Hello chicas de verdad muy agradecida por la atención que le han puesto a la historia mil gracias les recuerdo que solo la historia es mía, los personajes pertenecen a suzanne Collins espero sea de su agrado allí les va

-…

-¿Algo nuevo?

- Listo- coreamos todas las presentes en la habitación

-¿Algo viejo?

-el ganchillo de la mama de Peeta- respondí sin poder disimular mi nerviosismo

-¿Algo azul?- continuó mi hermana

-mi liga - todas me miraron entre curiosas y picaras- la cinta de mi liga es azul.

-ajam..- sonreía- ¿lo prestado?

- tu brazalete de la suerte…- no pude continuar pues mi hermana dejo la pequeña lista a un lado para estrecharme entre sus brazos.

-este va a ser uno de los mejores días de tu vida, ¿sabes que te amo verdad?- preguntó escondiendo la humedad que se quería hacer presente en su mirada- no no no, nada de lagrimas- demandó moviendo sus manos alrededor de mis ojos para que el aire evitara que mis lagrimas se derramaran- nada de lagrimas, porque hoy es un día súper feliz para las dos, tú te casas y te conviertes legalmente en la Sra. Mellark y yo… bueno yo observo atenta para no perder ningún detalle de lo que siempre ha sido uno de mis sueños…

-Prim…

-shh, no importa. No le hagas caso a esta oxigenada… solo estoy un poco sensible- me soltaba y se giraba para verse en el espejo- será mejor que vaya por un trago necesito algo que sea fuerte y que me quite todo esto- dijo mirando su peinado para después alejarse y dejarme sola contemplando mi reflejo en el espejo.

Después de todo no fue tan mala idea rechazar ese montón de vestidos que me hacían sentir extraña y fuera de lugar, rechazar toda esas telas vaporosas y asfixiantes que me hacían parecer una extraña princesa. O quizás no fueses esas telas, quizás la que no se mentalizaba ni se visualizaba en entre esas caras telas era yo. Si, definitivamente era eso… tenía que ser eso, ¿Cuántas novias no encontré en mi travesía y se veían felices e ilusionadas eligiendo lo que sería su vestuario en el momento en que dijesen si? ¿Cuántas veces no rechace un hermoso diseño por el simple hecho de… tener miedo? Muchas, claro me explico, no era un miedo como tal… diría nervios, si tenía que ser eso. Nervios de que Peeta no quisiese continuar conmigo dentro de algunos años, nervios de que un día se cuestionara los amaneceres conmigo, nervios de que en uno de sus viajes se diese cuenta de lo linda y sensual que es su asistente, miedo de que una mañana descubriera que se cansó de adorar por tanto tiempo el mismo cuerpo que con el pasar de los años se hacia un poco más viejo.

Tengo q confesar que esas dos últimas frases eran unas de mis mayores preocupaciones, pues desde el mismo momento en que la señora Thomson, quien era la fiel asistente de quien hoy se convertiría en mi esposo, se marcho para dedicarse a cuidar a su sobrina, tuve ese presentimiento…. ¿saben a qué me refiero verdad? ¿Alguna tuvo que haberlo sentido alguna vez?.

Claro que no todo mejoró cuando Peeta me pidió que le ayudase a elegir a la que podría ser su nueva mano derecha…. Después de mi…. De Cato….de su Padre…. De Gale… DESPUES DE TODOS NOSOTROS claro está. Sin saberlo al leer los expedientes de cada solicitante, voté por la chica que había estudiado idiomas, poseía un excelente record académico, podría teclear no sé cuantas letras en un minuto, poseía nociones básicas de arquitectura, responsable, puntual y claro excelente manejo de relaciones interpersonales. Obviamente no contaba con que al conocerla todas mis buenas opiniones se fuesen al caño, discretamente traté de expresarle a Peeta mi desacuerdo en que esa… esa… peligrosa pelirroja fuese su asistente. No fue hasta una noche en la que después de entregarme a mi chico… no, chico no, al amor de mi vida, este me pidió que dejase de hacer lo que estaba haciendo, está de más decir que traté de hacerme la desentendida pero… ese es uno de los grandes problemas al tener a tu lado alguien que conoce hasta tu forma de pestañear, me prometió y aseguró que la única mujer que podría volverlo loco era la que desde hace siete años comenzó a compartir su cama con él.

Peeta me ofreció ser yo quien entrevistase a la chica, si de verdad consideraba que contaba con las herramientas para ser su asistente, aceptarla, de lo contrario había sido un placer conocerla. Y así lo hice armándome de valor y aplicando uno que otro consejo de Johanna la cual "muy amablemente" se ofreció en acompañarme a entrevistar a la chica, obviamente la joven se mostro un poco confundida al descubrir que era yo quien la entrevistaría y no el que sería su jefe, aun no sé si decir que para mi desgracia o para mi sorpresa de verdad la chica no era solo cuerpo, por Dios hablaba hasta ruso ¡Ruso!. La contratación se hizo efectiva y… ok ok lo reconozco los primeros meses me encargue de dejarle bien claro, no permitiría que existieran dudas en hacerle entender que ese hermoso hombre que trabajaba en la pared continua a la suya me pertenecía, es mío y que ni se le ocurriera meterse en mi camino porque no pretendía dejarse fácil…

Lo sé, lo sé, soy celosa ¿pero puede culparme de ello?

.

.

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-¿mi padre ya está con ella?

-si, Peeta ya cálmate- si ya estaba con ella por qué tardaban tanto, la ceremonia tenía que haber comenzado hace… tres minutos

- calma hermano, Katniss no fuese Katniss si llegara puntual a cualquier evento…

-mas si cuando es su boda- finalizó Gale a mi lado- tranquilo hombre cuando menos lo esperes ella aparecerá por esa puerta con tu padre.

-¿quieres otro trago?- susurró Cato ubicándose frente de mi

-mmm

-no- me cortó Gale- ¿qué quieres Cato? ¿Qué se case ebrio? Ya bastante tuve con Delly y la despedida de soltero

-y dale con el temita….

-es verdad, fue suficiente con eso- y no mentía, afortunadamente a mi chica se le había pasado el enojo por el simple hecho de que hoy nos casábamos… solo que dormir en el mueble por tres semanas no fue nada sencillo y eso sumado al excelente trabajo que había realizado Prim cortándonos siempre nuestros momentos a solas… no me ayudaron mucho.

-¡por Dios, solo fueron unos tragos! Además ellas tuvieron un stripper, ¿alguien les dijo algo? No verdad, entonces porque aceptamos sus quejas…- respondió totalmente frustrado.

- déjame llamo a Rue para que se lo digas amigo- comentó Gale con sorna

-idiota, deberías sentarte estas ocupando mi sitio.

- Cato..- le llamé

-soy el padrino ¿Dónde quieres que esté si no es aquí?

-yo soy el padrino, el original- y por esto damas y caballeros había decidido junto con Katniss que Cato y Gale serian los padrinos de nuestra boda, Rue y Prim lo serian por parte de la mi novia, claro que todos sabíamos que esa lista de madrinas entraban Johanna, Delly, Cinthia quien era la chica que ayudaba a Katniss en la galería, claro que al momento de registrar en el libro quienes serian nuestros padrinos el que fuesen cuatro generó un alboroto así que las tres chicas restantes aceptaron orgullosamente formar parte del cortejo.

-oh por favor, te escuchas tan marica diciendo eso del original, además si no fuese por mi seguro nos hubieses llevado a un bar de mala muerte para celebrar la despedida de Peeta.

-chicos….-

-¿bar de mala muerte? Eso definitivamente hubiese sido más entretenido que lo que hicimos, el quedarme en apartamento tomando y escuchando música ahora se escucha bastante aburrido.

-tan aburrido estabas que tuviste que tomarte media caja de licor… claro si, para pasar el aburrimiento

-era de mala calidad, no podía permitir que Peeta se lo bebiese todo, además es tu culpa que ricitos de oro dañara el vestido que Katniss compro para estar en la fiesta, deberías pagarle…- juro que después de eso no pude seguir escuchando mas, en el momento que Prim se asomó por la gran puerta de madera por la que se suponía mi Katniss tendría que salir mi corazón se detuvo para después comenzar a escuchar los latidos de mi corazón cerca de mi oído. Mis dos amigos suspiraron y asintiendo se alejaron de mi para desaparecer por la puerta en donde Prim les hacía señas para que se acercaran. Todos los presentes en la capilla guardaron silencio y se sentaron derechos, vi a la que desde hace unos cuantos años consideraba algo así como una madre indicándome con un gesto que respirara.

Cuando mi respiración se normalizó, entre lo que cabe, logré controlar los apretones que les daba a mis manos, las ganas de desordenar mi cabello… el órgano comenzó a dar aquellas notas que me anunciaban que el momento que había esperado durante toda mi vida estaba por suceder, todos giraron sus rostros… los primeros en aparcer por el pasillo fueron Cato y Rue, mi amigo con su tradicional traje negro en el que no existía ni una sola arruga y su compañera como siempre iba preciosa con el traje que Katniss habia seleccionado para las todas las chicas que estarían en su cortejo, era rosa vivo, sin llegar a lo escandaloso y mucho menos sin ser aburrido, largo y dejando sus hombros al descubierto, en la parte del pecho tenia algunos detalles, su escote les permitía lucir sensuales sin llegar a ser vulgar y sin tapar demasiado, todos esos detalles las hacían ver a las chicas preciosas de lo que de por sí ya lo eran, continuó Cinthia quien ingresó de la mano con su novio, siguió Johanna quien me sonrió con complicidad, desde que había terminado con su novio esta se convirtió en una chica totalmente diferente para mi, bueno para el grupo, porque dejó de ser esa chica dura y exigente para dejarnos conocer la verdadera Johanna, esa que reía, que le encantaba jugar wii y que cuando bebía como ella bien decía se convertía en una camionera, al principio fue duro acostumbrarnos a ella pero poco a poco logramos disfrutar esos momentos ningún tipo de inhibiciones, prosiguieron Gale y Delly, mi amigo caminaba por el pasillo con la gran sonrisa que lo caracterizaba mientras que mi hermana me observaba con ojos llorosos y mientras que sonreía diciéndome con esto "son solo lagrimas de felicidad" y es que las bodas no eran el fuerte de Delly, cuando fue el turno de Primrose y Tresh…juro que creí que sería yo quien se pusiera a llorar en ese instante, Prim caminaba al lado de mi amigo tomándole la mano con fuerza, apoyándose en él y no era menos, todos sabíamos que mi boda logró realizarse gracias a ella, si Prim no hubiese estado al lado de Katniss durante todos estos años estoy seguro que todo esto hubiese sido solo un sueño y aunque más de una vez le llamé insoportable, fastidiosa, quejona, mandona y amargada por no permitirme estar al lado de mi chica hoy le daba gracias por todo eso, cuando fue el turno de Velby, la bebe de Cinthia quien gustosamente había aceptado ser nuestra pajecita con la condición de tener un vestido como el de las chicas y de poder comer todas las raciones de pastel que ella quisiera, sonreí. Solo eso, sonreír al verla con un vestidito blanco que en la parte superior llevaba el decorado que tenía el vestido de las chicas pero claro, apto para una niña de cuatro años y una tierna corona de flores rosas y blanca en su cabeza, Velby sonreía y distribuía los pequeños puños de flores tal y como Prim le había enseñado, lo curioso era que lo hacía con una delicadeza y coordinación que no parecían propias de su edad, cuando llegó a la mitad del pasillo, todo se detuvo…. No había nadie más…. No escuchaba más…. Ella…ella estaba ahí, a solo unos cuantos pasos de mí….lucia hermosa, perfecta, preciosa… mi preciosa, mía

Solo fui capaz de mirarle, no perdería detalle alguno fijándome en nimiedades, tenía mi vida frente a mí y no dejaría de prestarle atención ni un segundo, estaba tan perfecta con ese hermoso vestido blanco, su pecho se veía… no se veía no, es perfecto con ese delicado arreglo de pedrería en la parte superior de su vestido, en sus caderas una delicada y transparente cinta hacia las veces de cinturón para después abrirse un pomposo camino entre el largo de sus piernas hasta que un poco más arriba de su ruedo otro bordado que hacia formas que no lograba descifrar le daba paso a larga y redonda cola del mismo. Su cabello me hizo sonreír, discretamente me enviaba un mensaje con su peinado, la parte superior su arreglo comenzaba con lo que parecía una trenza de las que siempre le fascino hacerse, el trenzado no llegaba mas allá de la mitad de su cabellera ya que después se perdía entre un discreto broche de plata y la espesa melena en la que más de una vez hundí mis dedos y mi nariz para perderme en ella, solo que está vez unas hermosas hondas viajaban en su cabello hasta llegar un poco más arriba de su cintura. "se peinó como a ella le gusta y trato de incluirme en su arreglo dejando gran parte de su cabello suelto tal y como a mí me gustaba"

-El día de hoy te entrego a mi hija, ella es uno de los tesoros más preciados en nuestras vidas, te la entrego aquí delante de Dios para que la cuides, respetes, protejas y ames tal y como se ella lo hace contigo .Y bueno les deseo a los dos de todo corazón que les vaya muy bien en esta nueva vida que el día de hoy desean comenzar. Recuerden que el día de hoy dejan de ser dos para ser uno.- mi padre tendió la mano de Katniss para posarla sobre la mía, antes de que mi padre se retirara le estreche entre mis brazos, daba gracias a Dios por tenerle en mi vida, por seguir adelante después de la desaparición de mi madre, por no permitir nunca que mis sueños se apagaran y mucho menos por no rendirse aun cuando las circunstancias no le permitían sonreír.

Katniss dio un pequeño apretón a mi mano cuando nos ubicamos frente al cura para comenzar lo que sería nuestra unión definitiva….

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-Bien, gracias Cinna por esas lindas palabras…. Mmm hola!. A los que me conocen, espero que estén bien… a los que no… mmm hola- sonreía- mi nombre es Cato y…. tengo la dicha se dé el mejor amigo del novio…. Ok ok Gale no me veas así, soy el hermano del novio y Gale es nuestro mejor amigo- volvía a sonreír- bien ahora si vamos en serio- nos miraba- ¡whoow que rápido pasa el tiempo!, la verdad tenía preparado un discurso solo que perdí el papel, asi que heme aquí improvisando. Quiero me disculpen si me equivoco con mis palabras, pero estoy muy emocionado no todos los días tus hermanos se casan. No tengo palabras para expresar lo feliz que estoy de estar aquí y compartir el día más importante de dos grandes amigos. Seguramente algunos no lo saben pero yo conozco a los novios desde hace más de 24 años, pues somos amigos desde el instituto, y sé que a pesar del tiempo su amor nunca ha disminuido, claro que tengo que reconocer que tratar a Katniss fue un poco más complicado pues desde que Peeta jugaba con plastilina ya soñaba con ella y para mí era difícil tratar a la chica que lograba hacer lloriquear a mi amigo cuando no quería jugar con él, cuando pasaron unos cuantos años y nos hicimos adolescentes nuestra relación no cambio pues el destino es una cosa seria, inevitablemente me enamoré de la mujer más bella de mi mundo la cual era su mejor amiga, así que cuando comenzábamos a acercarnos cometí el error de alejarme por miedo a eso que comenzaba a sentir, obviamente después de eso Katniss, dibujó en mi rostro una gran X de color rojo- todos rieron ante sus palabras- cuando decidí acercarme nuevamente a esa sexy morena me percate de que la odiosa amiga de mi chica demostraba cierto interés en cierto rubio que me tenía en ese momento hasta las… eso mismo, de tanto que hablaba de ella. Pasaron algunos meses hasta que comprendí que esa chica que decidía darse una oportunidad con mi amigo y yo no éramos tan diferentes, ambos somos capaces de defender lo que creemos nuestro hasta con los dientes, no somos capaces de abrirle de sopetón nuestro corazón a cualquiera desde el primer momento, tenemos que estar seguros de cada paso que damos y por sobre todas las cosas nos da miedo fallar. Katniss sabes que te adoro, te he dicho más de mil veces que Prim y tú son una bendición en mi vida, Sé que van a ser muy felices como hasta ahora, porque no sólo se aman, sino que se respetan, se entienden y se apoyan el uno al otro. Kat, tienes por esposo no sólo al mejor hombre que puedas conocer, sino al mejor amigo. Peeta, tienes por esposa a una mujer maravillosa, una amiga excepcional, que estoy seguro nunca dejará de apoyarte. Toda la felicidad del mundo para ustedes- todos nos levantábamos para aplaudirle- no, no, no un momento…. Hawthorne, es hora… Rue, Tresh, Delly, Prim- uno a uno los chicos se ubicaron alrededor de Cato, el último en llegar fue Gale quien había desaparecido para hablar creo que con el chico que se encargaba de reproducir la música, controlar las luces y esas cosas- bien, nosotros hemos preparado algo para ustedes y aunque era una sorpresa resultó que nosotros fuimos los sorprendidos, espero que les agrade nos esforzamos mucho al hacerlo, aunque también fue un poco difícil el llegar a un acuerdo con cada cosa que discutíamos. Luces por favor- poco a poco las luces comenzaron a bajar hasta dejar todo oscuro- felicitaciones chicos, disfrútenlo- Peeta tomó mi mano por sobre la mesa y acerco su silla a la mía, una gran pantalla se proyectó en la pared justo al lado del lugar en el que estaban ubicados los chicos, todos sonrieron y tomaron de las manos a sus respectivas parejas, la excepción eran Cato y Gale quienes se estrecharon con sus brazos por los hombros del otro.

Todo el salón quedó a oscuras… no se escuchaba ni las respiraciones de los invitados… de pronto era como… si, una batería, el sonido de una batería comenzó a reproducirse, solo habían pasado segundos cuando Peeta miró a los chicos y sonrió…

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¿Esa?...¿esa canción?, inconscientemente sonreír al escuchar el inicio de una de mis canciones preferidas de chico, We are Young de un grupo que si mal no recuerdo se llamaba Fun. En el mismo momento que comenzó la canción apareció en la pantalla la foto de una hermosa bebe de ojos grises que saludaba bajo una sombrilla enterrada en la arena y vestida con un pequeño bañador rojo de cuadros y un sombrero playero, a quien sea que le tomaba la foto a lo lejos, al pie de la foto apareció escrito "Katniss 1año" justo después de que apareciera su nombre, poco a poco la foto desapareció y apareció una que conocía bastante bien… era yo, acostado en una de las esterillas de bebe que mi madre solía poner para mí cuando comenzaba a gatear, tenía un gorro tejido, un conjunto azul y sonreía enseñando a la cámara el diente que comenzaba a salir a la vez que mis ojos azules dejaban embobado a quien sea que viese la foto, al igual que en la foto de Katniss al pie de la imagen se leía "Peeta 1año" poco a poco las imágenes iban cambiando, antes de llegar al coro ya había pasado algunas fotos en la que aparecían Prim y Katniss, Cato y yo en el colegio, al comenzar el coro una imagen en la que aparecíamos todos los chicos vestidos de arboles y las chicas disfrazadas de pajaritos hizo que mi mirada se humedeciera… era… ese era el acto del día del árbol, fue solo unas semanas antes de que mi madre muriera. Con la misma rapidez con la que había aparecido la imagen cambio y aparecieron Rue y Kat un poco más grandes, en sus manos reposaba un pequeño diploma y cada una tenía en sus cabezas un gran birrete azul elaborado en lo que creo era cartón. Una a una las imágenes avanzaron recordándonos la etapa más bella de nuestra vida, aparecieron imágenes en las que salíamos Katniss y yo tomados de la mano vistiendo nuestros tradicionales uniformes, entrenando para cuando estábamos en el equipo de natación, en fiestas , competencias. Cuando aparecieron fotos del día de nuestra graduación mi esposa se tenso un poco al recordarme con ese bastón, me giré un poco hacia ella y tire de su silla para pegarla más a mi si se podía, quería hacerle entender con eso que ahora todo estaba bien, que había sido solo un accidente y que en el pasado había quedado, ella recargo su cabeza en mi hombro sin despegar ni un solo segundo la vista de la reproducción de imágenes. Nuestra graduación en la universidad, nuestros viajes, fotos de nosotros trabajando… todo, todo estaba allí, no sé cómo ni de qué manera los chicos lograron seleccionar esas imágenes que sinceramente algunas había olvidado pero que me hicieron sentir como si pudiese vivir nuevamente esas experiencias. Cuando se escuchaba el ultimo coro todos comenzaron a reír, ya yo eran imágenes, ya no se escuchaba la música… ahora… éramos nosotros Gale, Tresh, Cato y yo cantando esa misma canción solo… que… no estábamos del todo afinados, era el día de mi despedida de soltero, mientras Gale y yo cantábamos Cato nos daba ritmo simulando ser una batería y Tresh daba brincos por todos lados tocando su guitarra imaginaria, el video finalizó con una agudo de Gale a los que todos nos quedamos viéndole sorprendidos para después romper en carcajadas, cuando creímos que había terminado se podría leer "nena de verdad sentimos lo de tu vestido…. Atte: los chicos"

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-estas hermosa- susurro cerca de mi oído antes de hacerme girar en sus brazos

-gracias, no podía permitir que mi esposo se viese mejor que yo esta noche- respondí sonriendo a la vez que volvía a posar mi mano en su pecho

-mmm- ronroneo con los ojos cerrados- dímelo de nuevo, por favor- pidió

-¿qué cosa?- volvía a envolverme con ese mar azulado- ¿Qué me veo bonita?

-siempre lo estas- sonreía

-¿Qué eres mi esposo?- su sonrisa se hizo más grande

-voy a dar todo lo que tengo para escucharte llamarme así todas las mañanas

-solo en las mañanas- agregué coqueta

-todos los días de mi vida, todos los amaneceres, todas las noches, en las tardes, en las madrugadas…

-te amo, Sr Mellark

- te amo, Sra Mellark

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-¿ya puedo mirar?- pregunto una vez cerré la puerta del coche

-no, todavía no- repetí por enésima vez en la noche

-no es justo, tu si puedes ver y yo no- agregó cruzándose de brazos

-¿cómo hubiésemos llegado hasta acá si tuviese los ojos vendados amor?- respondí ubicándome en frente a ella- además este es mi regalo de bodas para ti

-¿Qué acordamos Peeta? Nada de regalos…

-shhhh, shhh no ahora no, se que te lo prometí pero no podía evitar pasar por alto esta oportunidad, además que clase de esposo seria si no consiento a mi esposa

-¿ya me la puedo quitar?- sonreía

-dame dos minutos, toma mi mano… cuidado ahí hay un escalón… por acá otro… ven, no te muevas…- le rodeaba para ubicarme tras ella- bien- comenzaba a tirar de la cinta, cuando logre quitársela aun seguía con los ojos cerrados- ábrelos preciosa

-¡oh!- exclamó llevando sus manos a sus labios mientras observaba detalladamente la estructura-…. Peeta… es… es

-nuestra casa- agregué posando mis manos es su cintura

-pero…pero- dudó girándose, para quedar de frente a mi- dijiste que aun no estaba lista

-soy culpable de eso, solo… solo quería darte la sorpresa – justifiqué besando su frente- ¿quieres entrar?

-bromeas- volvía a girarse- muero por hacerlo- confesó tirando de mi mano, para que comenzáramos caminar juntos hacia la puerta de lo que sería nuestra hogar

Había costado, esta casa era el vivo ejemplo del esfuerzo que realicé para que nuestros sueños y esperanzas se viesen reflejados en cada espacio, cada muro, cada ventanal y había luchado tanto por esto que no cambiaría nada, mis desvelos, mis discusiones con algunos trabajadores, mis viajes, nada, absolutamente nada me había prometido a mi mismo que trataría en todo lo posible de que Katniss siempre tuviese esas sonrisas en su rostro… no arruinaría por nada del mundo la oportunidad que ella me brindaba en esta ocasión.

-espera- le detuve cuando estuvo a punto de abrir la gran puerta de madera

-¿Qué ocur…whooww, Peeta- dijo entre sorprendida y risueña

-si no lo hago, rompería con la tradición- alegue tomándola entre mis brazos- ves ese jarrón de allí- asintió- dentro están unas llaves, tómalas

-¿se escuchará muy cursi si te confieso que me siento como en una novela?- declaró a la vez que introducía la llave en la cerradura para después tomar la manilla entre sus manos y girarlas- bájame…- demando después de que diera algunos pasos para ingresar en nuestra casa- bájame Peeta por favor- y así lo hice, la verdad no comprendía, hace nada ella estaba toda emocionada y ahora de un minuto a otro parecía estar enojada o confundida…. Quizás debí dejar la "sorpresa para otro día"

En el mismo instante en que sus tacones resonaron en la habitación, mi esposa abandonó mis brazos para perderse por una de las columnas que daba a la sala de estar. Trate de seguirle pero en vista de que parecía estar totalmente absorta en sus pensamientos decidí que lo mejor era que se acostumbrara primero a la idea antes de entremeterme en ello

Diablos… pensaba… creía… debí haber prestado más atención, Katniss no es como una chica normal, ella tiene gustos diferentes, es mas pasiva, no da un paso sin evaluar las mil y un consecuencias que podría traerle, bueno tampoco es como si ella no estuviese al tanto de nada, gran parte de las cosas que hoy conformaban este hogar las habíamos adquirido entre los dos, siempre le había consultado…

-hey- me llamo, tirando de mi mano- desapareciste, pensé que estabas detrás de mí.

-quería darte algo de espacio, no quiero abrumarte

-¿abrumarme?- se acercaba a la escalera que comunicaba a la planta superior- ¿desde cuándo eres tan tímido?

-no lo sé solo creí q era lo correcto…

-¿la planta superior está terminada?- asentí- quiero verla, nuestra habitación… ¿quieres ir conmigo o te da miedo abrumarme?

-veo que tus nervios ya desaparecieron- agregué tratando de seguir su paso

-no me digas cual es, quiero adivinar- pidió cuando llegamos a la planta superior. Se alejo de mi para comenzar a pasar sus dedos por la pared más cercana- algo me dice que esta no es- sonreí, era cierto. Esperaba que esa habitación tuviese algún uso dentro de algunos meses- años- no creo que sea alguna de ese pasillo- volví a asentir, cuando llego a la habitación más alejada, tanto del pasillo como de las escaleras se giro hacia mi sonriendo- es esta verdad- la sonrisa en mis labios se hizo más grande, con paso decidido me acerque a donde se encontraba, cuando me disponía a tomarla entre mis brazos para ingresar juntos a la habitación mi esposa se adelanto

-se supone que tengo que tomarte en brazos, es un augurio de buena suerte

-no necesito suerte- volvía a estrechar nuestras manos- con tenerte a mi lado soy la persona más feliz del mundo….

Su voz se fue apagando con cada paso que daba dentro de nuestra habitación. En ella dominaban los colores cálidos, gran parte de las paredes eran de color crema oscuro, en algunos rincones jugamos con las luces lo que nos daba mayor calidez pues se podía presenciar un naranja suave entre cada esquina, gran parte de los estantes que nos rodeaban eran tallados en madera delgada, en el extremo izquierdo, alejado de lo que sería nuestra habitación armario, un gran ventanal nos permitía disfrutar de la deliciosa penumbra que nos brindaba la madrugada. En el centro de nuestra habitación reposaba nuestra cama… la cama que pretendía compartir con una sola mujer el resto de mi vida.

-me encanta- confesó después de varios minutos- es perfecta, gracias amor… me encanta- Cerré la puerta y me di la vuelta, ella me estaba
esperando, se acercó lentamente y me besó, suavemente, dejando resbalar sus
carnosos labios contra los míos, yo la abracé, sin decir una palabra, la bese
suavemente mientras mis manos palpaban su cuerpo centímetro a centímetro por encima de su vestido. Sorprendido, me sentía sorprendido y sin saber por qué. Entonces fue cuando empecé a reaccionar, la mire, estaba muy guapa más que nunca, tenía los
labios rojizos y gruesos, preciosos; sus ojos estaban más oscuros que de costumbre más profundos, su pelo se mantenía perfectamente trenzado y los rizos le colgaban hasta la cintura- ¿pasa algo amor? Estas…. Estas raro- lo que faltaba idiota dañar tu noche de bodas.

-na…- trate de responder pero fue lo único que pude pronunciar, así que lo mejor era ser sincero- estoy- suspiré- estoy nervioso- Katniss me miró atenta, estaba tan seria y… de pronto… ¡estallo en carcajadas!

-¿nervioso?- no respondí solo me quede allí viendo como se aprovechaba de mi confesión- amor por qué, ¿ocurrió algo? O es… es acaso que no quieres… no deseas

-no… digo sí, pero es que, es como si no supiera que hacer, por donde comenzar, que asco me siento como un… virgen- sonriendo me estrecho entre sus brazos

-yo también estoy nerviosa, tontito- susurro cerca de mi oído. Gracias a que estábamos tan cerca decidí dar el primer paso, no podía quedarme allí sin hacer nada como un puberto. Separé su pelo para poder besar su cuello, dulcemente, poco a poco. Recorrí todo su cuello con mi lengua, lentamente, desde la parte superior hasta llegar casi a su clavícula, mi mano derecha subió desde su cintura hasta posarse sobre el divino escote que me brindaba su corcel. Sin apartarme de ella ni un solo segundo llevé mis manos a la parte posterior de su ancho vestido, tratando de localizar el broche que me permitiría deshacerme de tan pesada armadura, con un poco de esfuerzo desabroche su vestido, y en el mismo momento en que di un suave tirón la deje caer al suelo, seguimos en la misma posición, pegados uno al otro, aprovechando el calor mutuo que desprendíamos. Sus manos cobraron vida propia y se introdujeron en mi cabello, pegándome más si se podía a ella, no dejándolo ir, disfrutando del momento- te amo ¿lo sabes verdad?- sonriendo asentí. Sorpresivamente volvió a besarme pero ya no había calma mucho menos tranquilidad, era desesperación y pasión, lo que su boca decía, sabia a fuego y al mejor licor juntos, el beso era desesperado, estábamos entrando en esa burbuja que nos invadía de un frenesí sexual. Apoyándose en mis brazos mis chica dio un ligero brinquito que le permitió enganchar sus piernas en mi cintura, sujetando sus glúteos con mis manos logre mantenerla apretada a mí, cuidando de no pisar su vestido me encamine a la cama, con la mayor delicadeza deposite su cuerpo en la suavidad de nuestra cama. Movió sus delgadas piernas para que me se acomodara de lleno, encima de ella. La bese con desesperación y me respondió gustosa, podía sentir sus manos, sus uñas en mi espalda, quemándome la piel a través de la tela, necesitaba sentir esa pequeñas manos en contacto directo con mi carne caliente. Me aleje unos segundos para deshacerme de mi ropa, mi chica me miro suplicante a la vez que comenzaba a retirar sus tacones, cuando estaba por quitarme mi camisa, Katniss se impuso en la cama para quedar sentada y haciendo un ademan retiró mis manos, una vez todos los botones de mi camisa fueron liberados, subiendo sus manos hasta mis hombros la retiró, en el momento en el que pretendía acostarme con ella nuevamente sus manos me detuvieron y me obligaron a quedar en la posición inicial, sus dedos se posaron sobre la gruesa correa y una vez puso librarse de ella su lengua decidió salir a atacar la zona de mi vientre hasta llegar un poco más arriba de mi ombligo. A la vez que mi chica continuaba con su recorrido dejando un sinfín de besos y alguno que otro mordisco, decidí retirar lo que quedaba de mi ropa, con mis pies pude retirar mis zapatos y doblándome un poco pude retirar mis medias. Tiré un poco de su cabello logrando que se alejara y me arrodille ante ella y entre sus piernas. Así que lentamente, comencé a subir besándola desde la pantorrilla, los muslos al llegar a esta área me percate de las delgadas elásticas que sujetaban sus medias con su lingerie blanco, sonriendo solté cada una y tratando que mis dedos rozaran de lleno la longitud de sus piernas las retiré. Pasé por su vientre, la parte superior de su pecho, en ese momento le levante un poco para poder retirar la prenda que no me permitía beber de sus pechos, sin darme cuenta levantó las piernas y me rodeó con ellas, mientras sus manos, se anclaban en mi cabello.

Al librarme de la blanca prenda no necesité mas nada, ni un gesto ni otro pedido de mi boca, suavemente me dedique exclusivamente a aquellas maravillas perfectas, redonda y duras que eran son sus senos. Pase mi lengua por la aureola de sus pezones erectos, oscuros por el placer que estaban recibiendo y yo disfrutando como nunca esa piel que se erguía a mi boca pidiendo más…

Mi mano busco por dentro de sus bragas su sexo, húmedo, calientes sus caderas subieron buscando mas y mas el contacto que solo podía brindarle con mis dedos. Acaricie su clítoris como un dulce botón, con mi dedo lo modelé, bajaba y volvía a subirlo, por esa área que estaba tan húmedo por mí. Mi lengua y mi boca seguían en ese lugar mágico del que no me podía separar, pero su sexo era embriagante, me llamaba a gritos y así fue como mi cabeza busco su centro, mi lengua fue directa a ese sitio glorioso, lo lamí, lo chupé, pasé mis labios por los suyos con sabor a mujer…. Mi mujer, su cadera se movía en un delicioso ritmo bajo mi boca y ese sabor dulzón me tenia encendido.

Mojé mi mano con sus jugos vaginales y decidí pasarla por su abertura trasera, abrió mucho mas sus piernas para darme la comodidad que necesitaba, baje mi cara a el y con suavidad lo lamí, mi lengua se deleitaba con ese lugar prohibido, el gemido de placer que dio mi esposa me dió rienda suelta para seguir. Mojé mi dedo nuevamente y lo hundí en esa negritud caliente y apretada, ya no precisaba de caricias sutiles, ahora era una fiera salvaje bajo mi boca, se movía con unos movimientos rápidos que me hacían casi imposible mantener mi boca en el mismo lugar. De pronto lo sentí, su ano comenzó a apretarse más, su vagina comenzó a convulsionar y entre alaridos de gozo me tomo de los hombros como diciéndome "no me sueltes", no podría hacerlo, estaba dando tanto placer como recibiéndolo, su orgasmo me llenó. Pasados unos minutos en los que pudo calmarse se incorporo apoyándose en sus codos

-creo que confiaré mas en tus instintos virginales- gimió mirándome intensamente- y a eso llamas estar nervioso

-digamos que tengo a la mejor maestra- respondí socarrón

-si es así, alumno mío aun no pasa la prueba final y- levantaba sus caderas para que estas chocaran con las mías- de verdad no quiero reprobarle

-eso puedo arreglarlo en este mismo instante señorita Mellark- me tomó de la cara y me besó con vehemencia. No le importaba que pudiera decirle… solo quería sentirme, ser mi mujer. Tratando de mantener el control me introduje en su interior muy suavemente… Ella arqueó levemente su espalda, mostrándome cuanto placer le provocaba cada movimiento. Comencé un vaivén suave y lento, que fue aumentando a media que gemíamos. La miré y comprobé cuánto estaba disfrutando. Me abalance sobre su cuerpo para dedicarme a su cuello. Me encantaba besarla ahí. Pasaba sensualmente mi lengua donde podía observarse su vena yugular … Mordisquee su oreja, de manera sensual… luego sus labios. Ella arañaba mi espalda, volviéndome más loco y desesperado. Fueron unos largos treinta minutos… pero para nosotros podrían haber pasado siglos… Con cada arremetida que hacía, me sentía en el paraíso… cuando estuve seguro que mi chica tendría otro orgasmo, acelere mis movimientos, sintiendo una oleada de placer cuando el momento cúlmine, llegaba su fin... Fue entonces, que sin control, me deje ir dentro de ella… Estaba feliz, había sudado como nunca… disfrutado cada instante, desde el momento en que habían ingresado a la habitación, hasta ahora, que estaba tendido sobre su cuerpo y que podía sentir el corazón acelerado de su mujer… sonrió. Era su mujer

-creo que deberíamos dormir un poco, dentro de poco nos vamos de viaje amor- expliqué minutos después al sentir que las piernas de mi chica no estaban del todo tranquilas

-no quiero dormir…. Ya dormí bastante lejos de ti- me contradijo sentándose en mi vientre- además ya no quiero irme de viaje.

-¿y nuestra luna de miel?- pregunté apoyando mis manos en sus caderas

-te aseguro que puedo vivirla en esta casa…. Y no me quejaría

-¿ah si?

-aja- se acercaba para besarme- podrías darme un tour por esta casa, te aseguro que sería una experiencia inolvidable.

-podríamos ponernos en eso cuanto antes, tengo grandes habilidades como guía- ambos reímos ante nuestro comentario

-Peeta…

-umm- le animé logrando que se apoyara en mi pecho

-no crees que es algo grande- no respondí solo me quede en silencio analizando que era eso que le podía parecer demasiado grande- bobo, esta casa ¿no crees que es algo grande?- y lo era pero siempre planee que tendría más de un motivo para llenarla de personitas

-no, no lo creo, veras como nuestra familia queda feliz cuando vengan a pasar las navidades… además creo que podemos llenarla nosotros mismos ¿no crees?

-ajam- de pronto guardo silencio y centro toda su atención en la mano que reposaba sobre mi pecho- fue un lindo regalo el de los chicos, el video fue muy lindo

- si fue excelente, recordé muchas cosas

-¿Quién…. quien cantaba la canción?

-es un buen grupo, si mal no recuerdo se llama Fun o algo así, los chicos y yo solíamos cantarla antes de graduarnos

-¿me cantas un pedacito?

-no soy bueno cantando preciosa

-oh mentiroso, si lo eres… además no te pido que me la cantes toda solo un pedacito

-mmm no lo sé

-anda amor

-ok, ok, ok vale!- respiraba profundo- aquí voy…..

Mis niñas bonitas! Hello!

Como están bellezas? Bien aquí otro capi de esta locura que paso en determinado momento por mi cabecita

Bien nenas, espero que estén bien bien…. Nuevamente les presento mis diculpas pero como bien me escribió una chica en estos días, más vale tarde que nunca no?

Chicas el cap pasado recibí unos bellísimos comentarios (espero que este no sea la excepción porque de lo contrario tendremos problemas jajajaaja no mentira, jamás podría enojarme con la lectoras mas lindas de fanfic!)

Chicas me disculpo pues no pude responderles a todas, no piensen que soy una malvada que no toma en cuenta sus opiniones, créanme que cuando las leo woow me hacen sentir bien bien bonito, algunas hasta me han hecho llorar!

Bueno bellezas espero que estén contentas y les tengo una buena noticia….

Adivinen…..

NOS LEEEMOS PRONTO!... ESTO AUN NO SE ACABA… LES TENGO ALGO PREPARADO, buenas noches linduras nos leemossss! Las requiero a TODAS!

Espero que me digan que tal les pareció esta noche acalorada! Como pudieron percatarse no quise que katniss pasara por las típicas noches de novela donde la protagonista vuelve a ser virginal….NOOO, me imaginaba a Mellark en eso y de verdad me dio ternurita hahahahahaha chauuuuu nos leemos!