Hello chicas de verdad muy agradecida por la atención que le han puesto a la historia mil gracias les recuerdo que solo la historia es mía, los personajes pertenecen a suzanne Collins espero sea de su agrado allí les va
-…
-Prim basta, ya no le sigas dando explicaciones a tu hermana….
-pero…. Mi intención, ni yo ni Tresh en ningún momento quisimos incomodarles- se justificó a la vez que Rue lanzaba una sonora carcajada
-enana lo que Katniss tiene se llama frustración, así tu y yo le pidamos mil veces perdón sencillamente no lo hará porque… no pudo tener la noche que nosotras si- las risas de Rue aumentaron cuando uno de los cojines del mueble de la casa de mi novio impactó en su cara- si, frustración
-¡NO PUDE DORMIR EN TODA LA MALDITA NOCHE!- grité haciendo que Cato se asomara por la puerta de la cocina para comprobar si todo estaba bien- ¡DIOS! ¿Qué les pasa? Parecían perros- mi amigo hizo como si no había escuchado nada y se volvió a esconder en la cocina
-yo…yo.. yo creo que fue algo que tomé hermana, yo no soy así… es que- reconozco que en cierto punto me daba algo de pena con Prim pues si demostraba estar bastante arrepentida… mientras que Rue… Rue disfrutaba esto
-es más que obvio que Prim tenía derecho de tirarse a Tresh de las mil y un maneras existentes- le miraba seria- no te disculpes Katniss nunca se disculpó por haberla descubierto un día en pleno apogeo con Peeta, así que no le pidas disculpas
-yo no te pedí que aparecieras ese día en el salón de química- comenté cruzándome de brazos- ustedes sabían que estaba en la habitación continua y que las paredes eran de yeso
-si no fuese interrumpido la recreación de tu fantasía orgásmica hubiese sido ese profesor…. Haymitch quien te hubiese encontrado en pelotas porque ya Peeta lo estaba. Todavía espero un gracias
-¿viste a Peeta desnudo?- preguntó mi hermana curiosa
-Rue…- le llamó Peeta desde la cocina mientras que a lo lejos se podía escuchar las carcajadas de Gale
-no, solo no tenia camisa además la fiera de tu hermana parecía un pulpo no me dejó ver nada
-si yo era un pulpo tú eras el vivo ejemplo de una neardental- mi amiga levantó una de sus cejas- le pegaste un zapatazo a mi novio
-tú me lanzaste el zapato primero
-no fue la mejor manera… la que usaste para ingresar al salón
-los hubiesen expulsado
-te lo agradezco pero… pero… te estás vengando en este momento
-no fue agradable para mi escuchar en ese momento tus gritos
-no estaba gritando
-¿Cuánto va a durar esto?- interrumpió Gale atravesándose entre las dos, obligándonos a romper nuestro contacto visual
-¡ella comenzó!- gritamos las dos al mismo tiempo
-¿y quien termina?- volvió a preguntar serio
-¡cuando ella deje de decir que ayer parecía un perro!- bramó mi amiga- y obviamente me agradezca lo de la escuela
-cuando reconozca que lo de ayer fue intencional- me removía en mi asiento para verle la cara- ¿pretendes que te agradezca casi tres años después?
-¡GRACIAS RUE!- gritó mi novio desde la cocina
-por eso lo quiero- replicó con una sonrisa arrogante- no diré más porque te conozco y hasta que Peeta no te ayude a ponerte de buen humor no discutiré mas contigo- se levantaba- iré a la cocina tengo un hambre terrible y Prim deja de sentirte mal, te puedo asegurar que tu hermana tenia los mismos planes
-y esa es la razón por la que decidí dormir solo- Gale se sentaba a mi lado una vez Rue desaparecía por la entrada de la cocina seguida por mi hermana- nunca había presenciado una "discusión de este tipo entre ustedes"
-si quieres ser mi conciencia, te advierto que Mellark ya tiró la toalla
-no, en realidad quería felicitarte pero ya que no estás de ánimos mejor lo dejamos para otro día
-Gale….- le llamé evitando que abandonara el lugar-¿por qué felicitarme?- pregunté cuando se había sentado nuevamente
-pues es obvio ¿no?- sonreía- tu sola presencia cambio por completo el sentido de está navidad, bien guardado que se lo tenía Mellark, sabíamos que habían regresado pero nunca nos imaginamos que vendrías a pasar estas navidades con nosotros
-todos lo pintan como si fuese la gran cosa…. Solo vine a pasar navidad- respondí siendo sincera, claro que después analicé lo cruel que sonaba
-¡sí! Y no te hagas la dura porque los dos sabemos lo mucho que te movió la fibra reencontrarte con tus amigos, casi llorabas. Además si así fue con nosotros no me quiero imaginar cómo fue cuando volviste a ver a tu mama o a Prim
-¿Qué tal la escuela de medicina?- pregunté minutos después tratando de cambiar abruptamente de tema
-vaya manera de evadir el tema… en fin me alegra mucho que vinieras- me miraba a los ojos- es aquí donde debes de estar y con respecto a la escuela de medicina voy bien, en realidad me gusta mucho lo que elegí por profesión.
-¿Delly?-Gale me enseñó toda su dentadura en la sonrisa que de dibujó en su rostro
-está bien, su papá no le dejó venir así que nos veremos unos días antes de comenzar clases. Pero todo sorpresivamente ha salido muy bien- el brillo que tenían los ojos de mi amigo no pasó desapercibido para mi, definitivamente está chica había logrado engancharle como ninguna otra
-¿Por qué dices sorpresivamente?
-pues obviamente Delly no es para nada el tipo de chica con las que estaba acostumbrado a salir, de hecho el día que le dije mi edad se sumó un año pues sabía que si me confesaba la suya marcaria distancia y eso sumado a que era casi la hermana adoptiva de Peeta no ayudaba mucho, la verdad lo consideré bastante antes de tomar esa decisión. Casualmente cuando estaba por desistir tu enamorado tocó un día mi puerta y me confesó que no tenía problema alguno siempre y cuando prometiera cuidarla y quererla, desde ese mismo instante consideré la idea de que quizás esa era la chica que estaba destinada para mí
-es una buena chica- y lo era, Delly era sumamente agradable, simpática, alegre. Unos meses después de volver con Peeta tuve la oportunidad de verle pues ella vino a darle la bienvenida a la universidad, desde ese mismo momento le tomé un gran aprecio. De verdad me alegraba que Gale encontrara alguien que le hiciera tan feliz- de verdad que vale la pena. Me alegro mucho por ti Gale, lo mereces
-gracias, creo que todos nos merecíamos lo que tenemos en este momento ¿y tú, que tal?
-oh, todo bien, en realidad muy bien. la escuela de artes es fabulosa, sinceramente no pude haber elegido algo mejor para mi
-¿y con Mellark? ¿Qué tal la convivencia?
-excelente, no te niego que al comienzo pensé que podía ser algo abrupto pasar de verle solo las tardes a comenzar prácticamente a convivir con él.
-eso quiere decir que… están viviendo juntos- la última frase Gale la dijo con una sutileza que hasta el más despistado podía percibirla
-no estamos viviendo juntos- me aventuré a responder con total seguridad- mantenemos nuestras habitaciones en la universidad
-pero me imagino que desde que se encontraron no han vuelto a dormir solos- asentí- para mí eso es vivir juntos…. Desayunan juntos, sus ratos libes lo pasan juntos, solo se separan para ir a sus clases y para ducharse… a menos que tengas duchas en sus habitaciones
-pues para mí eso no es vivir juntos- repliqué con arrogancia- vivir juntos es cuando….cuando… cuando se van a vivir juntos porque ya ellos lo decidieron, cuando solo tienen un espacio para ellos
-¿entonces debo suponer que eso es lo que esperas que Peeta haga?-le miré confusa- que te lleve a un lugar que solo sea de los dos
-….no…bueno…mmm ¿de qué va todo esto Gale? ¿A dónde quieres llegar?
-respóndeme- ordenó
-no es lo que espero- me removí en mi asiento incomoda- no aun… dentro de bastante tiempo
-no te entiendo, dices que les va bien, que estas cómoda con él, que la universidad es perfecta y bla bla bla pero te da miedo vivir con él quizás comenzar una vida- no era cierto, obviamente no tenia ningún miedo de compartir mi vida con Peeta era… es que… todavía no
-no es cuestión de miedos, se trata de… Gale, me fui a estudiar, a encontrarme a mi misma no me parece correcto que todos esos planes desaparezcan por…por… apresurar la cosas
-bueno Catnip, solo tú te entiendes… solo tu sabrás que decidir cuando eso ocurra, yo solo digo que te asegures de tomar las decisiones correctas porque está vez te puedo asegurar que no tienes 17 años y no hay vuelta atrás- se levantaba de sus asiento para dirigirse a la cocina
¿Qué? ¿De qué trataba todo eso? ¿Desde cuándo Gale se interesa por lo que podía pasar en mi vida personal? Que tan difícil podía resultar entender mi punto de vista, simplemente no desearía irme a vivir con Mellark porque… ¿Qué tal si todo resultaba mal? Si nos dábamos cuenta de que en el sentido de convivencia no éramos compatibles…. Si resultaba que yo era muy desordenada o no podría limpiar todos los fines de semana…o ¿lavar? ¿Cocinar? No era que me molestara hacerlo de hecho ya la hacía… a mi manera
-¿Qué piensas?- preguntó el dueño de mis cavilaciones, acercándose para sentarse a mi lado
-nada, solo pensaba que dentro de tres semanas regresaremos a la rutina- respondí subiendo lo pies al muebles y acercándome más a el
-no pensemos todavía en eso ¿vale?- asentí- ¿no tienes hambre?- volví a asentir- pues mejor nos acercamos a la cocina porque de lo contrario Rue y Gale no nos van a dejar nada
.
.
.
Mis adoradas vacaciones terminaron tan rápido que aunque ya tenía un mes y dos semanas de haber comenzado clases sentía que había pasado solo un día desde que regresamos para comenzar con nuestro tercer año. Por primera vez sentía que el comenzar un nuevo periodo en la universidad me afectaba tanto… antes no tenía esa sensación de… de… ese agujerito en el corazón cuando pensaba en mi mama en Prim, antes les extrañaba si pero ahora el sentimiento era whoow fuerte, cada vez que me llamaban de verdad sentía la falta que me habían hecho todo estos años y aunque Peeta era el alivio más grande que podía llegar a sentir, en ocasiones pasaba tanto tiempo preguntándome qué habría pasado si los dos no hubiésemos podido seguir.
Claro que no todo fue tristeza y soledad desde que llegamos, afortunadamente contábamos con un integrante más en nuestro pequeño grupo, Tresh, gracias a una beca que había recibido con la ayuda de Haymitch, logró matricularse en la facultad de literatura en nuestra Universidad y casualmente mi hermanita había entrado en la CUC (Central University Capitol) a estudiar medicina en compañía de Delly, Gale y Rue, claro que estos dos últimos estaban más adelantados, en fin el punto era que ahora podíamos vernos con más frecuencia solo que no con tanta frecuencia como Peeta y yo quisiéramos pues aunque los todos estábamos en el Capitolio, nuestras universidades estaban en zonas totalmente distintas lo que significaba que una visita ameritaba un viaje algo tedioso. En cuanto a Cato afortunadamente lográbamos verle más que a los demás ya que su instituto se encontraba más cerca del nuestro y puesto que Peeta y el estudiaban lo mismo en ocasiones se reunían para estudiar.
La situación con mi papá no recibía ningún cambio y de verdad esperaba que se mantuviera así, todo estaba muy bien como para desear que una simple conversación dañara lo que estábamos construyendo entre todos. Con respecto a mi mama…. Para mi sorpresa (porque ya Peeta y Prim se lo esperaban) Robert había pedido su mano el día de fin de año, la verdad fue un momento bastante emotivo… no de la noche a la mañana tu mama acepta comprometerse con el papa de tu novio, claro que ese no fue el motivo por el cual el momento me pareció emotivo, recuerdo que unas horas antes el hablaba conmigo, me comentaba de lo mucho que quería a mi madre, que deseaba hacerle feliz y ya que yo era su hija mayor quería preguntarme a mi primero si estaría de acuerdo con que él y mi madre iniciaran una nueva historia juntos y aunque sabía que eran algo mayores ya, estaba consciente de que no quería pasar ni un día mas sin que mi mama fuese legal y oficialmente suya… obviamente ¿Qué responderías ante una declaración de esa magnitud?... por supuesto que sin pensarlo dos veces le confesé que tanto él como mi madre tenían todo el derecho del mundo para ser felices y que no podía más que darle mi bendición a es bella unión, así que dentro de aproximadamente ocho meses (vacaciones) tendríamos que volver a nuestro distrito para celebrar la boda de nuestros padres
-¿a que se debe esa cara?- pregunte al separar la vista de mi agenda para posarla en la puerta de mi habitación
-estoy cansado- contestó restregando sus ojos con sus manos a la vez que se tiraba en mi cama- y enojado- cerré mi diario y me dirigí a donde se encontraba
-¿quieres contarme?- pregunté tirándome a su lado y girando mi cuello para mirarle
-pasé todo el día preparando la maqueta que tenía programada para mañana y el profesor acaba de anunciar por mensaje que no asistirá a clases- respondió imitando mi posición solo que en sentido contrario
-¿y la revisará la semana que viene?
-no, acaba de cambiarla por un examen- su respuesta se vio cortada por un bostezo
-m imagino que a eso también se debe tu enojo, comprendo yo también lo estaría…
-no es por eso- me cortó mirándome, al sentir la profundidad de su mirada pude entender por donde iban los tiros, así que traté de incorporarme lo más rápido que pude para evitar el tema- Katniss…- me llamó tomándome del brazo para tirarme sobre él y así encerrarme entre sus brazos
-ujumm- le respondí bajito
-amor ya esto no resulta agradable para mi- susurró mirándome
-no quiero volver a pelear- le corté definitivamente la discusión de hoy por la mañana fue suficiente
-¿no me amas?
-Peeta por favor no te juegues esa carta, sabes bien que te amo- respondí a la vez que trataba de forcejear con sus brazos
-entonces ¿Por qué no aceptas? ¿A que le temes?- me soltaba para sentarse en la cama y me mira con esos ojitos… ¡ahs!
-por última vez te lo digo, es un regalo de tu padre además no puedo… No puedo de la noche a la mañana irme a vivir contigo- su mirada pasó de pacifica a incrédula
-¿no puedes o no quieres?- silencio aquí íbamos otra vez- además es bastante estúpido que uses la excusa de que no aceptas porque ese apartamento fue el regalo de mi padre para navidad, sabes bien que fue idea de los dos, tu madre y mi padre comprarlo para que estuviésemos mas cómodos
-pues tuvieron que preguntar primero… yo estoy cómoda aquí- Peeta se levanto de mi lado y se acercó a la pequeña ventana que decoraba la habitación
-yo no- respondió apoyando la frente en el vidrio- yo no estoy para nada cómodo…
-¿Qué puede faltar?- la pregunta se escapó de mis labios cortando su comentario
-¡oh es fácil!- respondió arrogante girándose hacia mi- privacidad, aquí ya no la tengo
-…bueno….. mmm… pues si es así, no veo cual es el problema tu puedes irte al departamento y yo me puedo quedar aquí, Peeta no entiendo ¿Por qué ahora quieres pasar todas las noches hablando de esto?- ya sabía yo que no por casualidad Gale me preguntaba todo eso la pasada noche
-¿prefieres quedarte aquí?- asentí- ¿tanto miedo te da irte a vivir conmigo? dime la verdad- se sentaba en la cama que correspondía a Johanna
-no es miedo… solo no estoy lista…
-¡Katniss lista para qué! ¡Por Dios! Hablas como si te fuese a poner a prueba cada día que amanezcas conmigo ¿Sabes lo que me juego todas las noches por colarme en esta habitación?
-ya te dije que yo podía ir a tu habitación y no quisiste
-¡Claro y llevar a mi novia a un lugar donde los chicos caminan casi desnudos por los pasillos! De verdad te admiro tienes unas ideas…
-tu sarcasmo te lo puedes guardar- le interrumpí, ese no era el punto que quería dejar claro- primero- enumeraba la idea con mis dedos- estoy proponiendo soluciones pues según tú no quieres irte si yo no te acompaño, segundo- sumaba otro dedo- no sería la primera vez que vea a un hombre desnudo y tercero… puede que después de todo no sea mala idea verles en pelotas… ya que desde hace un mes que mi novio no me hace el amor por el simple hecho de negarme a su idea de vivir juntos- Peeta me miró sorprendido, evidentemente no esperaba esa respuesta
-sabes que no lo hago por eso además desde hace bastante tiempo te comenté que no me sentía cómodo haciéndolo aquí
-mientes- respondí levantándome de la cama para sentarme en el sitio que ocupaba cuando ingresó a mi habitación, mi escritorio
-no, no lo hago ¿crees que para mí es cómodo saber que todas tus compañeras se enteraran cada vez que este aquí?
-eso es soborno Peeta, me estas sobornando con no acostarte conmigo bajo la excusa de que mis compañeras se enteraran
-¿Qué me dices de Wendy?- se apoyaba en el escritorio, justo a mi lado- no eres tu la que lidia con su mirada… ya sabes cómo me mira
-siempre te ha visto así, desde que llegaste te ve como si fueses un pedazo de carne
-sí pero ahora al pedazo de carne puedes sumarle mi actitud de semental- su comentario me hizo reír, nunca olvidaría la cara que Peeta puso cuando Wendy le susurró eso en su casillero- amor por favor- se colocaba a mi altura- Katniss… piénsalo por lo menos
-no puedo… no fui educada de esa manera, mi madre siempre me enseñó que las chicas no debían irse de la noche a la mañana con un chico a menos que esa persona fuese su esposo- tras finalizar mis palabras los ojos de mi novio brillaron como nunca antes- nonono
-¿eso es lo que quieres?... bien entonces casémonos- tomaba su mano entre las mías- Katniss Everdeen ¿quieres ser mi esposa?
Silencio, solo me quedé allí viéndole sin pronunciar palabra alguna ¿lo decía en serio? ¿Era capaz de hacer lo que sea solo por complacerme? No no no esto estaba mal. Tan solo somos unos jóvenes todavía no podemos amarrar nuestra vida a otra persona, no estoy preparada para ser esposa, para hacerme responsable de un hogar para….
-debe ser mi mamá- rompí el silencio al escuchar mi teléfono, Peeta asintió se levantó y me dejó el paso libre para que fuese a atender el insistente repiqueteo de mi móvil- ¿bueno? Hola mami, mmm si disculpa es que estaba hablando con Peeta… no tranquila nada importante…. Mamá te envía…. saludos- me dije a mi misma pues al girarme me percaté de que me encontraba sola en mi habitación, mi equipo volvió a sonar… nuevamente desactivé la alarma que me notificaba que pronto mi novio llegaría para dormir tal y como lo había hecho cuando Peeta se encontraba en la habitación haciéndole parecer que era una llamada
.
.
.
-entiendo tu punto de vista pero no lo comparto- dijo sin apartar la vista de su figura de arcilla
-¿Por qué no? Vamos Johanna no me digas que te parece una idea fabulosa
-si te soy sincera, obviamente este chico es de otro planeta- bien por lo menos alguien comenzaba a comprenderme- yo tuve que inventarle a mi novio que estaba embarazada y que se lo diría a su madre si no me llevaba con él a su departamento- ahora si apartaba la mirada de la escultura y me observaba detalladamente- cuando estaba en el instituto siempre se cayeron mal las chicas como tu- le miré atónita- tienen al chico perfecto a su lado, saben que ese chico daría lo que no tiene con tal de tenerles siempre consigo… pero no siempre tienen que buscar algo mas, nunca parecen estar satisfechas
-no estoy buscando algo mas- y era cierto, estaba totalmente consciente de que con Peeta tenía todo
-por qué le huyes entonces
-¡no huyo carajo!- mi voz se elevó más de lo normal y gran parte de mi clase se giró para ver que ocurría- solo no quiero fallarle y perderle nuevamente ¿Qué tan difícil puede ser eso?
-bueno, vele el lado bueno de cualquier forma si mantienes esa actitud puedes estar segura que igual le vas a perder, ese es mi consejo descerebrada ahora pásame el agua por favor
-Peeta me ama, no me dejaría de la noche a la mañana- respondí tendiéndole el envase que contenía agua.
-sí, todos aquí nos hemos dado cuenta de que te ama pero el orgullo es más fuerte que el amor y créeme estas llegando a un límite además creo que tu otro amigo ¿Gale?- asentí- tiene razón ya prácticamente viven juntos ¿Por qué tanto drama?
-tu relación cambió….¿después de irte a vivir con Bryan?
-¡oh si! Créeme que cambio, tenía varios meses que me reprimía solo porque tu estorbabas, sin ofender- definitivamente con Johanna no se podía hablar en serio- no mira de verdad Kat te estoy siendo sincera ese es uno de los aspectos que cambio, no solo mi armario o mi peinadora. No te miento que al comienzo fue un poco extraño pero con los días me acostumbré. Si me pones a elegir entre vivir con Bryan y regresar al cuartucho que teníamos aquí, definitivamente me quedo con él
No miento cuando digo que después de mantener esa conversación con Johanna me sentía más miserable que nunca y aunque Peeta evitaba tocar ese tema…. De hecho hasta evitaba pasar tanto tiempo a solas conmigo, no podía evitar sentirme culpable por la forma que había elegido para afrontar esta situación. Desde hacía algunos días Peeta solo se quedaba conmigo hasta que me durmiera y después se iba, la verdad era algo frustrante despertarme y no verle, claro sin mencionar que el ultimo día solo llegó para entregarme unos artículos que Rue había enviado por medio de Cato y dejándome un sencillo beso en los labios me deseo las buenas noches para después irse y dejarme sola
Afortunadamente la biblioteca se había convertido en una especie de hogar, pasaba gran parte del día allí y cuando me sentía lo bastante cansada me regresaba a mi habitación para tratar de dormir, solo que eso era lo que menos hacia, dormir
-ya terminé Katniss ¿tu?
-mmm no Tresh- mentí, hace bastante que ya había terminado mi tarea sin embargo era temprano para subir a mi dormitorio además aun podía adelantar las asignaciones de la semana de arriba- pero si quieres ve a tu dormitorio, llevas más tiempo que yo aquí
-¿estás segura? Ya casi no hay nadie aquí, si quieres podemos venir mañana y adelantar lo que te falte
-no tranquilo- agradecí sincera- además Prim debe de estar por llamarte, yo me iré dentro de un rato- mi amigo se levantaba- hasta mañana, gracias por hacerme compañía
-tranquila, nos vemos mañana
Bien Katniss que nos queda por hacer diseño tridimensional… listo, teoría del arte… listo… historia Universal del arte… no listo. Como hacia todas las noches me dedique a realizar la actividad sin apuro alguno, de hecho ya hasta había logrado ganarme el resentimiento por así decirlo de los más brillantes de mi salón. Una a una respondí las preguntas de mi cuestionario hasta que me vi obligada a buscar uno de los libros de la estantería pues no recordaba mucho del arte barroco
Estilo clásico….no esto no es, arte gótico…. Tampoco, ¡aja! Aquí estas. Acomodé mi peso en mis pies y con el libro en las manos leía en silencio "Los orígenes de la palabra Barroco aun no son muy claros, pero se dice que proviene del portugués Barroco o del castellano Barrueco, los cuales son términos que definen a un tipo de perla que posee una forma irregular"
-El período artístico denominado Barroco transcurre entre los años 1600 y 1750, después de la decadencia del Renacimiento; pero su momento de mayor madurez se dio en Italia cerca del año 1630, el cual se desarrollo durante los cuarenta años siguientes.- giré un poco el cuello para verle sorprendida- Oh lo siento, ¿no ibas por allí?- preguntó acercando mas su pecho a mi espalda
-hola- saludé a la vez que trataba de girarme por completo para estar de frente a él solo que esta vez su mano derecha se poso en mi cadera obligándome a mantener esa postura- no, de hecho creo que te adelantaste un poco
-mmm ¿si?, bien entonces dime por donde ibas- pidió apoyando su barbilla en mi hombro- anda, el arte barroco resulta… interesante para mi
-El Barroco nace como contraposición del renacimiento. Al Barroco lo origino una evolución en las artes, también contribuyeron a su formación ideas filosóficas, políticas, religiosas y sociales. En el barroco se observa cierto retorno a la espiritual medieval…. Peeta- le llamé, pues el pequeño camino de besos que estaba dejando en mi cuello comenzaba a desesperarme
-mmm- masculló desde el hueco de mi cuello- ¿Por qué?
-estoy estudiando- balbuceé apoyando mi peso en su pecho
-me gusta verte estudiar- respondió con la voz un poco gruesa- ¿tienes examen?- negué llevando mi mano izquierda a su muslo izquierdo haciendo que el libro se tambaleara en mi mano derecha- entonces…¿por qué no terminas de soltar ese libro?
-pensé que no querías volver a hacer el amor mientras viviésemos aquí- su mano izquierda comenzó a trazar formas sin sentido a la mitad de mi muslo, haciendo que mi piel se erizara bajo la pequeña falda deportiva color gris que había seleccionado para el día… noche
-¿Quién dice que quiero hacerte el amor en este momento?-preguntó a la vez que con sus labios capturaba el lóbulo de mi oreja para tirar un poco de él, ganándose de mi parte un gran suspiro- quizás solo este buscando sexo- esa última frase logró que el libro se deslizara de mis dedos e hiciera un estruendo que le arrancó unas pequeñas carcajadas- eso es un si
-vamos…- di un paso hacia adelante para después enganchar mi mano a su brazo y tirar de él, logrando que se uniera a mis planes de llegar a mi habitación
-no- ahora era él quien me apoyaba en la estantería que se encontraba a mis espaldas- no quiero ir a ningún lado- juro que me sentí en el cielo cuando sentí la suavidad de sus labios sobre la mía, así pasaran años nunca me cansaría de esto, de poder probar la piel aterciopelada de sus labios, la suavidad y a la misma vez la rudeza de sus manos, cada curva dura de su cuerpo…. Después de todo puede que Johanna tuviese razón y a estas alturas ya era casi imposible que algo cambiara
-ni siquiera si te pido ir a un sitio que sea solo nuestro- aunque rompí nuestro beso me dedique a observarle detalladamente y aunque su mirada estaba algo oscura me di cuenta de que brillaron ilusionados al captar el doble sentido de lo que quise decir
-¿lo harías?- ahora repartía pequeños besos en mi mandíbula- solo nosotros dos
- me empieza a gustar la idea aunque- con mi mano derecha empecé a acariciar por encima de la ropa su miembro que comenzaba a apretarse en su ropa interior y que a pesar de tener unos monos oscuros y gruesos podía sentirse la tensión que creaba el mismo sobre la tela- me gustaría que me convencieras
-no sabes lo eficiente que soy cuando se me encarga una tarea como esa- levantándome por mis glúteos me indicó que enredara mis piernas a la altura de su cadera- apoya tu espalda al estante- y así lo hice… extrañamente siempre pensé que esta posición podría resultar algo incomoda pero curiosamente parecía ser bastante cómoda gracias a que Mellark podía soportar mi gran parte de mi peso- bien es hora de que esa sweater se vaya- lentamente el zipper de my sweater fucsia comenzó a descender por la presión que ejercían sus dedos sobre él, poco a poco dejó al descubierto mi pecho y por extraño que pareciera esta tarde había decidido no usar algún top o alguna franelilla que me permitiera cubrirme- si hubimos hablado hoy juro que creería que estabas pensando que algo como esto pasaría- ahora era su mano la que se deslizaba recorriendo mi pecho, prestando atención en mis senos, los cuales en este momento requerían su atención desesperadamente- podré cansarme de todo pero nunca lo haría de esos conjuntos que usas de verdad me encantan- instintivamente apoyé una de mis manos en su cuello y la otra en el estante para buscar el contacto que me urgía sentir en este momento, inmediatamente mis caderas comenzaron a subir y a bajar por su miembro aunque la tela hacia que nuestro contacto fuese más ligero logré arrancarle un gran gemido que indudablemente hizo que mi orgullo creciera
-tendremos que cuidar nuestros sonidos campeón aquí si nos jugamos la expulsión
-al diablo la expulsión- haciendo un gran esfuerzo pues su brazo derecho de mantenía bajo mis glúteos para así mantener nuestra posición y permitir que mis caderas siguieran tratando de consolarnos, guió su mano izquierda y dando un pequeño apretón a cada uno de mis senos logró liberarlos de las copas de mi brasier, para después posar sus labios en esa sonrosadas cúspides que nunca se acostumbrarían a la sensación que le brindaban esos cálidos labios a la vez que mi mano se estacionaba en su cabello, jugando y tirando de él. Los movimientos de mi cadera habían acelerado hasta el punto de que algunos libros que estaban en la estantería estaban al borde de caerse, de vez en cuando estiraba mi brazo para evitar que estos cayeran y obligaran a la bibliotecaria a acercarse a donde nos encontrábamos- no he comenzado con los juegos previos y ya percibo tu esencia desde aquí…- no pude dejar que terminara de hablar pues sentía que en este momento por mi cuerpo pasaban miles de cargas eléctricas, con mis dientes tome su labio inferior y apretándole suavemente le acerque nuevamente a mis labios, él obviamente no se encontraba en mejores condiciones que yo, no me di cuenta de en que momento la mano de mi novio había dejado de jugar con mis senos para abrirse camino en mi ropa interior y colándose bajo la misma deslizaba su dedo entre mis labios íntimos. Abrí mis labios para ajustarme con mayor precisión a la apremiante presión de los suyos y para dejar pasar su conocida lengua caliente. Mis brazos se deslizaron hasta el elástico de sus monos a la vez que intentaba en vano tirar la prenda para que esta se deslizara- déjame te ayudo- me apretó entre su cuerpo y la estantería logrando que se mantuviera el equilibrio que había previsto, sus dos manos tiraron del mono dejando la parte delantera totalmente expuesta a mi mientras que la trasera quedaba como si su pantalón no se hubiese movido ni un centímetro. Tanto la banda elástica de su bóxer como la del pantalón quedaron enganchadas un poco mas debajo de sus testículos, logrando con esto que la elástica no regresara a su lugar. Ubicó su miembro en mi entrada y cuando pensé que se adentraría en mí para ser nuevamente uno, solo se limitó a acariciarme con su pene, subiendo y bajando empapándose de mi humedad logrando que mi desesperación aumentara. Posé mi mano sobre la suya y ejerciendo un poco de presión le ubique en todo mi centro para después con un movimiento de caderas hacer que se adentrara por completo en mi cuerpo. Apoyando sus dos manos a cada lado de mi cadera Peeta inició nuestros vaivenes esta vez no comenzó lento para después ir acelerando la marcha, sus arremetidas eran fuertes y profundas además de que el sonido que producía su cuerpo cuando chocaba con el mío hacia que mis exhalaciones aumentaran afortunadamente su hombro era la pieza perfecta que me permitía ahogar todos esos sonidos que amenazaban con abandonar mi cuerpo.
Mi orgasmo me golpeo como una ola golpea contra un malecón a los pocos segundos los movimientos de mi novio aceleraron a tal punto que ya le era casi imposible evitar emitir sonido alguno así que en fracciones de segundos sentía como su esencia se derramaba por completo en mi interior llenándome por completo de el
-está definitivamente irá a mi lista- susurró cansado
-¿lista?- pregunté a la vez que abandonaba mi cuerpo
-nuestros mejores momentos- me bajaba para apoyarme nuevamente en el suelo mientras que yo subía el zipper de mi chaqueta para dejar que él se acomodara su ropa- claro que aun sigue ganando nuestra primera vez
-nuestra primera vez-repetí arreglándome el cabello- hace cuanto… ¿tres, cuatro años?
-creo que cuatro años y medio… algo así- apoyé mi cabeza en su hombro mientras que mi chico me estrechaba en sus brazos- si creo que si porque cuatro meses antes aceptaste ser mi novia
-¿y aun no te cansas?- Peeta nos separó para mirarme a los ojos- digo de mí, de tener el mismo cuerpo de ver lo mismo…
-¿tu lo estás? ¿Estás cansada de todo eso?
-no, estoy segura que nunca me cansaré de esto
-aunque tengamos todo ese tiempo juntos nunca me cansaré de tenerte para mi, de hacerte mía en cada oportunidad que tenga, te amo Katniss y eso no va a cambiar de una semana o un mes para el otro…
-acepto-respondí segura
-¿Qué aceptas?- le miré confundida- ese día te hice dos preguntas- enseguida entendí a que se refería
-un paso a la vez Mellark, no te la quieras dar de vivo conmigo. Vamos a vivir juntos y dejémosle al tiempo que pase lo que tiene que pasar
-creo que no cumplí bien mi labor de persuasión, quizás si lo hacemos nuevamente pueda hacerte cambiar de parecer- replico entre algunas carcajadas
-créeme que me convenciste, quien sabe quizás dentro de unos meses acepte… ser tu, ya sabes
-dímelo, déjame escucharlo- apoyaba su frente en la mía- ser mi qué…
-ser.. tu esposa
-sé que así será, puedes estar segura que lograré que demos ese paso- en mi estomago se formó una sensación totalmente extraña era como un agujero pero no un agujero feo o incomodo, todo lo contrario era como nervios ligados con alegría y entusiasmo
-pero tengo condiciones…- Peeta puso los ojos en blanco- quiero ayudarte con la renta…
-Katniss es comprado, está a nuestro nombre no hay renta
-bueno entonces quiero ayudarte con las facturas…
-Katniss se supone que soy el hombre, amor puedo hacerme responsable de ti
-no quiero que me mal interpretes, pero creo que un hogar no se compone de uno además me gustaría ayudarte, para mí sería lindo
-está bien- confirmó después de considerar mi idea- iremos mitad a mitad con las facturas
-y la decoración, también quiero ayudarte con eso- volvía a asentir- y quiero tener mi habita….
-no- me cortó- puedes intentar lo que quieras pero no pienso complacerte en eso
-amor pero…- me causo gracia la reacción que le causó mi broma
-ningún pero vamos a dormir juntos, vamos a compartir habitación y créeme que no voy a ser nada flexible con eso es si o si
-bueno…
-¡HEY! ¿Qué están haciendo allí?- Peeta se separó rápidamente de mi para demostrar que los dos estábamos totalmente vestidos
-conversábamos- respondió mi novio a la anciana que se encargaba de verificar que todo marchara bien en la biblioteca
-estas no son horas para conversar, además la biblioteca está por cerrar… váyanse a dormir muchachitos antes de que le avise a sus superiores
-si señora ya nos íbamos- me tendió su mano y abandonamos el pasillo apresurando el paso….. Cuando sentí una brisa algo inusual… mierda
-tenemos que regresarnos- le detuve
-¿ah?- me soltaba de su agarre para cambiar de dirección- ¿Qué pasa?
-mis… no… no tengo mis bragas- respondí acelerando mis pasos para llegar cuanto antes al pasillo en el que se encontraba la bibliotecaria
-detente…. Katniss- me tomaba de las caderas- yo las tengo, vamos a dormir antes de que esa señora se dé cuenta de lo que acabamos de hacer frente a sus adorados y cuidados libros
.
.
.
Como si el destino tratase de darme una lección cada día que pasaba junto con Peeta en lo que era nuestro apartamento era… especial. Los primeros días resultaron ser algo extraños mas nunca incómodos solo había ocasiones en las que me resultaba extraño ducharme y al salir verle vistiéndose o afeitándose frente al espejo aunque había descubierto que me encantaba acompañarle cuando le tocaba quedarse hasta tarde haciendo una maqueta o cualquier trabajo, me hacía sentir orgullosa del hombre que tenia a mi lado, había ocasiones en las que podía pasar minutos mirándole sin siquiera llegar a aburrirme.
Afortunadamente Peeta había logrado entrar en el programa de arquitectura de este año, dicho programa le permitía adquirir cierta experiencia en el ámbito laboral en una reconocida empresa del capitolio. Cato por su parte ingresó un mes después y en cuestiones de días los dos se convirtieron en la joven promesa de construction company and materials ganándose el reconocimiento de Cinna, su jefe. Yo por mi parte estaba un poco mas aliviada pues resultaba que las evaluaciones complicadas habían finalizado el semestre pasado y la mayoría de los trabajos que presentaba en estos momentos tenían que ser de libres y obviamente contaba con mi fuente de inspiración personal todas las noches.
-amor, ¿puedes venir un momento?- me llamaba sin apartar la vista de su mesa de trabajo
-dime- Peeta se sorprendió al ver lo rápido que había llegado a su lado, aparentemente no se había dado cuenta de que me encontraba en el cuarto que habíamos asignado para trabajar
-ven- me ubicaba de espaldas a él y de frente a la mesa- dime qué te parece- me pidió retirando sus reglas y lápices dejando una gran hoja de papel en la que parecía haber… un plano
-¿Qué es?
-míralo bien- así hice, desde el mismo momento en que Peeta comenzó a realizar trabajo en la universidad de ese entonces siempre me enseñaba lo que hacía y me preguntaba su opinión, así que después de todo no me resultó tan difícil darme cuenta que el plano era una casa.
-una casa- susurré el solo respondió un ""ujum"- ¿esta es una habitación?- asintió- me imagino que la de visitas
-si, por eso está un poco más alejada
-¿tantos baños?
-mira la cantidad de habitaciones- pasaba sus dedos por el plano- hay cuatro
-¿Para quién es? ¿es de la oficina este proyecto?
-eh no, es de un compañero que me pidió le revisará el plano, es su futura casa
-¿tiene hijos?
-no, todavía no los tiene
-me imagino que ya está casado
-si, prácticamente ¿Por qué?
-es obvio que quiere una familia numerosa, quiere muchas habitaciones
-si, eso planea… ¿te gusta?
-es bonita… muy bonita en realidad se ve cómoda, el jardincito me gusta pero si al caso vamos le tiene que gustar a su esposa, no a mi amor
-sí pero imagina que es para ti- le miré algo extrañada lo que hizo que Peeta se rascara la cabeza nervioso- necesito el punto de vista de una mujer y digamos que tu eres la única candidata que tengo en este momento
-está bien, ok ok-suspiraba… piensa que es tu casa me dije- creo que me gustaría que la sala de estar fuese más grande, la puerta que da al jardín me gustaría por este lado, cosa que si estas en la cocina puedas salir fácilmente al patio además si vas a tener hijos tienes que vigilarlos y si estas en la cocina y ellos en el jardín me gustaría unas ventanas… grandes en la cocina, me encanta lo que hiciste acá, esa escalera quedaría fabulosa… y lo demás está perfecto- finalicé mirándole, con cada recomendación Peeta trazaba líneas por todo el plano- no le hubieses rayado y si a la otra chica no le gusta.
-bueno puede que le plantee la idea a mi compañero para ver que tal quien dice que no le guste- gracias preciosa- besaba mi cuello- me ayudaste bastante
Por otra parte Rue Prim y yo tratábamos de reunirnos todos los fines de semana para ayudar en todo lo que fuese posible a mi madre en los preparativos de su boda, me había sorprendido a mi misma lo mucho que me entusiasmaba realizar este tipo de labor. Cuando Peeta tenía un tiempo libre íbamos a nuestro distrito al ponernos al día con nuestros padres o cuando no podía nos turnábamos para visitarles. Con respecto a los chicos Prim y Tresh seguían más unidos que nunca claro que ahora que Tresh había comenzado en el gimnasio mi hermana se había vuelto un poco… celosa, mas de una de las compañeras de clases de mi cuñado se alejaban de él como por arte de magia cuando la chica de cabellos rubios aparecía por los terrenos de nuestra universidad. Gale y Delly esos sí que eran la verdadera sorpresa del grupo contra todo pronóstico estos dos seres se habían convertido en los Romeo y Julieta del siglo XXI, sorprendentemente Gale tenía un lado romantiquisimo que ninguno conocía y que de alguna u otra manera Delly logró proyectar… claro que tengo que aclarar que para Peeta el que su casi hermana y su prácticamente nuevo mejor amigo y casi hermano llevasen una relación tan bonita le agradaba, aunque todavía cuando salíamos y nos tocaba quedarnos por fuera… siempre pedíamos habitaciones separadas ninguno superaba lo que había pasado esa noche. Rue y Cato….. Ellos sí que eran la pareja que había robado el protagonismo durante estos meses.
-¿las señoritas van a tomar algo?- preguntó el mesero
-¿pedimos algo o esperamos a los chicos?- me preguntó
-mmm me gustaría una copa de vino ¿tu?
-quisiera una limonada- el chico asintió y se retiró para proceder a buscar nuestras ordenes
-¿todavía sigues con el problema de los riñones?
-¿qué riño….? ¡Ah! Si todavía sigo con eso pero ya estoy un poco mejor
- me siento como una alcohólica cada vez que salimos…
-¿algo por lo que deba preocuparme?- Peeta y Cato se sentaban a nuestro lado para comenzar con nuestra cena- ¿ya ordenaron?
-no todavía no- respondí dándole un pequeño beso a mi novio- Rue me comentaba de su molestia de higado
-estaba por explicarle a Katniss- explicó mi amiga mirando a Peeta con una sonrisa algo extraña
-¡oh ya veo!- el mesero volvió con nuestras bebidas para volver a retirarse cuando Peeta y Cato ordenaron sus bebidas y nuevamente cuando el chico se retiró ese silencio volvió a instaurarse en la mesa, las miradas de Peeta para Cato y de Cato a Rue me tenían algo nerviosa
_¿qué pasa?-pregunté
-¿Qué pasa de qué?- respondió Cato sin apartar la vista del menú
-algo tienen, es evidente que están tensos ¿Qué pasó?- dije mirando a mi novio
-es que…
-Kat..- le cortó Rue tomando apretando mi mano sobre la mesa- mmm… emmm- suspiraba- no he dejado de consumir bebidas… alcohólicas por simplemente una molestia en mi hígado
-¿como asi? ¿Qué tienes? ¿Qué…?- fue alli que agarre la idea Cato no estaba más contento de lo normal por simplemente haberse ganado un puesto fijo en la compañía y Rue no estaba más linda… más tranquila… y menos fiestera que de costumbre por mera casualidad- Ay madre
-estoy… estamos embarazados- sonreía yo.. yo me quedé allí alternando mi mirada entre todos los presentes
-pe…¿Cuánto tiempo? Llevas prácticamente un año sin tomar nada….no…entiendo- al parecer mi reacción causo que mi amiga se entristeciera considerablemente pues su sonrisa se fue apagando de apoco
-yo quería que sucediera para navidad pero nada sucedió solo unas cuantas falsas alarmas eso me llevo a cuidarme un poco mas y como quería que pasara no deseaba que algo pudiese poner en riesgo mi oportunidad, hace dos días cumplí dos meses… no te lo comente cuando me enteré porque reconozco que tenía algo de miedo siempre me has dicho que estamos algo chicas que aún nos falta mucho pero de verdad quería… quiero ser mamá
-¡Oh no! Rue no mal interpretes mi sorpresa, solo estoy sorprendida amiga claro que me alegro es una noticia fantástica… solo me tomaste por sorpresa, me alegra mucho que sucediera se cuanto querías que eso sucediera, además ¿Cómo no voy a querer a mi sobrino?... y ahijado porque está más que claro que seré su madrina
-claro que si tontita- me levanté de mi asiento para abrazarle tanto a la futura madre como al futuro padre- ya Peeta reservó su derecho como Padrino y tío
-¿Por qué no me extraña que esté enterado de todo esto antes que yo? ¿Desde cuándo?
-ven acá mi enojona hermosa- me senté a su lado fingiendo un puchero- hace dos semanas Cato me lo confesó iba a decírtelo pero Rue me suplicó que le permitiera darte la noticia y me dije a mi mismo ¿Qué clase de hombre seria si no complazco a la mujer que me hará tío por primera vez?
Desde ese día Rue se había convertido en la consentida del grupo, recibía chocolates malteadas, peluches todo tipo de cosas habidas y por haber para una futura madre hasta mi madre le había enviado un libro que contenía los mil y un secretos que debía de tener en cuenta una futura madre
.
.
.
-tengo que confesarte que me siento algo envidiosa por no poder ir, no olvides disculparme con tu mama
-¡Rue! Como vas a disculparte, mi madre sabe lo que está pasando es más las gracias tenemos que darte tu colaboraste mucho con nosotras además no permitiría que fueras a esa boda si la vida de mi bebe hermoso se ve sometida- desde hace algunas semanas Rue había presentado un sangramiento nada normal y por ende uno de sus colegas le había obligado a tener reposo absoluto, así que si antes le protegíamos ahora estábamos algo insoportables con ella
-júrame que vas a tomar muchas…muchísimas fotos
-lo haré- le juré levantando mi mano derecha
-y recuerda que justo cuando se besen tienen que tomarles una foto
-si Rue ya sé
-¿las luces y los adornos se colocaron como les dije?- asentí- llamaron a la peluquera que les recomendé- volví a afirmar con un gesto- y el chico del maquillaje… ¿ya están en contacto con él?
-Rue…. Ya está todo listo. Relájate
-es que las bodas siempre me ponen ansiosa… además entiéndeme un poquito no tengo nada más que hacer desde que salimos de vacaciones solo estoy acostada aquí
-mentirosa
-creo que comenzaré a buscar combinaciones nuevas de bodas, puede que la tuya sea la próxima
-si claro- le respondí riéndome lo que hizo que Rue me mirara feo- para que eso pase faltan muchos muchos meses además Peeta y yo estamos bien así, ¿para qué ponerle titulo a lo que tenemos?... es más que obvio que nos amamos y que estamos bien así
-definitivamente tu madre es más inteligente que tu- le miré levantado una ceja- bah! Ya déjalo así veremos qué pasa
Dos semanas antes de que se celebrara la boda de mi madre Peeta, Prim, Tresh, Gale, Delly y yo hacíamos acto de presencia en nuestro distrito para celebrar la unión de Robert y Kamil, ya que nos habíamos vuelto tan inseparables y en vista que los padres de Gale habían decidido vender la que era su casa, nos dividimos para quedarnos en mi casa y en la casa de Peeta. Tres días antes de que se celebrara la boda Prim y yo tuvimos que ir a repartir las invitaciones de la boda pues mi mama tenía que asistir a la prueba del pastel y aunque no eran tantos los invitados al llegar a casa las dos estábamos sumamente agotadas, pero lo que nos resultó más extraño fue que al llegar a casa todos estaban allí… hasta el mismo Gale, Delly… Robert, Peeta. Prim y yo cambiamos miradas cuando nos dimos cuenta que el ambiente estaba notablemente pesado.
-hola- Peeta se acercaba para depositar un pequeño beso en mis labios en señal de saludo, cuando se separó pude ver como Tresh hacia lo mismo con Prim solo que él la guiaba a la cocina
-¿Qué pasó?- le pregunté cuando vi que sus ojos estaban un poco rojos- ¿estabas llorando?
-ven- curiosamente cuando Peeta me guiaba a la que era mi habitación pude escuchar a Prim emitiendo unos sollozos, hice ademan de bajar las escaleras para ver que ocurría con mi hermana- no, ven- aumentó el agarre de su mano entorno a mi muñeca para que no me soltase
-sea lo que sea dímelo de una buena vez porque no soporto tanto misterio- exclamé cuando cerró la puerta tras de si
-sientate- me pidió señalando mi cama
-no, dime
-Katniss por favor- ya su mirada no era simpática sino que era algo dura y autoritaria- siéntate- me ordeno nuevamente solo que esta vez su tono no era nada amable, así que solo me limite a acatar
-¿Qué pasó mi vida?- le pregunté acariciando su rostro cuando Peeta se ubicó de rodillas y entre mis piernas, en el mismo instante que mis dedos entraron en contacto con su piel sus ojos se llenaron de lagrimas logrando que los míos aun sin saber porque le imitaron.
-no me comuniqué antes contigo porque sabía que podrías estar manejando y me preocupaba la reacción que podrías tener- dijo entre lagrimas
-estoy bien, voy a estar bien- le garanticé a la vez que pasaba sus pulgares por mis mejillas retirando mis lagrimas
-Rue…- y allí… por segunda vez en mi vida, después del accidente de Peeta mi corazón volvía a detenerse… traté de hablar de preguntar qué pasaba… pero el maldito nudo que tenía en mi garganta no me permitía hacerlo- per.. Perdió… presentó un aborto espontaneo esta mañana- no hable… ya no era necesario, solo me quedé viéndole buscando un no sé que en su mirada, al ver que no tenia ningún tipo de reacción pues hasta mis lagrimas habían cesado Peeta me estrecho entre sus brazos a la vez que escuchaba mi nombre a lo lejos. Le abrace durante unos segundos hasta… hasta que me di cuenta de lo que tenía que hacer. Me levante dejando a Peeta algo sorprendido por mi reacción- Katniss- me llamó mas no me detuve. Abrí mi armario saqué mi bolso me regresé a la cama con el bolso en mano y alguna que otras prendas que había podido tomar- ¿Qué haces?- preguntó tomándome de la mano cuando pretendía regresar al armario para tomar otra porción de ropa.
-es obvio ¿no? Me regreso al capitolio
-Katniss…
-¡Ni lo pienses!- le grité tragándome mi llanto- no pienso dejar a mi amiga sola en esto, me necesita- Peeta trató de apretarme entre sus brazos para que no siguiera dando vuelta por la habitación
-¡Katniss detente!- nada, prefería ignorarlo antes de hacerle caso- Katniss escúchame-…- ¡QUE TE DETENGAS CARAJO!- gritó logrando que esta vez me detuviese en seco, Peeta nunca… nunca me habia gritado de hecho esta era una de las pocas veces que le veía tan enojado, la mayoría de las veces siempre guardaba silencio y buscaba la forma de convencerme- no vamos a ir al capitolio
-pero Rue… Cato…- Rápidamente Peeta se acercó a donde me encontraba para tomarme de la mano
-Rue le pidió a Cato que me dijera… que no quiere vernos a ninguno- mentía… tenía que estar mintiendo, Rue me necesitaba- supongo que ella se imaginaba que está podía ser tu reacción y quiso evitarla, afortunadamente ella está bien, hace unos días ingresó al hospital por unos dolores abdominales que presentó, solo le permitió a Cato comunicarse hoy con nosotros por la gravedad de la situación.
-Peeta- le abrazaba ya permitiendo que el dolor me invadiese
-tanto Cato como ella necesitan superar su dolor, necesitan curarse preciosa… guardar su luto y estando nosotros allí solo trataremos de consolarles cuando ellos necesitan llorar, deshacerse de todo ese dolor, ya tendremos oportunidad de verles cuando regresemos
-no es justo… ella se estaba cuidando… quería a ese bebe ¿Cómo es posible que lo perdiese?
-son cosas que pasan amor, estoy seguro que los dos encontraran la manera de superar esto, es allí cuando de verdad van a necesitar nuestra ayuda y yo te voy a necesitar a ti.
- lamento haberte tratado como lo hice- me disculpe
-tranquila esa fue tú reacción, yo lamento haberte gritado
-no lo hagas, ese grito fue lo que me trajo a la realidad- lo apretaba mas a mi- es la primera vez que me gritas
-lo siento
-somos una pareja, me imagino que no será la primera vez que esto pase ya descubrimos que pelear por la forma en la que se debe organizar la ropa para lavarle a la final termina siendo divertido.
-te amo
-yo te amo mas
-creo que vamos empatados en ese aspecto
Por palabras de la misma Rue, la boda de mi madre pudo realizarse solo que por respeto a los chicos se decidió realizar una celebración sumamente intima, prácticamente el único extraño era el juez que certificaría la unión de nuestros padres. Mi madre había seleccionado un vestido color beige que le llegaba un poco más arriba de la rodilla y que dejaba al descubierto sus hombros, en la parte superior cerca del busto poseía una delgada línea de brillantes que le daba un toque sumamente delicado, llevaba unos tacones tan alto como los míos… bueno era de suponerse ella siempre andaba toda entaconada mientras que yo prefería en aquel entonces los zapatos deportivos, Robert por su parte también había seleccionado un traje beige solo que una tonalidad un poco más oscura que el de mi mama, ya que tenía el cabello un poco corto lo había peinado hacia atrás… curiosamente se veía sumamente guapo, sin duda alguna si tuviese unos años más y no tuviese a Peeta a mi lado su padre no hubiese pasado desapercibido para mí.
Mi lado sensible hizo acto de presencia cuando mi madre firmó el libro en el que aceptaba convertirse la Sra de Mellark, claro que prácticamente mi maquillaje quedó destruido cuando los dos se levantaron para besarse confirmando así su unión.
-espero que esas lagrimas sean de alegría por mi- me dijo cuando me acerque para felicitarle
-¡oh mami!- hablé con voz llorosa- estoy tan contenta, te amo- le abrazaba- felicitaciones
-gracias hija, después de tenerlas a ustedes este es el día mas feliz de mi vida
-felicitaciones Sra. Mellark- ahora Peeta nos abrazaba a las dos- sé que mi padre y usted serán sumamente felices
-gracias hijo así será, todo va a estar bien a partir de ahora
La celebración finalizo relativamente temprano, en el mismo momento que los novios se fueron para iniciar su luna de miel los chicos decidieron irse a dormir, aun la noticia de Rue nos afectaba a todos y aunque evitaba demostrarlo sabía que Peeta en el fondo estaba destrozado por eso, afortunadamente ya que venía a este distrito se le asignó participar en un proyecto que se desarrollaría en el 12 así que ese trabajo también contribuía a que sus emociones se guardaran en un rincón de su mente dándole paso solo a su trabajo y obligaciones además desde que habíamos llegado estaba algo extraño, pasaba mucho más tiempo de lo normal mirándome y si le sorprendía haciéndolo se limitaba a sonreírme esperanzado
-tranquila amor, todos están durmiendo. Venga vamos acompañame- me pidió a la vez que me sentaba entre sus piernas
-estás seguro, crees que es buena idea que te acompañe al sitio donde pronto comenzaras a laborar... Otra cosa es que hoy es sábado
-solo iré a hacer una inspección y ya confirme que asistiría, además me gustaría que me dieras tu opinión- dejaba un pequeño besito en mi hombro- algo así como mi asesora de interiores ¿te parece?
-me agrada la idea- alegué dando un gran sorbo a mi taza de café, en los últimos meses gracias a los trasnochos escolares me había vuelto algo adicta a esta sustancia.- quisiera estar con Rue
-yo también quisiera verles amor, pero creo que tanto Gale como Prim tienen razón, en este momento ellos tienes que curarse, drenar todo ese dolor y si quizás alguno de nosotros aparece en este momento cause que se repriman o empeore la situación por la que están pasando- me parecía tan irreal e insólito el que Rue hubiese presentado ese aborto tan... Tan de repente, cuando todos estábamos tan ilusionados por esa nueva vida...por...no definitivamente la noticia era demasiado aun no encontraba palabras para explicarla
-no era justo, Rue y Cato de verdad querían a ese bebe... Estaban tan ilusionados- mi voz se fue convirtiendo en un susurro hasta que mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas- hay miles de personas en el mundo que son tan frías, calculadoras y malvadas que tienen la oportunidad de ser padres y...
-¿quiénes somos nosotros dos para decidir quiénes son padres y quienes no?
-pero...
-comprendo tu punto de vista preciosa... Pero esta es una situación que se escapa de nuestras manos, solo nos queda resignarnos, ser fuertes y seguir adelante- acaricia mi cabello tratando de confortarme- estoy seguro que más adelante Rue y Cato tendrán la oportunidad de ser unos excelentes padres ahora señorita ya que acepto acompañarme le agradecería que se fuese a vestir porque ya se nos hace algo tarde
-¿Qué me recomiendas?... ya sabes para ir contigo, como vas a trabajar ¿Cómo iras tu?
-Oh tranquila, solo algo con lo que te sientas cómoda, unos jeans vendrían bien. Yo iré con mis jeans negros y creo que la chemise amarilla clara que me regalaste
-bien entonces creo que ya tengo una idea de que ponerme… no me tardaré nada- le advertí
-ahora subo a cambiarme- cuando me disponía a girarme sentí su mano en mi glúteo derecho- ¿me acabas de nalguear?- sonreía satisfecho
-esos no son los shorts mas decentes para que andes así por la casa de tus padres y más si hay visita.
-¿mmm celoso?
-no la verdad no, solo que está casa tiene unos ventanales muy grandes y si no te has dado cuenta amorcito no hay cortinas- se acercaba- y sinceramente no me gustaría que otro viese los atributos de mi chica- depositó un pequeño beso en mis labios- solo me gusta que exhibas tu cuerpo para mí.
-esos son celos- repliqué victoriosa
-anda a vestirte exhibicionista- me retiraba de la cocina- ¡EN VEINTE MINUTOS TIENES QUE ESTAR LISTA!- ya no caminaba literalmente corría
Cuarenta y cinco minutos después logre alistarme por completo, me decidí por unos jeans blancos con una camisa marros vaporosa y mi tacos marrones me hice una trenza, pues de verdad el calor estaba algo insoportable solo tomé mi móvil pues no quería llevar bolso, le di a Peeta mis identificaciones y tomados de la mano subimos al coche para dirigirnos al lugar seleccionado para la obra. Extrañamente la ruta me parecía extrañamente familiar…. De hecho estos terrenos… ¿un momento?
-este… estos son los terrenos del instituto- le dije a la vez que de la emoción daba algunos brinquito en mi asiento
-aja- confirmó estacionando el auto, en el mismo lugar siempre lo hacía cuando estudiaba allí- costumbre es costumbre, siempre me ha gustado este lugar
-¿Qué hacemos aquí?- pregunte esperando cuando nos bajábamos del auto
-que dije que veníamos a hacer- me recordó tomando mi mano entre la suya
-venias a inspeccionar una obra
-entonces…
-¿vas a trabajar en Becker?
-quieren modificar algunas cosas y para el instituto seria un orgullo que dos de sus ex-alumnos realizaran la labor…. ¿preparada para regresar algunos años atrás?
-preparada- respondí atravesando el umbral de concreto que dividía el pasillo del estacionamiento.
La escuela seguía igual, los colores… las puertas de los salones, aun tenía ese olor que recordaba a la madera recién barnizada sus pisos seguían igual de pulidos, el gran escudo de la institución se mantenía en el mismo lugar sobre el estante de trofeos, curiosamente recordé que yo había participado el año que mi colegio se llevaba una gran cantidad de medallas, ansiosa me acerque llevando a Peeta conmigo al estante
-mira- señale con mi dedo a la medalla color dorado que simulaba ser oro en la cual se leía "Peeta Mellark- Campeón 100 mtrs mariposa"
-Gale definitivamente traería todos los días a Delly si supiera que su medalla y su foto están aquí
-¿bromeas?- me miraba curioso- yo estoy alucinada me siento como si tuviese diecisiete nuevamente, si cerrara los ojos te juro que puedo relatar cada una de las cosas que paso en estos pasillos
- exagerada- me cortó tomándome de la mano para continuar nuestro tour
-te lo demostraré mmm… allí me sentaba con Rue cada vez que teníamos un chisme nuevo… cuando salía de clases temprano siempre me sentaba de ese lado del pasillo- subíamos las escaleras que daban a los salones- justo en ese cuarto de limpieza me besé con el mejor partido del instituto
-ese cuarto de limpieza… creo que además de la graduación los otros recuerdos fueron opacados por este cuarto
-¿recuerdas cuando te peleaste con Gale?- Peeta sonrió sin detener su paso
-buena pelea y aunque me destrocé todo el abdomen gracias a ella pude ganarme ser la primera vez de la chica por la que discutíamos.
-estaba tan nerviosa ese día
-¿el de la pelea?-negué con un gesto- la primera vez- asentí
-tenía un millón de sensaciones que no lograba… comprender, estaba nerviosa pero a la vez deseosa de que sucediera, me preocupaba que no te gustara hacerlo conmigo y que te dieras cuenta que Glimmer podía ser mejor que yo en la cama y asustada…
-¿asustada? ¿Por qué?
-¡oh vamos! Eres hombre debes comprender a que me refiero… obviamente la mayoría de tus novias estudiaban aquí, así las conocía de vista y era más que obvio que te gustaban las chicas curvilíneas
-y… ¿te daba miedo que no me gustara tu cuerpo?
-Glimmer tenía el físico perfecto si te soy sincera creo que en el último año siempre me dio algo de miedo que volvieses con ella… tenía el cabello perfecto, las piernas perfectas, vientre plano y mejor no hablemos de sus pechos
-era bonita sí, pero no era lo que buscaba además las pelinegras de ojos grises siempre me han quitado el sueño y con respecto a sus senos- me miraba descaradamente- los tuyos son mas grandes además como tu trasero no hay dos- ambos comenzamos a reír hasta que se detuvo en seco y se ubicó delante de mi- cierra los ojos- traté de levantarme un poco para mirar a sus espaldas- es una sorpresa- se movía para tapar mi campo visual- ciérralos Katniss- y así hice tomándome de la cintura me ubicó delante de su cuerpo y me invitó a dar unos cuantos pasos hacia adelante- espérame aquí, no te muevas y por favor no abras los ojos- susurró y aunque me moría de ganas por espiar en cierto punto sabía que Peeta deseaba sorprenderme así que no quise dañarle el motivo escuche que abría una puerta para después volver y guiarme- hace algún tiempo ya, la mujer de mi vida me confesó que tenía un sueño… bueno en realidad no era un sueño era algo así como… una fantasía de hecho recuerdo que la oportunidad en la que me lo confesó dijo y cito sus palabras " nada me gustaría más que hacer el amor en ese escritorio, ese cuarto fue…"
- "una de las primeras habitaciones en las que tuve contacto contigo" – finalicé abriendo mis ojos, posando mis manos sobre las suyas que aun reposaban en mi cadera
-espero que eso no haya cambiado durante de todos estos años…- estaba allí como todos los años en los que me distraía en clases pensando como seria estar con él en esa mesa, la satisfacción que sentiría al saber que Haymitch apoyaría sus brazos en el lugar donde… no definitivamente ese escritorio aun me ponía caliente, di algunos pasos hacia adelante dejando Mellark en la entrada del salón y me senté sobre la mesa con mis piernas cruzadas
-créeme que no ha cambiado nada, recuerdo muy bien todo lo que soñé hacerte sobre este escritorio
-entonces debo alegrarme de que tengas tan buena memoria- me respondió acercándose quedando frente a mi
Me beso intensamente, profundo, apasionado a la vez que sus manos se internaban en mi espesa cabellera, acerque mis manos al borde de su camisa y sin pensarlo mucho le levanté la prenda y empecé a tocarle el abdomen me entretuve con sus bíceps. Decidida tire de la camisa para deshacerme de ella ya no era necesaria, Peeta levantó sus brazos y me permitió remplazar mis manos por mis labios y lengua, cuando llegué un poco más arriba de su ombligo zafé su cinturón retiré el botón de sus jeans y bajé el cierre del mismo, me bajé de la mesa y nos cambie de posición siendo él el que ahora quedaba apoyado en el escritorio, me agache un poco hasta que pude deshacerme de su pantalón y sus zapatos, muy en el fondo sabía que Peeta me permitía hacer todo esto sin chistar por ser mi fantasía… por haber deseado esto durante mucho mucho tiempo atrás.
Decidí subir hacia su cuello antes de hacer lo que había planeado tenía que dejar que se excitara, así que pasando la punta de mi lengua desde la elástica de sus bóxer hasta llegar a su clavícula la cual se ganó unos cuantos mordiscos antes de que en mi cadera sintiera como su miembro comenzaba a inflamarse dentro de su ropa interior, con mi mano le tome del cabello para lograr que hiciera su cuello hacia atrás para poner a mi disposición una de las áreas de su cuerpo que mas me gustaban, a la vez que mis labios jugaban con su cuello mi mano descendió hasta encontrarse con su amigo definitivamente no me equivocaba y ya había despertado de su periodo de inactividad, aun con la mano en su bóxer comencé a apretarle contra mi palma al mismo tiempo que iniciaba los masajes que tanto a Peeta le encantaban logrando que sus caderas arremetieran en algunas ocasiones contra mi palma. Cuando había logrado mi cometido retiré mi mano y dando un paso en dirección contraria me alejé de él
-¿qué…- su pegunta murió al comprender porque me alejaba, mis manos se posaron en el botón trasero de mi camisa soltándolo logrando que la suave tela se deslizara un poco dejando mi hombro derecho al descubierto. Bajo su atenta mirada retiré mi camisa lentamente dejando al descubierto mis senos para el- ¿puedo?- preguntó con voz ronca
-no- ahora mis manos bajaron hasta el botón de mi jeans- quiero que te acaricies para mi, quiero verte- todavía apoyado en la mesa, introdujo su mano derecha bajo la tela para sacar segundos después su miembro a la vez que procedía a acariciarse sin dejar de mirarme en ningún momento, cuando sus movimientos aumentaron un poco, deslice de la forma mas sexy que logré interpretar… el pantalón por mis piernas, afortunadamente logré removerlo sin que mis zapatos fuesen mayor estorbo. Humectando mis labios con mi lengua guie mis manos tras mi espalda y retiré mi brasier color marrón de encaje. Los movimientos que Peeta realizaba con su mano aumentaron y cuando me percaté de eso su miembro se encontraba tal y como le quería, listo para mí, me acerque a él y me puso de rodillas. Alcé la cabeza y le miré mordiéndome el labio. Retire su mano y depositando un pequeño beso en la punta le di a entender lo que quería hacer, besé, chupetée su glande con bastante ahincó, después de todo este tiempo juntos sabia como le ponía el sexo oral, introduje un poco mas su miembro para que mis succiones fuesen un poco más profundas lo que ocasionó que apoyara la mano en mi cabeza pero no forzó el movimiento en ningún momento, solo la dejó allí siguiéndome en el ritmo que le marcaba.
Sentía mis muslos húmedos, mi mano libre viajó a mis piernas internándome en mi entrepierna y sin romper contacto visual con Mellark empecé a tocarme mientras succionaba de arriba abajo su miembro
-oh Dios- gimió estando al pendiente de mis movimientos. Hizo ademan de querer alejarse cuando le sentí cerca pero no se lo permití, así que en vista de que mi meta ya estaba cerca acelere mis movimientos hasta que le sentí correrse, como de costumbre no era el plato más exquisito del mundo pero podría pasarle. Me puse en pie con su ayuda hasta quedar frente a él- eso fue magnífico- reconoció pegándome a su cuerpo
-gracias- respondí dejándole un beso en la mandíbula, a la vez que sentía sus manos estacionarse sobre la parte baja de mi pelvis, acercándome a su vientre. Se quedó masajeando ahí por unos minutos, recorriendo mis glúteos . Pegué todo mi cuerpo a él y lo besé gracias a que aun llevaba puesto mis tacos me resulto sumamente fácil besarle, morderle… no tenía que ponerme en puntillas o estirar el cuello para hacer lo que quería.
Su mano descendió un poco mas hasta dar con mis labios vaginales, su pulgar subía y bajaba empapándose de mí, al acompañar sus dedos con los movimientos involuntarios de mi cadera decidió permitirme tenerle, introdujo varios dedos, sé que era más de uno por la presión que sentía, mientras me acariciaba el clítoris con el pulgar, como era de esperarse mis gemidos o mejor dicho gritos no se hicieron esperar así que absurdamente, intenté besarlo para disimular mis gemidos tímidos y no me dejó.
-quiero escucharte- demandó mirándome a los ojos- no quiero que te reprimas… quiero oírte gritar- al no recibir ninguna respuesta de mi parte, la fuerza empleada por su mano aumento un poco, claro sin llegar a lastimarme nunca. Lo que le dio justo lo que quería mis gemidos ya no querían estar ni un minuto más en mi garganta- ¿Te gusta que te toque así?-preguntó con cara de pervertido
-¡SI!- grité. La verdad me encantaba lo que estaba haciendo solo que no quería correrme en su mano o mejor dicho no quería correrme aun, sabía que si lo hacía en este momento tendríamos que reposarnos para continuar y lo menos que quería en este momento era detenerme. Reuniendo todas mis fuerzas lleve mi mano a su muñeca y la apreté logrando que Peeta se detuviera, al hacerlo me miró algo preocupado… me imagino que quizás pensaba que me había lastimado. Su cara de preocupación desapareció cuando me alejé para apoyar mis manos en el escritorio, quebrando un poco mi espalda y subiendo un poco mis caderas
Se ubicó a mis espaldas, sus dedos se deslizaron desde el comienzo de mi cuello hasta perderse más debajo de mis caderas, le sentí alejarse un momento… no me giré pues… la verdad estaba algo nerviosa la primera vez que lo habíamos intentando así en esta posición… había resultado un poco dolorosa y hubiese sido más fácil pedirle que fuese normal pero…. No quería que esta vez la desperdiciáramos con rutina
-tranquila amor- me calmó besando mi hombro- Katniss si te lastimo quiero que me lo digas ¿de acuerdo?- asentí a la vez que sentía una de sus manos en mi cadera, no miento cuando digo que sentí mis piernas temblar al percatarme de que ya se ubicaba esa entrada, poco a poco fue internándose en mi cuerpo, sentía la misma presión un poco dolorosa de aquel día… solo que esta vez había algo distinto… algo que le facilitaba la acción- ¿Kat?- me preguntó algo preocupado al percatarse de mi silencio, ya mis glúteos chocaban con parte de su cuerpo lo que me hizo suponer que lo había logrado, asentí notificándole de esta manera que podía continuar. Emití un gritito para nada doloroso cuando comprobé que le tenía hasta el fondo, se recostó sobre mí me rodeo con su brazo hasta llegar a mi hinchado botón, empezó a jugar con él mientras que propiciaba los movimientos de sus caderas, siendo estos sumamente lentos pero efectivos…. Solo que al poco tiempo de haber iniciado sentí que sus caricias no eran suficientes… Nunca había sentido tanto placer dándome por detrás, pero este placer estaba algo incompleto… quería que aumentara además de que los movimientos que hacía con su mano no hacían más ponerme sumamente caliente, casi por instinto en el momento que Peeta se hacía para atrás decidí ir en dirección contraria y ser yo la que propiciara el encuentro y la que acelerara el ritmo, afortunadamente entendió mi mensaje… liberándose así de sus temores, con su mano libre me agarró de la trenza echándome la cabeza hacia atrás para poder acariciar con sus labios mi cuello. Era alucinante todo lo que podía hacer a la vez.
Sentí que me venía el orgasmo justo en el momento en que nuestros labios se encontraban nuevamente juro que en ese momento me habría dejado hacer cualquier cosa, llevé mi mano a su muslo izquierdo y le apreté notificándole que ya estaba lista.
-déjalo ir… ya ¡Dios!- si antes estaba húmeda pues ahora me encontraba empapada, mi orgasmo me había golpeado de una forma tan brutal que hizo que me diera cuenta algo tarde de que no había sentido nada derramarse en mi interior ¿será que es así como se siente allí?. Peeta que aun seguía apoyado en mi espalda se retiró cuando entendió que deseaba moverme al salir de mi cuerpo me percaté que llevaba puesto un preservativo… por eso se le había hecho más sencillo que con el simple aceite-gracias a dios hacemos esto a esta edad… si lo hubiese hecho con solo 17 me hubieses matado- se apoyaba a mi lado- lo llevo en mi billetera desde ese día, no quería que me volvieses a tomar desprevenido- explico dándose cuenta de mi mirada curiosa, apretó un poco el plástico por todo su miembro y poco a como fue bajándole, cuando se deshizo de él lo envolvió entre el sobre que lo contenía en un principio, tomó sus bóxer y sus pantalones- voy al baño, espérame aquí ¿vale? Te traeré algo para que puedas secarte- sonrosada asentí. Tomé mi brasier que milagrosamente había caído en una de las mesas de laboratorio, me lo acomodé nuevamente, agarré mi camisa y la ubiqué en su sitio otra vez. La puerta volvió a abrirse para dejar que mi novio pasara con un montoncito de papel en su mano
-tengo que ir a cerrar la puerta principal- tomaba su camisa después de tenderme el papel- si no he subido cuando termine bajas- asentí- te amo
No te tomó casi nada vestirme de hecho mas tarde en el baño lavándome las manos y enjugándome la boca, comprobé mi maquillaje.. "creo que seguiré usando esta marca" pensé evaluando que no se había corrido tanto por la actividad que acababa de hacer. ¿La entrada principal es la que está en el ala norte?... si cerca del bebedero de secretaria
Con cada paso que daba me daba cuenta de cuanto había crecido, ya no era esa chica que aparentaba ser lo más perfecto del mundo cuando en realidad su familia se caía a pedazos, débil y sumisa… no, ahora era una mujer que había podido alcanzar la mayoría de sus metas, que defendería como una leona a lo más preciado que tenía en la vida "mi familia" por ellos era capaz de todo, me había equivocado sí, pero lo más importante era que aprendía de mis errores y aunque me caí… me levante. Tenía personas a mi alrededor que arriesgarían todo lo que tienen por mí, al igual que yo lo haría sin pensarlo por ellos. Sin darme cuenta había llegado al lugar donde Peeta me había pedido encontrarnos, le busque al final del pasillo, abrí la puerta principal y en efecto se encontraba cerrada… bueno puede que subiese a buscarme porque me tarde más de lo normal, me incliné sobre el bebedero y presioné el botón que liberaba el chorro de agua, sorbí un poco dando tiempo de que Peeta regresara pero…no nada pasaba ¿Dónde te metiste? Caminé hasta el pasillo contrario y tampoco bueno que mas será esperar
Pasaron cinco, diez, quince minutos y nada que mi novio aparecía, me distraía apoyándome de las paredes y recordando cosas. Parada al lado del bebedero jugando con el chorrito de agua y estando de frente a la cartelera principal…. ¡oh dios mío! Di unos pasos en dirección a la anunciadora hasta que quedé frente al anuncio que capto por completo mi atención
Pegar la noticia acá me haría feliz preciosa,
pero que aceptaras ser mi esposa me haría el hombre más feliz del mundo
era…era casi la misma nota que había recibido ese día después de la clase de química, el color… el papel… ¡Oh Dios! Trate de tomarla entre mis manos pero otro papel me entorpecía el trabajo…. Un momento…
-Peeta- le llamé- Peet…- mis lagrimas no permitieron que finalizara su nombre, arranqué lo papeles de la cartelera… estudiándolos para buscando algo… ¡por favor que no esté soñando!
-espero te guste como quedó, hice las modificaciones que me recomendaste- como si fuese un fantasma, apareciendo de la nada me susurro a mis espaldas
-¿nu…..nues…tra?- pasaba mis dedos por el plano que me habia enseñado algunos meses otras, el que supuestamente pertenecía a su amigo… solo que esta vez el papel tenia escrito en la esquina inferior la palabra… nuestra
-solo si tu lo quieres
-¡Oh Peeta!- me giré para abrazarlo
-espero que ese llanto sea de alegría- bromeó alejándose un poco para mirarme- bien hagamos las cosas bien… Katniss Everdeen eres… eres lo más preciado que tengo en mi vida, eres mi compañera, mi hermana, mi amiga, mi novia, mi amante, mi mujer y créeme que no hay nada que desee más que seas mi esposa… aunque tengas una forma algo extraña para lavar la ropa y aunque a veces me empujes fuera de la cama mientras estas dormida… quisiera que aceptaras ser solo mía, no solo en el aspecto sentimental sino en el legal, entonces- se inclinaba delante de mi- ¿aceptas?
-si
…
Hellooooo bueno estoy viva… no estaba de parranda hahahaha
Bueno como sé que no actualice la semana pasada aquí les dejo dos cap en uno… la verdad pensaba dejar lo de la escuela para la semana de arriba pero me dije "no mejor dejémosles parte del regalo de navidad, mis lectores y lectoras se lo merecen"
Quería aclararles un punto… como se pueden dar cuenta (si hice bien mi trabajo) hay dos escenitas subidas de tono, si comparamos estas dos escenas la segunda es un poco (según yo) y poco mas… fuertecita ¿Por qué? Bueno esa es mi manera de demostrarle que nuestros muchachones no solo se limitan a comer libros…. Hahaha no mentira, es una forma de expresar que el tiempo ha pasado, que se tienen la confianza necesaria como para emprender con todas las de la ley una vida juntos, es por eso que quise que Katniss tomase esa actitud desprendida… espero que ese disparate me haya salido bn
Bueno nenas bellas y hermosas aquí está, espero no haber cometido muchos errores porq no revisé (confieso que me da algo de flojera leer nuevamente 33 pgs word) hahahhahaha nos leemos pronto un besote las y los requiero inmenso, gracias por sus bellas palabras siempre me animan a seguir!
PD: tengo que confesarlo…. Esta semana tarde porque…. Tan tan tannnnn…. Estoy trabajando en otra historia… no se cuando la publique porque quiero tener varios cap antes de meterme al agua con este material! Yo les estaré avisando! Ahora si me voy…chaoooooo Felizz NAVIDAD!
