R – Mmmm... existen... descritas hasta la fecha alrededor de 1,75 millones... aunque se estima que hay entre 5 y 50 millones... mmm... tomando en cuenta que todos los días se descubren miles de nuevas especies... Por qué la pregunta?

Capítulo 15: Te quiero

Pocas cosas habían emocionado a Derek Morgan, tanto como escuchar la voz de Reid en ese momento. Sintió un alivio indescriptible, y sonreía... Reid con dificultad abría sus ojos, respiraba con un poco de dificultad, pero estaba consciente.

M – Reid, por fin... no te imaginas como extrañaba oír...-

R – Qué pasó? Dónde estoy? Ahhh...

M – No Reid, no te levantes!... Estás bien, qué tienes?

R – Es... siento dolor... Morgan, qué pasó?

M - Te dispararon, estabas en un restaurante, y lo asaltaron, trataste de llamar por ayuda, pero te descubrieron...

R – Si... recuerdo... eran... tres hombres... Dios!...

M – Llamaré a la enfermera...

R – No, espera... estamos en las Vegas entonces... hirieron a alguien más, habían, había varios clientes... ...los hirieron? Cómo están?

M – Reid, tranquilo, solo te hirieron a ti...

R – Hace cuanto?

M – Fue hace 28 horas, pero no te preocupes, ya no harán más daño

R – Los atraparon?

M – Si, todo el equipo vino a Las Vegas, intentamos ayudar, bueno, es una larga historia...

R – Todos vinieron?... No los he visto...

M – Estuvieron temprano, pero estabas dormido, vendrán en la mañana... Quieres algo, no te ves cómodo.

R – Tengo sed... y me duele... pero es nada, en serio... no mataron a nadie más, verdad?

M –Oye, no hablemos de eso ahora, mejor trata de descansar.

R – No... no quiero, yo... tengo que disculparme...

M – Reid, no, no lo hagas...

R – Tengo que... lo siento Morgan, yo... cometí un error contigo, no fui justo...

M – Dime, no te cansas de pedir disculpas?! Escucha con atención Spencer, no tienes que disculparte conmigo, es lo contrario. Yo fui terco,y rencoroso, intentaste por todos los medios arreglar este problema por semanas, y yo me hice el duro...

R – Tenías razón...

M – No. no lo tenía. Sabes, siempre me ha costado confiar en la gente, siempre he cuestionado la lealtad de las personas, como con Gideon.

R – Qué quieres decir?

M – Bueno, yo pensaba antes que él no era confiable, me molestaba como practicamente lo idolatrabas y estaba convencido que tarde o temprano te iba a defraudar, y al final, yo fui quien lo hizo. Fui cruel y te pido perdón por ello.

R – Bueno, eso que pensabas... si es una estúpidez..

M -Porqué?...

R - ...primero por que yo no idolatro a Gideon, lo respeto, mmmm... pero él no eres tú. No me acompañó en Noche Buena para que no estuviera solo, no me sacó de un lugar horrible con tal de que estuviera seguro y me llevó a uno de sus apartamentos sin decirme, con tal de no avergonzarme...

M – Un momento, como...

R - ...y, tampoco está pendiente de todo lo que hago o digo, no me aconseja o discute si le parece que cometo un error. Lo que quiero decir, es que este... conflicto, si se puede llamar así, no supera ni por un poco lo mucho que me has dado estos meses...

M -Ja... uauuu... Desde cuando y cómo supiste lo del apartamento?

R – No hace mucho, y citando a García, no preguntes lo que no quieres saber... mmmm...

M – Te sientes cansado no?

R – Un poco... Entonces, queda olvidado...

M – Claro...

Reid sonrió. Poco a poco Reid fue cerrando sus ojos, y quedándo profundamente dormido. Por fin, había encontrado la paz que necesitaba. Sin embargo, Morgan lo observaba y recordaba la última conversación con él... 'Te quiero', eso había dicho, 'Te quiero'. Será que no recordaba eso? O fue por el golpe que recibió? Tal vez, no estaba en sus cinco sentidos... En ese momento, Morgan sintió una inexplicable tristeza. Estaba feliz por verlo bien, sabía que saldría de esta, pero algo dentro de él se rompió. Fue entonces cuando lo escuchó, un pequeño y leve ronquido. Se rió por dentro, y se resignó. Al menos estaba con vida, el no haberlo perdido era una bendición. Tomó su mano y acarició sus dedos, la confusión se había disipado, sabía lo que sentía, y aunque era extraño, y tal vez, un sentimiento que no podría expresar nunca, al menos, y por primera vez tenía una ilusión y era agradable. Acercó su mano y la beso con ternura.

M – Descansa, chico lindo, nos vemos mañana.


Enf Jacky – Agente Morgan... agente Morgan...

M – Mmmm... oh vaya, disculpe... creo que siempre me encuentra dormido.

Enf Jacky – Si, no se preocupe. Vamos a pasar a Spencer a recuperación...

M – Ok, él despertó anoche, estuvo conversando...

Enf Jacky – Cómo lo vio?

M – Decía que sentía dolor, pero no mucho, estaba animado.

Enf Jacky – Eso es una buena señal, la doctora vendrá en unos minutos, si gusta puede esperarla afuera, mientras preparamos el traslado de Spencer.

M -Claro, gracias.

Morgan vio por unos segundos al joven, aún seguía dormido, su respiraba mejor y tenía mejor color. Al salir del cuarto, observó a la doctora, firmando unos expedientes, y se acercó.

Dra Gabes – Buenos días agente, como está mi paciente?

M – Muy bien, despertó y conversamos.

Dra Gabes - Es una buena señal, pase hace un rato a chequearlo...

M – Me hubiese despertado

Dra Gabes – No, con todo lo que ha pasado, era mejor que durmiera. Bien, su estado a mejorado notablemente, parece que pudimos contrarrestar los efectos de la reacción hemolítica, y la herida está sanando bien. Aún me preocupa su nivel de oxígeno en la sangre, pero ya no tiene fiebre, y eso es una gran mejoría. Lo pasaremos a recuperación, ahí estará 48 horas al menos.

M – Le agradezco por todo, doctora.

Dra Gabes – Fue un placer. El traslado va a durar al menos una hora, porque no aprovecha y desayuna.

M – Gracias, lo haré.

Eran las 7:05 a.m. así que marcó a García, pero entonces escuchó una parte de la melodía "Born in USA" de Bruce Springsteen. Solo conocía a una mujer capaz de poner esa pieza como tono de su celular...

PG – Ohhh, mi corazón por fin llegue! Cómo está? Ya despertó? Qué ha dicho?

M – Ey, García, tranquila. Si, despertó esta madrugada y conversamos

PG – Pero porque no me llamaste?!

M – Eran las 2 de la mañana García, además él estaba muy cansado.

PG – A esa hora, venía en el avión. Bueno, entonces hice bien en venirme.

M – Pero como lo hiciste, y el trabajo?

PG – Me traje mi laptop, además, no creo que vayan para otro caso hoy, si ni siquiera han salido de Las Vegas. Y bueno, cuando podemos verlo?

M – Están pasándolo a recuperación, la doctora dijo que en una hora podríamos pasar, yo iba a aprovechar para desayunar, te invito un café.

PG – Vamos cariño, con mucho gusto te lo acepto.


En el hotel, una cansada y soñolienta Elle abre la puerta, que es tocada con insistencia.

Elle – QUÉ!

JJ – Vaya, alguien no se despertó de buenas!

Elle – Oh disculpa JJ, pasa, ya estoy terminando de alistarme.

JJ – Ok, García me acaba de llamar, dice que Reid amaneció mucho mejor, lo están trasladando a recuperación en este momento.

Elle – Gracias a Dios... Diablos! Dónde está mi otra bota?!

JJ – Mmm... atrás de la mesa!

Elle – Ohhh... cómo lo haces?

JJ – Qué quieres decir?

Elle – Trabajamos con el mismo horario, llegamos a la misma hora al hotel, dormimos la misma cantidad de tiempo, y tu te vez rosagante y yo hecha un desastre.

JJ – Ja... no digas tonterías, te ves bien... Tocan la puerta...

Elle – Yo voy... mmm... tras de eso, eres amable, casi como caída del cielo, cuando yo quisiera patear al primer imbecil que se me ponga enfrente (abre la puerta, y...) ... ohhh... hola Hotch.

Hotch – Mmm hola. Están listas?

Elle – Dame un minuto, mi maletín!

JJ - Aquí está...

Elle – Ok... mi arma, donde la puse!

JJ – Te la metí en el maletín...

Elle – Ok... y...

JJ – Las credenciales también, y la cartera.

Elle – Estoy vestida?

JJ – Mmm... eso creo.

Elle – Bien... estoy lista, vámonos chicos.

Hotch y JJ observaban a Elle caminar hacia el ascensor.

Hotch – Eso fue... algo perturbador.

JJ – Y eso que nunca has compartido un cuarto con ella.


Dra Gabes – Cómo se ha sentido, Spencer?

R – Bien, estoy con un poco de dolor... Jacky me explicó lo que me pasó... Le agradezco, por su ayuda.

Dra Gabes – Gracias, pero ese es mi trabajo.

R – Usted fue más allá que eso.

Dra Gabes – Bueno, debo admitir que tuve mucha presión...

R - Qué quiere decir?

Dra Gabes – Bueno, su amiga, Garcia no? Me llamó a mi celular y me pidió que le informara cualquier cosa que pasara, además el agente Morgan no se separó de usted.

R – En serio?

Dra Gabes - Si, solo se fue un par de horas, creo que para detener a unos delincuentes, pero regresó y no se separó de usted, hasta ahora, que le pedí que fuera a desayunar. Tiene suerte de contar con amigos así

R - Lo sé, gracias doctora.

Dra Gabes – Debo seguir haciendo las rondas. Cualquier cosa que necesite, apreta el botón. Jacky va a estar chequeándolo cada hora. Vendré en la tarde.

Como un buen perfilador, Reid observaba cada detalle de su nueva habitación, el mismo color de paredes de la anterior, era más confortable. Frente a la cama, había un sofá, al lado, una mesita con una lámpara, una ventana, aunque desde su posición, no podía observar lo que había detrás de ella. Una puerta, que seguramente era del baño. Las sábanas blancas y limpias, en fin, un ambiente tranquilo, confortable... y aburrido. No había que leer, estaba solo con sus pensamientos, pero entonces la puerta se abrió.

JJ – Se puede?

R – Hey!

JJ – Spence, gracias a Dios, cómo te sientes?

R – Mejor, supongo

Elle – Nos diste un gran susto, Reid. No lo vuelvas a hacer, quieres?

R – Bueno, veré lo que puedo hacer, pero no te prometo nada.

H – Pues eso harás, y es una orden

R- Hola, Hotch, Gideon.

G – Cómo te sientes?

R – Un poco adolorido, pero bien, gracias... por todo

G – No tienes nada que agradecer


M – Ahhh ese café me cayó de maravilla. Ahhhhh...

PG – Realmente te ves cansado

M – Si, pero estoy bien.

PG – Y bueno... lograron solucionar "aquello"?

M – Si, eso creo

PG – Me alegra, ninguno era el mismo. Ahora, que ya todo está bien, no me vas a decir que fue lo que pasaba por tu mente.

M – Qué quieres decir?

PG – Vamos Derek, esa reacción tuya fue... extraña

M – Estaba preocupado, García. Además, estaba el problema que teníamos, y que me haya llamado a mi para disculparse, mezclo muchas emociones, eso fue todo

PG – Si, es posible. Sabes, si no conociera a este galán que tengo enfrente, hubiese jurado que sentía algo por él, mucho más profundo que una amistad.

M – García, él es... no se como decírtelo

PG – Yo se qué es, me pasa a mi también.

M – En serio?

PG – Claro! Es normal, estamos tanto tiempo juntos, que ya no nos vemos como compañeros de trabajo, más bien como una familia. Sabes? Para mi Reid es ese inquieto y dulce hermanito menor, que hay que proteger contra los monstruos y las perras de este mundo

M – Jajaja... si, supongo. Y si seguimos esa idea tuya entonces, que seríamos los demás?

PG – Bueno, JJ es... la hermana gemela de Reid

M – Cómo?

PG – Si, piensalo, son casi de la misma edad, ambos son adorables, pero ella heredó la parte extravagante y divertida, y Reid lo intelectual y emotivo.

M – Ok, y Elle?

PG – Es la hermana más grande... terca como una cabra, rebelde y completamente leal. Hotch es el hermano mayor, que ha tenido que llevar sobre sus hombros toda la responsabilidad, y que seguro no tuvo muchas citas en secundaria. Y claro, Gideon, es nuestro divertido aunque apartado tío, a quien no vemos mucho, y que siempre se pierde en sus razonamientos y lógicas.

M – Faltamos tu y yo.

PG – Nosotros, querido, somos almas gemelas, diferentes lados de la misma moneda. Pase lo que pase, nada nos va a separar.

M – Eres toda una poeta.

PG – Oh, honey, yo nací inspirada.

Garcia tenía la habilidad de hacerlo reír. Se había vuelto su confidente, pero contarle sus sentimientos hacia Reid? No, no podía hacerlo, al menos no aún, Ese era un tema que tendría que manejar solo. No podía arriesgar la estabilidad y la dinámica del equipo, pero más aún, la relación que tenía con él. Era seguro que el desliz del genio había sido producto del golpe que había recibido. Además, estaba acostumbrado a no exteriozar sus sentimientos, así que no sería difícil guardarlos.

PG – Oh vaya, este lugar está lleno... Oh por Dios, Reid!

R - Qué! Qué sucede!

PG – Dios! Mira tu hermosa cara de bebe! Que te hicieron esos malditos!

R – Cara de bebe!

M – Garcia, es solo un golpe, ya a tenido varios...

PG – Si, pero no con tantas puntadas!

JJ – Vamos García, no se ve tan mal

R – Y eso que no has visto el balazo...

PG – NO! Ni quiero verlo... Oh, sweet, sabía que no debías irte tan lejos!

H – Garcia, basta, lo abrumas

PG – Señor, entienda que yo soy como la mamá osa!

Elle – Pues mamá osa va a necesitar algún calmante... aprovechemos que estamos en un hospital

PG – Jajaja, muy graciosa.

Enf Jacky – Disculpen, pero el paciente debe descansar. La hora de visita es a las 4:00 p.m.

JJ – Ohhh bueno, tenemos que irnos entonces

R – Regresan a Quantico?

H – Me temo que sí, pero estaremos pendientes, además, no te quedas solo

M – Espero que no te moleste mi compañía...

R – No digas tonterías

PG – Bueno, honey, cuidate, te voy a llamar para ver que estes bien

JJ – Cuidate, Spence, trata de descansar

R – Lo haré

Elle – Mmmm... supongo que... tengo que decir algo, ya que todos están mirandome...

R – Elle no es necesario.

Elle – No, no lo es, pero... Reid te puedo pedir algo?

R – Claro, lo que quieras

Elle – No te vuelvas a arriesgar como lo hiciste...

R – Elle tenía que hacer algo...

Elle – No voy a recriminarte, pero fue un gran susto el que nos diste. Recuerda que no estás solo... además, no te imaginas lo insoportable que se pone Garcia cuando te pasa algo...

PG – Cállate

R – Jaja... está bien, gracias Elle

JJ – Bueno, para no querer decir nada, hablaste demasiado.

M – Si, creo que la agente Greenaway se está ablandando.

Elle – Vuelve a decir eso, y tu y yo tendremos problemas.

H – Bueno ya escucharon a la enfermera. Reid, nos vemos en Quantico

R – Gracias, señor... Ey, Morgan, no es necesario...

M – Eeeee... Solo te informé que me quedo, no creas que podrás deshacerte de mi, duerme, te veré más tarde

R – Gracias, Morgan

G – Reid, antes de irme...

R – No llamaste a mis padres, verdad?

G – No, no lo hice

R – Ufff... gracias Gideon

G – Nos vemos pronto.


Al abrir los ojos, Reid observó que estaba en otra habitación, no estaba la ventana, ni el sofá, ni la mesita, solo la camilla. Ya no estaba conectado a ninguna máquina. Se enderezó y caminó hacia la puerta. En los pasillos no había nadie, ni enfermeras, doctores, pacientes o familiares. Empezó a caminar, buscaba algo, aunque no sabía lo que era. Al fondo del pasillo, observó a una persona, un hombre. Corrió hacia él. Lo tomó del brazo y lo hizo volver a verlo.

M – Ey, chico bonito, te quiero...

Reid abrió los ojos repentinamente, estaba nuevamente en el cuarto anterior, pero no se sentía bien. Empezó a ahogarse, no podía respirar. Se esforzaba por hacerlo, y empezó a lastimarse la herida, sentía que su corazón iba a mil por hora, trataba de pedir ayuda, pero no podía hablar. Se tomó del cuello, el esfuerzo lo estaba matando. La enfermera entró a los pocos segundos, trató de calmarlo, pero no respondía, llamó a la doctora de inmediato. El monitor cardiaco indicaba un aumento de la presión, empezó a sentirse mareado y empezó a correrle las lágrimas

Mientras todo eso sucedía, en su mente una escena se repetía una y otra vez...

R – Mmmm... Morgan, hola...

M – Hola... Reid estás bien? Te oyes extraño...

R – ahhh... si, solo... solo estoy... cansado... sabes... Quería disculparme contigo...

M – Oye, sobre lo que pasó...

R - … Te quiero...

Dra Gabes – Spencer, me escucha, Spencer, qué pasó?

Enf Jacky – No se, él se encontraba bien cuando estaba con sus amigos, se durmió y de un momento despertó en ese estado.

Finalmente, la Dra Gabes le administró un calmante. Reid empezó a dormirse. Pero antes de que cayera en la penumbra, se repetía así mismo 'Qué hice, por Dios, qué hice!'