Hello chicas de verdad muy agradecida por la atención que le han puesto a la historia mil gracias les recuerdo que solo la historia es mía, los personajes pertenecen a suzanne Collins espero sea de su agrado allí les va
-…
-ese no me gustaba, puede que sea muy lindo pero no me veía en el
-pero cuando lo viste en la revista te gustó- volvía a insistir mi hermana
-sí, pero ahora que lo tengo puesto no me gusta- y no mentía…. Las mangas largas no eran mi estilo
-¿y el otro vestido que tenia?- preguntó mirándome a través del espejo con una sonrisa arrogante bailando en sus labios
-era color crema… y parecía que estaba sucio
-¿y el anterior a ese?- vuelve el perro arrepentido ¿es que nunca se cansa?
-era muy pesado- puso los ojos en blanco
-deberías agradecer que hago esto porque eres mi hermana… y te amo, pero definitivamente si hubieses contratado a una organizadora de eventos… hace rato que hubiese renunciado, eres bastante hostigante
-pues no estoy pidiendo que estés todo el día sobre mi….
-Katniss…
-¡no! Katniss nada, es mi boda… acaso no tengo derecho de elegir lo que me guste- me queje buscando apoyo en la mirada de mi madre o de mi mejor amiga- ¿Rue?
-solo estas nerviosa, nosotras comprendemos- mi madre se levantaba de su asiento para pararse detrás de mí a la vez que comenzaba a quitar los broches del vestido- tienes que relajarte linda, todo va a salir bien.
-solo faltan tres semanas mama… ¡TRES!- lleve la cuenta con mis dedos- y no hay nada que me guste…. Soy un desastre Prim tiene razón… hasta yo me odio
-¡BINGO!- tanto mi madre como mi mejor amiga le lanzaron una terrible mirada a mi hermana, lo que ocasiono que se acercara a mí, no sin antes poner los ojos en blanco- lo siento, creo que tus nervios me ponen nerviosa a mi también. Encontraremos algo, te aseguro que lo haremos
-Gale… ¿llamó?- pregunte limpiando mis ojos, las lagrimas amenazaban con salir y lo menos que necesitaba era que mi maquillaje se corriera
-todavía no han llegado, tranquila Kat apenas lleguen al aeropuerto Gale vendrá a buscarte de lo contrario yo misma me comprometo a llevarte- respira, relájate, calma todo va a salir bien, hoy regresa, hoy estarás conmigo… a mi lado… juntos
-si quieres puedes ir recogiendo todo, Rue, mama y yo nos encargaremos de terminar
-no Prim, todavía nos queda una tienda mas- suspiré- iremos me mediré todos esos vestidos lindos que de seguro allí tienen y elegiré el más bello de todos, el mío- volví a encerrarme en el vestidor, rápidamente me deshice de el vestido que tenia puesto, me coloqué mis jeans oscuros y mi camisa amarilla de lino.
Es hora, tienes que ser optimista Katniss- me dije a mi misma frente al espejo, tiene que ser la próxima, en la próxima tienda encontraría ese vestido.
Para mi sorpresa la próxima tienda se encontraba a tan solo unas calles, era un poco más grande que las anteriores y desde la calle podías tener una amplia visión de todo lo que ocurría dentro pues poseía unos grandes ventanales de vidrio. No me había percatado que mi madre, mi mejor amiga y mi hermana se encontraban dentro de la tienda hasta que logre verlas por el vidrio, así que respirando profundo me adentre. Tenía que ser esta, aquí tenia q encontrar mi vestido
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-ya cerramos el trato con los del dos- comentó a la vez que bostezaba- creí que no podríamos regresar hoy, Dios como extraño a Rue.
-por nada del mundo hubiese retrasado nuestra llegada, si pasaba un día mas sin ver a Katniss creo que mandaba todo al carrizo solo por verle- respondí ansioso hacia casi tres semanas y media que no veía a mi futura esposa y sinceramente eso me estaba matando.
-suenas ansioso ¿no estás nervioso?- pregunto acomodándose en el asiento del avión
-¿tu lo estabas cuando te casaste con Rue?
-un poco- contestó posando su mirada en el anillo que decoraba su dedo anular- sabes que hubiese preferido esperar un poco, claro que no me arrepiento pero así como se lo dije a Katniss hace ya algunos años te lo digo a ti, aunque Rue no me lo diga se que ambos tuvimos que sacrificar algunos aspectos de nuestra juventud para lograr mantener nuestra relación.
-hermano tengo 27 años, me gradué hace un año y algunos meses, desde que tengo 17 solo he mantenido relaciones con una sola mujer ¿crees que hay algo que desee más que convertir a Katniss en mi esposa, en tener una familia con ella?
-lo sé, no estoy cuestionándote ni mucho menos censurando tu decisión, soy testigo de que los dos son el uno para el otro y que si llegaran a separse, no van a sobrevivir más de tres días… es solo que… sabes lo nerviosa que esto la debe poner, no quiero que llegues y bajes de este avión pensando que todo es color de rosas porque, amigo mío no lo es las chicas se estresan demasiado por estas cosas… además no creo que Katniss se tome muy bien tu regreso al dos dentro de una semana
-no iré- confesé haciendo que Cato me mirara curioso- ¿qué? No pretenderás que llegue hoy la salude hable unos minutos con ella y le diga ¨oye amor, sabes vamos rápido a la casa tengo que lavar lo más pronto posible mi ropa porque tengo que irme dentro de cuatro días de viaje nuevamente¨
-me haces sentir como si quisiera que no te casaras
-claro que no, por algo eres mi padrino de bodas y el primer padrino de alguno de mis hijos
Lo de tus hijos solo lo dices porque le gane a Gale la apuesta de aquel día, además gane que Rue me retirara el habla por una semana por supuestamente jugar con los óvulos no fecundados de Katniss
-yo no pedí en ningún momento que apostaran algo, ustedes lo hicieron porque les dio la gana así que no me metas en ese paquete… además no entiendo porque tu drama obviamente tampoco iras otras vez al dos, necesito a mi padrino de bodas
-¿a quién vas a enviar?
-no lo sé, estaba pensando en Chris y en Malcom
.no lo sé Peeta son apenas unos chicos… solo llevan trabajando con nosotros ¿cuánto? Dos años- replicó supersticioso
-pues precisamente por eso si Cinna lo hizo con nosotros ¿Qué nos impide darle la oportunidad a alguien más? Los chicos son buenos, inteligentes, responsables no van a poner en peligro el trato, ya viste como se comportaron el día que nos toco asignar los informes. En cierto aspecto me recuerdan a como éramos nosotros de jóvenes
-tampoco me siento tan viejo amigo- contesto entre risas
-bah! Ya ni me da miedo envejecer, tengo todo por lo que he luchado, amigos, trabajo, familia, ya lo que me vaya trayendo la vida lo iré aceptando
"Señores pasajeros se les informa que en pocos minutos comenzaremos nuestro descenso en pocos minutos comenzaremos nuestro aterrizaje, agradecemos su fidelidad con esta aerolínea y agradecemos abrochar sus cinturones de seguridad"
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-¿me veo bien?- pregunte adecentando mi cabello con mis dedos.
-por enésima vez, estas preciosa Kat.
-oh Gale lo lamento, sé que soy un total fastidio es… es… ¿esa es la puerta por la que tiene que salir?- la sonrisa de mi amigo hizo que en cierto aspecto me relajara
-si, tranquila ya solo nos resta esperar por lo que dice en la pantalla su vuelo acaba de aterrizar así que solo esperemos a que salga por esa puerta ¿ok?- asentí y jugando con mis dedos a la vez que mordía mi labio inferior al percatarme que las personas comenzaban a salir de la fulana puerta en la que se suponía saliera Peeta .
No se si solo habían pasado segundos, minutos o horas, solo era capaz de respirar tratando de calmar ese apretón que sentía en el estomago, ni cuando me había tocado leer el discurso de mi promoción en la universidad me había sentido tan nerviosa…. Si definitivamente pasaría mil veces por eso antes de volver a separarme tanto tiempo del chico que amaba.
No fue hasta que vi esa inconfundible cabellera rubia que ahora se encontraba un poco más corta que algunos años atrás pero que sin embargo mantenía su rebeldía a la hora de peinarse, mi corazón comenzó a latir desbocado, era como si quisiera llamar la atención con sus latidos, tan solo logré escuchar es silbido de Gale a mis espalda lo que ocasionó que tanto Peeta como Cato posaran sus miradas en nosotros. Al momento en que su mirada se cruzo con la mía su característica sonrisa decoró sus labios haciendo que mis piernas se movieran involuntarias hasta el punto en el que encontraba, no sé qué paso después…. Fue…. Fue como si todo desapareciera y el aeropuerto se encontrara totalmente desolado…. Como si solo estuviésemos los dos
-amor- susurró aprontándome entre sus brazos a la vez que por el impulso que llevaba mis piernas se enroscaban en su cintura- te extrañe tanto, lo lamento… que dije que solo sería una semana pero las cosas se complicaron y tuvimos….
-te amo- le corté escondiendo mi rostro entre su cuello mientras depositaba unos algunos besitos en su oreja y aspirando su aroma, embriagándome con su perfume.
-oh preciosa yo también te amo, demasiado- alejaba su rostro del mío para poder mirarme- te amo- acercaba su rostro al mío- te amo te amo te amo te amo- repitió llenando mi rostro de pequeños besos.
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-mmm ¿y la galería?- pregunté dibujando con mis dedos figuras sin sentido en la parte baja de su cintura
-oh está fenomenal- exclamó apoyándose en sus rodillas, quedando una a cada lado de mi vientre- llegaron unas nuevas pinturas ¡tienes que verlas amor!- comentó con una gran sonrisa en sus labios y con ojos brillosos. Afortunadamente Katniss había logrado encontrar un trabajo en el que se sentía totalmente cómoda, gracias a que una de sus profesoras de la universidad poseía una galería en la que necesitaba a una asistente que le colaborara con la revisión de piezas originales , investigaciones exhaustivas y alguna que otra visita guiada por las instalaciones decidió comentarle a mi prometida para integrarla a su equipo, claro que no fue hasta que Katniss intrigada por la cantidad de trabajos que revisaba a diario decidió poner manos a la obra para realizar algo de su autoría. Obviamente el comienzo no fue nada fácil pero con el pasar de las semanas y con algunos consejos adquiridos de su ex profesora la mayoría de sus trabajos hoy en día exhibían en la galería y era una gran sorpresa para ella cuando algunos de los visitante alababa su trabajo sin saber que la chica que les daba el paseo por la galería era la autora del material- hace una semanas llegaron algunos trabajos realizados con la técnica fría que te explique hace un tiempo ¿la recuerdas?- asentí- bueno fue excitante, me sentía eufórica examinando cada trazado, descubriendo cada color, creo que pase mas del tiempo requerido revisándolas pero es que whoow era sorprendente- sonreía algo apenada- ¿te estoy aburriendo? ¿Dañé el momento verdad?
-¿qué?- pregunte desconcertado, había momentos en los que mi novia me explicaba con tanta pasión su trabajo que sencillamente me perdía imaginándola haciendo lo que más amaba- no mi vida para nada, jamás me aburriría escuchándote ¿Por qué lo dices?
-pues como te quedaste allí… solo viéndome, pensé que…
- me quede viéndote porque estas hermosa además es tu culpa distraerme
-¿mi culpa?- pregunto cruzándose de brazos a la vez que me miraba simulando enojo
-claro que si- posando mis manos en sus caderas la atraje hacia mi pecho- estas desnuda, esa es bastante distracción para mi
-ni que fuese la primera vez que me ves así, mentiroso- aunque trataba de simular enojo la sonrisa que amenazaba con salir de sus labios la delataba
-no, no es la primera vez- alegué atrayéndola con mis brazos hasta dejar que se recostara en mi pecho- pero si mal no recuerdo señorita, le prometí que cada vez que le hiciera el amor seria como una primera vez para los dos, así nunca llegaríamos a aburrirnos
-nunca me aburriría de ti Peeta-susurró depositando un pequeño beso en mi mandíbula
-dilo de nuevo- me miró curiosa- mi nombre, me encanta como se escucha
-Peeta- besaba mis mejillas- Peeta- besaba mi frente- mi Peeta- me miraba con esos hermosos ojos grises- el hombre de mi vida
-ese me gusta más- no di más vueltas y uní nuestros labios
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-¿ya comiste?
-sí, hace una hora ¿por?- pregunte sin apartar la vista de mi computador
-oh, pensaba invitarte a almorzar- su voz parecía algo apenada
-lo siento Robert, discúlpame si hubiese sabido que ibas a venir te juro que hubiese retrasado mi almuerzo para acompañarte- me levantaba para abrazarle
-no te preocupes hija debí avisar, de verdad discúlpame lo menos que quiero es que te sientas mal por mi causa
-no no no, claro que sí, bueno que te parece si me das unos minutos salgo de estos formularios, tomo mi bolso y te llevo a un sitio que queda a unas cuantas calles en los que sirven unos canelones divinos ¿te gustaría?
-claro que si linda, si quieres puedo esperarte afuera… ya sabes para no incomodarte
-no, tranquilo me gustaría algo de compañía, siéntete como en tu casa- expliqué sentándome en mi sillón de cuero. En los seis años que llevaban de casados mi madre con mi "padre-suegro" nuestra relación había mejorado en muchos aspectos, ya no me sentía para nada incomoda cuando tocaba temas familiares y el estaba presente, por el contrario me encantaba pedir su ayuda o alguno que otro consejo, extrañamente él y Prim se habían vuelto lo bastante cercanos y daba gracias al cielo que fuese así, ya los tiempos de pesar y tristeza habían terminado.
-bien, listo para irnos- notifiqué apagando mi computador y colocando algunas de mis utensilios en su lugar
-sí, listo
-bien- tomaba mi bolso- pues amable caballero- le tendía mi brazo para que me permitiera engancharlo con el suyo- permita a esta bella dama acompañarle en su hora de almuerzo.
No fue tan difícil dar con la local, pues hubo un tiempo en el que Peeta y yo nos encontrábamos allí todas los mediodías para compartir nuestra comida, claro que eso fue hasta el año pasado… cuando se le asigno viajar constantemente para la revisión de sus obras, desde ese momento comía en mi oficina o si Rue estaba disponible le llamaba para compartir.
-linda Kamil me pidió que te recordara que hoy debes pasar por los boletos- me recordó a la vez que te sacaba su billetera para cancelar la cuenta de nuestra comida
-no, déjame a mi… yo quiero invitarte además donde quedaría la educación que le di a mi hijo si dejo que su prometida pague
-eso es machismo, anda déjame invitarte algo por primera vez-rogué
-no, quizás para la próxima
-así me dijiste la última vez que te invite a salir… solo que esa vez Peeta asumió los gastos- suspire en clara señal de cansancio- ok pero me imagino que como recompensa me acompañaras a buscar los tickets.
Y así fue gracias a la compañía de el padre de mi novio el viaje al aeropuerto se me hizo bastante corto, claro que si hubiese venido sola… serian horas las que contara en vez de minutos y gracias a que tenía mi padre, suegro, amigo y repostero… porque claro está la mejor decisión que pudimos tomar Peeta y yo fue aceptar que nuestro "papá" realizara nuestro pastel de bodas y obviamente armara nuestro banquete, tal vez no suene como algo autoritaria mi afirmación pero era así, en varias ocasiones nos dio a conocer que se sentía bastante inútil viendo que casi todo mundo tenía una tarea específica en nuestra lista de tares y el siendo el padre del novio no hacía más que mirar y mirar "pues ni mi madre le dejaba ayudarle con los lazos de los centro de mesas pues disque le quedaban algo doblados" así que pensándolo bien decidimos darle la noticia, desde ese mismo día mi suegro flipó todos los días cocinaba buscando la receta perfecta, el menú perfecto
-mejor voy adelantando la cola del estacionamiento, ve haciendo está porque de lo contrario tardaremos una eternidad en salir- asentí- ¿tienes todas las identificaciones?- volvía a asentir- ¿el dinero?- le enseñaba mi tarjeta-¿los códigos de las reservaciones?
-ve tranquilo, nos vemos afuera, yo creo y espero que esto sea rápido.- sin dar más vueltas al asunto Mellark padre abandono el puesto que ocupaba junto a mí en la larga fila para encamarse a la cola que de verdad se veía bastante larga. Solo habían pasado 34 minutos y ya ni encontraba qué hacer con mi alma… ¿es que todo mundo tiene que viajar cuando una decirle también hacerlo? No y lo que era mejor, cada vez que la cola comenzaba a adelantarse aparecían como siete personas mayores, tres mujeres embarazadas, cuatro discapacitados… dios que terrible era esto, terrible y exasperante
Bueno…quizás… si sacara un poco mi barriga, pensé inflando mi abdomen, podría pasar más rápido… no Katniss por dios que estas pensando… serian tres horas menos de cola…. Sería una mentira un engaño… engaño que solo yo sabría, además no es como si estuviese robando… pero casi no se nota…. No a todas las mujeres el vientre se les desarrolla de la noche a la mañana… intentémoslo, nada llevamos con probar. Aguantando un poco la respiración avance hasta casi llegar a la taquilla en la que una señora de grandes gafas respondía las inquietudes de un cliente que por lo que pude deducir no pudo abordar su avión a la hora correspondiente
-señorita disculpe, tiene que hacer la cola- idiota, no sabe con quién se mete
-no, en realidad no tengo porque hacerla- repliqué con suficiencia
-claro que si, cree que alguno de nosotros llegamos hasta acá por solo colearnos
-discúlpeme caballero, pero no me estoy coleando
-no me diga, entonces como se llama lo que está haciendo
-pues estoy haciendo uso de lo que por ley me corresponde además según ese letrero las personas de la tercera edad, discapacitados y mujeres embarazados no tienen porque hacer cola, sea cual sea el caso
-oh, lo lamento… disculpe, pase pase adelante- lo ves, no era tan difícil después de todo. Solo fue cuestión de minutos para que la señora pudiese atenderme, claro que no todas las trampas salen como queremos… después de armarme de valor, simular un embarazo y colearme… me dan la grata noticia de que mi cola no era esa, sino la de la esquina contraria, con mi paciencia colgando de un hilo me encaminé hacia la otra entrada y espere mi turno afortunadamente solo tenía a unas 10 personas por delante
-tranquila ya faltan cinco-pensé- malditos tacones, como los odio, son una tortura…
-¿Kat…Katniss?- un momento…. Esa voz…. No puede ser- Katniss- decidí sacar mi teléfono y perderme en la pantalla quizás podria simular que me llamen…- Katniss- volvió a llamarme tocándome levemente el brazo, con lentitud posé mi mirada en el hombre que me llamaba- pero si estas cambiadísima
-Williams- saludé al reconocer a mi padre
-¿Cómo estás? ¿Qué haces por aquí? ¿Vives acá? ¿Tu madre… Prim, como están?- ¿de verdad? Después de tantos años sin siquiera una carta
-estamos bien, gracias
-yo… estoy de pasada, solo vine por… cuestiones de trabajo, deseo mudar el bufet al capitolio.
-me alegro, que tengas buen viaje.
-¿te gustaría tomar un café conmigo? Me gustaría ponerme al día, saber como estas.
-estoy muy bien, lo lamento pero estoy algo ocupada- no Katniss, recuerda lo que te prometiste a ti misma, recuerda todo lo que perdiste la última vez que quisiste escucharlo.
-solo será un café, prometo no robarte mucho tiempo, por favor- no, no y no- te lo suplico, solo quisiera saber como están, solo eso. El cafetín solo queda a unos cuantos pasos de aquí, podrás vigilar tu puesto- eres una idiota si aceptas… haciéndole un gesto con mi mano le pedí que comenzara su marcha hasta la fulana cafetería
-¿Qué desean tomar?
-un café con crema, descremada- tan educado como siempre padre- ¿tu?
-nada, gracias- respondí sonriendo a la chica que toma las ordenes
-enseguida regreso con su café señor- nuevamente tuve que agradecer pues mi padre no perdía la costumbre de tratar a los demás como menos.
-¿vives aquí?
-por qué quieres saberlo.
-quiero saber si las condiciones en las que estás viviendo son las apropiadas, se que tu madre y tu hermana siguen en el doce
-¿Cómo lo sabes?- por ninguna razón le revelaría detalles de la vida de mi hermana y mucho menos de mi madre, que desde hace bastante tiempo habían cambiado de residencia, Prim compartía un pequeño apartamento con Tresh mientras asistían a la universidad y al igual que Peeta y yo estaban pensando mudarse al doce para tener en ese lugar su residencia fija mientras que mi madre había decidido vender nuestra casa y mudarse con su actual esposo.
-nunca las perdí de vista, estoy al tanto… se que su relación no terminó muy bien desde la graduación
-pensé que te habías olvidado de nosotras- a este juego pueden jugar dos padre
-como podría…- no pudo finalizar su frase pues la chica de las ordenes regresaba con su café- le pedí crema descremada… que tan difícil puede ser eso de entender- comentó una vez la chica se había retirado
-es raro que una crema sea descremada, hasta mi me suena raro
-¿te graduaste?- asentí orgullosa- ¿en qué área?
-la que siempre quise, claro está
-me imagino que no sería leyes
-siempre tan inteligente- si hubo un momento en el que pensé que podría ser agradable con este hombre… ya descartaba de raíz ese pensamiento
-haces dibujos… no un momento como era, artes… ¿estudiaste artes?
-una vez más me sorprendes.
-mi madre, tu abuela solía decir que los artistas no tienen más que un pincel y sus potes de pintura- aunque estaba preparada para recibir la mayoría de sus comentarios hirientes no pude mas reprimir las lagrimas al escuchar como mi padre se expresaba se eso que tanto me apasionaba hacer y para lo que era tan buena- ¿tenía razón?
-oh claro… que no podía estar más que equivocada, no solo tengo pinceles, potes de pinturas, tengo acuarelas, caballetes, varias esculturas, una casa propia, un trabajo estable, muchos amigos, una familia, un hombre que me ama y planeo tener un perro, y tu padre ¿cuéntame que tanto tienes con tu gran título?
-no tienes porque estar a la defensiva, no quise ofenderte- si claro…- ¿en qué institución te matriculaste?
-en Capitols University, específicamente en la escuela de artes e ingeniería- me encanto ver la cara que ponía, para nadie era un secreto que gracias a la ayuda que Peeta me había brindado en su momento, había logrado ingresar a la mejor escuela de artes de los trece distritos
-interesante ¿por matriculas, pagando?
-no, por beca… según mi carta de aceptación por talento, aunque claro tu ya lo sabes, leíste esa carta
-me alegra que te matricularas en una buena universidad…
-si a mí me alegró mucho que me aceptaran- le corregí nuevamente
-me imagino que tendrás buenas referencias, te veo trabajando en tu propio taller o… no se dime qué haces acabo de descubrir que no sé nada de lo que puedes hacer en ese ámbito que te permita ganar dinero- resiste Kat, no le demuestres que te afecta, recuerda lo feliz que se siente tu familia de tus logros- ¿tienes trabajo?
-sí, trabajo en una galería
-¿tuya?
-no William, no es mía- sonreía a la vez que asentía con la cabeza.
-entonces formas parte del personal obrero- y pensar que hubo un momento en el que quise que este hombre fuese mi ejemplo a seguir
-si, así es- ahora la que sonreía era yo- y no sabes cuánto agradezco tener ese trabajo me ha enseñado bastante cosas.
-bueno pero cuéntame, como esta Kamil, ¿sigue asistiendo a la terapia familiar? ¿ o decidió comenzar las clases de cocina?- si antes quería irme, este era el momento para ponerme cómoda
-está muy bien, excelente diría yo. Hace algunos meses puso en práctica lo mucho que ha asistido a sus clases de cocina- mi padre sonreía sarcástico- celebramos su aniversario con una gran cena
-pero su cumpleaños es en noviembre, apenas estamos en febrero
-oh, lo lamento. Cierto, que cabeza la mía- me disculpe sonriendo bajo la mirada curiosa de mi padre- obviamente no celebramos sus cumpleaños, su aniversario- seguía sin entender… o sin querer entender- su aniversario de bodas
-pero….¿bodas?- bingo- se volvió a casar- susurro tan bajo que parecía no haber dicho nada- ¿con el hombre con el que salía… hace algunos años? ¿el padre del chico con el que salías en preparatoria?
-sí, ese mismo. Debo felicitarte tienes una buena memoria.
-ese hombre debe tener una paciencia admirable al igual que su hijo mira que buscar a madre e hija…
-no te permito que siquiera trates de manchar el nombre de la mujer que ha sabido salir adelante con sus hijas después de que un imbécil le dañara todos sus sueños. No me había percatado que mi mano se había vuelto un puño y que estrujaba el mantel de la mesa haciendo que la taza de mi padre se desplazara un poco en mi dirección.
-no era mi intención falt….- no se que pudo habar ocurrido para que se quedara callado de pronto- ese…un… ¿es un anillo de compromiso? ¿Te vas a casar?- preguntó sorprendido sin apartar la vista de mi mano
-no viene al caso decírtelo.
-no lo puedo creer…- ¿no puede creer que? ¿Qué yo me vaya a casar? ¿Qué pueda comprometerme?- estas por casarte…
-si, en dos semanas… bueno una semana y cinco días para ser específicos.
-¿aquí? ¿En el capitolio?- antes muerta que decirle donde es.
-podría ser en cualquier sitio
-¿estás a dos semanas y me vas a decir que aun no sabes la locación?
-no he dicho que no la sé, si supieras leer entre líneas sabrías que no me da la gana de decirte donde es.
-buen punto, te da miedo que la arruine
-no, ya he permitido que arruines muchas cosas en mi vida como para permitirte una más. La verdad es que quiérenos algo bastante privado y como entenderás solo las personas de confianza y allegados están invitados.
-queremos…. Está bien, comprendo- suspiraba- por lo menos puedo saber quién es el mmm chico… fulano… o como sea que lo llames.
-mi prometido- le corregí- si claro…. Pero por Dios, tú ya le conoces, es Peeta.. Peeta Mellark
-¿el del instituto? ¿el chiquillo con el que salías? ¿el hijo de…?
-el joven con el que salía en el instituto, si
-no te mentí cuando te dije que tu vida quedaría así por ir detrás de esa… banda, ¿por lo menos tiene un trabajo estable?
-es arquitecto William, el mejor en lo que hace.
-sí, es normal que las mujeres se expresen así de las labores que realizan sus parejas… tu madre decía lo mismo de mi cuando me presentaba- me levantaba, ya este tipo había colmado mi paciencia y no tenia porque seguir escuchándole- ¿te marchas? Pensé que estabas a gusto con este reencuentro
-escúchame bien, han pasado diez años desde la última vez que me preocupe porque tu estuvieses en nuestras vidas, nueve años desde que deje de desear que estuvieses en mi vida, ocho y medio desde que por curiosidad me preguntaba si podías extrañarnos pero créeme que hasta ahora solo puedo comprobar que lo mejor que me pudo haber pasado en la vida fue hacerte a un lado para ir en busca de lo que yo quería, me hubiese odiado a mi misma al descubrir que en un futuro podría haber sido como tú, frio, calculador, arrogante, doy gracias al destino y al tiempo por permitir que mi madre encontrase a una persona que la ama y que por sobre todas las cosas la trata como lo que es, una dama, gracias porque mi hermana tiene a una figura paterna que si no la vio crecer le ha enseñado más de lo que tú puedes hacerlo teniendo siete vidas, así que ahora no aparezcas con tu cara bien en alto, porque cuando compares lo que tengo a lo que tienes en este momento se que vas a darte cuenta que no tienes más que un escritorio y unas cuantas plumas, así que te agradezco que vivas tu maldita y solitaria vida como lo hacías hasta ahora y siquiera pienses en acercarte a nosotras, no te necesitamos y mucho menos nos sentiríamos a gusto teniéndote cerca. Buenas tardes William Everdeen.
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Decrépito… envidioso, decadente, vejete entrometido y envidioso…. Y…y malvado, cruel. ¿Qué? ¿Qué ganaba con buscarme conversación? ¿Para qué?, maldita sea el momento en que decidí aceptar… Eres una idiota, una imbécil, sabias que ibas a salir lastimada y sin embargo decidiste seguirle la corriente… ¿un café? Tu café puedes metértelo por el…
-si sigues golpeando esa arcilla se pondrá dura
-¡Oh DIABLOS!- dije dando un pequeño brinco en mi asiento, logrando que el envase que contenía agua se vertiera en la mesa
-lo lamento- se disculpó ubicándose detrás de mí y posando sus manos en la mesa
-está bien, no hay problema- Peeta ubicó sus manos sobre las mías logrando que sus dedos se hundieran juntos con los míos en la gran masa marrón que tenía en mis manos- vas a ensuciarte
- no importa, tampoco es que me guste mucho esta camisa- y así permitiendo que mi espalda se apoyara en pecho, cerré mis ojos dejándome llevar por el momento tan intimo y relajante que me envolvía… esto…esto era lo que necesitaba para olvidarme de… esas cosas que no valen la pena recordar. Su respiración, su perfume, sus manos sobre las mías eso era lo único en lo que quería pensar. Solo fue cuestión de segundos para que la nariz de mi prometido comenzara a recorrer mi cuello, mi sien- quisiera saber que ocurrió- ¡pum! Momento perfecto roto en 3…2…1
-nada- respondí retirando mi mano de la mesa y bajándome de la silla
-¿nada?- cuestionó siguiéndome al pequeño lavamanos que tenía en mi habitación de trabajo.
-sí, nada- repetí secándome las manos con una pequeña toalla
-entonces me imagino que mi padre me llamó para que fuese a retirar los boletos solo porque nada te pasó dentro de ese aeropuerto.
-lo lamento Peeta, no quise molestarte. Tenía que saber que estarías trabajando y el que te pidiese un favor dañaría tus planes.
-no busques darle la vuelta al asunto porque no fui yo la que preocupó a toda la familia por no querer compartir lo que te acongojaba.
-eres un idiota- casi grite tirándole el paño con el que hace nada secaba mis manos
-¿soy un idiota por querer saber que te tiene preocupada?
-whoow, si esta es tu forma de preguntarme que me tiene mal, no quiero ni imaginarme como será cuando hayan pasado ocho años mas
-pues obviamente si llego y trato de ayudarte… y… siempre te vas a poner así pues es obvio que siempre reaccionaré así.
-pues entonces si sabes que voy a ponerme así porque te molestas en caerme a preguntas
-vas a ser mi esposa, tengo que preguntarte que ocurre, me preocupo
-pues en vez de preocuparte pareciera que te molestara.
-claro que me molesta, crees que es agradable para mi saber que algo te molesta y que yo no pueda hacer nada para evitarlo
-a veces no quiero que los evites, de vez en cuando es bueno que las personas lleven sus golpes- sin poder evitarlo mis ojos se humedecieron en recuerdo de lo mal que lo había pasado esta tarde además la forma en la que discutía con Peeta no me ayudaba a superarlo.
-ey, ey, ey- me llamo cuando me giré para dirigirme a nuestra habitación y encerrarme en el baño- Katniss- me llamo presionando su pecho a mi espalda a la vez que me apresaba entre sus brazos- amor, prometí cuidarte ¿lo recuerdas? De que me valdría estar a tu lado si no me preocupo por ti- nada… silencio- Katniss- me quede allí, mirando un punto especifico en nuestra pared- amor vamos lo siento, soy un imbécil, por favor no me quites el habla… prefiero que grites, lances cosas, llenes de pintura gran parte de mi ropa- comento haciéndome sonreír… esa nunca fallaba. Al poco tiempo de habernos mudado… por un descuido al momento de llenar de detergente la bandeja correspondiente en la lavadora, deje en el borde de la maquina uno de los envase de pintura con los que trabajaba en ese momento... rojo, sin querer con mi codo le golpee y se derramo dentro de la lavadora
-eres un bobo
-pero me amas siendo un bobo ¿o no?- dijo girándome
-eres mi bobo hermoso
-tú eres mi fierecilla preciosa- me alagó depositando un pequeño beso en mi nariz
-no quise gritarte, lo lamento- me disculpé abrazándole
-yo tampoco quise hacerlo, lo siento
-¿pudiste retirar los boletos?- susurré bajitico
-si amor, los deje en la mesa principal- Peeta se deshizo de mi abrazo para sentarse en la cama, llevándome consigo
-gracias por irlos a buscar- agradecí sentándome en sus piernas y escondiendo mi rostro en su cuello.
-eso es lo de menos, solo quería…
-hoy vi a William Everdeen, en el aeropuerto- le corté
-¿te vió?- pregunto después de que transcurrieran algunos segundos
-sí, me invitó a un café- seguía sin querer mirarle, sabía que si le miraba me desmoronaría.
-¿conversaron por mucho tiempo?- preguntó acariciando mi cabello.
-yo no llamaría a eso conversar
-ey ¿Cómo así? ¿Qué ocurrió? ¿Discutieron?
-algo así
-¿algo así como Katniss? Preciosa mírame- después de respirar profundo varias veces me alejé de el- ¿te ofendió?
-no solo fue eso Peeta… es que en el fondo pensé que si le contaba todo lo que había logrado todos estos años quizás se sintiese orgulloso de mi… pero no solo recriminó cada una de las cosas que hago… de la forma en la que mi madre vive… y lo peor lo que me hace enojar fue que desde que llegue a casa no he hecho más que cuestionarme todo lo que tengo y la forma en que lo obtengo
-shhh shhh Katniss yo estoy orgulloso de ti, orgulloso es poco orgullosísimo amor, no creo que exista una palabra en el mundo que logre describir a la perfección lo que siento cada vez que te veo haciendo lo que más te gusta hacer, cuando consigo personas que admiran tu trabajo y que sin saber que soy tu novio te alagan hasta más no poder, tienes un talento increíble para plasmar en cualquier superficie lo que sea que sientas en ese momento, estoy convencido de que si tu padre se guardara un momento su orgullo y se dedicara a conocer el talento que posee su hija se tragaría todas sus palabras porque eres excelente en lo que haces
-soy una idiota, si no hubiese aceptado su invitación…
-me imagino que en algún momento tenía que suceder, si te soy sincero esperaba que sucediera algunos años atrás- Peeta apoyo sus brazos en la cama para poder enderezarse, como sus brazos ya no me rodeaban tuve que apoyarme en mis piernas ubicando una a cada lado de las suyas.
-espero que después de esto no le queden ganas de volver a verme… vernos, porque te juro que no quiero tener nada que ver con él, ya es oficial para mí el murió hoy.
-yo- su mano se poso en la parte baja de mi espalda acercándome más a su pecho, para llevarme consigo a la cama, logrando que su espalda mi pecho quedara sobre el suyo- sin embargo, siempre estaré en deuda con el- nos giraba para quedar ahora sobre mí, apoyándose en sus codos- de lo contrario lo más probable es que hubiésemos sido hermanos… o no podríamos haber llegado nunca a este mundo.
-hermanos…- repetí levantando un poco mis caderas a la vez que me mordía el labio inferior- se puede decir que prácticamente lo somos
-por favor, pongas esas ideas en mi cabeza…- agregó colando sus manos debajo de mi camisa
-¿te imaginas como hubiesen sido nuestras vidas?
-Katniss…
-hubieses tenido que soportar verme salir con otros chicos, yo tendría que soportar cada uno de tus arranques hormonales, verte crecer y no poder hacer esto- apreté un poco mis muslos logrando que su ingle rosara de lleno con mi short- escucharte estar con otras chicas deseando ser ellas, observarte andar por nuestra casa sin camisa y querer saborear cada parte de tu cuerpo- ahora mi cadera hacia algunos movimientos circulares sobre su vientre, logrando que Peeta cerrara por completo los ojos- querer colarme todas las noches a tu cuarto para observarte dormir estando siempre ligero de ropa y algunos casos hasta desnudo
-si ese fuese el caso cometería un incesto y te puedo asegurar que no me opondría y menos arrepentiría -sus manos se habían quedado quietas a la vez que me examinaba con la mirada
-¿cometerías un incesto Peeta? Mmm mi novio no es tan virginal como aparenta
-para mí solo existe una sola mujer y si viene a este mundo siendo mi hermana creo… me arriesgaría, me las jugaría todas para seducirla e invitarla a hacerle el amor como nunca nadie se lo hará jamás… puedo asegurarte que después de eso haría hasta lo imposible por hacerla mía
-quisiera hacerlo así- Moví mis piernas para que él se acomodara de lleno, encima de mí. Me besó con desesperación y yo le respondí gustosa, podía sentir sus manos, sus uñas en mi espalda, quemándome la piel, necesitaba sentir esa grandes y musculosas en contacto directo con mi carne caliente, caliente por él. Sin miramiento terminó de arrancar de mi cuerpo mi vieja camisa con la que realizaba la mayoría de mis trabajos, la pobre había pasado ya por estas situaciones… pero por la forma en la que Peeta se deshizo de ella creo que quedaría inservible, dejándome con el torso desnudo. Peeta me miraba sugerente, pude ver sus ojos azules encendidos… mis manos cobraron vida propia y se introdujeron en su cabello, pegándolo a mí, no dejándolo ir, disfrutando del momento.
-tu cuerpo es como un buen vino- susurró delineando con sus dedos la curva de mis senos- con el tiempo se pone cada vez mejor, estas como quieres mujer- dijo antes de abalanzarse contra mi cuerpo para besarme con mas ansiedad. Levante la cabeza para que tuviera acceso sin restricciones a mi cuello. Adoraba sus besos en esa parte de mi cuerpo. – Eres perfecta Katniss – dijo entre susurros.
Mis manos trataron de colarse entre nuestros cuerpos para poder zafar su camisa o por lo menos su correa, lamentablemente solo pude limitarme a tirar de su cabello y acariciar sus hombros pues el espacio que había entre nosotros era mínimo. Pronto una de sus manos dejo de jugar con mi seno y acariciando mi abdomen se dispuso a retirar mi short, en el momento que sentí sus dedos sobre mi roa interior aproveche para empujarle un poco para poder retirar su camisa
-todavía no llegamos a esa parte en esta historia- Lo vi sonreír gatunamente, mientras llevaba con deliberada lentitud, sus manos al borde de mis bragas para comenzar a bajarlas lenta y tortuosamente. Jugueteó con ellas por unos instantes hasta que empezó a quitármela, con delicadeza. Tomándose todo el tiempo del mundo, como quien descubre algo esperado y saborea el momento. Levanté mis caderas para facilitarle la retirada de la molesta prenda. Sin pedir permiso, acarició delicadamente mis muslos desnudos, sin perder jamás el contacto visual… hipnotizándome con aquellos ojos azules, que me hacían sentir tan viva. Mientras una de sus manos se perdía por la parte interna de mis muslos, la otra comenzaba a desabotonar con impaciencia su camisa, una vez logro zafar cada uno de los botones decidí llevar mis manos hasta sus hombros para ayudarle a retirar la prenda sin problema alguno. Sus manos abandonaron por primera vez mi cuerpo para poder retirar su pantalón junto con sus zapatos y calcetines. Me acerque a él para acariciarle desde el lugar en el que se encontraba pero me hizo retroceder felinamente, si dejar de acariciar mi mano, hasta que se unió conmigo en la cama. Quedé tumbada, mientras que el se inclinaba ligeramente sobre mí. Dejó mi mano, sobre la almohada y llevó mi otra mano a la misma posición, a ambos lados de mi cabeza. Su cuerpo me envolvía pero apenas me rozaba, provocándome más ansia de él. Sus ojos, oscuros, salvajes detallaban mi rostro. Su cabello más despeinado que de costumbre le daba una apariencia atrevida y juguetona. Se acercó hasta dejar su cuerpo a muy poca distancia del mío
-sea como sea, en esta u otra vida, de la manera que sea… siempre te haré mía- susurró, acto seguido me besó, rudamente, hundiéndose en mi boca como si estuviera sediento. Se aseguró con sus propias manos, que las mías no se movían de donde las había afianzado. Mordisqueó mis labios hasta que me hizo gemir y arquearme hacia él, hasta que nuestro pechos se volvieron a rozar. Solo entonces comenzó a descender por mi cuerpo para torturarme lentamente con sus labios. Fue marcando un paso candente por mi cuello, deleitándose en el nacimiento de mis pechos. Sus manos se relajaron de sobre las mías, descendiendo en caricia por mis antebrazos, hasta alcanzar mis hombros. Se separó algo de mí, sonrió antes de comenzar el asalto a mis pechos. Los acarició con sus manos, masajeando mis pezones con los pulgares. Queda decir que en aquellos momentos solo me limitaba a sentir lo que me estaba haciendo, incapaz de coordinar, sucumbiendo a un fuego lujurioso que me encendía por completo. Me sentía húmeda y febril, hasta débil por sus caricias. Lamia... Besaba... Succionaba... Acariciaba mis pechos alternando sus manos con su boca. Y yo tan solo podía gemir y retorcerme debajo de él, logrando que el placer se intensificara, haciendo que mi sangre hiciera ebullición en mis venas. Peeta se inclinó y comenzó a besar esa parte de mi cuerpo, primero con delicadeza, y luego con desesperación… su lengua comenzó un recorrido sabiendo lo que me gustaba y la manera en que me encantaba, lento, suave, desesperante, hacia mi parte más sensible; sus dedos, se ocupaban de lo que antes se ocupara su boca, tratando de hacer que estallase y en realidad no necesitaba mucho trabajo… encerré entre mis manos la cabeza de mi chico, mientras sacudía levemente mi cuerpo buscando algo de contacto con el área que tanto deseaba sentir. Casi sin darme cuenta, Peeta estaba entrando en mí, de una suave cometida. Apoyado en sus antebrazos, acompasó sus penetraciones a la caricias de sus labios, haciéndome morir de apoco esta noche. Sus movimientos se fueron volviendo más enérgicos. Nuestras caricias, más apasionadas. Sus caderas chocaba contra las mías, que iban a su encuentro ávidas, en un baile tan antiguo como el amanecer. Nos acabamos fundiendo en uno, entre gemidos, llegando al orgasmo casi a la vez. Lo sentí derramarse dentro de mí de forma poderosa, mientras mi interior lo apresaba una y otra vez, no queriendo ni por un momento, romper aquella unión. Se desplomó ligeramente, chocando sus labios contra mi hombro y no pude más que recibirlo en un abrazo
-Prim nos va a matar- susurré después de transcurrieran unos cuantos minutos
-mmm- fue la única respuesta que obtuve
-pues obviamente estamos cometiendo actos impuros antes de consagrarnos oficialmente ante los ojos de Dios y su santa Iglesia como pareja- continué citando las palabras con las que mi hermana solía recordarme que iba a podrirme en el infierno si no guardaba abstinencia
-a mi modo de ver no tiene nada de malo demostrar todos los días del mundo el amor que le tienes a alguien, además no es como si Dios va a taparse los ojos cada vez que te hago el amor ¿no?
-como ella dice "más vale prevenir que lamentar"
-bueno a final de cuentas si no voy al cielo, por lo menos no iré solo…. Ya veré cuando le toque a ella… dentro de poco seré yo el que se ria.
-¿dentro de poco? Ay Peeta no me digas que….- mi novio sonreía- ¿de verdad? ¿ya se lo propuso?
-no, todavía no, así que ni se te ocurra decirle algo. Tresh tiene una gran sorpresa preparada para ella así como yo tenía una para ti cuando se lo propuse
-cuéntame… cuéntame, anda, anda- rogué
-no lo sé linda, el solo quiso hablar conmigo, hasta le pidió permiso a mi padre y a Kamil, ya solo resta que esperar que decida hacerlo.
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-¿estás preparado?- la voz de mi amigo se escuchaba bastante lejana
-no creí que fuese a decir esto… pero estoy nervioso- confesé mirándome a través del espejo
-una vez estés allí todo será pan comido
-¿has podido hablar con las chicas Gale? ¿Todo va bien?- creo que después de todo no debí de rechazar el té de manzanilla que había preparado Prim para cuando llegase este momento
-oh Peeta por dios, esperaba que fuese Katniss quien se pusiese nerviosa, no tu hermano
-no se qué me pasa- confesé resignado
-¿Qué ocurre Peeta has cambiado de decisión?
-no, claro que no Tresh jamás podria arrepentirme de hoy por fin se celebre el dia que tanto he deseado- mi boda, pensé
…
Buenas buenas buenas!
No estaba muerta estaba de:::: TRABAJO
Bellas lo siento de verdad discúlpenme por la demora, no crean que me he olvidado de ustedes es solo que de verdad se ma ha hecho bastante complicado, imagínense que tenia planeado llegar hasta el final de la boda pero… whoow el cansancio puede mas que yo (científicamente comprobado)
Bien chicas
HutcherMuser ,minafan: nenas lindas perdoooonnn no saben cuánto lamento haber podido comentar cada una de sus actualizaciones, soy una mala seguidora lo sé lo sé! Merezco su odio ;( bellas de verdad se ha hecho bastante difícil dividir mi tiempo de verdad sepan disculparme… créanme que solo puedo leerlas en mi hora de almuerzo o mientras espero mi café por las mañanas! Las readoro cuídense mucho nos leemos pronto (espero) PD: HutcherMuser tu historia…. Whoow chica de verdad me tienes contando los días para leerte, eres increíble. Minafan: OMG, estoy alucinada con tu ultima actualización… tantas historias el mismo sentimiento: quiero mas hahahaha!
Day Lynn Leery, MarEverdeen Chrushbut y vane-.-16: bellezas agradezco cada uno de sus comentarios, sus palabras de apoyo y sobre todo agradezco sus críticas, si esta historia ha durado tanto créanme que es porque ustedes con cada una de sus opinióne me ayudan a seguir y cuando el fusible de mi cerebro se queda son energía pum aparecen ustedes con un mega comentario que me ayuda a continuar, de verdad les agradezco la cantidad de tiempo que invierten leyéndome se que no soy la mejor pero espero que por lo menos el rato que comparten indirectamente conmigo sea agradable!
juliper22: OMG, Dios chica me creerías si te confieso que tu comentario me dejo sin habla por unos cuantos minutos… que increíble aun lo leo y whoow me dejas sorprendida! Dos días? Leíste mi fic en dos días? Eso si es un record si repartiera premios te aseguro que te llevas uno hahaha. Bella lamento tus lagrimas… pero entre tú y yo sabemos que eran necesarias (además las chicas que me siguen lloraron en su momento, así que señorita Ud. no sería la excepción) me alegra un mundo que te gustase los lemmons te confieso que algunos me sacaron un montón de canas verdes hahaha pero gracias a Dios por lo que me dicen las chicas y ahora tu se que salieron bien! SOY VENEZOLANA tambn no sabes el orgullo que me da encontrar por acá a alguien de mi país hahaha me sentía como gringo recién llegado a margarita muchacho er diablo hahaha, no mentira mentira soy de ccs para mi es un placer tenerte aquí, espero nos sigamos leyendo saludos!
