediato.
-definitivamente no, van a quedarse en tu habitación- subía las escaleras que daban a la planta superior de la casa-¡y es una orden!
-si yo fuese ustedes no le llevaría la contraria, nos vemos mañana o mejor dicho dentro de unas horas, buenas noches y feliz navidad- se marchaba siguiendo a mi madre
-no sé tú pero no me interesa pelearme de gratis con tu madre… ¿tu habitación es la segunda a la derecha no?
Encontrarme con que mi habitación estaba tal y como yo la había dejado, exceptuando las sabanas que habían sido cambiadas, todo absolutamente todo estaba tal y como lo recordaba mis fotos, mis lápices, mis libros todo. Fue bonita la sensación que tuve cuando entre en mi habitación y me encontré a Peeta ya acomodado en el otro extremo de mi cama. Abrí mi closet para ver si corría con la fortuna de encontrar algo que quizás me sirviera… ¡en enero comienzo dieta! ¡Nada en mi armario me servía! Ni mis batas ¡nada!
¡Qué HORRIBLE! Bueno algo es algo… por lo menos ese mono largo y ancho que usaba cuando estaba en mis días no había decido encogerse de la noche a la mañana, afortunadamente logré dar con una de mis camisas de tiras, recogí mi cabello que hasta ahora mantenía suelto en una coleta, levanté la cobija y me acosté al lado de Peeta estrechándolo con mis brazos, pegando mi pecho a su espalda
.
.
.
-¿en el once? No te paree algo lejos Prim- le cuestionó Peeta, ya había perdido la cuenta de las veces que el había tratado de convencer a mi hermana
-no es tan lejos, solo son tres horas… además los chicos ya aceptaron
-¿y cómo nos vamos a regresar?- le cuestioné- no pretenderás que alguno de nosotros tome carretera después de haber asistido a esa fiesta
-eso es lo de menos, antes de ir podemos realizar alguna reservación en cualquier hotel alegó con un puchero
-¿tenemos que ir a juro esta noche? No te parece mejor esperar un poco, preparar todo bien y después irnos a donde quieras- ya Peeta no sabía que excusa inventarse
-si, tu más que nadie sabe como son las fiestas de navidad en el once, además Effie ya le dio permiso a Tresh y como tu bien me dijiste- señalaba a Peeta- no pienso perder esa oportunidad ¡por favor! ¡por favor! ¡no les pido nada nunca más! Yo no iré si ustedes no van
-me debes una grande enana- le notifiqué logrando que mi hermana se fuera dando unos brinquitos
-te amo- me abrazaba- a las siete los quiero lindos y bellos, nos encontraremos aquí con los chicos para después irnos todos juntos
-¡Prim! Son las cinco y diez me quejé, era imposible que en dos horas me arreglara, además tenía que ir a casa de Peeta a buscar mi ropa
-entonces te recomiendo que te apures- gritó
-pequeño demonio
.
.
.
-pensabas irte sin siquiera visitarnos, debería de enojarme Mellark… no esperaba eso de mi mejor amigo… claro como ya estudias con ese montón de niños ricos, de seguro te olvidaste de tus verdaderas amistades
-¡oh por favor Cato!- me burlé cuando las chicas ya habían desaparecido camino al baño- sabes que se me hace difícil, casi no tengo vacaciones, además tú también puedes visitarme somos prácticamente vecinos
-touché- exclamó Gale sonriendo
-es distinto yo tengo un hogar que atender, tu todavía no llegas a eso respondió con suficiencia
-Tiene un punto Peeta- intervino Tresh- un buen punto
-no crees que ya es hora- explicó Gale mirándome
-¿de casarme con Katniss?- todos asintieron- definitivamente no, solo lograría que se asustara o que se pusiera nerviosa y obviamente su respuesta seria no
-se lo has preguntado
-no hace falta que lo haga Tresh, Katniss no es como Rue o incluso como Prim…. Si me atreviese en este momento a proponérselo diría que es algo pronto, que aun están los estudios y otras cosas más que no vienen al caso
-entonces ¿nunca te vas a casar por qué simple y llanamente a Katniss le da temor formar una familia?
-claro que me voy a casar Gale, solo que aun no…. Todavía no, es como si te preguntara por qué no te has casado con Delly después de decirme que la amas como nunca a nadie- Gale me miró con sus ojos entrecerrados
-es obvio es un año menor que yo…. Va a ingresar a la universidad y quiero que disfrute esa oportunidad tal y como lo hago yo…
-y quieres que cuando lo hagas ella este segura de lo que va a hacer- completé
-buen punto, Cato… Tresh, mejor cambiemos de tema porque es más que obvio que Peeta le ha dado mil vueltas a este asunto
-¿y tu Tresh? Me enteré que lograste confesarle tus sentimiento a Primrose- mi amigo se encogió en su asiento…. Sabía lo que le venia
-si..si, su madre ya lo sabe… estoy haciendo todo por lo legal, como ustedes me indicaron- los tres cambiamos unas miradas cómplices
-entonces te estás portando bien- continuó Gale
-sssiii
-¿nada de manitos traviesas, lengua turista?- Preguntó Cato tronando sus dedos
-mis manos siempre han estado bajo control y mi lengua…. Mi lengua no ha viajado nunca- el comentario de Tresh hizo que el trago que Gale tenía en la boca, fuera expulsado con total violencia, mojándole parte de la cara a Tresh
-¿Qué tiempo tienes ya con Prim?-pregunté, después de todo tenía que darle una mano a mi cuñada
-nueve meses…
-¿y nada de nada? ¿Ni los dedos?- preguntó Gale fingiendo superioridad
-nnnnooo- el rostro de Tresh, pasaba de moreno, a rojo… violeta
-¿eres gay?- tanto Hawthorne como yo estallamos en carcajadas cuando la pregunta abandonó los labios de Cato- ¡por dios muchacho! El trato era que la respetaras no que le llevaras todos los domingos a misa
-Pero ustedes…
-tranquilo muchacho, ya superaste nuestra prueba- le corté
-¿Qué prueba?- nadie respondió la pregunta de Prim- ok está bien, venga Tresh vamos a bailar- dijo tomando al chico de la mano y tirando para levantarle
-¿y esas bebidas?- pregunté mirando la copa que Katniss y Rue tenían en sus manos
-mmm… larga historia ¿quieres?- me ofrecía el vaso mientras me hacia una seña para sentarse en mi muslo- yo no la quiero-susurró
-no van a creer quien es uno de los dueños de este lugar- intervino Rue haciendo que mi novia se removiera inquieta en mi pierna
-¿Marvel?- preuntó Gale
-ni de cerca….- Rue guardo un repentino silencio- allí viene- todos giramos nuestras cabezas para encontrarnos con la persona que Rue comentaba, en vista que no podía girarme del todo ya que Katniss se encontraba aun apoyada en mi pierna, hice un ademan de levantarme para que ella lo hiciera y así poder ver de quien se trataba.
-¡chicos!- tiene que ser una broma, después de todo no era tan necesario el que me levantara. Quise volver a sentarme pero en vista de que ya me había levantado me tocaba saludar.
.
.
.
-¡Odair! Pero qué pequeño es el mundo… venir a encontrarte aquí- la voz de Cato destilaba todo menos amabilidad
-si ya ves, soy uno de los accionistas- le tendía la mano a Cato… ¿Cómo pasó por mi cabeza hace dos años acostarme con… puaj?- Gale- mi amigo saludó con un asentimiento de cabeza sin prestarle tanta atención- no saben lo divertido que es encontrar caras conocidas en estos lugares- dijo mirándome- Peeta… me alegra verte bien, desde hace bastante tiempo quería hablar contigo, decirte que todo estaba bien, olvidado y que para mí nunca pasó nada- este chico definitivamente estaba loco, además de que su ropa daba la sensación de haberse bañado en vaselina para poder ponérsela… ahora venía a decirle estas cosas al… mi novio y no obstante le tendía la mano después de semejante ¿discurso?
-todo bien- respondió Peeta mirándome- aunque…- lo que pasó después no lo vi venir Mellark soltó mi mano dio un paso hacia delante y sin derramar una gota de su bebida su mano impacto en la mejilla izquierda de Finnick emitiendo un gran crujido y ocasionando que el chico cayese de lleno en el piso llevándose unas cuantas mesas de por medio- se me olvidaba que me debías una- dijo mi chico acomodándose su camisa- ahora si estamos bien- yo seguía allí viéndolo sorprendida… Gale se acercó dejando su vaso en la mesa a la defensiva, Cato imitó su movimiento cuando algunos de los chicos de seguridad se ubicaron alrededor de nosotros
-¡está bien!- alegó Finnick levantándose- está bien chicos solo jugábamos… además creo que los muchachos ya se iban.
-salgan ustedes yo iré a buscar a Prim, nos vemos afuera- Peeta seguía allí de pie sin romper su contacto visual con Odair, varias veces le empujé para que pudiésemos abandonar el lugar hasta que Cato le empujó y envolviéndolo con sus brazos logró moverlo
-¡Peeta!- exclamó excitada Rue a mi lado una vez logramos salir- eso fue increíble… se lo merecía, por cochino, asqueroso… cerdo mira que aun no se me olvida lo que escribió…
-¡Rue!- le grité suponiendo a donde iba a llegar su comentario si no le cortaba
-¿quieres que te consiga un poco de hielo?- le preguntó Cato- eso sonó horrible… debe doler
-Cato podrías buscarle- mi amigo me miró preocupado- estaremos bien, tranquilo- Cato en compañía de Rue se encaminaron a la entrada trasera del local para buscarle algo de hielo a la vez que me acercaba a Peeta que seguía callado
- me pregunto… ¿estás molesta?- Preguntó estirando su puño
-¿por qué debería estarlo?- tomé su mano entre las mías, en efecto sus nudillos seguían un poco rojos-¿te duele?
-no mucho, por mi reacción allí adentro, la escena que monté….
-¿tu estas enojado? ¿Te arrepientes de "la escenita"?
-en realidad no, desde hace bastante tiempo quería partirle la cara a ese imbécil
-entonces yo tampoco lo estoy… además creo que el hecho que me invitara esa bebida sabiendo que estoy acompañada lo hace ganador de ese derechazo- Peeta sonrió ante mi comentario para después depositar un pequeño beso en mis labios- ¿y yo soy la que se excede con sus tácticas para marcar territorio?- mi comentario le hizo reír.
-digamos que esta era una promesa que tenia conmigo mismo.
-¿Qué pasó? ¿Quién se peleó?- preguntó Prim, uniéndosenos
-será mejor que nos vayamos a descansar, no se ustedes pero creo que ya estoy algo viejo para estos trasnochos- comentó Gale abriendo la puerta de su coche para que subieran Tresh y Prim- buen derechazo Peeta, de primera mano se que van a pasar varios días para que se le alivie el dolor.
Después de eso, todos partimos al mismo tiempo camino al hotel. Para completar nuestra noche solo quedaba una habitación para tres parejas, por ende uno de nosotros dormiría en una individual, afortunadamente Gale fue quien se ofreció a tomar esa habitación alegando que ni loco dormiría en una habitación donde hay dos parejas mas y en la que le tocaría dormir solo y que no había problema pues su habitación estaba relativamente cerca a la del resto.
Nos despedimos de Gale en la entrada de nuestra habitación, Prim y Rue ingresaron corriendo a la habitación para así adueñarse de algunos de los anexos de nuestro cuarto, en vista de que ellas habían sido muchos mas rápidas que yo, a Peeta y a mí nos tocaría dormir en el segundo nexo, en medio de las habitaciones de Rue y Prim
-¿estás dormida?- Preguntó Peeta entrando en la habitación con una toalla en sus hombros y sus monos de dormir
-no-confesé apoyándome en mis hombros para verle mejor, además como iba a dormirme si desde algunos minutos había comenzado a escuchar algunas cosas raras- no me invitaste- me quejé fingiendo un puchero
-pensé que no ibas a aceptar- se subía a la cama- pensé que estando Prim aquí iba…
-shhh lo que tu digas- le corté acercándome para besarle a la vez que mis manos viajaban automáticamente a su cabello acercándolo a mí, indicándole con ese gesto que le quería arriba. En el mismo instante que sentí su peso mis piernas se posaron en torno a sus caderas, sin romper el contacto que teníamos con nuestros labios me envolvió con sus brazos y me levantó un poco para rozar si intimidad con la mía, solté el agarre que tenía en su cabello, llevé mis manos al borde de mi camisa y tiré de ella para dejarla tirada a un lado en nuestra cama, en ese mismo instante sus labios se posaron en mi clavícula y aunque en varias oportunidades tiré un poco de sus cabellos para que acariciara mis pechos Peeta se quedaba allí en mi clavícula. Al abrir mis ojos para preguntarle que le ocurría me percate de que tenía los ojos fuertemente cerrados- ¿Qué ocurre?
-¿no escuchas…?- hasta ahora me daba cuenta de que en la habitación continua se escuchaba…era extraño… como… como si fuese un perro llorando… ¡Prim! Pero un momento no solo venia de allí "el llanto" de mi hermana era acompañado por el gran concierto que nos brindaba de gratis Rue… las muy… por eso eligieron habitaciones distantes
-no importa… no les hagas caso- le besaba la frente- hasta este momento me daba cuenta de que ellos… están haciéndolo- esta vez fue Peeta quien se lanzo al encuentro con mis labios, parecía bastante entusiasmado…. Hasta que volvió a alejarse
-no, no puedo preciosa- se tumbaba a mi lado- hay demasiado ruido- como un flecha me levanté, a mis espaldas sentía la pesada mirada de mi novio
-¡YA CALLENSE!- grité golpeando la pared de yeso que dividia la habitación con la de Rue- ¡NO DEJAN DORMIR NO ENTIENDEN!- la respuesta que obtuve fue que entre tantos gemidos la risa de mi amiga no se hizo esperar- ¡ESPERA QUE AMANEZCA! ¡TE ADVIERTO QUE MI VOZ ES MICHO MAS AGUDA QUE LA TUYA RUE!- nada los sonidos se intensificaban, bien si no podía con ella Prim me escucharía
-¡BASTA PRIMROSE! ¡BAJA LA VOZ… O LO QUE SEA QUE ESTES GRITANDO!- nada- ¡TRESHHH BASTA! ¡SE LO DIRÉ A MI MADRE! ¡PRIM ESPERO QUE DISFRUTES PORQUE HABLARÉ CON MAMA PARA QUE NO TE DEJE SALIR DURANTE BASTANTE TIEMPO!
…..
HELLOOO! Nenas bellas como están? Como siempre espero que la respuesta sea bien…
Bueno mis amores aquí les dejo otro cap, espero que sea de su agrado
De verdad quiero agradecerles a todas por estar allí, se que muchas veces es algo frustrante poder leer tan poco de una historia, así que como siempre espero que sepan disculparme, créame que si tuviese tiempo actualizara un poco más seguido
… no sé si el capitulo llene las expectativas que tenían así que espero que me puedan expresar su opinión bien sea positiva o negativa, un besote nos leemos pronto
Desde hace semanas todas me preguntan ¿Cómo va a terminar la historia? Asi que hoy les pregunto…. ¿Cómo creen o quieren que termine?... un besote las requiero se portan mal!
Sayre 922, bella disculpa si no te respondi…. Sory de verdad hoy es que leo tu coment! Quiero darte la bienvenida a esta historia y mil gracias por darme tu opinión me alegra que te gustara, espero seguirnos leyendo
